<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ezagutu Barakaldo &#187; Ermita</title>
	<atom:link href="http://www.ezagutubarakaldo.net/es/tag/ermita/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.ezagutubarakaldo.net/es</link>
	<description>Página Web sobre Barakaldo</description>
	<lastBuildDate>Sun, 29 Jan 2012 12:37:18 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
		<item>
		<title>Dos ilustres barakaldeses</title>
		<link>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/06/19/dos-ilustres-barakaldeses/</link>
		<comments>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/06/19/dos-ilustres-barakaldeses/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 19 Jun 2009 07:24:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Anteiglesia]]></category>
		<category><![CDATA[Aranguren]]></category>
		<category><![CDATA[Barakaldo]]></category>
		<category><![CDATA[Coscojales]]></category>
		<category><![CDATA[Ermita]]></category>
		<category><![CDATA[Vizcaya]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ezagutubarakaldo.net/es/?p=1114</guid>
		<description><![CDATA[ARANGUREN Y SOBRADO, Francisco de.-Natural de Baracaldo (1739-1808), abogado, consultor del Señorío de Vizcaya, alcalde del Crimen, honorario de Valladolid, llegó a ser una de las figuras más importantes de Vizcaya durante la mitad del siglo XVIII y comienzos del XIX. Cuéntase que por esta causa, por ser dado al tráfico mercantil y por sus [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong> </strong></p>
<p><strong><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/06/burtxena.jpg" class="floatbox" rev="group:1114 caption:`burtxena`"><img class="alignright size-medium wp-image-1115" title="burtxena" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/06/burtxena-300x235.jpg" alt="burtxena" width="300" height="235" /></a>ARANGUREN Y SOBRADO, Francisco de</strong>.-Natural<strong> </strong>de Baracaldo (1739-1808), abogado, consultor del Señorío de Vizcaya, alcalde del Crimen, honorario de Valladolid, llegó a ser una de las figuras más importantes de Vizcaya durante la mitad del siglo XVIII y comienzos del XIX. Cuéntase que por esta causa, por ser dado al tráfico mercantil y por sus muchas ocu­paciones y encargos profesionales, aumentó considerablemente su fortuna, lo que no le perdonó la maledicencia aplicándole su diente ponzoñoso. Aparte de las luchas que tuvo que sostener por su importante cargo oficial contra los ataques que el Poder Central dirigía incesantemente a Vizcaya, acometió con una empresa superior a sus fuerzas que, sin ser menguadas, no respondían victoriosamente a las de su enemigo. Fue ésta la de refutar la obra que con el título de <em>Noticias Históricas de las Tres Provincias Bascongadas </em>y contra sus glo­rias y libertades tuvo encargo de escribir y publicar con intención tan maligna como gran reposo y provisión de abundantes y curiosos datos el canónigo Llorente, y a la que, después de publicar Aranguren el primer tomo de la suya refutándola, no le fue permitido por la censura dar a luz el segundo, permaneciendo por lo tanto inédito hasta nuestros días.</p>
<p>No fue Aranguren hombre de sobresaliente talla, pero tampoco de condiciones tan flojas como para no ser muy apreciadas. Era inteligente, sagaz, conocedor del mundo y muy versado en leyes y asuntos forales, lo que le colocaba por encima de la mayor parte de los hombres de su época. Por esto fue por lo que le solicitaron mucho los maquinadores del proyecto de apertura y construcción del Puerto Libre de la Paz, en Abando, cuyo nervio principal era el célebre escribano de Dima, D. Simón Bernardo de Zamácola, para atraerlo a su mandamiento y para que fuese uno de los más demoledores arietes de los intereses de la Villa de Bilbao y de su ilustre Consulado. Ya en las Juntas Generales celebradas en Guernica en 1801 fue propuesto para completar el número de los cuatro encargados de proseguir a toda costa este proyecto, y aceptado por él, consagró todas sus fuerzas, que no eran flojas, a la política de Zamácola, siendo los dos sus directores principales y dejando a la zaga a sus dos compañeros de comisión, D. José Joaquín de Loyzaga y D. José Agustín Ibáñez de la Rentería. Juntos trabajaron con sin igual ahínco, tanto en Madrid como en Vizcaya, para lograr sus fines; juntos combatieron las grandes oposiciones que se presentaban al proyecto; y fueron tan iguales sus pareceres y propósitos, que en los años de 1800 a 1806 nunca se separaron de ellos, hasta que desbaratados y entorpecidos, y perdida la influencia que alcanzaron en la Corte, ya por el movimiento popular, pro­ducto de sus trabajos, que estalló en Bilbao en agosto de 1804, conocido con el nombre de la <em>Zamacolada, </em>ya por la sensatez, cordura y patriotismo de los bueno hijos y amigos de Bilbao que se opusieron tenaz y duramente a sus exageradas pretensiones, sucumbieron estrepitosa y fatalmente.</p>
<p>Aranguren, que por éstos y otros motivos sufrió muchos desaires y sin­sabores, que presenció la locura de su compañero Zamácola trasladado desde Madrid a su casa de Dima, donde murió en 1809; que se encontró solo y des­prestigiado y perdidas sus influencias dentro del país, falleció un año antes en la Corte, o sea el 7 de julio de 1808, precisamente pocos días después de haber renunciado al cargo de diputado del Señorío al Congreso de Bayona, que se le ofreció con insistencia. Publicó en 1807 el primer tomo de la <em>De­</em><em>mostración del Sentido verdadero de las autoridades de que se vale el doctor D. Juan </em><em>Antonio Llorente en el tomo 1.0 de las Noticias Históricas de las Tres Provincias Vas­</em><em>congadas y de lo que en verdad resulta de los historiadores que cita con respecto solamente </em><em>al M. N. y M. L. Señorío de Vizcaya, </em>no habiendo podido imprimir el segundo tomo por habérselo prohibido la Censura. Consérvanse, sin embargo, en poder de bibliófilos bilbaínos, algunas pocas copias de él, todavía inédito, que forma un tomo en 4.0, de 500 páginas aproximadamente.</p>
<p>Este vol. 2.° se halla en el Archivo de la Diputación de Vizcaya.</p>
<p><strong>COSCOJALES, Fray Martín de.-</strong>Natural de Baracaldo (1531), agus­tino en el convento de Bilbao, fundado en 1516 e incendiado por los milicia­nos nacionales de la 6.a Compañía de la misma Villa, después de haber caído en poder de los carlistas, que la asediaban y bombardeaban (28 de octubre de 1836). Escribió algunos cuadernos de antigüedades y acontecimientos de Vizcaya, de los cuales se han publicado datos pero no historia, porque creo que su autor nunca llegó a formarla, ni que haya nadie que la haya visto completa. Escribió también por el mismo tiempo (1595) un tomo de 66 pá­ginas en folio, titulado <em>Razón de los Patronatos del M. N. </em>y <em>M. L. Señorío de Bizcaya con expresión de los que son diviseros, y Realengos y su producto.</em></p>
<p>Poseo dos ejemplares manuscritos de la misma obra, no conteniendo el que se titula <em>Razón de los Patronatos y Beneficios de Bizcaya escrito por el </em><em>P. </em><em>Fray Martín </em><em>de Coscojales, religioso agustino en el Convento de San Agustín de la Villa de Bilbao </em><em>hacia el año de 1600, </em>los capítulos titulados <em>De las iglesias de las Villas de Bizcaya </em><em>y de sus Patronazgos y Ministros. De las anteiglesias de las Encartaciones de Bizcaya </em>(mal dicho, porque los pueblos de las Encartaciones no son anteiglesias sino concejos) <em>y De las anteiglesias de la Merindad de Durango, de sus patronos y ministros, </em>que contiene el otro ejemplar.</p>
<p>Fray Martín de Coscojales, fue bautizado el año 1542 en la ermita de San Antolín de Iráuregui, Alonsótegui (Baracaldo) e ingresó en el Colegio de San Pedro y San Pablo de la Universidad de Salamanca, en donde tomó el hábito de San Agustín el año 1563. Fue prior en varios conventos de dicha Orden: San Agustín de Bilbao, Badaya y Talavera de la Reina, y procurador general en Madrid. En documentos que existen en el Archivo del Corregimiento del Se­ñorío de Vizcaya se conserva un expediente que confirma lo expuesto: es un pleito que sostuvo fray Martín de Coscojales en unión de su sobrino Antón Pérez Recalde Coscojales, con el prior del Monasterio de S. Agustín de Bilbao, (año 1591), y por las declaraciones de los testigos sabemos que fue ejecutor del testamento de Antón Pérez de Coscojales, su hermano, y que tenía licencia del Nuncio de S. S. para ejercer dicho oficio, y entre otras cosas, se dice: «es­taban por cumplirse dos mandas pías muy principales que mandó el dicho Antón Pérez, que son el <em>edificio de la iglesia bautismal y ospital del lugar de Irauregui, </em>y aunque en el Edificio de la dha yglesia se ha puesto mucha cantidad de dineros, aun resta de azer el coro y campanario y acabar y ponerle en perfeción, y el dho ospital aun está por comenzar, las quales dchas obras son pías y necesarias&#8230;», y se añade, «que es tutor y curador testamentario de las personas y bienes del dho Antón Pérez de Recalde y Coscojales, de Elvira Ximenez y Agustin de Cos­cojales, sus hermanos&#8230; y que los bienes pertenecientes al dho Anton Perez de Recalde y Coscojales son del valor de mas de 80.000 ducados por tener como tiene e posee tres mayorazgos muy principales que son de Coscojales, Recalde y Ugarte&#8230;»</p>
<p>En nuestros trabajos de investigación en el Archivo de la Catedral de Santo Domingo de la Calzada, en donde existe abundante documentación en relación con la historia eclesiástica del Señorío de Vizcaya, recogida casi la mayor parte y que espero dar a la publicidad hay un expediente del año 1632 que tiene relación con esta familia Coscojales. Se trata de la posesión de la Capellanía de San Antolín de Irauregui, que está en la anteiglesia de Baracaldo, y que fundó Antón Pérez de Coscojales, vecino de la villa de Portugalete, ya difunto, vacante por fallecimiento de D. Juan de Artadi, clérigo, vecino que fue de la villa de Portugalete, la que solicitó D. Pedro de Gordóbil, clérigo de Primera Ton- sura, natural y vecino de la villa de Durango, fue presentado por «el señor Martín Pérez de Coscojales, regidor del Señorío de Vizcaya, como administrador de los bienes y mayorazgo y patronazgo que tocan y pertenecen a D. Gregorio de Recalde y Coscojales. Su hermano, Caballero de la Orden de Santiago, que, al presente está ausente de este Señorío en servicio de S. M. en su Real Armada».</p>
<p style="text-align: right;">Juan E. Delmas</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/06/19/dos-ilustres-barakaldeses/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Toponimia de Barakaldo en el siglo XVIII</title>
		<link>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/06/17/toponimia-de-barakaldo-en-el-siglo-xviii/</link>
		<comments>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/06/17/toponimia-de-barakaldo-en-el-siglo-xviii/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 17 Jun 2009 04:58:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[Toponimia]]></category>
		<category><![CDATA[Urbanismo]]></category>
		<category><![CDATA[Anteiglesia]]></category>
		<category><![CDATA[Apellidos]]></category>
		<category><![CDATA[Barakaldo]]></category>
		<category><![CDATA[barrios]]></category>
		<category><![CDATA[Casas]]></category>
		<category><![CDATA[Cruces]]></category>
		<category><![CDATA[Ermita]]></category>
		<category><![CDATA[Ferrería]]></category>
		<category><![CDATA[Gorostiza]]></category>
		<category><![CDATA[Lutxana]]></category>
		<category><![CDATA[Monte]]></category>
		<category><![CDATA[Santa Águeda]]></category>
		<category><![CDATA[Siglo XVIII]]></category>
		<category><![CDATA[Susunaga]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ezagutubarakaldo.net/es/?p=1111</guid>
		<description><![CDATA[Abizazarra, Sel (1747). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3114-9. Nombre antiguo del sel de Gastarriaba, en Asordoyaga. Aguirrazu, barrio (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leo. 1888, n° 3. Forma aparecida como contracción del apellido Aguirre-Irazu. El primero en utilizarlo fue Martín de Aguirre Yrazo (t.1597 f. 1645) vecino de Barakaldo. Aguirre, barrio (1798). En Barakaldo. A.F.B. Leg. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/06/torres-de-lutxana.jpg" class="floatbox" rev="group:1111 caption:`torres-de-lutxana`"><img class="alignright size-medium wp-image-1112" title="torres-de-lutxana" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/06/torres-de-lutxana-300x220.jpg" alt="torres-de-lutxana" width="300" height="220" /></a>Abizazarra</strong>, Sel (1747). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.le-.3114-9.nombre/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 3114-9. Nombre</a> antiguo del sel de Gastarriaba, en Asordoyaga<sup>.</sup></p>
<p><strong>Aguirrazu,</strong> barrio (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leo. 1888, n° 3. Forma aparecida como contracción del apellido Aguirre-Irazu. El primero en utilizarlo fue Martín de Aguirre Yrazo (t.1597 f. 1645) vecino de Barakaldo.</p>
<p><strong>Aguirre</strong>, barrio (1798). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.255-22.solar/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 255-22. Solar</a> (1643). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.780/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 780</a> n°.2.</p>
<p><strong>Aldapa</strong>, heredad (1747). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.284-4.cercana/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 284-4. Cercana</a> a la casa de Egusquiaguirre.</p>
<p><strong>Ansio</strong>, vega y junqueras (1751). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3115-1. (Véase Aynçio. Aynsio)</p>
<p><strong>Anzoleta</strong>, monte (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3.</p>
<p><strong>Arcocha</strong>, páramo (1790). En Retuerto. En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3463-17.  &#8220;&#8230; un <em>arbolar en el paramo nombrado de Arcocha de dicho Varrio de Retuerto, hacia la parte de Migolea entre los pertenecidos del convento de Burzeña y de Don Enrique de Arana y Domingo de Barroeta, alias Zarancadina&#8230; &#8220;.</em></p>
<p><strong>Arecheguieta</strong>, lugar (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3.</p>
<p><strong>Arnabal</strong>, lugar (1755). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.le-.3092-11.monte/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 3092-11. Monte</a> (1561) <a href="http://a.h.m.p.xn--seccin-fxa/">A.H.M.P. Sección</a> A, caja 106, n° 50. Los regidores de Santurce permiten talar montes en Arnabal. Monte (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3. Monte (1744). A.F.B. Ortuella, libro 590. A1 sur de San Salvador del Valle, jurisdicción de los 3 concejos.</p>
<p><strong>Arruquenuchu</strong>, veguilla (1790). En Munoa. En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3463-17. Junto a la casa menor de Munoa.</p>
<p><strong>Arruqueruchu</strong>, término (1790). En Munoa. En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3463-17.  &#8220;&#8230;<em>la vega nombrada de la Bomba en el termino nombrado Arruqueruchu&#8230; &#8220;</em></p>
<p><strong>Arteaga</strong>, barrio (1702) En Barakaldo. A.F.B. Leg. 456-13. &#8220;&#8230; en el barrio <em>de Arteaga desta anteyglesia de baracaldo&#8230; &#8220;</em></p>
<p><strong>Ascagortagoico,</strong> lugar (1777). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.249-22.pegante/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 249-22. Pegante</a> al camino que baja desde Santa Águeda para el llamado las Cruces. En la campa ante la cata de Beurco-Martiartu.</p>
<p><strong>Ascargorta</strong>, lugar (1777). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 249-22.</p>
<p><strong>Asordoyaga</strong>, lugar (1747). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.3114-9/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 3114-9</a></p>
<p><strong>Bagaris</strong>, lugar (1723). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3092-11.</p>
<p><strong>Bagaza</strong>, barrio (1775). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.3170-19.barrio/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 3170-19. Barrio</a> (1798). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.255-22.lugar/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 255-22. Lugar</a> (1596). En Barakaldo. A.H.P.B. Leg. 3103. (Tratándose de apellido alterna en alguna ocasión con las formas Baçaga y Bagazama)</p>
<p><strong>Baibe de Arriba</strong>, heredad (1777). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 249-22.</p>
<p><strong>Balejo, heredad</strong> (1790). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.lea.3463-17.en/">Barakaldo. A.F.B. Lea. 3463-17. En</a> Vitoricha.</p>
<p><strong>Basacho</strong>, lugar (1777). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 249-22. <em>&#8220;Tirando camino recto para el pasaje llamado Ascargorta</em></p>
<p><strong>Beibide Goiri</strong>, heredad (1745). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3343-1</p>
<p><strong>Belgarris, Arriva de</strong>, lugar (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3.</p>
<p><strong>Belgarris</strong>, paraje (1747). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.279-5.en/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 279-5. En</a> Mesperuza. También se le llama Belgarlis. (Véase Velgarris, Belgarriz)</p>
<p><strong>Biralday</strong>, lugar (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3.</p>
<p><strong>Calzada, La</strong>, lugar (1710). <a href="http://a.h.m.p.xn--seccin-fxa/">A.H.M.P. Sección</a> F, caja 26, n° 10. Junto al barco de</p>
<p>Beurco, jurisdicción de Sestao. También conocida como <em>La Calzada del Barco de Beurco y </em>como <em>La Calzada y junquera de Beurco.</em></p>
<p><strong>Campeta</strong>, heredad (1777). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 249-22<strong></strong></p>
<p><strong>Carrascal, El</strong>, lugar (1707). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.3092-11.lugar/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 3092-11. Lugar</a> (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3.</p>
<p><strong>Castañal de la Fuente, el</strong>. (1747). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leo.279-5.en/">Barakaldo. A.F.B. Leo. 279-5. En</a> Mesperuza.</p>
<p><strong>Castaños</strong>, río que viene del término que llaman de. (1760) En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leo.3597-25.aguas/">Barakaldo. A.F.B. Leg.3597-25. Aguas</a> que bajan del término que llaman Castaños.</p>
<p><strong>Concepción, ermita de Nuestra Señora de la</strong> (1720). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.25-1.en/">Barakaldo. A.F.B. leg. 25-1. En</a> Aranguren, frente a la torre.</p>
<p><strong>Eguiliz</strong>, sitio (1780). En Bar<sup>-</sup>akaldo. A.F.B. Leg. 182-10. (Véase Eguiluz. Eguliz. El Regato. Yguliz)</p>
<p><strong>Eguliz</strong>, sitio (1780). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.xn--le-nia.182-10.xn--tambin-fva/">Barakaldo. A.F.B. Leá. 182-10. También</a> llamado Eguiluz, Yguliz, Eguiliz y el Regato.</p>
<p><strong>Egusquiaguirre</strong>, lugar (1776). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.278-6.barrio/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 278-6. Barrio</a> (1745). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.3343-1/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 3343-1</a></p>
<p><strong>Fuente de Susúnaga</strong>. t 1710) en Barakaldo. A.F.B. Leg. 3370, n° 2. <em>&#8230;compramos un castañal junto a la fuente de Susunaga que fue perteneciente a la casa de Antonio de Sabalgoiti&#8230;</em></p>
<p><strong>Galanillo, término</strong> (1790). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3463-17. (Véase Ratura)</p>
<p><strong>Garaycoechea</strong>, monte (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3.</p>
<p><strong>Gastarriaga</strong>. Sel (1747). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.3114-9.en/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 3114-9. En</a> Asordoyaga. Antiguamente llamado Abizazarra.</p>
<p><strong>Gastelupe</strong>, monte (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3.</p>
<p><strong>Gaztapan</strong>, término (1790). En Barakaldo. A.F.B. Le-. 3463-17.</p>
<p><strong>Goiri</strong>, puesto (1702) En Barakaldo. A.F.B. Leg. 456-13.  &#8220;&#8230;en el puesto<em> que llaman goirii y la vega que le pega por la ondera que alcanza a la canal que se ba a la canal de san Bartolonié que es notoria en dicha Antyglesia&#8230; &#8220;</em></p>
<p><strong>Goiri Beascoa</strong>, paraje (1747). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.284-4.xn--tambin-fva/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 284-4. También</a> la llaman en el mismo legajo Goiri de Abajo.</p>
<p><strong>Gongeda de Arriba</strong>, Sel (1747). <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.3114-9.gongeda/">Barakaldo, A.F.B., Leg. 3114-9. </a></p>
<p><strong>Gongeda de Abajo</strong>, Sel (1747). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3114-9.</p>
<p><strong>Gorostiza</strong>, barrio (1701). En <a href="http://barakaldo.a.h.m.p.xn--seccin-fxa/">Barakaldo. A.H.M.P. Sección</a> F, caja 27, n° 88. Lugar (1580). En Barakaldo. A.R.Ch.V. Leg. 852 C. 1972-15. Lugar (1628). En Barakaldo. A.H.P.B. Leg. 3106. Lugar (1647). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 2236 n° 45-65. Puesto (1624). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1232, n° 13.</p>
<p><strong>Harluze</strong>, paraje (1747). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.279-.5.en/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 279-.5. En</a> Mesperuza</p>
<p><strong>Ibarreta</strong>, lugar (1755). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3092-11.</p>
<p><strong>Joquelu</strong>, monte (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888. n° 3.</p>
<p><strong>Laquide</strong>, lugar (1755). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3092-11.</p>
<p><strong>Larga, La</strong>, sitio (1790). En Munoa. En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3463­17. &#8220;&#8230; <em>un sitio vacio de casa, nombrada La Larga&#8230; &#8220;&#8230;</em><a href="http://ccr.sa/"><em>Casa</em></a><em> Larga de dicho barrio (Munoa)&#8221;.</em></p>
<p><strong>Lecuache</strong>, puesto (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3.</p>
<p><strong>Lecubarri</strong>, heredad (1790). En Vitoricha. En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3463-17.</p>
<p><strong>Leogorriga</strong>, monte (1746). Del mayorazgo de <a href="http://salazar-galindo.a.h.m.p.xn--seccin-fxa/">Salazar-Galindo. A.H.M.P. Sección</a> E, caja 8, n°. 5. Francisco Antonio de Salazar, vecino de San Salvador del Valle, dueño de la torre y mayorazgo de Salazar sita en el barrio de Galindo, de sus capillas, edificios&#8230; inicia pleito contra quienes cortan leña de los montes de Burzaco, Casanueva, Leogorriga (también figura como Liogorriga) y Olabaria (también Olavarria), pertenecientes al mayorazgo.</p>
<p><strong>Liogorriga</strong>, monte (1746) Del mayorazgo de <a href="http://salazar-galindo.a.h.m.p.xn--seccin-fxa/">Salazar-Galindo. A.H.M.P. Sección</a> E, caja 8, n° 5.</p>
<p><strong>Loiola</strong>, monte (1744). Al sur de San Salvador del Valle, jurisdicción de los 3 concejos. A.F.B. Ortuella, libro 590.</p>
<p><strong>Loizaga</strong>, lugar (1723). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.3092-11.lugar/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 3092-11. Lugar</a> (1597). En <a href="http://barakaldo.a.h.p.b.leg.3103.lugar/">Barakaldo. A.H.P.B. Leg. 3103. Lugar</a> (1599). En Barakaldo. A.R.Ch-V. Leg. 1281-20.</p>
<p><strong>Llana, La</strong>, sel (1777). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.249-22.en/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 249-22. En</a> el Vorto, a mano izquierda viniendo de Irauregui, en lo alto y poblado del Borto.</p>
<p><strong>Llano</strong>, barrio (1790). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.3463-17.lugar/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 3463-17. Lugar</a> (1476). En Barakaldo. L.G.S. &#8220;Las Bienandanzas e Fortunas&#8221;. Ed. A. Rodríguez Herrero. Pág. 356. &#8220;&#8230;en <em>la taverna cavo Llano&#8230; &#8220;. </em>Lugar (1596). En <a href="http://barakaldo.a.h.p.b.leg.3103.lugar/">Barakaldo. A.H.P.B. Leg. 3103. Lugar</a> (1653). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.le-.1554/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 1554</a> n° 113-186.</p>
<p><strong>Maleza, La</strong>, lugar (1798). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 255-22. (Véase Zamalesa)</p>
<p><strong>Maserreca</strong>, lugar (1760). En Barakaldo. A.F.B. Leg.3597-25.</p>
<p><strong>Maza</strong>, puesto (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3.</p>
<p><strong>Mazerreca</strong>, lugar (1760). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.3597-25/">Barakaldo. A.F.B. Leg.3597-25</a></p>
<p><strong>Mazerrequeza, Arriva de</strong>, puesto (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3.</p>
<p><strong>Mearleta</strong>, lugar (1708). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3503-1. Lugar (1825). A.F.B. Leg. 3143-2. <em>&#8220;Mealarreineta, comúnmente llamado Mearleta</em>&#8220;.</p>
<p><strong>Mendibil</strong>, monte (1744). Al sur de San Salvador del Valle, jurisdicción de los 3 concejos. A.F.B. Ortuella, libro 590. (Véase Bendibil. Mendivil)</p>
<p><strong>Mendoza</strong>, lugar (1724). En Barakalcío. A.F.B. Leg. 1888, n° 3.</p>
<p><strong>Mingolea</strong>, lugar (1790). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3463-17. (Véase Arcocha. Basarrate. Bengolea. Herrería de Abajo. Vasarrate. Varrate)</p>
<p><strong>Olabaria</strong>, monte (1746). Del mayorazgo       de Salazar-Galindo.A.H.M.P. Sección E, caja 8, n°. 5.</p>
<p><strong>Olavarria</strong>, monte (1746). Del mayorazgo de Salazar-Galindo. A.H.M.P. Sección E, caja 8, n°. 5.</p>
<p><strong>Ormazarreta</strong>, heredad (1790). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3463-17. En Vitoricha.</p>
<p><strong>Ostola</strong>, monte (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3.</p>
<p><strong>Ostubalza</strong>, lugar (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3.</p>
<p><strong>Pasaje</strong>, lugar (1724). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leo.1888.n/">Barakaldo. A.F.B. Leo. 1888. n</a>° 3. En el barrio Mesperuza.</p>
<p><strong>Pedacillos</strong>, heredad (1790). En Munoa. En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3463-17.</p>
<p><strong>Peñorra, La</strong>, lugar (1777). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.249-22.en/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 249-22. En</a> la Venta del Borto hasta Aguas Altas, frente al río de Aguas Altas.</p>
<p><strong>Quintana</strong>, arbolar (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3.</p>
<p><strong>Ququecheta</strong>, monte (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3.</p>
<p><strong>Ragoa</strong>, sitio (1760). En Barakaldo. A.F.B. Leg.3597-25.</p>
<p><strong>Ratura, La</strong>, heredad (1790). En Barakaldo. Leg.3463-17. A.F.B. (Véase Retura. Zaracundina)</p>
<p><strong>Ratura de Zaracundina, La</strong>, heredad (1790). En Barakaldo. Leg. 3463-17  A.F.B. &#8220;&#8230; <em>en el término nombrado Galanillo en el camino que se dirige desde el barrio de Retuerto para Sta. Lucia entre el pertenecido de la torre de Susúnaga y Custañal de Juan de Chavarri en tierra del exido común&#8230; Junto a dicho Camino más acial citado varrio de Retuerto en la Ratura que Ilaman de Zaracundina&#8230; &#8220;. </em>Heredad propiedad del mayorazgo de Munoa.</p>
<p><strong>Redonda, La</strong>, vega (1790). En Munoa. En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3463-17.</p>
<p><strong>Regato, El</strong>, barrio (1790). En Barakaldo. A.F.B. Leo. 3463-17. &#8220;<em>En el barrio nombrado el Regato&#8221;. </em>Paraje (1780). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.182-10.creo/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 182-10. Creo</a> que es la primera ocasión en que en un documento se menciona el lugar llamándolo El Regato. En el mismo legajo se llama Eguiluz, Eguliz, Yguliz y Eguiliz al mismo lugar. (Véase Eguiluz<strong></strong></p>
<p><strong>Requeta</strong>, lugar (1776). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 278-6.</p>
<p><strong>Río de Aguas Altas</strong>, (1777). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 249-22.</p>
<p><strong>Río de Castrexana</strong>, (1720). A.F.B. Legajo 246-10.</p>
<p><strong>Río de Escauriza</strong> (1760). En Barakaldo. A.F.B. Leg.3597-25.</p>
<p><strong>Rotabarria, Vega de</strong>, (1762). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leo.3603-1.propiedad/">Barakaldo. A.F.B. Leo. 3603-1. Propiedad</a> de la anteiglesia.</p>
<p><strong>Rozinategui</strong>, pieza bortal (1747). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.3114-9.junto/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 3114-9. Junto</a> a Zamaia.</p>
<p><strong>Saltu</strong>, lugar (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3.</p>
<p><strong>San Bartolomé</strong>, arbolar (1777). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 249-22.</p>
<p><strong>San Bizente, Campo de</strong> (1702) En Barakaldo. A.F.B. Leg. 456-13. &#8220;<em>&#8230;seis árboles en el campo de san Bizente&#8230; &#8220;</em></p>
<p><strong>San Martín</strong>, vega (1790). En Munoa. En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3463-17. Junto a la casa rnenor de Munoa.</p>
<p><strong>Santa Lucia</strong>, puesto (1724). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.1888.n/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888. n</a>° 3. Lugar (1790). En Barakaldo. Leg. 3463-17 A.F.B. (Véase Ratura)</p>
<p><strong>Sarasti</strong>, robledal (1787). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3456-5. (Véase Galindo-Sagasti. Galindo-Sagaste. Sarastuy)</p>
<p><strong>Sasiburu</strong>, lugar (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888. n° 3.</p>
<p><strong>Sesunaga</strong>, heredad (1720). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 25-1. (Véase Susúnaga)</p>
<p><strong>Soloco pozo</strong>, heredad (1790). En Munoa. En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3463-17.  &#8220;&#8230; <em>en la cavecera de las heredades de las onderas y término nombrado Soloco pozo&#8230; &#8220;. </em>Junto a la casa mayor de Munoa.</p>
<p><strong>Sotola</strong>, arbolar (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3.</p>
<p><strong>Subichueta</strong>, paraje (1747). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.284-4.junto/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 284-4. Junto</a> a las casas de Retuerto.</p>
<p><strong>Subichueta, Vega de</strong>, paraje (1747). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 284­4.</p>
<p><strong>Talaia, la</strong>, lugar (1728). En <a href="http://sestao.a.h.m.p.xn--seccin-fxa/">Sestao. A.H.M.P. Sección</a> E, caja 10, n° 54.</p>
<p><strong>Tarifa, puesto</strong> (1702). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 456-13.  &#8220;&#8230;en el <em>puesto que llaman Tarifa, que finda con heredades de Antonio de Allende Rotaeche y de Juan de Egusquiaguirre&#8230; &#8220;</em></p>
<p><strong>Tejera</strong>, monte (1729). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.2041/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 2041</a> n°. 3. De la casa de Vitoricha.</p>
<p><strong>Tejera de Cruces</strong>, (1759). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.182-15.en/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 182-15. En</a> el barrio de Cruces.</p>
<p><strong>Tillitu</strong>, lugar (1760). En Barakaldo. A.F.B. Leg.3597-25. (Véase Tellitu)</p>
<p><strong>Tiradera</strong>, paraje (1768). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3503-1. (Véase Mealarrineta)</p>
<p><strong>Ugarte de Allende</strong>, lugar (1701). En <a href="http://barakaldo.a.h.m.p.xn--seccin-fxa/">Barakaldo. A.H.M.P. Sección</a> F. caja 27, n° 88.</p>
<p>Ugarte, lugar (1596). En <a href="http://barakaldo.a.h.p.b.leg.3103.lu0lar/">Barakaldo. A.H.P.B. Leg. 3103. Lugar</a> (1604). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 399-3.</p>
<p><strong>Uraga, La ladera de</strong>, monte (1724). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leo.1888.n/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888. n</a>° 3.</p>
<p><strong>Urcuculla, ferrería de</strong> (1760). En Barakaldo. A.F.B. Leg.3597-25.</p>
<p><strong>Urcullo, montes de</strong> (1760). En Barakaldo. A.F.B. Leg.3597-25.</p>
<p><strong>Urdibay</strong>, lugar (copia de 1701 de la carta puebla de Portugalete del año 1360). Límite de <a href="http://portugalete.a.h.m.p.xn--seccin-fxa/">Portugalete. A.H.M.P. Sección</a> G-4, caja 47 n°. 1. (Véase Urdaybay. Urdrinay)</p>
<p><strong>Urdaybay</strong>, lugar (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3.</p>
<p><strong>Urgozo</strong>, lugar (1777). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leo.249-22.junto/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 249-22. Junto</a> al puente de Castrejana, jurisdicción de Baracaldo, arriba del camino real, bajando de Irauregui hacia el puente.</p>
<p><strong>Urquizaga</strong>, heredad (1702). En Barakaldo. A.F.B. Leg.456-13.</p>
<p><strong>Uscorta</strong>, puesto (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3.</p>
<p><strong>Usubalza</strong>, lugar (1723). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.3092/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 3092</a>~11</p>
<p><strong>Vega, La</strong>, heredad (1790). En Munoa. En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3463-17. Junto a la casa mayor de Munoa.</p>
<p><strong>Venta del Borto, La</strong>, lugar (1777). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.249-/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 249­</a></p>
<p><strong>Vitoricha</strong>, barrio (1729). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.2041/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 2041</a> n°. 3. Lugar (1712). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.977/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 977</a> n°.20.</p>
<p><strong>Vorto, El</strong> lugar (1777). En Bar<sup>-</sup>akaldo. A.F.B. Leg. 249-22.</p>
<p><strong>Ybarreta, Begas de</strong>, lugar (1790). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.3463-/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 3463­</a> 17. La casa de Retuerto, con su huerta &#8220;&#8230; <em>en el término nombrado Ybarrreta, contra el camino de servidumbre de las Begas de este nombre&#8230; &#8220;</em></p>
<p><strong>Ybayeta</strong>, lugar (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3.<em></em></p>
<p><strong>Yguliz</strong>, sitio (1780). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 182-10. (Véase Eguiluz, Eguliz, Eguiliz, el Regato, Yguriz)</p>
<p><strong>Ymitola</strong>, término (1760). En Barakaldo. A.F.B. Leg.3597-25.</p>
<p><strong>Yñirnache</strong>, puesto (1724). En Barakaldo. A.F.B. Le-. 1888, n° 3.</p>
<p><strong>Yturriondo</strong>, monte (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3. En el barrio de Mesperuza.</p>
<p><strong>Yturrondo</strong>, paraje (1747). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.279-5.en/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 279-5. En</a> Mesperuza.</p>
<p><strong>Zamaia</strong>, Sel (1747). En Barakaldo. A.F.B. Leo. 3114-9.</p>
<p><strong>Zamalesa</strong>, monte (1748). En Barakaldo.<sup> </sup>A.F.B. Leo. 3092-11. (Véase La Maleza)</p>
<p><strong>Zamunde</strong>, lugar (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3. Monte (1615). En Barakaldo. A.H.P.B. Leg. 3104.</p>
<p><strong>Zaracundina, la Ratura de</strong>, heredad (1790). En Barakaldo. Leg. 3463-17  A.F.B. (Véase Ratura. Retura)</p>
<p><strong>Zendeja, Bega de la,</strong> heredad (1790). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3463-17. &#8220;&#8230;la <em>heredad nombrada la Bega de la Zendeja, que se halla junto a los pertenecidos de la torre de Luchana&#8230; &#8220;. </em>Perteneciente al mayorazgo de Munoa.</p>
<p><strong>Zerrada, La</strong>, heredad (1790). En Munoa. En Barakaldo. A.F.B. Leg. 3463-17. &#8220;&#8230; <em>en el páramo nombrado la Zerrada 1457 estados de pan sembrar&#8230; &#8220;. </em>Junto a la casa mayor de Munoa.</p>
<p><strong>Zubilleta</strong>, Lugar (1768), en Barakaldo. A.F.B. Leg. 3503-1.</p>
<p><strong>Zubilleta, presa de</strong> (1768), en <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.3503-1/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 3503-1</a></p>
<p>Gregorio Bañales</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/06/17/toponimia-de-barakaldo-en-el-siglo-xviii/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Romerías en Barakaldo</title>
		<link>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/05/16/romerias-en-barakaldo/</link>
		<comments>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/05/16/romerias-en-barakaldo/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 16 May 2009 07:53:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[Religiosidad]]></category>
		<category><![CDATA[Anteiglesia]]></category>
		<category><![CDATA[Barakaldo]]></category>
		<category><![CDATA[Casa Torre]]></category>
		<category><![CDATA[Caserío]]></category>
		<category><![CDATA[Cruces]]></category>
		<category><![CDATA[El Carmen]]></category>
		<category><![CDATA[Ermita]]></category>
		<category><![CDATA[Gorostiza]]></category>
		<category><![CDATA[Iglesias]]></category>
		<category><![CDATA[Mina]]></category>
		<category><![CDATA[Monte]]></category>
		<category><![CDATA[Pantano]]></category>
		<category><![CDATA[Romerías]]></category>
		<category><![CDATA[San Roque]]></category>
		<category><![CDATA[San Vicente]]></category>
		<category><![CDATA[Santa Águeda]]></category>
		<category><![CDATA[Santa Lucía]]></category>
		<category><![CDATA[Vizcaya]]></category>
		<category><![CDATA[Zorroza]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ezagutubarakaldo.net/es/?p=1045</guid>
		<description><![CDATA[Raro será el pueblo que no celebre sus Fiestas Patronales, y Bara­kaldo no podía ser una excepción. La Virgen del Carmen y San Vicente son sus Patrones. Pero Barakaldo es un pueblo compuesto por lugares que reciben el nombre de barrios y éstos también tienen su correspondiente Santo Patrón. Y es precisamente de ellos de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/el-carmen-3.jpg" class="floatbox" rev="group:1045 caption:`el-carmen-3`"><img class="alignright size-medium wp-image-1047" title="el-carmen-3" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/el-carmen-3-300x224.jpg" alt="el-carmen-3" width="300" height="224" /></a>Raro será el pueblo que no celebre sus Fiestas Patronales, y Bara­kaldo no podía ser una excepción. La Virgen del Carmen y San Vicente son sus Patrones.</p>
<p>Pero Barakaldo es un pueblo compuesto por lugares que reciben el nombre de barrios y éstos también tienen su correspondiente Santo Patrón. Y es precisamente de ellos de quienes quiero contar su tradición y origen.</p>
<p><strong>1.- Romería de San Vicente (22 de Enero)</strong></p>
<p>La Romería de San Vicente bien pudiera ser la más antigua de todas cuantas se celebran en Barakaldo, por lo que debemos suponer que data del año 1340, fecha de la construcción de la iglesia. San Vicente Mártir fue nombrado oficialmente Patrón de Barakaldo el año 1643, por lo que tam­bién cabe suponer que fuera a partir de este año cuando se fijaron las bases de la futura romería.</p>
<p>Debemos pensar que estas fiestas serían de buen comer y, después, de bailar al son del txistu o la dulzaina, actos que se sucedían después de la Santa Misa, a los que se invitaba a los parientes de otros barrios.</p>
<p>No estará de más recordar cierto hecho ocurrido entre dos aldeanos. Cierto día, durante las fiestas de El Regato, un nativo se escondía para no invitar a un pariente de San Vicente, quien tuvo que regresar a comer a su casa. Pasaron los meses y llegó la romería de &#8220;Sanvi&#8221; y, claro, el &#8220;regatero&#8221; se acercó al pariente muy solícito y dicharachero diciendo: &#8220;Oye, Patxi, en San Roque no te vi&#8221;. Ni corto ni perezoso, el aldeano de San Vicente le contestó: &#8220;Yo a ti sí&#8221;.</p>
<p>Las fiestas de San Vicente, allá por los años de 1940, eran muy locales y, aparte de lo que amasaban los nativos en sus propias casas, el festejo consistía en bailar al son de las notas que lanzaban las Bandas Municipales de Música y los Txistularis. Después, sobre las 9 de la noche se bajaban en<strong> </strong>biribilketa hasta Karranzairu. Bueno será decir que no se ponían txoznas, barracas ni tiovivios.</p>
<p>Puede que extrañe tanta tristeza en unas fiestas, pero entonces estaba prohibido cantar y pobre de aquel que infringiera la norma, porque podía recibir algún porrazo de los &#8220;chineles&#8221; e incluso ser multado.</p>
<p><strong>2.- Romería de Santa Águeda (5 de febrero)</strong></p>
<p>La ermita de Santa Águeda se asienta en un mediano altozano desde el que se domina el río Cadagua a su paso entre el barrio barakaldés y bilbaíno de Castrejana. El llamado &#8220;Puente del Diablo&#8221; salva ambas orillas.</p>
<p>Se supone que la ermita de la Santa italiana fue levantada sobre cimientos de una anterior y se la recuerda, desde siempre, como una casa albergue u hospedería para atender a los peregrinos romeros en su camino a Santiago. De hecho, es la única ermita que queda en pie dentro del territorio barakaldés. Aun cuando la fiesta de la Santa es el día 5 de febrero y acuden muchos romeros a la ermita ese día, es el domingo posterior cuando la gente acude en mayor número al lugar para oír allí la Santa Misa. Allí se dan cita las gentes de la Anteiglesia, así como de los barrios lindantes de Zorroza y Castrejana, atraídos por la notas del txistu que desde el amanecer ya se escucha en lo alto, donde se asienta la ermita de la Virgen y Mártir.</p>
<p>Esta festividad es, sin duda, lo mejor que nos ha quedado y la<sub> </sub>juventud se recrea con sus canciones y bailes sin que falte el ácido txakoli. La bajada del monte es siempre alegre y, en sus manos, los mozos y mozas llevan rosquillas ensartadas en ramos de laurel, así como ramas de algodonosas bolitas amarillas de los desgajados mimoseros que nos anuncian la  próxima primavera.</p>
<p><strong>3.- Romerías de Cruces (Segundo día de Pascua)</strong></p>
<p>Las romerías de Cruces se celebraban el segundo día de Pascua de Resurrección y Pascua de Pentecostés. Siempre coinciden en lunes y se repiten al domingo siguiente (no son de fecha fija).</p>
<p>Estas romerías fueron unas de las más famosas de Vizcaya y en ellas se daban cita las gentes de la zona minera, así como de otros lugares, in­cluyendo el mismo Bilbao. Las &#8220;modistillas&#8221; y &#8220;claveteras&#8221;, chicas guapas que, sin quererlo, eran la chispa que encendía las grandes peleas entre los hombres, que con cachabas y navajas pretendían ser admirados por las mo­zas romeras. Los mineros arandinos y gallegos fueron siempre los mayores protagonistas de aquellas batallas campales que a veces se organizaban.</p>
<p>Los bailes eran amenizados, antaño, por pianillos manubrios o por ciegos que, tras estrujar el fuelle de sus viejos acordeones, pasaban el pla­tillo o la boina para recoger la limosna, unas monedas de cobre que les ayudaban a subsistir.</p>
<p>Contaban los más antiguos de la localidad que entre el Hospital de Basurto y la Guardia Civil se repartían a los enfurecidos romeros y aún quedaban otros que daban con sus huesos en &#8220;chirona&#8221; bajo la tutela de los &#8220;chineles&#8221; de Recaredo.</p>
<p>Con el paso de los años la romería de Cruces pasó a ser una de tan­tas. Los bailes al son de la Banda de Música y txistularis, y las gentes pasa­ron a ser más pacíficas o quizá más temerosas ante las consecuencias. Es tos bailes, posteriores a los años de 1940 sólo fueron unas reuniones de chiquillos alegres que desconocían las secuelas que dejó la postguerra civil española.</p>
<p>Más tarde, esta romería fue tomando formas de negocio y los barra­queros proliferaron con sus variadas casetas de tiro o rifas, autos de cho­que y tiovivos de caballitos, así como algunas churrerías, que con sus potentes altavoces llamaban a los clientes, abuelitos cariñosos que se dejaban seducir por sus pequeños retoños viéndoles gozar en los Babbys de caballi­tos.</p>
<p><strong>4.- Romería de San Isidro Labrador (15 de Mayo)</strong></p>
<p>Esta antigua romería de Retuerto fue organizada por la Hermandad de Labradores y Ganaderos del barrio barakaldés. Los actos religiosos se ce­lebraban en la iglesia de San Ignacio. Los festejos populares, así como el bailoteo, se hacían en Bengolea.</p>
<p>Con estos detalles el lector podrá hacerse idea de la influencia que tuvo San Isidro en el entorno rural barakaldés.</p>
<p><strong>5.- Romería de San Juan (24 de Junio)</strong></p>
<p>Sin duda alguna el origen de esta romería del barrio barakaldés de Zaballa tiene tanta antigüedad como el mismo barrio. Debemos suponer que en él se organizaban fiestas en la intimidad, ya que en el año 1700 apenas si había en el barrio media docena de caseríos. Las celebraciones pudieron ser a base de una buena comida, regada con buen txakolí, y en ellas participa­ban parientes y amigos de otros barrios, tal como era costumbre en aque­llos tiempos.</p>
<p>No se tiene ninguna referencia de si hubo alguna ermita en el lugar, pero sí de que la calle de San Juan, así como la de San Antonio, están si­tuadas en el término de lo que fue la Heredad de Rágeta, también conocida por &#8220;la casa quemada&#8221; de Rágeta, que perteneció al Convento de Merceda­rios de Burceña.</p>
<p>Cabe suponer que cuando Raimundo Loizaga construyó varias casas en esta zona, allá por el año 1880, se acordara de ponerle el nombre de ca­lle San Juan, en honor al Santo, hecho que aconteció el año 1897. En ese mismo año se rotularon algunas calles que, hasta entonces, sólo se cono­cían por la numeración de los caseríos.</p>
<p>Zaballa fue el barrio más privilegiado, ya que en él se construyó el nuevo Ayuntamiento el año 1891, así como una hermosa plaza con su quiosco para la música. Por si esto fuera poco también tenía un frontón. Ésta fue la razón de que estas fiestas fueran bulliciosas. Allí se daban las mejores atracciones, las churrerías, los puestos de tiro con ballestas, los tiovivos y hasta una tómbola.</p>
<p>La tradición de estas fiestas comenzó a perderse a raíz de la Guerra Civil y desapareció cuando el entonces Alcalde, Sr. Llaneza, mandó cons­truir una iglesia bajo la advocación de San José, cuando lo más lógico hu­biera sido dedicársela a San Juan.</p>
<p><strong>6.- Romería del Carmen (16 de Julio)</strong></p>
<p>La Romería del Carmen no es la más antigua, pero sí la más popular por ser la Patrona de Barakaldo.</p>
<p>No sabemos cuándo tuvo su origen esta popular romería, pero debemos suponer que data de 1854, fecha en que los hermanos Ibarra instalaron en el barrio del Desierto una fábrica a la que llamaron &#8220;Fábrica de Nuestra Señora de El Carmen&#8221; que, con el paso de los años, se convertiría en Altos Hornos de Vizcaya.</p>
<p>Polémica fue esta romería, pues los sestaoarras alegaron que tenían preferencia, ya que con anterioridad celebraban esta fiesta en la llamada Campa del Carmen o de San Francisco, en el lugar denominado La Punta de San Nicolás, donde los Carmelitas se instalaron el año 1719 y, cómo no, también tuvieron su iglesia dedicada a la Virgen del Carmelo.</p>
<p>Poco a poco la romería de Sestao fue perdiendo popularidad debido a que Barakaldo era un lugar más cómodo para todos aquellos que llegaban de la Zona Minera y pueblos adyacentes. Ésta fue la razón de que los sestaotarras terminaran por no celebrarla.</p>
<p>Lo más importante en las romerías de antaño era el baile. Cuando caía la tarde se formaban corrillos sentados en la hierba y, en familia, se meren­daban buenas y suculentas cazuelas de caracoles o de bacalao. El vino se servía en botas y éstas corrían de mano en mano para libar el &#8220;tintorro&#8221;, refrescando así los resecos gaznates que se desgañitaban cantando al son de la guitarra. Después se bailaba al son de los &#8220;pianillos de manubrio&#8221; o bien de acordeones. No faltaban las barcas de madera que funcionaban a empu­jones, ni las casetas donde, pagando unas monedas de cobre, se podía ver a &#8220;La mujer barbuda&#8221;, &#8220;El crucificado Taimu&#8221; o algún otro espectáculo, co­mo aquel que se anunciaba: &#8220;Sólo para hombres&#8221;, y en su interior única­mente había unos picos y palas.</p>
<p>Tras la Guerra Civil Española las fiestas barakaldesas de Nuestra Se­ñora del Carmen siguieron siendo familiares, pero con un estilo más abierto y señorial. Las tómbolas eran el mayor acontecimiento debido a los sorteos de cazuelas y pucheros, así como el de un jamón, pieza preciada en aquellos tiempos. No faltaba el circo, tiovivos de cadenas y caballitos, así como algunos toboganes. También pudimos ver cina, barracas, novilladas, regatas de botes, cucaña y suelta de patos en el río Galindo.lo</p>
<p>Solían celebrarse verbenas, pero éstas sólo duraban hasta las 12 (le noche. El último día, como broche final, se celebraba una biribilketa desde la campa del Carmen hasta la Plaza de Abajo (Plaza de Desierto) y, tras Ia quema de una traca, la gente se iba a dormir. Pobre de aquel que pretendiera hacer la fiesta por su cuenta: terminaba en la perrera.</p>
<p><strong>7.- Romería de San Ignacio (31 de Julio)</strong></p>
<p>No se recuerda de cuándo data la devoción del barrio barakaldés de Retuerto por San Ignacio de Loyola, pero sí es cierto que hubo una vieja ermita en el barrio (aún puede verse parte de un muro) que fue restaurada el año 1885. Esta iglesia, que amenazaba ruina, fue derribada a raíz de cons­truirse la actual parroquia del Sagrado Corazón de Jesús.</p>
<p>La Santa Misa era el comienzo de las fiestas y el bailoteo al son de las Bandas de Música y Txistularis. El baile se celebraba en Bengolea, donde los romeros podían saciar su sed en la milenaria fuente de Amézaga.</p>
<p>Esta fiesta barakaldesa, al principio, fue una más en el costumbrismo del pueblo. La suculenta comida familiar se hacía con la invitación a todos los parientes de otros barrios.</p>
<p><strong>8.- Romería de San Roque (16 de Agosto)</strong></p>
<p>La festividad de San Roque, en El Regato, siempre estuvo conside­rada como la romería más familiar, debido a que antaño era costumbre desplazarse hasta este bello rincón barakaldés para celebrar la romería campestre. Los medios para llegar solían ser unos carros tirados por tracción animal, enjaezados con ramas verdes, en los que se portaban los baldes metálicos con comida. Los chiquillos disfrutaban de lo lindo. Los más humildes romeros hacían su transporte bien en carros con pequeñas ruedas de rodamientos metálicos a los que había que empujar o bien iban con bol­sas de mano. El caso era llegar para coger sitio junto a las laderas del monte, al borde del pequeño cauce del río Castaños.</p>
<p>El barrio barakaldés de El Regato celebra una de las más antiguas rome­rías populares y familiares de la Anteiglesia. Los alegres regateros acostum­bran a festejar a San Roque, San Roquillo y al perrillo, tres días de fiesta y jolgorio.</p>
<p>La antigüedad de estas fiestas data de siglos atrás, cuando la ermita del Santo tuvo su enclave en la subida a Tellitu, precisamente allí donde se asienta el chalet de Jesús Baró.</p>
<p>En El Regato, después de que los creyentes oían la Santa Misa, se comía y bebía para luego cantar y bailar al son de las guitarras y, si alguno se &#8220;cocía&#8221;, no le faltaba lugar donde dormir la &#8220;mona&#8221;. Al anochecer, con cánticos, las gentes regresaban a sus hogares.</p>
<p>Estas fiestas tan íntimas y familiares se fueron perdiendo tras la Guerra Civil Española. Puede que algunos se pregunten el por qué y nada más fácil de contestar, veamos: los que peinamos canas y que por desgracia fuimos fruto de la posguerra, conocimos el hambre y los racionamientos, en estas condiciones, la procesión iba por dentro. Si sirve de ejemplo, les diré que el pan se puso a la venta libre el año 1953, luego ¿quién podía pensar en ir de &#8220;jamada&#8221; a la romería?</p>
<p>En los años posteriores, San Roque volvió a tomar auge e incluso volvieron las &#8220;comilonas&#8221;, pero algo había cambiado y la juventud buscaba más los bailables de Portugalete.</p>
<p>El Regato y San Roque siguen siendo una buena y popular romería pero de distinta forma y manera. El Regato, ahora, es un lugar de <sub>.</sub>juerga continua, ya que allí se dan cita la mayoría de despedidas, comuniones bodas y bautizos. ¡Así es la vida!, y San Roque sigue estando en EL Regato, para que los &#8220;castas&#8221; barakaldeses puedan seguir celebrando a San Roque, &#8220;Sanrroquillo&#8221; y al &#8220;perrillo&#8221;.</p>
<p><strong>9.- Romería de San Bartolomé (24 de Agosto)</strong></p>
<p>La ermita de San Bartolomé estuvo situada en la falda de la colina que desde San Vicente se desliza hasta la ribera del río Galindo. Se ha dicho que la antigüedad de esta ermita era tanta o mayor que la primitiva de San Vicente, anterior a la actual parroquia.</p>
<p>Dicen y cuentan que en este bello paraje salpicado de caseríos sitos en la falda que se desliza hasta la vega de Zuloko, se asentó la ermita del<strong> </strong>santo y que bajo los frondosos robles y castaños de la cañada de Errekatxu se celebraba la simpática romería.</p>
<p>La ermita y lo poco que quedaba de sus centenarias paredes fueron derribadas en el año 1900. La imagen del santo pasó a la parroquia de San Vicente, finiquitando así la popular romería de San Bartolomé.</p>
<p><strong>10.- Romería de Burceña (8 de septiembre)</strong></p>
<p>La romería festeja la Natividad de Nuestra Señora y, según parece, se remonta al año 1384, estando unida al Convento de los Padres Mercedarios. Sobre aquellas antiquísimas costumbres no es fácil hacer un relato, por eso nos trasladaremos a los años de 1940, cuando la ermita -hoy Parroquia- presidía las fiestas que se celebraban en la pequeña y mal empedrada plazoleta.</p>
<p>La Banda Municipal de Música y Txistularis amenizaba los festejos a cuyos sones danzaban las jóvenes parejas, mientras que los chiquillos mariposeaban por los pocos puestos de chicherías que se instalaban, y los mayores. Mientras tanto, oteaban desde la carretera añorando aquellos tiempos pasados del barrio.</p>
<p><strong>11.- Romería del Rosario (Segundo domingo de Octubre)</strong></p>
<p>Sobre las fiestas de Barakaldo siempre se dijo que comenzaban con San Vicnete y terminaban con el Rosario. De esta romería nadie podrá decir que cayó en el olvido, ya que el callejero barakaldés la recoge como calle del Rosario y su recorrido no resulta tan alegre ni romero, ya que finaliza a la puerta del Cementerio.</p>
<p><strong>12.- Romería de Aranguren (8 de Diciembre)</strong></p>
<p>Hace muchos años, hubo una ermita dedicada a la Inmaculada Concepción en el desaparecido barrio de Aranguren. Actualmente este barrio, así como la fuente de Iguliz, reposan bajo las aguas del pantano de Gorostiza.</p>
<p>El poeta Antonio de Trueba nos cuenta en una de sus más bellas leyendas cómo cierto banderizo juró ante &#8220;La Cruz más Santa&#8221; de la ermita de la Inmaculada junto a la Casa Torre.</p>
<p>Sobre esta romería barakaldesa poco o nada puedo contarles, salvo  que llegué a conocer tal y como era la ermita, situada junto al serpeante camino que llegaba a El Regato.</p>
<p>Una vez más debemos suponer que esta romería sería, poco más o menos como las demás: la Santa Misa y después la danza y la buena comida.</p>
<p>Carlos Ibáñez</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/05/16/romerias-en-barakaldo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Leyenda de Peñas Blancas</title>
		<link>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/05/11/leyenda-de-penas-blancas/</link>
		<comments>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/05/11/leyenda-de-penas-blancas/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 11 May 2009 20:47:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[Anteiglesia]]></category>
		<category><![CDATA[Barakaldo]]></category>
		<category><![CDATA[Caserío]]></category>
		<category><![CDATA[Castaños]]></category>
		<category><![CDATA[El Regato]]></category>
		<category><![CDATA[Ermita]]></category>
		<category><![CDATA[Gorostiza]]></category>
		<category><![CDATA[Mina]]></category>
		<category><![CDATA[Monte]]></category>
		<category><![CDATA[Peñas Blancas]]></category>
		<category><![CDATA[San Vicente]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ezagutubarakaldo.net/es/?p=1030</guid>
		<description><![CDATA[Esta leyenda se remonta a los lejanos años de 1700, siendo su escenario uno de los más bellos lugares de la anteiglesia barakaldesa. Las laderas, que desde Peñas Blancas se deslizan por la barranca de El Regato, hacen soñar a las cristalinas aguas en sus cantarines arroyos. Tras un suave deslizar afluyen al Castaños y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/foto5_m_b.gif" class="floatbox" rev="group:1030 caption:`foto5_m_b`"><img class="alignright size-medium wp-image-1031" title="foto5_m_b" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/foto5_m_b-300x224.gif" alt="foto5_m_b" width="300" height="224" /></a>Esta leyenda se remonta a los lejanos años de 1700, siendo su escenario uno de los más bellos lugares de la anteiglesia barakaldesa.</p>
<p>Las laderas, que desde Peñas Blancas se deslizan por la barranca de El Regato, hacen soñar a las cristalinas aguas en sus cantarines arroyos. Tras un suave deslizar afluyen al Castaños y Oiola, y éstos a su vez resbalan para formar el río Galindo, ya cercano en su desembocadura al río Nervión.</p>
<p>Los ricos pastos de las laderas eran triscados por las blancas ovejas que, con su balar, contrastaban con el mugir de los numerosos terneros. Los cencerros hacían el contrapunto sonoro de lo que pretendía ser una melodía, tan sólo escuchada por los pocos aldeanos que moraban en tan hermoso lugar. No lejos de los pastizales limitaban los bosques, donde los milenarios castaños y robles daban cobijo a las más lindas avecillas canoras, así como también a las más variadas &#8220;plumíferas&#8221; de la nocturnidad. Era abundante la fauna e incluso, según aseveraron los nativos, abundaban unos seres vivientes de sucios harapos, cuyos largos y greñosos pelos escondían las coloradas y breñosas narices de unas malignas mujeres llamadas brujas.</p>
<p>- Pues sí, es verdad que entre los bortales se esconden las brujas. Hace años que vamos notando las cosas más raras que ocurren en Peñas Blancas. Vemos grandes hogueras nocturnas y luego no somos capaces de encontrar los restos de madera calcinada, parece cosas de brujas &#8211; comentaba una anciano del lugar de Tellitu.</p>
<p>- Ya ves Josetxu que los fenómenos de la naturaleza son más frecuentes en verano y más cuando el calor aprieta. Creo que tenemos que ser cautelosos, ya que de lo contrario el señor cura nos puede perjudicar. Yo no dudo de que hay brujas, pero &#8230;pero&#8230; -decía resignado Patxi, un octogenario aldeano de Aranguren.</p>
<p>- Tenemos que tomar alguna determinación -decía el vejete de Tellitu- a la vez que, sin disimular, hurgaba con sus uñas por debajo de su mugrienta boina.</p>
<p>- Algo malo nos puede pasar si no nos guardamos de esas pécoras danzantes y, algo peor, si se enteran de nuestras creencias. Por eso creo que será mejor callar y andar. Hay veces que me acuerdo del pastor de Samundi, que el pobre contó sus andanzas al confesor y nunca se supo si fue cosa del Diablo o del clero, pero lo cierto es que nadie ha sabido dar razón de su paradero -comentó en voz baja el buenazo de Patxi.</p>
<p>Pasó algún tiempo en el que el barrio de El Regato no notó ninguna alteración &#8220;brujeril&#8221; y si algo ocurría no tenía trascendencia, quizá por el temor a las interpretaciones que hubiera lugar.</p>
<p>Cierta soleada mañana del mes de agosto, los nativos del barrio se dieron cita junto a la ermita de San Roketxu. Todos eran aldeanos &#8220;regateros&#8221; que se reunían para festejar el día de su Santo Patrón. Entre cordiales saludos, abrazos, apretones de manos y algunos besos entre los más íntimos, fue transcurriendo el tiempo hasta la llegada del señor cura, cuya ridícula figura se acrecentaba aún más al apearse del pequeño burro que le transportaba.</p>
<p>- Buenos días don Baudilio -exclamaron casi aún tiempo los presentes -¿Qué tal está usted, señor cura? -preguntaban a la vez que besaban la mano del mofletudo cura, mientras que &#8220;boquiabiertos&#8221; niños miraban al portador del bonete y sotana, como diciendo: &#8220;¿Quién será este bicho raro?&#8221;</p>
<p>-¡Saludad al señor cura! -dijo a los niños una aldeana de Burzako.</p>
<p>-Buenos días tenga usted, señor cura -acertaron a decir la escasa decena de pequeños romeros.</p>
<p>- Estos chiquillos tienen maneras de ser inteligentes, por eso espero que no los malogréis con todas esas cosas que se rumorean en San Vicente. No es bueno creer en brujas porque además de ser un gran pecado mortal, atentáis contra la fe. Vosotros tenéis que creer, pero en lo que yo os diga, de lo contrario algún día puede que seáis pasto de las llamas del infierno. -amenazó el patizambo curilla.</p>
<p>- Mire usted, señor Baudilio, en San Vicente se ignoran muchas cosas de las que ocurren en El Regato -dijo valientemente Patxi.</p>
<p>-Ya lo creo que sí. No es lo mismo predicar que dar maíz y difícilmente no podrá cambiar de opinión, cuando todos sabemos lo que está pasando. Hay muchos aquelarres de lamias en las cercanías, pero ocurre que usted opina como Santo Tomás: ¡Ver para creer!, y para ver hay que estar aquí &#8211; después de estas palabras se ruborizó el rostro de Arantza, la esposa de Patxi.</p>
<p>- Bueno, oigamos la santa misa y después ya charlaremos largo y tendido, y conste que todos estos chismes los pondré en conocimiento de los superiores &#8211; sentenció el cura.</p>
<p>Mucho tiempo duró el oficio religioso, debido a que don Baudilio se explayó en su arenga para con los asistentes al rito, a la vez que les estimulaba con la fe y la oración, sin darse cuenta que los bostezos hacían aparición entre los míseros a la vez que algunos chiquillos pedían a sus madres con señas que querían hacer sus necesidades. Pero el cura, erre que erre, seguía dando la turrada y más, a sabiendas, de que en este lugar sagrado, nadie le llevaría la contraria.</p>
<p>Salían ya de la ermita para dirigirse a la pequeña llanada en el lugar de Euskauritza, cuando Txomin, el de Urkullu, con todo respeto y buenas palabras le dijo al cura:</p>
<p>- Don Baudilio, usted ha pretendido embaucarnos con sus palabras desde el púlpito, pero lo único que ha hecho es amenazarnos, y nos ha dejado a boqueras. Y tocante a las brujas haberlas &#8220;haylas&#8221;, y no muy lejos de aquí, ahí arriba en Tellitu. Puede hallar la verdad de cuanto le estoy diciendo.</p>
<p>- ¡Hijos míos! Veo que no nos entendemos y así no iremos a ninguna parte. Estoy pensando que sois todos unos herejes a la vez que posesos.</p>
<p>- ¡Mire usted, señor cura! &#8211; insinuó Manuel -. Hace unos meses que estuvimos en el Ayuntamiento y el señor Alcalde nada nos solucionó aparte de decirnos que estas cosas eran sagradas y por lo tanto pertenecientes a la iglesia, y ahora resulta que nosotros somos los únicos culpables de cuanto ocurre en este barrio.</p>
<p>- Luego&#8230; ¿ a quién tenemos que reclamar? -preguntó Perico, un viejo pastor, cuyas ovejas, según aseguró, hacía dos años que apenas si daban leche y mal engendraban crías debido a los sustos que le producían al ganado los aquelarres, cuyas llamaradas originaban espantadas dentro de su redil.</p>
<p>- No solamente creo, sino que estoy completamente seguro de que terminareis por ir todos de cabeza al infierno -aseguró don Baudilio -. ¿Pero cómo es posible creer en semejantes tonterías? Yo quiero realidades y no bobadas, así que ya sabéis, portaros como Dios manda. ¡Ah, otra cosa!. Quiero deciros que por seis monedas de dos céntimos que habéis depositado en mi bonete, no estoy dispuesto a molestar a mi borrico en traerme hasta aquí. ¡Sois unos miserables! El templo está ruinoso y con doce céntimos no se puede hacer el milagro de retejar la ermita, así que será mejor que os preocupéis de repararla en vez de decir tonterías.</p>
<p>- ¡Amén! -acertó a decir uno de los chiquillos, a la vez que se escucharon algunas risas.</p>
<p>-¡Caramba con el niño! No le he visto rezar en la ermita y ahora sin más ni más acaba la oración -dijo con muy mala gaita el curilla.</p>
<p>- Señor cura -insistió el viejo pastor- usted tiene que darnos alguna solución sobre el origen de esas improvisadas fogatas que aparecen en la noche. De no ser así será mejor ir al infierno de una vez a tener que vivir en él constantemente en la tierra. Y le juro, que ya sólo me falta dialogar con Satanás.</p>
<p>- ¡Qué dices, miserable pecador! Debes de tener más respeto con la autoridad eclesiástica. Te aseguro que comunicaré al Señor Obispo tus herejías, así como tu ultraje al clero -amenazó una vez más el cura.</p>
<p>- No sea terco don Baudilio, y escuche y después juzgue si tenemos o no razón y proceda en consecuencia. Sepa que no aseguramos que haya brujas o no, pero sí le certificamos que aquí están pasando verdaderas brujerías.</p>
<p>-Manu, cuéntale al padre lo que ocurre -animó Patxi al viejo pastor, a la vez que insistía en que se lo dijera todo.</p>
<p>- Suelta culebras y sapos por esa deslenguada boca y que Dios me perdone por escucharte. Consideraré que estoy confesando, pero difícilmente te podré dar la absolución -amenazó una vez más.</p>
<p>- No pido perdón y sí orejas que me escuchen -dijo de muy mal talante Manu el pastor.</p>
<p>- Pues cuenta&#8230; cuenta tus faltas miserable pecador -apremió el ya desencajado confesor.</p>
<p>- La pasada noche de San Juan fui atrapado por unas lamias que me retuvieron hasta el amanecer. Yo bien consideré que pudieran ser mozas de Galdames que se habían anticipado a las fiestas de San Pedro, pero no fue así ya que no llegué a conocer a ninguna. Las había viejas y feas sin que faltaran jóvenes con buenas carnes. No tuve mayores problemas, pero me ortigaron mis íntimas partes.</p>
<p>- Hijo mío, no veo ningún motivo que te haga indigno. Estas cosas no ocurren siempre, pero ello no quiere decir que fueran brujas -asentó el cura enfrascado en la improvisada confesión.</p>
<p>- Hay muchas cosas y mucho más importantes y éstas se centran en mi estado de salud, por eso deseo que me escuche con atención, ya que le considero una autoridad de la iglesia y no deseo tener cuentas con la Inquisición.</p>
<p>- Manu, creo que te has pasado con tus apreciaciones, y para este tu gran pecado no hay penitencia y sí un castigo ejemplar &#8211; sentenció don Baudilio.</p>
<p>- Siga escuchando señor cura. Pocos días después de la ortigada que me dieron las sospechosas mozas y cuando más plácido dormía en mi cama, sentí un fuerte ruido en la cuadra. Bajé rápidamente las escaleras con el candil en la mano, y pude ver a los indefensos corderillos pisoteados por sus propias madres, ansiosas por escapar del ruido ensordecedor que allí se producía. Cuando pisé la paja del suelo el ruido cesó y en ese momento un enorme perrazo negro comenzó a lamerme los pies. Poco después desaparecía cabizbajo. Se da la circunstancia de que yo no tengo perro en mi casa y ninguno de los que hay en el contorno se le parecía ni en el color ni en el tamaño.</p>
<p>Entonces el cura se atrevió a dar su consejo &#8220;milagrero&#8221; al pastor, con el fin de apaciguarle en su alterado estado de ánimo.</p>
<p>- Eso es cosa de San Roque que se ha valido de su perro para que tanto tú como el rebaño estéis resguardados del acechador Satán, que sólo desea que pierdas la fe en Dios.</p>
<p>- No me satisfacen sus opiniones, señor cura, -respondió el apesadumbrado pastor­ pues por más que lo pienso no acabo de saber qué es lo que ocurre, ya que desde que sucedieron los citados hechos no consigo conciliar el sueño en la cama y sólo, en cuclillas, consigo dormir en las escaleras donde el desconocido perro lamiera mis pies &#8211; aseguró Manu.</p>
<p>- Ni puedo ni quiero escuchar más majaderías, así que me marcho &#8211; dijo el cura a la vez que tomaba el ramal del burro.</p>
<p>- Querido amigo Manuel -medió Juliantxu- bueno será que por un día olvides los hechos y vivamos la fiesta en paz. Por lo pronto, el cura ya ha tomado el camino de vuelta a su casa en San Vicente, para contarle todos los chismes al párroco. Por cierto que se ha marchado muy enfadado y la verdad es que hacía muy buena pareja con su pollino.</p>
<p>- Es lo mejor que ha podido ocurrir, así se pierde la chuletada. Creo que recordarás el año pasado con que ansía comía el jodido cura que por poco nos deja a dieta &#8211; comentó Antonio, el de Gorostiza.</p>
<p>- Suerte que tienes Antón, pues comiendo le dejas atrás a cualquiera &#8211; dijo con cierta ironía un viejillo del grupo.</p>
<p>Caía ya la tarde cuando los romeros decidieron retirarse a sus caseríos para recoger y atender al ganado. Todos coincidieron que era lo más correcto ya que el txakolí había hecho mella en algunos. Las más interesadas en marcharse eran las mujeres que, sin disimulo, tiraban de la blusa de sus maridos.</p>
<p>La encañada de El Regato siguió viviendo un tiempo sin sobresaltos hasta que cierta noche se formó en el éter un extraño fenómeno de rayos y truenos -sin agua ni granizo- que iluminó el bello paisaje regateño. El resplandor era tan grande que los aldeanos temieron un nuevo aquelarre y la verdad es que si no lo era, lo parecía debido a que Tellitu era una gran hoguera. La fatal noche dejó un amanecer de suave brisa que acariciaba las cenizas del caserío de Manu, el pastor. El fuego había arrasado la vida de un hombre, así como todos sus enseres.</p>
<p>- Pobre Manuel -decía Antón- las brujas quisieron que toda su bondad fuera pasto del fuego y lo han conseguido.</p>
<p>Las ruinas del viejo caserón pudieron verse durante muchos años, y sus calcinadas piedras fueron el recuerdo de lo que fue la pira funeraria del viejo pastor barakaldés. Sobre las brujas no se volvió a hacer comentarios. Pero las mentes de muchos barakaldeses siguen pensando que, junto a las laderas del monte Apuko, siguen merodeando estos desgreñados seres. Y de las brujas, qué vamos a decir&#8230; todo es cuestión de creer o no creer en ellas.</p>
<p>Carlos Ibáñez</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/05/11/leyenda-de-penas-blancas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Fogueración de 1745</title>
		<link>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/05/06/fogueracion-de-1745/</link>
		<comments>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/05/06/fogueracion-de-1745/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 06 May 2009 20:58:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Geografía]]></category>
		<category><![CDATA[Toponimia]]></category>
		<category><![CDATA[Urbanismo]]></category>
		<category><![CDATA[Anteiglesia]]></category>
		<category><![CDATA[Barakaldo]]></category>
		<category><![CDATA[Casa Torre]]></category>
		<category><![CDATA[Ermita]]></category>
		<category><![CDATA[Ferrería]]></category>
		<category><![CDATA[Gorostiza]]></category>
		<category><![CDATA[Larrea]]></category>
		<category><![CDATA[Molino]]></category>
		<category><![CDATA[San Vicente]]></category>
		<category><![CDATA[Santa Águeda]]></category>
		<category><![CDATA[Susunaga]]></category>
		<category><![CDATA[Zorroza]]></category>
		<category><![CDATA[Zubileta]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ezagutubarakaldo.net/es/?p=1016</guid>
		<description><![CDATA[Barrio de Amezaga : La de Francisca Echabarri ; Manuel Maguna; Juan Sasía ; Josefa Zabala; Lorenzo Urcullu ; La de Martin Perea y de los herederos de Felipe Ganboa; Juan Antonio Gabancho ; Dos de Francisco Antonio Echabarrí; Andrés Tillitu y Josefa Bilbao ; Tres de Juan Zuláibar; Antonio Olabide ; Cruzes: Agustín Salazar, vecino de Portugalete ; María Aresqueta. San Martín: [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/bar-t-lurkizaga-b.jpg" class="floatbox" rev="group:1016 caption:`bar-t-lurkizaga-b`"><img class="alignright size-medium wp-image-1017" title="bar-t-lurkizaga-b" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/bar-t-lurkizaga-b-300x225.jpg" alt="bar-t-lurkizaga-b" width="300" height="225" /></a></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Amezaga</span></strong> : La de Francisca Echabarri ; Manuel Maguna; Juan Sasía ; Josefa Zabala; Lorenzo Urcullu ; La de Martin Perea y de los herederos de Felipe Ganboa; Juan Antonio Gabancho ; Dos de Francisco Antonio Echabarrí; Andrés Tillitu y Josefa Bilbao ; Tres de Juan Zuláibar; Antonio Olabide ; <strong>Cruzes</strong>: Agustín Salazar, vecino de Portugalete ; María Aresqueta. San Martín: del mayorazgo de Llano: Marcos Zugasti Olloqui y Juan Trocóniz ; <strong>Sarasti</strong>: del mismo mavorazgo; Mateo Tillitu ; La del mayorazgo de Llano; Juan  Ozio y de Martín Zorroza, donde vive ; La de Manuel Aresqueta: Juan Bautista Ozio. <strong>Munoa : </strong>José Manuel Zabala, vecino<strong> </strong>de Bilbao; Francisco Orno, menor ; Otra nueva frente de la suso: Jose Manuel Zabala;  Martín y Pedro Escauriza, hermanos. <strong>Llano, </strong>casa-torre: del mayorazgo de Llano; Francisco Llano ; Otra del dicho mayorazgo;  Manuel Allende ; La de Pedro Aguirre y de Ignacio Escauriza ; La de Domingo Careaga y de Pedro Landaburu; José Antonio Orno ; La de Sebastián Sarría; Juan Ugarte.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Bagaza</span></strong><strong> : </strong>La de Antonio Eguzqui-aguirre ; Jose Loizaga ; Magdalena Eguzqui-aguirre ; Tres de Juan Retuerto;  José, Juan y Pedro Castaños ; Juan Bautista Uraga ; Francisco e Ignacio Arteaga-beitía, padre e hijo.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio  de Beurco</span></strong><strong> : Beurco</strong>, casa-torre: de Luis Valle-Salazar y de su mujer Ana María Larrena ; otra de los mismos; Juan y Antonio Garai, padre e hijo ; La que administra José Allende ; La de Juan Ventura Urquijo, vecino de Bilbao;  Esteban Careaga ; Bartolomé Larrea, vecino<strong> </strong>de Bilbao;  Domingo Garai ; Martín Beurco ; Juan Retuerto; Manuel Loizaga.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Bitoricha</span></strong><strong> : Errotabarría, </strong>molino del mayorazgo de Llano; Juan Angel Llano ; <strong>Luchana, </strong>casa-torre: la administra Juan Ventura Basabe, vecino<strong> </strong>de Deusto ; Domingo<strong> </strong>Ruiz ; La de Juan Lezama: vive su suegra María Antonia Zaballa ; Dominga Barañano ; La de Mateo<em> </em>Aguirre y de su yerno José Castaños ; La de Francisco Antonio Echabarrí y de Sebastiana Sarría ; Marcos Escauriza y Sebastiana Arteaga-beitía ; La de Jose Manuel Zabala y de Lorenza Llano: vive ésta en su porción ; José Arana. <strong>Bitoricha :</strong> casa-torre: José ManueI Zabala ; José Arana. La de Jose Egusqui-aguirre ; La de Francisco Zugasti Olloqui y de Santiago Aliende ; Carlos Ugarte ; Domingo Uraga ; José. Antonio Castaños, vecino de Bilbao ; Diego Landabaso ;Baltasar Zaballa. En <strong>Vallejo:</strong> la del Convento de Burzeña ; Juan. Zugasti Olloqui. En<span style="text-decoration: underline;"> <strong>Andicollano</strong></span>: la de Manuel y Jose Castaños y de Ignacio Arteaga-beitía ; Santiago Orno, marido en segundas nupcias de María Rosa Palazio.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Burceña</span></strong><strong> : </strong>La de Juan Raimundo Arteaga ; Domingo Careaga ; La del patrón de Begoña ; la viuda de Juan Careaga ; Martín Arana ; La de Martín Tapia y de su yerno Diego Torre ; La del Convento de Burzeña; Mariana Allende ; La de las Religiosas Mercedarias de San José;  Domingo Arana ; Pedro Torre, vecino<strong> </strong>de Abando ; Antonio Zorrozúa</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Irauregui</span></strong><strong>, en el que se entra todo lo que está frente de la Venta de Castrejana: </strong>La de Juan Lezama ; José de la Cabex, vive con su madre María Cruz Galíndez ; Pascual Echebarria ; Tomás Garai ; Sebastián Aldai ; La del Convento de Burzeña; Pedro Lastra ; Juan Matías Sarachaga, vecino de Bilbao ; Antonio Barco ; Juan Archer (sic); José Sarachu ; Juan José Sobrado ; Juan Zabalgoitía ; La de la ermita de Santa Águeda ; Manuel Allende ; Josefa Zabala ; Esteban Mungula ;     Tomás Garai ; La de las Religiosas de Santa Clara, de Abando; Fernando de la Cabex ;Juan Ventura Otañes ; Pedro Urtado ; La de las Religiosas de la Concepción ; José Elorriaga y Alonso Urtado. <strong>Irauregui, </strong>casa-torre: del marqués de Paredes, la administra Manuel Aranguren ; La ferrería y molino del mismo; en el molino, Tomás de la Cabex ; El molino del mismo ; Juan Larrasquitu ; La casa del Convento de Burzeña ; Eusebio Sarachu ; Pedro de la Cabex ; Otra del mismo ; Josefa Taramona ; La del marqués de Paredes; Domingo Saldurtun ; La de la ermita de San Antolín ; Juan Sarachu ; La del citado marqués. quemada; Tomás de la Cabex ; José Elordui, vecino de Zamu­dio ; Juan Tillitu ; La del citado márqués; Domingo Llanas ; Francisco Inurreta, vecino de Bilbao ; Juan Gardoqul ; José Antonio Castaños ; Agustín Sasía ; María Antonia Vitoria ; La del citado marqués, en <strong>Zamundi ; </strong>Luis Saldurtun y Miguel Goicoolea ; Francisco Zabalbeiti, vecino del Concejo de Gueñes ; Pedro Maidagan</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Landaburu</span></strong> : La de Francisco Antonio Nozal ; Antonio Llano; Manuel Llano y Agustín Loizaga ; La del Convento de la Cruz, de Bilbao; Antonio Sasía y Domingo Castaños ; Francisco Xabier Ugarte; <em> </em>Domingo Zamudio ; La de los herederos de Francisco Antonio Urcullu ; Gregorio Olloqui ; La del mayorazgo de Llano ; Antonio Arteaga­beitía, vive con su suegro Juan Egusqui-aguirre ; Francisco Antonio Echabarri ; Otra del mismo, vive su hijo Juan Jose Echabarri Beurco y Larrea ; Juan Jose Echabarri; Silvestre Beraza ; Domingo Echebarrni ; Francisco Orno ; Luis<em> </em>Urtuzaustegui, vecino de Gordejuela; <em> </em>Baltasar Castaños.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de  Rajeta</span></strong> : La de Juan Puber, María Brun (sic) y de Nicolasa Murgan, residentes en Bilbao; Santiago Aldai ; Francisco Olaso ; La del mayorazgo de Larrea;  Baltasar Escauriza ; Juan Puber ; Tomás Castaños ; La del mayorazgo de Larrea;  Santiago Castaños ; La de las Religiosas. Mercedarias de San José, de la Anteiglesia de Abando y su Barrio de Bilbao la Vieja; Fernando Arteaga-beitía ; La del Convento de Nuestra Señora de las Mercedes, de Burzeña; Domingo Uraga. <strong>Rajeta</strong>: de Tomás Uraga.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Retuerto</span></strong> : La de los herederos de José Olaso; María Tomasa Zabalgoiti ; La de los herederos de Ventura Castaños; Luzía Larrea ; La de los herederos de Martín Sasía;  Antonio y José Sasía ; Matea Gorostiza; Juan Zaldurtu y Martín Cantarrana ; Josefa Egusqui-aguirre ; Pedro Barroeta;  Martín Valle y Domingo Larrea ; Pedro Gorostiza;  Antonio Gorostiza y Antonio Trozones ; La del Convento de Nuestra Señora de la Merced de Burzeña; Juan Urcullu ; Juan Angel Aresqueta ; José Zabalgoiti ; Santa Allende ; La de Domingo Aranguren y de Francsico Maigaran (sic) ; La del Convento de  Nuestra Señora de la Merced, de Burzeña; José Barroeta ; Antonio Valle y Simón Landaburu ; El molino del Convento de Burzeña; José Escauriza ; Martín y José Barroeta, padre e hijo ; Juan Bautista Albarez, vecino de Bilbao; Pedro Gorostiza ; Manuela Olarte;  Domingo Vizcaino y Domingo Urcullu.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;"> </span></strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de San Bartolomé</span></strong> : La de Francisco Allende ; José Allende; Manuel Allende ; La de la ermita del Señor San Bartolomé; Antonio Allende ; Francisco Xabier Ugarte; Juan Bautista Madariaga ; La de las Religiosas Mercedarias de San José; Domingo Allende ;  Simón Loizaga.<strong> </strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;"> </span></strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de San Vicente</span></strong> : La de Vícente Uriarte ; Juan Jose Echebarri;  Martín Uraga ; La de los herederos de Mateo Eguzqui-agurre; Manuel Castaños ; Sebastián Loizaga ; Josefa Careaga ; Manuel Aranaga ; La de Gregorio Olloqui y Zugastí y de su mujer María Santos de Aranaga, vecinos de Abando, vive su madre María Loizaga ; Juan Zulái­bar;  Domingo y Ventura Beurco ; La de los herederos de Francisco Antonio Urcullu;  Martín Uriarte ; La de Martín Eguzqui-aguirre y de José Careaga ; Francisco Antonio Echabarri; Francisca Pucheta, mujer de J. Artea­ga-beitía, ausente ; La del doctor Juan Roldan, vecino de Gordejuela; Ana Micalaberro (sic) ; Juan Mattías Sarachaga, vecino de Bilbao; Ventura Zalduendo (sic; = Zalduondo) y Miguel Uraga ; La de Domingo y Ventura Beurco;  Bartolomé Larrea ; La de esta República [de Baracaldo];  Francisco Sobinas. Presbítero..</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;"> </span></strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Tillitu</span></strong><strong> </strong>(sic; = <strong>Tellitu), entrando todo lo del Regato: </strong>La de Domingo Saldurtun y de Domingo<strong> </strong>Samano ; Nicolás Arechabala, vecino de Bilbao ; José<strong> </strong>Tillitu ; Santiago Urcullu ; La de los herederos de Juan Ventura Castaños ; Domingo Zaldurtun ; Lorenzo Urcullu ; Sebastián Samano ; Domingo Urcullu y Castaños ; El molino de Juan José Echabarri Beurco y Larrea y su  ferrería : arrendatario del molino: Ramos Urcullu. La de <strong>Burzaco</strong> el menor ; El molino de Juan José Echabarri Beurco: la trae en arriendo Pedro Allende. <strong>Urcullu, </strong>casa-torre: Juan José Echabarrí Beurco;  Ramos Urcullu. La de Juan Urcullu Castaños ; Francisco Escauriza ; Pedro Urcullu ; Juan Saldurtun (sic) ; Juan Allende ; Pedro Allende ; Juan Lecunbarri ; Antonio y San Juan Burzaco. <strong>Aranguren, </strong>ferrería y molino: de Bartolomé Nobía, vecino<strong> </strong>de Bilbao y de Juan José Sobrado; arrendatario de la ferrrería : Juan José. Echabarri y Sarría ; La de Bartolomé Nobía, en <strong>Olarte</strong>: Cl. de los Combenios ; La de la ermita de <strong>Santa Lucia</strong>: Juan Allende ; La de Bartolomé Nobía ; Pedro Ezcobal ; Otra del mismo ; Pedro Ezcobal (sic) con su mujer Antonia Zaballa ; Juan y Antonio Saldurtun ; Lázaro Sasturen ; Juan José Sobrado ; Mateo Gorostiza ; Juan Barañano. <strong>Gorostiza, </strong>molino: Francisco Antonio Echabarri: Lorenzo Sasturen ; La del mismo ; Ramón Azebal y Lázaro Sasturen ; Juan José Sobrado ;  Antonio Torre ; Antonio Garai ; Juan Raimundo Arteaga ; Francisco, yerno de Antonio Gorostiza ; José y Domingo Urcullu ; Domingo y Juan Sasía, hermanos casados ; Mateo Uraga ; Gaspar Urcullu ; Juan Garaicoechea ; Juan. Barroeta ;  Manuel Maguna ; Ascensión Torre ; Mateo Pérez de Uraga ; Domingo Arana ; Domingo Arteaga.  <strong>Bengolea</strong>, molino: del Convento de Burceña ; José Escauriza.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;"> </span></strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Ugarte</span></strong> :La de Martín Echabarri, cura; José Palacio ; La de los herederos de Felipe Ganboa; Manuel Ganboa ; Una azeña de Martín Perea ; Martín Mendibil ; Francisco Aranguren y Ugarte; José Unzueta ;. José Echabarrí; Francisco Undido (sic) ; Manuela Uraga ; Ventura Aguirre ; Bernabé y Simón Careaga ; Juan y Pedro Landaburu ; Menzía (sic) Montano, vecino de Portugalete; José Luja ; Pedro Perea; Josefa Arteaga ; La de José Zalduondo y del Colegio de la Compañía de Jesús, de Bilbao;  Francisco Villar ; <strong>Susunaga</strong>, casa-torre: Francisca Sobiñas, viuda ; La de Antonio Allende; Domingo Castaños ; Francisco Aranguren y Ugarte;  Francisco (no índica apellido) ;Francisco Barbachano, vecino de Bilbao;  Manuel Requeta ; Francisco Escauriza;  Ana María Guilloz (sic = Guíliz?) ; Juna José Echebarri;  Domingo Sasía y Francisca Larramendi.<strong> </strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;"> </span></strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de</span></strong><span style="text-decoration: underline;"> <strong>Zaballa </strong></span><strong>: </strong>La de Juan Retuerto ; Antonio Mazarredo, vecino de Bilbao;  Magdalena Eguzqui-aguirre ; Martín Uraga ; Manuel Zabalgoitia ; Juan Bautista Arana ; Luis Urtuzaustegui;  José Uriarte ; Juan Retuerto;  Domingo Aneaga­beitía y Manuel Careaga ; Manuel Maguna, vecino<strong> </strong>de Bilbao;  Manuel Combemo&#8230;?</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Zuazo</span></strong><strong> : Zuazo</strong>, casa-torre: de Luis Valle-Salazar y de Ana María Llarena;  Diego Pucheta ; La de Juan y Domingo Echabarri ; La de los herederos de Antonia Zaballa; Martín Echabarri ; La del señor Correxidor;  Juan Pereda ; Manuel Pereda; Pedro Loizaga ; Sebastián Tillitu;  Francisco Garai ; Diego Pucheta; José Zugasti Olloqul ; Juan Raimundo Cantarrana ;  Manuel Montaño, vecino de Portugalete;  Sebastiana Sarría ; Juan Andrés Echabarri ; Vicente Mendibil.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Zubileta</span></strong><strong> : </strong>La de Francisco Larrea, vecino de Portugalete; Martín Larrea ; José Zabala; Ascensión Lezama ; Pedro Aldai ; Una casa-torre [que quizás sea la de Zubilleta]: de Martín Tomás Meñaca ; Pedro Aldai ; La de Juan José Sobrado ; La del patrón de Begoña; Domingo<strong> </strong>Valle ; El molino de Juan José<strong> </strong>Sobrado ; La de María Antonia Murga y su yerno, vecinos de Abando; Pedro Aldai ; Juan José Sobrado ; Ambrosio<strong> </strong>Barco.</p>
<p><strong>Total:  238 casas y 262 fogueras</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Jaime de Kerexeta</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/05/06/fogueracion-de-1745/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Barakaldo hacia 1845</title>
		<link>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/29/barakaldo-hacia-1845/</link>
		<comments>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/29/barakaldo-hacia-1845/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 29 Apr 2009 14:40:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[Anteiglesia]]></category>
		<category><![CDATA[Barakaldo]]></category>
		<category><![CDATA[Beurko]]></category>
		<category><![CDATA[Caserío]]></category>
		<category><![CDATA[Ermita]]></category>
		<category><![CDATA[Ferrería]]></category>
		<category><![CDATA[Industria]]></category>
		<category><![CDATA[Molino]]></category>
		<category><![CDATA[San Vicente]]></category>
		<category><![CDATA[Santa Águeda]]></category>
		<category><![CDATA[Vizcaya]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ezagutubarakaldo.net/es/?p=992</guid>
		<description><![CDATA[Anteiglesia en la Provincia de Vizcaya (2 leguas a Bilbao), diócesis de Calahorra, partido judicial de Valmaseda y ayuntamiento de su nombre. Situada en un llano rodeado por los ríos Ibaizabal o Nerva, Cadagua y Riotuerto. Su clima es húmedo pero bastante sano. Compuesta de unas 363 casas dispersas, formando grupos y caseríos aislados con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/04/beurko-2.jpg" class="floatbox" rev="group:992 caption:`beurko-2`"><img class="alignright size-medium wp-image-994" title="beurko-2" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/04/beurko-2-300x195.jpg" alt="beurko-2" width="300" height="195" /></a>Anteiglesia en la Provincia de Vizcaya (2 leguas a Bilbao), diócesis de Calahorra, partido judicial de Valmaseda y ayuntamiento de su nombre. Situada en un llano rodeado por los ríos Ibaizabal o Nerva, Cadagua y Riotuerto. Su clima es húmedo pero bastante sano.</p>
<p>Compuesta de unas 363 casas dispersas, formando grupos y caseríos aislados con nombres especiales conforme a la situación que ocupan. Tiene una escuela para niños y niñas, muy concurrida. La Iglesia parroquial (San Vicente) está servida por dos beneficiados de ración entera que ejercen las funciones de párroco y otros dos medios racioneros, todos perpetuos y de patronato particular en que tenían participación el Marqués de Valmediano y los Srs. Castaños, Salazar y Mazarredo y Echevarri, cuyos herederos lo vienen ejerciendo ; la casa Castaños percibía dos sextas partes del diezmo y una sexta cada uno de los otros partícipes, habiendo sacado antes del acervo común 40 ducados para la fábrica ; había un convento de mercedarios calzados que fundaron en 1284 Fernán Pérez, conde de Ayala, y su hijo Pero López, y aun existen muy deterioradas, sus seis ermitas, la de San Antolín, en Iraurequi, que fue parroquia desde el principio del siglo XVI hasta 1732 ; San Roque, La Concepción, San Bartolomé, Santa Lucía y Santa Águeda, distribuidas entre los caseríos que hemos indicado.</p>
<p>El término confina por el Norte con la anteiglesia de Erandio y el Valle de Somorrostro, interpuesto el brazo de mar donde desagua el Nerva; por el Este con el indicado río; por el Sur con Güeñes y Abando y por el Oeste con Galdames.</p>
<p>El terreno de mediana calidad en la parte cultivable, especialmente el destinado a huerta y arboleda frutal ; los caminos locales, así como los que se dirigen a Portugalete, Bilbao y Valmaseda se encuentran en buen estado.</p>
<p>El Correo lo recibe por la capital de provincia y en la estafeta de Portugalete.</p>
<p>Produce cereales, legumbres, buenas hortalizas y fruta ; cría algún ganado ; tiene varios molinos harineros y su principal industria es la ferrera, si bien no existen hoy con la brillantez que antes sus antiguas ferrerías. Concurren estos naturales con sus frutos y hortalizas al abasto de Bilbao y Portugalete, en cuyos puntos se proveen de los artículos de primera necesidad.</p>
<p>Población: conforme a los datos oficiales 367 vecinos (1585 almas). Bajo el régimen foral se gobernaba esta anteiglesia por dos fieles regidores de elección anual y sus apoderados disfrutaban el 33 voto y asiento en las Juntas Generales de Guernica.</p>
<h5>Pascual Madoz</h5>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/29/barakaldo-hacia-1845/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El Diablo de la Cueva de Pozalagua (Leyenda)</title>
		<link>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/25/el-diablo-de-la-cueva-de-pozalagua-leyenda/</link>
		<comments>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/25/el-diablo-de-la-cueva-de-pozalagua-leyenda/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 25 Apr 2009 08:31:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[Barakaldo]]></category>
		<category><![CDATA[Caserío]]></category>
		<category><![CDATA[Ermita]]></category>
		<category><![CDATA[Mina]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ezagutubarakaldo.net/es/?p=943</guid>
		<description><![CDATA[En el extremo occidental de Bizkaia, lindando con Cantabria y Burgos, se asienta un bello lugar tan antiguo como la creación del universo. Este lugar no es otro que Carranza o Valle de Carranza. Por concesiones políticas fue incluido dentro de Las Encartaciones de Bizkaia. Su destino y costumbres se rigieron por acuerdos tomados en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/04/el-regat0-81.jpg" class="floatbox" rev="group:943 caption:`el-regat0-81`"><img class="alignright size-medium wp-image-944" title="el-regat0-81" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/04/el-regat0-81-300x204.jpg" alt="el-regat0-81" width="300" height="204" /></a>En el extremo occidental de Bizkaia, lindando con Cantabria y Burgos, se asienta un bello lugar tan antiguo como la creación del universo. Este lugar no es otro que Carranza o Valle de Carranza. Por concesiones políticas fue incluido dentro de Las Encartaciones de Bizkaia. Su destino y costumbres se rigieron por acuerdos tomados en la Casa de Juntas de Abellaneda, sita en el Concejo de Sopuerta.</p>
<p>Muy pocos pueblos habrá que puedan verse libres de creencias religiosas ancestrales. Maleficios, brujerías, hechizos&#8230; fueron algunos de los ritos contra los que nada pudo la Inquisición pese a las persecuciones y torturas. Carranza no pudo ser una excepción, y los sencillos moradores del Valle demostraron ser buenos encartados no ignorando que la brujería era algo en lo que sin querer, creían.</p>
<p>Esta leyenda se remonta a los albores del siglo XVII cuando un joven zagal, Cipriano Ranero el Cipri, decidió encerrar su vacada antes de la hora acostumbrada. Era la noche de San Juan y no quería perderse las hogueras tan tradicionales en el valle que</p>
<p>le vio nacer. Cipri se consideraba un buen carranzano de Aldeacueba. De aspecto viril y manos delicadas, su juventud no pasaba desapercibida entre las muchachas de la aldea. El atuendo peletero añadía si cabe un mayor encanto a su esbelto cuerpo. De su cuello pendía una tosca cruz de madera legada por su abuelo materno pocos días antes de morir.</p>
<p>Anochecía cuando el joven abandonó el establo del caserío de sus tíos. Por primera vez le permitían acudir a las fiestas, aunque antes tuvo que ordeñar la media docena de lustrosas y pintadas vacas lecheras.</p>
<p>- No vengas tarde y diviértete mucho -le aconsejó cariñosamente su tía mientras quitaba de su cabello unas briznas de hierba.</p>
<p>- No os preocupéis. Regresaré tan pronto como haya comido el talo y el chorizo asado en el rescoldo de la hoguera, y eso será antes de que canten los gallos -dijo muy feliz el muchacho.</p>
<p>- No te fíes mucho de esas bobaliconas que parecen satinas y son como la cizaña &#8211; recalcó tía Manuela.</p>
<p>- Guapas sí que son las condenadas pero, escucha hijo, presiento que algo malo se está cociendo por estos campos desde que la mandrágora germina en los caminos -dijo el tío entrecerrando los ojos.</p>
<p>- No tengáis preocupación alguna por mí. No tengo miedo ni a las brujas ni al Diablo. Voy protegido con la cruz de madera que el abuelo me legó y es mi amuleto de la buena suerte -dijo el muchacho mientras besaba la tosca cruz.</p>
<p>Con andar lento y seguro Cipri se fue perdiendo en la oscuridad del basto camino que debía de llevarle hasta el poblado más cercano, uno de los tantos que componen las feligresías del Valle de Carranza. Buena intención sí que tenía el mozo, pero el Diablo 0 el destino lo confundieron. Una monumental lengua de fuego conmovió la noche. A modo de artificio se dejó ver sanguinolenta en lo alto de la colina, lugar que le era muy familiar por su cotidiano pastoreo. Con mucho sigilo Cipri se escondió detrás de unos tupidos madroños. Desde allí podría mirar sin ser visto. Sintió entonces como la sangre se le helaba en las venas, ya que ante sus ojos aparecía desnuda toda la crueldad de la ceremonia brujeril. Aquello no podía ser más macabro. Tras el cegador humo de azufre apareció el propio Demonio que, con nerviosos ademanes, parecía dirigir aquella orquesta infernal marcando tiempos en la horrible danza. Pronto se oyeron unos tenues gemidos a los que se unieron los desgarradores gritos de una madre, que veía impotente como su pequeño retoño iba a ser sacrificado por un pecado que nunca cometió. Junto a ella, rodeada de arpías que gesticulaban estrambóticamente, había una vieja semidesnuda arropada con trapos negros cuyos brazos y piernas parecían las cepas de un emparrado. La mujer empuñaba con manos férreas un estilete de piedra afilado con el que pretendía degollar al pequeño para derramar, más tarde, su sangre en el sucio cuenco de barro cocido que le sería ofrecido al mismísimo Satanás.</p>
<p>Cipri no podía dar crédito a lo que sus ojos veían, pero pronto se rindió ante la evidencia. Nunca supo el porqué de su sudor y ni de las lágrimas que cegaban sus pupilas. Quizá fuera miedo, quizá rabia&#8230; Comprendió que tenía que tomar una decisión antes de que fuera demasiado tarde. Antes de salir al encuentro de aquellas bestias quiso encomendarse a su cruz de madera. Con manos temblorosas la acercó a sus labios y durante unos instantes rezó:</p>
<p>- Oh Dios, ten misericordia de esta pobre criatura. No permitas que el Diablo se la lleve.</p>
<p>Apenas si acabó de decir la plegaria cuando sonó una gran explosión. El suelo se hundió formando un cráter del que salieron destellos de fuego que producía un humo negrísimo, mientras que por todo el valle se escuchaban pavorosos alaridos que gritaban:</p>
<p>- ¡Traición, esto ha sido una traición!</p>
<p>Nunca supo Cipri cuánto tiempo transcurrió desde que ocurriera aquel extraño acontecimiento. Cuando recobró el conocimiento ya había amanecido. Por un momento pensó que todo había sido un sueño, pero sorprendido pudo ver cómo bajo sus pies se extendía un precipicio cuyo fondo se hundía en las entrañas profundas y ya silenciosas de la tierra.</p>
<p>El sol estaba en lo alto cuando el muchacho decidió volver al caserío de sus tíos. Le parecía un sueño todo lo sucedido aquella extraña noche de San Juan.</p>
<p>- Sí -pensó-. Me habré quedado dormido, pero aquel barranco&#8230;, aquella cueva&#8230; Muchas veces he pastoreado en esta ladera y nunca lo había visto&#8230; Qué extraño&#8230; ¡El techo de la montaña está hundido!</p>
<p>Preocupado por lo sucedido, Cipri apresuró su paso. Mojó sus sienes en el pequeño y cantarín arroyo que se deslizaba silenciosamente a su lado, como si éste pudiera llevar algo de cordura al absurdo temor que le recorría el cuerpo. El agua cristalina le devolvió el reflejo de un niño asustado y cuál no sería su sorpresa al ver un brillo dorado que, pendiendo de su cuello, le cegaba los ojos. Sí, no podía dar crédito a lo que veía, pero ahora lo palpaban sus manos. Era frío y cálido al mismo tiempo, parecía tener vida&#8230; Era su cruz, su vieja cruz de madera, que aún colgaba del viejo y raído cordel. Escondiendo su torso entre la suave lana de su chaleco continuó su camino. Tan entusiasmado iba que apenas si se dio cuenta de que se hallaba junto a la entrada del caserío familiar y que casi chocaba con su tía. La mujer, preocupada por su tardanza, parecía estar esperándole en el quicio de la puerta</p>
<p>- Cipri, hijo mío, ¿dónde has estado estos días? -dijo intentando frotar sus manos-. Nos tienes a todos pendientes ¿Qué ha sucedido?</p>
<p>- Hola tía&#8230; ¿por qué me dices eso de &#8220;tantos días&#8221;? Pero si fue anoche cuando me marché para ver las hogueras&#8230;</p>
<p>- Hijo, te hemos buscado en vano durante tres días por todos los rincones cuando nos dijeron que no habías llegado al pueblo. Temimos por tu vida ¿Sabes que también han desaparecido la joven Amaia y su hijo de pocos días? No sabrás&#8230; -balbuceó nerviosa la pobre mujer.</p>
<p>- Mira tía, eres muy buena pero no sé si podrás entender todo lo que te voy a contar. Será mejor que venga también el tío para que así conozcáis todo lo que me ha sucedido -dijo con obstinación Cipri.</p>
<p>Apenas pronunciadas estas últimas palabras, tía y sobrino vieron como se acercaba sigilosamente el tío Ramón desde el establo. A modo de bienvenida el viejo dio un codazo cómplice al joven, diciéndole:</p>
<p>- Vaya, ya has llegado, granuja. ¿Cómo te ha ido con las mozas&#8230;? Has estado a la altura, ¿no?</p>
<p>- Sí tío, ya he llegado, o mejor dicho nunca me he marchado de este lugar. Necesito que me escuchéis. Hay muchas cosas raras que quiero contaros. Me gustaría que creyerais en mi palabra&#8230; y es tan difícil&#8230;</p>
<p>- Sí, hijo, cuenta todas tus andanzas para salir de todas estas dudas -dijo el tío Ramón extrañado ante la seriedad del muchacho.</p>
<p>El joven relató los hechos sin dejar ningún lugar a la duda. Habló del fatídico aquelarre entre las brujas y el Demonio, así como del sacrificio del hijo de Amaia.</p>
<p>Contó, con gesto crispado, cómo fueron tragados todos ellos por un profundo socavón que de pronto se abrió en el prado. Por último los tíos vieron la evidencia del milagro en las propias manos de Cipri: la cruz de oro.</p>
<p>- No es fácil contaros todo esto, ni justificar esta ausencia de tres días durante los cuales yo&#8230; no he existido. No es nada fácil&#8230; -dijo con voz quebrada-. Pero si no tenéis confianza en mí, me iré para siempre. Yo vi al Demonio y&#8230;</p>
<p>Apenas si terminó de pronunciar el nombre del Ángel Negro, cuando una nube oscura dejó mudos y sordos a tíos y sobrino.</p>
<p>- Como veis, ya no podéis dudar de mis palabras. Si deseamos el bien familiar tendremos que guardar silencio. En caso contrario nadie me creerá y los inquisidores querrán saber tanto como yo sé&#8230; y nunca podré certificar unos hechos de los que sólo Dios es conocedor.</p>
<p>Había tanta verdad en sus palabras y tanta desolación en sus ojos que la pareja calló.</p>
<p>- Ya es tarde hijo mío. Vamos entra y te prepararé la cena. Debes de estar cansado&#8230;-dijo la mujer besándole la mejilla.</p>
<p>Pasaron algunos años y Cipriano Ranero, ya maduro en edad y conocimiento, tuvo que tomar la determinación de abandonar su querido valle carranzano para no ser punto de miradas y de referencias de curiosos.</p>
<p>Por todo el valle se decía, y cuentan que algunos también lo oían, que en las noches de luna llena se escuchaban voces lastimeras en lo alto de la colina. Cuánto pudo haber de realidad nunca se supo, pero hubo quienes señalaban el lugar exacto donde el suelo se abrió tragándose al propio Demonio.</p>
<p>Poco a poco los lugareños fueron olvidando el suceso y muy pocos se acordaban ya de las brujas y del Diablo&#8230; o de la hermosa joven rubia y su querubín. Otro tanto ocurrió con el zagal que exorcizara al maligno, cuyo nombre ya nadie se atrevió a mencionar. Se le recordó como &#8220;El pastor de la Cruz de Oro&#8221;, tal y como lo mentaban en las leyendas que, en las noches de San Juan, contaban las viejas.</p>
<p>Pasaron más años hasta que cierto día del año 1957, por voladura de un barreno, quedó al descubierto un santuario de excentrísimas estalactitas abiertas en forma de flores en el antiguo valle del aquelarre. Las gentes decían que tanto la cueva como el hallazgo eran cosa del Diablo. Consejas de las viejas, dicen algunos&#8230; Sin embargo allí está, como mudo testimonio, la Cueva de Pozalagua en el vizcaíno Valle de Carranza cuya belleza sólo Dios nuestro Señor es capaz de crear.</p>
<h5 style="text-align: right;">Escrito por Carlos Ibáñez</h5>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/25/el-diablo-de-la-cueva-de-pozalagua-leyenda/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Barakaldo en 1795</title>
		<link>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/21/barakaldo-en-1795/</link>
		<comments>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/21/barakaldo-en-1795/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 21 Apr 2009 05:04:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Demografía]]></category>
		<category><![CDATA[Geografía]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Anteiglesia]]></category>
		<category><![CDATA[Barakaldo]]></category>
		<category><![CDATA[Beurko]]></category>
		<category><![CDATA[Ermita]]></category>
		<category><![CDATA[Ferrería]]></category>
		<category><![CDATA[Mina]]></category>
		<category><![CDATA[Molino]]></category>
		<category><![CDATA[Monte]]></category>
		<category><![CDATA[San Vicente]]></category>
		<category><![CDATA[Santa Águeda]]></category>
		<category><![CDATA[Vizcaya]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ezagutubarakaldo.net/es/?p=806</guid>
		<description><![CDATA[La Anteiglesia de Baracaldo en el Señorío de Vizcaya es una de las setenta y dos repúblicas de que se compone la tierra llana, sin inclusión de las villas ni Encartaciones que también son de su comprensión. Está situada en un terreno llano y despejado, de suerte que es la que mejor cielo tiene en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/04/beurko-antiguo-7.jpg" class="floatbox" rev="group:806 caption:`beurko-antiguo-7`"><img class="alignright size-medium wp-image-807" title="beurko-antiguo-7" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/04/beurko-antiguo-7-300x253.jpg" alt="beurko-antiguo-7" width="300" height="253" /></a>La Anteiglesia de Baracaldo en el Señorío de Vizcaya es una de las setenta y dos repúblicas de que se compone la tierra llana, sin inclusión de las villas ni Encartaciones que también son de su comprensión. Está situada en un terreno llano y despejado, de suerte que es la que mejor cielo tiene en todo el Señorío. Dista como tres cuartos de legua de la villa de Portugalete, por donde desagua en el mar el río principal de Vizcaya, y se introduce una ría de agua salada que admite en pleamares navíos de 400 toneladas. A cinco cuartos de legua tiene la villa de Bilbao, que aunque no es la capital de Vizcaya, reside en ella el corregidor de nombramiento real que sentencia las causas civiles y criminales del Señorío, unas y otras que van en apelación, por estar repartida la jurisdicción entre varios alcaldes y tenientes que conocen la primera instancia de ellas ; hállase también en otra villa el Tribunal de la Diputación General, que se compone del citado Corregidor y dos caballeros particulares de la principal nobleza y dos síndicos a quien se apela de las providencias del corregidor y entiende en lo gubernativo del señorío.</p>
<p>Pertenece en lo eclesiástico a la vicaría de Uribe; tiene una iglesia parroquial con la advocación de San Vicente Mártir que es su patrono, y una ermita dedicada a la gloriosa Santa Águeda donde concurre mucha gente, la cual está situada en un monte distante una legua de la parroquial y además de esta hay otras cinco ermitas en su jurisdicción en los barrios siguientes : San Bartolomé en el de su nombre inmediato a la parroquia, Santa Lucía en otro monte distante tres cuartos de legua, la Concepción en el barrio de Aranguren distante media legua de la misma parroquial, San Roque en el barrio de Escauritza distante tres &#8230;.. Hay también un convento (¿mercedario ?) que dista como cuarto y media de legua de la parroquial y su fábrica es acaso la mejor de la orden. Hízose nuevo el convento derribando el antiguo como a mitad de este siglo, titúlase de Burceña por estar en un barrio del mismo nombre que pertenece a esta otra anteiglesia de Baracaldo.</p>
<p>Dista 8 leguas de la ciudad de Orduña, capital de Vizcaya, y confina por el poniente con los concejos de San Salvador del Valle y Santa María de Sestao que pertenece a la Encartación ; por el monte con el Desierto de los Carmelitas Descalzos, que forma una península saliendo una punta de tierra desde el lugar de Sestao a cuya jurisdicción pertenece, y desde este sitio tiene el mismo viento una parte de la ría principal que sube a Bilbao que halla pasada ésta la Anteiglesia de Erandio, por el este la misma ría principal y parte del río Cadagua, y por el sur los montes de ella que confinan con los de los lugares de Galdames y Güeñes. Está situada a la orilla de la ría principal que sube a Bilbao desde la de Portugalete a su derecha, y la mayor donde se halla la parroquia forma una península, porque saliendo dos más pequeñas de otra principal, una por donde se junta el río llamado Retuerto que nace en los montes de Galdames y Güeñes, y la otra por donde también se junta el Cadagua bastante caudaloso que nace en un lugar del mismo nombre en el Valle de Mena y como a distancia de 10 leguas forman ambos un medio círculo de suerte que sólo se puede salir de Baracaldo sin pasar barco o gente por el camino que sigue a los lugares que se hallan a la &#8230;. cordillera seguida con el monte férreo que dice Plinio tan abundante en hierro que suministra mineral a todas las fábricas de España. Ignórase la fundación pero se cree ser muy antigua como lo demuestran muchas casas que están en su jurisdicción, no tiene otras armas que las que usa el Señorío que son un árbol y dos lobas arrimadas a él. Ha habido en ella bastantes hombres ilustres que tienen origen en sus solares y entre ellos se conserva el castillo de Luchana propio del Excelentisimo Duque de Frías el cual está situado a la orilla de la ría principal que sube a Bilbao y conserva cañones, troneras y murallas.</p>
<p>Abunda de deliciosas hortalizas y todo género de frutas que se venden en las villas inmediatas con preferencia a las de los demás pueblos y sólo de guinda y cereza produce anualmente mas de 30 (¿quintales ?). Tendrá de largo como dos leguas y una de ancho escasas en que están repartidos 400 vecinos que son poco mas o menos el número de su población, labradores que viven en el cultivo de las fresas y excelentes vegas que de junqueras se han reducido a sembrados de treinta años a esta parte con lo que se ha aumentado mucho la labranza.</p>
<p>No hay en su jurisdicción feria ni mercado alguno, y los vecinos compran y venden en las villas de Bilbao y Portugalete que tienen un mercado diario de granos y de lo demás necesario a la vida humana. El comercio principal es la labranza que coge el grano necesario para el consumo del pueblo porque cada habitante tiene su sembranza y evacuadas&#8230; Conducen 150 y 200 quintales de a 150 libras cada uno &#8230; del monte con bueyes o mulos y el resto en acebonar ganado vacuno, vendiéndolo después de gordo, para los consumos de las dos citadas villas inmediatas. Rigen en ellas los pesos de Castilla como son la libra de 17 onzas así como de 25 libras y quintal de 100, excepto el de mineral de hierro que es de 150 libras. Los granos se miden por fanegas que regula una de buena calidad en el peso de 94 libras. Las medidas del vino son cuartillo, media azumbre, azumbre y cántara que reducidos a peso hacen 17 onzas, 36 la segunda, 72 la tercera y la cántara 32 libras de a 17 onzas.</p>
<p>El gobierno político de ella es de dos fieles regidores que se eligen cada año, los cuales sólo disponen de lo gubernativo del pueblo con la intervención del ayuntamiento que es en general, pues concurren a él todos los habitantes siendo vizcainos  originarios o teniendo acreditada su nobleza según los fueros de este Señorío, en lo demás no tienen jurisdicción porque dependen del corregidor General que reside &#8230; y entiende en lo civil y criminal.</p>
<p>Por estar este pueblo situado la mayor parte en una llanura y terreno fangoso y tener inmediato los dos ríos arriba expresados se carece de aguas buenas para beber, por lo que reinan en los veranos muchas tercianas aunque no malignas y en los inviernos algunas puntas de costado, en lo demás el aire es sano, el cielo despejado y sus naturales robustos y ágiles. La lengua común es el vascuence y castellano, aunque uno y otro mezclado y nada puro. Nacen como ¿300? cada año y mueren 70 poco más o menos &#8230;</p>
<p>(Referido al Convento de los Mercedarios)&#8230; filosofía que enseña novicios de la orden y seculares.</p>
<p>Hay en su jurisdicción dos ferrerías: una en el río mayor y otra en el menor con varios molinos, en las primeras se elabora hierro y en los segundos se muele el grano para el consumo de los vecinos, además dos fábricas de curtidos sin uso en el día por el recargo de derechos reales con lo que no dan utilidad alguna a sus dueños. También hay en el río menor una fandería donde se corta y adelgaza el hierro labrado en las ferrerías de suerte que queda en proporción para clavos de todos los tamaños.</p>
<h5 style="text-align: right;">Escrito por Silverio Joaquín de Retuerto</h5>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/21/barakaldo-en-1795/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Barakaldo en 1785</title>
		<link>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/16/barakaldo-en-1785/</link>
		<comments>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/16/barakaldo-en-1785/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 16 Apr 2009 07:44:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[Anteiglesia]]></category>
		<category><![CDATA[Barakaldo]]></category>
		<category><![CDATA[Ermita]]></category>
		<category><![CDATA[Ferrería]]></category>
		<category><![CDATA[Larrea]]></category>
		<category><![CDATA[Molino]]></category>
		<category><![CDATA[San Vicente]]></category>
		<category><![CDATA[Susunaga]]></category>
		<category><![CDATA[Vizcaya]]></category>
		<category><![CDATA[Zorroza]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ezagutubarakaldo.net/es/?p=796</guid>
		<description><![CDATA[Esta Anteiglesia de Baracaldo (que denota Sitio de Huertas) se halla en paraje llano y templado circuida, menos por el occidente, con tres brazos de mar que son Nerba, Cadagua y Galindo. Su terreno es muy fértil y provee la plaza de la Villa de Bilbao con frutas, verduras y exquisitas ensaladas, dista de ella [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;">
<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/04/el-regato-4-3.jpg" class="floatbox" rev="group:796 caption:`el-regato-4-3`"><img class="alignright size-medium wp-image-797" title="el-regato-4-3" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/04/el-regato-4-3-300x215.jpg" alt="el-regato-4-3" width="300" height="215" /></a>Esta Anteiglesia de Baracaldo (que denota Sitio de Huertas) se halla en paraje llano y templado circuida, menos por el occidente, con tres brazos de mar que son Nerba, Cadagua y Galindo. Su terreno es muy fértil y provee la plaza de la Villa de Bilbao con frutas, verduras y exquisitas ensaladas, dista de ella legua y media y de la de Portugalete, media. Confina por el Oriente con los términos de Herandio, por el Sur con los de Abando, por el Occidente con los de Gueñes y Galdames; y por el Norte con los de Cestao de las Encartaziones de este Señorío de Vizcaya; y aunque en la antigüedad pertenecía a ellas esta república de Baracaldo, se segregó en virtud de privilegio del Conde Don Tello, y al presente con las 32 siguientes com­ponen la Merindad de Uribe, y el fiel regidor de ella tiene el asiento y vo­to 33 en juntas generales de Guernica.</p>
<p>La Iglesia Parroquial de esta Anteiglesia dedicada a San Vicente Mártir fue fundada a último del siglo décimo tercio por Don Galindo Retuerto, Lope González de Zorroza, y el dueño de la Casa Solar de Baracaldo A tercias partes, según escribe Fray Martín de Coscojales; la cual es de una nave con bóvedas, de 120 pies de longitud y 64 de latitud, seis Altares, 137 sepulturas,  cementerios en ambos costados, buena torre cuadrada de frontis, y anexa de la Iglesia Parroquial de Santa María de Erandio, y  sin duda por causa del brazo do mar que promedia la fundarían. Es servida de cuatro Beneficiados presentados por el Marques de Balmediano, Don  Atanasio de Castaños, y Don Francisco de Salazar como Patronos diviseros gozando las décimas en la forma siguiente: el citado Don Atanasio dos sextas partes  y los dichos Balmediano, y Salazar, Don Juan Rafael de Mazarredo, y Don Joseph Ramón de Echebarria, Beurco y Larrea a sextas partes.</p>
<p>Hay en dicha Anteiglesia de Baracaldo 176 fogueras, y en su Pa­rroquianía y jurisdicción, 220 casas, entre ellas hay varias armeras, y sola­res antiguas como son la Torre de Luchana, Barañano, Lurquizaga, Llano, Martiartu, Bengolea, Susunaga, Larrea, Anunzibai, Iraurqui, y otras, 1400 personas de Comunión, tres ferrerías, 6 tabernas, una fandería para cortar hierro fabricada el año de 1777, ocho molinos, un Convento de religiosos calzados de Nuestra Señora de la Merced fundado en 4 de Mayo de 1284 por Fernán Pérez Conde de Ayala, y su hijo Pedro López y seis ermitas de la Advocación de San Antolin  en Yraurgui, que fue Parroquia desde el principio del siglo décimo sexto hasta el año de 1732, fundada por los abuelos de Fray Martín de Coscojales, donde existe la Pila Bautismal; San Roque, la Concepción, San Bartolomé, Santa Lucia, y Santa Agueda. El Al­mirante Don Juan de Castaños fue natural de esta Anteiglesia de Baracaldo.</p>
<h5 style="text-align: right;">Escrito por Juan Ramón de Iturriza y Zabala</h5>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/16/barakaldo-en-1785/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El Mayorazgo de Aranguren</title>
		<link>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/15/el-mayorazgo-de-aranguren/</link>
		<comments>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/15/el-mayorazgo-de-aranguren/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 15 Apr 2009 08:25:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[Anteiglesia]]></category>
		<category><![CDATA[Barakaldo]]></category>
		<category><![CDATA[Cruces]]></category>
		<category><![CDATA[Ermita]]></category>
		<category><![CDATA[Gorostiza]]></category>
		<category><![CDATA[Molino]]></category>
		<category><![CDATA[Monte]]></category>
		<category><![CDATA[San Vicente]]></category>
		<category><![CDATA[Susunaga]]></category>
		<category><![CDATA[Vizcaya]]></category>
		<category><![CDATA[Zubileta]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ezagutubarakaldo.net/es/?p=738</guid>
		<description><![CDATA[1. Propiedades del mayorazgo de Aranguren: Las propiedades se describen así en el año 1557: La torre de Aranguren. La casa más arriba de la torre de Aranguren. Una cuarta parte del molino de Aranguren. Una cuarta parte de la herrería masuquera. Cuarto y medio de la tiradera. Los montes concejiles desde el lugar de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;">
<p><strong><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/04/aranguren-11.jpg" class="floatbox" rev="group:738 caption:`aranguren-11`"><img class="alignright size-medium wp-image-753" title="aranguren-11" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/04/aranguren-11-300x157.jpg" alt="aranguren-11" width="300" height="157" /></a>1. <span style="text-decoration: underline;">Propiedades del mayorazgo de Aranguren</span>:</strong></p>
<p><strong>Las propiedades se describen así en el año 1557:</strong></p>
<ul>
<li>La torre de Aranguren.</li>
<li>La casa más arriba de la torre de Aranguren.</li>
<li>Una cuarta parte del molino de Aranguren.</li>
<li>Una cuarta parte de la herrería masuquera.</li>
<li>Cuarto y medio de la tiradera.</li>
<li>Los montes concejiles desde el lugar de Beurco hasta entrar de las Cruces de Arriba y hasta la alta de Arrolaza y dende hasta el entrar de Saracho y dende hasta nuestra Señora de Güeñes y hacia la parte de Sopuerta y Somorrostro, con lo que tenemos en San Pedro de Galdames que es media aceña con Pedro de Allende y un cuarto y medio de una aceña con Felipe de Murga, escribano.</li>
<li>Las sepulturas de la casa de Aranguren, en el monasterio de Burceña.</li>
<li>Renta del pasaje y barco de Tapia.</li>
</ul>
<p>En 1720 estas propiedades se ven ampliadas con la ermita, de la advocación de Nuestra Señora de la Concepción, situada ante la torre de Aranguren. Unas heredades de <em>pan sembrar </em>en el barrio de Retuerto y la casa y casería de Larrínaga, en el valle de Gordejuela integrada al mayorazgo principal por Teresa de Aranguren .</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Bienes libres</strong><em>:</em></p>
<p><em> </em></p>
<ul>
<li>Una casa en la villa de Portugalete</li>
<li>El arbolar de Zuazo, en parzonería con Francisco de Mesperuça</li>
</ul>
<p>En 1720 estas propiedades libres se ven incrementadas con la casería de Gorostiza, en Barakaldo, que fue de Domingo de Mesperuza y Mari Cruz de Garay, difuntos, mas una heredad de pan sembrar que llaman de Susunaga por trueque con José de Uro Marroquín, vecino de Laredo, como marido de María Ventura de Uro y unas casas debajo de la calle Coscojales en Portugalete. Todas estas propiedades se incorporan al mayorazgo</p>
<p><strong>Propiedades del mayorazgo de Zubileta que se unieron al mayorazgo de Aranguren</strong>:</p>
<ul>
<li>La torre de Zubileta.</li>
<li>La casería de Larrazabal.</li>
<li>La casilla y heredades de Castrejana (o Castregana).</li>
<li>La aceña y molino de Sodupe, comprada a Juan Hurtado de Salcedo.</li>
<li>Unas casas junto a la Rentería de la villa de Bilbao.</li>
<li>Unas casas en Portugalete, en la calle Coscojales.</li>
<li>El paso libre del barco de Tapia.</li>
</ul>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>2. <span style="text-decoration: underline;">Propietarios del mayorazgo</span>:</strong></p>
<p>A finales del siglo XV <strong>Lope Ibáñez de Aranguren</strong> poseía las torres y mayorazgos de Aranguren y Zubileta. El primero de ellos heredado de sus antepasados mientras que el segundo fue aportado por su esposa de la que desconocemos el nombre, aunque sabemos que era hermana de Fernando Ibáñez de Zubileta (1462-1552), y que ambos eran hijos de Sancho de Zubileta, dueños con anterioridad a ella del solar de Zubileta.</p>
<p>Los dos mayorazgos recayeron en <strong>Antonio de Aranguren y Zubileta</strong>, hijo de los anteriores, quien casó con María Bañes de Beurco, hermana de Sancho de Beurco,  fundador del mayorazgo de Beurco-Martiartu. El matrimonio otorgó testamento conjunto en el año 1557. En él piden ser enterrados en el monasterio de Nuestra Señora de la Merced de Burceña, en las sepulturas de la casa y torre de Zubileta, donde estaban enterrados los mencionados Sancho y Femando Ibáñez de Zubileta. Antonio de Aranguren y María Bañes de Beurco mencionan como sus hijos a fray Juan, Hernando, Sancho Pérez, Antonio, Teresa, María Pérez, María Bañes, Agueda y a Marta de Aranguren y Beurco.</p>
<p>Entre  otras  disposiciones  deciden  desligar nuevamente  los mayorazgos de Aranguren y de Zubileta dejando por heredero del primero a su hijo mayor <strong>Hernando, </strong>y del segundo a quien viviere de sus hijos Sancho Pérez y Antonio, ambos muy pequeños al tiempo que sus padres otorgaron su última voluntad. Suponemos que Sancho Pérez murió antes que su hermano Antonio o, en todo caso, sin descendencia porque en el año 1559<em> </em>se nombra a <strong>Antonio</strong> como heredero del mayorazgo de Zubileta y años más tarde le encontramos definitivamente como su dueño.</p>
<p>Al tiempo de ordenar su testamento Mari Bañes de Beurco estaba embarazada y suponemos que tal vez muriera a consecuencia del parto porque unos meses después, a comienzos de 1558, se dice gravemente enferma y consta que un año después, en 1559, ya ha fallecido. Fallecida su primera esposa Antonio de Aranguren contrajo nuevas nupcias con Hermuco de Yraúregui, dueña del mayorazgo de Yraúregui y de una tercera parte de los diezmos de la anteiglesia de Barakaldo, seguramente hija de Lope García de Yraúregui que era dueño del mayorazgo a comienzos del siglo XVI. Fruto de este matrimonio nacieron Antonio y Lope García de Yraúregui Aranguren, quienes antepusieron el apellido materno al paterno al suceder en ellos los vínculos y mayorazgos de Yraúregui.</p>
<p>Al frente del mayorazgo de Aranguren quedó <strong>Hernando de Aranguren y Beurco</strong> (1541-1622) quien casó en Castro con María Sáez de Ahedo. No conocemos descendencia de este matrimonio. En segundas nupcias casó con Francisca de la Bárcena, siendo padres de Antonio de Aranguren y la Bárcena, Hernando de Aranguren (Clérigo Presbítero en San Vicente de Barakaldo), Tomás de Aranguren,  Gregorio de Aranguren, Teresa de Aranguren (casada con Sancho de Uriarte Unsana), Marta de Aranguren y Maria Bañes de Aranguren, casada con Pedro de Loredo.</p>
<p>Por su testamento en 27 de agosto de 1622 Hernando de Aranguren nombró su sucesor en el mayorazgo a su hijo mayor <strong>Antonio de Aranguren y la Bárcena,</strong> quien casó con Marina de Aldecoa. De este matrimonio no quedarían varones. Fueron padres <strong>de María Antonia de Aranguren</strong> (heredera del mayorazgo de Aranguren, casada con Juan de Sobrado Rio, hijo de Juan de Sobrado y Ana María del Río, vecinos de San Julián de Musques y de Castro Urdiales. Fueron padres de Fernando y Juana Francisca de Sobrado Aranguren) y de María Francisca de Aranguren (casada en 1660 con el capitán Juan del Barco [n. 1630], vecino de Barakaldo y Bilbao).</p>
<p>Sucedió en el mayorazgo <strong>Fernando de Sobrado y Aranguren</strong> (n.1669), quien casó con Teresa de Ydadilla y Aguirre. Fueron padres de <strong>Juan José de Aranguren Sobrado e Ydadilla</strong>, Francisca Isabel de Aranguren y Sobrado (casada en 1719 con Juan Antonio de Mújica y Basurto, vecino de Plencia), María Josefa de Aranguren y Sobrado y Jerónima de Aranguren y Sobrado Juan José de Aranguren y Sobrado fue Síndico Procurador General del Señorío de Bizkaia. Casó en primeras nupcias con María Ventura de Durán, hija de Antonio de Durán y Zarazua y Mari Andrés de Andagoya y Amézaga. De este matrimonio nacieron José Antonio, María Josefa, María Felipa, Manuela, Josefa y María Francisca de Aranguren y Durán. Les sucedió en el mayorazgo <strong>José Antonio de Aranguren y Sobrado,</strong> que casó con Antonia de Jaureguizuria. A finales del siglo XVII el mayorazgo de Aranguren se desgaja en dos. Una parte permanece en poder de los Aranguren-Sobrado y la otra pasará a los Novia-Salcedo.</p>
<p>Esta división se debe al contencioso que interpuso en el año 1699 María Agustina del Barco y Aranguren, hija del capitán Juan del Barco y María Francisca de Aranguren y Aldecoa, reclamando parte de las propiedades de los Aranguren. Logró de la Justicia que se le entregase una porción del mayorazgo. María Agustina del Barco casó en 1682 con Juan de Novia Ugarte y Salcedo, dueño de la torre de Novia de Salcedo, en Abando. En 1726 pasa a ser dueño del mayorazgo de Aranguren <strong>Juan de Novia de Salcedo y Barco</strong> por muerte de su madre.</p>
<p>En las fogueraciones del año 1745 se dice dueño del mayorazgo <strong>Bartolomé de Novia</strong>. Con posterioridad encontramos al frente de las propiedades a <strong>Pedro Manuel de Novia Salcedo y Castaños</strong>. Además de la parte que le correspondía en el mayorazgo de Aranguren era dueño de los mayorazgos de Novia, Ugarte, y de la villa de San Román de Hornija. Fue autor de la <em>&#8220;Defensa histórica, legislativa y económica del Señorío de Vizcaya </em>y <em>Provincias de Alava y Guipúzcoa&#8221;.</em></p>
<p>Quedó como dueño de la mayor parte del mayorazgo<strong> José Antonio de Aranguren y Sobrado Jaureguizuría</strong> quien casó con la también barakaldesa María Teresa de Echabarri. A éstos les sucedió su hijo <strong>Francisco de Aranguren Sobrado,</strong> que fue vecino de Barakaldo, Bilbao y Madrid, Alcalde del Crimen Ordinario de la Real Chancillería de Valladolid y Consultor del Señorío de Bizkaia. Participó en <em>la Zamacolada </em>y escribió por encargo del Señorío un ensayo para contrarrestar los ataques vertidos contra la foralidad vasca por el canónigo Juan Antonio de Llorente en su obra <em>&#8220;Noticias Históricas de las tres provincias vascongadas&#8221;.</em> Casó con María Ignacia de Echabarri, pero del matrimonio no quedó descendencia, pasando el mayorazgo a su sobrina <strong>María Gertrudis de Aranguren.</strong></p>
<p>Esta era hija de Manuel de Aranguren Sobrado y Valentina de Murga Ortíz de la Riba. María Gertrudis contrajo matrimonio con su tío abuelo Celestino Ortíz de la Riba y del Corte, vecino de Gordejuela, Abando y del valle de Mena, quien incorporó al mayorazgo de Aranguren la torre del Berrón, en Mena. Fruto de estas nupcias nació José María Ortíz de la Riba y Aranguren que casó con Bernardina Allende Salazar y Loizaga  y fueron padres de Celestino Ortíz de la Riba y Allende Salazar, Caballero de la Cruz de Isabel la Católica y alcalde de Bilbao Casó con Sofia de Arana y Manso de Zuñiga. Sus descendientes enlazaron con los <strong>marqueses de Buniel</strong> en quienes recayeron los mayorazgos de Aranguren y sus enlazados.</p>
<h5 style="text-align: right;">Escrito por Goyo Bañales</h5>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/15/el-mayorazgo-de-aranguren/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El Puente del Diablo (Leyenda)</title>
		<link>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/14/el-puente-del-diablo/</link>
		<comments>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/14/el-puente-del-diablo/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 14 Apr 2009 00:12:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[Barakaldo]]></category>
		<category><![CDATA[Ermita]]></category>
		<category><![CDATA[Mina]]></category>
		<category><![CDATA[Santa Águeda]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ezagutubarakaldo.net/es/?p=696</guid>
		<description><![CDATA[Cuentan que en un adusto caserón junto a la orilla del río ­vivía una hermosa y sencilla joven, amante y creyente, siendo querida y admirada por todo el vecindario del lugar barakaldés de Santa Águeda. En el lado opuesto del río, residía un apuesto y sencillo muchacho del que se prendó la bella barakaldesa. Eran [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/04/puente-del-diablo-5.jpg" class="floatbox" rev="group:696 caption:`puente-del-diablo-5`"><img class="alignright size-medium wp-image-727" title="puente-del-diablo-5" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/04/puente-del-diablo-5-290x299.jpg" alt="puente-del-diablo-5" width="290" height="299" /></a>Cuentan que en un adusto caserón junto a la orilla del río ­vivía una hermosa y sencilla joven, amante y creyente, siendo querida y admirada por todo el vecindario del lugar barakaldés de Santa Águeda.</p>
<p>En el lado opuesto del río, residía un apuesto y sencillo muchacho del que se prendó la bella barakaldesa. Eran frecuentes las visitas que se hacían, siendo preciso para ello vadear el río de piedra en piedra, poniendo en peligro la integridad de los amantes, y más aún en las épocas de grandes avenidas.</p>
<p>La bella barakaldesa tenía la buena y piadosa costumbre de subir todas las mañanas junto a la ermita y desde allí, dirigía su mirada al Santuario de Begoña, a la vez que de sus labios salía un susurro de plegaria destinada a la Virgen de Artagan.</p>
<p>El noviazgo se formalizó, pero la edad no era la apropiada para la celebración del matrimonio y debían esperar tal y como era el deseo de sus progenitores. Por ellos no hubiera habido problemas persona les, pero sí económicos, tema éste que debían solucionar los padres de los jóvenes enamorados.</p>
<p>Más tarde las malas lenguas sembraron la cizaña, y la envidia hizo acto de presencia poniendo en entre dicho a la joven de Santa Águe­da. Celos que calaron en el corazón del mozo de Castrejana que herido en su orgullo, dudó de ser correspondido por su amada y sí en­gañado.</p>
<p>El guapo aldeano de Castrejana, triste y desesperado no lograba poner en orden su cerebro y daba vueltas y revueltas a todas aquellas dudas que manchaban la pureza de su novia. Ante todo este desorden moral decidió ausentarse y cuanto más lejos mejor, por ello decidió ir sin tardanza a combatir a la guerra, alistándose en las filas cristianas para así olvidar a su infiel amor.</p>
<p>Enterada la guapa barakaldesa de todo cuanto estaba ocurriendo, así como de la marcha de su novio a la guerra, salió corriendo de la casa de sus padres al atardecer. Pese a que la gran tormenta de agua y granizo que caía no fue obstáculo para ir en busca de su amado, el río bajaba muy crecido y no le fue posible vadearlo. Entre sollozos se arrodilló en el suelo sin darse cuenta de que su vida peligraba por la gran riada. Fue en ese momento cuando en la noche se hizo un claro que alumbró la silueta de un hombre misterioso de afilada barba y fino bigote, a la vez que susurraba: «Antes de que el gallo cante esta madrugada, puedo construir un puente a cambio de tu alma».</p>
<p>Era tanto el amor de la muchacha que no dudó en comprometer su palabra. Pero al ver que el puente se hacia realidad dudó de que la persona no era otra que el mismo Diablo. De sus temblorosos labios salió una plegaria para su amatxu de Begoña y, he aquí que, apenas terminada la oración, apareció un nuevo personaje con abun­dante y blanca barba, del que se dijo era San José. Con gran destreza -el Santo Varón- movió la vara para evitar que se colocara la últi­ma piedra que formaba el ojo del puente.</p>
<p>A falta de esa postrera piedra, el gallo empezó a cantar ¡Era el alba! En vista de la impotencia, el Diablo salió corriendo entre maldi­ciones, mientras que el Santo retiraba su vara y, la última piedra quedó encajada, con lo que el puente quedó terminado.</p>
<p>Desde ambas orillas, Maruja en Santa Águeda y Martín en Castre­jana, vieron como el pequeño desfiladero se unía por medio del dese­ado puente y tras una breve vacilación corrieron para abrazarse preci­samente allí donde San José trabó la vara de avellano.</p>
<p>La alegría fue inmensa y dicen que se juraron amor eterno junto a la ermita de Santa Águeda, mientras que sus miradas se perdían mirando a lo alto de Artagan, dando gracias a la Virgen de Begoña. Dicen que se casaron y fueron muy felices.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/14/el-puente-del-diablo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La Torre de Beurko (Leyenda)</title>
		<link>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/13/la-torre-de-beurko/</link>
		<comments>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/13/la-torre-de-beurko/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 13 Apr 2009 20:10:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[Barakaldo]]></category>
		<category><![CDATA[Beurko]]></category>
		<category><![CDATA[Casa Torre]]></category>
		<category><![CDATA[Caserío]]></category>
		<category><![CDATA[Ermita]]></category>
		<category><![CDATA[Larrea]]></category>
		<category><![CDATA[Linaje]]></category>
		<category><![CDATA[Mina]]></category>
		<category><![CDATA[San Vicente]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ezagutubarakaldo.net/es/?p=692</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;Según contaron nuestros mayores, hace ya muchos años existió una Casa-Torre en el barrio de Beurko, en cuya fachada pudo verse un escudo heráldico. Parece ser que estuvo situado en el barrio de Bagaza, al que por deformación los más antiguos llamaron Gabasa. Este lugar estaba cercano al campo de Lasesarre, junto al río Galindo. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/04/beurko-antiguo-1.jpg" class="floatbox" rev="group:692 caption:`beurko-antiguo-1`"><img class="alignright size-medium wp-image-729" title="beurko-antiguo-1" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/04/beurko-antiguo-1-300x178.jpg" alt="beurko-antiguo-1" width="300" height="178" /></a>&#8220;Según contaron nuestros mayores, hace ya muchos años existió una Casa-Torre en el barrio de Beurko, en cuya fachada pudo verse un escudo heráldico. Parece ser que estuvo situado en el barrio de Bagaza, al que por deformación los más antiguos llamaron Gabasa. Este lugar estaba cercano al campo de Lasesarre, junto al río Galindo.</p>
<p>No más de media docena de caseríos se desperdigaban por la zona &#8220;gabasarra&#8221; cuya dedicación cotidiana era la labranza y el pastoreo e incluso la pesca, pues rico en peces era el río Castaños y mucho y más variado era el río Galindo, cuando la contaminación era un mal desconocido.</p>
<p>La convivencia en el lugar era tranquila y pocas veces podían verse personas ajenas a no ser familiares allegados de otros barrios o pueblos cercanos. Pero estos acontecimientos solían celebrarse con motivo de las fiestas o ceremonias religiosas, como eran bodas y bautizos. Los fallecimientos también resultaban ser una fiesta, ya que era tradicional que los parientes y amigos del difunto fueran invitados a comer, formando corro frente a las mesas, en las que se depositaban grandes perolas de guisado o asados, bien de oveja o de ternero.</p>
<p>Esta costumbre de dar de comer a los asistentes a los oficios funerarios era costeada por los familiares y fue muy generaliza, aunque con el paso de los años, cayó en desuso.</p>
<p>En la Casa-torre de Beurko residían los señores del mismo apellido, lo que hace suponer que era la familia más poderosa del contorno que formaba el barrio. La convivencia era buena pero existía la diferencia de linaje entre los aldeanos y el señor de la Torre, que solía ser el dueño de la mayoría de las tierras que circundaban la propiedad, razón por la que no era frecuente el enlace matrimonial de la alcurnia con los plebeyos y por lo que estos casamientos siempre iban unidos a los de las otras Casas, como eran los Larrea, Salazar, Ayala, Retuerto y otros apellidos de abolengo.</p>
<p>Ocurrió cierto día en que por el fallecimiento del abuelo y señor de Beurko, se dio cita casi todo el contorno de las Encartaciones, para honrar al difunto. Los actos religiosos tuvieron lugar en la iglesia de San Vicente y seguidamente a su enterramiento, junto a los muros de la Parroquia.</p>
<p>Después el séquito se trasladó a la Torre para la degustación de las viandas, acostumbradas en estos casos. El acto consistía en obsequiar a los amigos y parientes más allegados a degustar copiosas comidas que se prolongaban hasta dar buena cuenta de todo el ganado sacrificado y conste que esto era un  halago para los familiares del muerto.</p>
<p>Una vez de haber formulado el pésame a los hijos, entre los que se encontraba el Mayorazgo, dueño y señor de la Torre, se fueron dispersando todos los comensales. No así un joven rubio que se quedó merodeando junto a la casa solariega de los Beurko.</p>
<p>- ¿Qué haces tú por aquí?, preguntó el Mayorazgo, don Gonzalo de Beurko.</p>
<p>- Pues ya ve usted. Llegué ayer acompañando a mi tío y creo que se ha marchado y me ha abandonado.</p>
<p>- ¿De dónde eres? ¿Cuántos años tienes?</p>
<p>- Resido con mis tíos en Abellaneda, en Sopuerta, y tengo 16 años cumplidos.</p>
<p>- Bueno y ahora qué pretendes hacer, pues sin trabajar no es fácil subsistir, aseveró don Gonzalo.</p>
<p>- Eso ya me lo sé, por eso espero que alguno de este lugar me diga dónde y qué es lo que debo hacer, ya que no pienso volver con mis tíos. Ellos no tienen ningún afecto a mi persona y estoy harto de tantos desprecios. Es más, yo diría que me trajeron aquí con la intención de dejarme sólo en este pueblo, contestó apesadumbrado el joven.</p>
<p>- Creo que quizá puedas quedarte con nosotros, pero recuerda que tendrás que ganarte el pan que comes. En caso contrario ya sabes por donde has venido. Ya me dirás cómo te llamas, para saber a quién premio o castigo.</p>
<p>- Mi nombre es Santiago Murrieta y tengo muchas ganas de triunfar en la vida.</p>
<p>- ¡Bien chaval, bien!. Te desenvuelves con buen desparpajo, pero recuérdalo una vez más, tú estás aquí para trabajar. De momento búscate un lugbar en la cuadra para dormir. Paja hay de sobra por lo que no te será incómoda la estancia. Aquí es costumbre madrugar, así que ya sabes, espero no tener que despertarte.</p>
<p>- No se preocupe usted. Soy muy responsable de mis actos y no le defraudaré, y si no, al tiempo, respondió el rubiales.</p>
<p>Amaneció el día y el joven Santiago ya estaba en pie a la espera de que el señor de Beurko le diera las órdenes para realizar su trabajo, que no fueron otras que llevar media docena de vacas al campo, así como una buena punta de ganado cabrío, teniendo muy en cuenta de que éstas no rumiaran los árboles frutales. Estando el sol en lo alto, el estómago del joven empezó a protestar, saciando su apetito con talo y un trozo de carne. Sin perder de vista al ganado, se encontraba el improvisado pastor, cuando, apenas sin darse cuenta, se le acercó una desgarbada y guapa muchacha, en cuyas manos portaba una vara de avellano.</p>
<p>- Por lo que veo debes ser el nuevo criado de mi padre ¿verdad?, preguntó la quinceañera moza baracaldesa.</p>
<p>- Así que tú eres la hija de don Gonzalo, contestó Santiago.</p>
<p>- Me ha mandado mi padre para decirte que vayas a comer y que vuelvas pronto. Yo tengo que ayudarle a mi amatxu en casa y no quiero que me riña.</p>
<p>- Te prometo que vengo volando para no hacerte esperar. Pero antes, dime por favor cómo te llamas, aunque por la pinta tienes que llamarte María, dijo el zagal alegremente.</p>
<p>- Pues la verdad es que en casa me llaman Maruja, repuso sonriendo la ruborizada chiquilla.</p>
<p>- Bueno, no te hago perder más tiempo. ¡Hasta luego, Maruja!. Se despidió a la vez que ponía en marcha sus largas piernas.</p>
<p>- ¡Agur!, acertó a decir la vergonzosa muchacha.</p>
<p>Fueron pasando los días, meses e incluso los años y el joven Murrieta cumplía fielmente las obligaciones que le imponía el casero, sin que en ningún momento levantara la voz de protesta, pese a que los trabajos más duros siempre recaían sobre el apuesto mozo encartado.</p>
<p>Las relaciones amorosas entre Santi y Maruja se fueron haciendo más íntimas, e incluso se hicieron promesas de amor eterno. Un amor que estaba destinado al fracaso debido a las diferencias económicas de ambos muchachos.</p>
<p>A Edelmira, la joven esposa de don Gonzalo Beurko, no le pasó desaparcibida la íntima amistad que los dos jóvenes se profesaban, y no dudó en ponerlo en conocimiento de su marido.</p>
<p>- Querido Gonzalo, sólo piensas en trabajar y no te das cuenta de la ya más que amistad que tiene tu hija con el pastor. Creo que cuanto más tiempo trascurra, peor será el arreglo, insinuó la señora de la Torre.</p>
<p>- ¿No me dirás que se entienden los chicos?, preguntó el padre muy molesto.</p>
<p>- Yo diría que hay algo entre ellos. Les veo muy encariñados y yo no soy partidaria de que esto ocurra, así que haber cómo te las arreglas y solucionas la cuestión.</p>
<p>- Siendo así y si tú me lo pides, desde este momento puede marcharse de esta casa. Primero es nuestro honor ante las pretensiones de ese cazadotes, sentendió el Mayorazgo.</p>
<p>- No se trata de que le despidas, es muy trabajador y eso nos interesa, pero puedes prohibirle que ronde a nuestra hija. Lo que podemos hacer es internar a Maruja en algún convento y con el tiempo se irán olvidando, dijo la casera.</p>
<p>Pronto cambiaron las cosas para los jóvenes enamorados y mientras uno cargaba con los peores y más duros trabajos, la permanecía encerrada en casa, con lo que el diálogo entre ambos se hizo imposible.</p>
<p>Edelmira, que siempre vio con buenos ojos al joven de Abellaneda, se volvió más cariñosa con el chico y, muy cínicamente, responsabilizó a su marido de todo cuanto estaba ocurriendo. Sin quitarle la vista de encima se atrevió a acariciar el rostro del mozo encartado, a la vez que procuraba atraerlo hacia su pecho para consolarle o sabe Dios si no sería para consolarse a sí misma. Para Santiago no pasó desapercibido este consuelo que parecía tan maternal, y notó que algo se estaba gestando en el corazón apasionado de mujer y madre, celosa de su hija enamorada. Con un fino ademán retiró el nervioso cuerpo de la señora a la vez que decía: madre ya tuve una y mi verdadero amor se lo tengo a su hija de usted, por ello creo que es mejor que no nos confundamos para evitar así males mayores. Usted ya tiene a su marido y yo puedo salir muy perjudicado con sus pretensiones, balbució el barbilampiño joven.</p>
<p>Nunca pudo pensar el mal talante que gastaba aquella señora, que el destino le negó para ser su mujer. La histérica Adelaida lanzó un griterío y pronto apareció el señor de la Casa-torre. El espectáculo montado por la desalmada mujer se prestó a la creencia, por parte de su marido, de que el joven había pretendido abusar de ella. Los recios puños de don Gonzalo pronto hicieron mella en el rostro de Santiago Murrieta.</p>
<p>Jadeante y maltrecho tuvo que abandonar la Torre, sin poder siquiera coger sus míseras pertenencias. Sin dinero y con su reputación mancillada lloró lo indecible.</p>
<p>La maquinación urdida por Edelvira también consiguió engañar a la desconsolada Maruja, que dentro de su histerismo y perdiendo todo encanto femenino, soltó toda clase de maldiciones sobre el joven.</p>
<p>El desconsolado Santiago procuró por todos los medios de encontrarse con Maruja, sosa que consiguió. En mala hora intentó darle satisfacciones a la moza, pues ésta le abofeteó y sus duras palabras le desolaron. Con  la cabeza agachada tomó el camino del río Galindo y, allí, en la ermita de San Bartolomé, rezó y juró ante el Santo: ¡prometo y juro que volveré algún día!. Estas fueron sus melancólicas palabras, a las que puso broche al santiguarse. Poco después tomó un camino incierto, alejándose lo más rápidamente de Baracaldo.</p>
<p>Fueron pasando los años, quizás más de seis lustros, cuando cierto día apareció por el barrio beurkotarra un señor de fino porte y exquisitos modales, cuyas blancas sienes contrastaban con su traje negro de elegante corte. Nadie le conocía, pero él distinguía a todos cuando, en su lento caminar se dirigía a la ermita del santo, a quien juró volver. Sí, era Santiago Murrieta. Llegaba inmensamente rico ya que en todo ese tiempo había trabajado como minero, naviero y, posteriormente, banquero. La vida le había sonreído y quiso ser propietario de toda aquella tierra donde vivió y trabajó con ilusión, quimera truncada por la coquetería de una mala mujer. Acompañado de su secretario y cochero, fueron con el carruaje de caballos dando rodeos por los caminos junto a los prados, a la vez que señalaba los lugares preferidos para ser comprados. No faltaron las miradas de aquellos que pudieron haber sido su propia familia, pero pese a su insistente mirada, no pudieron relacionar al elegante forastero con aquel joven al que menospreciaron y maltrataron de palabra y obra. No obstante, algo quedó presente en la mente de la ya madura Maruja así como en la de sus ancianos padres. Era la fría sonrisa de una venganza que no pretendía, pero sí le agradaba.</p>
<p>El barrio baracaldés de Beurko no había tenido grandes trasformaciones y seguía poco más o menos tal y como lo dejó a su marcha. Cierto era que la Casa-torre estaba más deteriorada debido, sin duda, a los desperfectos de las pleamares, cuyas aguas llegaron a anegar las cuadras, con la pérdida total del ganado, cuyo propietario se vio muy menguado de recursos económicos, teniendo necesidad de vender una gran parte de sus propiedades, entre las que se dijo, incluyó la Casa-torre.</p>
<p>Habían pasado un par de meses cuando por el lugar hicieron su aparición el presunto comprador y su secretario, quienes ofertaron muy por bajo de su valor real. Los propietarios de la Torre de Beurko, allí presentes, una vez aceptado el trato de compra y venta quisieron saber quién sería el nuevo propietario, a lo que, con voz grave y cierta ironía, les respondió: el nuevo propietario soy yo, Santiago Murrieta, aquel joven al que ustedes difamaron y maltrataron hace ya muchos años. He vuelto para recordarles toda la perversidad que tuvieron conmigo. Les recuerdo que deben abandonar la propiedad lo antes posible y no les maldigo porque soy hombre de bien. Con el pecado que cometieron ya tienen bastante.</p>
<p>Fue algo más que penitencia el vivir de los Beurko, fue un verdadero calvario del que se culparon mutuamente, llegado a ser la risión, no sólo del barrio, sino de todo el pueblo baracaldés&#8221;.</p>
<h5 style="text-align: right;">Escrito por Carlos Ibáñez</h5>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2009/04/13/la-torre-de-beurko/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

