Lanzan una campaña en internet para evitar la desaparición del tricentenario caserío de Beurko

El histórico edificio se encuentra en Beurko Viejo junto al paseo peatonal y carrilbici Dolores Ibárruri. Salvar el caserío de Beurko, que puede tener alrededor de 300 años de antigüedad, es el objetivo de la iniciativa lanzada a través de internet por el vecino Julen Gómez Moya. La plataforma Change.org ha comenzado a recoger firmas mediante las que se urge al Ayuntamiento de Barakaldo a que exija la rehabilitación o en su caso expropie la histórica construcción, en estado que pone en riesgo su supervivencia. Además de la propuesta por internet, Gómez Mota (sic) se ha dirigido a los partidos políticos para que impulsen una moción en el pleno del Ayuntamiento. El vecino señala que estaría incluso dispuesto a poner en marcha una campaña para poner en marcha los arreglos necesario. “No podemos permitirnos que nos derriben, quemen o se caigan más edificios históricos de Barakaldo”, advierte.
Petición para urgir reparación – expropiación de: CASERIO BEURKO – CASA TORRE BEURKO (SIGLO XV – XVI) BEURKO BASERRIA – BEURKO DORRETXEA (XV/XVI. MENDEKOA)

Exposición de motivos

El caserío Beurko o casa torre Beurko es un elemento arquitectónico fundamental en la historia de Barakaldo.

Las primeras referencias a Beurko las tenemos en las Bienandanzas e Fortunas de Lope Garcia de Salazar a finales del siglo XV

Hablamos del año 1420 figurando en las documentaciones como Canal de Veurto. (Tomo IV, pp 353-354)

En 1524 Beurko figura como “lugar” en un legajo del Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. (758-3C)

En 1597 la Anteiglesia de San Vicente de Barakaldo mantuvo un pleito con Don Lopez Saez de Anuncibay, que en aquellos años figuraba como dueño del mayorazgo de Beurko. (Referencia tomada del libro Toponimia Histórica de Barakaldo 2007 – Goio Bañales y Mikel Gorrotxategi)

El litigio en cuestión versaba sobre los derechos del pasaje de Beurko, y sobre el precio a pagar por el viaje de ida y vuelta en el transporte de mercancías, pasajeros y caballerías. Es en ese mismo documento cuando se habla de la Torre de Beurko.

Según nos indica Javier Barrio en su artículo para EZAGUTU BARAKALDO, el caserío Beurko contiene elementos del siglo XVI, aunque a mi juicio es posible que sea anterior.

En el caso de que se tratase de un vulgar caserío como muchos historiadores defienden, no cabe la menor duda de que también nos encontraríamos ante un caso de enorme importancia, dado que los primeros baserris surgen en el siglo XVI.

Estamos pues, ante la duda razonable de si la casa en cuestión es un antiguo baserri o si en su germen fue la famosa Torre del Mayorazgo de Beurko.

En cualquiera de los casos, estamos ante un elemento arquitectónico de incalculable valor a pesar de su mal estado de conservación.

Actualmente el caserío o Casa -Torre Beurko, se encuentra en un estado de abandono con riesgo de derrumbe y urge una rápida intervención de las autoridades.

Entre la desembocadura del Galindo, la Torre Beurko era zona de control del tráfico naval del mineral de hierro procedente del Valle de Somorrostro y Montes de Triano.

Era un punto clave posterior a la desembocadura del Ballonti y muy cercano a aguas más profundas del Ibaizabal. Un puerto natural donde hubo astilleros.

Por este motivo, y por tratarse de un bien cultural y patrimonial de incuestionable valor, máxime para un municipio como Barakaldo que desde el inicio de la industrialización ha visto como gran parte de su patrimonio se ha perdido para siempre (Torres de Lutxana, Monasterio de Burtzeña y otros muchos ejemplos de elementos únicos de la arquitectura moderno e industrial) necesitamos conservar los pocos vestigios que aún tenemos en pie.

Se solicita por la presente que el Ayuntamiento de Barakaldo inste a sus propietarios a la inmediata reparación.

En caso de no proceder a la misma, y dada la situación de urgencia, se insta al Ayuntamiento de Barakaldo a que inicie el proceso de expropiación de dicha propiedad con la mayor celeridad, en virtud de lo dispuesto en por la Ley.

Todo ello para garantizar su conservación y evitar una pérdida irreparable para el patrimonio y cultura no solo del barrio de Beurko-Bagatza, sino Barakaldo y todo Bizkaia.

Tomado de www.barakaldodigital.com

ANOTACIONES de MITXEL

  • Si de lo que se trata es de “proteger” el edificio de marras habrá que documentar la importancia de dicho edificio, al margen de otras consideraciones referentes al topónimo, barrio u otras citas.
  • Parece claro, por otra parte, que nada tiene que ver con la casa-torre de Beurko (citada en la documentación) y que, posiblemente, se encontrase en el entorno de la Depuradora de Aguas (desembocadura del Ballonti).
  • La mejor aproximación a este “caserío” (del que, efectivamente,  Javier Barrio hizo un somero estudio publicado en Arbela) la hace Goyo Bañales: La casa que actualmente se levanta a un costado del bidegorri se ajusta más a otra descripción (que a la torre de Beurco) relacionada con una “heredad de sembradura de otros diez y seis celemines llamada la Rotura (…) una Arboledita en el varrio de dicho Beurco junto a la fuente cuyas dos tercias partes pertenecen a la referida casa…”. Esta casa que se acaba de nombrar fue propiedad de Francisco Xabier de Retuerto y Salazar, quien la contaba, junto a las casas llamadas de Bagaza, Zaballa mayor y Zaballa menor, entre sus bienes libres, porque tenía otros muchos sujetos a su mayorazgo de Salazar-Galindo.Los dueños de la vivienda de quienes primero tengo noticia son San Juan de Retuerto y su esposa María Sáez de Beurko, quienes vivían en ella a finales del siglo XVI. Las heredó su hijo Domingo de Retuerto, quien casó con María Santa de Rotaetxe, y de estos pasó a su primogénito Martín de Retuerto, el cual contrajo matrimonio con María Asencia de Cantarrana. El hijo y heredero de estos, Antonio de Retuerto casó, a finales del siglo XVII, con María Antonia de Larrínaga Anuncibay. Fruto de este matrimonio nació Juan de Retuerto quien casó con Margarita de Salazar-Galindo a quienes heredó el antes citado Francisco Xabier de Retuerto y Salazar.
  • Todo ello, no obstante, no debe obstaculizar la petición del amigo Julen Gómez Moya.

 

 

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