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	<title>Urbanismo | Ezagutu Barakaldo</title>
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		<title>RECORRIDO HISTÓRICO 76: SUSUNAGA: VIVO RECUERDO DE UNA CASA-TORRE</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ezagutu Barakaldo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 05 May 2026 06:32:37 +0000</pubDate>
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										<content:encoded><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?w=1100 1100w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=300%2C225 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1024%2C768 1024w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=768%2C576 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1080%2C810 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="10611" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/barakaldo-de-aldea-a-ciudad/122_1100x/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1100%2C825" data-orig-size="1100,825" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;4&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SX50 HS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1581853561&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;4.3&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;160&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.00125&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}" data-image-title="122_1100x" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1024%2C768" /></div><p>Contempla uno con mirada abierta nuestro entorno (torres de Beurko-2016) y vislumbra un caserío ordenado tanto en su primitivo núcleo (que unía las plazas de Abajo -Vilallonga- y Arriba-Ayuntamiento-) como en su ensanche (Fueros-BideOnera-Santa Teresa-San Vicente). En su perímetro los denominados barrios “obreros (Zuazo, Arteagabeitia, Retuerto, Rontegi, Lasesarre, Bagatza y Beurko). Apegado a este gran núcleo, Cruces y, alejado del ciudadanil ruido, el “valle del Regato”. Bordea el noroeste urbano la alargada silueta curva del Mega Park.</p>
<p>Una contemplación que refleja una ciudad insulsa que, desaparecida la razón principal de su desarrollo (la industrialización de finales del siglo XIX y gran parte del XX), lucha por su supervivencia significativa ante el empuje de la siempre observante Bilbao.</p>
<p>Es preciso mirar el pasado para vivir el presente y proyectar un futuro sostenible que profundice en su Historia. Una historia que, en el caso de la anteiglesia, ha sufrido y sufre más de miopía que de vista cansada, comenzando por los programas políticos (de todo signo) que adolecen de perspectiva renovadora para centrase, cuasi exclusivamente, en el presente que, a fin de cuentas, es lo que moviliza el voto ciudadano.</p>
<p>Presentamos en este recorrido (hacia atrás, presente y futuro) el excelente trabajo de Juan Glez. Cembelllín<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a> sobre la “Casa-Torre” de Susunaga, como resto más significativo de la existencia del Barakaldo permanente y eterno.</p>
<p>Se alza el caserío de Susunaga en la ladera del monte Argalario, sobre la vega conformada por el curso bajo del río Regato<a href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a>. En el centro de la barriada se sitúa la torre del mismo nombre, domi­nando desde su posición la tradicional ruta Bilbao-Castro Urdiales en su recorrido entre Retuerto y Ugarte<a href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a>, ruta cuya importancia queda señalada por la existencia en su entorno de otras casas fuertes (Zuazo, Careaga, Retuerto) hoy desaparecidas.</p>
<p>Actualmente el en otro tiempo fértil y rico valle, por cuyo control no dudaron en enfrentarse los linajes banderizos durante la Edad Media<a href="#_ftn4" name="_ftnref4">[4]</a>, apare­ce saturado por grandes bloques de viviendas y una sucesión, sin solución de continuidad, de naves industriales. La privilegiada situación de Susunaga ha salvado a la torre de ser destruida por los embates del descontrolado proceso industrializador de los últimos años, y a la vez la ha convenido en uno de los últimos y marginales reductos del mundo rural en Barakaldo.</p>
<p><strong>&nbsp;</strong><strong>1.- <u>Origen de las Casas-Torre</u></strong></p>
<p>Desde el siglo X hasta cerca del año 1300 Europa conoció una larga etapa de crecimiento que desembocó en una relativa superpoblación, cuyo precario equilibrio se rompió durante un siglo XIV caracterizado por constantes crisis de subsisten­cias, hambres y epidemias, culminadas por la Peste Negra (1348-50). El consiguiente descenso demográfico afectó a la producción, a los ingresos fisca­les, a los tributos y a la renta del suelo. Para luchar contra estas dificultades los monarcas optaron por devaluar la moneda, lo que afectó a los ingresos fijos percibidos en metálico: soldadas de los hidalgos, tributos en dinero, etc.</p>
<p>Los señores, los nobles, que se vieron directa­mente afectados por esta crisis, no tardaron en reaccionar. Y esta reacción consistió en el recurso a la violencia, tratando de imponer o de reactualizar viejas cargas sobre los labradores, usurpando tie­rras, apropiándose de los diezmos de las Iglesias, asaltando los caminos; dedicándose, en fin, al des­pojo de labradores, clérigos y comerciantes. Pero estas actividades no solucionaron todos los proble­mas económicos de los señores, que acabaron por verse así implicados en una serie de conflictos internos entre ellos, agrupados, en el País Vasco, en dos bandos oñacinos y gamboinos- de límites no siempre precisos. Estas «luchas de bandos» tenían pues, como causa última, lo que Lope García de Salazar denominó «valer más», esto es, poseer más rentas, hombres y honor; se combatía por defender el nivel socioeconómico del linaje, por resolver una situación crítica, sin detenerse en los medios que para ello fueran necesarios. Los clanes hidalgos de cada comarca, capitaneados por sus «parientes mayores», se enfrentaban entre sí por conseguir el pleno dominio sobre su entorno<a href="#_ftn5" name="_ftnref5">[5]</a>.</p>
<p>Este constante estado de guerra obligó a la pequeña nobleza rural a reforzar sus viviendas, a convertirlas en reducidas fortalezas en las que po­der resistir los embates de las familias enemigas: nacían así las torres que aún hoy, perdida su función y, en muchos casos, buena parte de sus característi­cas definitorias, alzan su peculiar volumen distribui­das por toda la geografía vizcaína. La torre o casa fuerte es un edificio levantado sin ningún tipo de cimentación sobre una planta cuadrangular y, al menos en origen, de gran desa­rrollo vertical. Sus muros, de un gran grosor que habitualmente supera el metro y en alguna ocasión alcanza los tres, son cerrados, sin apenas ventanas o puertas; estas últimas suelen estar bien protegidas, situándose a veces la principal en la segunda planta, a la que se accede mediante un patín o escalera exterior en piedra fácilmente defendible desde el interior de la construcción. En sus fachadas es frecuente ver hileras de canes o ménsulas destina­das al soporte de cadalsos o voladizos en madera, que eran armados en los momentos de peligro a fin de aumentar las posibilidades defensivas de la forta­leza. En los modelos más desarrollados este torreón era rodeado por una cerca, un recinto amurallado exterior como en Butrón, la Quadra o Muñatones, ésta dotada de doble muro y foso.</p>
<p>Pero estas construcciones no han de ser enten­didas tan solo desde un punto de vista castrense: habitualmente aparecen asociadas a una ermita, un molino y/o ferrería, una vía de comunicación, etc. Se constituían así como auténticas células de poder y dominio, no solo desde el punto de vista militar, sino también desde el económico y religioso.</p>
<p><strong>2.- <u>Los señores de la Torre durante la Edad Media</u></strong></p>
<p>El linaje de Susunaga nació a fines del siglo XIII, al poblar un segundón de los Zamudio en el lugar del mismo nombre, en el Txoriherri. Alguno de sus miembros debió de pasar a Artecona, en Galdames, desde donde más tarde se trasladaron a Barakaldo, emparentando allí con la familia de este apellido, a través de la que heredaron parte del patronato del templo de San Vicente. Este largo periplo hasta llegar a su asentamien­to definitivo quizás pueda ser puesto en relación con la expansión de los Zamudio y sus afines, quienes, mediante una hábil política matrimonial y militar, alcanzaron una de las más altas posiciones entre los linajes hidalgos vizcaínos, posición perdida al dis­gregar Ordoño de Zamudio su amplio patrimonio repartiéndolo entre sus numerosos hijos.</p>
<p>Lope García de Salazar nos dice de los Susuna­ga que <em>«fueron omes para mucho, e del que ay mas memoria que mas valio de ellos fue Martin Sanches de Susunaga, el Viejo»,</em> que tuvo por hijos a Martín Sánchez, su sucesor, Sancho Ortíz y Juan Negrete. Estos son los únicos representantes conocidos del clan, y prácticamente nada sabemos sobre sus acti­vidades, salvo las escuetas notas que a ellos dedica el cronista de Muñatones: vinculados habitualmente al bando gamboino, se iniciaron en las luchas entre estos y los oñacinos a mediados del siglo XIV, si bien fue a partir de 1370 cuando sus enfrentamientos con los Retuerto, <em>«oviendo sus yntençiones como vesinos, a qual valería mas en la tierra»,</em> se hicieron habituales, prolongándose durante todo el siglo XV. Fue posiblemente tras finalizar este período de conflictos cuando la torre que nos ocupa adoptó su forma definitiva.</p>
<p>Goyo Bañales<a href="#_ftn6" name="_ftnref6">[6]</a> nos acerca al Mayorazgo de Susunaga en los siguientes términos. 1) Relación de propiedades: La casa torre de Susúnaga y las sepulturas de la casa y torre de Susúnaga en San Vicente de Barakaldo. 2) Propietarios: no hemos encontrado una relación de las propiedades que componían el mayorazgo de Susunaga salvo la referencia que hacen sus dueños a poseer la torre y las sepulturas del solar en la parroquia de San Vicente. El linaje de Susunaga fue uno de los principales de Barakaldo en el transcurso de las guerras de bandos y por tanto es de suponer que el solar estaría en consonancia con la importancia del clan por lo que posiblemente los bienes del mayorazgo fuesen la mayor parte de las heredades de su entorno, salvo lo correspondiente a dos o tres caserías situadas en las inmediaciones.</p>
<p>Era frecuente que junto a las casas-torre se levantase alguna casa llana propiedad de los parientes o allegados del solar. De las existentes junto a la torre de Susúnaga tenemos noticia de las llamadas <em>casería </em><em>de Susúnaga, casa vieja de Susúnaga y casa de Susunagabeitia. El apellido Susúnaga había estado al frente de la torre y del linaje al menos desde finales de Edad Media pero desapareció antes de terminar el siglo XVI en la persona de Inés de Susúnaga, que había contraído matrimonio con el escribano de Barakaldo Martin Ruiz de Landaburu, hijo del también escribano Martín Ruiz de Landaburu y de Inés de Ugarte. Martín Ruiz de Landaburu había casado con anterioridad con Catalina de Loizaga, dueña de la casería de Loizaga, de cuyo matrimonio nació Teresa de Landaburu y Loizaga. De sus nupcias con </em>Inés de Susúnaga nació María Sáez de Landaburu y Susúnaga.</p>
<p>En el año 1600 María Sáez de Landaburu y Susúnaga contrae matrimonio con Toribio Ruiz de Bustamante (n. 1558) y su madre, Inés de Susúnaga, la dota con el solar y torre de Susúnaga. Ese mismo año Toribio Ruiz comienza la construcción de una aceña en el regato de Careaga. Por esas fechas Teresa de Landaburu y Loizaga contrae matrimonio con Lope de Careaga, hijo de Lope de Larrazabal de Careaga y Antonia de Careaga, dueño de la casería de Careaga. Ella lleva en dote la casería de Loizaga.</p>
<p>Ambas hermanas, María Sáez de Landaburu Susúnaga y Teresa de Landaburu Loizaga fueron las últimas en poseer por línea de antepasados sus respectivos solares. Teresa debió morir sin dejar descendencia porque alguna generación más tarde se dice que la casería de Loizaga recayó en María Sáez. Y de esta última leemos que de su matrimonio con Toribio Ruiz de Bustamante nació Juan de Bustamante, quien murió sin descendencia y <em>entró en posesión de la </em><em>casería de Loizaga el General Vallecilla, y después su hijo el licenciado Juan de Vallecilla y el Casal y este se la vendió a Juan de Beurco Larrea. </em></p>
<p>De esta forma vemos recaer la casería de Loizaga en el mayorazgo de Beurco-Larrea pero nos quedamos sin saber en quien recayó la torre y solar de Susúnaga. Perdemos así la referencia de los dueños del solar hasta finales del siglo XVII, años en los que está al frente del mayorazgo el apellido Azebal. Estos descendían de Simón del Azebal (f.1634), natural del barrio de Mercadillo de Galdames, quien fue a casar a San Salvador del Valle con Magdalena de Hemegaray, hija de Juan de Hemegaray y María Saez de Trapaga. De este matrimonio nacieron Simón y Lucas del Azebal.</p>
<p>Lucas, el hijo mayor se avecindó en San Salvador del Valle y Simón se avecindó en Barakaldo, donde casó con María López de la Bárcena. De este matrimonio nacieron: Juan Ramos del Azebal, casado con María Santos de Uraga, Diego del Azebal, que contrajo matrimonio con Agustina de Landaburu.</p>
<p>En el año 1669 encontramos a Juan Ramos del Azebal como dueño de la torre de Susúnaga, aunque en la documentación no se aclara si lo era por compra, herencia o matrimonio. Juan Ramos del Azebal falleció en 1704. En la relación de fallecidos de este año en San Vicente de Barakaldo junto a la cita que recoge su defunción figura una nota en la que se dice: <em>«no testó por ser su </em><em>hacienda de vínculo y mayorazgo». </em>Este mismo año de 1704 se realizó una fogueración en la que se recogen siete fogueras en el barrio de <em>Aguirre-Susúnaga, </em>dos de las cuales corresponden a Diego y a Martín del Azebal. Este último hijo y heredero de Juan Ramos del Azebal quien, cuando se recogieron los datos del censo, estaría ya al frente de la casa de Susúnaga.</p>
<p>En los libros eclesiásticos de Barakaldo encontramos a Martín del Azebal Uraga casado con María Hermuco de Izaguirre, hija de Iñigo de Izaguirre y María de Tellitu. Fueron padres, al menos, de Vicente (b. 1703) y María Santos (b. 1698). También les suponemos padres de Juan Ventura del Azebal, casado con Francisca de Sobiñas, a quienes se menciona como dueño de la torre de Susúnaga y padres de Domingo del Azebal Sobiñas, quien les heredó a mediados del siglo XVIII.</p>
<p><strong>&nbsp;</strong><strong>3.- <u>Evolución histórica</u></strong></p>
<p>Levantada originalmente en el siglo XIV, como sede de un linaje directamente implicado en las luchas banderizas, es posible que no fuese en un primer momento más que una sólida construcción en madera para, más tarde, ser sustituida por una torre fuerte aparejada en piedra, único material capaz de hacer frente a las cada vez más difundidas armas de fuego. Sin duda tuvo entonces una mayor altura de la que hoy muestra y que pudo perder como consecuencia de la orden dictada en 1458 por Enrique IV a fin de derribar la parte alta de las casas torre vizcaínas.&nbsp; Tras el conflictivo período bajomedieval, a fines del siglo XV se produjo un cambio de sentido de la coyuntura económica: la crisis cedió paso progresivamente a una nueva fase expansiva. A este hecho, que suponía la desaparición de las causas que habían generado las guerras de bandos, hemos de unir la directa intervención de la monarquía como poder pacificador, por un lado, y como fuente de nuevas posibilidades de encumbramiento para la nobleza (participación en las guerras de conquista, adjudicación de puestos en la recién creada estruc­tura administrativa del Estado, etc,&#8230;) por otro. La unión de todos estos factores, íntimamente relacio­nados entre sí, abriría un extenso período de tranquilidad social en el mundo vasco.</p>
<p>Como consecuencia de esta situación, muchas torres fueron abandonadas al resultar inadecuadas a los nuevos modos de vida de la nobleza rural vizcaína, alejada ya de las violencias medievales y deseosa de una vivienda de carácter más residen­cial, apropiada a la condición de cortesanos, funcio­narios o rentistas adquirida habitualmente por sus moradores.</p>
<p>En otros casos, no obstante, las casas fuertes fueron reconvertidas en función de las nuevas nece­sidades, a base generalmente de abrir abundantes ventanas en los gruesos y herméticos muros del edificio, a fin de favorecer sus posibilidades habita­cionales. Así se hizo, por ejemplo, en las torres de Ariz, en Basauri, La Puente, en Sopuerta, Muxika, en el municipio del mismo nombre, o en la que ahora nos ocupa: Susunaga, en Barakaldo. En ella se rasgaron las fachadas por medio de artísticos vanos y se le añadieron elementos ornamentales de gran calidad que le hicieron perder su primitivo aspecto castrense transformándola en un modesto palacete rural.</p>
<p>Desde la realización de estas reformas, a princi­pios del XVI, el edificio parece haber sufrido pocos cambios, salvo la apertura de algunos nuevos hue­cos. Por tanto, la casa fuerte de Susunaga se nos presenta hoy en día como uno de los edificios gótico-renacentistas residenciales -más que milita­res- que mejor ha conservado hasta nuestros días su imagen original.</p>
<p><strong>4.- <u>Descripción</u></strong></p>
<p>La torre de Susunaga es una construcción cúbica, de dimensiones más pequeñas de lo habitual en las casas fuertes (9 x 9 x 8 m. aproximadamente), contando tan sólo con dos plantas y un pequeño camarote alzados directamente sobre una parcela previamente abancalada, formando un basamento o pedestal delimitado por sillares poco trabajados.</p>
<p>Las paredes alcanzan una anchura de poco más de 80 cm. en su planta inferior, perdiendo unos 20 cm. en cada altura.&nbsp; Sus muros se aparejan en mampuesto (que en la fachada delantera aparece algo trabajado) empleándose sillería tan sólo en el recerco de los vanos y las esquinas del edificio. A excepción de estos sillares, en arenisca, el material empleado es caliza de no muy buena calidad.</p>
<p>La primera planta es la más hermética de las dos principales que levanta la torre. Tan sólo vemos en ella un hueco importante, el único ingreso de la casa: un arco de medio punto nacelado, con sus aristas ligeramente rebajadas, de grandes dimensio­nes (1,05 m. de luz por 2,15 de altura total) formado por cinco dovelas de gran radio (1,60 m.) perfectamente trazadas, la central de las cuales luce un escuson o escudo sin labrar. Este acceso se abre paso a través del muro en cañón escarzano. Se sitúa este vano a ras del suelo y lateralizado, como es habitual en las construcciones góticas y renacentistas, y dispuesto en función de la escalera que comunica las tres alturas, y que más adelante describiremos.</p>
<p>Completa la fachada principal un ventanillo cuadrado de factura moderna. Al Norte cuenta este primer piso con una aspillera (hoy oculta por la chimenea de una estufa) y otras dos al Sur, siendo ciego el muro Oeste. Mientras esta planta debió servir, como lo hace aún, de almacén, bodega o cuadra -pese a su vocación residencialista, Susunaga probablemente fue siempre sede de una célula de producción agro­pecuaria- el piso superior, más iluminado, fue el propiamente de habitación. Se abre hacia el Este un vano moderno y una ventana ajimezada conformada por dos arcos gemelos de medio punto rematados en su arista por una doble moldura cóncava rellena con bolas. Hoy, sin embargo, le falta el mainel o parteluz, y el hueco ha sido prolongado hacia abajo, convirtiéndolo en un balcón.</p>
<p>La torre de Susunaga jerarquiza claramente sus fachadas, bonificando ornamentalmente a la princi­pal, en la que además del acceso y la referida ventana podemos ver los elementos decorativos de mayor interés del edificio: se trata de una serie de relieves, tallados en la zona superior de esta segun­da altura, en los que aparecen representados un cazador -o más bien un montero soplando un cuerno de caza (en el ángulo izquierdo)-, una especie de serpiente con dos cabezas, una por cada extre­mo, un perro de caza (en un guardapolvos situado sobre la ventana) y un cerdo o un jabalí (en el ángulo derecho). El conjunto parece formar una escena -cazador, perro, jabalí-, aunque interrumpida por la presencia de la serpiente. Estas excepcionales imágenes -Susunaga es la única casa fuerte que cuenta con este tipo de decoración- se encuentran en un variado estado de conservación: bueno para el cazador, algo peor para el jabalí, y deficiente para las figuras situadas sobre el vano.</p>
<p>Hacia el Norte, y siguiendo en el segundo piso, se abre un pequeño vano en arco conopial complejo y otro de semejantes dimensiones, trilobulado, se orienta al Sur. Al Oeste debió de existir una ventana de carac­terísticas similares que no ha llegado hasta noso­tros, aunque se conserva el cañón, escarzano, a través del que penetraba el muro. Junto a él se puede ver un nuevo vano moderno, adintelado.</p>
<p>Tanto el acceso como estos huecos de la segun­da planta y los relieves responden estilísticamente al renacimiento, siendo datables en la primera mitad del XVI, probablemente durante la tercera década de la centuria, momento en el que la torre debió de ser rehecha, aunque aprovechando los muros pre­viamente existentes.</p>
<p>Sin embargo, y pese a esta tardía datación, algunos de estos elementos pueden considerarse como arcaizantes, retardatarios, como el vano en arco conopial, que responde aún a un espíritu gótico, y el friso de imágenes de la cara principal, cuya temática -una cacería- nos vuelve al mundo y la mentalidad medievales, en las que los señores consideraban las actividades venatorias tanto un deporte o distracción como una forma de entrena­miento para la guerra, en contraste con el desdén que por ellas sentía el hombre renacentista; pero además la práctica de la caza era en la Vizcaya de los siglos XIV y XV, a juzgar por lo que sobre ella disponen el Capitulado de Juan Nuñez de Lara y el Fuero Viejo, un derecho reservado exclusiva­mente a los hidalgos, por lo que la escena de Susunaga podría entenderse como una referencia a los privilegios de los que en otro tiempo gozaron sus moradores y como un reflejo de su poder y su noble cuna.&nbsp; Una tercera planta, ciega al exterior y de escasa altura, constituye el camarote y sirve de apoyo a la cubierta a cuatro vertientes que remata el edificio.</p>
<p>Interiormente Susunaga se estructura a base de pisos holladeros, de vigas de madera trabadas entre las fachadas Sur y Norte en la primera planta y Este y Oeste en la segunda, tratando posiblemente con estas alternancias de equilibrar las presiones y los pesos sobre los muros; estas vigas se apean funda­mentalmente en los rebajes escalonados del muro, aunque refuerzan este armazón, que prácticamente se alza independientemente de las paredes perime­trales, tres pies derechos en la altura inferior y dos en las superiores, algunos de los cuales están dota­dos de brazos o tornapuntas.</p>
<p>La comunicación entre las plantas se realiza a través de una escalera de madera, de único tramo, situada prácticamente en línea con el acceso y que sube, adosada al muro Norte, directamente desde el suelo del edificio hasta el sobrado, descansando tan sólo en un leve rellano desde el que se accede a la planta noble, la puramente residencial.</p>
<p>De su descripción se deduce que, más que una torre fuerte, Susunaga es un pequeño palacio rural, un edificio residencial de calidad en el que posible­mente lo único conservado de su primitiva fábrica gótica, alzada en el siglo XV con motivo de las guerras de linajes, sean los muros perimetrales, mantenidos en la reforma que a principios del XVI le dio su definitivo aspecto, y que proporcionó a la casa sus más destacables elementos: el acceso, los vanos de la segunda altura y, sobre todo, los relie­ves; ellos son, gracias a su calidad artística, los que definen y caracterizan a esta torre como una de las construcciones más reseñables de su época.</p>
<p><strong>5.- <u>&nbsp;Estado actual</u></strong></p>
<p>Susunaga, como muchas otras casas fuertes, se halla convertida hoy en sede de una explotación agrícola. Sin embargo, y este es un caso poco frecuente, la adaptación para tal función apenas le ha perjudicado: salvo la presencia de algunas tejava­nas al Este y al Sur, el edificio se mantiene total­mente exento, libre de los habituales y antiestéticos añadidos modernos; por otro lado, se han respetado casi en su totalidad los huecos originales, abriéndo­se en sus muros tan sólo aquellos estrictamente necesarios.</p>
<p>En consecuencia, el estado de conservación de esta construcción es más que aceptable, a excep­ción de los desperfectos en el vano geminado de la fachada Este y en parte de los relieves.</p>
<p>Favorece esta situación la decidida intención de sus actuales habitantes, la familia Saracho, de conservar y, en la medida de sus posibilidades, consolidar el edifi­cio, actitud poco frecuente y por ello más destaca­ble.</p>
<p>Sin embargo, la reciente creación de un gigan­tesco vertedero en sus inmediaciones amenaza con destruir no solo la torre, sino toda la barriada de Susunaga. Se hace por ello urgente, cuando menos, la limitación de la expansión del citado vertedero, que a estas alturas ya ha deteriorado irremediable­mente la calidad ambiental del entorno.</p>
<p>La protección de la casa resulta tanto más necesaria por cuanto se halla enclavada en un área escasa en edificios monumentales, lo que revaloriza aún más sus ya señaladas características históricas, arquitectónicas y decorativas<a href="#_ftn7" name="_ftnref7">[7]</a>.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>&nbsp;</strong><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Juan M. GONZÁLEZ CEMBELLÍN: “Monumentos de Bizkaia”.</p>
<p><a href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> Con este nombre se denomina al complejo Agirtza-Castaños-Galindo.</p>
<p><a href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> Posiblemente referenciado como “Huart” en el más antiguo documento de la zona (1040).</p>
<p><a href="#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> Lope García de SALAZAR: “Bienandanzas y fortunas”.</p>
<p><a href="#_ftnref5" name="_ftn5">[5]</a> Un excelente artículo sobre los “Parientes mayores” lo encontramos en “La lucha de Bandos en el País Vasco”, José Ramón DÍAZ de DURANA (ed), pp. 207-233</p>
<p><a href="#_ftnref6" name="_ftn6">[6]</a> Goyo BAÑALES “Mayorazgos de Barakaldo” pp. 83-89</p>
<p><a href="#_ftnref7" name="_ftn7">[7]</a> En torno al año 1990 la familia Saracho, efectivamente, remodeló toda la torre respetando lo más significativo de la misma. Hoy aparece con toda su mampostería raseada y pintada de color “fucsia”. Se han respetado las sillerías esquineras, ventanales y relieves citados.</p>
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		<title>Ordenamiento urbano de Barakaldo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ezagutu Barakaldo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Apr 2026 06:26:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Urbanismo]]></category>
		<category><![CDATA[Casto Zavala]]></category>
		<category><![CDATA[Santos Zunzunegui]]></category>
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					<description><![CDATA[<div><img width="300" height="223" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2009/07/Mapa-9-Aguas-1885.jpg?fit=300%2C223" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2009/07/Mapa-9-Aguas-1885.jpg?w=1452 1452w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2009/07/Mapa-9-Aguas-1885.jpg?resize=1080%2C803 1080w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2009/07/Mapa-9-Aguas-1885.jpg?resize=300%2C223 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2009/07/Mapa-9-Aguas-1885.jpg?resize=768%2C571 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2009/07/Mapa-9-Aguas-1885.jpg?resize=1024%2C762 1024w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="1152" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/ordenamiento-urbano-de-barakaldo/mapa-9-aguas-1885/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2009/07/Mapa-9-Aguas-1885.jpg?fit=1452%2C1080" data-orig-size="1452,1080" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="Mapa 9 Aguas 1885" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2009/07/Mapa-9-Aguas-1885.jpg?fit=1024%2C762" /></div>En 1889 se inicia una nueva etapa en la historia del urbanismo de Barakaldo. Es ahora cuando se concibe y se reglamenta el planeamiento urbano del municipio. Se aprueba en esta fecha el primer proyecto de Ordenanzas de construcción (viviendas en bloque de manzana cerrada, de planta baja y cuatro pisos, y altura máxima de [&#8230;]]]></description>
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<p>Sobre el plano de Zavala se superpone una trama urbana que intenta planificar la Anteiglesia desde el ferrocarril de Portugalete hasta lo que hoy es la Avenida de la Libertad y desde la calle Arrandi hasta la calle Zaballa y el barrio de Lasesarre, a base de una retí­cula imperfectamente ortogonal y ligeramente radial a partir del triangulo de la Herriko Plaza, cuyas calles aproximadamente señalaban las direcciones Norte-Sur y Este-Oeste. Las irregulares man­zanas quedaban achaflanadas en sus cuatro esquinas y se generaban plazas en la actual Herriko Plaza, frente a la estación del ferrocarril, ante la iglesia del Desierto y en la entonces recién abierta carretera de Landaburu a San Vicente. Muy poco se cumplió.</p>
<p><strong>En las dos primeras décadas del siglo XX</strong> se efectuaron sendas reformas del plano de Zabala. Conocemos la primera de ellas, acome­tida en 1907 por el arquitecto <strong>Santos de Zunzunegui</strong> y que no recibió buenas crí­ticas tachándolo de intrincado y labe­rí­ntico, destacando la negatividad en las calles San Juan (por su pésimo trazado, mala orientación y amplitud insuficiente) e Ibarra (por la irregularidad en la anchura de su trayecto y por la serie de obstáculos, entre ellos una vivienda, que dificultaban el tránsito). íšni­camente la de los Fueros era elogiada por su amplitud y orientación, aunque se indicaba que era una lástima que no estuviese cruzada por transversales.</p>
<p>El segundo plano que mencionábamos (1917-1919) fue obra del arquitecto municipal <strong>Ismael de Gorostiza</strong>. Plasmaba el espectacular crecimiento experimentado por el municipio des­de finales del XIX. Abarcaba todo el término jurisdiccional de Barakal­do y en él se señalaban: los edificios municipales; la distribución de aguas; las 63 fuentes de agua potable puestas en servicio, y las del Pan­tano que no precisaban potabilidad por surtir a lavaderos y mataderos; los tres depósitos de agua: uno en la cumbre del Róntegui, otro en la ladera NO del mismo monte, y el tercero en San Vicente; la red de tuberí­as, en total 21.716 metros y el trazado de las cinco lí­neas férreas que cruzaban la jurisdicción.</p>
<p>Mitxel Olabuenaga</p>
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		<title>La estructura física de los núcleos urbanos medievales vizcaínos (VIII)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ezagutu Barakaldo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 19 Apr 2026 06:16:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
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					<description><![CDATA[<div><img width="300" height="204" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2018/10/recorrido-06.jpg?fit=300%2C204" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2018/10/recorrido-06.jpg?w=1066 1066w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2018/10/recorrido-06.jpg?resize=300%2C204 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2018/10/recorrido-06.jpg?resize=768%2C522 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2018/10/recorrido-06.jpg?resize=1024%2C695 1024w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="9220" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/recorrido-06/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2018/10/recorrido-06.jpg?fit=1066%2C724" data-orig-size="1066,724" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="recorrido 06" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2018/10/recorrido-06.jpg?fit=1024%2C695" /></div>CONCLUSIONES Todas las villas vizcaínas están rodeadas por una muralla que limita exactamente el caserío y obedecen a una evidente planificación previa respondiendo a varios tipos entre los cuales el más característico es el de campamento militar o bastida. Es un tipo de plano muy regular, aunque se ve condicionado por el terreno sobre el [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><img width="300" height="204" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2018/10/recorrido-06.jpg?fit=300%2C204" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2018/10/recorrido-06.jpg?w=1066 1066w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2018/10/recorrido-06.jpg?resize=300%2C204 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2018/10/recorrido-06.jpg?resize=768%2C522 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2018/10/recorrido-06.jpg?resize=1024%2C695 1024w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="9220" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/recorrido-06/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2018/10/recorrido-06.jpg?fit=1066%2C724" data-orig-size="1066,724" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="recorrido 06" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2018/10/recorrido-06.jpg?fit=1024%2C695" /></div><p>CONCLUSIONES</p>
<p>Todas las villas vizcaínas están rodeadas por una muralla que limita exactamente el caserío y obedecen a una evidente planificación previa respondiendo a varios tipos entre los cuales el más característico es el de campamento militar o bastida. Es un tipo de plano muy regular, aunque se ve condicionado por el terreno sobre el que se conforma, de calles no jerarquizadas, que se ajusta perfectamente a la clase de sociedad homogénea de hombres libres que se pretendía asentar: ciertos «hombres buenos» deberían repartir el terreno intramuros en forma de solares entre los pobladores presentes y prever la afluencia de los futuros. Se da un igualitarismo inicial muy grande que el tiempo va transformando. La pequeña nobleza afluye paulatinamente a las villas, ya debido a la erosión de sus rentas rurales, ya obedeciendo a motivos belicosos o de prestigio. Esta clase advenediza pronto se configura como emergente y dominante, y de la mano de otros estamentos típicamente urbanos como comerciantes y funcionarios, se disponen a tomar, tras la luchas de bandos, el poder de la ciudad. De esta forma se va produciendo una diferenciación social que se verá reflejada con claridad en la habitación. Las clases más favorecidas ocupan en muchas ocasiones más de un solar, pero no aleatoriamente, esto es, ocupan en general la superficie correspondiente a uno y medio o dos solares. Paralelamente y en sentido contrario, la presión demográfica obliga frecuentemente, y sobre todo en el seno de las clases más desfavorecidas, a la partición vertical u horizontal de la casa, a la elevación del número de pisos, a la ocupación total de la parcela como vivienda etc. El espacio intramuros era limitado y por tanto en las villas con éxito, valiosísimo. El espacio público, que era muy escaso: calles, cantones, torres de la muralla &#8230; ,fue objeto de apropiación lenta pero ininterrumpida por parte de los vecinos. Todo lo demás, partido en solares, era privado, lo que igualmente ocasionaba muchas pugnas entre los vecinos como resultado de los intentos de expansión de la propiedad individual.</p>
<p>La casa gótica acusa una falta de divisiones funcionales en su interior, lo que trae como consecuencia un desarrollo más amplio de las funciones domésticas en las instituciones públicas (hornos, casas de matar reses &#8230; ). La construcción era muy endeble. El principal material constructivo era la madera, causa fundamental de los numerosísimos incendios que arrasaron</p>
<p>las villas vizcaínas en la Edad Media. Fueron motivos de seguridad los que decisivamente influyeron en un cambio progresivo hacia el ladrillo y cal y canto, reservándose la piedra casi en exclusivo para las casas-torre y palacios nobiliarios.</p>
<p>Ya en plena Edad Media un teólogo popular, el franciscano Eiximenio ( 1340-1409) enunció una teoría de la ciudad ideal inspirándose en los filósofos griegos y en Roma, que supuso un prematuro anuncio del Renacimiento.</p>
<p>En el siglo siguiente, el humanista y obispo D.Rodrigo Sánchez de Arévalo (1404-1471) mantiene una preocupación por el embellecimiento de las ciudades aunque en un plano mucho más especulativo y teórico que Eiximenio. Esta temprana preocupación por la estética urbana se difundió en los medios cortesanos llegando a alcanzar los populares y con consecuencias prácticas en Levante (Castellón, Villareal&#8230;) ya que en la Corona de Aragón, muy enlazada política y comercialmente con Italia, se desarrollaba un nuevo espíritu ciudadano.</p>
<p>Desde la segunda mitad del s. XIV iba cundiendo el gusto por la simetría tanto en edificaciones como en conjuntos urbanos. La gente del nuevo espíritu renacentista suspiraba por grandes, rectas y anchas calles, amplias y regulares plazas, jardines y fuentes, bellos edificios &#8230;</p>
<p>Una de las reivindicaciones del Renacimiento fueron las calles y plazas con soportales, debido a su</p>
<p>ascendencia romana.</p>
<p>Lejos del Mediterráneo, en las tierras pobres de la mitad norte de la Península en las que la monumentalidad se expresaba sólo, aparte de las fortalezas, en los templos despreciando el aspecto exterior de las viviendas, era imposible que esta prematura preocupación renacentista por la grandeza y la belleza urbanas encontraran gran eco.</p>
<p>La afición de los elementos dirigentes de la sociedad castellana y tras ellos, de los de más modesta</p>
<p>condición a la vida, lujo y ostentación, evidente enlos reinados de Juan II y Enrique IV, quizá por influencia de Borgoña o Levante, colaboró lentamente a la introducción de la preocupación urbana en el Reino de Castilla. Sin embargo la época de reformas más radicales en villas y ciudades de Aragón y Castilla fue la del reinado de los Reyes Católicos.</p>
<p>En el País Vasco el cambió comenzó un poco más tardíamente siendo consecuencia de la anulación de la lucha de bandos con la derrota definitiva de los parientes mayores y de la incorporación de Navarra a Castilla en 1512, en los últimos años de vida de Femando el Católico, así como del progresivo desarrollo económico y demográfico que iban experimentando algunas de las villas. Como resultado de ello surge la arquitectura palacial vasca y tanto los torreones como los recintos fortificados de las villas van desapareciendo.</p>
<p>Orduña, transformada ya en ciudad mediante privilegio real en el s. XV adquirió caracteres de gran</p>
<p>población llegando a su perfecta madurez como evidencia la fundación de instituciones religiosas y culturales. Expulsados definitivamente los musulmanes y desaparecidas las guerras banderizas, las fortificaciones sobran. Esta ciudad, que en siglos anteriores había mantenido sus defensas y murallas, a principios del s. XVI destruye la fortaleza que ya no era útil a una población que gozaba de paz y prosperidad ecónomica.</p>
<p>De la misma manera Bilbao, con un comercio floreciente (recordemos la fundación del Consulado en 1511) y un cierto aumento demográfico debido a la inmigración tanto peninsular como de ingleses, franceses y flamencos, fue despojándose de sus muralla.</p>
<p>Por la ronda de la antigua muralla se formó una nueva calle. La Ribera también fue poblándose de casas y locales. Torres y Portales dejaron paso a construcciones puramente civiles y se prosigue el trazado de nuevas calles paralelas a la última de las «Siete Calles».</p>
<p>La estructura urbana, si bien en ocasiones con lentitud y siempre con permanencias, refleja los modos de vida de sus habitantes y el espíritu de la época, elementos éstos que se hallan en los momentos finales de la Edad Media en profunda transformación hacia un mundo completamente diferente: El Mundo Renacentista.</p>
<p>M.ª José Zabala Altube</p>
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		<title>La estructura física de los núcleos urbanos medievales vizcaínos (VII)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ezagutu Barakaldo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 17 Apr 2026 06:14:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Urbanismo]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<div><img width="300" height="204" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=300%2C204" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?w=1066 1066w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=300%2C204 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=768%2C522 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=1024%2C695 1024w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="9365" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/a/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=1066%2C724" data-orig-size="1066,724" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="a" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=1024%2C695" /></div><p>LOS ARRABALES</p>
<p>Los núcleos urbanos poseen un número mayor o menor de barrios, barriadas y edificaciones aisladas de diversa categoría a las que llamamos arrabales.</p>
<p>Pueden ofrecer un aspecto nuclear, longitudinal o nebuloso poco claro, a lo largo de las sendas, junto a arroyos, en laderas etc. y la variedad resultante se basará exclusivamente en la forma del camino, la existencia de algún hito previo como una fuente o un puente y en la trama de los conventos y torres nobiliarias.</p>
<p>Estos barrios construidos extramuros han existidoa lo largo de toda la historia y surgieron bien por el crecimiento de ciudades muy pobladas intramuros, bien por otras causas, como puede ser la existencia fuera de la cerca de un mercado, huertas, un santuario, tenerías, pesquerías o aceñas (molinos de agua) o, como ya hemos mencionado, de monasterios de órdenes mendicantes: franciscanos, dominicos y carmelitas desde el s. XN. Otra motivación bien distinta que puede señalarse en determinados casos sería el ansia de lujo, esto es, de constuirse una casa mayor, más</p>
<p>confortable, en una zona más insolada, con mejoresvistas etc.</p>
<p>La estructura de las villas preconcebidas no podía prever otras estructuras alternativas, por lo que los arrabales aparecen espontáneamente, en general como lógica evolución del desarrollo urbano. A veces se cercan independientemente del núcleo original pero con más frecuencia se englobaron en el recinto de la ciudad, a veces construyéndose una segunda muralla para este fin.</p>
<p>Las Partidas de Alfonso X los incluyen en la territorialidad urbana » &#8230; este nombre cibdat que se extiende todo el lugar que es cercado de los muros con los arrabales et los edificios que se tienen con ellos».</p>
<p>Dejando a un lado las características especiales de nacimiento de cada uno, vemos que es característica propia del arrabal, lo mismo que hoy día, su sentido marginal en la estructura urbana y su menor importancia representativa y económico-social en el conjunto de la ciudad, por lo que alberga normalmente grupos sociales desfavorecidos. En las villas vascas, que gozan de uniformidad de clase en su origen, como en la mayoría de los burgos centroeuropeos, el arrabal, aún asentando a grupos menos favorecidos, sería lugar de frecuente transacción económica, y punto de ascenso de grupos étnicos o sociales. El centro vivo se fue desplazando hacia ellos muchas veces por su mayor dinamismo. Esto originó en determinados lugares y momentos, un cierto temor de despoblación de la villa intramuros en favor del arrabal como comprobamos ala analizar las Ordenanzas de Gasteiz y Donostia.</p>
<p>Con el arrabal se pierde la diferencia ciudad-campo que las murallas establecían y aparece como lugar intermedio entre ambos, y como principio de urbanización dependiente de la ciudad junto a la que se asienta.</p>
<p>La puerta de la muralla será el punto clave de desarrollo del arrabal, de donde parte hasta confundirse con en campo, muchas veces siguiendo la alineación de la propia calle intramuros. Cuando la villa junto a la que se asienta es lugar de mercado, tiene más fuerza y sentido, mientras que en los lugares en que la muralla realmente es defensiva, lógicamente los arrabales son poco importantes o inexistentes (casos de Biasteri-Laguardia y Segura). El primer caso fue mucho más frecuente en Bizkaia.</p>
<p>El fenómeno de los conventos mendicantes y el de los arrabales están muy ligados entre sí, por diversos motivos, en el País sobre todo porque las fundaciones se realizaron en lugares en los que ya había configurados arrabales como tales. Los ejemplos serían muy numerosos aunque la mayoría son tardíos, de los ss.XVI y XVII: Arrasate, Bilbao, Viana … Frente al esquema «igualitario» de la propiedad del suelo intramuros, en el arrabal coexisten los tipos más variados de edificaciones: grandes propiedades religiosas, nobiliarias, pequeñas parcelas &#8230;</p>
<p>En Bizkaia había arrabales bastante importantes siendo los de Bilbao, lógicamente los mayores y</p>
<p>mejor conocidos. Algunos fueron absorbidos por la trama urbana de la ciudad para el s. XVI estando situados radialmente con centro en la catedral de Santiago. Otros, por el contrario, se situaban fuera.</p>
<p>Las propias necesidades y sobre todo los temores a incendios de la villa hacían que las fraguas se localizaran, por disposición municipal, fuera de la cerca de la villa, emplazándose las mayores en el arrabal de Ascao. Los astilleros se situaban en San Nicolás, arrabal de marineros muy cercano al Arenal.</p>
<p>Para la construcción de barcos eran necesarias tejavanas, estufas y edificios provisionales. La grada se instalaba a voluntad del constructor y donde éste determinaba, precedida de una licencia del concejo, y concluida la botadura se obligaba al armador a reparar los desperfectos causados. Hoy día una calle llamada «La estufa» detrás de la iglesia de San Nicolás recuerda estos hechos. Algunas actividades como la práctica de tiro, que no se permitían en la villa, podían realizarse en el Arenal, es decir, extramuros.</p>
<p>Otro arrabal conocido era el de Ibeni o Atxuri, como hoy se llama, donde se encontraba el hospital y asilo, torre «El Paraíso», perteneciente a la villa, y laermita de los Santos Juanes, y alguna edificación más.</p>
<p>Al otro lado del río estaba el arrbal de Bilbao laVieja autiquísimo, probablemente relacionado con la existencia del puente en épocas remotas y cercano al convento de San Francisco, de estructura irregular y poco organizada.</p>
<p>Tras este breve análisis del origen y funciones de los arrabales podemos concluir diciendo que son un espacio informal y heterogéneo «disponible» para futuras reorganizaciones o reformas de expansión urbana.</p>
<p>M.ª José Zabala Altube</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>La estructura física de los núcleos urbanos medievales vizcaínos (VI)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ezagutu Barakaldo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Apr 2026 06:13:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Urbanismo]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<div><img width="300" height="204" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=300%2C204" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?w=1066 1066w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=300%2C204 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=768%2C522 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=1024%2C695 1024w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="9365" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/a/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=1066%2C724" data-orig-size="1066,724" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="a" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=1024%2C695" /></div><p>EL ESPACIO PRIVADO</p>
<ol>
<li><u>La Casa</u></li>
</ol>
<p>Sobre los solares se asientan las casas. La profundidad de aquéllos era a menudo homogénea aunque no la de la casa. Las anchuras venían diversificadas en función de la categoría socialy del poder adquisitivo de sus habitantes. Arizaga nos dice que el método arqueológico refuerza los datos aportados por la carta puebla de Urretxu, la única que los posee, que dice que cada solar guipuzcoano tiene 8m. de fachada y 12 de profundidad. Posteriormente se llevaron a cabo modificaciones existiendo casas que ocupaban medio solar (4m.xl2m.) y palacios y casas torre que</p>
<p>ocupaban el espacio correspondiente a solar y medio o a dos solares. La organización medieval era unidimensional por lo que no podían existir «casas de esquina» con dos fachadas a la calle. La casa gótica era de tipo único, lo que simplificaba las posibilidades formales de la parcela. La parcela, en el fondo edificable, tampoco se correspondía a la casa pues ésta, en un primer momento debió tener un huerto, corral, etc. en su parte posterior hasta el límite de la propiedad, lo que daba un margen al fondo edificable (un medio, un tercio). La densidad de edificación fue ocasionando soluciones diferentes. Una de ellas fue la desaparición del huerto posterior dando lugar a un estrecho paso intermedio, la servidumbre de luces de la que ya hemos hablado y cuya finalidad parece haber sido la de ventilación y vertido de aguas. Este sistema existía ya en bastidas francesas y se aplica casi siempre en Bizkaia y Gipuzkoa en las ciudades mayores y más mercantiles. Otras soluciones fueron elevar otro piso el edificio o dividir la casa verticalmente.</p>
<p>Las casas dejaron de ser unifamiliares. Esta división, que muchas veces acarreó graves problemas, parece ser muy frecuente en el s. XV, como lo ponen de relieve las fogueraciones de las villas y otros documentos como los testamentos.</p>
<p>En Bizkaia, siendo la madera material muy abundante fue el que se utilizó en el momento de la fundación de villas en todas las viviendas. Cuando el Fuero Viejo enumera los materiales de construcción, la madera aparece en primer lugar y las cartas pueblas son el único que mencionan. Por esta causa los incendios eran la plaga de las villas vizcaínas, sobre todo las de los puertos de mar, debido a los sebos y grasas que los pescadores acumulaban en las lonjas. Podemos recordar incendios terribles y catastróficos como los de Plentzia (1437), Bilbao (1442), Orduña (1535), Durango (1554) etc. Las ordenanzas municipales intentaron prevenirlos de todas las formas posibles, ya que si bien desde mediados del s.XV empezaron a construirse algunas casas de cal y canto, la madera seguía predominando. Una de las medidas que se tomó desde el s. XV era recubrir la madera con arcilla, tierra, yeso o barro. Con ese mismo fin se va extendiendo el uso de aredes medianeras de piedra. Para Bilbao, nos dice Garibay que tras el devastador incendio que sufrió la villa en 1571, las casas se hicieron en piedra y ladrillo «con una muy hermosa edificación, que vale una casa por muchas de las pasadas, porque todo el pueblo era de tablas sino era tal o qual casa», si bien habría que pensar que estas seguirían coexistiendo con las tradicionales de madera.</p>
<p>Por poner un ejemplo, Las Ordenanzas de Portugalete prohiben tener alquitrán, brea, resina o cualquier otro producto similar inflamable, así como calentarlos dentro de la Villa. Las de Bilbao prohiben hacer fuego en casas que no tengan chimenea, que las horneras tengan leña en la villa para más de un día, obligan a que las fraguas estén extramuros y aún más, y esto nos demuestra el pánico al incendio, los vecinos debían tener en su casa herradas llenas de agua para «amatar» el fuego.</p>
<p>Además de la madera, desde mediados del s. XV se emplean también otros materiales de construcción a los que llamaremos piedra, si bien muchas veces son madera, mampostería y ladrillo. De hecho las únicas casas que se construyen de piedra auténtica son las de los nobles a las que se considera casas-torre, y de las que luego hablaremos.</p>
<p>Junto a estos materiales, en lugares cercanos a ferrerías habría que nombrar las escorias como aún se aprecia en algunos lugares (la cerca de la villa de Mungia o edificios anejos a la ferrería de Olabarria en Zeanuri.</p>
<p>El primer cambio radical que modificará la forma de la casa medieval fue el desarrollo del sentido de vida privada: comer, dormir &#8230;. en privado era algo que en el s. XIII era privativo de los castillos y que fue popularizándose en la baja edad media. La separación cocina-comedor se originó en el monasterio de donde pasó a las casas acomodadas. Las instalaciones comunes constituían un incentivo social y seguramente serían el único lugar caldeado de la casa. El frío hizo que se desarrollaran las habitaciones interiores y las cortinas alrededor de la cama. La idea del dormitorio privado apareció en Italia entre las clases altas pero se impuso muy lentamente debido a dificultades de diversa índole. La cama privada precedió al dormitorio privado durmiéndose muchas veces en la sala de estar.</p>
<p>La casa gótica se caracterizaba por la falta de divisiones funcionales del espacio en su interior, lo que quedaba compensado con un desarrollo más amplio de las funciones domésticas en las instituciones públicas (hornos, casas de matar reses &#8230;).</p>
<p>La medianería suponía un principio colectivo de construcción de la ciudad, y establecía una depen-</p>
<p>dencia de las demás casas urbanas. Las primeras fueron de madera, pero como ya hemos dicho fue extendiéndose el uso de otros materiales más resistente como previsión contra el fuego, sobreviviéndolos muchas veces y actuando como fijadoras del plano.</p>
<p>Respondiendo al tamaño y forma de los solares y a la necesidad de conseguir huecos a la calle, las</p>
<p>casas suelen ser profundas y con dos puertas al exterior, la de la vivienda y la de la tienda o taller, que podían pertenecer a la misma persona o no.</p>
<p>Las fachadas se proyectaban progresivamente sobre la calle a medida que ganaban altura, rompiendo el plano de verticalidad, lo que hacía las calles más angostas. Esta práctica fue corregida en ordenanzas de construcción posteriores.</p>
<p>A la hora de construir una casa no parece haber unas limitaciones concretas, lo que quizá demuestre simplemente que el prototipo era más o menos estandarizado. La casa unifamiliar oscilaba entre uno y tres pisos máximo, siendo lo más habitual la existencia de planta, un piso y una especie de sobrado encima. La planta baja estaba edificada normalmente de un material más consistente que la madera y, como ya hemos dicho tenía dos vanos a la calle: la puerta de la casa superior y la entrada a la tienda o taller artesano.</p>
<p>En la parte posterior, al menos en principio, habría un corral, cuadra, huerto, bodega etc. En la delantera estaban las tiendas o talleres. De las tiendas se sacan a la calle mostradores llamados tablas, en los que las mercancías se exponen al público excepto los domingos, en Pascua o días en que estaba prohibido.</p>
<p>En algunas ocasiones, la cocina se situaba en la planta baja, pero lo normal era que lo hiciera en el</p>
<p>primer piso, de la misma forma que los dormitorios. Las ventanas eran pocas como resultado de las inclemencias del tiempo, de las necesidades de defensa o por el problema de cubrirlas sin quitar luz. Solían emplearse telas aceitadas papel y más adelante vidrio. Este que era muy caro en el s. XV, se hizo mucho más popular y asequible en el s. XVI.</p>
<p>Sobre el primer piso se hallaba el sobrado, lugar destinado a guardar los productos necesarios para el desarrollo de la actividad profesional y vida cotidiana, como pueden ser las pajas, hierbas y linos, que en las Ordenanzas de Portugalete se nos dice que tienen que estar en lugar seguro. Los pisos superiores tenían en la mayoría de las villas vizcaínas un acceso independiente a través de un estrecho corredor ocupado por una escalera.</p>
<p>Los tejados podían ser de dos o cuatro vertientes, cuyo alero va generalmente a lo largo de la fachada principal y a veces de todo el edificio. Estos aleros suelen ser muy salientes, lo que ofrece una buena protección de la abundante lluvia del Señorío. Con este mismo fin encontramos calles, sobre todo cercanas a mercados, en las que existían soportales que a su vez posibilitaban al aumento de la superficie edificable de los solares así como la protección de los tableros de la planta baja.</p>
<p>En raras ocasiones tenían una «cámara privada» o letrina que según las leyes no podía dar a la calle. De ninguna manera podía uno bañarse, existiendo para ello baños públicos, excepto en algunas residencias muy lujosas.</p>
<p>La construcción no era sólida, las paredes estabaninclinadas, los cacos las perforaban fácilmente, los sobrados se derruían etc. Con el paso del tiempo se dauna mayor preocupación por la seguridad, confort, higiene e incluso lujo en el caso de las clases acomodadas. Al principio, por ejemplo, los techados eran de paja y luego por disposición municipal muchas veces fueron siendo sustituidos por tejas. Las letrinas se hicieron cada vez más habituales en las casas, y en las clases altas empezaron a proliferar los elementos decorativos y el mármol.</p>
<p>En resumen, la casa urbana, normalmente residencia unimiliar, aún manteniendo elementos que provienen y la relacionan con la rural, constituye un tipo de vivienda nuevo y original adaptado a las necesidades artesanales y comerciales de una nueva sociedad.</p>
<ol start="2">
<li><u>La Torre Urbana</u></li>
</ol>
<p>En la ciudad medieval además de los edificios públicos y las viviendas ordinarias, existían otros edificios importantes como las fortalezas y castillos, torres urbanas y palacios.</p>
<p>El Fuero Viejo permite que «cualquier fijodalgo pueda facer en Vizcaya, en heredad propia, sin con-</p>
<p>tradicción alguna casa fuerte o llana cual quisiere …». El Nuevo, repite esta norma pero el término</p>
<p>«fijodalgo» es sustituído por el de «Vizcayno», considerando a ambos como equivalentes. Las casas</p>
<p>fuertes o casas torre como se les conoce más comúnmente, aparecieron en Bizkaia en los ss. XIII-XV, y tuvieron seguramente su apogeo en el s. XIV. La presencia de ciertos elementos gotizantes como arcos apuntados en puertas y ventanas junto con lo tardío del gótico en el País, nos hace pensar que se levantaron entre mediados del s. XIV y mediados del s. XV, época además de las turbulencias banderizas. Su construcción se debe a la necesidad surgida por las luchas y enfrentamientos que lideran los parientes mayores y quienes las construyen son ellos, refugiándose en ellas en caso de peligro los demás miembros del linaje o bando, y en general a una crisis económica y social que azotó al mundo occidental: la crisis de la civilización feudal y el anuncio del mundo moderno: la fortaleza de la monarquía autoritaria y de la civilización urbana y mercantil.</p>
<p>Las casas torre suelen ser de planta cuadrada o rectangular, gruesos muros de mampostería y esquinales de sillería. Tiene pocos, altos y estrechos huecos. Las puertas podían ser una o dos,y en este último caso la segunda está a la altura del piso principal a la que se llega por una escalera exterior de piedra llamada «patín» que constituye uno de los rasgos más típicos de las torres vascas, que muchas de ellas conservan, y que puede estar defendida por un cadalso. Las puertas únicas se defienden con una ladronera alta preparada siempre para arrojar aceite hirviendo o plomo fundido sobre los asaltantes. Las saeteras y almenas en que acaban los muros, con su paseo de adarve, no faltan casi nunca, y los cubos de las esquinas tampoco, elemento este que en el s. XVI pasará a formar parte de los palacios, si bien despojado de su función primitiva, como elemento decorativo, prestigioso &#8230;.</p>
<p>El medio rural fue el originario de este tipo de construcciones, y allí fueron numerosísimas, pero en las villas también existieron con relativa frecuencia. Los importantes linajes de parientes mayores vizcaínos que poseían ya alguna casa torre en la tierra llana, quisieron además tener otra en el interior de las villas, pero ¿por qué? Los motivos eran varios pero podríamos destacar tres:</p>
<ol>
<li>A) Motivos económicos, es decir, deseos de participar en la floreciente actividad económico-mercantil.</li>
<li>B) Motivos bélicos. Las luchas de bandos estaban en su apogeo y se construyeron casas torre sobre todo en las zonas más agitadas, como podía ser por ejemplo, la frontera con Gipuzkoa: Elorrio y Ermua.</li>
<li>C) Razones de prestigio</li>
</ol>
<p>Los materiales son más ricos que los de las rurales: sillería (Torre de Ercilla en Bermeo), piedra (Berrio y Urkizu en Elorrio) o bien piedra y ladrillo (Santucúa en Ermua), lo que hace que junto con su mayor altura destaquen entre las casas ordinarias de&nbsp; la villa. A este respecto puede decirse que las de mayores dimensiones tendrían cuatro plantas: La baja, muy hermética servía de cuadra y almacén. En la segunda estaba el acceso, sobre patín, como ya hemos dicho, y era donde se situaban las dependencias de servicio como la cocina, a la que solía abrirse una ventana apuntada. En el tercer nivel estarían los dormitorios, separados por tabiques de madera machihembrada. En el último, finalmente habría una estancia única donde tendrían lugar todas las reuniones familiares, actos sociales etc.</p>
<p>La torre no forma parte de los elementos constructivos de la ciudad como la muralla, y sobre todo,</p>
<p>no es un elemento colectivo de defensa sino que supone el primer paso en la diferenciación jerárquica,a nivel espacial, como símbolo del predominio personal. Conservan su carácter defensivo originario y suelen situarse junto a la muralla, pero pese a sus elementos fortificados se ven influidos por la propia parcela urbana en que se ubican.</p>
<p>Pero en la villa además, como ya hemos mencionado, hay nuevas motivaciones en la construcción de una casa torre como la económica, lo que se pone de manifiesto claramente si tenemos en cuenta que uno de los lugares más frecuentes era la cercanía a las puertas de la ciudad. Las excavaciones arqueológicas realizadas por Iñaki García Camino en «El palacio de la Bolsa» del casco viejo de Bilbao han permitido conocer la muralla de la villa así como una torre que flanqueaba la puerta de Santa María (segunda mitad del s. XIV) apoyada en ella claramente, es decir, ocupando el espacio libre que debía de haber tras la muralla. Esta torre, debió poseer un amplio espacio sin divisiones internas en la planta baja, con una longitud de 16,20 m. y estaba aparejada en mampuesto.</p>
<p>Las villas, ante esta afluencia de nobles belicosos banderizos reaccionan con mucho recelo y ponen trabas a la erección de casas fuertes en su recinto, debido a que su existencia podía acarrear serios problemas. Así por ejemplo cuando Ochoa de Salazar, preboste de Portugalete, intentó hacer una casa fuerte,mandaron pesquisar si la edificación que proyectaba sería en «agravio de las naos y carabelas que entraseno saliesen por la barra». A pesar de estas precauciones, nada pueden hacer contra su fuerza y acaban apoyando a uno u otro bando y entrando en conflictos banderizos. Pese a todo a veces se asociaron en hermandades para hacerles frente.</p>
<p>Enrique IV en 1457, condenaba a los más belicosos de los parientes mayores a diversas penas de</p>
<p>destierro, así como al desmoche de las torres. Los Reyes Católicos siguieron la misma política de</p>
<p>reducir los beneficios de la nobleza amparando las villas y hermandades, y en 1498 prohibieron terminantemente la construcción de casas fuertes y torres en Bizkaia.</p>
<p>El derribo obligatorio a las torres generalmente alcanzaba sólo hasta el primer piso, con lo que la</p>
<p>mayoría de los elementos guerreros (almenas, cadalso y ladroneras), que estaba en la parte alta, quedaba destruida.</p>
<p>Tras este desmoche y ya en épocas más pacíficas y posteriores en el tiempo, se reconstruirán con un aspecto menos belicoso y más civil, edificándose entonces con frecuencia en ladrillo o piedra el segundo piso. Paralelamente esas cuatro alturas de que hemos hablado fueron reduciéndose y en un intento por parecerse ya al palacio renacentista se quedaron únicamente con dos plantas: la cuadra del bajo y el salón superior junto al que se disponían las habitaciones y la cocina. Estamos en la frontera entre torre y palacio y el carácter residencial va imponiéndose al castrense.</p>
<ol start="3">
<li><u>El Palacio</u></li>
</ol>
<p>Poco a poco fueron identificándose torre y palacio urbano, en el sentido de casa lujosa. Las casas torre habían sido el primer estadio de fijación en la ciudad de una clase advenediza, la nobiliaria, que pronto se configura como emergente y dominante. El palacio procede en buena parte de los restos de esa clase que, tras las luchas de bandos, se dispone a tomar de nuevo el poder de la ciudad, de la mano de otros estamentos emergentes (comerciantes y funcionarios) y de los banderizos que vivían en el campo y ahora deciden abandonar la explotación rural para dedicarse al comercio. La construcción de los primeros palacios fue obra de mercaderes enriquecidos o nuevos hidalgos.</p>
<p>El palacio urbano, con antecedentes en la torre urbana medieval, puede considerarse una aportación renacentista. Muchas veces para su construcción se utilizarán varios lotes góticos consecuencia de la estructura de la propiedad preexistente. Tendrán gran influencia en la forma de la ciudad y serán pieza decisiva en el cambio tipológico que exige el renacimiento: mayor simetría y espacio en perspectiva, norma que dirigirá desde entonces de forma sistemática la construcción de las ciudades y la composición arquitectónica.</p>
<p>Para J.Yrizar, la orden de la Hermandad apoyada por Enrique IV del desmoche de casas torre, fue el</p>
<p>origen de la arquitectura palaciana vasca. Hasta ese momento los palacios habían seguido una estructura de tipo castellano, es decir, fachada gótica de sillería, puertas apuntadas o de medio punto, muchas veces con alfiz, huecos ajimezados y cresterías, y un patio central. Esto era así debido a que los nobles vizcaínos en sus campañas hacia el sur habían visto estos modelos que luego copiaban al volver a su tierra. Tuvo que pasar medio siglo de tanteos para que los palaciosvascos se alejaran del modelo castellano consiguiendo una forma más acorde con las condiciones específicas del País.</p>
<p>Los palacios vascos reedificados tras el desmoche, son ya renacentistas y se apartan del patio interior, siendo de planta aglomerada. Siguen existiendo cubos en los ángulos e incluso en medio de las fachadas que recuerdan los belicosos tiempos pasados, pero que han perdido completamente su función original. Los muros suelen ser de mampostería y la sillería se usa para recercar huecos y formar las esquinas.</p>
<p>Los escudos en las fachadas van tomando cada vez mayor importancia. Estos palacios, al contrario que las torres que los precedieron, están muy sujetos a las modas arquitectónicas. Su estructura interior presenta mucha mayor complejidad que la de la casa medieval. Era general la existencia de un amplio acceso o zaguán, faltando como es lógico el taller o tienda de la casa artesana.</p>
<p>En la primera planta, a la que se accede por una gran escalera, se situaban amplios salones y habitaciones importantes. En la última planta se disponían además, las habitaciones de servicio. Los estilos arquitectónicos, cada vez más lejanos del gótico en le tiempo, tienden a otorgar progresivamente a todos los elementos interiores de la casa una representabilidad y un principio de unidad compositiva que era prácticamente inexistente en la muy elemental casa gótica.</p>
<p>M.ª José Zabala Altube</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>La estructura física de los núcleos urbanos medievales vizcaínos (V)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ezagutu Barakaldo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 11 Apr 2026 06:12:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Urbanismo]]></category>
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					<description><![CDATA[<div><img width="300" height="204" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=300%2C204" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?w=1066 1066w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=300%2C204 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=768%2C522 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=1024%2C695 1024w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="9365" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/a/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=1066%2C724" data-orig-size="1066,724" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="a" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=1024%2C695" /></div>EL ESPACIO PÚBLICO Las Calles, Cantones y Servidumbre de Luces En el interior de la villa los bloques de casas están separados jerárquicamente por calles, cantones y servidumbre de luces. Como ya hemos dicho todas las villas vizcaínas responden a un plan preconcebido y la mayoría tiene un trazado de tipo bastida, con lo que [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><img width="300" height="204" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=300%2C204" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?w=1066 1066w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=300%2C204 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=768%2C522 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=1024%2C695 1024w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="9365" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/a/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=1066%2C724" data-orig-size="1066,724" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="a" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=1024%2C695" /></div><p>EL ESPACIO PÚBLICO</p>
<ol>
<li><u>Las Calles, Cantones y Servidumbre de Luces</u></li>
</ol>
<p>En el interior de la villa los bloques de casas están separados jerárquicamente por calles, cantones y servidumbre de luces. Como ya hemos dicho todas las villas vizcaínas responden a un plan preconcebido y la mayoría tiene un trazado de tipo bastida, con lo que las calles son casi siempre bastante rectas, paralelas y no están muy jerarquizadas en anchura e importancia.</p>
<p>A las calles asoman las puertas de las viviendas y son las arterias del tráfico principal. Su anchura oscila entre los cinco pasos de las de Plentzia y Gerrikaitz, seis en Balmaseda y Markina, siete en Errigoiti y la bilbaina de Artekale. Por lo tanto, traducido en metros, tendríamos una medida de 4-4,5 m., margen suficiente para la circulación en ambos sentidos de carros y bestias.</p>
<p>La longitud de las calles también varía según la importancia y desarrollo alcanzado por la villa, y determina, normalmente, la intersección con la muralla, muchas veces con una puerta. La longitud media de las calles vizcaínas es de 110 m. a 200 m. aunque encontramos excepciones como la única calle de Ugao (400 m.), las de Balmaseda y la Mayor de Ondarru por exceso, y las de Ermua (ninguna de sus tres calles llega a los 90 m.), por defecto.</p>
<p>Aun siendo rectas no dejaban de ser bastante estrechas y sombrías pues muchas veces se veían constreñidas por las murallas y por el hecho de quelos pisos altos volados escalonadamente por la relativa escasez de suelo urbano disponible en las villas más importantes y los aleros muy salientes estrechaban aún más las angostas vías.</p>
<p>Había calles, sobre todo en los lugares cercanos a los mercados, en las que había soportales que permitían aumentar el tamaño de las viviendas sobre ellos a la vez que defender a los peatones de la lluvia e inclemencias del tiempo y albergar comerciantes tanto fijos (que sacaban los tableros de sus tiendas) como ambulantes. Tenemos noticia documental de un pleito tenido lugar en Orduña en el s. XVI originado por los dichos soportales. El empedrado señala la parte correspondiente al peatón y está hecho sobre todo para evitar las humedades en los pisos bajos de las casas mediante un escalón o declive que impide que entre agua en el interior.</p>
<p>La limpieza de las calles era asunto privado que cada vecino debía atender en el trozo de la misma</p>
<p>correspondiente a la puerta de su casa. Asímismo existía la obligación de dejar el camino expedito.</p>
<p>El barro era muy abundante y corrían por él las&nbsp; aguas residuales o bien se tiraban a algún río o arroyo cercano pues hasta época bastante tardía no se generalizó al alcantarillado.</p>
<p>Debemos intentar imaginarnos cómo serían estas calles en la realidad llenas de actividad, movimiento y vida. Los peatones podían resultar heridos al desprenderse algunas insignias que colgaban ante la puerta de las hospederías, recibir un baño de agua sucia, ser interrumpido por carretas de bueyes, piaras, etc. De noche eran lóbregas pues sólo se iluminaban con la luz portátil que llevaba el ciudadano,y los soportes con teas sólo se encuentran en palacios o iglesias en ocasiones extraordinarias. En ocasiones llega a castigarse el salir de noche por la calle.</p>
<p>Cada calle se configura según la condición social de sus habitantes. Las calles principales (situadas junto a la iglesia y edificios comunales si los hay),&nbsp; son ocupadas por los palacios de la nobleza o de la aristociacia del dinero. Siguiendo la misma lógica las clases marginales, los judío por ejemplo, ocupaban las calles menos importantes más bajas y estrechas, como sucedió en Gasteiz y Hagurain (Salvatierra). Junto a las morerías y en la periferia en general, se instalaban los estratos más débiles, a veces coincidiendo con actividades más sucias y degradadoras del ambiente, por ejemplo la cerámica y el curtido.Lógicamente era en estos barrios donde aparecen las calles de prostitución.</p>
<p>Los cantones unen perpendicularmente dos o más calles o las ponen en relación con el interior de la villa. Articulan el trazado de ésta y son muy útiles. Su anchura suele ser inferior a la de las calles, lo que se aprecia claramente en Bilbao, menos claramente en Balmaseda y siendo en Plentzia ambos de la misma anchura. Normalmente las puertas de las casas no dan a ellos pero existen excepciones como el caso de Lekeitio. Ambas características tienen explicación según la importancia que tengan los cantones en el conjunto de la villa.</p>
<p>Las Ordenanzas municipales nos dan información sobre calles y cantones, pero no nos hablan del tercer tipo de abertura en la compacidad del caserío: la servidumbre de luces. Entre dos calles paralelas, cada manzana de viviendas suele tenerdos filas de casas, es decir son manzanas dobles. En un primer momento, al no estar el solar edificado en su totalilidad habría un huerto trasero que separaría las edificaciones en su parte posterior. Cuando las exigencias de aumentar el espacio construido acabaron con los huertos traseros y se edificó la parcela en todo su fondo siempre se dejó una estrecha abertura entre ambos edificios que llamamos servidum bre de luces. Estas permiten el acceso de luz a las habitaciones traseras y la rápida evacuación de los servicios de</p>
<p>saneamiento hogareño medievales.</p>
<ol start="2">
<li><u>Las Plazas</u></li>
</ol>
<p>El apretujamiento de las viviendas dentro del recinto urbano murado no favorecía la existencia de</p>
<p>plazas, que seguramente se considerarían un derroche de espacio. Son más bien una pequeña interrupción de irregular forma, de la compacidad del caserío, ocasionada casi siempre por la confluencia de calles.</p>
<p>Eran el único desahogo de la villa, y la principal solía estar situada frente a la catedral o iglesia y tomaba su nombre de ella. En ocasiones los concejos se preocupaban de que estuvieran limpias, al igual que las calles. La costumbre hacía que los cementerios siempre hubieran ido unidos a las iglesias. En la mayoría de las ocasiones, en el centro del área urbana se levantó la parroquia con su correspondiente cementerio. Quizá pueda verse en los cementerios de estos templos el origen de las plazas mayores.</p>
<p>Las plazas eran escenario de multitud de actividades variadas:</p>
<ol>
<li>A) En opinión de L. Torres Balbás, la plaza medieval surgió unida al desarrollo del mercado concedido por los reyes a los concejo de las villas para acrecentar su población y mejorar su situación económica. De hecho, casi todas las menciones de «plaza» que tenemos en las Ordenanzas de Portugalete, Bilbao y Lekeitio, la relacionan con la función de mercado. Si había más de una, en cada plaza se realizaba el mercado de un producto diferente, y era muy frecuente la existencia de soportales que permitían realizar transacciones comerciales a pesar del mal tiempo. Sin embargo, un caso más frecuente era que la escasez y angostura de las plazas intramuros obligaran al mercado a realizarse extramuros, siendo a menudo, germen de arrabales. Los mercados, plazas y calles en que se celebraban así como las· puertas de la muralla y las iglesias solían designarse con el nombre árabe o romanceado de zoco o azogue, indicio de la procedencia de los primeros. Bilbao, Gernika, Portugalete y Lekeitio no eran excepciones, aunque en estos lugares parece ser una casa utilizada únicamente para almacenaje y venta de trigo y cereal. De las doce villas en que la morfología permite detectar la presencia de la plaza intramuros, en los casos de las mayores, Bilbao, Durango, Balmaseda y Plentzia, el mercado semanal quizá se celebrara allí el mercado semanal, cobijándose en parte al menos en las dos primeras en el pórtico de la iglesia.</li>
<li>B) Lugar de reunión vecinal tras la misa dominical, de donde seguramente surgiría el nombre de «anteiglesia» para designar las entidades rurales.</li>
<li>C) Hacia fines de la Edad Media, la plaza Mayor junto a su· tradicional función de mercado sirvió de escenario de espectáculos públicos: torneos, juegos de cañas, lidia y rejoneo de toros, cabalgatas gremiales, danzas &#8230; y desde fines del s. XV, autos de fe, con los que culminó el apogeo de las plazas mayores. Estas, al tomar esta función fueron adquiriendo unamayor regularidad en su traza. Los balcones de las casas contiguas servían de palcos para las damas principales y autoridades locales, y solían enriquecerse con tapices y suntuosos paños.</li>
<li>D) Las plazas eran también lugar de ejecuciones públicas, de lo que conservamos numerosas noticias documentales si bien ninguna de Bizkaia de época tan temprana como otras recogidas para Castilla.</li>
<li>E) Otro de sus usos era servir de lugar en que se expusiera a vergüenza pública a algún delincuente durante un determinado lapso de tiempo. Las Ordenanzas de Gemika, por ejemplo, prescriben que los ladrones de «manganas e ubas» deberían permanecer con el fruto de su hurto colgado del cuello en la plaza de la villa durante una hora.</li>
<li><u>Edificios Públicos</u></li>
<li>A) Las Parroquias: La catedral o bien la parroquia en el caso de todas las villas, además de ser centro de devoción, es un elemento muy importante en la economía de la ciudad. Mientras dura su construcción (a veces siglos), da trabajo a todos los gremios y es fuente de contactos culturales, pues muchas veces las dirigieron foráneos o extranjeros. Una vez terminada, también su mantenimiento y conservación daría trabajo a numerosos trabajadores artesanos y orfebres. Está hecha con los esfuerzos materiales de la comunidad y con el producto de las multas municipales, y a veces da lugar a la calle de la iglesia, acceso principal a ella. Este es el caso de Portugalete, donde una de las calles se llama calle de Santa María, igual que su iglesia parroquial. El templo está siempre cerca de la muralla en Bizkaia o bien externo a ella sobre todo si preexistía a la fundación de la villa, de acuerdo con el ideario urbanístico de la época, generando espacios abiertos que hacen el papel de plaza mayor. Si la ciudad era un poco grande, cosa que en el Señorío sólo sucedió en el caso de Bilbao, Durango y Bermeo, además de la catedral o iglesia mayor había varias parroquias para los barrios o arrabales a los que daba nombre, capillas y oratorios para cultos determinados y monasterios urbanos mendicantes encauzados hacia el fomento de la piedad popular. Las parroquias además de ser circunscripciones religiosas, se convirtieron en distritos políticoadministrativos con identidad propia dentro del municipio. En ellos se elegían los funcionarios y a la salida de misa, ante el conjunto de vecinos feligreses, se validaban actos jurídicos. El número de parroquias era variable. En Burgos, en la segunda mitad del s. XI eran once, en Toledo llegó a haber veintinueve, pero en Bizkaia, la mayor ciudad, Bilbao, aún en 1488 sólo tenía dos: Santiago y San Antonio Abad. Habría que esperar a 1581 para que las capillas de San Nicolás (sita en el Arenal, barrio pesquero) y la de los Santos Juanes (adosada al hospital) se convirtieran en parroquias. El pórtico interrumpe la uniformidad de la calle porque nunca está alineado con las casas normales, y ya hemos dicho que son lugares utilizados para administrar justicia, dar publicidad a preceptos y normas o cobijar el mercado. Además las iglesias solían rodearse de un cementerio. Todos estos factores realzan la importancia de la iglesia y por ende de la religión y el clero de cara al común de los habitantes de una población. Las torres de la iglesia cumplen misiones importantísimas pues sus campanas señalan horas y cultos, las muertes, son vigías del fuego, e incluso se usan para llamar a los bandos a la lucha, al concejo a reunión y para «apellido» de algún robo e hurto e maleficio. Entre los privilegios otorgados a las villas por la carta puebla, F. Gª de Cortazar y M. Montero señalan la concesión de una iglesia, aspecto absolutamente cierto y que vemos reflejado en muchas de ellas. En algunas cartas pueblas se nombra la advocación de la iglesia concedida, en otras no, pero son muy pocos los casos en que no se menciona para nada la iglesia. Los templos otorgados en las cartas pueblas se cuentan entre los más famosos e importantes del Señorío, y su filiación artística va desde 1150, románico, en la iglesia de San Pedro de Mungia, hasta los albores del Renacimiento vizcaíno de principios del s. XVI, abarcando los estilos románico, gótico y transición al renacimiento. De la mano de F. Sesmero Pérez vamos a hacer un breve recorrido por los restos de las iglesias parroquiales de fundación en la actualidad. Divide el gótico en tres escuelas:</li>
<li>a) Escuela de Navarra. De influencia francesa. En este grupo están las mayores y más aristocráticas del País Vasco. Destaca la catedral de Santiago de Bilbao, preexistente a la fundación de la villa en forma mucho más modesta, que fue ensanchada en 1379 y cuya construcción se fue demorando hasta 1404.</li>
<li>b) Gótico Castellanizado. Aquí se incluyen las obras arquitectónicas del s.XV con rasgos ojivales, portadas etc. más simples.Ejemplo notorio de este grupo es Santa María de Lekeitio, que al paracer fue consagrada en 1289 y reconstruida a fines del s. XV. Santa María de Portugalete, fundada en 1333, es gótica decadente de la época transitoria al renacimiento. Santa María de Ondarru es también gótica decadente. Santa María de Uribarri, de Durango, tiene escasos restos góticos del s. XV. San Severino de Balmaseda aparece ya citada con este nombre en la carta puebla de la villa, pero la que ahora conocemos fue fundada en el s. XIV y reedificada y ampliada a mediados del s. XV con columnas y capiteles góticos del s, XIV. Santa Eufemia de Bermeo fue fundada hacia 1310 y luego reconstruida a fines del s. XV, pero conserva la nerviatura de sus bóvedas del s. XIV. Fue iglesia juradera. Santa María de Orduña también pertenece a este grupo.</li>
<li>c) Gótico vasco. Gótico muy decadente cercano al renacimiento o inmerso en él. Es un grupo muy extendido y con obras muy notables, cuyos ejemplos más característicos son: Sta. María de Gemika «La Nueva» para distinguirla de «La antigua» o Juradera que hoy forma parte de la Casa de Juntas, comenzó a edificarse en el s. XIV y se terminó en 1715. La Concepción de Elorrio, fundada en 1459 y reconstuida en 1510 con portadas ojivales y, por fin, Sta. María de Jemein, muy antigua, preexistente a la propia fundación de la villa de Markina puestoque el Señor se la otorga, fue reconstruida entre los años 1510-1550, en puro estilo gótico. Las demás iglesias parroquiales de las villas: S. Pedro de Lanestosa, S. Bartolorné de Ugao, Sta. Magdalena de Plentzia, Santiago de Ermua etc. conservan escasísimos o nulos restos medievales.La creación de hospitales, hospederías para pobres y hospicios influye en el urbanismo de los</li>
</ol>
<p>últimos tiempos del gótico.</p>
<ol>
<li>B) Conventos y Hospitales</li>
</ol>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hubo una introducción bastante intensa en toda Europa de centros conventuales de carácter urbano desde el s. XIII: franciscanos, dominicos y carmelitas. Tenían gran peso específico por su vinculación a formas de religiosidad y pastoral rnás próximas a los&nbsp; sentimientos de la población urbana. En Bizkaia, corno en tantos otros lugares, la aparición de conventos mendicantes puede tornarse corno síntoma de urbanización aunque precisamente por ese motivo su fecha de instalación en estas tierras fuera bastante posterior.</p>
<p>La primera comunidad religiosa del Señorío atestiguada docurnentalrnente data de 1284 y fue la de los mercedarios de Burtzeña, en la ría de Bilbao. Esta orden estaba .dedicada a liberar a los cristianos cautivos en poder de los moros, y fue convertida en mendicante por Benedicto XIII mucho después. El conde Fernán Pérez de Ayala, dueño de esas tierras en las Encartaciones, tenía edificadas torres en Lutxana y próximas a ellas había construido una iglesia a Santa María. El se la cedió así corno tierras para que la comunidad se pudiera mantener.</p>
<p>El primer convento mendicante de Bizkaia fue el de San Francisco en Bermeo, fundado por Don Tello en 1357 en un pequeño llano extramuros de la villa, con capacidad para veinte frailes. Este era un caso rnuy frecuente aunque a veces el desarrollo posterior de la villa determinara su inclusión dentro de la misma. Las noticias que tenernos de los conventos de Bilbao son bastante tardías. Primero se instalaron en anteiglesias inrnernediatas a esta villa: Abando y Deusto por la pequeñez del municipio en el s. XV. El convento de San Mamés de Abando se edificó en 1431 sobre una antigua ermita dedicada e él que existía en ese lugar. Su erección canónica data de 1450 y allí habitaban 30 frailes franciscanos. Al vecindario de Bilbao se le hacía rnuy lejos el desplazamiento para asistir a los oficios por lo que pidió a la Santa Sede que se acercase a la Villa. Sixto VI accedió y en 1475 mandó que los frailes de San Marnés pasaran a unos terrenos donados por el armador Juan de Arbolancha en la orilla izquierda del Nervión frente a Barrenkale y Barrenkale Barrena. Hoy se conserva en la toponimia la calle con el nombre de San Francisco. El siguiente convento del que tenernos noticia fue el de agustinos de Deusto fundado en 1515 en un viñedo comprado a Tristán de Laguizamon, preboste de Bilbao, en el lugar donde hoy se sitúa el ayuntamiento de Bilbao y adonde se habían trasladado desde su antigua ubicación en San Bartolorné de Berriz, en Deusto. El convento de la Encarnación lo fundó Doña María Ortiz de Madariaga en una casa de la calle Somera en 1499 en forma similar a un beaterio, donde una pequeña comunidad religiosa femenina</p>
<p>vivía una espiritualidad intimista en una casa particular. Después se trasladó a Ibeni pero hasta 1527 no acudieron diez frailes dominicos y su prior.</p>
<p>La incidencia urbanística de los conventos fue muy grande, pues muchas veces, sobre todo en el caso de conventos femeninos, la amplitud de los terrenos dedicados a huertos supone la interrupción al desarrollo de la ciudad. Será sólo a raíz de la desamortización del s. XIX cuando se inicie el crecimiento urbano al destruirse la barrera de conventos y grandes propiedades que cerraban el cerco de la posible expansión urbana.</p>
<p>En la conflictiva sociedad del s. XV jugaron un papel no desdeñable. En Gasteiz, el convento de San Francisco de principios del s. XID, se usaba para las reuniones de la cámara del Concejo, es decir de los oficiales y también para la celebración de ayuntamientos.</p>
<p>Otros edificios públicos que aún no siendo religiosos deben considerarse con los eclesiásticos son</p>
<p>los hospitales, situados en los núcleos urbanos. Muchas veces tenernos de ellos noticias tardías pero seguramente serían rnás antiguos. En Bilbao, para 1463 existía el hospital de los Santos Juanes, en las inmediaciones de la iglesia de San Juan que sólo servía para los necesitados y que, en opinión de E.J. Labayru, mejor debió haberse llamado «Casa de Misericordia» pues no era para enfermos sino que al igual que en otros lugares como en Gasteiz, también acogían peregrinos de Santiago y enfermos. Su mantenimiento correspondía a sus fundadores. También recibían donaciones particulares y pequeñas donaciones del concejo. Las Ordenanzas de Bilbao nos conservan varias disposiciones referentes al hospital, como la obligación de dos de los regidores de la villa de ir los sábados «a visitar los pobres del ospital», o la de los médicos de atenderles sin ningún tipo de pago.</p>
<ol>
<li>C) Casa del Concejo, de la Justicia y Cárcel</li>
</ol>
<p>El concejo no se reunía en un lugar fijo, o al menos de su propiedad. Hemos mencionado cómo en</p>
<p>ocasiones se reunía en algunas parroquias o monasterios. En las ciudades catedralicias compartían el lugar de reunión con el cabildo eclesiástico. Para Bilbao tenemos noticias documentales que nos informan de que en 1463 ya había casa del concejo, que además, como era lógico, estaba situada en la plaza de la Villa. Según Guiard habría que esperar a 1535 para que se edificara la primera casa consistorial como tal, situada junto a la iglesia de San Antón dando frente a la plaza Mayor Una riada se la llevó veinte años después siendo allí mismo recontruida más tarde.</p>
<p>En Lekeitio la primera se comenzó poco antes de 1523 y se terminó poco después siendo utilizada también como alhóndiga. El incendio de 1595 lo destruyó y en el nuevo se introdujo un elemento de gran importancia desde el punto de vista urbanístico así como social: el pórtico.</p>
<p>Sabemos que los Reyes Católicos en las Cortes de 1480 habían apremiado a las ciudades para que construyeran sus ayuntamientos en dos años, lo que demuestra, evidentemente, que muchas no los tenían.</p>
<p>La situación debía ser similar en 1527 pues D. Carlos por Real Cédula mandaba imponer 300 ducados de sisa para la construcción de las Casas Consistoriales.</p>
<p>En 1528 fueron aumentados hasta 800 y 6500 reales, pero todavía en 1596 se volvía a hacer otro pliego de condiciones para su erección.</p>
<p>La casa de Justicia tampoco tenía sede fija. A veces los pleitos se dirimían en el mismo sitio en que</p>
<p>se reunía el concejo (o sea, en cualquier parte), en la casa del juez, o en alguna dependencia de la cárcel.</p>
<p>En 1425 el alcalde de Bilbao, Juan Pérez de Marquina administraba justicia «ante las puertas de la casa de Juan de Loaga, sentado sobre el tablero de dicha casa en Bilbao La Vieja». Hasta la época de los Reyes Católicos no empiezan a aparecer las casas de justicia, por supuesto muy modestas.</p>
<p>Así como los edificios anteriores (Casa del Concejo y Casa de Justicia) no aparecen en las Cartas</p>
<p>pueblas, ordenanzas municipales ni fueros, la cárcel aparece repetidamente mencionada en todos ellos, hablándose de penas que debían cumplirse en la cárcel a la que llaman cárcel, cadena o prisión. El Fuero Viejo (1452) dice que debía de haber «buenos guardadores y buenas prisiones» ordenando que los merinos «sean tenidos de los guardar vien y den goardas a los goardadores por que los tales presos no faian fuiendo por su neglijencia ó mala goardia», pues si no lo hicieran así y el preso escapara, deberían pagar al demandador del preso lo que éste debiera a aquél.</p>
<p>Sin embargo no había edificios adecuados y exclusivos para servir de cárcel, de forma que los prestameras cumplían con alquilar cualquier casa y meter en ella a los presos, siendo cuenta de éstos mantener a los carceleros que el prestamera les daba. También existían las cárceles privadas, al menos en Donostia donde sabemos que el preboste la tuvo lo que le dio un poder tan grande que los Reyes Católicos ordenaron su clausura y la erección de una nueva y pública en 1488. El Fuero Nuevo (1526) decía que en el Señorío debía de haber dos cárceles públicas: una en Gernika, la principal, y otra donde residiese el corregidor, pero en realidad esto nunca se cumplió ya que nunca hubo una casa a propósito por más que se dieran muchos ordenamientos y provisiones para su edificación. Las cárceles solían situarse normalmente en alguna de las torres de la muralla y precisamente en ese lugar se situaba en Bilbao, sobre el portal de Zamudio. En Donostia, clausurada la cárcel particular del preboste en 1492, se acondicionó definitivamente con esta función la torre de la Sagramentería.</p>
<p>Las irregularidades debían ser bastante abundantes pues no sólo el fuero pena la posibilidad de negligencia sino que dos de las ordenanzas de Bilbao prohiben que el carcelero suelte a sus presos. En 1536 el Concejo autorizó a la villa de Bilbao el empleo de tres mil ducados que deberían sacarse de la nueva sisa de los mantenimientos de la Villa, para erigir una cárcel nueva pues la existente era pequeña y vieja y los presos huían de ella con facilidad.</p>
<p>Testimonio de la jurisdicción y elemento característico de la ciudad medieval en el periodo gótico es el rollo, en el que los escudos indican el Señorío al que pertenece la población y en donde se dan publicidad los textos normativos.</p>
<p>Paralelamente las picotas, similares a los rollos en su estructura (columna sobre amplio basamento) se erigen en la inmediata cercanía de las poblaciones y es donde se ejecutan las sentencias o se da publicidad a las condenas.</p>
<p>Las Ordenanzas de Gasteiz de 1487 nombran ambos elementos, diciéndonos que la cadena para</p>
<p>atar a los presos podía estar en la cárcel o en el rollo.</p>
<ol>
<li>D) Otros Edificios Públicos</li>
</ol>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las cartas pueblas no nos permiten rastrear la existencia de ningún edificio público más. Sin embargo las ordenanzas municipales nos hablan de edificios como la rentería, lonja para «acero o fierro» donde todos los extranjeros tenían obligación de alonjar esta mercancía y donde existía un peso que debía obligatoriamente usarse para pesarla. También conocemos a través de ellas el azoque, que no sería lo mismo que el mercado, al aire libre, para el que se utiliza la palabra plaza sino que «pusieron ley e ordenanza que el a~oque de la dicha villa esté en una casa y non en más», lugar en el que deberían alonjar todos los extranjeros o vecinos la harina o trigo que trajeran. Allí además debería medirse, aforarse y venderse. Es decir, que en este caso la alhóndiga era llamada azoque. Pertenecía al concejo y éste cobraba derechos a sus usuarios.</p>
<p>Sabemos que en Gipuzkoa las villas poseían molinos donde necesariamente iban todos los vecinos.</p>
<p>Sancho el Sabio desde la fundación de la primeravilla, fuero de Donostia, concede el privilegio de</p>
<p>molinos y hornos. El horno podía ser comunal (se pagaba un tanto) o familiar. Este tipo de concesión no la conocemos para Bizkaia.</p>
<p>Entre los grandes proyectos de ensanche del Ayuntamiento de Bilbao, en 1463 se menciona el deseo de «fazer en esta villa una casa de la moneda para batyr moneda en ella &#8230; » que parece no llegó a realizarse, así como arreglos y creación de muelles, rampas o cays, reparación de los muros y puentes etc. Para estas obras se trató de vender algunos ejidos y bortos de la población. En la realización de las obras públicas todos los vecinos tenían obligación de acudir al trabajo o de enviar a quien les representara, y eran sufragadas mediante derramas ocasionales o con el producto de las multas municipales.</p>
<p>Otro edificio público que conocemos gracias a la información que nos proporcionan las ordenanzas</p>
<p>municipales es la «red», que debía de ser algo similara la lonja para pescado. Cuando el pescado llegaba a la villa de Gernika debía ser guardado obligatoriamente allí, lugar en que los fieles lo aforarían.</p>
<p>De los puentes que sin duda existieron pues muchas de las villas estaban situadas junto a ríos no se nos ha conservado ninguna mención documental a excepción del de San Antón de Bilbao. El puente Viejo de Balmaseda es, sin duda, el ejemplo medieval vivo más bello y singular de toda la geografía vizcaína. La fábrica románica del mismo viene atestiguada por las marcas de cantero que en él se observan (ss.XII-XIII) y en cuanto al torrejón, este parece ser posterior, siendo seguramente de mediados del s. XV.</p>
<p>Del puente de San Antón se tiene referencias muy escasas. Guiard para 1342 nos habla de «la puente del alcázar» pero no podemos hacemos ni idea de su fisonomía. Los escudos de Bilbao más antiguos conservados (s.XVI) nos ofrecen la imagen de un puente de piedra de perfil claramente alomado con dos ojos, uno mucho mayor que otro. Seguramente se ocuparía el Concejo de su mantenimiento y mejora, puesto que era la única comunicación de la Villa con las vías de acceso al interior de la Península. Se localizaba, a diferencia del actual, pegado a los pies de la iglesia que le daba nombre, conduciendo directamente a la plaza Mayor y serviría de nexo de unión con el arrabal preexistente de «Allende la puente».</p>
<p>Comienza también en la Edad Media el abastecimiento de agua por medio de albercas. La primera de que se tiene constancia en Bilbao fue la de Ibeni, en el remate de la Ronda, que tomaba el agua del manantial de Basondo. A finales del siglo XIV se mencionan otras albercas en el Arenal, Portal de Zamudio y plaza de Santiago, que después se ampliarían y reformarían. Las ordenanzas de Gasteiz y las de Lekeitio nos nombran las fuentes mostrando una preocupación por la limpieza de sus aguas.</p>
<p>M.ª José Zabala Altube</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>La estructura física de los núcleos urbanos medievales vizcaínos (IV)</title>
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		<pubDate>Thu, 09 Apr 2026 06:10:35 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<div><img width="300" height="204" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=300%2C204" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?w=1066 1066w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=300%2C204 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=768%2C522 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=1024%2C695 1024w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="9365" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/a/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=1066%2C724" data-orig-size="1066,724" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="a" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=1024%2C695" /></div>LA MURALLA Y SUS PUERTAS La Muralla La guerra semipermanente en toda Europa medieval hizo indispensable la muralla como forma de defensa. En tomo a las ciudades se erigían barbacanas, cárcavas y muros de contornos irregulares adaptados al terreno, donde se destacaban, de tanto en tanto, las torres, que podían ser redondas, cuadradas o poligonales. [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><img width="300" height="204" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=300%2C204" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?w=1066 1066w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=300%2C204 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=768%2C522 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=1024%2C695 1024w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="9365" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/a/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=1066%2C724" data-orig-size="1066,724" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="a" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=1024%2C695" /></div><p>LA MURALLA Y SUS PUERTAS</p>
<ol>
<li><u>La Muralla</u></li>
</ol>
<p>La guerra semipermanente en toda Europa medieval hizo indispensable la muralla como forma de defensa. En tomo a las ciudades se erigían barbacanas, cárcavas y muros de contornos irregulares adaptados al terreno, donde se destacaban, de tanto en tanto, las torres, que podían ser redondas, cuadradas o poligonales. Aunque no conservamos restos de almenado, puede verse el adarve en Bermeo y en Orduña. En 1402 un documento de Gerrikaitz nombra «los cadalsos», y en cuanto a las torres conservamos varias formando parte de portales en Bermeo y Elorrio.</p>
<p>«La existencia de un perímetro amurallado garantiza el dominio de la ciudad por el poder establecido, a la vez que ofrece seguridad a sus habitantes», como nos dice Azkarate, determinando además un sistema urbanístico que es base del desarrollo de la futura ciudad.</p>
<p>Las murallas, en el caso de Bizkaia Gipuzkoa y Araba sólo cercan la superficie edificada, y en algunos lugares, como por ejemplo Orduña, resultan pronto insuficientes, pero esta no fue siempre la tónica dominante. La muralla parece defender, no tanto de ataque militar cuanto de malhechores de vidas y bienes, pues muchas de ellas tienen espacio suficiente para albergar en su interior almacenes, silos, corrales, tierras de labor etc. permitiendo, cuando la economía era pastoril guardar el ganado y cuando no era así, cultivar la tierra en caso de asedio. Muchas veces no resultaron suficientes conservando noticias de entrada violenta de caballeros en varias de las villas vizcaínas.</p>
<p>De todos los elementos definidores del rango urbano, la cerca fue, sin ninguna duda el más representativo, hasta el punto de que los propios textos legales de le época así lo reconocen. Las Partidas de Alfonso X el Sabio, por ejemplo, confieren el rango de ciudad solamente a aquellas poblaciones que tuvieran muralla. Esta importancia ha sido puesta de relive por todos los estudiosos de la historia delurbanismo, tanto clásicos como modernos.</p>
<p>Pirenne, por ejemplo, nos dice que «en aquella época no era posible concebir una ciudad sin mura-</p>
<p>llas; era un derecho, o empleando el modo de hablar de aquélla época, un privilegio que no faltaba a ninguna de ellas».</p>
<p>A pesar de ello, en Asturias de las veintisiete villas existentes, sólo siete tenían cerca si bien las otras veinte tenían algún tipo de fortificación que cumplía la misión defensiva. Este hecho según J.I. De la Peña no es insólito, y su explicación debemos hallarla en los criterios de funcionalidad de algunos núcleos, que no necesitaban acompañarse de ese símbolo externo que sin duda fue la muralla. De Ugao sabemos que más de cien años después de su fundación no tenía aún su muralla construida.</p>
<p>Es decir, que esa importancia capital que posee no se limita a su función defensiva y de refugio en caso de peligro sino que tiene muchos otros objetivos y significaciones de entre las cuales el más evidente es la diferenciación de una agrupación como urbana, frente al carácter rural de las aldeas circundantes.</p>
<p>Además de estar cargada de un fuerte sentido simbólico que marca el límite entre dos culturas, la urbana y la rural, resuelve problemas jurídicos y económicos entre ambas. Así en el caso de Bilbao, R. Losada, nos dice que la cerca primordialmente establece límites precisos entre jurisdicciones distintas y cobro de impuestos municipales, si bien es cierto que en muchas de las villas vizcaínas la vida que discurre dentro de sus murallas es muy similar a la rural, y que varias de ellas (Errigoiti, Larrabetzu &#8230; ) no pasarán nunca de ser poco más que modestos centros de dedicación casi exclusivamente agropecuaria.</p>
<p>Fuera de las murallas surgen los arrabales que, en un primer momento, como asentamiento de las clases más desfavorecidas y comercio exterior, formarán la periferia de la ciudad medieval. Más adelante les dedicaremos mayor atención, pues son muy interesantes.</p>
<p>Entre las funciones de la muralla, como señala Díaz de Durana, no es correcto olvidar la comercial,</p>
<p>ya que es el elemento ordenador a través del cual se canaliza el comercio con el exterior de la villa.</p>
<p>Este límite, que además actúa como freno a su desarrollo al ser rebasado por sus arrabales muchas</p>
<p>veces tiene que volver a reconstruirse incluyendo dentro de su perímetro nuevas casas y calles. Estosucedió en Estella muy pronto, y en Gasteiz en 1202.</p>
<p>Bilbao, de más lento desarrollo, se encontró con este problema en 1483, año en que se solicitó a la reina Isabel permiso para relizar el primer ensanche de la Villa, solicitud que fue concedida.</p>
<p>La construcción de la cerca en Bizkaia adopta dos posibilidades:</p>
<ol>
<li>a) Muralla «exenta» del caserío que cierra la ciudad, provista de torres y puertas. En este caso era necesaria la existencia de un espacio libre en torno a la muralla por el lado de dentro para que hombres y máquinas pudieran desplazarse durante la guerra, lo que hizo que se prohibiera edificar en las proximidades al muro. Este parece haber sido en Bilbao el origen de la calle Ronda, que no forma parte de las tradicionales «Siete Calles». En muchas ciudades, la creciente presión demográfica hizo que fuera necesario ocupar todo el lugar disponible, y de esta forma, olvidándose la ley, avanzaron hasta el mismo pie de la muralla (Bilbao, Orduña, Lekeitio &#8230; ).</li>
<li>b) La segunda forma consiste en cercar y cerrar la ciudad con las propias manzanas de casas que la constituyen. Para ello se utilizan las manzanas exteriores que, en apretada yuxtaposición constituirían una buena defensa para la villa. Estas casas tendrían un único acceso por el interior de la ciudad. Los vanos en su parte externa se colocarían a unos 4 ó 5 metros de altura y serían muy estrechos para garantizar la seguridad de sus moradores. Esta segunda forma debió de estar más generalizada, y es la que vemos en Gernika en un grabado del s. XVI, y quizá la que tuviera Otxandio. Podemos ver casos típicos en Gipuzkoa como Getaria y Orio. Algunas villas adoptaron soluciones mixtas, teniendo parte de su perímetro adosado a viviendas y parte exento, caso de Orduña. De todas formas es muy difícil saber si ello forma parte del plan originario o es resultado del asalto que con frecuencia casidesde el principio sufren los caminos de ronda.</li>
</ol>
<p>A veces algunas iglesias contribuían intramuros al reforzamiento de la cerca, como vemos en las catedrales de Avila y León. En el País Vasco es un fenómeno muy frecuente (por ejemplo en Biasteri-Laguardia, las torres de Santa María y San Juan). Solían estas casi todas junto a la muralla ya que su importancia y solidez recomendaban su utilización en época de asedio. Muchas veces incluso se edificaron con elementos destinados a esa función: aspecto macizo, falta de vanos &#8230;</p>
<p>El caso más espectacular de villa vizcaína cuyo muro es a la vez parte de la cerca es el de la parroquia de Sta. María de Orduña, auténtico templo fortaleza, que aún hoy se conserva, si bien muy reconstruida y ampliada en el s. XV con lo que casi no conserva nada de su carácter original del s. XIII. Eleva su cabecera sobre el muro oriental de la antigua muralla que por aquel lado tenía gran altura y aún conserva sus troneras y un airoso corredor que le dan el carácter de fortaleza ya mencionado. Esta posición de refuerzo interior podría deberse a la reducida superficie de las villas, pero no parece explicación suficiente pues incluso las mayores (Bermeo: iglesia hoy desaparecida de Sta. María de la Atalaya o Durango), ofrecen emplazamiento semejante.</p>
<p>Las murallas podían adoptar diversas formas y tener grados diferentes de regularidad dependiendo, en gran medida de su emplazamiento.</p>
<p>Las cartas pueblas hacen numerosas alusiones a la construcción de la muralla, que seguidamente analizaremos con detalle, pero no nombran el material de que debían ser construidas. M.E.Cuesta, dice que los muros de las villas alavesas estaban edificados de duro aglomerdo e cantos recubiertos de sillería.</p>
<ol>
<li>Arizaga, al referirse a las guipuzcoanas nos dice que se constuirían de «cal y canto». Para Bizkaia la única mención que tenemos es la respuesta de la reina Isabel a la petición de ensanche de Bilbao en 1483 anteriormente mencionada, en la que dice que la muralla de esta villa era de cal y canto. Las de Orduña se ordenan en doble lienzo de sillarejo, teniendo una altura de 8 m. y un grosor de 1 m. que se agranda a 1,5 m. en la torre municipal. La muralla de Bilbao, según excavaciones arqueológicas recientes, tenía una altura algo menor (5-6 m.) pero un mayor grosor: 1,5-1,7 m. llegando a 1,8 m. en la base. Estaba compuesta de un doble lienzo de mampuesto irregular cuyo espacio interior estaba colmatado de cantos rodados, piedras y escombros trabados con aragamasa. La de Bermeo al menos en su tramo conservado es de 4 m. de alta y 2 m. de anchura, lo que permitía utilizar la parte superior como adarve, defendido por un murete que pudo estar almenado.</li>
</ol>
<p>Era normal que, siendo la cerca un elemento de tal importancia tuviera su reflejo en las cartas pueblas de las villas vizcaínas y así fue. La primera mención la encontramos en la Carta de Lekeitio de 1325, que además alude a una cerca preexistente, pero que no parece reflejar una preocupación por la misma. Los tiempos que corrían eran lo suficientemente pacíficos para que las cosas pudieran verse así, cosa que pronto cambió. El importante cambio que se opera en la última etapa de fundación de villas a que ya hemos aludido (aquella que va desde la fundación de Markina en 1355 hasta el final: 1376) tiene su reflejo palpable en el asunto a que aquí nos referimos. La inseguridad y el clima de crisis que se vive en esos momentos se plasma en una prepocupación enorme por la construcción del muro. Este interés lógico sobre todo en poblaciones como Markina y Elorrio que habían sido edificadas precisamente con carácter defensivo. Así la necesidad de cercar la villa aparece tanto en la petición de los hidalgos de Markina como en el beneplácito del rey.</p>
<p>En la fundación de Elorrio, de carácter similar (1356), es de tal importancia la construcción de la</p>
<p>cerca, que el propio Señor Don Tello marca plazos para su terminación.</p>
<p>En la fundación de Gerrikaitz la muralla no reviste la importancia que tenían las anteriores, ya que su ubicación es más favorable y alejada zonas fronterizas. En su carta puebla el Señor les concede poder cercarla y que lo hagan cuando quieran.</p>
<p>Gemika, villa de la que ya dijimos que tenía carácter excepcional y era puerto, no había sido edificada con función defensiva, por lo que es la única villa de esta etapa que no contiene ninguna mención de la construcción de la muralla. De las villas de Durango y Ermua, pese a ser más antiguas sólo conservamos su confirmación de 1372 y en la que las alusiones a la construcción de la cerca son numerosísimas y se preocupan fundamentalmente de su financiación.</p>
<p>Las cuatro últimas villas: Ugao, Mungia, Larrabetzu y Errigoiti son de nueva planta y además de tener medidas referentes a los solares, nos dicen que son los mismos vecinos quienes tienen que diseñar el contorno de la misma, y qué día deben comenzarse a poblar y a cercarse.</p>
<p>Cuando la villa tenía una muralla exenta del segundo tipo mencionado, había que levantarla, labor costosa y difícil y rara vez eficaz que muchas veces se realizaba por derrama entre los vecinos. Su ampliación y refuerzo eran un trabajo interminable que ocasionaba grandes gastos. Los fondos necesarios para ello se obtenían por un tributo que pesaba sobre todos los habitantes del lugar o por la generosidad de los señores que renunciaban a parte de sus ingresos con este fin, al menos durante un determinado periodo de tiempo. De esta modalidad encontramos ejemplos en las cartas pueblas. Muchas veces, era el propio Concejo quien destinaba parte de sus entradas, fundamentalmente multas, a la conservación o construcción de las murallas.</p>
<ol start="2">
<li><u>Las Puertas</u></li>
</ol>
<p>La existencia de un recinto amurallado obligaba a abrir una serie de puertas o portillos, según su importancia, en función de las rutas de acceso, generalmente abiertas entre dos torreones o en uno, como podemos ver hoy día en el portal de S. Juan conservado en Bermeo.</p>
<p>Tan importante como la conservación de los muros era la de las puertas a cuyo cargo estaba el concejo. Estas solían ser de gran tamaño y tenían dos batientes, generalmente de madera y frecuentemente chapadas en hierro, o, en otras ocasiones eran simples portillos. En cualquiera de los casos se cerraban con llave y eran vigilados por los funcionarios. En ellas se colocaban imágenes de la advocación a que estaban dedicados, y se iluminaban por las noches (al menos en Lekeitio).</p>
<p>Además de las puertas exteriores, existen otras interiores en algunas de las calles principales del casco. Para Orduña tenemos, al menos, constancia documental de dos: La de la calle de Hierro y la de la calle de Medio. Tenemos noticias de esta misma villa de que los vecinos agrupados en cuadrillas hacían su guarda estipulando una multa para quienes se negaran. Se establece un horario de guarda desde las cuatro de la mañana hasta las nueve de la tarde, con media hora para comida y otra media para cena, momento en que se ponía sustituto o se cerraba la puerta. De las ocho de la noche hasta las tres de la madrugada la puerta permanecía cerrada. En las Ordenanzas de Bilbao, si bien no se especifica que guarden las puertas, se habla de «heladores» y «coadrilleros» que guardan la villa de noche. En las de Gernika también, debiendo éstos «andar por las cuatro calles de la villa de continuo».</p>
<p>El número de puertas dependía de varios factores como la extensión del perímetro amurallado, número de vías de comunicación que llegaran y de la propia ciudad, por lo que la variedad era muy grande.</p>
<p>En Bizkaia, Bermeo no tendría menos de ocho puertas, Lekeitio siete, Orduña entre cinco y siete, Balmaseda y Elorrio seis, Durango cinco, Mungia, Gerikaitz y Markina tres, etc. pero hoy, desgraciadamente, se hallan casi todas desaparecidas excepto el portal de S. Juan en Bermeo, el de Santiago de Plentzia, aunque algo posterior y dos portillos de Elorrio.</p>
<p>Muchas veces recibían el nombre del lugar al que conducían (Portal de Zamudio en Bilbao) o el de lbeni, que da nombre al arrabal al que conduce. Otras veces, tomaba el nombre del personaje que moraba cerca de ella, como es el caso de la Puerta del Conde, en León del producto cuyo paso se concentraba en ella para facilitar el cobro de tributo, como por ejemplo la puerta del aceite en Sevilla, o de la iglesia junto a la que ésta se situaba, de lo que tenemos numerosos ejemplos. Su significado simbólico era muy importante, lo que queda corroborado por el hecho de que los fueros de Bizkaia se jurasen en primer lugar a las puertas de Bilbao.</p>
<p>Las puertas son un lugar privilegiado y codiciado por las grandes familias que, al instalarse en la villa, lo hacen aquí ya que éstas encierran objetivos convergentes:</p>
<ol>
<li>a) Por una parte, necesitan una mayor defensa por su vulnerabilidad.</li>
<li>b) Por otra, son comercialmente apetecibles, ya que son lugares idóneos para la fiscalización de entradas y salidas de gente y mercancías.</li>
</ol>
<p>Ambos objetivos acaban identificándose, pues quien posee la fuerza impondrá el control sobre esos lugares y terminará por cobrar ciertas cantidades a los productos que por allí pasen.</p>
<p>Normalmente a la caída de la tarde se cerraban las puertas como medida de defensa y seguridad, marcando así un ritmo de vida que queda patente en las cartas pueblas de Ermua y Durango cuando dicen: «Otro sí que non sea osado de salir de la villa nin entrar por sobre la cerca, é muro de la Villa so pena de aleboso». De forma excepcional, claro está, se cerraban en caso de peligro inminente de ataque, aparición de peste o como muestra de desacato a la autoridad real.</p>
<p>M.ª José Zabala Altube</p>
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		<title>La estructura física de los núcleos urbanos medievales vizcaínos (III)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ezagutu Barakaldo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Apr 2026 06:07:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Urbanismo]]></category>
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					<description><![CDATA[<div><img width="300" height="204" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=300%2C204" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?w=1066 1066w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=300%2C204 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=768%2C522 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=1024%2C695 1024w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="9365" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/a/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=1066%2C724" data-orig-size="1066,724" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="a" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=1024%2C695" /></div>ELPLANO 3.1. Tipos de Plano El trazado de las calles en las villas vizcaínas es generalmente rectilíneo y forma una figura similar a una cuadrícula. Por su pequeño tamaño, a veces las manzanas son pocas y algo irregulares. Las calles, paralelas, son cortadas por cantones, normalmente más estrechos, que las atraviesan formando ángulo recto. No [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><img width="300" height="204" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=300%2C204" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?w=1066 1066w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=300%2C204 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=768%2C522 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=1024%2C695 1024w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="9365" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/a/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=1066%2C724" data-orig-size="1066,724" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="a" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=1024%2C695" /></div><p>ELPLANO</p>
<p>3.1. Tipos de Plano</p>
<p>El trazado de las calles en las villas vizcaínas es generalmente rectilíneo y forma una figura similar a una cuadrícula. Por su pequeño tamaño, a veces las manzanas son pocas y algo irregulares. Las calles, paralelas, son cortadas por cantones, normalmente más estrechos, que las atraviesan formando ángulo recto.</p>
<p>No hay apenas espacios vacíos intramuros pero a veces sí aparece un pequeño ensanche delante de la iglesia, situada en un extremo, (caso de Durango, Elorrio y Gemika) donde seguramente se llevaría a cabo el mercado que sus cartas pueblas les conceden o en el caso de las villas camineras (Areatza, Ermua y Ugao), el espacio próximo a la entrada de la ciudad que parece actuar como punto focal. Estos casos no son muy extremos pues el tipo de plano que acabamos de describir como dominante en Bizkaia precisamente lo que promueve es un reparto homogéneo de las funciones.</p>
<p>En un plano más general, las jerarquías social y física determinaban algunas formas del trazado de</p>
<p>todas las ciudades. En Hagurain (Salvatierra), por ejemplo, el barrio judío ocupaba la calle menos</p>
<p>importante, más baja y estrecha de las tres que componían la villa. En Gasteiz, también ocupaban la parte más baja mientras que el clero (hasta el s. XVIII) ocupó la alta.</p>
<p>Las razones topográficas eran tenidas en cuenta, sin duda, a la hora de asentar las villas. Esto hacía que los recintos murados tuvieran ciertas irregularidades y nos hace suponer que sería necesaria cierta flexibilidad para ajustar un plan preconcebido a la realidad.</p>
<p>Esta tarea la llevarían a cabo los funcionarios y notarios u «hombres buenos», que serían muchas veces quienes se encargaran también de realizar la lotización de terrenos.</p>
<p>Las ciudades de fundación del País Vasco, pese a ser variadas, pueden reducirse a una serie de tipos que se diferenciarán en principio por la situación de los edificios monumentales, los ejes del trazado y la disposición de las calles. Primeramente vamos a distinguir dos grupos muy amplios:</p>
<ol>
<li>A) URBANISMO ESPONTANEO</li>
</ol>
<p>Núcleos de plano irregular, no previsto. En ocasiones, el núcleo ya existía de antaño y su plano se nos presenta como espontáneo, surgido a tenor de las necesidades del momento, sin puntos focales y acomodado totalmente a la topografía del lugar. Tales son los casos de las alavesas Salinas de Añana y Salinillas de Buradón.</p>
<ol>
<li>B) URBANISMO PLANIFICADO</li>
</ol>
<p>La mayoría de las villas vascas y, como ya hemos apuntado, todas las vizcaínas, revelan un urbanismo planificado, es decir, responden a la puesta en práctica de un plan previo, que actualmente, en casi todos los casos puede rastrearse con mayor o menor claridad. Dentro de este segundo gran grupo vamos a diferenciar varios tipos de plano:</p>
<ol>
<li><u>La Ciudad Camino</u></li>
</ol>
<p>Empezamos por la que corresponde al tipo que parece ser más arcaico de las ciudades de fundación, constituida por la lotización a lo largo de un camino, que nonnalmente es el de Santiago, y cerca de una iglesia. Suelen tener un plano bastante regular, ya que la ciudad tiende a extenderse longitudinalmente a lo largo de dicho camino y a ambos lados. De esta forma, este camino se convierte en calle, unas veces única y otras principal. A lo largo de su trayecto urbano suelen aparecer hospitales y albergues para peregrinos y en su parte central, artesanos y comerciantes.</p>
<p>El uso del camino como material físico de construcción de la ciudad casi sin ningún cambio, supone</p>
<p>un principio de interrelación con el territorio y el aprovechamiento sistemático de unas condiciones geográficas y topográficas predeterminadas. En la Península, los casos más representativos son Castrojeriz, Sto. Domingo de la Calzada, Sahagún … A este tipo pertenece en la País Vasco, la puebla fundada en 1090 por Sancho Ramírez de Navarra que daría lugar a la ciudad de Estella, Villava y Burguete. En Alava, sólo Armiñón responde a este esquema. En Gipuzkoa, Elgeta y Azkoitia y en Bizkaia podría rastrearse este tipo en algunas como Mungia, Ugao o Larrabetzu, sin que estuvieran situadas en el Camino de Santiago.</p>
<ol start="2">
<li><u>Recintos Ovalados</u></li>
</ol>
<p>El esquema de ciudad de tres calles paralelas, desarrollo de una única constituida por el camino de</p>
<p>Santiago, se aplica a ciudades defensivas corneo Biasteri, Gasteiz y Hagurain. En estas ciudades situadas en lugares estratégicos la topografía tenía un importante papel determinando el contorno del recinto murado al que debía ajustarse el trazado interior. La solución generalmente adoptada era dejar la calle central recta y curvar las laterales, paralelas a la muralla. Estas tres ciudades, en concreto, incorporan la iglesia al recinto murado.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &gt; Este es el esquema de casi todas las ciudades alavesas. En los extremos puede haber dos iglesias (Hagurain), templo frente a casa torre (Antoñana), dos puertas de la muralla con la iglesia en la vía axial (Bernedo), o cualquier otra combinación de estos elementos.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &gt; En Gipuzkoa, también hay un grupo de planes ovalados del que los ejemplos más perfectos son Arrasate, Ordizia y Hemani.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &gt; En Bizkaia, por el contrario, no encontramos ninguna villa que responda tan claramente a este tipo, pero sí parece haber una cierta tendencia a hacer converger, al menos en uno de sus extremos, las dos calles secundarias en la principal, o bien las tres en una especie de plazoleta. Esto podemos verlo en Bermeo, Balmaseda, Errigoiti etc.</p>
<ol start="3">
<li><u>Fundaciones de tipo campamento militar o bastida.</u></li>
</ol>
<p>El primer tipo, la ciudad camino, se desarrolla en muchas ocasiones, de forma que la primitiva calle</p>
<p>única coincidente con el camino se convierte en calle principal acompañada de otras dos paralelas a ella, una a cada lado, lo que da una estructura de ciudad rectangular. También hay una serie de cantones más estrechos que cortan las tres calles, una o dos grandes iglesias con sus plazas, y naturalmente, la muralla que rodea el núcleo.</p>
<p>Este esquema de ciudad rectangular compuesto de tres calles paralelas que en euskera se llaman</p>
<p>Artekale (de Enmedio) Goienkale (de Arriba) y Barrenkale (de Abajo), se transforma, al desarrollarse, en este tercer tipo: conjunto de calles paralelas sin estructurar jerárquicamente y atravesadas por otra perpendicular en un extremo, en el que se ubicaría la iglesia. Las manzanas de casas quedan cortadas por las calles y cantones de una manera regular y geométrica.</p>
<ol>
<li>Torres Balbás ha puesto de manifiesto la permanencia de los trazados ortogonales heredados de</li>
</ol>
<p>las ciudades griegas helenistas y romanas, y transmitidos a las ciudades medievales. La eficacia de las actividades castrenses exigía un cierto orden en la instalación de las tropas y para ello se siguió la tradición romana. Esta misma eficacia parece ser lavirtud que hizo que se perpetuara el modelo, llamándose así de campamento militar o bastida.</p>
<p>Dentro de este grupo se incluyen varias ciudades guipuzcoanas, de las que las más representativas son Donostia, Hondarribia y Getaria, y otros lugares como Hagurain, Briviesca, Castellón . .. pero sin embargo es el grupo que abarca la mayoría más importante y representativa de las villas vizcainas. Estas aglomeraciones de plano verdaderamente regular, trazado antes del establecimiento de los pobladores no parecen ser anteriores al s. XIII, se sitúan casi en su totalidad en el norte de Castilla-León y responden con bastante exactitud al modelo de bastida del sudoeste francés. Como modelos característicos podríamos analizarlos planos de Durango, Gernika, Markina y Bilbao. Todas ellas se componen de un número determinado de calles parelelas con manzanas dobles en el medio y simples al exterior, que varía de un caso a otro.</p>
<p>DURANGO: En Durango el número de calles paralelas es cinco, y tienen los tradicionales y repetidos nombre topográficos. La primera es una calle muy exterior, la de los Conventos. La segunda se llama Kalebarria (Nueva) y luego se repiten los tres ya mencionados.Otra las corta por el medio de la totalidad de su longitud. En un extremo de las calles de Arriba y Enmedio estaban la plaza y parroquia de Santa Ana, y en el otro, la parroquia de Santa María. En la muralla se abrían cinco puertas: portal de Zabala, del olmedal, del mercado, de la calle Nueva y del arrabal de la Cruz. Fuera de este núcleo quedarían varios arrabales:de la Cruz, del olmedal (y paseo del olmedal), Pinondo, Zabala e Intxaurrondo. Ya hemos nombrado la existencia de conventosextramuros: hubo tres, que se reconstruyeron en el s.XVII: S. Antonio, Sta. Susana y S. Francisco.</p>
<p>GERNIKA: Similar a Durango, pero con cuatro calles paralelas en lugar de cinco,que se escalonaban de forma transversal a lo largo de la leve inclinación de la ladera. A un lado estaba Goienkale, al otro Barrenkale Barrena, y en medio dos: Artekale (de Enmedio) y Barrenkale (de Abajo, que debió ser la que antes era de Abajo). Las cuatro se abrieron en el sentido de la calzada Durango-Bermeo que, de hecho, atravesaba la villa por Artekale. La comunicación con el puerto se realizaba a través del cantón de Santa María, en realidad una quinta calle travesera. Pronto la necesidad pública creó un amplio ensanche entre las dos calles superiores destinado al mercado semanal que, según concedía la carta puebla, se celebraba todos los miércoles. En el extremo superior de la villa amurallada se hallaba la iglesia de Santa María. En el inferior sólo se obtenía algún contrapeso armonizador gracias, primero al tráfico del puerto y la Rentería, y más tarde por la nueva iglesia de S. Juan del Puerto que se vino a situar justo en el ángulo opuesto a Andra Mari. Estaba rodeada con murallas defensivas y aunque la documentación sólo alude a un portal es lógico pensar que tuviera varios más. Arrabales tenía dos alineados con las calles de la villa Uno, el «susero» junto al camino de Lumo con la ermita juradera o Andra Mari la Antigua, y otro, el»yusero», que tal vez llegara hasta la rentería y el puerto.</p>
<p>MARKINA: La villa de Markina surgió de la petición de los hijosdalgo rurales de la zona de poder cercar una población por miedo a las incursiones de caballeros guipuzcoanos. Sería el único recinto murado del contorno por lo que también se acercarían numerosos burgueses y artesanos a ejercer sus profesiones. De la villa primitiva se conservan perfectamente el trazado de sus calles: tres paralelas: Goienkale, Erdikokale y Okerra, esta última algo torcida como su nombre indica, y una travesera en uno de los extremos llamada Zeharkale. En el otro extremo las tres parecen converger en una pequeña plazoleta tomando así un cierto aspecto triangular. Las casas originales han sido sustituidas por otras en distintas épocas, pero todavía se mantiene la parcelación gótica: solares estrechos y profundos separados por muros medianeros. Este reducido casco urbano (1,5 has.) se hallaba rodeado por una cerca exenta abierta en tres puntos: los desaparecidos portales de Arriba e Irureta, a ambos lados de Okerkalea, y el de Orueta en el extremo libre de Zeharkale. El Monasterio de Sta. María de Xemein existía con anterioridad a la erección de la villa, por lo tanto ya en la carta puebla los futuros pobladores sabiendo que lo van a utilizar, pese a dejarlo extramuros, le piden al Señor que se lo.conceda y que ellos le satisfarán su renta. El señor aceptó.</p>
<p>BILBAO: Se ajusta a los mismos principios. Según la historiografía tradicional en sus primeros momentos estaría compuesto por las tres calles de que ya hemos hablado (Goienkale, Artekale, y Barrenkale). A estas cruzan otras más estrechas perpendiculares llamadas cantones, formando así la retícula urbana. Las parcelas edificables solían ser regulares, de 5 ó 6 m. de fachada por 15-30 m. de fondo. Ya para el s. XV se formaría el Bilbao de las Siete Calles, añadiéndose a éstas tres otras cuatro paralelas. Además de la calle de Ronda, quedaría constituido por: Somera (=Goienkale), Artekale, Tendería, Carnicería Vieja, Barrenkale y Barrenkale Barrena. Parten de la ría y llegan hasta la iglesia de Santiago. Nuevos indicios aportados por el campo de la arqueología de la mano de Iñaki García Camino vienen a romper con este esquema ofreciéndonos otra visión diferente. Antes de fundar en el meandro del Ibaizabal, donde existía una pequeña iglesia románica dedicada a Santiago, se establecieron los límites del espacio a urbanizar y se acondicionó la terraza fluvial. Esta preparación se ha documentado en todos los solares excavados en Bilbao y se ha constatado que ya existía en la primera mitad del s. XIV: Todo el casco viejo responde a un claro proyecto urbanístico unitario. Sobre esta capa, en 1334, se comenzó a edificar la muralla exenta de cal y canto, gracias a un privilegio de Alfonso XI que llegó al Señorío en ese año y no la tenía. No parece que uniera diversas casas torre preexistentes como afirma T. Guiard. Lo que sí parece probable que tuviera sería una cerca de madera, desde 1300 que sirviera para definir y delimitar los espacios a constuir y los viales. El alcázar se hizo, por orden del mismo rey en el solar donde después se alzó el consistorio y fue demolido por acuerdo del concejo en 1366. Los conventos son de aparición tardía en toda Bizkaia. El primero fue el de Bermeo (1357). En Bilbao se instalaron en anteiglesias inmediatas a la Villa: Abando y Deusto, obligados por la pequeñez del municipio, en el S. XV. Extramuros se distinguían los arrabales de Ibeni y San Nicolás y, al otro lado del puente, Bilbao la Vieja, que en opinión de algunos es preexistente a la fundación de la Villa. Este mismo esquema se repite en otras villas como Bermeo, Plentzia o Portugalete.</p>
<p>Dos tipos de ciudades que no escontramos en Bizkaia aunque se dan en el País Vasco son las triangulares y las centrales. Las primeras son típicas guipuzcoanas. Las calles, que generalmente son tres, se juntan en un extremo pareciendo por ese lado que la villa tiene una sola calle, y por el otro que tiene tres. El caso más representativo es Segura, pero Azpeitia, Renteria, Bergara y otras responden también a es modelo.Las centrales surgidas a partir de un amplio espacio dedicado a mercado, con frecuencia fuera del recinto urbano, se identifican progresivamente con las renacentistas de planta centrada, sobre las que teorizará ya a fines del s. XIV el fraile catalán Eiximenc. Frente al mantenimiento del plano, apreciable en la mayoría de las ciudades vascas, la vivienda cambiará en cuanto que es expresión de las transformaciones sociales y de la propiedad del suelo, pero estas transformaciones corresponden a un periodo casi ya renacentista, impregnado, por tanto, de unos ideales bastante diferentes de los medievales.</p>
<p>3.2. Los Solares</p>
<p>La importancia de la propiedad del suelo en el plano de las ciudades es indudable. Unas veces la intención era asentar a una clase homogénea de hombres libres, y entonces las parcelas otogadas solían ser uniformes, dando lugar a una forma coherente y perfectamente planificada. Otras, las lotizaciones de los conventos periféricos o de varias propiedades daban lugar a un tipo diferente en cuya construcción intervenían distintos poderes, originándose una ciudad por partes que responde a múltiples impulsos creadores y va destinada a diversos estamentos de la nobleza y el clero.</p>
<p>Las ciudades de fundación vasca, al igual que las bastidas francesas y otras, pertenecen al primer grupo. Son homogéneas y han sido planeadas de una vez siendo el resultado de una distribución de una propiedad única, de carácter señorial en el caso de Bizkaia, entre un estatuto social homogéneo, como queda claramente reflejado en las cartas pueblas.</p>
<p>Esta regularidad del plano, observable a simple vista incluso en villas que se convirtieron en tales gracias a la confirmación posterior pero que ya existían como Balmaseda, Orduña y Lekeitio, no se sabe si es el resultado de la inicial distribución del suelo o si es resultado de la evolución histórica posterior de las villas, en especial, de reconstrucciones más tardías tras voraces fuegos. Generalmente tiende a aceptarse la primer hipótesis por diversos motivos.</p>
<p>Sólo en la fundación de las cuatro últimas villas (Ugao, Mungia, Larrabetzu y Errigoiti) las cartas pueblas hacen alusión directa a los solares, disponiendo que todas las heredades que estén dentro de los límites de la villa que sigan siendo de sus dueños y que los nuevos pobladores que quisieren entrar a poblar la villa lo hagan » &#8230; comprando Solares a aquellos cuios son ahora las Heredades por prescios combenibles segun tasaren sobre juras de Santos Evangelios los homes henos que obieren de ordenar la Carca de la dha Villa &#8230;».</p>
<p>La existencia de solares vacíos que siguen una ordenación con los ocupados, como se observa en Lanestosa, quizá significara que la villa no había resultado suficientemente atractiva para los habitantes de los alrededores, o bien que se despoblara posteriormente por diversas razones. Esto primero sería seguramente lo que Doña María Díaz de Haro quiso evitar cuando en 1331, o sea seis años después de otorgarle el fuero, dispuso que todos los que hubieran poblado en Lekeitio una casa, que acudieran a la villa ocuparla, para lo que daba un plazo de cuatro semanas.</p>
<p>En cuanto al tamaño de los solares, si bien en algunas cartas pueblas alavesas y guipuzcoanas hay referencias a este, en las vizcaínas no existe ninguna. Sus dimensiones son muy variables aunque, salvo en la calle Mayor de Ondarru en que son muy estrechas (3,5 m.), en villas tan dispares como Plentzia, Errigoiti, Balmaseda, Gerrikaitz, Markina o Larrabetzu, se observa una oscilación entre 5 y 8 m. de ancho por unos 10-13 m. de profundidad. El hecho de que en Ondarru sean tan estrechos, en Balmaseda abunden los de 5 m. y en Markina o Gerrikaitz, los de 6 m. puede ser, con bastante lógica, consecuencia histórica de la relativa escasez del suelo, lo mismo que el número de pisos de las viviendas, que se escalonan de manera inversa al tamaño del solar.</p>
<p>Estos lotes de terreno o solares urbanos reciben diversas denominaciones, y pocas veces aparecen con la única de «solar». Es muy habitual que se mencionen como «solar de casa» o «tierra é solar de casa», en los primeros años de vida de las villas. Con el tiempo, se va relegando el término «solar», y se emplearán otros como «suelo de casa» «suelo y tierra de una plaza» o «suelo de una plazuela». Plaza y plazuela o su versión en euskera «enparanza» son menos frecuentes que la voz suelo, pero todos ellos son sinónimos de solar, refiriéndose siempre a solares urbanos intramuros.</p>
<p>Esta situación homogénea inicial es muy difícil que se mantuviera a lo largo del tiempo, pues la desigualdad económica a veces se grande y en unos casos los vecinos más poderosos acaban rompiendo la igualdad originaria ya por medio de la compra, ya mediante la fuerza.</p>
<p>La similitud de los tamaños de los solares guipuzcoanos dada tanto por las escasas referencias documentales como por los resultados de la aplicación del método arqueológico, se ve rota en las casas torre, que en su mayoría ocupan exactamente dos unidades de solar. También se dan casos de casas-palacio que ocupan ls dimensiones correspondientes a solar y medio.</p>
<p>Otro factor que introduciría, sin duda alguna, modificaciones en el tamaño de los solares será la presión demográfica. Si es baja, porque las condiciones que ofrece la villa no son atractivas, quedan solares vacíos, que los moradores podrán convertir en huertas, además de la que todos tienen en la trasera de su casa. Esta no es una situación problemática a no ser que sea un caso extremo. Lo que sí presenta problemas es la situación contraria.</p>
<p>Cuando la presión demográfica es muy elevada, en un primer momento se suele recurrir a edificar también la parte trasera de la casa que originariamente sería una pequeña huerta, corral etc. Esto no siempre es suficiente para solucionar el problema y algunas veces se hace necesario dividir los solares. Lo usual era dividirlos por la mitad, longitudinalmente, para que cada vecirio tuviera acceso directo desde la calle. Esta no era la única manera en que podía fragmentarse la propiedad del solar. A veces, se realizaban particiones horizontales, es decir, aquellas en que no se divide superficie del solar sino el espacio construido.</p>
<p>Hoy día nos resulta muy difícil saber qué parte de la distribución actual de solares corresponde a siglos medievales, como ya hemos dicho. A solventar el problema nos ayudan los testimonios de las cartas pueblas y los escasos restos subsistentes hasta hoy, bien casas (casi ninguna), bien solares. En este punto es interesante comentar, que la historiografía ha defendido repetidamente la fosilización de la parlación gótica en multitud de villas vizcaínas (los llamados solares en alforja, estrechos y largos) y de hecho parece ser así si observamos a simple vista las edificaciones de los cascos antiguos de muchas de nuestras villas. Sin embargo la información concluyente en este tema sólo puede venir de la mano de la arqueología, y es mucho aún lo que queda por hacer. De momento, los resultados obtenidos, pese a no ser definitivos, llaman a la prudencia y nos dicen que este es un tema a revisar. ·</p>
<p>El espacio urbano, escaso en general, se muestra insuficiente en las villas de más éxito durante el s.</p>
<p>XV: se terminan de ocupar los espacios edificables intramuros, se fragmentan los solares, se crean y crecen los arrabales, y hay un claro intento, por parte de los vecinos, de ocupar paulatinamente parte del espacio público intramuros en beneficio propio. Esta ocupación, que lógicamente no puede ser muy grande, es un fenómeno constante. Los lugares más fácilmente codiciados son las calles y cantones. Una de las formas de esta ocupación era la construcción de pisos en voladizo, obteniéndose así una mayor superficie construida en los pisos superiores con el consiguiente obscurecimiento de la calle. Otra maniobra habitual era comenzar a edificar los cimientos de las casas a partir de los límites del solar, preservando toda su superficie, construyéndose las paredes en espacio público. En ocasiones no era la fachada la que avanzaba sobre la vía urbana&nbsp; sino las escaleras de cal y canto adosadas a las casas. Otra de las formas más descaradas de apropiación del espacio público fue la ocupación de los terrenos libres próximos a la cerca que prescribían como obligatorios las Partidas para el paso de elementos y personas para facilitar la defensa, pero que ya no cumplían una misión defensiva, usando la muralla como pared maestra de nuevas construcciones. Lo mismo sucedía con las torres que flanqueaban las puertas, a las que se adosaron construcciones de carácter civil, y con los espacios que rodeaban los portales de las villas.</p>
<p>Todas estas irregularidades, agravadas por el hecho de que los numerosos incendios obligaban a la</p>
<p>rápida reconstrucción de edificios, son una tendencia general en todas aquellas villas en las que el</p>
<p>suelo edificable disponible es escaso.</p>
<p>Los concejos, viendo estos problemas de cerca tuvieron que tomar medidas para controlar los abu-</p>
<p>sos. A fines del s.XV debido, sobre todo a los devastadores incendios que arrasaron algunas villas, en ocasiones (Caso de Donostia o Arrasate) dictaron ordenanzas específicas de reconstrucción urbana, en las que se trataba de evitar la apropiación de los espacios públicos, así como de incorporar materiales constructivos más resistentes al fuego.</p>
<p>Las Ordenanzas Municipales ordinarias también recogen, en muchas ocasiones, intenciones similares. Junto a todas ellas Las Partidas, normativa general para todo el reino de Castilla, contenía numerosas disposiciones referentes a este tema.</p>
<p>M.ª José Zabala Altube</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>La estructura física de los núcleos urbanos medievales vizcaínos (II)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ezagutu Barakaldo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 03 Apr 2026 06:05:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Urbanismo]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<div><img width="300" height="195" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2020/04/ABCD.jpg?fit=300%2C195" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2020/04/ABCD.jpg?w=690 690w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2020/04/ABCD.jpg?resize=300%2C195 300w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="9918" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/lectura-las-epidemias-antiguas-en-euskal-herria/abcd-16/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2020/04/ABCD.jpg?fit=690%2C449" data-orig-size="690,449" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="ABCD" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2020/04/ABCD.jpg?fit=690%2C449" /></div><p>EL MARCO NATURAL</p>
<p>2.1. Situación: podemos diferenciar tres grupos de villas en razón de su ubicación:</p>
<ol>
<li>a) <u>Villas fronterizas</u></li>
</ol>
<p>Las más características son las situadas al Este del Señorío como defensa de las incursiones de caballeros guipuzcoanos. Pertenecen a este grupo las villas de Markina y Elorrio. La situación de peligro en que se encontraban queda reflejada expresamente en el preámbulo de sus cartas pueblas, haciendo que la segunda subordinara los fines comerciales a los militares asentándose en el recodo del río buscando protección por lo que se alejaba de la vía principal de la zona. Esto hizo que más tarde tuvieran mayor importancia los ensanches que el casco original. Las otras dos villas situadas geográficamente en la frontera este son Ondarru y Ermua. Ondarru es también puerto de mar, y las motivaciones de su erección se inscriben en la política costera de María Díaz de Haro, por lo que la incluiremos entre las marinas más que entre las fronterizas. Ermua, de dudosa datación, no conserva su privilegio de fundación por lo que no sabemos si contenía alguna alusión a su situación de frontera. En la confirmación que conservamos, de 1372, no hay ningún elemento que permita atribuirle este carácter de defensiva a dicha villa fronteriza, interpretando Gª de Cortazar esta fundación como comercial.</p>
<ol>
<li>b) <u>Villas costeras</u></li>
</ol>
<p>Jalonan toda la costa y son en primer lugar consecuencia de una tendencia del Señorío al mercantilismo, y luego, causa de un desarrollo comercial mucho más acelerado. El Señorío era la puerta al mar de Castilla junto con Cantabria, por lo que era imprescindible que la costa estuviera bien equipada. En un principio, Bermeo era la única villa costera (fundada en 1236), pero desde 1299, en que se refunda Plentzia, se suceden cronológicamente las fundaciones costeras hasta completar su número actual: Bilbao (1300), Portugalete (1322) Lekeitio (1325) y Ondarru (1327). El caso de Gernika es bastante especial, pues pese a estar fundada en la etapa en la que las villas se fundan por una necesidad de defensa, escapa a esta motivación y, además, es una villa que fue fundada como puerto, pues en aquella época la ría podía remontarse hasta el lugar donde se situaba la misma. Sin embargo, las posibilidades de navegación de esta ría no eran muy buenas ya que desde el s. XV los guerniqueses se quejaron de su encenagamiento, haciendo proyectos para no perder su acceso al mar como recoge Tomás González, de construir un canal entre Gemika y Bermeo.</p>
<ol>
<li>c) <u>Villas interiores</u></li>
</ol>
<p>Exceptuadas las que hemos considerado fronterizas y las costeras, todas las demás podrían ser denominadas así. Las primeras en fundarse fueron las puertas del Señorío: Balmaseda, Orduña y Otxandio donde flanquean o se superponen a calzadas comerciales. Las demás van fundándose también en las rutas comerciales de mayor o menor importancia, ahora ya en el fondo de los valles, intentando situarse cuando era posible en los cruces como lugar más ventajoso. Los ejemplos de villas situadas en cruce son muchos pudiendo citar a Durango, Mungia, Gerrrikaitz y Larrabetzu, varias de las cuales renunciaron a emplazamientos más convenientes precisamente por situarse a la vera de un camino o, aún mejor, en un cruce como pone de relieve J.M. González Cembellín.</p>
<p>Resumiendo podemos decir que en la zona externa de la Bizkaia originaria encontramos cinco villas (Balmaseda, Orduña, Durango, Lanestosa y Otxandio), fundadas fuera de ella y luego incorporadas al Señorío. Es notable el hecho de que en el amplio territorio de las Encartaciones sólo se fundase Balmaseda, así como su tardía incorporación (1779) al Señorío. Para comprenderlo sería necesario estudiar la estructura devalles y concejos como formas de organización territorial diferentes de las villas y anteiglesias, aunque de carácter rural, y por ello más cercanas a éstas que a aquéllas. En la zona de Bizkaia originaria o infanzonado, los señores de Bizkaia fundaron quince villas. Es decir, que de las veinte villas y una ciudad del Señorío la maor parte corresponden a la zona de Bizkaia propiamente dicha y sólo una cuarta parte a territorios externos a ella. M. Basas usa estos datos en apoyo de su hipótesis de que con posterioridad a 1376 los señores de Bizkaia (ahora reyes de Castilla), no fundarían más villas por haberse completado el aforamiento municipal de su territorio patrimonial directo.</p>
<p>2.2. Emplazamiento</p>
<p>Pirenne en su obra sobre las ciudades dice que el emplazamiento de las mismas viene impuesto por el relieve del suelo o por la dirección de los cursos fluviales o, lo que es lo mismo, por las circunstancias naturales. Esto es absolutamente cierto para la zona objeto de este trabajo, afectando además al perímetro de la muralla, disposición y número de calles etc.&nbsp;&nbsp;&nbsp; Topográficamente pueden clasificarse según dos criterios</p>
<ol>
<li>A) Posición respecto a la orografía</li>
<li>B) Posición respecto a la hidrografía</li>
</ol>
<p>Combinando ambos factores obtenemos una serie de posibilidades:</p>
<ol>
<li>Pueblos situados en ladera sobre un río o arroyo</li>
<li>Pueblos situados en un cerro cerca del río</li>
<li>Pueblos situados en llanos más o menos grandes o en la parte baja de vegas. Aquí &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; distinguimos dos subtipos:</li>
<li>a) En fondo de barranco o valle estrechísimo</li>
<li>b) Con llanura en derredor, nunca demasiado grande.</li>
</ol>
<p>Las calles se adaptan plenamente al terreno, por lo que si la ciudad está en pendiente o ladera éstas tendrán una gran inclinación, si está sobre un cerro la inclinación será mínima y si la ciudad está en un llano, las calles no tendrán ninguna inclinación.</p>
<p>La función militar condicionó la formación de muchas de las ciudades españolas lo que lógicamen-</p>
<p>te hacía buscar un emplazamiento favorable a la defensa. En Alava, también la función militar fue el factor preponderante de erección de villazgos, por lo que sólo cuatro de ellos se emplazaban en un llano, pues buscaban un lugar fácilmente defensible y, a poder ser, cercano a un río o arroyo.</p>
<p>En Gipuzkoa, de igual forma, «la mayoría de las villas se orientan en la falda de pequeños montes y a orillas de un río para una buena defensa natural». En Bizkaia, las cartas pueblas no nos ofrecen ningún dato del emplazamiento de ninguna de las villas.</p>
<p>Unas cuantas características nos las definen:</p>
<ol>
<li>Ninguna se sitúa en una posición topográficamente dominante como Gasteiz o Biasteri (Laguar-</li>
</ol>
<p>dia). La más destacada es Errigoiti, que no pasa de estar situada en una suave colina, y que, habiendo sido fundada con motivos defensivos eligió un punto de fácil defensa: una loma sobre un collado por el que discurría un camino de escasa importancia, el que unía Mungia con Gemika.</p>
<p>En realidad sólo los puertos parecen ocupar una posición relativamente dominante, pero esto se debe tanto a los condicionamientos implícitos a su condición de puertos como a la creación, a través del tiempo, de espacios llanos al pie de sus primitivos emplazamientos gracias a los aluviones de los ríos a cuyas orillas se sitúan.</p>
<ol start="2">
<li>Ninguna presenta síntomas de constituir una aglomeración añadida a un elemento previo no urbano, por ejemplo un monasterio o un castillo, caso de Oña o Haro, ni como espontánea acumulación en tomo a un punto de dedicación industrial, como debió ser el caso de Salinas de Añana o Salinillas de Buradón. No descartamos que pudieran darse tales casos en Bizkaia, sino que con los datos con los que contamos nos vemos obligados a decir que todas las villas parecen surgir por deseo expreso.</li>
</ol>
<p>Haciendo ahora un análisis más detallado del emplazamiento de las villas de Bizkaia, y teniendo en</p>
<p>cuenta los tres tipos mencionados, nos encontramos con:</p>
<ol>
<li>Villas creadas en un escarpe nunca aislado, sobre el mar o desembocadura de un río, con culminación a veces acabada en iglesia, plaza o casa torre, a unos 20 ó 30 m. sobre las &nbsp; aguas. Caso de Bermeo, Plentzia, Ondarru y Portugalete.</li>
<li>Villas a pie de monte de suave pendiente, con calles perpendiculares, como en Errigoiti, o paralelas como en Gerrikaitz, a las curvas de nivel.</li>
<li>Villas en llano. Es el grupo más numeroso, por lo que haremos subclasificaciones:</li>
<li>a) Núcleos asentados en vega asomada a una ría. Bilbao.</li>
<li>b) Núcleos situados entre río y monte cuando ambos condicionan su desarrollo &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Balmaseda y Areatza (Villaro).</li>
<li>c) Núcleos emplazados en un estrecho valle entre dos montes. Ermua.</li>
<li>d) Núcleos creados en llano abierto: Durango, Otxandio, Markina, Elorrio . .. La &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; localización y emplazamiento de las villas junto con la topografía serán quienes &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; determinen la orientación y morfología urbanas de las villas.</li>
</ol>
<p>2.3. Orientación</p>
<p>La orientación general del plano de una villa se estima según la dirección del eje de la misma, cosa</p>
<p>que suele ser determinable con relativa facilidad excepto en casos de villas muy compactas o que presenten varias orientaciones por diversos motivos.</p>
<p>La tendencia, muy acusada, es de sentido este-oeste. De las veintiuna villas nueve siguen una orientación nordeste-sudoeste, cinco este-oeste y otras cinco sudeste-noroeste, mientras que sólo dos se orientan norte-sur. No se sabe si se tendrían en cuenta factores de tipo climatológico, como se ha aducido en algunas ocasiones.</p>
<p>Los únicos casos que presentan alguna dificultad en cuanto a la interpretación de su orientación son tres: Lanestosa, Orduña y Lekeitio.</p>
<p>En Lanestosa, el eje definidor noroeste – sudeste paralelo al río nos hace ver a la villa como un núcleo nacido en función del itinerario Burgos-Laredo, de gran parecido a Balmaseda y de estructura rectangular. En el s. XVI, sin embargo se trasladó la iglesia al centro del plano originándose un eje nordeste &#8211; suro-este, es decir, perpendicular al anterior, quizá por un cambio operado en la salida del camino hacia Laredo.</p>
<p>Orduña, la única ciudad del Señorío, parecía orientarse en origen, en dirección este &#8211; oeste, con tres calles paralelas (Hierro, Enmedio y Carnicería) que irían desde la iglesia de Santa María hasta la actual Plaza Mayor. Con el tiempo, aunque antes del s. XV hubo de plantearse una ampliación procediéndose a la creación de dos nuevos grupos de calles: cuatro sobre la salida a Bilbao y otras tres sobre el camino de la Meseta, es decir, cambiando su orientación general a norte &#8211; sur.</p>
<p>En Lekeitio hay una gran diferencia entre las orientaciones de los diferentes barrios, pero este</p>
<p>hecho parece tener una expliación más bien orográfica.</p>
<p>2.4. Superficie</p>
<p>Las villas vizcaínas son muy reducidas en tamaño, al igual que la mayoría de las de la Comunidad Autónoma. En Bizkaia, la superficie construida estaba limitada por un muro o cerca, por lo que la superficie que éste delimitaba y la ocupada por el caserío eran coincidentes. Las villas del Señorío son muy compactas no dando lugar a espacios dedicados a huertas intramuros, salvo en el caso de Lanestosa en que no sabemos si los solares se ocuparon para posteriormente desocuparse o si no llegaron a ocuparse nunca.</p>
<p>En algunas regiones de España, de economía predominantemente pastoril, los muros encerraban grandes superficies que abarcaban extensos sectores no construidos para poder acoger al ganado en caso de emergencia, o para cultivar tierras que permitieran sobrevivir en caso de asedio. De esta forma nos encontramos con perímetros murados de 110 has. como en Salamanca, 100 has. en Soria, 45 has. En Burgos etc.</p>
<p>Quizá la pequeñez de los núcleos urbanos fuera lo que impidiera una separación de funciones clara entre las distintas calles, de la forma en que sucedió en otras de mayor tamaño como Gasteiz, que tras su ampliación en la segunda mitad del siglo XIII, pasó a rellenar una superficie de 20 has.</p>
<p>En el Señorío únicamente en Bilbao, que de ser cierta la interesante y novedosa opinión de Iñaki García Camino basada en indicios arqueológicos respondería a un claro proyecto urbanístico realizado de una sola vez, encontramos calles que dejan la tradicional definición topográfica (Goienkale (Somera), Artekale (de Enmedio), Barría (Nueva) etc.) y toman otra de carácter funcional como Carnicería, originada por la ubicación del matadero y Belostikale, de etimología confusa, que se desarrolló junto al mercado de pescado.</p>
<p>La función que desempeñaron no parece haber sido causa determinante de su tamaño, pues si tomamos el ejemplo de las puertas de entrada del Señorío: Balmaseda, Orduña y Otxandio, vemos que las dos primeras tienen 5,3 y 6 has. respectivamente, mientras que Otxandio tiene sólo 2,3 has. El caso de los puertos de mar es a este efecto muy expresivo, puesto que mientras Bilbao, Lekeitio y Bermeo tienen 6 y 7 has. (es decir, son las mayores del Señorío), otras como Portugalete y Ondarru sólo tienen 2,7 has. Y 2,5 has. respectivamente.</p>
<p>Lo que observamos al analizar la tabla de superficies de las villas es una tendencia a la reducción del perímetro de las mismas según avanzan los tiempos.</p>
<p>Si dividimos el proceso fundacional en tres etapas según los motivos de las fundaciones, podremos</p>
<p>deducir algunas conclusiones en la que a superficie se refiere.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Etapa 1ª: De 1199 (Balmaseda) a 1287 (Lanestosa). Motivación fundamental: establecimiento de núcleos que garanticen la seguridad y den facilidad al tráfico mercantil existente entre la Meseta y el litoral. De las cinco villas que incluye, tres son mayores de 5 has. La media del grupo es de casi 5 has.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Etapa 2ª: de 1299 (refundación de Plentzia) a 1338 (Areatza) Motivación fundamental: equipamiento costero. De las ocho villas que incluye, tres son mayores de 5 has. La media del grupo es de 2,5 has.</p>
<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Etapa 3ª: De 1355 (Markina) al final (1376): Motivación fundamental: defensa. De las ocho villas que incluye, sólo una es mayor de 5 has. Gernika, que además es la más atípica dentro del grupo pues no responde a motivos defensivos. La media del grupo es de 2 has., y si eliminamos a Gernika por el motivo ya citado, seria de 1, 64 has.</p>
<p>Quizá este sería un factor a tener en cuenta cuando hablamos de la crisis demográfica de la segunda mitad del s. XIV: se siguen fundando villas obedeciendo a imperiosas necesidades de defensa, pero estas son cada vez menores en superficie.</p>
<p>M.ª José Zabala Altube</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>La estructura física de los núcleos urbanos medievales vizcaínos (I)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Ezagutu Barakaldo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Apr 2026 06:22:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Urbanismo]]></category>
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					<description><![CDATA[<div><img width="300" height="204" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=300%2C204" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?w=1066 1066w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=300%2C204 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=768%2C522 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=1024%2C695 1024w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="9365" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/a/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=1066%2C724" data-orig-size="1066,724" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="a" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=1024%2C695" /></div>INTRODUCCION En el País Vasco, en su conjunto los asentamientos humanos se ajustan al concepto geográfico de valle (aran o ibar, en euskera). Dentro de cada uno de ellos encontramos el paisaje típico consistente en dispersión y densidad de habitación. Ahora bien, la base social, económica, administrativa y religiosa de la vida vasca se halla [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><img width="300" height="204" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=300%2C204" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?w=1066 1066w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=300%2C204 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=768%2C522 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?resize=1024%2C695 1024w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="9365" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/a/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=1066%2C724" data-orig-size="1066,724" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="a" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2019/06/a.jpg?fit=1024%2C695" /></div><p>INTRODUCCION</p>
<p>En el País Vasco, en su conjunto los asentamientos humanos se ajustan al concepto geográfico de valle (aran o ibar, en euskera). Dentro de cada uno de ellos encontramos el paisaje típico consistente en dispersión y densidad de habitación. Ahora bien, la base social, económica, administrativa y religiosa de la vida vasca se halla en un núcleo edificado: el pueblo (iri o uri en euskera), según nos dice Caro Baroja. De la misma manera que en amplias zonas del centro y sur de Europa, las ciudades fundadas en la Edad Media en el País Vasco constituyen un estrato fundamental en su conformación económica y física sobre todo teniendo en cuenta que la ausencia de grandes ciudades hizo que estas villas fueran el único motor de poblamiento y colonización medievales.</p>
<p>La complejidad de la estructura geográfica, económica y política del País en la Edad Media sobre el</p>
<p>que gravitan dos reinos vecinos y enfrentados: Navarra y Castilla, y la importancia o ausencia de estrato romano va a marcar de manera diferente las distintas regiones vascas. La zona media de Navarra y Alava habían sufrido un intensa romanización y frecuentes invasiones musulmanas en los ss. IX y X. En Gipuzkoa y Bizkaia el estrato romano estaba casi ausente pero aun así la situación en ambas no era idéntica pues la organización territorial vizcaína era más consistente como se ve en la existencia de anteiglesias.</p>
<p>La estructura urbanística se transforma con mayor lentitud que la función económico-social que cumple. Esto podemos verlo en el caso de las villas vascas si observamos con atención su plano: no se ha modificado sustancialmente el plano primitivo incluso en su desarrollo como ciudades industriales.</p>
<p>La ciudad medieval, a diferencia de la árabe, romana o moderna se nos presenta como una estructura unitaria fundada en el principio jerárquico, lo que se refleja en forma espacial y territorial. De esta forma, según J.I. Linazasoro, desaparece ría la diferencia entre ciudad espontánea y planeada, que adoptarían igual forma, derivada de la estructura social. Es precisamente esta unión entre forma urbana y estructura social que se aprecia en todas las ciudades medievales, lo que establece la diferencia entre ellas.</p>
<p>M.ª José Zabala Altube</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>RECORRIDO HISTÓRICO 61: segunda carlistada y Actas Municipales</title>
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		<pubDate>Fri, 20 Feb 2026 06:21:29 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Economía]]></category>
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		<category><![CDATA[Recorridos]]></category>
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					<description><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?w=1100 1100w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=300%2C225 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1024%2C768 1024w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=768%2C576 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1080%2C810 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="10611" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/barakaldo-de-aldea-a-ciudad/122_1100x/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1100%2C825" data-orig-size="1100,825" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;4&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SX50 HS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1581853561&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;4.3&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;160&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.00125&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}" data-image-title="122_1100x" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1024%2C768" /></div>No es muy frecuente publicar “fuentes documentales”. Su recopilación es monótona si se hace con un poco de intensidad. Cuestión bien diferente es “trabajar” sobre ellas. Lo hemos hecho en otro de los “recorridos”[1]. Nos ha parecido interesante, sin embargo, mostrar la amplitud de datos que conservan las Actas y Libros Municipales[2]. Nos servimos de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?w=1100 1100w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=300%2C225 300w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1024%2C768 1024w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=768%2C576 768w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?resize=1080%2C810 1080w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="10611" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/barakaldo-de-aldea-a-ciudad/122_1100x/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1100%2C825" data-orig-size="1100,825" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;4&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;Canon PowerShot SX50 HS&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;1581853561&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;4.3&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;160&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0.00125&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}" data-image-title="122_1100x" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2024/08/122_1100x.jpg?fit=1024%2C768" /></div><p>No es muy frecuente publicar “fuentes documentales”. Su recopilación es monótona si se hace con un poco de intensidad. Cuestión bien diferente es “trabajar” sobre ellas. Lo hemos hecho en otro de los “recorridos”<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>. Nos ha parecido interesante, sin embargo, mostrar la amplitud de datos que conservan las Actas y Libros Municipales<a href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a>.</p>
<p>Nos servimos de dicha Documentación para introducir al caminante en este amplio espectro de asuntos para que, guiados por su propio interés, obtenga una visión muy aproximada de la problemática derivada de la “tercera” carlistada en la anteiglesia<a href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a>. Igualmente para reconocer en la nomenclatura onomástica el quién era quién en aquellos momentos (1871-1876). Las anotaciones que introducimos no tienen otro propósito que aclarar algunos términos o personas.&nbsp; En unos casos citamos los textos al pie de la letra; en otros, mostramos la o las ideas clave.</p>
<p>1872</p>
<ul>
<li>9 de mayo: se informa de que el día 7 al anochecer se presentó en esta anteiglesia el teniente coronel d. Mateo Esnaldi Iturribarria? con orden del coronel d. Florencio de Cuevillas jefe superior del distrito de las Encartaciones para que inmediatamente le entregara la mitad de los fondos existentes en la Anteiglesia junto con el dinero o importe de bulas. &#8230; Se le entregaron seis mil reales más quinientos de las bulas. También se le dio las cincuenta y cuatro raciones de pan, vino y carne así como tres celemines de maíz. Todo ello contra los fondos municipales puesto que a fuerza mayor no hay resistencia posible.</li>
<li>7 de julio: solicitud de d. Juan de Garay y d. Cosme de Gorostiza pidiendo se les abone el importe de los caballos que los carlistas les llevaron. Se desestima.</li>
<li>23 de julio: que se reúnan los individuos a fin de rematar los suministros de raciones y demás que han exigido a la anteiglesia las tropas del gobierno y, por separado, los suministrados en todos los conceptos a los carlistas: A LAS TROPAS DEL GOBIERNO: 19 de julio: Francisco de Santurtun: 264 raciones al batallón de Cuenca, Francisco Mezo: un buey, Felix Munitis?: 360 libras de carne, Lucia de Uriarte: libra y media de tocino, Miguel de Echevarria: 321 cántaras y 24 azumbres de vino al batallón de Alcolea y Cuenca, José Antonio de Echevarria: 185 kilos de carne, 11 cántaras y 18 azumbres de vino para el batallón de Cuenca y Mendigorria, León de Sámano: 219 cuartillos de vino y 202 libras de pan al batallón de Alcolea, Miguel de Echevarria: 2100 cuartillos de vino a las tropas de Bilbao. 22 de Julio: Miguel de Echevarria: 8 cántaras de vino, Lucia de Uriarte: 36 libras de pan al batallón de Mendigorria, Ángel de Uria: 200 libras de pan al mismo, Félix Munitis?: 200 libras de carne. 10 de Julio: bagajes: uso de caballerías por parte de bastante vecinos. A LAS TROPAS CARLISTAS: 7 de Mayo: Fondos Municipales: 6500 reales a Mateo Esnaldi. 8 Mayo: Lucia de Uriarte: 81 libras de pan al mismo, Ramón de Aldav: 81 cuartillos de chacolí al mismo, Ramón de Alday: 3 celemines de maíz, Félix Munitis: 56 libras de carne. 26 de Mayo: Francisco de Santurtun: raciones por orden de un tal Marzo?, Lucia de Uriarte: raciones por orden de un tal Ibarreta? 9 de Julio: Lucía de Uriarte: 28 pares de alpargatas por orden del capitán Carlos Loizaga, sacristán, de esta Parroquia, Juan de Garay: 11 pares de alpargatas por el mismo, Mariano Gracia: 17 pares de alpargatas por el mismo. Del Regato: 7 y 9 de Julio: Ignacio Castaños: raciones por orden de Andrés Tier? 10 de Julio: León de Samano: raciones por orden el anterior, José Abascal: aguardiente, León de Samano: 12 libras de pan, 4 de tocino, 4 azumbres de chacolí y dos barriles de carga por orden de Sebas Cigaran. 10 de Julio: caballerías varias para llevar bagajes.</li>
<li>4 de agosto: Juan Ignacio de Castaños comisionado por el Ayuntamiento informa que en los pueblos de los alrededores es el propio ayuntamiento quien paga el importe de bagajes y raciones para las tropas de gobierno y de los carlistas. Lo cobra de los impuestos.</li>
<li>11 de agosto: que se abone a Miguel de Echevarria el importe de raciones. Que todo gasto que se haya hecho con motivo de la última sublevación carlista por orden de los alcaldes regidores y pedáneos de esta localidad sea satisfecho inmediatamente puesto que así se hace en otros puntos &#8230; Varias denuncias contra el contratista de la Luchana-Regato porque se adueña de terrenos no suyos, invade caminos vecinales &#8230;</li>
<li>10 de noviembre: exposición de Cosme de Gorostiza y Juan de Garay solicitando se le abone lo justo por los caballos que le llevaron los carlistas y se desgraciaron. Se acuerda abonar lo justo a juicio del alcalde. D. Ignacio de Gorostiza y Dña. Francisca Eguiluz solicitan se les abonen gastos realizados en sus respectivas escuelas. Juan de Garay solicita una prórroga para encontrar lugar para su escuela de niños de Retuerto.</li>
</ul>
<p>1873</p>
<ul>
<li>5 de enero: los vecinos deben acudir a reparar los caminos. Se concede a Juan Ignacio Gorostiza 384 reales para efectos traídos para premios a los niños cuando los exámenes que tuvieron lugar en el año pasado.</li>
<li>12 de enero: Parece finalizan las obras de la Carnecería y Alhóndiga.</li>
<li>2 de marzo: se cita la construcción del ferrocarril de Orconera.</li>
<li>6 de marzo: Oficio del Comandante General de Vizcaya d. Gerardo Martínez de Velasco por el que pide 44.600 reales. Se solicita hacerlo en varios plazos e intentar rebajar la cantidad de lo adelantando a los jefes carlistas</li>
<li>13 de abril: nombran una comisión que entienda todo lo relativo a bonos y demás gastos que se originan tanto para las tropas del gobierno como de los carlistas. El concejal D. José Maria de Escauriza hizo presente la necesidad de establecer la asociación internacional de socorros a los heridos siendo posible que dentro de esta jurisdicción tengan lugar algún hecho de armas porque por su proximidad a Bilbao se encuentran con frecuencia a la vista fuerzas de ambos bandos.</li>
<li>23 de abril: Tratan del modo y forma de habilitar recursos para hacer frente a los pedidos de raciones para las tropas del gobierno y demás y en atención a las exorbitantes gastos que diariamente gravitan contra esta anteiglesia en virtud de las actuales circunstancias ya para racionar a las fuerza del gobierno ya para la de los carlistas ya que según el acta del arqueo se han agotado los fondos que existían &#8230; se necesitan arbitrar fondos de 45.268 reales para hacer frente a los pedidos de raciones y demás. Se nombra una comisión recaudatoria sobre la riqueza territorial existente.</li>
<li>22 de junio: se acuerda que el reparto anterior se haga vecinalmente porque lo anterior no ha sido aprobado por la Diputación.</li>
<li>17 de agosto: José de Suñol? Pide permiso para descargar mineral en los puertos de Burceña y la Punta. Lo mismo Jaime Gunteon? en la Punta junto a la ría y Martín de Santurtun en el puerto del Juncal.</li>
<li>24 de agosto: el Alcalde, d. Ignacio de Castaños, indica que en virtud de las actuales circunstancias, los individuos del ayuntamiento a la entrada de ambas fuerzas se ven agobiados con sus tareas y cree conveniente nombrar auxiliares. Se nombran diez auxiliares. Se acuerda nombrar auxiliares de autoridad para dar cumplimiento a los pedidos cuando se produce la entrada de ambas tropas que agobian a los individuos del Ayuntamiento en sus tareas.</li>
<li>2 de septiembre: se paga a León de Samano el importe de una silla de montar que le llevó el comandante Andrés Tur? Igualmente a Cosme Gorostiza por un caballo y aparejos que le llevaron los carlistas. Lo mismo a Juan de Garay.</li>
<li>7 de septiembre: nombrar comisión para verse con don Castor sobre provisión de raciones. Careciendo de leña para los alojados se vea el modo de poner en cada barrio un depósito de leña para desde estos puntos ir suministrando lo necesario para cada alojamiento, avanzadas y demás. Se acuerda nombrar cabos auxiliares de la autoridad por barrios para el más pronto y fácil despacho de los pedidos de las fuerzas.</li>
<li>5 de octubre: en atención a los gastos exorbitantes que en la actualidad hay a consecuencia de la presente guerra y que en la caja no hay sino cuatro mil reales&#8230; se acuerda girar una contribución de cuarenta y cinco mil reales sobre la riqueza territorial de esta anteiglesia. Varios individuos castellanos que trabajaban en la vía férrea del Regato reclaman jornales porque les enviaron a las fortificaciones del Desierto por considerarlos como días de plantonaje que gratis hacen los vecinos de esta anteiglesia.</li>
<li>10 de octubre: memorial al Brigadier de la segunda brigada establecida en Portugalete haciéndole ver que sobre este barrio que solo es la séptima parte de la anteiglesia está pesando la carga de tres parejas diarias en Portugalete; una en este punto para servir al fuerte de Rontegui y otra en Bilbao para servicio de los fuertes.</li>
<li>12 de octubre: el regidor hace presente la urgente necesidad de habilitar fondos para hacer frente a los continuos pedidos y suministros y gastos de guerra &#8230; (muy similar al cinco de octubre). Antonio del Mazo reclama el importe de un caballo muerto en servicio y bagajes: se desestima la petición para evitar abusos. Se acuerda que la pareja que haga trabajos de plantonaje o trabajos de fortificación en la propia jurisdicción lo haga durante cuatro días; si es una mula o caballería un día. Los bagajes que se hagan a pueblos limítrofes serán avisados: Alonsotegui, el Valle, Santurce o Sestao.</li>
<li>17 de octubre: instancia para que se paguen los jornales por parejas. Ignacio Gorostiza, maestro titular de una de las escuelas públicas pide se le conceda un local para continuar sus tareas interrumpidas a casas de las circunstancias. Se nombra comisión para ver el remedio.</li>
<li>24 de octubre: Exposición de vecinos que piden se amplíen las casas de oficiales, se toma en consideración y se aumentaron las casas alojamientos de oficiales a fin de que el vecindario pudiera descansar de esta carga alternando. Se acordó pedir a quien corresponda varios documentos pertenecientes a este ayuntamiento que le llevó de la Secretaria del mismo el Comandante de esta fuerza, d. Francisco Rincón de Arellano.</li>
<li>31 de octubre: el Brigadier de Portugalete se niega a reducir el número de parejas.</li>
<li>2 de noviembre: quejas de vecinos que dicen que el contratista de la vía del Regato ha invadido varios caminos. Crispina Soloaga reclama se le abonen árboles que los militares le han cortado. Como lo mismo han hecho con otros vecinos sin que se les haya abonado nada se desestima la petición.</li>
<li>13 de noviembre: sesión extraordinaria con el inspector de instrucción pública. Se analizan los problemas de las escuelas haciendo referencia a dos actas anteriores. D. Doña Florencia de San Miguel obligada a dejar su escuela de San Vicente por haber caído en ella algunas granadas. Igualmente se relacionan las gestiones realizadas para poner en orden el tema.</li>
<li>14 de noviembre: solicitud a la plaza de Bilbao para ver si pueden librarse del aporte de una pareja.</li>
<li>21 de noviembre: ante la solicitud de hacer un canal y embarcadero cerca del río Galindo se acuerda tomar datos por hallarse dicho punto en terreno ocupado por los carlistas.</li>
<li>27 de noviembre: la dirección de correos pide local para establecimiento de correos. Se le asigne la escuela de Retuerto</li>
<li>30 de noviembre: «En la sala consistorial provisional de la anteiglesia de Baracaldo, barrio del Desierto». El Brigadier pide 104 duros a cuenta del ayuntamiento. Se solicita motivo de tal pedido. Se acepta la venta libre en el abasto de vino y abacería.</li>
<li>5 de diciembre: la respuesta del Brigadier es que le llevaran los duros reclamados. Ante la objeción del alcalde este le amenaza con enviar al Comandante Rincón quien se encargaría de arreglar el asunto y que destrozaría hasta las tejas de Cruces, el Regato y de todo Baracaldo si no se lo llevaban. Que luego les diría en qué lo empleaba y, si sobraba, se lo devolvería. Se ratifican en solicitar del Brigadier la razón del pedido y responder el Ayuntamiento de las posibles represalias.</li>
<li>7 de diciembre: José Bardeci pide ochocientos reales por trabajos de fortificaciones. Valorar los caballos, jaezados y un baste que los carlistas llevaron a Saturnino de Burzaco&#8230; Valorar caballo que le llevan a Segundo de Unzaga. Valorar el caballo que los carlistas le llevan a Cipriano Abad, médico cirujano titular.</li>
<li>19 de diciembre: se acuerda demandar ante el Sr. Brigadier el local propio del Ayuntamiento, hoy ocupado por la fuerza militar</li>
<li>31 de diciembre: varias reclamaciones de vecinos solicitando se les abonen gastos de bagajes, raciones, parejas, hierbas y otras cosas: Ibarra y Compañía, Venancio de Allende, Saturnina de Ascue, el maestro Ignacio Gorostiza, Florentino de Allende, B. Marrase, Fernando Zamudio.</li>
</ul>
<p>1874</p>
<ul>
<li>25 de enero: se libera de plantón y trabajos de fortificación a Lorenzo de Latorre por tener sus embarcaciones ocupadas en la ría.</li>
<li>22 de febrero: comisión para ver cómo hacer frente a la petición de la Diputación de 44.325 reales para gastos de guerra.</li>
<li>12 de abril: los gastos hechos para la actual guerra ascienden a unos 30.000 duros. Se arbitra procedimiento para satisfacerlo al finalizar la guerra y para ello se nombra una comisión que encuentra prestamistas. En virtud de las actuales circunstancias se toma el acuerdo de que se exima a esta anteiglesia de todo pago a los dos maestros de instrucción primaria y a las dos maestras de igual clase pudiendo el que tiene hijos hacer ajustes particulares con el profesor o profesora que le parezca; haciendo que las casas donde vive la maestra de San Vicente se ponga a renta y no se satisfaga renta alguna para casas ni escuelas. Se acuerda que el individuo que falta cuando se le avise a trincheras o de más trabajos se les exigirá veinte reales de multa sin perjuicio del castigo a que la falta diese lugar.</li>
<li>24 de mayo: se nombra comisión para encontrar fondos teniendo en cuenta que en la caja no hay ni un céntimo y que diariamente se pide por las fuerzas del gobierno mil raciones que importa cinco mil reales diarios.</li>
<li>9 de junio: en la sala consistorial de este municipio se presentó previo aviso D. Ignacio de Castaños, alcalde en ejercicio que fue hasta el treinta y uno de agosto último con objeto de poner en posesión de sus respectivos cargos a los nuevos concejales nombrados por el Sr. Coronel de la fuerza del Desierto, D. Rafael de la Serna, asociado de personas de arraigo, moralidad y sentimientos patrióticos; y habiendo asistido a este acto D. Felipe de Gorostiza, D. Agustín de Echevarri, D. Juan José Allende, D. Florentino de Uriarte, D. Gregorio de Arteaga, D. Ignacio de Larrea, D. Jose Maria de Gorostiza y D. José de Loizaga, habiendo presentado cada uno la credencial de sus respectivos nombramientos, a consecuencia de no haberse presentado el Alcalde primero D. Juan Antonio de Zunzunegui a esta ya tercera reunión para la toma de posesión del nuevo ayuntamiento, se dio lectura a un oficio fecha ocho del corriente procedente del citado señor Coronel por el que dispone que ínterin las autoridades de Bilbao resuelvan la conducta del Alcalde primero, el segundo se haga cargo interinamente de la vara del primero y así sucesivamente. En consecuencia D. Ignacio de Castaños dio posesión interinamente del cargo de Alcalde primero a D. Felipe de Gorostiza&#8230; bien entendido que tan pronto como el Sr. Zunzunegui se presente a ejercer su Alcaldía cada uno ha de quedar en ejercicio del cargo que se le confió.</li>
<li>11 de junio: comunicación del Gobernador Civil a Don Juan Antonio Zunzunegui señalándole que le ha nombrado alcalde del nuevo Ayuntamiento de Baracaldo, tras la ocupación por las fuerzas del gobierno de la nación. Se incluye declaración del 16 de junio de 1874 de Teresa de Echevarria, esposa del anterior, desconociendo su paradero.</li>
<li>14 de Junio: para hacerse con fondos para poder hacer frente a los pedidos de raciones que diariamente reclama la fuerza del gobierno&#8230; se decide sacar un empréstito y realizar una derrama vecinal.</li>
<li>16 de Junio: se acuerda para celebrar las sesiones ordinarias los primeros domingos de cada mes. También se acordó que se de conocimiento al Sr. Gobernador civil de la provincia de cómo ha quedado constituido el nuevo ayuntamiento sin el Alcalde Primero cuya residencia sin embargo las diligencias no se conoce. Se sigue con el empréstito para poder hacer frente a los gastos de raciones que se les pide para las tropas del gobierno. Se dio lectura a un escrito de D. Juan Antonio Zunzunegui por el que pide se elimine su vecindad de esta anteiglesia; enterados manifiestan que siendo Alcalde nombrado de esta anteiglesia no pueden por sí eliminarlo de la vecindad como lo pide hasta tanto lo decidan las autoridades superiores. D. Francisco de Hurtado pide que se le exima del cargo de Alcalde de barrio puesto que es soltero sin casa abierta ni tener vecindad en esta población: atendiendo a que su nombramiento de debe al Coronel D. Rafael la Serna? Es él quien debe atender al caso.</li>
<li>12 de julio: en la caja no hay un céntimo y se le pide diariamente raciones para la fuerza de la guarnición del Desierto con lo que se halla en graves compromisos. Se acuerda aceptar el préstamo de Francisco Echevarria de cuarenta mil reales al seis por ciento anual.</li>
<li>2 de agosto: comisión a la Diputación para hacer ver que no pueden atender a suministros diarios a las fuerzas del gobierno y a otros del Distrito. Se acuerda que cada individuo presente por escrito lo que tiene hecho de suministros en la actual guerra civil. Igualmente abrir una suscripción voluntaria entre los propietarios para hacer frente a los gastos que tiene que hace de suministros.</li>
<li>20 de agosto: ante la solicitud de D. Sebastián de Gorostizaga, almacenero de provisiones del distrito de las Encartaciones de 19.040 reales para servicios se nombra comisión para hacerle ver que ya aportan mucho a las fuerzas del gobierno.</li>
<li>20 de septiembre: el Gobernador Civil envía el proyecto definitivo del ferrocarril de las minas de Orconera para que se estudie. Se nombra una comisión.</li>
<li>27 de septiembre: se presentan matizaciones a lo anterior en especial en lo correspondiente al cargadero contiguo a la torre de Luchana.</li>
<li>6 de octubre: oficio del Alcalde de Sopuerta convocando para Avellaneda para liquidar los gastos de guerra y se acuerda que se conteste de inmediato al Sr. Alcalde que a consecuencia de estar dominada esta población por las fuerzas republicanas no se han recogido los recibos de suministros&#8230; y que se hará cuando sea posible. Sueldo del secretario: 4500 reales.</li>
<li>13 de octubre: se solicitan remedios al Gobierno de la Provincia o de la Nación para poder hacer frente al muy grave déficit que tienen las arcas municipales: los gastos ascienden aproximadamente a dos mil reales diarios; visto el arqueo de la caja que acaba de verificarse por el que resulta se halla en deuda esta anteiglesia en cantidad de ciento diez mil pesetas por gasto de la actual guerra cuyo gasto total sube a la suma de trescientas cincuenta mil pesetas con lo que se han agotado todos los recursos de préstamos, repartos vecinales y demás.</li>
<li>25 octubre: se nombran cirujanos y se saca a subasta los arbitrios del vino, abacería y carnecería.</li>
<li>12 de noviembre: Miguel de Echevarria continuará suministrando raciones a las fuerzas del Desierto. Se nombra Junta administrativa relativa a los gastos de guerra.</li>
<li>17 de noviembre: para hacer frente a los gastos de pedidos de raciones se acordó que a la mayor brevedad posible se dé principio al cobro del empréstito forzoso de la iguala y que se extiendan los correspondientes resguardos reconociendo el interés del seis por ciento.</li>
<li>27 de diciembre: gastos efectuados por las parejas de bueyes llevados en rehenes por las fuerzas carlistas a Sodupe y raciones que aquel almacén exige a este vecindario&#8230;</li>
</ul>
<p>1875</p>
<ul>
<li>5 de Enero: se nombran fieles regidores a Evaristo de Uraga y Tomás de Begoña. Alcalde: Felipe de Gorostiza; Juan José de Allende, José de Loizaga, Marcelino Allende, José Lastras» «&#8230; que la condición 1<sup>a</sup> de la abacería &#8230; que dice que se podrá vender por cualquier persona artículos de abacería al por mayor y menor será nula esta palabra del «por menor» &#8230;»</li>
<li>6 de enero: recibí juramento al indicado D. Evaristo de Uraga por medio de cruz de que ejercería su empleo fiel y religiosamente &#8230; y a continuación le entregué un chuzo que tiene la inscripción de esta Anteiglesia&#8230; ; igual juramento de D. Tomás de Begoña &#8230; Tomada esta posesión, los señores Regidores estos procedieron al nombramiento de Cabos de barrio y lo hicieron: por el barrio de San Vicente: Juan de Echevarría, León de Zugasti, Santos de Uriarte; por el barrio de Beurco: Rafael de Vasaldúa, Manuel de Usategui, Felipe de Uraga, Marcos de Olaso; por el barrio de Landaburu: Matías de Santurtun, Gregorio de Echave, Inocencio de Loizaga; por el barrio de Burceña: Andrés de Uraga, Manuel de Mota; por el barrio de Zuvileta: Francisco Durán; por el barrio de lraúregui Bernabé de Sasía, Vicente de Salazar; por el barrio de El Regato: León de Sámano?, Juan de Abascal, Pedro de Echevarri; por el barrio de Retuerto: Santiago de Burzaco, Manuel de Acebal, Juan de Uriarte, Luis de Zavalbeitia</li>
<li>10 enero: Valentín de Zaballa reclama el importe de un novillo que se la ha sacado para raciones. Se le satisface la mitad. Nada, sin embargo, a Máximo de Sasía por un buey a consecuencia de no hallarse la caja con fondos. «&#8230; lectura a un oficio del Gobernador Civil &#8230; por el que dispone que con arreglo al artículo &#8230; se informa del proyecto de los descargaderos en la ría de Luchana del ferrocarril que en este punto se dirige al Regato &#8230; Se nombra una comisión &#8230; para que sobre el terreno vean los planos &#8230;». «&#8230; exposición de D. Máximo de Sasía por la que pide el importe de un buey&#8230;”. «&#8230; lectura a la propuesta de los rematantes del vino &#8230;, el de la carnicería &#8230; y el de la abacería.</li>
<li>17 de enero: exposición de Juan de Garay &#8230; a condición de que esta cantidad (un préstamo) se ha de componer con ochocientos reales que al anteiglesia le debe por un caballo que le llevaron los carlistas y cuyo pago está decretado &#8230; y otros ochocientos &#8230; por renta de la escuela de niños el punto de Retuerto ; y los concurrentes teniendo en cuenta la falta de recursos para dar frente a los gastos de la presente guerra &#8230;». «&#8230; exposición de D. Saturnino de Careaga por la que ofrece que para ración a los liberales y carlistas ha de dar la libra de vino a siete cuartos a condición de que en quince en quince días se le ha de satisfacer lo que importe el suministro en metálico &#8230;». «&#8230; para hallar persona y sueldo para llevar todo lo concerniente a asuntos de guerra y liquidación que haya que hacer &#8230; ; hallaron a D. Antonio de Gorostiza señalándole por sus trabajos tres mil reales anuales &#8230;».»&#8230; vean de ver (en Bilbao) al general a fin de hacerle presente la imposibilidad de hacerse con carne para raciones en esta anteiglesia&#8230; ; ofreciéndole que en sustitución de aquella se le podría dar vino &#8230; ; le harán presente en cuanto a los hombres que le pide que esta población por trabajos de trincheras&#8230;»</li>
<li>22 de enero: «Nombramiento de mayordomos : mayordomo mayor : León de Zugasti; de ánimas: Blas de Zulueta; del Rosario: Lino de Sasía; de la Soledad: Nicolás de Barañano; de San Antonio: Jacobo Tellechea; de San Bartolomé: Francisco de Cariaga; de Santa Águeda: Felipe de Gorostiza; de Santa Lucía: José de Lejonagoitia; de San Roque: Ambrosio Añabeitia.</li>
<li>31 de enero: «&#8230; en cuanto a los cargaderos del proyecto de D. Juan Bailey y Davies para el ferrocarril de Luchana a las minas del Regato y del cuadro y enterados de los planos y memoria &#8230; no se halla inconveniente &#8230; No pudiendo menos de advertir &#8230; que los desperfectos &#8230; en caminos, servidumbres y fuentes se han de reponer a la mayor brevedad posible por la empresa &#8230;». «&#8230; lectura con una exposición de D. José Barañano Bardeci por el que pide en el punto de encima de Bengolea y parte superior de La Arboleda &#8230; para reducir a cultivo &#8230; ; se acuerda acceder&#8230;».</li>
<li>7 de febrero: Exposición de José Tejedor Por la que hace propuesta a esta Anteiglesia que ha de dar el vino para raciones&#8230; Se acuerda sacar el asunto a remate en las siguientes condiciones: 1) para las raciones que se han de dar a los CARLISTAS se pone a cuatro reales y medio, para las velas a tres reales, la ración completa de pan, vino y carne libre de derechos. Para las raciones que se han de dar a las fuerzas ALFONSINAS para la ración de vino, seis y medio cuarto cuartillo y carne veintiocho cuartos y la libra de vela a tres reales. 4) Será obligación del rematante poner las raciones para los CARLISTAS en Retuerto; para las fuerzas ALFONSINAS en el Desierto.</li>
<li>14 de febrero: solicitud presentada por D. Ángel de Sasía? &#8230; para que se le permita vender al por menor artículos de abacería &#8230; ; se acordó nombrar una comisión &#8230;»</li>
<li>21 de febrero: necesidad de que para atender a los gastos de las guerras había de hallar dinero en empréstitos&#8230;». «&#8230; gestión ante el General se ha conseguido la completa suspensión de suministros de las raciones a las fuerza expresadas&#8230;». «&#8230; solicitud presentada por D. Plácido Victoria&#8230; en reclamación de doscientos reales &#8230; sueldo establecido al correo &#8230; y se acordó que en virtud de que dicho individuo está libre de servir en los trabajos de trincheras &#8230; a que están sujetos los demás vecinos sólo se le de cien reales anuales&#8230;»</li>
<li>25 de febrero: Juan Ángel de Allende se presta a hacer un préstamo de dos mil duros con una serie de condiciones.</li>
<li>7 de marzo: que dicho terreno no hace falta a la anteiglesia y este está para sacar lo que se pueda a causa de dar frente a pedidos y además, con dicha concesión no se hace más que seguir la costumbre en esta población que siempre se ha concedido terreno para edificar sin perjuicio a terceros».</li>
<li>14 de marzo: «&#8230; exposición de D. José Francisco de Bardeci &#8230; por la que se pide se le reconozca el alcance &#8230; de las obras de la Carnicería y trabajos hechos en el fuerte de Cruces y demás&#8230;»</li>
<li>28 de marzo: «&#8230; por el que piden se informe y certifique que para pasar por el registro de la propiedad un terreno de seis mil doscientos ochenta y tres estados, de los que cinco mil quinientos eras de pan sembrar y los demás de viña&#8230;». oficio de la Ilma. Diputación &#8230; por el que pide a este Ayuntamiento cuarenta mil reales por industria y comercio y enterada la corporación acordó que en vista no hay fondos municipales y no se tienen datos de industriales y sí saben que la fábrica de Castrejana se halla paralizada y a la del Carmen no es posible hacer cobranza alguna &#8230;». Diputación pide 40.000 reales por industria y comercio. Se responde que no hay fondos municipales, que no se tienen datos de industriales y si saben que la fábrica de Castrejana se halla paralizada y a la del Carmen no es posible hacer cobranza alguna.</li>
<li>11 de abril: se escrituran los préstamos de Francisco de Echevarria (40.000 reales), Miguel de Burzaco (14.000 reales) y Ruperto de Monasterio (10.000 reales).</li>
<li>18 de abril: «&#8230; exposición del cabildo eclesiástico &#8230; por el que pide se nombre una comisión para entenderse con él acerca de satisfacer lo que se le adeuda &#8230;»</li>
<li>25 de abril: «En virtud de que D. Fernando Malas? y Echevarría ha prometido &#8230; la cantidad de ochenta mil reales en vía de préstamo, este Ayuntamiento atendiendo a los gastos extraordinarios de guerra y las dificultades que hallan para hacerse con fondos por otros medios a consecuencia de las circunstancias en que se halla esta población se acuerda aceptar el empréstito.». «Se acordó que a la mayor brevedad se le satisfaga de fondos municipales lo correspondiente a medio año de su asignación que se les adeuda a los señores curas de este Cabildo».</li>
<li>25 de abril: «En virtud de que D. Fernando Malas? y Echevarría ha prometido &#8230; la cantidad de ochenta mil reales en vía de préstamo, este Ayuntamiento atendiendo a los gastos extraordinarios de guerra y las dificultades que hallan para hacerse con fondos por otros medios a consecuencia de las circunstancias en que se halla esta población se acuerda aceptar el empréstito».</li>
<li>1 de mayo: toman posesión de sus cargos los mismos integrantes del año anterior. Advierten que D. Juan Antonio de Zunzunegui en la actualidad se halla en esta población con casa abierta. «Se reunieron D. Felipe de Gorostiza, D. Juan de Allende, D. Martín de Morua?, D. José Lastra, D. Marcelino Allende, D. José María de Gorostiza y D. José de Loizaga, concejales nombrados por el Sr. Coronel, D. Rafael Laserna ?, confirmada por el Sr. Gobernador que ha sido de esta Provincia, D. Vayo Veamurguía &#8230;»</li>
<li>9 de mayo: Se dio cuenta de lo que por desgracia en esta anteiglesia acaece en cuanto a los nombramientos de Ayuntamiento y se acuerda que en virtud de los graves conflictos en que se ve por ello &#8230; los nombrados por el Sr. Gobernador de esta Provincia y la otra, la nombrada por el pueblo con fecha tres de Enero último, se nombra una omisión&#8230; para hacer ver al Sr. Gobernador como a la Diputación&#8230; que se hace representada por dos autoridades &#8230; «&#8230;desgracia en cuanto a los nombramientos de Ayuntamiento &#8230; por el Sr. Gobernador de esta Provincia y, la otra, la nombrada por el pueblo &#8230; se nombre una Comisión &#8230;». «&#8230;lectura a una exposición de D. Norberto Scott, Director de Orconera Iron Ore Company &#8230;». «&#8230; exposición de D. Marcos Fernández Llaguno (y otros) &#8230; pidiendo algunas cantidades a cuenta de los ganados que tienen puestos para raciones&#8230;»</li>
<li>16 de mayo: “&#8230; se acuerda informar a la Ilma. Diputación &#8230; que la Alhóndiga sea en el punto del Desierto y no en Burceña&#8230;»</li>
<li>30 de mayo: «&#8230; exposición de José Francisco de Bardeci por la que pide mil estados de terreno en la Tejera fuera de la demarcación de la Tejera vieja &#8230; ; se acuerda concederle dicho terreno para la fabricación de teja y ladrillo, satisfaciendo cuatrocientos reales anuales &#8230; y que concluido el compromiso ha de dejar el horno a beneficio de la anteiglesia &#8230;».</li>
<li>6 de junio: «&#8230; exposición de D. Manuel de Aguirre y Arana por la que pide dos mil seiscientos reales por el trabajo de fortificación &#8230;» «&#8230;relativo a edificar establecimiento de despacho de carnes frescas y matadero en el punto de Portu sobre el chimbo que desagua la vega y puente donde vive D. Juan Antonio de Zunzunegui ; se acordó nombrar una comisión&#8230;»&#8230; se acuerda que al Cabildo se le satisfaga lo que se le adeuda pero que no se haga modificación alguna en cuanto a derechos &#8230;». .. que inmediatamente se formalicen las listas de culto y clero para hacer pago al Cabildo &#8230;».</li>
<li>13 de junio: «&#8230; se pide que por árboles chopos y frutales que las fuerzas le han cortado en Santa Águeda se le facilite un bono de su importe&#8230;; acuerdan que en virtud que la autoridad de este pueblo no ha dado orden para cortar los indicados árboles, no se dé en manera alguna el bono que le solicita D. León de Echevarría».</li>
<li>4 de julio: «&#8230; que las barricas que se hallan en casa de D. Juan José de Allende salgan a remate&#8230;». Anselmo de Santurtun pide un terreno sito en Larra en el barrio del Regato &#8230; ; se acuerda acceder &#8230;». «&#8230; D. Manuel de Gorostiza pide un terreno encima de Retuerto donde tiene unos cincuenta robles y unos cuarenta castaños &#8230;».</li>
<li>18 de julio: «&#8230; oficio de Diputación &#8230; por el que se dice que en virtud de que la fuerza ha ocupado el depósito de vinos de la Diputación, dice ésta que se halle local a cuenta de la anteiglesia&#8230; ; el Alcalde ha tomado la medida de ponerla frente al edificio donde antes se hallaba&#8230;». «&#8230; exposición de D. Ángel de Hormaeche rematante de vinos &#8230;por la que se hace presente que la fuerza le prohibe el pasar el vino fuera de las avanzadas de las fuerzas que ocupan el Desierto y que en atención &#8230; se modifiquen el precio y las condiciones &#8230;»</li>
<li>21 de julio: d. Ruperto de Monasterio, cura párroco, hace presente que el Comandante de las fuerzas del Desierto le ordena que pase un cura a decir misa a la ermita del Carmen de la fábrica y en atención a que de su no cumplimiento mandato podrán tener esta población algún grave compromiso&#8230; Acuerda que mientras duren las presentes circunstancias ha de pasar un sacerdote de esta Parroquia a la referida ermita a celebrar misa los días de precepto dejando por esto de celebrar en la ermita de Barcena hasta que otra cosa se determine.</li>
<li>7 de agosto: necesidad de nombrar un secretario interino hasta que regrese el propietario y nombrar a los srs. Juan Ignacio y Antonio Gorostizaga profesores de instrucción primaria. 7 de agosto: «&#8230; se acordó que teniendo presente que el Fiel Regidor D. Benigno de Uriarte, al Alcalde y el Síndico de esta Anteiglesia se encuentran de rehenes&#8230; se les abonen los gastos que hicieren durante su permanencia en tal estado&#8230;».</li>
<li>17 de agosto: se nombra comisión para hacer ver a la diputación no poder hace frente a los 60.000 reales exigidos de la contribución de industria y comercio. Quedar sin efecto el remate efectuado por Lorenzo de Latorre del barco de Burceña por no permitirle las fuerzas armadas el paso de la gente y efectos por dicho punto.</li>
<li>29 de agosto: «D. Ángel de Santurtún pide un terreno común de unos cuatrocientos estados&#8230; en el punto de Urcullurequeta y entre las viñas de&#8230;»</li>
<li>2 de septiembre: acta de la sesión en que la nueva corporación toma posesión de su cargo. Alcalde: Florentino de Uriarte. Reunidos presididos por Juan José de Allende, alcalde saliente, pasó a dar posesión de su cargo de alcalde a d. Florentino de Uriarte nombrado por el Sr. Gobernador de esta provincia y, al efecto, habiéndolo recibido juramento de ser fiel el Rey D. Alfonso doce y cumplir con las obligaciones de su cargo &#8230;.</li>
<li>5 de septiembre: se nombra alguacil a Plácido Victoria con el sueldo de una peseta diaria. Comisión para ir ante el Brigadier de la segunda brigada que reside en Portugalete para hacerle ver que el rematante de vinos debe venderlos a una cantidad pactada tanto a los soldados como a los paisanos.</li>
<li>6 de septiembre: «se remite lista de individuos que se hallan con las armas en la mano en el campo carlista; no se responde en lo referente a las personas que residiendo en la anteiglesia se hayan significado por sus ideas carlistas (borrado) políticas a favor del enemigo porque ningún antecedente existe para poder afirmarlo. Se relacionan: Mariano y Nicolás Alday (forzosos), José Zubiri? Voluntario. Todos hace 26 meses que están con las armas en la mano»: Al Comandante del destacamento del desierto». Comisión para intentar reducir las raciones que se le piden atendiendo a las circunstancias excepcionales del pueblo. “&#8230; exigir al rematante de la abacería &#8230; satisfaga dicha cantidad &#8230; ; se embargará el remate : «lo mismo al rematante del vino». «&#8230; manifestaron que este pueblo &#8230; se encuentra sin recursos para poder dar frente a los pedidos de raciones &#8230;».</li>
<li>19 de septiembre: se requiere a D. Hipólito Zabalveitia nombre un perito para tasar la uva de su pertenencia a fin de embargársela por no pagar los impuestos correspondientes. Se le destituye y se nombra a José Gutiérrez.</li>
<li>26 de septiembre: dos oficios de Diputación y del comandante de armas de Valmaseda. El primero solicita veinte hombres con hincamientos para el trabajo de atrincheramiento que debe presentarse en San Julián de Somorrostro. El segundo solicita cuatro parejas con sus correspondientes carros. Al primero se le responde positivamente. Al segundo que es imposible por: por no encontrarse en territorio carlista ni otro el número de parejas que se pide y 2) por tener en territorio enemigo y trabajando en las fortificaciones del mismo cinco yuntas diarias hace más de catorce meses.</li>
<li>1 de octubre: «Tengo el honor de enviarle el padrón general del barrio del Desierto no pudiendo hacerlo del resto por hallarse en manos del enemigo» Al gobernador civil de la provincia.</li>
<li>3 de octubre: se leyó una solicitud de varios vecinos solicitando se sustituya el plantonaje obligatorio por sustitutos pagados por los mismos firmantes. No se tomó en cuenta la petición. El comandante de Balmaseda dice que ha encontrado las parejas en otro pueblo pero que las carga en el haber de la Anteiglesia. Exposición de la maestra doña Florencia de San Miguel en la que expone que por efecto de los muchos proyectiles que arrojaban a la escuela los fuertes de este recinto se ha trasladado a este barrio y desea continuar sus tareas para lo cual pide que el ayuntamiento le facilite un local. Parece bien pero en el barrio no se encuentra un local adecuada para atender la petición. «&#8230; comunicación de D. Timoteo de Otaduy, comandante en armas de Valmaseda en el que manifiesta que las cuatro yuntas que antes pidió y no se le mandaron las carga a esa Anteiglesia por haberlas encontrado en otro pueblo&#8230;»</li>
<li>7 de octubre: Manuel Aguirre, Pedro Bardeci y José Saracho reclaman haberes por servicios con sus carros y parejas en los fuertes de este recinto. Representación al Brigadier jefe de la segunda brigada para que en vista de que la corporación carece de fondos, vea si les rebaja algo el número de parejas obligándose el ayuntamiento a mantener una pareja diaria.</li>
<li>10 de octubre: Tomás Llano y Francisco de Palacios reclaman una deuda por raciones. Se responde que no hay fondos para abonarla.</li>
<li>13 de octubre: «Este anteiglesia (borrado) barrio se queja de que son cinco las parejas que prestan diversos servicios en los fuertes a las que hay que pagar dada la precario situación en que se encuentra el barrio» Al brigadier de la Brigada de Portugalete.</li>
<li>18 de octubre: «&#8230;anteiglesia que por causas excepcionales se halla dividida no le es posible mantener el pago de las cinco parejas que se hallan trabajando en los fuertes de este recinto y de Bilbao &#8230; solicita pueda pagar la mitad de lo solicitado». Al fiel regidor de Baracaldo.</li>
<li>22 de octubre: el Brigadier d. Manuel Villán reclama las parejas que los carlistas han retenido a fin de que no pasen a Portugalete y como aquellos piden mil ochocientos reales o se les de fianza por el pueblo. Se decide darle fianza y que pasen a Portugalete. «&#8230; comunicación del Sr. Brigadier D. Manuel Villán por la reclama las parejas que los Carlistas han retenido a fin de que no pasen a Portugalete&#8230;»</li>
<li>24 de octubre: «&#8230; circular de la Diputación General por la que pide veinticinco reales por cada vecino &#8230; ; en vista del estado en que se halla esta Anteiglesia por hallarse ocupada por el enemigo en su mayor parte y los grandes pagos que se han hecho y hacen no es posible atender al referido pedido». Varios vecinos y vecinas solicitan se les rebaje de categoría en los impuestos. La diputación general solicita veinte reales por cada vecino amenazando con sanciones. Se responde que en vista del estado en que se halla esta anteiglesia por hallarse ocupada por el enemigo en su mayor parte y los grandes pagos que se hacen no es posible atender al referido pedido. Se acuerda girar un reparto vecinal para pagar las parejas que se hallan en los trabajos de fortificación y al efecto se nombran comisionados a D. Felipe Gorostiza y d. Eugenio de Santurtun para que conferencien con el Ayuntamiento de la fábrica para ponerse de acuerdo del modo que pueden valerse para atender al pago de los trabajos de parejas.</li>
<li>25 de octubre: «Se propone que las tropas ocupen una casa junto al puente del Desierto a fin de que desde ella se vigile no sólo el puente sino también las casas del entorno. El problema es que la citada &lt;casas está ocupada por un vecino que tiene instalada una taberna en la que fomente el vicio y el vicio con todas sus consecuencias». A la Diputación General.</li>
<li>28 de octubre: «Se reclaman unos papeles que han sido incautados por el Sr. Comandante Rincón de Arellano» Al Brigadier de Portugalete.</li>
<li>7 de noviembre: “Que la carne de oveja y cabra se ponga al mismo precio que la de buey, tres reales la libra; Y que el cuero de cabra sea de seis reales y el de oveja una peseta&#8230;».</li>
<li>8 de noviembre: «El cabo del barrio D. Venancio Allende se ha presentado manifestando que los vecinos de Beurco y San Vicente se niegan a prestar sus servicios en las descubiertas que hacen por la mañana para el servicio de esta guarnición. basándose para ello en que les hostilizan con tiros de cañón y de fusiles desde el fuerte (tachado) de la Cruz del Cueto y desde Arbinaga, a consecuencia de os cual queda incompleto el servicio». Al Sr. Comandante del Desierto.</li>
<li>14 de noviembre: &#8230;circular para poner precio a los suministros de la localidad &#8230; en la forma siguiente : libra de pan: un real; libra de carne:3 reales; libra de tocino: 3 reales; celemín de alubias: 6 reales; celemín de maíz: 4 reales; celemín de cebada: 4 reales; celemín de centeno: 4 reales; arroba de salvado: 12 reales; arroba de paja:4 reales.</li>
<li>21 de noviembre: “&#8230;remate &#8230; del vino&#8230; en ciento veinticinco mil reales… ; abacería &#8230; veinticuatro mil reales&#8230;»</li>
<li>11 de noviembre: «&#8230; en atención a la deuda que a los contratistas de raciones del Distrito se les adeuda por suministro de raciones, se acuerda que se gire una contribución territorial con arreglo a la riqueza en proporción al veinte por ciento&#8230;». reparto vecinal para hacer frente a las deudas de raciones.</li>
<li>14 de noviembre: circular de diputación solicitando una serie de datos acerca de los cosecheros, vendedores, cántaras, tierras, cosecha&#8230; de chacolí. Se responde que a consecuencia que esta localidad está dominada por el fuerte de Cobetas, Zorroza, Rontegui y Lacruz que de día y de noche se hallan incesantemente haciendo disparos de fusilería y cañón sin exceptuar mujeres ni niños no se puede cumplir la orden por verse imposibilitados de recoger los datos añadiendo que muchísimos vecinos han tenido que abandonar sus hogares. Se pone precio a los suministros de acuerdo a lo que valen en los mercados más inmediatos: Libra de pan: un real; Libra de carne: tres reales; Libra de tocino: cuatro reales; Celemín de alubias: seis reales; Celemín de maíz: cuatro reales; Celemin de cebada: cuatro reales; Celemín de centeno: cuatro reales; Arroba de salvado: doce reales; Arroba de paja: cuatro reales. «&#8230;circular de la Diputación por la que reclama &#8230; se remita&#8230; nombres de los cosecheros de chacolí, calle o barrio donde residen, cántaras de chacolí existentes, viñedos del que proceden y estados que aproximadamente contengan los terrenos en que ha sido cosechado el chacolí ; &#8230; se acordó&#8230; que a consecuencia que esta localidad está dominada por el fuerte de Cobetas, Zorroza, Rontegui y La Cruz que de día o de noche se hallan constantemente haciendo disparos de fusilería y cañón con todo paisano que ven, sin excepción de mujer y niños &#8230; se ven en el caso de no poder cumplimentar la orden».</li>
<li>21 de noviembre: «&#8230; comunicación de la Brigada de Portugalete por la que pide se le remita a la mayor brevedad toda la yerba seca que se pueda recoger. Igualmente&#8230; el Sr. Comisario de fuera de Bilbao que se le remita cuanta paja se pueda recoger en la demarcación de este Ayuntamiento; se acordó se conteste cómo la fuerza carlista impide que se pase a sus avanzadas &#8230; no se puede»</li>
<li>25 de noviembre: Francisco Meso reclama el importe de un buey para raciones y el importe de los gastos ocasionados por un soldado enfermo de viruela en su casa. Se le reconoce la deuda. Desde Portugalete y Bilbao se reclama cuanta paja seca pueda encontrarse en la Anteiglesia. Se responde ser imposible porque la fuerza carlista impide que se pase a sus avanzadas con toda especie que pueda ir a las fuerzas del gobierno.</li>
<li>5 de diciembre: la diputación amenaza con una multa por no haber remitido la estadística territorial. Se responde no poder hacerlo porque el enemigo se la ha llevado forzando la puerta del archivo. Malestar por los precios que ha puesto la diputación a los precios de suministros porque son mucho más bajos que los indicados por el municipio y derivarse de ello un grave perjuicio para la anteiglesia. Se abre expediente para obligar a pagar al rematante de vinos dada lo agraviada que está la anteiglesia a consecuencia de los pedidos de liberales y carlistas sin que se halle un céntimo en caja para cumplir con los pedidos de ambas fuerzas.</li>
<li>9 de diciembre: «Pongo en su conocimiento los mozos que se hallan hoy en la facción con las armas en la mano. Son Mariano y Nicolás Alday, Benigno Zamudio, hijos de Pedro los primeros y de Juan el segundo y Juan Zubiri casado con Francisca de Iragorri». Al brigadier de Portugalete.</li>
<li>10 de diciembre: en contestación a su atento escrito de hoy comunico a usted que este Ayuntamiento no tiene ningún encargado en I aparte de Baracaldo dominada por las fuerzas carlistas» Comandante del Desierto.</li>
<li>12 de diciembre: «que no debo hacerme responsable por ningún concepto de las faltas que puedan cometer las autoridades nombradas por los carlistas en el campo enemigo donde no tengo ni tiene este ayuntamiento jurisdicción de su intervención. Debiendo advertir que algunos de los fieles regidores que representan la justicia de Baracaldo en el campo carlista se hallan todos los días en este punto del Desierto de avanzadas» Sr. Comandante del Desierto.</li>
<li>19 de diciembre: Diputación solicita la cantidad de veinte reales para atender al armamento de los tercios forales. Otra por la que se pide 60.000 reales por industria y comercio. Se responde que ambas actividades están en territorio dominado por el enemigo y, por tanto, no es posible satisfacer la cantidad. «&#8230; dos circulares de la Ilma. Diputación &#8230; relativo a que cada vecino satisfaga la cantidad de veinte reales para atender al armamento de los tercios forales ; se acordó que se atengan a lo que fue acordado». «&#8230; de Diputación por la que se pide de esta Anteiglesia la cantidad de sesenta mil reales por industria y comercio y se acordó que puesto que la industria y comercio está en terreno dominado por el enemigo no le es posible a esta Anteiglesia el satisfacer cantidad alguna&#8230;». “&#8230; solicitud de un terreno en el punto de Luchana por parte del Inspector de la vía de Luchana a Orconera: no se concede».</li>
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<li>1 de enero: la Diputación reclama se pague a d. Ruperto de Monasterio, cura párroco de la población, sus haberes. Se responde que es muy justo lo reclamado pero es el caso que a consecuencia de los muchos gastos de esta población con motivo de actual guerra y, por otra parte, hallarse dominada en su mayor parte por las fuerzas alfonsinas, se halla exhausta de recursos y con muchísimas dificultades para hacerse con ellos.</li>
<li>9 de enero: se acordó que hagan por turno el plantonaje todos los vecinos de la barriada de Retuerto y toda la parte que no lo haga a los alfonsinos de las demás barriadas en el punto de Munoa, así como respecto a los bagajes. Cuenta de Venancio Allende de seis sabanas de paja de maíz y dos carros de leña suministrados al destacamento de Rageta. Se abona. Recomponer los caminos de la fuente en Requeta y subida de Rageta. Solicitud al Capitán General de cesión de la alhóndiga.</li>
<li>12 de Enero: no hay manera de encontrar un lugar para escuela porque dentro no lo hay y fuera no se puede obligarles a abrirlas en país enemigo por el peligro que hay de que tanto ellos como los niños fuesen heridos o pereciesen efecto de los proyectiles lanzados del campo enemigo desde los fuertes del recinto. Por ello deciden seguir pagando la mitad del sueldo que les corresponde a los maestros instándoles a que de su parte hagan lo posible para que la enseñanza no quede abandonada del todo. Problemas con el agua en el Desierto: sólo hay una fuente que se seca en verano. Se nombra una comisión para el estudio del problema.</li>
<li>14 de enero: los carlistas se apoderan de varios vecinos: Venancio de Allende, de la esposa de Gregorio de Echave y de Trifona? de Amezaga». Al comandante del Desierto.</li>
<li>16 de enero: se indica la necesidad de construir un edificio provisional para escuelas en vista de que no existe local a propósito. Se convoca a los mayores contribuyentes para trata sobre es te asunto. Los carlistas se apoderan del exalcalde D. Felipe de Gorostiza y Dña. Carmen Escauriza.</li>
<li>18 enero: reunidos los anteriores se pospone el asunto por la carencia absoluta de terreno para ello.</li>
<li>23 enero: reclamaciones de Félix Munitis (no se acepta por ser anterior a la constitución de este ayuntamiento), Fernando de Zamudio (se considera justa su petición pero no hay fondos) y Bautista Marraré (se acepta un tanto de lo solicitado por trabajos hechos y materiales puestos en la casa del pueblo para la fortificación de la misma). Que los viudos hagan los servicios como los vecinos casados siempre cuando aquellos no pasen de sesenta años. En vista de los grandes gastos que se tienen con motivo de la guerra se nombra un procurador para apremiar a los rematantes del vino y abacería del pasado año que no han satisfecho sus obligaciones.</li>
<li>29 de enero: A fin de regularizar el servicio de conducción de heridos del ejército de ese punto a Portugalete espero de sus humanitarios sentimientos se sirva dar las órdenes para que los conductores de Baracaldo encuentren el relevo en la Venta del Gallo o donde usted se sirva disponer» Alcalde de Sestao.</li>
<li>Febrero: ante la solicitud de siete carretas se pone la dificultad de que ya prestan tres parejas al servicio de los fuertes» Coronel de Portugalete.</li>
<li>2 febrero: solicitud a la autoridad para que se levante el hospital de sangre que la autoridad militar levantó en su momento en vista de que ya no existen las circunstancias que lo motivaron. Así mismo hizo presente el alcalde que habiendo quedado libre el resto de la anteiglesia convenía tomar posesión de toda ella. Y lo ponía en conociendo de la Diputación.</li>
<li>6 de febrero: se acuerda que en vista de que se ha unido la anteiglesia tras la guerra, era necesario reorganizar la administración municipal nombrando dos regidores y los cabos correspondientes. Se acuerda reunir las sesiones en el punto del Desierto y casa consistorial provisional, mientras no se arreglen la casa consistorial que se encuentra en muy mal estado. Cambiadas las circunstancias parece oportuno volver a hacer los remates en toda la Anteiglesia. Lo primero a dilucidar es si las condiciones serian libres o en exclusiva. Como no hay muchos vecinos presentes se deja para otra ocasión.</li>
<li>11 de febrero: «Contestando a su oficio debe manifestarle que hoy no existen en esta anteiglesia más que dieciséis parejas útiles de las cuales tres se hallan haciendo el servicio de los fuertes de este recinto y otras dos al servicio del racionamiento del destacamento de Cruces y Santa Águeda de modo que no pueden enviarse más que once caroos2 diputación General.</li>
<li>12 de febrero: el comandante militar de la provincia reclama enviar a Bilbao diariamente veintidós parejas con objeto de llevar efectos al ejército en operaciones. Los carreteros piden se les indemnice de alguna manera y se decide hacerlo con 25 pesetas a cada uno. Se presentan varias cuentas: Juan Baldor (suministros a las tropas), Bárbara Batiz (efectos a los barqueros que transportaron tropas), José Cortina (viajes con sus carros), Rafael de Basaldua (arreglos en la casa de la villa y alhóndiga), Juan Antonio de Zunzunegui (raciones al ejercito).</li>
<li>16 de febrero: los remates se harán en exclusiva y no abiertos.</li>
<li>21 de febrero: vicisitudes por las que ha pasado este ayuntamiento, ya por haber estado estado apartado de la mayor parte de la anteiglesia no han podido pagar a los maestros &#8230; Junta Provincial de Instrucción Pública.</li>
<li>27 de febrero: cuenta de la fábrica del Carmen de 18 pesetas por dos tablones llevados al fuerte de Rontegui. Los maestros Antonio de Gorostiza y Francisca Eguiluz seguirán cobrando la mitad el sueldo.</li>
<li>2 de marzo: Balmaseda reclama impuestos. Se responde que primero debe aclararse si pertenece a Balmaseda o Portugalete. En vista de la situación crítica por la que atraviesa la anteiglesia se decide realizar una derrama vecinal.</li>
<li>5 marzo: solicitud de Vicente de Salazar y Luis Eguilor para que se les abone la leña que la tropa del destacamento de Santa Águeda está gastando de su propiedad en Sasiburu.</li>
<li>19 marzo: es a Balmaseda donde se debe tributar. De lo que corresponde (10.500 reales de vellón) solo se pagara 5000 visto el estado de la caja. 9 abril: se venden varios terrenos en distintos lugares. Igualmente cuentas de provisiones realizadas al ejército.</li>
<li>7 de mayo: reclamación contra la Luchana y Orconera por obstruir caminos. Se acepta una cuenta de Martin Izarra por suministros de tocino y chacolí a las tropas del gobierno.</li>
<li>14 de mayo: pasos para nombrar médico cirujano, sacristán y sacerdotes.</li>
<li>28 de mayo: se sirva atender a los justos deseos de este vecindario que se halla huérfano del pasto espiritual que tanto hace falta en estos tiempos calamitosos y de tanta y tan indebida persecución para la verdadera iglesia católica, a fin de que tenga a bien proveer a este pueblo de dos sacerdotes, primeramente morales y después instruidos y capaces de levantar el espíritu religioso que tan abatido queda a consecuencia de las guerras y especialmente de las de la naturaleza que acaba de sufrir este país digno de mejor suerte. Sr. Obispo de Vitoria.</li>
<li>10 de junio: el ayuntamiento no se hace solidario con la reclamación de pagar por socorros, ante la reclamación de los carlistas, de Marcos López, Francisco Uriarte, Domingo Arana y Felipe Santibáñez porque no pertenecen a la anteiglesia». Alcalde de Bilbao. En contestación a su oficio reclamando se le conteste si Baracaldo está dispuesto a pagar la cantidad que le corresponde para pagar las prendas de utensilios y menaje que los carlistas hicieron desaparecer de los cuarteles de la Línea de Valmaseda&#8230; el ayuntamiento dice tener exhausta la caja por las grandes cargas que pesan sobre la anteiglesia». Comandante de la Guardia Civil de Valmaseda.</li>
<li>11 de junio: se reclama al administrador de la fábrica del Carmen que mande limpiar y desinfectar las cloacas y excusados que hay por detrás de las casas que son propiedad de la compañía.</li>
<li>13 de junio: «Acabo de recibir un parte del cabo de barrio del Regato dándome parte de que en la cueva de los Tabaqueros? Sita en el monte de Santa Águeda ha notado que había varias personas sospechosas habiendo salido de ella varias mujeres con unos líos de ropa» Comandante de Fuerte de Rontegui.</li>
<li>17 de junio: «&#8230;en la cueva de los tabaqueros había alguna gente. Se personaron en el citado lugar y vieron desde arriba tres mujeres, una durmiendo, otra peinándose y la otra medio desnuda; las invitaron a salir y se negaron hasta que uno de ellos le dijo que era miembro de autoridad a lo que recogieron sus ropas y salieron y preguntándoles de donde eran contentaban de diferente modo. Apareció entonces un muchacho joven descamisado que parecía de hacia Galdames y a quien preguntaron si conocía a aquellas mujeres y contestó que a dos de ellas las conocía de haberlas visto en el Molino de la Ceña de Galdames en vista de lo cual las dejaron marchar. Al Gobernador de Bilbao.</li>
<li>6 de agosto: pagar a Carlos Marti el importe de raciones suministradas a las tropas. Se sigue discutiendo el tema de las escuelas</li>
<li>20 de agosto: pagar a Martín de Izarra el importe de chacolí y tocino suministrado a las tropas del gobierno. Lo mismo a Juan Garay por sesenta y cinco días de suministros de comestibles. Gestionar con el Comandante general de la provincia o quien corresponda acerca del dinero que le llevó de este pueblo el comandante Rincón cuando puso presos a los concejales. Arreglar el cementerio. Pedir a Diputación para recomponer el atrio de la Iglesia destruido por las granadas lanzadas de Rontegui. Pagar el importe a Juan de Uriarte por treinta y ocho carretadas que ha servido en la demolición y servicios de los fuertes de Rontegui y Cruz de Cueto.</li>
<li>26 de agosto: En 24 de Julio de 1875 el pueblo de Baracaldo estaba dividido en dos partes: la una, comprendida del Desierto estaba parte del pueblo, dominada por las fuerzas del gobierno con un cordón de tropa que no permitía la entrada ni salida en el resto del pueblo. El resto del pueblo o sean las otras siete octavas partes se hallaban dominadas por las fuerzas rebeldes habiendo una sola autoridad legalmente constituida que regía en las dos partes atendiendo especialmente a los suministros y demás pedidos de las fuerzas del Gobierno para lo que se salía del producto que daban las contribuciones de consumos establecidos en esta anteiglesia» Gobernador.</li>
<li>27 de agosto: Liquidación de los carreteros que han prestado servicios en los fuertes de este recinto por cuenta del ayuntamiento Se abra un libro donde conste el número de individuos que tengan hechas roturas.</li>
<li>14 de septiembre: El no haber podido atender con la debida atención el cuidado de las escuelas; el haber estas estado ocupadas por ambas fuerzas y haber sido en parte destruidas por las granadas lanzadas en los fuertes &#8230;»</li>
<li>1 de octubre: memorial de Mariano Lasfuentes pidiendo se les satisfaga deuda por un pareja de bueyes suministradas para raciones de las fuerza liberales de carabineros del Desierto. Solicitud de Gregorio de Echave en reclamación de ciento sesenta y dos reales importe de paja suministrada al fuerte de RONTEGUI.</li>
<li>15 octubre: Eduardo Vildosola reclama se les satisfagan los réditos de un préstamo de veinte mil pesetas al diez por ciento prestadas en año 1875 memorial de Martín de Ugarte para que se le pague ochenta reales procedentes del paso de las tropas en diciembre de 1874</li>
<li>22 de octubre: el comisario de guerra de Portugalete reclama se pague a Manuel Casado el importe de ciento cuarenta cántaras y quince cuartillos de vino a 27 reales cántara suministradas a las tropas del gobierno a cuenta de este ayuntamiento.</li>
<li>29 octubre: pagar 141 reales de efectos suministrados a los peones que trabajaron por cuenta y orden de este ayuntamiento en el desmonte y obras de fortificación del Desierto.</li>
<li>12 noviembre: la guardia civil de Balmaseda reclama el importe que corresponde a este ayuntamiento por distintas cosas que en la guerra les fueron confiscadas por las tropas: ropa, bagajes &#8230;</li>
<li>19 noviembre: gestiones para un nuevo puente en Bengolea, Urcullu&#8230; escuelas en el piso alto de la alhóndiga del Desierto &#8230;</li>
<li>3 diciembre: a la diputación para que ordene al Alcalde de Durango para que entreguen los documentos que dice se hayan en su poder.</li>
<li>10 de diciembre: Teniendo esta ayuntamiento en cuenta las repetidas reclamaciones que varios particulares hacen a este corporación sobre que se les satisfaga haberes por suministros, servicios de bagajes y préstamos a esta anteiglesia, teniendo presente que esta corporación tiene nombrada una comisión liquidadora de cuentas se acuerda que mientras tanto se haga completa luz sobre aquellas y se adopta una marcha uniforme con débitos y pagos, esta Corporación no dará curso a ninguna petición de pago cuyo haber tenga relación con lo que queda referido y que este aviso se haga público previos anuncios que se fijarán uno en cada barrio de esta población a fin de que llegue a conocimiento de quien corresponda. 132 d4: contiene recibos de los vecinos que realizan a los CARLISTAS desde ENERO: raciones de pan, carne y vino; arrobas de paja; requisa de caballos, mulas y monturas; alpargatas; trabajos en fortificaciones; arrobas de hierro y acero. Destacan las caballerías.</li>
<li>11 de diciembre: el ayuntamiento se nuestra abrumado por las repetidas peticiones que continuamente se dirigen en demanda de satisfacer haberes por suministros de bagajes y préstamos que han tenido lugar durante la última guerra civil. Del Alcalde&#8230;</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Ver Recorrido 37</p>
<p><a href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> Libro de Actas 1871-1876 154 a.1. Borrador de comunicados. Legajo 154 a-1. Legajo 122 a-10. Legajo 153 b-1. Legajo 132 d4.</p>
<p><a href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> Como es conocido el “conflicto carlista” se desarrolló en tres momentos principales (1833-1839), (1846-1849) y (1872-1876) y algunos otros esporádicos (1855, 1860 y 1869). El segundo de los momentos que hemos llamado “principales” tuvo poca relevancia a nivel general y nula en el País Vasco. De ahí que, en ocasiones, ni se le cite. Nosotros optamos por tenerlo en cuenta. De ahí que a la última de las guerras la denominemos como “tercera”.</p>
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		<title>Intervención patronal y estatal en la vivienda</title>
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		<pubDate>Fri, 02 Jan 2026 06:20:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
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					<description><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2010/11/Casas-La-Familiar-2.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2010/11/Casas-La-Familiar-2.jpg?w=723 723w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2010/11/Casas-La-Familiar-2.jpg?resize=300%2C225 300w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="1990" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/intervencion-patronal-y-estatal-en-la-vivienda/casas-la-familiar-2-2/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2010/11/Casas-La-Familiar-2.jpg?fit=723%2C542" data-orig-size="723,542" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="Casas La Familiar 2" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2010/11/Casas-La-Familiar-2.jpg?fit=723%2C542" /></div>Lo cierto es que procurarse un hogar ha sido desde siempre una de las principales necesidades humanas. Sin embargo, muy pocas veces, salvo en el caso de los grupos económico-sociales poderosos, se ha disfrutado de un alojamiento que contase con unas condiciones de habitabilidad óptimas. Más aún, el desarrollo industrial y la consiguiente concentración fabril [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div><img width="300" height="225" src="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2010/11/Casas-La-Familiar-2.jpg?fit=300%2C225" class="attachment-medium size-medium wp-post-image" alt="" style="margin-bottom: 15px;" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2010/11/Casas-La-Familiar-2.jpg?w=723 723w, https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2010/11/Casas-La-Familiar-2.jpg?resize=300%2C225 300w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" data-attachment-id="1990" data-permalink="http://ezagutubarakaldo.net/intervencion-patronal-y-estatal-en-la-vivienda/casas-la-familiar-2-2/" data-orig-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2010/11/Casas-La-Familiar-2.jpg?fit=723%2C542" data-orig-size="723,542" data-comments-opened="1" data-image-meta="{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}" data-image-title="Casas La Familiar 2" data-image-description="" data-image-caption="" data-large-file="https://i0.wp.com/ezagutubarakaldo.net/wp-content/uploads/2010/11/Casas-La-Familiar-2.jpg?fit=723%2C542" /></div><p>Lo cierto es que procurarse un hogar ha sido desde siempre una de las principales necesidades humanas. Sin embargo, muy pocas veces, salvo en el caso de los grupos económico-sociales poderosos, se ha disfrutado de un alojamiento que contase con unas condiciones de habitabilidad óptimas. Más aún, el desarrollo industrial y la consiguiente concentración fabril y humana contribuyeron a agravar la situación, amontonando a la población obrera en reducidos espacios, generalmente hacinados e insalubres. Pero pese a todo, la carencia de viviendas dignas no conllevó la gestación de una conciencia colectiva que denunciase esta dramática realidad hasta el siglo XIX. Fue entonces cuando la burguesí­a, hasta ese momento impasible, comprendió que habí­a que prestar una atención vital al alojamiento obrero.</p>
<p>A lo largo de la centuria decimonónica algunos empresarios europeos y estatales se preocuparon por propiciar viviendas a sus trabajadores. Este interés se englobaba dentro de una amplia polí­tica paternalista que trataba de abarcar, y controla r, todas las esferas de la vida obrera. En los centros productivos el salario directo, los reglamentos y las circulares fueron los mecanismos empleados para someter a la población trabajadora. Fuera de las fábricas, en el tiempo de ocio, los patronos se introdujeron como «socios honorarios» en las colectividades obreras de solidaridad y lucha, disimulando sus intenciones con el velo de la financiación benévola y la dirección magnánima. Igualmente, promocionaron la creación de sindicatos católicos y se valieron del clero y su influencia para trasladar desde la fábrica a la calle una serie de valores como la armoní­a social, la integridad moral, la honestidad, la disciplina, la lealtad, el ahorro,&#8230; Sus tentáculos alcanzaron también al hogar obre ro mediante la intervención, directa o indirecta, en la construcción de alojamientos y el despliegue de todo un programa ideológico basado en la moralidad y la religión católica.</p>
<p>La vivienda, un bien caro e insuficiente para la población obrera, podí­a provocar situaciones de inestabilidad residencial y laboral, colocando en el umbral de la pobreza a muchas familias. Su edificación cercana a las instalaciones industriales, la convertí­a en un mecanismo capaz de aunar control obrero e incremento de la productividad. Evitando el abandono del entorno fabril se lograba hacer crecer en el interior de cada operario una dependencia exclusiva hacia la fábrica, eliminando la práctica de una serie de hábitos preindustriales como el absentismo laboral, la pérdida de tiempo, el San Lunes o los sabotajes. Al mismo tiempo, construyendo alojamientos dignos se conseguí­a mejorar las condiciones de vida de la población obrera, disminuyendo la incidencia de las enfermedades infecciosas y en consecuencia el í­ndice de mortalidad. Aunque, no siempre, esta intervención en materia de vivienda respondió a intereses económicos o sanitarios, sino también a motivaciones reformistas burguesas más altruistas, que buscaban el mejoramiento general de las clases obreras.</p>
<p>Por su parte, diferentes estados europeos como Gran Bretaña, Francia, Alemania, Austria-Hungria, Bélgica, Dinamarca o Italia se habí­an lanzado durante el siglo XIX, con distinta intensidad e incidencia y con desiguales consecuencias, hacia una polí­tica destinada a suplir sus necesidades en materia de alojamiento obrero. En España, tras varios intentos fallidos, el primer acercamiento serio a la cuestión se producí­a a lo largo del primer tercio del siglo XX de la mano de las denominadas Leyes de Casas Baratas. Empapadas del Reformismo Social que entonces recorrí­a toda Europa, su objetivo final fue acercar en propiedad una vivienda al obrero, así­ como mejorar las condiciones de vida de aquél, haciendo coincidir moral, higiene y orden social con felicidad, honradez y laboriosidad. De esta forma, previsión, ahorro y fomento de la propiedad debí­an convertirse en las prácticas a promover entre los trabajadores, puesto que permitirí­an alcanzar el bienestar de ese sector de la población, logrando, al mismo tiempo, fomentar la paz social, tan ansiada por la burguesí­a.</p>
<p>No obstante, pese a todo, este corpus legislativo en cualquiera de sus promulgaciones (1911, 1921 y 1924) y la extensión de sus ayudas a la clase media o funcionarial (en 1925 y 1927) no obtuvieron los resultados esperados. A pesar de todas las ayudas económicas, de las condonaciones tributarias y del esfuerzo institucional por aproximarse a las comunidades a través de las <em>Juntas Locales de Fomento y Mejora de Habitaciones Baratas </em>no lograron solventar la acuciante carencia de viviendas obreras. Como tampoco lo hicieron las actuaciones aisladas de determinados industriales. Valga de ejemplo la limitada incidencia de las construcciones realizadas por <em>Altos Hornos de Vizcaya</em>, la mayor empresa de Barakaldo y Sestao.</p>
<p>Domingo Hernández, Mª del Mar</p>
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