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	<title>Ezagutu Barakaldo &#187; Historia</title>
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	<description>Página Web sobre Barakaldo</description>
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		<title>La transformación de la anteiglesia</title>
		<link>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2012/04/29/la-transformacion-de-la-anteiglesia/</link>
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		<pubDate>Sun, 29 Apr 2012 07:03:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>

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		<description><![CDATA[I.- Algunos rasgos significativos del Barakaldo del siglo XIX En el “Cuestionario” remitido por Silverio Joaquín de Retuerto en 1795 a D. Tomás López, se dice de la anteiglesia: “Abunda de deliciosas hortalizas y todo género de fruta que se venden en las villas inmediatas con preferencia a las de los demás pueblos y sólo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img class="alignleft size-medium wp-image-2554" title="Casa Corredor (1)" src="http://www.ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2012/04/Casa-Corredor-1-300x218.jpg" alt="" width="256" height="186" />I.- <span style="text-decoration: underline;">Algunos rasgos significativos del Barakaldo del siglo XIX</span></strong></p>
<p>En el “Cuestionario” remitido por Silverio Joaquín de Retuerto en 1795 a D. Tomás López, se dice de la anteiglesia: “<em>Abunda de deliciosas <strong><span style="text-decoration: underline;">hortalizas y todo género de fruta</span></strong> que se venden en las villas inmediatas con preferencia a las de los demás pueblos y sólo de guinda y cereza produce anualmente más de 30 Dxr (quintales?). Tendrá de largo como dos leguas  y una de ancho escaso en que están <strong><span style="text-decoration: underline;">repartidos 400 vecinos</span></strong> que son poco más o menos el número de su población, labradores que viven en el cultivo de las fresas, excelentes vegas que de junqueras se han reducido a sembradas de treinta años a esta parte con lo que se ha aumentado mucho la labranza. <strong><span style="text-decoration: underline;">No hay en su jurisdicción feria ni mercado alguno</span></strong> y los vecinos compran y venden en las villas de Bilbao y Portugalete que tienen un mercado diario de granos y de lo demás necesario para la vida humana. El <strong><span style="text-decoration: underline;">comercio principal es la labranza</span></strong> que coge el grano necesario para el consumo del pueblo. (<strong><span style="text-decoration: underline;">Cuidan ganado que utilizan para el acarreo de mineral</span></strong>). Conducen 150 y 200 quintales de a 150 libras cada uno del monte con bueyes o mulos; el resto es ganado de cebar vendiéndolo después de gordo para los consumos de las dos citadas villas inmediatas. Por estar este pueblo situado la mayor parte en una llanura y terreno fangoso y tener inmediatos los ríos (antes mencionados) <strong><span style="text-decoration: underline;">se carece de aguas buenas para beber</span></strong> por lo que reinan en los veranos muchas tercianas aunque no malignas y en los inviernos algunas puntas de costado, en lo demás el aire es sano, el cielo despejado y sus naturales robustos y ágiles. <strong><span style="text-decoration: underline;">La lengua común es el vascuence y castellano aunque uno y otro mezclado y nada puro</span></strong>. Hay en su jurisdicción <strong><span style="text-decoration: underline;">dos ferrerías</span></strong> una en el río mayor <strong><span style="text-decoration: underline;">y otra</span></strong> en el menor con varios molinos, en las primeras se labra el hierro y en los segundos se muele el grano para el consumo de los vecinos, además dos fábricas de curtidos sin uso… También hay en el río menor <strong><span style="text-decoration: underline;">una fandería</span></strong> donde se corta y adelgaza el hierro labrado en las ferrerías se suerte que queda en proporción para clavos de todos los tamaños</em>”.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">1.-        Barakaldo 1825</span></strong></p>
<p>En 1825 Barakaldo tenía <strong><span style="text-decoration: underline;">siete &#8220;barriadas</span></strong>&#8221; muy similares en número de habitantes: Irauregui (con Alday) 331; Regato, 333; Retuerto, 335; Burceña (con Cruces, Llano, Luchana y Vitoricha), 311; San Vicente, 259; Landaburu (con Árrandi), 227 y Beurco (con Desierto, casi vacío), 291. En total <strong><span style="text-decoration: underline;">2067 habitantes</span></strong> con tendencia al alza desde los años precedentes. El <strong><span style="text-decoration: underline;">91,4 % era natural de la anteiglesia.</span></strong> Importante <strong><span style="text-decoration: underline;">emigración femenina a las próximas villas de Bilbao y Portugalete,</span></strong> especialmente a la primera, para emplearse en el servicio doméstico. Este dato explica que la soltería femenina duplique a la masculina en la propia anteiglesia. Ocupaban los diversos caseríos existentes.</p>
<p>La <strong><span style="text-decoration: underline;">dedicación </span></strong><a href="http://fundamental.de/"><strong>fundamental de</strong></a><strong><span style="text-decoration: underline;"> esta población rural era la agropecuaria</span></strong> como lo había sido en los siglos anteriores. Esta tarea será simultaneada, sobre todo en invierno, con otras temporales como la <strong><span style="text-decoration: underline;">extracción de mineral</span></strong>, <strong><span style="text-decoration: underline;">acarreo de vena o tala de bosques</span></strong>. En los inicios del siglo XIX aumentó la producción agraria notablemente merced a la roturación de nuevas tierras obtenidas de la desecación de los abundantes juncales de que disponía la anteiglesia ya que las mejoras técnicas no propiciaban dicha mejora.</p>
<p>En un segundo plano quedaba la explotación de los &#8220;montes de hierro&#8221; cuyo mineral era transportado por los puertos de Galindo, Ugarte y Causo hasta el fondeadero del Desierto o la Rentería de Zubileta. Posiblemente algún barakaldés participaría de estos trabajos pero en el censo de 1825 no aparece ningún minero, acarreador de vena o gabarrero. Sí, por contra, se citan 14 carboneros, 8 herreros, 5 claveteros, un arriero y un rementero.</p>
<p>A pesar de poseer una rica vega, <strong><span style="text-decoration: underline;">la agricultura no alcanzaba, sin embargo, el umbral de la autosuficiencia por lo que se debía recurrir a la importación de granos</span></strong>. La orientación cerealista tradicional (primero <strong><span style="text-decoration: underline;">trigo y, después, maíz</span></strong>) dio paso en la primera mitad del siglo XIX a la expansión de la <strong><span style="text-decoration: underline;">vid </span></strong>(siendo espectacular su crecimiento entre los años 1849 y 1877) y los productos hortícolas con fácil salida en los mercados de Bilbao y Portugalete.</p>
<p>La <strong><span style="text-decoration: underline;">ganadería suponía un complemento básico</span></strong> para la economía agraria. La cabaña ganadera más importante correspondía al ganado vacuno, caballar y de cerda. La necesidad del acarreo de mineral condujo a un desarrollo espectacular del ganado caballar, mular y asnal aunque en los periodos de guerras fuesen los más afectados.</p>
<p>Derivada del hierro y sin tanta importancia como, a veces, se presenta existían <strong><span style="text-decoration: underline;">cuatro ferrerías mayores</span></strong> (producían el hierro en bruto) y <strong><span style="text-decoration: underline;">algunas otras menores</span></strong> (dos tiraderas y dos fanderías) aunque en épocas más antiguas se contabilizaron bastantes más de las denominadas “de aire”. De las mayores (<strong><span style="text-decoration: underline;">Bengolea, Aranguren, Urcullu e Irauregui</span></strong>) <strong><span style="text-decoration: underline;">ninguna llega a 1812</span></strong>. Las dos fanderías (construidas por Guillermo de Uhagón y Juan Antonio de Unzaga) están abiertas pero a un bajo rendimiento. De hecho esta actividad sólo adquirirá importancia con la fundación de Nuestra Señora del Carmen en el Desierto. <strong></strong></p>
<p>El panorama de la actividad económica se completaba con la existencia de <strong><span style="text-decoration: underline;">9 molinos</span></strong> (2 en el Regato y uno en Retuerto, Bengolea, Gorostiza, Iguliz, Aranguren, Urcullu e Yráuregui), <strong><span style="text-decoration: underline;">dos curtiderías </span></strong>(desaparecidas antes de 1828), <strong><span style="text-decoration: underline;">dos tenerías</span></strong> y <strong><span style="text-decoration: underline;">cuatro o cinco tejeras</span></strong> (todas en el barrio de Cruces) aunque posteriormente hubo otra ubicada en el barrio de Beurko.</p>
<p>La <strong><span style="text-decoration: underline;">sociedad barakaldesa</span></strong> estaba configurada por una <strong><span style="text-decoration: underline;">minoría de “nobles</span></strong>” descendientes de los antiguos linajes (propietarios de las tierras, montes, diezmos, arrendamientos, ferrerías y molinos) y otros “nuevos” ennoblecidos (comerciantes enriquecidos con el tráfico de América); debajo de ellos la <strong><span style="text-decoration: underline;">gran masa de campesinos</span></strong> con gran movilidad y heterogeneidad y, por último, <strong><span style="text-decoration: underline;">los mendigos e indigentes</span></strong> que vivían de la generosidad comunitaria.</p>
<p>La <strong><span style="text-decoration: underline;">vida religiosa</span></strong> de la vecindad gira en torno a tres espacios: <strong><span style="text-decoration: underline;">la parroquia de San Vicente</span></strong>, el <strong><span style="text-decoration: underline;">monasterio de los Mercedarios de Burceña</span></strong> y el <strong><span style="text-decoration: underline;">convento de los Carmelitas descalzos del Desierto de Sestao</span></strong>. Además las Iglesias de Santa Águeda, San Antolín (Iráuregui), San Bartolomé, Santa Lucía, San Martín (Somo), Santa Quiteria (Samundi), San Roque (El Regato), La Concepción  (Aranguren) y San Ignacio (Retuerto).</p>
<p>A mediados del siglo XIX, contaba Barakaldo únicamente con <strong><span style="text-decoration: underline;">dos escuelas</span></strong>: Retuerto y San Vicente, regentadas por dos maestros (Domingo de Convenios y José de Gorostiza) y dos maestras (Francisca Eguiluz y Florencia de San Miguel).</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;"> </span></strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">2.-        Barakaldo 1887</span></strong></p>
<p>Las <strong><span style="text-decoration: underline;">barriadas son nueve</span></strong>: se añaden Luchana (con Vitoricha) y Desierto. La <strong><span style="text-decoration: underline;">población</span></strong> es de 8.868 habitantes. Todas las barriadas aumentan su población salvo Beurco que se ve perjudicada por el asentamiento del Desierto: Iraúregui, 577; Regato, 817; Retuerto, 991; Burceña (con Cruces y Llano), 533; San Vicente, 483; Landaburu (con Arrandi), 504, Beurco, 182 y <strong><span style="text-decoration: underline;">Desierto, 3912</span></strong>. En núcleos dispersos (Alday, Tellitu, Santa Águeda, Castaños, Zamundi, Susunaga, Amézaga, Cariga, Gorostiza, Larrazabal, Llano y Ugarte) habitan 83 personas. Descomunal desarrollo de Desierto (en el que habita el 44% de la población) merced al establecimiento, en su entorno, de las primeras industrias.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">La vivienda</span></strong> (marginando al viejo caserío) adquirirá una singular importancia mostrándose tres tipos fundamentales: <strong><span style="text-decoration: underline;">los poblados mineros</span></strong> (que sustituyen a los barracones colectivos) de La Arboleda o Arnabal, <strong><span style="text-decoration: underline;">las viviendas obreras</span></strong> bien de tipo “corredor” (Zunzunegui en la calle El Carmen, La Bomba…) o “pisos” (Uría, Loizaga, Arrázola…) y las <strong><span style="text-decoration: underline;">viviendas del personal más cualificado </span></strong>de algunas empresas (Luchana, Orconera…).</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">La primera traída de aguas se hizo de los manantiales del monte Mendibil</span></strong> aunque pronto la cantidad suministrada fue insuficiente. De hecho en 1889 algunos barrios  muy poblados carecían todavía de ningún tipo de suministro.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Comienza a configurarse el casco urbano</span></strong> que en el padrón de 1893 se extiende por las calles Arana, Carmen, Estación, Ibarra, Lasesarre, Murrieta y Pormecheta. En ellas se han ido construyendo viviendas vecinales cuyos principales dueños son Arana (250), los Olaso (112), Rodas (58) y Zunzunegui (54).</p>
<p>A pesar del intento del <strong><span style="text-decoration: underline;">Plan General urbanístico de 1890</span></strong> la ordenación de la ciudad siguió una fórmula de alineación parcial de calles. Se abren las calles Carmen, San Juan, Pormecheta, Portu, Ibarra y Arana y las <strong><span style="text-decoration: underline;">plazas del Desierto y los Fueros</span></strong>. El centro vital de este primer núcleo fue la plaza del Desierto. Dentro de este conjunto urbano se distinguen dos zonas diferenciadas, separadas por las vías del ferrocarril de la Franco-Belga y Bilbao a Santurce, la de abajo, en torno a la plaza del Desierto y la de arriba en derredor de las escuelas de Rageta, sede también del Ayuntamiento a partir de 1899.</p>
<p>La Primera Guerra Carlista (1833-­1839) supuso un <strong><span style="text-decoration: underline;">descalabro sin precedentes</span></strong>. El número de casas quemadas ascendía a la importante cantidad de 118 afectando a todas las barriadas (Yrauregui, 4; Landaburu, 34; Burceña, 22; Regato, 13; Retuerto, 8; San Vicente, 11 y Beurco, 26) y, para colmo de males, en 1837 los &#8220;aguaduchos&#8221; destrozaron las zonas de cultivo.</p>
<p align="center"><strong><span style="text-decoration: underline;">El padrón Municipal de 1856 nos detalla el estado de la población.</span></strong></p>
<table border="1" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="537">
<p align="center"><strong>NATURALEZA y SEXO</strong></p>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<table border="1" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td colspan="4" valign="top" width="185">
<p align="center">Nacionales</p>
</td>
<td colspan="5" valign="top" width="174">
<p align="center">Extranjeros</p>
</td>
<td colspan="2" valign="top" width="104">
<p align="center">Total</p>
</td>
<td valign="top" width="75">
<p align="center"><strong>TOTAL</strong></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td colspan="2" valign="top" width="99">
<p align="center">Establecidos</p>
</td>
<td colspan="2" valign="top" width="86">
<p align="center">Transeúntes</p>
</td>
<td colspan="2" valign="top" width="86">
<p align="center">Establecidos</p>
</td>
<td colspan="2" valign="top" width="87">
<p align="center">Transeúntes</p>
</td>
<td colspan="2" valign="top" width="49">&nbsp;</td>
<td valign="top" width="55">&nbsp;</td>
<td valign="top" width="75"><strong> </strong></td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="49">
<p align="center">V</p>
</td>
<td valign="top" width="49">
<p align="center">H</p>
</td>
<td valign="top" width="44">
<p align="center">V</p>
</td>
<td valign="top" width="42">
<p align="center">H</p>
</td>
<td valign="top" width="41">
<p align="center">V</p>
</td>
<td valign="top" width="45">
<p align="center">H</p>
</td>
<td valign="top" width="42">
<p align="center">V</p>
</td>
<td valign="top" width="45">
<p align="center">H</p>
</td>
<td colspan="2" valign="top" width="49">
<p align="center">V</p>
</td>
<td valign="top" width="55">
<p align="center">H</p>
</td>
<td valign="top" width="75">
<p align="center"><strong> </strong></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="49">
<p align="center">1306</p>
</td>
<td valign="top" width="49">
<p align="center">1350</p>
</td>
<td valign="top" width="44">
<p align="center">6</p>
</td>
<td valign="top" width="42">
<p align="center">4</p>
</td>
<td valign="top" width="41">
<p align="center">16</p>
</td>
<td valign="top" width="45">
<p align="center">6</p>
</td>
<td valign="top" width="42">
<p align="center">-</p>
</td>
<td valign="top" width="45">
<p align="center">-</p>
</td>
<td colspan="2" valign="top" width="49">
<p align="center">1328</p>
</td>
<td valign="top" width="55">
<p align="center">1360</p>
</td>
<td valign="top" width="75">
<p align="center"><strong>2688</strong></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td width="49"></td>
<td width="49"></td>
<td width="44"></td>
<td width="42"></td>
<td width="41"></td>
<td width="45"></td>
<td width="42"></td>
<td width="45"></td>
<td width="1"></td>
<td width="49"></td>
<td width="55"></td>
<td width="75"></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<table border="1" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="537">
<p align="center"><strong>POR ESTADO CIVIL</strong></p>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<table border="1" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td colspan="4" valign="top" width="156">
<p align="center">Varones</p>
</td>
<td colspan="3" valign="top" width="152">
<p align="center">Hembras</p>
</td>
<td colspan="3" valign="top" width="155">
<p align="center">Ambos sexos</p>
</td>
<td valign="top" width="74">
<p align="center"><strong>TOTAL</strong></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td width="1">&nbsp;</td>
<td valign="top" width="52">
<p align="center"><strong>Soltero</strong></p>
</td>
<td valign="top" width="53">
<p align="center"><strong>Casado</strong></p>
</td>
<td valign="top" width="50">
<p align="center"><strong>Viudo</strong></p>
</td>
<td valign="top" width="51">
<p align="center"><strong>Soltero</strong></p>
</td>
<td valign="top" width="53">
<p align="center"><strong>Casado</strong></p>
</td>
<td valign="top" width="48">
<p align="center"><strong>Viudo</strong></p>
</td>
<td valign="top" width="51">
<p align="center"><strong>Soltero</strong></p>
</td>
<td valign="top" width="55">
<p align="center"><strong>Casado</strong></p>
</td>
<td valign="top" width="49">
<p align="center"><strong>Viudo</strong></p>
</td>
<td valign="top" width="74"><strong> </strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="1">&nbsp;</td>
<td valign="top" width="52">
<p align="center">748</p>
</td>
<td valign="top" width="53">
<p align="center">514</p>
</td>
<td valign="top" width="50">
<p align="center">66</p>
</td>
<td valign="top" width="51">
<p align="center">737</p>
</td>
<td valign="top" width="53">
<p align="center">508</p>
</td>
<td valign="top" width="48">
<p align="center">115</p>
</td>
<td valign="top" width="51">
<p align="center">1485</p>
</td>
<td valign="top" width="55">
<p align="center">1022</p>
</td>
<td valign="top" width="49">
<p align="center">181</p>
</td>
<td valign="top" width="74">
<p align="center"><strong>2688</strong></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td width="1"></td>
<td width="52"></td>
<td width="54"></td>
<td width="50"></td>
<td width="52"></td>
<td width="54"></td>
<td width="48"></td>
<td width="52"></td>
<td width="55"></td>
<td width="49"></td>
<td width="74"></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<table border="1" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="411">
<p align="center"><strong>POR INSTRUCCIÓN</strong></p>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<table border="1" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td colspan="2" valign="top" width="120">
<p align="center">Leen /Escriben</p>
</td>
<td colspan="2" valign="top" width="141">
<p align="center">Leen/No Escriben</p>
</td>
<td colspan="2" valign="top" width="149">
<p align="center">No leen/No escriben</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="56">
<p align="center">Varón</p>
</td>
<td valign="top" width="64">
<p align="center">Hembra</p>
</td>
<td valign="top" width="64">
<p align="center">Varón</p>
</td>
<td valign="top" width="77">
<p align="center">Hembra</p>
</td>
<td valign="top" width="65">
<p align="center">Varón</p>
</td>
<td valign="top" width="84">
<p align="center">Hembra</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="56">
<p align="center">90</p>
</td>
<td valign="top" width="64">
<p align="center">93</p>
</td>
<td valign="top" width="64">
<p align="center">412</p>
</td>
<td valign="top" width="77">
<p align="center">122</p>
</td>
<td valign="top" width="65">
<p align="center">826</p>
</td>
<td valign="top" width="84">
<p align="center">1145</p>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">La Estadística Territorial de 1863</span></strong> indica la existencia de <strong><span style="text-decoration: underline;">tres fábricas</span></strong> denominas Nª Sra. del Carmen en el Desierto (Ybarra, 1856)), la Fábrica de Hierro de Irauregui (Mwinckel, Arregui y Cía, 1861), la Fábrica de Santa Águeda (Chalbaud y Cía, 1862) y la escabechería de Burceña propiedad de José Mª de Escauriza. Han desaparecido las curtiderías y se mantienen dos tejeras (Irauregui y Cruces) y una fábrica de conservas alimenticias (Burceña). Un elemento muy significativo será el establecimiento de lugares de embarque. Si durante el periodo de antiguo régimen fueron los pequeños puertos de Galindo, Ugarte y Causo ahora serán los embarcaderos junto a la ría. En 1871 habrá instalados en Luchana trece cargaderos de mineral. Varios ferrocarriles acercarán el mineral hasta los lugares de embarque: The Bilbao River (1870), Triano (1865), Luchana Mining (1887), Orconera Iron Ore (1877) y Sociedad Franco Belga (1880).  Aunque no estrictamente minero también discurría por parte del municipio el ferrocarril de La Robla (1898).</p>
<p>El <strong><span style="text-decoration: underline;">aumento de indigentes, inadaptados e inválidos</span></strong> motivo el engrosamiento de una masa de mendigos, ladrones y vagabundos. La respuesta a este problema (que no era nuevo) fue la creación de la Junta de Beneficiencia (1863). La construcción de un Hospital-Asilo tendrá que posponerse a 1902 (Róntegui) aunque en la década de los noventa la fábrica de los Ybarra disponía de un cuarto de socorro y hospital de seis camas atendidas por las Hijas de la Cruz.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">La educación</span></strong> mejora sensiblemente con el establecimiento de varios centros educativos: Colegio Francés de las Hijas de la Cruz en el Desierto (1872), Escuelas mixtas de Rágeta (1889), Escuela de párvulos de Luchana (1890), Escuelas de Landaburu (1891), Escuela Salesiana (1897)… Junto a esta perspectiva nacen las primeras asociaciones obreras de corte sindical (Oficios Varios, 1898) aunque ya existían dos de Socorros Mutuos (La Primitiva, 1885 y San Vicente de Paúl, 1889). La organización pionera caritativa baracaldesa fue la Sociedad de Señoras de San Vicente de Paúl (1896), cuya primera presidenta fue doña Rafaela de Ybarra. En 1884 se constituyó una Sociedad Cooperativa de Consumos entre obreros de la fábrica del Carmen que hasta 1897 únicamente ofertó comestibles de primera necesidad.</p>
<p>El desplazamiento de la población hacía las proximidades de la fábrica y el paternalismo religioso de los Ybarra motivaron que se levantase desde los inicios del establecimiento una <strong><span style="text-decoration: underline;">capilla para la atención de las gentes de la zona (capilla de Nuestra Señora de El Carmen).</span></strong> La Parroquia de San Vicente quedaba alejada. El aumento de la población trabajadora y la lejanía de la Parroquia hicieron que la capilla se quedase pequeña y se proyectase la construcción de <strong><span style="text-decoration: underline;">una nueva Parroquia</span></strong> que estaría bajo la advocación de San José. Se hicieron los planos y se iniciaron las obras que no sobrepasaron el nivel de la cimentación.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Algunos edificios o equipamientos públicos</span></strong> levantados en la segunda mitad de siglo son el Mercado de la plazuela de Murrieta (1887) que sufrió diversos avatares hasta la definitiva construcción del existente en Juntas Generales (1930),  las diversas Alhóndigas (Burceña, 1864; La Punta, 1871; Desierto, 1883, Arnabal…), Matadero (La Punta, ampliado en 1891), acondicionamiento del fuerte de Rontegui para Hospital (1881), Puente de piedra de Burceña (1869) sustituido por una de hierro en 1879, Campo santo (1889), Lavaderos de Lutxana (1889) y Rontegui (1890)… Al mismo tiempo se introducen algunas mejoras urbanas como la traída de aguas para las fuentes públicas (1888), alumbrado eléctrico de las calles (1894), alcantarillado (1889), depósitos de agua de Rontegui (1898)… Permanecen como vestigios el pasado las casas-torre de Zuazo, Llano, San Martín, Burceña, Bengolea Zubileta, Lurquizaga y Susunaga, habiendo desaparecido otras siete señaladas en la fogueración de 1796 además de la torre de Luchana. Igualmente se mantiene en pie el llamado “palacio Larrea” emplazado en el solar de una antigua casa-torre.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">3 &#8211;        ¿Qué ha pasado en estos cincuenta años?.</span></strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Leyes liberalizadoras</span></strong> del siglo XIX (fuerte afluencia de capital extranjero  y un aumento espectacular de la producción y de la exportación de mineral.</p>
<p>Además, en la parte baja de Barakaldo, en la zona del Desierto, se instala <strong><span style="text-decoration: underline;">la “Fábrica de Nuestra Señora del Carmen”</span></strong> (1854)  y en la Punta “<strong><span style="text-decoration: underline;">la San Francisco del Desierto</span></strong>”. Posteriormente se convirtió en “Altos Hornos y Fábricas de Hierro de Bilbao” (1882) que daría lugar, años más tarde, a los Altos Hornos de Vizcaya (1901) y con ello una proliferación de nuevas industrias (Fábrica de Hierro de Yraúreguí, la Santa Águeda&#8230;), ferrocarriles mineros (Franco-Belga, Orconera, Luchana-Mining), tranvías aéreos, planos inclinados, edificios públicos (Ayuntamiento, Alhóndiga, Escuelas&#8230;), y, sobre todo, <strong><span style="text-decoration: underline;">viviendas obreras.</span></strong></p>
<p>El número de casas aumenta considerablemente en la segunda mitad de siglo.</p>
<table border="1" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="99">&nbsp;</td>
<td valign="top" width="70">
<p align="center"><strong>1840</strong></p>
</td>
<td valign="top" width="64">
<p align="center"><strong>1860</strong></p>
</td>
<td valign="top" width="63">
<p align="center"><strong>1877</strong></p>
</td>
<td valign="top" width="64">
<p align="center"><strong>1887</strong></p>
</td>
<td valign="top" width="60">
<p align="center"><strong>1897</strong></p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="99">Retuerto</td>
<td valign="top" width="70">
<p align="center">76</p>
</td>
<td valign="top" width="64">
<p align="center">61</p>
</td>
<td valign="top" width="63">
<p align="center">85</p>
</td>
<td valign="top" width="64">
<p align="center">129</p>
</td>
<td valign="top" width="60">
<p align="center">164</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="99">San Vicente</td>
<td valign="top" width="70">
<p align="center">48</p>
</td>
<td valign="top" width="64">
<p align="center">48</p>
</td>
<td valign="top" width="63">
<p align="center">53</p>
</td>
<td valign="top" width="64">
<p align="center">72</p>
</td>
<td valign="top" width="60">
<p align="center">84</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="99">Irauregui</td>
<td valign="top" width="70">
<p align="center">39</p>
</td>
<td valign="top" width="64">
<p align="center">65</p>
</td>
<td valign="top" width="63">
<p align="center">57</p>
</td>
<td valign="top" width="64">
<p align="center">70</p>
</td>
<td valign="top" width="60">
<p align="center">53</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="99">Beurco</td>
<td valign="top" width="70">
<p align="center">47</p>
</td>
<td valign="top" width="64">
<p align="center">50</p>
</td>
<td valign="top" width="63">
<p align="center">154</p>
</td>
<td valign="top" width="64">
<p align="center">190</p>
</td>
<td valign="top" width="60">
<p align="center">225</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="99">El Regato</td>
<td valign="top" width="70">
<p align="center">59</p>
</td>
<td valign="top" width="64">
<p align="center">79</p>
</td>
<td valign="top" width="63">
<p align="center">87</p>
</td>
<td valign="top" width="64">
<p align="center">85</p>
</td>
<td valign="top" width="60">
<p align="center">142</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="99">Burceña…</td>
<td valign="top" width="70">
<p align="center">83</p>
</td>
<td valign="top" width="64">
<p align="center">78</p>
</td>
<td valign="top" width="63">
<p align="center">107</p>
</td>
<td valign="top" width="64">
<p align="center">131</p>
</td>
<td valign="top" width="60">
<p align="center">251</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td valign="top" width="99"><strong>TOTAL</strong></td>
<td valign="top" width="70">
<p align="center"><strong>352</strong></p>
</td>
<td valign="top" width="64">
<p align="center"><strong>381</strong></p>
</td>
<td valign="top" width="63">
<p align="center"><strong>543</strong></p>
</td>
<td valign="top" width="64">
<p align="center"><strong>677</strong></p>
</td>
<td valign="top" width="60">
<p align="center"><strong>919</strong></p>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p>La mayoría de las <strong><span style="text-decoration: underline;">viviendas presentaba un estado lamentable</span></strong> y no reunía los mínimos imprescindibles para el desenvolvimiento de la vida y eran un peligro para la salud de sus moradores. Las denuncias en 1878 acerca de las casas de la fábrica del Carmen y las de la calle Portu (propiedad de Paulino Echevarria) son una muestra de ello. &#8220;<em>Más parecen cuadras que habitaciones destinadas a seres racionales, con escasa ventilación, bajos techos, pues algunas no llegan a los dos metros de altura, húmedas, otras sin entablación en el piso y todas sin revoque de ninguna clase en las paredes&#8230;&#8221;. </em></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">El agua consumida</span></strong> provenía de manantiales (que surtían de agua no mediante tuberías sino mediante caños abiertos) o pozos artesianos abiertos al efecto (Desierto y Luchana). La recogida de excrementos se realizaba a través de pozos negros o sacando las inmundicias de tiempo en tiempo. El servicio de agua a domicilio se inaugura en 1895 Nada tiene de extraño que en torno a 1900 la esperanza de vida de los baracaldeses no supere los 30 años.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Si la imagen que desprende la vega baracaldesa en 1825 refleja fielmente la realidad de muchos siglos anteriores, la proyectada a finales del siglo XIX es la que ha llegado hasta la última década del siglo XX y que, en pocos años, ha comenzado también a transformarse.</span></strong></p>
<p align="center"><strong><span style="text-decoration: underline;">www.ezagutubarakaldo.net</span></strong></p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>BARAKALDO 1911</title>
		<link>http://www.ezagutubarakaldo.net/es/2012/04/22/barakaldo-1911/</link>
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		<pubDate>Sun, 22 Apr 2012 18:12:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>

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		<description><![CDATA[3 de enero de 1911. Hay polémica entre socialistas y radicales. Perezagua, en un mitin socialista en Baracaldo, arremete &#8220;ferozmente&#8221; contra Lerroux por su viaje previsto para el 5 de enero a Bilbao y &#8220;acusándole gravemente con motivo de una recaudación que se hizo para los huelguistas de los Altos Hornos&#8221;. Lo cuenta ABC. 21 [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<ul>
<li><img class="alignleft size-medium wp-image-2550" title="Altos Hornos 1887" src="http://www.ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2012/04/Altos-Hornos-1887-271x300.jpg" alt="" width="236" height="261" />3 de enero de 1911. Hay polémica entre socialistas y radicales. Perezagua, en un mitin socialista en Baracaldo, arremete &#8220;ferozmente&#8221; contra Lerroux por su viaje previsto para el 5 de enero a Bilbao y &#8220;acusándole gravemente con motivo de una recaudación que se hizo para los huelguistas de los Altos Hornos&#8221;. Lo cuenta <a href="http://hemeroteca.abc.es/" target="_blank">ABC</a>.</li>
<li>21 de marzo de 1911. &#8220;Se ha celebrado una reunión en el Gobierno civil por los mineros de la zona del río <strong>Regato</strong> y los vecinos del Ayuntamiento de Baracaldo para ver de hallar una solución en el asunto del <strong>enturbamiento de las aguas</strong>. Los mineros y los vecinos expusieron las causas de ello, acordándose que los técnicos emitan informe, teniendo en cuenta los perjuicios que puede ocasionar á la salud del vecindario&#8221;. Publicado en <a href="http://www.lavanguardia.es/" target="_blank">La Vanguardia</a>.</li>
<li>30 de abril de 1911. &#8220;En la <strong>mina Juliana</strong> se ha librado una verdadera batalla campal entre los obreros que trabajan en ella&#8221;, relata ABC. Con armas de todo tipo, el balance es &#8220;incontables heridas de arma blanca&#8221; y &#8220;asistencia facultativa&#8221; para 189 personas, una de ellas &#8220;gravísima&#8221;.</li>
<li>9 de junio de 1911. &#8220;En Baracaldo se cayó de un cuarto piso en una obra de la calle de la Bomba el obeso Matías Cuesta, quedando en gravísimo estado&#8221;. Lo cuenta La Vanguardia.</li>
<li>12 de julio de 1911. El tranvía no es algo nuevo, como lo demuestra el periodista de ABC que da cuenta de la dramática noticia de que &#8220;<strong>el tranvía eléctrico</strong> de Bilbao á Santurce <strong>ha atropellado en</strong> el barrio de <strong>Luchana al niño de siete años Eugenio Romo, matándole</strong>&#8220;, mientras en Bilbao se vivía el &#8220;lamentable espectáculo&#8221; de que &#8220;dos jóvenes poco aprensivas&#8221; aparecieran en el concierto del paseo del Arenal &#8220;vistiendo falda <em>entravée</em>, pero sumamente exagerada&#8221;. Los &#8220;picoteos y piropos&#8221; de &#8220;algunos hombres&#8221; alcanzaron tal intensidad que tuvo que intervenir la policía, que escoltó a las afectadas al coche que las devolvió a su domicilio.</li>
<li>1 de agosto de 1911. En el barrio de Alonsótegui. &#8220;Dos grupos de obreros llegaron á las manos por asuntos de la pasada huelga. Después de un cuarto de hora de lucha, cayeron dos de ellos heridos gravísimos y otros leves. La benemérita practica detenciones&#8221;, dice La Vanguardia.</li>
<li>3 de septiembre de 1911. Los anuncios de ABC incluyen una &#8220;<strong>institutriz inglesa</strong>&#8221; que ofrece sus servicios en Baracaldo.</li>
<li>9 de septiembre. La Vanguardia informa de que el gobernador ha suspendido el mitin previsto en Baracaldo el 11 de septiembre en el que iba a intervenir el diputado socialista <strong>Pablo Iglesias</strong>.</li>
<li>10 de septiembre de 1911. Bajo el título de &#8220;La huelga de Bilbao. El conflicto se agrava&#8221;, el periodista de ABC explica que hay &#8220;graves rumores&#8221; de heridos &#8220;por cargas y agresiones&#8221; e incluso un hombre muerto, además de sabotajes por los obreros de Altos Hornos. &#8220;En vista de todo esto, quise comprobar personalmente tales rumores, que me parecían exagerados, y recorrí Baracaldo y Sestao, sin hallar, afortunadamente, confirmación á las alarmantes noticias&#8221;. Sin embargo, sí constata que &#8220;<strong>la paralización es completa</strong>&#8220;, salvo en Astilleros del Nervión, que accedió en 1910 a las pretensiones de los trabajadores. &#8220;Las fuerzas de caballería circulan sin cesar, disolviendo grupos&#8221;.</li>
<li>11 de septiembre de 1911. &#8220;A las nueve y cuarto de la mañana llegó, procedente de Burgos, el regimiento de la Lealtad, compuesto por tres jefes, veintiún oficiales, 215 soldados, cuatro caballos y un carro. Se alojan en las escuelas de Concha, de donde salió para Baracaldo el regimiento de Cuenca&#8221;, relata La Vanguardia.</li>
<li>12 de septiembre de 1911. La Vanguardia recoge que se han producido &#8220;tres heridos graves y cuatro leves&#8221; en los enfrentamientos de los huelguistas con la policía y militares en Baracaldo. Al principio se anunció un muerto porque un herido &#8220;gravísimo&#8221; recibió &#8220;un <strong>balazo en la cabeza</strong>&#8220;. Las votaciones &#8220;en todos los oficios&#8221; respaldan &#8220;por gran mayoría&#8221; la huelga. Los hechos se han producido durante la marcha de &#8220;unos 3.000 obreros&#8221; desde las minas a Baracaldo &#8220;con el propósito, según se dijo, de asaltar los Altos Hornos&#8221;. La Guardia Civil intentó cerrar el paso, pero las huelguistas consiguieron llegar a la fábrica. Los números del instituto armado cargaron, &#8220;en combinación con un escuadrón de lanceros de Bordón, disparando fusiles&#8221;. El periodista del diario catalán dise que &#8220;el pánico que entonces de produjo es indescriptible&#8221;. Los heridos más graves son todos mineros: &#8220;Antonio Baudina, de 17 años, y Juan Iri, de 15, ambos gravísimos; Raimundo Serraló, de 14 años; y Francisco Aramundi, de 19 años, con heridas de pronóstico reservado&#8221;.</li>
<li>12 de septiembre de 1911. Bando del gobernador militar: &#8220;Don Alberto María Borbón y Castelví, marqués de Santa Elena, general de división, gobernador militar de Vizcaya, hago saber: Que habiendo llegado el caso previsto en el art. 13 de la ley de Orden Público de 1870, <strong>queda declarado el estado de guerra</strong> en esta provincia; y con el fin de establecer la normalidad perturbada y asegurar el imperio del derecho, ordeno y mando: Artículo primero. Los grupos de tres personas que se formen en la vía pública con carácter sedicioso serán disueltos por la fuerza, si ofrecieran resistencia, previa la intimidación correspondiente […]. Vizcaínos: Inspirado en la justicia, haré uso de las facultades extraordinarias que me otorga la ley en estas circunstancias; ampararé los derechos de todos y reprimiré por medio de la fuerza y sin contemplación alguna cualquier perturbación&#8221;.</li>
<li>13 de septiembre de 2911. El gobernador delega en su colega militar y se suspende el mitin de Pablo Iglesias convocado en Baracaldo, según La Vanguardia.</li>
<li>15 de septiembre de 1911. Navarro escribe en La Vanguardia. &#8220;Las fábricas La Vizcaya y Altos Hornos siguen custodiadas por la tropa. Los huelguistas siguen resistiendo á las tropas, las cuales guardan prudencia. Sigue lloviendo copiosamente&#8221;.</li>
<li>15 de septiembre de 1911. ABC publica que &#8220;un huelguista que insultó a la fuerza armada&#8221; cayó <strong>muerto por disparos de la Guardia Civil</strong> en la plaza de Villalonga (Desierto). La represión dejó varios heridos más, algunos graves. Los obreros respondieron a los militares lanzándoles &#8220;piedras y ladrillos en gran cantidad&#8221; e incluso &#8220;se oyó un disparo que partió de una casa de la calle del Carmen&#8221;.</li>
<li>17 de septiembre de 1911. Siguen los arrestos. Señala La Vanguadia que &#8220;en Baracaldo han sido detenidos por desacato á la policía once socialistas que estaban en el centro de la calle de la Esperanza, resistiéndose á obedecer á los agentes. Todo ellos han ingresado en la cárcel&#8221;.</li>
<li>17 de septiembre de 1911. &#8220;El más grave de los conflictos que actualmente preocupa, no sólo al Gobierno, sino á la nación entera, es la huelga de Bilbao, que por su extensión y por las violencias á que se han entregado los huelguistas, <strong>tiene pocos precedentes en España</strong>&#8220;, editorializa ABC.<br />
&gt; 19 de septiembre de 2011. &#8220;Hoy amaneció con las fábricas y talleres paralizados&#8221;, describe La Vanguardia. Los huelguistas atraviesan rieles para que no lleguen las tropas a Baracaldo. Los guardias municipal y de seguridad reciben piedras al intentan levantar el bloqueo y responden con disparos. &#8220;La población ofrece un aspecto tristísimo, con los comercios y cafés cerrados, suspendida en absoluto la circulación rodada; las plazas, calles, Bancos y demás edificios públicos, lo propio que les estaciones del ferrocarril, están <strong>tomados militarmente</strong>, y en el puerto el movimiento de buques es casi nulo&#8221;. La Vanguardia anuncia que &#8220;los obreros de los Altos Hornos cobraron sus jornales en la plaza de Baracaldo&#8221;.</li>
<li>20 de septiembre de 1911. ABC también da cuenta de que &#8220;se han pagado los jornales a los obreros de Altos Hornos&#8221; en presencia de las fuerzas del Regimiento de la Lealtad. En la anteiglesia y en Sestao rige el toque de queda y desde las 21.00 horas está <strong>prohibido salir a la calle</strong> &#8220;con el fin de evitar agresiones y ataques a la propiedad&#8221;. La Vanguardia lo explica: &#8220;El coronel del regimiento de la Lealtad, destacado en Baracaldo, ha publicado un bando prohibiendo la circulación por las calles de los vecinos pacíficos después de la nueve de la noche&#8221;. Además, al hilo de la huelga obrera, señala que &#8220;ha sido detenido aquilino Gómez, presidente del Centro Federalista de Baracaldo&#8221;. Hay un rosario de arrestos en la comarca de Bilbao.</li>
<li>21 de septiembre de 1911. &#8220;Por Baracaldo ha circulado una hoja excitando a los obreros á que no desmayen y á que eviten choches con la fuerza pública&#8221;. La huelga sigue, relatan ABC y La Vanguardia, diario este último que, por su parte, cuenta que junto a Altos Hornos, un soldado &#8220;disparó dos veces su fusil contra un grupo de huelguistas que estaba en la punta del ferrocarril de Portugalete&#8221;. No informa de bajas sino de la huida &#8220;amedrentados&#8221; de los trabajadores, a los que, por otro lado, se responsabiliza de la muerte de un empleado de la siderúrgica &#8220;apaleado bárbaramente&#8221;. Mientras, &#8220;el consejo de administración de los <strong>Altos Hornos</strong> ha acordado<strong> testimoniar á los jefes, oficiales y soldados</strong> del regimiento de la Lealtad <strong>su gratitud, por los brillantes servicios</strong> que prestaron en Baracaldo con motivo de las huelgas&#8221;.</li>
<li>22 de septiembre de 1911. ABC cuenta que, mientras &#8220;llueve torrencialmente&#8221;, &#8220;en un huerto de Baracaldo, próximo á los depósitos de agua, ha sido sorprendida una reunión clandestina de obreros de la zona fabril&#8221;. El regimiento de Cuenca apresó a 15 trabajadores que &#8220;inmediatamente fueron amarrados y conducidos á la cárcel de Baracaldo&#8221;. En total, se da cuenta de <strong>156 detenciones</strong>, incluido el concejal socialista Marcos Azaita, &#8220;&#8216;a quien se cree complicado en los sucesos&#8221;.</li>
<li>23 de septiembre de 1911. ABC informa de que las fábricas han empezado a reanudar sus actividades, a pesar de que en <strong>Altos Hornos</strong> ha habido <strong>sabotajes</strong> y se han obstruido la boca de los hornos dejando enfriar grandes bloques de acero. Este 23 de septiembre trabajan en Altos Hornos unos 500 trabajadores mientras los patronos mineros anuncian que se reanudarán las labores en las minas el lunes 25 &#8220;si los obreros lo solicitan y los patronos estiman suficiente el número de trabajadores&#8221;. Según el diario, &#8220;la normalidad está restablecida&#8221;.</li>
<li>25 de septiembre de 1911. El periodista de La Vanguardia escribe: &#8220;La policía continúa practicando detenciones de gente revoltosa&#8221;.</li>
<li>9 de octubre de 1911. La Vanguardia explica que el teniente de alcalde de Bilbao, el socialista Facundo Perezagua, ha ingresado en prisión para cumplir dos meses de pena por un delito de &#8220;injurias á la autoridad&#8221; durante un mitin realizado en Baracaldo.</li>
<li>15 de octubre de 1911. &#8220;La <strong>colonia aragonesa en Baracaldo</strong> celebró con gran animación ayer y hoy la fiesta de la patrona la Pilarica, habiendo verificado una solemnidad religiosa en el templo de los Salesianos, un banquete y bailes&#8221;.</li>
<li>24 de octubre de 1911. La Vanguardia revela una <strong>tragedia</strong>. &#8220;En la casa número 10 de la calle de San Juan del pueblo de Baracaldo, una niña de 21 meses cayó dentro de una tina de lejía que preparaba su madre para colar ropa. Cuando fueron á sacar á la niña, ésta era ya cadáver. Se llamaba Carmen Rosabal Larrea. La madre se ha afectado tanto que está gravemente enferma&#8221;.</li>
<li>18 de noviembre de 1911. Las<strong> elecciones municipales</strong> dan el triunfo a las derechas en Bilbao y la mayoría de los pueblos de Bizkaia. La Vanguardia cuenta que en el colegio del Regato se ha roto una urna y un hombre resultó herido de una pedrada y alcanzado por un disparo por parte de otras personas después de que intentara romper otra urna en el distrito Desierto.</li>
<li>4 de diciembre de 1911. &#8220;Ante la iglesia de Baracaldo se ha celebrado una reunión en la cual nombróse una comisión que dirigirá la benéfica <strong>Fundación Miranda</strong>, destinada a auxiliar á los ancianos pobres. El fundado ha hecho donativos de grandes cantidades para construir dicho asilo, presupuestando su coste en 500.000 personas, habiendo destinado para el sostenimiento del mismo más de dos millones de pesetas&#8221;, refleja La Vanguardia.</li>
<li>13 de diciembre de 1911. Siguen hasta el último mes del año las consecuencias de la represión del a huelga. ABC anuncia que &#8220;en breve&#8221; se someterá a<strong> consejo de guerra </strong>al socialista Conde Pelayo (hijo) &#8220;por el delito de agresión a las tropas que le detuvieron en Sestao y por excitar a al desorden á los huelguistas en la playa de Baracaldo&#8221;.</li>
<li>16 de diciembre de 1911. Se celebra el banquete con un centenar de asistentes en homenaje al <strong>novillero baracaldés Serafín Vigiola &#8216;Torquito&#8217;</strong> y su buena temporada</li>
<li>20 de diciembre de 1911. Un incendio afecta a una extensión de más de cuatro kilómetros de monte en Castrejana, arrasando robles, hayas y maleza, y causando la muerte de ganado. &#8220;Han sufrido grandes daños posesiones de los ayuntamiento de Bilbao y Baracaldo y de los vecinos viuda de Uhagón, Ortiz de las Rivas y Zabalburu&#8221;, señala La Vanguardia.</li>
<li>21 de diciembre de 1991. La Vanguardia relata que &#8220;en el pueblo de Baracaldo, punto denominado &#8220;Beran&#8221;, una cuadrilla de malhechores <strong>atracó</strong> á un obrero de los Altos Hornos apellidado Garayo, exigiéndole la quincena que acaba de cobrar. […] La prensa llama la atención de las autoridades para evitar estos hechos en dicho pueblo. Se cree que <strong>la causa</strong> de los mismos los motiva <strong>la miseria por la falta de trabajo</strong>. Se han cometido también otros robos sin importancia&#8221;.</li>
<li>29 de diciembre de 1911. Fin de año dramático. La línea del ferrocarril de Portugalete registra el día 29 un <strong>choque de trenes</strong>, uno el salido de la villa jarrillera hacia Bilbao y el segundo el tren de Triano con origen en la estación de Desierto. El lugar del siniestro es el puente de Galindo, entre Sestao y Desierto, &#8220;originándose un <strong>pánico horrible</strong> entre los viajeros&#8221;. El balance es de <strong>21 heridos</strong> que son atendidos en la casa de socorro de la anteiglesia. Los graves son el conductor José María Santiesteban; José Iriarte; &#8220;un hijo de Emilia Muerza, de Somorrostro&#8221; y el niño de 16 meses Jaime Meranandorena, de Bilbao. Los leves son José Azcuna, Primitivo Fernández, Irene Meranandorena, José Velao, Graciana Gurrichaga, Agustín Martínez, Domingo Elordi, Luis Rodríguez, Juan Arjona, Saniel González, José Lecuña, Pedro Echave, Juan Ugarteche, Gregoria Larráez, el concejal de Portugalete Domingo López y Emilia Muerza.</li>
</ul>
<p>Tomado de Barakaldodigital</p>
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		<title>Minería en el Regato (y XI)</title>
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		<pubDate>Sat, 24 Mar 2012 07:56:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Industria]]></category>

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		<description><![CDATA[Desaparición de Luchana Mining El estallido de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) desorientó a los empresarios mineros: Franco – Belga cesó durante unos meses la actividad; Orconera redujo la plantilla y días de trabajo; Luchana Mining se dedicó al desescombro hasta que en setiembre de 1914 paralizó totalmente las labores. Las páginas de El Liberal [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img class="alignleft size-medium wp-image-2530" title="bengolea_1" src="http://www.ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2012/03/bengolea_1-300x167.jpg" alt="" width="252" height="140" />Desaparición de Luchana Mining</strong></p>
<p>El estallido de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) desorientó a los empresarios mineros: Franco – Belga cesó durante unos meses la actividad; Orconera redujo la plantilla y días de trabajo; Luchana Mining se dedicó al desescombro hasta que en setiembre de 1914 paralizó totalmente las labores. Las páginas de El Liberal se hacían eco del continuo desfile de obreros sin trabajo por el Ayuntamiento a inscribirse en las listas para obtener socorros en especie en febrero de 1915.</p>
<p>Ahora bien, poco tiempo después, los pedidos para la fabricación de armamento por los aliados permitieron mantener a buen nivel las exportaciones, sobre todo, de los minerales de mayor calidad. Los empresarios confiaban en que una vez terminada la contienda la situación del sector mejoraría. No fue asó. En los años inmediatamente posteriores se mantuvieron los niveles de exportación, para bajar drásticamente a poco más de medio millón de toneladas en 1921.</p>
<p>Desde los últimos años de la Gran Guerra, las siderurgias inglesas habían instalado hornos Martin-Siemens básicos, cuya carga requerían casi un 80 por ciento de chatarra –muy barata por la enorme oferta postbélica – en la producción de acero (Escudero, 1998; p.290). Por otro lado, en 1921 se desarrolló en Inglaterra una importante huelga de carboneros. La suma de ambos factores explicaría la gravedad de la crisis. Ante la falta de pedidos, los precios bajaron, incrementándose las existencias en los depósitos al no encontrar salida, sobre todo, los de inferior calidad: los carbonatos.</p>
<p>Muchas explotaciones estaban paradas, «y en las más importantes solo se trabaja tres días por semana, y esto para evitar un conflicto social». El aprieto afectó naturalmente a Luchana Mining, que se plante6 cerrar y vender sus instalaciones. A tal efecto hizo inventario y tasación pericial de las propiedades en Luchana (viviendas de empleados, chalet, oficinas, cocheras, laboratorio, cuadra y tres pequeños terrenos próximos al cargadero), valoradas todas ellas en algo más de un millón de pesetas.</p>
<p>Ya a principios de febrero de 1921, el gerente había comunicado al alcalde de Barakaldo su intención de despedir a 198 trabajadores en el plazo de un mes; en marzo del siguiente año, paralizaría totalmente las labores.</p>
<p>Mientras tanto, la empresa realizaba exploraciones en Pickwick en Arnabal, pero los sondeos no resultaron positivos, a pesar de haber alcanzado cotas de gran profundidad. No podía recurrir ahora, como había hecho en el pasado, a la compra de minas a otros propietarios —Linda y Mendivil fueron adquiridas en 1912— ni a la demarcación de nuevos yacimientos —en 1919 fue denunciada Encontrada—, pues un decreto de 14 de junio de 1921 lo prohibía expresamente a las compañías extranjeras. Las prospecciones desalentadoras, el agotamiento de las reservas y la política proteccionista en el sector amenazaban su presencia en Barakaldo.</p>
<p>La situación de los mineros llegó a ser angustiosa, viéndose obligado el Ayuntamiento a instalar un comedor en El Regato, donde se suministraban dos comidas diarias a los parados y sus familias. Los mineros en 1923 (Luchana Mining, 64, Orconera, 198 y Franco-Belga, 40) no representan más de un seis por ciento de los trabajadores locales.</p>
<p>De todos modos, superada la apurada situación del mercado, Luchana Mining adoptó el trabajo a destajo y solicitó hacerlo también los festivos para incrementar la producción. Durante 1924 con 173 jornaleros extrajo 43.800 toneladas y al año siguiente poco más de treinta y siete mil. Pero la dependencia del mercado británico anunciaba su definitivo cierre, porque «la mayor o menor actividad de nuestras minas de Vizcaya —afirmaba el ingeniero Luis Barreiro—, está casi siempre relacionada con la mayor o menor actividad de las siderurgias inglesas.</p>
<p>Como cinco arios antes, en 1926 se desarrolló en Inglaterra una nueva huelga de mineros del carbón, uno de los conflictos laborales más largos de su historia, con la consiguiente paralización de las siderurgias, determinando el abandono definitivo de Luchana Mining, desesperanzada de que volvieran mejores tiempos.</p>
<p>La decadencia del sector era evidente desde 1914. Durante la Primera Guerra Mundial los costes laborales se habían duplicado y, en aquel año, la cotización del mineral superaba a la de 1926:</p>
<p>Como, por otra parte, el precio de costo es hoy aproximadamente el doble, en ambas clases (carbonato y rubio), se percatara el lector cuan distintos son los negocios mineros del año 1926 y 1913, teniendo que vender un carbonato que cuesta el doble que entonces a un precio 30 por 100 inferior.</p>
<p>Hemos dicho que el coto de Arnabal se caracterizaba por la abundancia en carbona­tos que, a pesar de su menor precio, casi no se compraban; por otro lado, la generalización de la crisis perjudicaba al principal negocio de la compañía: el transporte de minerales de otras empresas, que ahora ape­nas significa la cuarta parte de lo arrastrado en del periodo 1888-1913.</p>
<p>En esta coyuntura tan difícil, Luchana Mining negocio la venta de sus propiedades con AHV, cuyo gerente, Eduardo Merello, opinaba que la compra sepia muy interesante: especialmente bajo el punto de vista del aprovisionamiento de calizas, y el de la solución del problema del transporte de escorias y escombros, así como el cargue de los hornos altos». En efecto, la compra permitiría cubrir el consumo de caliza en los hornos, estimado entre ciento cincuenta y ciento ochenta mil toneladas anuales, pues las reservas del coto de Arnabal se estimaban en más de quince millones.</p>
<p>En julio de 1927, AHV compraba todas las propiedades, derechos y ferrocarril de la empresa británica, por 35.000 libras esterlinas o 988.750 pesetas, bastante menos de lo tasado a precios de mercado seis años antes. En el mes de diciembre, Altos Hornos adjudicaba las canteras y el suministro de caliza a la compañía de Demetrio Retolaza y Eugenio Gorostiza, fijándose el precio en fundición de la cantidad servida. Si durante la explotación aparecieran vetas de mineral, AHV se comprometía a comprarlo a comprarlo, pagando 13 pesetas la tonelada de carbonato calcinado y 10 la de rubio lavado, aparte de las 4 pesetas de gastos por arranque y transporte.</p>
<p>Mientras hubo actividad en las canteras, la línea de El Regato siguió funcionando y transportando el mineral de las pocas minas en las que se trabajó hasta la guerra civil. Una vez acabado el conflicto armado, con la fijación por el Gobierno de un cupo de mineral a precio tasado -muy bajo- para las industriales nacionales, el pobre consumo de estas y la paralización del mercado exterior por la Segunda Guerra Mundial, la crisis se extendería a toda la provincia: solo trabajaban 31 minas en 1943.</p>
<p>En la cuenca del Cadagua, en el área comprendida entre Zaramillo y Samunde, se pusieron entonces en explotación, para la factoría de Santa Agueda de Castreja, Amalia y el coto de Saratxo -Santa Regina, Modesta y Carlota-, con resultados inferiores a las cinco mil toneladas anuales. Las locomotoras de las compañías Franco-Belga y Orconera, en cuyos yacimientos se arrancaba más de la mitad del mineral vizcaíno, seguían cruzando el pueblo con sus vagones cargados de rubios y carbonatos para Altos Hornos. Para asegurar el autoabastecimiento, AHV compraría en 1948 la totalidad de las acciones de Orconera Iron Ore (hasta 1971 no se haría con la propiedad de lo que había sido Franco-Belga). Se planteé también la reapertura de las explotaciones de Luchana Mining, encargándose varios estudios y reconocimientos de las reservas, idea desechada finalmente por la escasa calidad y pobreza de los filones.</p>
<p>De todos modos, a pesar del evidente agotamiento del criadero, entre los años cincuenta y sesenta del pasado siglo, previamente a la inauguración del pantano municipal de Loyola (1964), se explotaron con medios rudimentarios varias minas de El Regato. Simplemente se intentaba aprovechar las chirtas de algunos yacimientos importantes en el pasado, como Mendivil; otro tanto pretendería una compañía alemana (Lipperheide) en las escombreras de Parcocha en Pena Mora, muy cerca del barrio de Agirre, si bien con resultados poco halagüeños. La última explotación en los montes de Triano —Bodovalle— dejaría de trabajar en 1993; poco después lo haría AHV. Quedaba tras ellos una comarca esquilmada después de aportar durante mas de un siglo la materia básica para el progreso de Bizkaia, el hierro.</p>
<p>Agotada su legendaria riqueza, recibimos como legado un suelo pobre incapaz de regenerarse un paisaje gravemente alterado por balsas, escombreras, lagos artificiales y galerías, a veces aprovechadas como vertedero de materiales peligrosos (lindane) , es el caso de Julianas. Relegada como siempre por los poderes públicos, la zona minera se enfrenta al difícil reto de encontrar su futuro.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="right">
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		<title>Minería en El Regato (IX)</title>
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		<pubDate>Sat, 10 Mar 2012 08:12:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>

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		<description><![CDATA[Los poblados mineros El desarrollo industrial y la demanda de jornaleros sin especial capacitación para trabajar en obras de infraestructuras y en la minería atrajeron, en primer lugar, a muchos vizcaínos de lugares donde, una vez desaparecidas las industrial tradicionales (carboneo, ferrerías), se produjo un exce­dente de mano de obra: Gordejuela, Zalla, Güeñes, Carranza, Orozko, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><span style="text-decoration: underline;"><img class="alignleft size-full wp-image-2522" title="Barrio-Minero-Arnabal-8-300x185" src="http://www.ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2012/03/Barrio-Minero-Arnabal-8-300x185.jpg" alt="" width="260" height="160" />Los poblados mineros</span></strong></p>
<p>El desarrollo industrial y la demanda de jornaleros sin especial capacitación para trabajar en obras de infraestructuras y en la minería atrajeron, en primer lugar, a muchos vizcaínos de lugares donde, una vez desaparecidas las industrial tradicionales (carboneo, ferrerías), se produjo un exce­dente de mano de obra: Gordejuela, Zalla, Güeñes, Carranza, Orozko, etc., pueblos que, en 1887, tenían menos habitantes que treinta años atrás. También hubo una importante inmigración del valle de Ayala y otras comarcas alavesas, así como de jorna­leros de Mena donde, en 1885, ya faltaban brazos para la agricultura.</p>
<p>No todos estos hombres abandonaban sus pueblos definitivamente; un buen porcentaje regresaba a sus casas familiares en las épocas de cosecha y de siembra. Eran los llamados temporeros.</p>
<p>En algunos municipios la mayoría de la población se ocupaba en las minas, pero en Barakaldo apenas suponla un pequeño por­centaje radicado, sobre todo, en Luchana, Retuerto, El Regato y Alonsotegi. Su número fluctuaba de un año a otro, dependiendo de las empresas que trabajaran y de la situa­ción del sector. En 1903, por ejemplo, de los 11.411 mineros de la provincia, 897 residían en la anteiglesia; cinco años después, según la estadística de Inspección de Trabajo, las sociedades empleadoras eran Luchana Mining, Orconera, Franco-Belga y Eugenio Solano (contratista de <em>Anton), </em>sumando entre las cuatro 824 trabajadores, lo que suponla casi un 22 por ciento de los 3.797 asalariados de Barakaldo, porcentaje que descendería paulatinamente.</p>
<p>En nuestro pueblo tan solo el lugar de Arnabal del valle de El Regato reunía las condiciones de un barrio minero. En 1887, sus 273 habitantes (82 por ciento varones), la mayoría transeúntes, vivían en tres edifi­cios de una planta, probablemente barra­cones de madera o cuarteles, muy próxi­mos a los tajos, de modo que apenas tarda­ran en llegar a su puesto de trabajo. En estos barracones en manos de las empresas, de contratistas o de simples capataces se obligaba a los mineros a alojarse en condi­ciones increíbles de hacinamiento e insalu­bridad.</p>
<p>Las chabolas, sin apenas ventilación, carecían de cualquier mobiliario, a excep­ción de un buen número de camastros; tam­poco disponían de agua, lavabos y retretes. Ni las ordenanzas municipales de construc­ción, ni el <em>Reglamento de policía e higiene que debe regir en la zona minera o fabril de los muni­cipios de Baracaldo, Sestao&#8230; (1886), </em>propuesto por la Junta Provincial de Sanidad y la Comisión de Patronos Mineros, ni el llama-do &#8220;pacto de Loma&#8221; (1890), ni las ocasiona­les inspecciones de sanidad, se cumplían demasiado.</p>
<p>Todavía en 1896, <em>La Lucha de Clases </em>publi­caba un informe del inspector de sanidad en el que se denunciaba que: «Los cuarteles del señor (Tomas) Santurtún necesitan modificaciones; en el departamento de las 14 camas, hay que disminuirlas a diez y aumentarse la ventilación; en el de doce camas, reducirlas a siete aumentando también la ventilación; en el departamento en que hay tres camas, prohibición absoluta de que duerma nadie, así como también en el que hay trece camas, reducirlas a seis, por no reunir las condiciones higiénicas necesarias.</p>
<p>Ahora bien, en 1903, los cuarteles, cha­bolas, cuevas y barracones eran casi una excepción. Luchana Mining disponía enton­ces de varias casas de una, dos y tres plantas para albergue de sus obreros en Luchana, Arnabal y El Regato (Casanueva). Ahora bien, si tenemos en cuenta que alojaban a muchos de ellos y a sus familias, no solucionaron el hacinamiento As)&#8221;, los diez edificios del enclave de Arnabal cobijaban en 1910 a 271 personas.</p>
<p>Estos pequeños poblados estaban situa­dos en pleno monte, en parajes inhóspitos y aislados, deshabitados hasta entonces: Matamoros, La Arboleda, Saratxo (Güeñes), Arnabal, Burzako, La Felicidad, Elvira (Galdames), etc., no tenían más comunica­ción con los núcleos de Barakaldo, Trapagaran, Galdames o Güeñes, que los propios trenes mineros y algunas sendas y caminos.</p>
<p>Aunque la prosperidad vizcaína fuera deudora de la explotación minera, la comar­ca apenas sacaba partido de su riqueza. Y, a pesar de los ingresos que reportaban a las arcas provinciales las elevadas tarifas del tren de Triano, y a las finanzas municipales los arbitrios sobre el consumo de los mine­ros, a las autoridades «no se les acomoda invertir ninguna cantidad para atender las imperiosas necesidades de estas poblaciones nacientes» (Goenaga, 1883: pp. 54-55).Muchas veces se llegaba al extremo que refleja la siguiente petición de los vecinos de Arnabal al Ayuntamiento en la primera década del siglo XX:</p>
<p><em>Los subscritos se ven en la imprescindible necesidad cuando tienen que conducir un </em><em>cadáver al cementerio del Regato, de </em><em>pedir permiso a la Luchana Mining </em><em>Company para bajarle por los pianos incli­</em><em>nados, teniendo por lo tanto que suspen­der dicha compañía todo movimiento de los mismos</em>.</p>
<p>Por otro lado, los patronos mineros es posible que temieran la temporalidad y brevedad de las explotaciones, como señalaba Lazurtegui. No era el caso, desde luego, de las grandes empresas, Orconera o Franco­Belga, con contratos de arrendamiento de larga duración. Pero lo cierto es que las pri­meras inversiones de carácter social tardaron en llegar, y se dirigieron hacia aquellos servicios que podían apartar a los pobres e &#8220;inocentes trabajadores&#8221; de las <em>malas influen­cias, </em>protegiéndoles de quienes rechazaban el orden establecido.</p>
<p>&nbsp;</p>
<table width="100%" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td>
<div>
<p>&nbsp;</p>
</div>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>Pionera, en este aspecto, seria la donación de Orconera de las campanas para San Ignacio de Retuerto en 1879. Más tarde, en el espacio minero propiamente dicho, proli­feraron pequeñas ermitas, restauradas o construidas por empresas y mineros: San Sebastian (Saratxo), Santa Quiteria (Sa­munde), San Bernabé (Castaños), San Antolín (Irauregi), San Martín (Alonsótegi), Santa Lucia (El Regato), La Magdalena (Galdames), etc. De todos modos, fueron los pro­pios pueblos quienes aportaron mayores recursos en la erección de las parroquias de El Regato (1887) y La Arboleda. Pero el anti­clericalismo y la irreligiosidad entre los habi­tantes de la cuenca minera siguió siendo común, provocando en múltiples ocasiones actos violentos contra lo sagrado, sus símbo­los y representantes.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;"> </span></strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Los hombres</span></strong></p>
<p>Las míseras condiciones de vida de los mineros, la carencia de servicios que aten­dieran sus necesidades y la imposibilidad de mejorar por si mismos su situación por la desmedida ambición patronal, tan solo inte­resada en incrementar sus beneficios, les animó  a asociarse en sindicatos y fundar agrupaciones de resistencia y socialistas. Una de las primeras asociaciones de este tipo se constituyó en La Arboleda en 1888, formada exclusivamente por jornaleros de las minas.</p>
<p>El relativo éxito obtenido por los traba­jadores en la huelga general de 1890, esti­muló la creación de una agrupación en El Regato al ario siguiente. Pero el pago de cuotas, la temporalidad de la mayoría de los jornaleros, el despido de los afiliados a sociedades de clase y la crisis de 1894/95 impidieron un funcionamiento estable, si bien parecía resucitar de vez en cuando para coordinar una petición laboral concreta, desapareciendo inmediata­mente después.</p>
<p>La patronal ne­gaba cualquier re­presentatividad a las sociedades obre­ras, porque apenas contaban con el diez por ciento de afiliación. Real­mente sus efectivos eran muy escasos, aunque en Bara­kaldo, en 1906, estaban organizados 360 trabajadores, casi el 30 por ciento del total provincial. El número afiliados sufría grandes variaciones, creciendo de forma importante en épocas de conflicto.</p>
<p>Posiblemente, la conciencia de su debilidad influirla en la violencia de las huelgas. Las graves alteraciones del orden público forzaban a intervenir al Gobierno, que enviaba fuerzas del ejército para mantener el orden. Cu­riosamente la acti­tud de los mandos militares fue favo­rable a las prin­cipales demandas obreras, sobre todo, en las huelgas generales de 1890, 1903 y 1910.</p>
<p>A los contratistas y empresarios les parecieron injustas las resoluciones de los mandos militares, por lo que insistían ante Gobierno, y Diputación para que se dotara a la zona de fuerza armada suficiente, capaz de reprimir las coacciones del pequeño grupo de agitadores socialistas que provocaban las huelgas, y de garantizar el orden y la libertad de trabajo.</p>
<p>Por lo menos dese 1891 se venía planteando que algún cuerpo armado se instalara en la zona de Arnabal, punto relativamente alejado de la recién creada casa-cuartel de La Arboleda (Matamoros) costeada por Orconera Iron Ore. Pero el establecimiento del cuartel de la Guardia Civil en Arnabal no se hizo efectivo hasta 1904, cuando la compañía cedió al Ministerio de Gobernación un edificio para alojar varios números del cuerpo armado. Desde luego, no parece casual que el convenio se firmara poco después del protagonismo alcanzado por los trabajadores de Luchana Mining en las huelgas parciales de 1902 y en la general de 1903.</p>
<p>La progresiva fijeza y afianzamiento de los obreros (en 1900, sólo la tercer parte de la población de Arnabal era transeúnte) con el consiguiente incremento de las relaciones de vecindad, influyó en el desarrollo del espíritu colectivo, lo que se tradujo no sólo en la reivindicación de la mejora de las condiciones laborales y de aumentos salariales sino también de una cada vez mayor implicación en los asuntos públicos.</p>
<p>En 1899, Cristóbal Juez, presidente de la “sociedad político-económica del partido socialista obrero” de Retuerto, obtenía permiso para reunirse los domingos en la escuela del barrio. Ese año, por primera vez en Barakaldo, un candidato de un partido obrero obtenía acta de concejal en las elecciones municipales.</p>
<p>Durante un largo periodo, los únicos candidatos progresistas a la corporación barakaldesa fueron elegidos por esta circunscripción: Emeterio Vitorica (socialista), José de Garay (republicano), Mauro Ozaita (socialista), Evaristo Fernández (socialista), etc. Esta circunstancia era remarcada por el <em>Eco de Baracaldo</em> en un artículo titulado “el despertar del obrero baracaldés”, publicado tras las elecciones de 1909: «el distrito de Retuerto está probado que pertenece, de hecho y de derecho, su minoría, a las izquierdas».</p>
<p>Gracias a esta circunstancia, por primera vez, la voz de los jornaleros llegaba al Ayuntamiento. En 1898 se quejaban de que sus hijos debían emplear una hora para ir a la destartalada vivienda-escuela de El Regato, por lo que muchas veces ni siquiera asistían. Y se preguntaban qué iba a ser de aquellos niños cuando alcanzaran «diez u once años para que todos vayan a ganar el pan con el sudor de su rostro».</p>
<p>Algunas leyes socialistas reguladoras del trabajo infantil, aprobadas poco después, influyeron en que la empresa aceptara sus peticiones.</p>
<p>En la alhóndiga de Arnabal, a partir de 1901, la planta superior se dedicó a escuela de los sesenta niños de la barriada. La empresa colaboraría en el municipio APRA abonar el salario y las gratificaciones (educación de adultos) del maestro José Sánchez.</p>
<p>Desde 1915,  Laura Santamaría, Soledad Revuelta, Mercedes Luzar y Martín de Santurtun estuvieron sucesivamente al frente de esta escuela unitaria mixta hasta su cierre definitivo en 1944; no había entonces actividad minera, apenas contaba con diez alumnos e incumplía las directrices gubernamentales sobre coeducación.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Minería en el Regato (VI)</title>
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		<pubDate>Tue, 17 Jan 2012 18:47:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Industria]]></category>

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		<description><![CDATA[Otras infraestructuras de transporte A partir de 1898, coincidiendo con la guerra de Cuba y la del Transvaal, en la que tomó parte Inglaterra, se produjo un enca¬recimiento del mineral y una importante devaluación de la moneda española. Una libra esterlina equivalía ese año a 39 pesetas cuando en la década anterior rondaba las 25 [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img class="alignleft size-full wp-image-2450" title="ayuntamiento-barakaldo-5" src="http://www.ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2012/01/ayuntamiento-barakaldo-5.jpg" alt="" width="252" height="189" />Otras infraestructuras de transporte</strong><br />
A partir de 1898, coincidiendo con la guerra de Cuba y la del Transvaal, en la que tomó parte Inglaterra, se produjo un enca¬recimiento del mineral y una importante devaluación de la moneda española. Una libra esterlina equivalía ese año a 39 pesetas cuando en la década anterior rondaba las 25 pesetas.<br />
Las denuncias de minas se multiplica¬ron, hasta tal extremo de que, solo en Barakaldo, se registraron más de cincuenta. Vitoria, Llodio, Maruri, Ezequiel Criado y Serapio Goicoechea, entre otros, se hicie¬ron con varias, pero de ninguna tenemos noticia de resultados positivos de explota¬ción. La situación no era muy diferente en otras zonas: de las casi nueve mil registradas en la provincia, en 1901, solo se trabajaba en 148.<br />
Ahora bien, los precios altos permitie¬ron explotar pequeños yacimientos existen¬tes en zonas accidentadas, alejados de las vías férreas. Las compañías de Anduiza, Aróstegui, Gandiaga, Urquidi, Chavarri y Somonte lo hicieron en Barakaldo y Alonsótegi por esta época, instalando cables aéreos para acercar el mineral de la bocamina a los depósitos de los ferrocarri¬les.<br />
Las empresas de El Regato optaron por el denominado sistema Hodgson a vapor que funcionaba mejor en terrenos de pendiente inferior al 25 por ciento. Su instala¬ción era relativamente económica (setenta mil pesetas/km), aunque tenla los inconve¬nientes de requerir bastante mano de obra, carbón para la máquina, un funcionamien¬to deficiente en climas húmedos y lluviosos y gastos de engrasamiento, lo que repercu¬tía en un mayor coste por tonelada kilomé¬trica (0,75 pesetas) que las 0,55 pesetas del sistema Bleichert.<br />
Este coste resultaba excesivo para las grandes compañías, que preferían vías terrestres (pianos inclinados, cadenas flo¬tantes, vías auxiliares, etc.) o disponer de su propio ferrocarril. Parcocha, por ejemplo, que había sido pionera en tender tres vías aéreas tipo Hodgson hasta Ugarte (1876), se planteó en 1891 reemplazarlas por un plano inclinado y trazar una línea férrea hasta Lasesarre. Prácticamente terminadas las obras de relleno, de construcción de trincheras y puentes hasta hace poco visi¬bles en el barrio de San Bartolomé, la ban¬carrota de la casa Murrieta al año siguiente impidió concluirla.<br />
Sin embargo, la orografía, la pobreza de los filones y la pequeña capitalización de los mineros que trabajaron en El Regato obligo a utilizar vías aéreas, cuya instalación, inclu-so, solo fue posible por las inmejorables con¬diciones del mercado.<br />
Uno de estos mineros, Juan José Rivacoba, tendería un cable sin fin de acero, a la vez motor y conductor (sistema Hodgson), hasta la estación de El Regato, previa indemnización a los dueños de los terrenos donde se colocaron los burros o caballetes de diferentes alturas Habla contratado con Luchana Mining, en 1896, el transporte de las menas de Dificultosa y Concepción, situadas en el monte Polveros.<br />
Al año siguiente, los propietarios de la mina Teresa cercana al punto de La Vacuna, en el límite con Güeñes, pidieron la utiliza¬ción de este cable, e hicieron un tendido de 800 ó 900 m que enlazaba con un punto del mismo. El precio convenido era de 0,50 pesetas por tonelada «más el precio exacto que resulte el transporte por los conceptos de jornales que Sean necesarios invertir al efecto, combustible de la máquina, engrasamiento de esta y el tranvía, interés del 5 por ciento anual sobre un capital de 50.000 pesetas que se distribuirá en la proporción correspondiente y la conservación del tran¬vía hasta el ángulo que divide la Teresa con la Dificultosa…», cuyo coste se averiguará y una vez encontrado se sumará al precio señalado.<br />
Otro tanto sucedió en el valle del Cadagua, donde el trazado del tramo de Zorroza a Valmaseda (1890) del Ferrocarril del Cadagua o de Bilbao a Santander promo¬vido por Víctor Chavarri favoreció la puesta en explotación de los yacimientos de Alonsotegi en los montes Zamaya y Zamaipe y zona de Zaramillo comprendida entre Samunde, Güeñes e Irauregi.<br />
El coto de Alonsotegi añadía a la escasez de mineral las pésimas infraestructuras de transporte. Durante tiempo las menas se lle¬varon en barcazas por el arroyo Azordoyaga (coto de Mintechu) y Cadagua hasta los embarcaderos de Urgozo en Castrejana.<br />
Ahora bien, en 1892, el arrendatario de Antón, Máximino Chávarri, instaló un tran¬vía Hogdson automático de 1.800 m de longitud hasta el lugar de Linaza para enla¬zar con el Ferrocarril del Cadagua: Tenía una capacidad de arrastre de 200 t diarias, pero entre 1893 y 1897 sólo extrajo cincuenta mil toneladas, lo que confirma la pobreza del yacimiento. Al año siguiente, la socie¬dad Urquidi tendería otro cable de 2.300m para las minas Fe y Antolín del Coto de Mintechu.<br />
Los explotadores de la zona de Samunde y Zaramillo, que trabajaban en Amalia, Reloj, Amistosa, Aurora, etc., hicieron tres planos inclinados y un tranvía aéreo de 2.448 m hasta los depósitos y hor¬nos de calcinación de la mina Amalia, junto al regato de Agua Fría, en el límite con Güeñes, muy cerca de las vías de la línea Bilbao a Santander. Desde aquí el tren los lle¬vaba a un cargadero en Zorroza, inaugurado en 1896.<br />
La importante depreciación de la peseta en esa época permitía la producción en yacimientos caracterizados por su menor riqueza. Entre estos últimos, en 1900, se volvió a trabajar en María, Santa Vicenta y Ormidas, situadas en la margen derecha del río Castalios. Antonio Acebal tendió una vía férrea e hizo un puente de hierro en la &#8220;presa del calero&#8221; para acercar las menas de Ormidas arrastradas por animales de tiro hasta los depósitos y aparcadero del tren de El Regato próximos a Gorostiza, a unos 3,320km de los cargaderos de la ria. Poco tiempo después, en 1903, arrendaría a Luchana Mining Bienvenida, Segundo San Esteban y Concepción con el canon de dos pesetas por tonelada arrancada. Estas minas se encontraban relativamente aparta¬das del coto de Arnabal y la compañía inglesa perseguía aumentar la productivi¬dad y rebajar costes concentrando la pro¬ducción en Julianas. Por idéntico motivo en 1906 arrendaba las minas del coto de Pasajes y Uraga (San Pedro, San Gregorio), en la orilla opuesta del río, a la sociedad Bengoechea y Cía.<br />
La mayoría de estos arrendatarios eran pequeños mineros que muchas veces precisaban un aporte de capital inicial por lo que formaron compañías con socios capitalistas. Del mismo modo, en 1912, se constituyó la sociedad colectiva Mc Lennan, Cobreros, Goicoechea y Compañía para racionalizar la explotación del coto de Tellitu (Figueras, Elena, Mercedes, Negra), en el que trabajaban por su cuenta Tomás de Santurtún y Tomás Undabarrena, quienes participarían como socios.<br />
Tanto el capital (cinco mil pesetas) como lo extraído fueron de escasa consideración. Su producción fue intermitente; tan sólo tra¬bajaron cuando la cotización del mineral garantizaba beneficios, paralizándose los tra¬bajos en los períodos de contracción de precios.<br />
Los ferrocarriles de Luchana Mining y del Cadagua, en resumen, permitieron tra¬bajar en un número importante de minas marginales, al mismo tiempo que cubrían las necesidades de transporte de estériles, de carbón, etc., de todas ellas. Por ejemplo, en 1907, Luchana Mining firmaba un contrato con los explotadores de Oculta para acercar las remesas de carbón y llevar un máximo de cincuenta toneladas diarias de carbonato crudo hasta los hornos de calcinación de El Regato.</p>
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		<title>Minería en el Regato (V)</title>
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		<pubDate>Wed, 11 Jan 2012 18:02:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Historia]]></category>

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		<description><![CDATA[Innovación tecnológica y minería Explotada durante altos la zona central de Triano, escogiendo minuciosamente el mineral de mayor calidad (vena y campa¬nil), a mediados de los ochenta, se encontraba casi agotado y apenas suponía el diez por ciento de lo arrancado. Si el interés de la industria británica por el hierro vizcaíno se debía a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-medium wp-image-2446" title="Barrio Minero Arnabal 13" src="http://www.ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2012/01/Barrio-Minero-Arnabal-13-300x214.jpg" alt="" width="251" height="179" />Innovación tecnológica y minería<br />
Explotada durante altos la zona central de Triano, escogiendo minuciosamente el mineral de mayor calidad (vena y campa¬nil), a mediados de los ochenta, se encontraba casi agotado y apenas suponía el diez por ciento de lo arrancado.<br />
Si el interés de la industria británica por el hierro vizcaíno se debía a su condición de ser un mineral casi puro, no fosfórico, que le hacía imprescindible para la producción de acero en los hornos Bessemer, el futuro no se presentaba muy halagüeño.<br />
Como señalaba el destacado empresario industrial y minero Víctor Chavarri, en una memoria dirigida en 1883 al ministro de Fomento, habría que añadir los peligros que suponían los hornos Thomas, recientemente inventados por la minería y la siderurgia nacional:<br />
Si conseguida la desfosforización en tales condiciones la exportación del mineral decrece como no puede menos de decre¬cer porque ya entonces no conservara el mineral vizcaíno el predominio que hoy tiene sobre los demás, los cuales serán tan aceptables como él para la fabricación de toda clase de acero; ¿cómo mantener la actividad y vida que hoy existen debidos a la gran exportación de mineral?<br />
Paradójicamente, gracias al incremento de pedidos alemanes y franceses, cuyas side-rurgias podían consumir mineral de inferior calidad en sus hornos Thomas y Martín-Siemens, y al mantenimiento de la producción por el sistema Bessemer en Inglaterra, siguieron durante varios años los altos niveles de producción alcanzados e, incluso, se explotaron minerales despreciados hasta entonces (carbonatos), tan abundantes en el coto de El Regato.<br />
En efecto, a los puertos de Rotterdam y Amberes, hacia donde se embarcaban los minerales con destino a las siderurgias ale¬manas y belgas, ya llegaban desde 1882 más de medio millón de toneladas (Echevarria, 1900) La exportación con este destino se duplicaría hasta finales de la centuria, a lo que contribuyó el ahorro de cuatro chelines por tonelada conseguido gracias a las obras en el puerto.<br />
Aunque la siderurgia inglesa atravesara una grave crisis, se abrían nuevos mercados para minerales de inferior calidad. Había llegado, pues, el momento anunciado por el ingeniero Goenaga.<br />
Siendo comerciantes los nuevos dueños, y no siderúrgicos necesitados de materia prima para sus hornos, se desentendieron de reservar los minerales para la casa matriz y de explotar directamente sus cotos. En efecto, una de las características singulares de la Luchana Mining es que, al contrario que otras empresas extranjeras, arrendó frecuentemente parte o la totalidad de sus con¬cesiones a otras sociedades.<br />
Con la exigencia de una producción mínima, un canon por tonelada extraída y su transporte por los trenes de El Regato la compañía británica se garantizaba un aceptable beneficio cercano a las tres pesetas/tonelada, fuera cual fuera la situación del mercado.<br />
Así en 1887 firmaría un contrato con Florentino de Castaños y Compañía, una de cuyas cláusulas obligaba a la sociedad arren¬dataria al arranque de un mínimo anual de 160.000t con un canon de 1,25 pesetas por tonelada extraída.<br />
Desde 1886, Fiorentino Castalios, Andrés Echevarria, José Garay y Fermín Asla estaban en contacto con Luchana Mining para arrendar alguna mina. Al año siguiente constituyeron una compañía colectiva, con un capital social de cien mil pesetas, para explotar veinticuatro minas de la sociedad inglesa, aunque tan solo trabajara en el coto de Arnabal.<br />
Cada uno de los socios participaba a par¬tes iguales; ahora bien, tanto Asla como Garay debían pagar a los otros un real de los beneficios por tonelada obtenidos. Pero este último vendería su participación con la intención de constituir su propia empresa, Garay Hermanos, y explotar las minas de Saratxo (Modesta, Salvadora, Carlota, Anita, etc.) En su lugar, entre, a formar parte del capital J. A. Errazquin (Dinamita de Galdácano) con la condición de que se usa¬ran sus explosivos.<br />
Uno de los más importantes clientes de Florentino Castaños era el comerciante belga Leopoldo Bellefroid, quien entraría a formar parte de la compañía como socio, asumiendo el cargo de director gerente.<br />
Según el Catastro Minero de 1890, la compañía empleaba a 295 trabajadores, pero al año siguiente tuvo que concentrar la producción (Paquita y Julianas) y despe¬dir a 138 jornaleros. Desde enero de 1887 hasta julio de 1892, en que falleció Fiorentino Castaños, había extraído 769.203 t, resultado importante, teniendo en cuenta la general pobreza del coto y la crisis del sector.<br />
Para alcanzar semejante producción se obviaron elementales reglas del arte minero. La explotación fue desordenada, no efec¬tuándose prospecciones de ningún tipo, pareciendo más que minas canteras de rebusca: «En todas ellas ha dominado la idea de obtener momentáneo lucro», según puede leerse en un informe encargado en 1893 al ingeniero Ladislao Perea.<br />
La viuda de Castaños traspasaría el 18,5 por ciento de la compañía, que correspon¬día a sus hijos (menores de edad), a Víctor Chavarri. Con el entraba en la sociedad un experimentado empresario del sector, a pesar de lo cual, en 1896, fuertemente endeudada, se disolvería.<br />
A partir de entonces la empresa británica concentrará su producción en Arnabal, arrendando a otras sociedades solo las minas más lejanas; así hizo con las de San Juan de Somorrostro (con producciones de cierta importancia), con Capela en Triano (vendi¬da en 1913a la Orconera) y con la denomi¬nada Amistad de Zarátamo con reservas insu¬ficientes –los filones apenas tenían 50cm de anchura– para cumplir el mínimo anual fijado. Pero también en la primera década del siglo XX arrendó minas de El Regato y Galdames en las que ni siquiera había reali¬zado prospecciones previas.</p>
<p>El ferrocarril y la minería del valle<br />
El contrato firmado por Florentino de Castaños incluía la reparación a su costa de toda la línea del ferrocarril, obras conclui¬das en enero de 1887, embarcando en el viaje inaugural 802 t en el vapor Bercka. Ese año, apenas arrastró 120.741 t; ahora bien, la rehabilitación de la línea coadyuvó a que otras sociedades la utilizaran.<br />
Hasta entonces la distancia y lo escarpado del terreno dificultaban y encarecían el aca¬rreo, y el transporte se hallaba supeditado a las condiciones climatológicas, por lo que ni siquiera se había intentado la puesta en explotación de numerosas concesiones mineras:<br />
En el trayecto de Retuerto hasta llegar a El Regato se hallan denunciadas muchísimas minas de hierro, de las cuales se hallan en explotación algunas que radican próximas al ferrocarril de la Compañía Luchana Mining&#8230;<br />
De todos modos, aunque fuera temporal¬mente, también se trabajaron minas en la margen derecha del río, alejadas de la línea férrea, como la llamada Santa Vicenta, cuyo arrendatario en 1890, el británico Ridley, lle¬vaba todavía su pequeña producción a los puertos en carros tirados por caballerías.<br />
Entre las primeras compañías que utiliza¬ron los trenes de Luchana Mining encontra¬mos a San Feliciano Iron Ore con concesio¬nes en San Salvador del Valle (Oculta, San Feliciano) y Otto Kreizner para sus minas de Galdames (Buena y Princesa).<br />
Ambas sociedades hicieron pianos incli¬nados y tranvías aéreos que servían de enla¬ce con los depósitos y estaciones en El Regato. La primera de ellas construiría en 1888, con un presupuesto de 4.800libras esterlinas, un tranvía aéreo bicable del sis¬tema ideado por J. P. Roe capaz de trans¬portar 220 t diarias; la segunda solicitaba al ayuntamiento de Barakaldo, en junio del mismo año, unos terrenos «para la prolon¬gación de la vía del piano de los Sres. Florentino de Castaños y Cía». También debió instalar un cable aéreo, pues las arcas locales ingresaban poco después 25 pesetas anuales por el use de terrenos comunales en su tendido.<br />
En las canteras de la explotación, el arras¬tre de minerales y escombros se realizaba con vagonetas, previo desmenuzamiento y carga en cestos por los peones. Las vagone¬tas eran arrastradas por cuadrillas de jorna¬leros y caballerías hasta sencillas vertederas de madera, o bien a pianos inclinados y tran¬vías aéreos, y desde ellos a los depósitos o al tren.<br />
Los depósitos de descarga automática se generalizarían a lo largo de la década de los ochenta. Hasta entonces los vagones se habí¬an cargado con cestos por un número elevado de trabajadores. En la estación de la Diputación, en Ortuella, en estos meneste¬res se empleaban de día y de noche unos 300 jornaleros. Una carga manual que retrasaba el movimiento de tre¬nes y, en consecuencia, encarecía el precio final.<br />
Luchana Mining obligaba a las empresas que utilizaban su ferrocarril a construir depósitos en terrenos señalados por ella. Para evitar litigios sobre la propiedad, el dueño del mineral solía pagar una simbólica renta anual de una peseta. Una vez rescindi¬do el contrato de transporte, las instalacio¬nes pasaban a la compañía británica. Con el tiempo, los contratos suscritos con compañí¬as explotadoras de las minas a orillas del arroyo Cuadro, entre los municipios de Galdames y San Salvador del Valle, contribu¬yeron a su rentabilidad.<br />
Mineral transportado por Luchana Mining</p>
<p>Años    Toneladas    Años    Toneladas<br />
1886/90    1.305.000    1906/10    1.034.000<br />
1891/95    1.646.000    1911/15    876.000<br />
1896/00    1.447.000    1916/20    647.000<br />
1901/05    747.000    1921/30    238.000<br />
Fuente: Escudero. Minería e industrialización.</p>
<p>Mientras que el coste para la compañía suponía alrededor de 0,12 pesetas por tonelada kilométrica, la tarifa exigida a otros mineros multiplicaba esa cantidad, aunque naturalmente variaba en función del lugar donde se encontrara el depósito. No era lo mismo cargar en Manuelas, punto más leja¬no de la línea, que en Gorostiza, oscilando el precio convenido en los contratos entre 3,50 pesetas y 1,30 por tonelada.<br />
De los cerca de ocho millones de tonela¬das transportadas a lo largo de la existencia de Luchana Mining, un porcentaje impor¬tante pertenecía a otras empresas del valle de El Regato, entre las que sobresalen San Feliciano, Felicidad y Lejana, con mínimos anuales que superaban las diez mil tonela¬das, cada una. Pero quizá el contrato más importante fuera el firmado con Tomas Allende para Elvira y Precavida a partir de 1910. En este caso, el precio (2,875 pesetas) era ventajoso para ambas partes. Pero, tras los fuertes incrementos de los costes duran¬te la Primera Guerra Mundial, este conve¬nio, firmado hasta agotar existencias o cie¬rre de Elvira, se convirtió en un quebradero de cabeza para la sociedad inglesa.<br />
Para el arrastre, la empresa británica con¬taba, en principio, con dos locomotoras de gran potencia, a las que paulatinamente se añadieron otras de la casa Sharp &amp; Stewart, bautizadas con los nombres del personal directivo: Alfonso, Pochin, Withworth, Prangley etc. En cada viaje solían enganchar veinte vagones basculantes de cuatro toneladas cada uno, los de menor capacidad de la cuenca minera vizcaína como consecuencia del sistema empleado en el cargadero del muelle.<br />
Si a estas limitaciones le añadimos la jor¬nada laboral de los obreros, las mareas, el tipo de buques, entenderemos por que se embarcaban 400 t diarias –lo mismo estipu¬laba The Bilbao Iron Ore para las compa¬ñías que utilizaban el ferrocarril de Galdames– cuando la capacidad teórica de su cargadero era de L800 toneladas.</p>
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		<title>Minería en el Regato (IV)</title>
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		<pubDate>Wed, 04 Jan 2012 08:21:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Relativamente pronto comenzaron a realizarse labores de reconocimiento, estudios y catas para comprobar la bondad de los yacimientos adquiridos. Juliana, Lejana y Mendivil, según los análisis hechos por Bourson en 1878, presentaban importantes masas de rubio; en Plácido y Picwick el rubio aparecía acompañado de vena. En algunos casos se inició la explotación, aunque con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-medium wp-image-2441" title="Barrio Minero Arnabal 3" src="http://www.ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2012/01/Barrio-Minero-Arnabal-3-300x202.jpg" alt="" width="256" height="172" />Relativamente pronto comenzaron a realizarse labores de reconocimiento, estudios y catas para comprobar la bondad de los yacimientos adquiridos. Juliana, Lejana y Mendivil, según los análisis hechos por Bourson en 1878, presentaban importantes masas de rubio; en Plácido y Picwick el rubio aparecía acompañado de vena. En algunos casos se inició la explotación, aunque con resultados humildes bien sea por la pobreza de los filones o porque resultaba antieconómica su comercialización.<br />
La distancia entre El Regato y el barrio de Retuerto era de 3.715m de estrecho camino que discurría por las riberas del río Castaños al que cruzaba en varios puntos. Y, a pesar del pequeño caudal de los arroyos que vertían sus aguas en el, lo angosto del valle y la pendiente de los montes convertían el riachuelo, en época de lluvias, en peligroso torrente que arrasaba, a menudo, caminos y puentes. En múltiples ocasiones los vecinos solicitaron la mejora de esta intransitable estrada, ya que algunas veces, como sucedería en 1870, se encontraban casi incomunicados.<br />
D. de Azula y el exdirector de Nuestra Señora del Carmen, F. C. Stephens, pretendieron mejorar y ensanchar hasta los cinco metros el firme del camino, y construir pasos y puentes para atravesar el río. La estrechez de la calzada (de tres a cuatro metros), por la que a duras penas podía transitar una carreta de bueyes, y su deficiente estado dificultaban la explotación de las minas de Tellitu.<br />
Pero la simple mejora de la carretera no bastaba. Como advertía un ingeniero de la época, Eugenio Bourson, el coste medio del acarreo suponía aproximadamente 4,30 reales la tonelada-kilométrica. Por lo tanto, los gastos de extracción, la bajada de las menas del monte, su transporte hasta los embarcaderos de Retuerto y llevarlas en gabarras hasta Desierto y posterior embarque, supo¬nía casi el precio a que se vendía el mineral franco a bordo. Y añadía que, si bien en las insignificantes labores practicadas no deja de haber buenas indicaciones de mineral, que algún día es posible que traiga cuenta su explotación.<br />
Pero si las optimistas previsiones de Goenaga llegaran a cumplirse, el sistema tradicional de acarreo por animales de tiro sería totalmente inútil ante la demanda masiva de hematites. Sobre todo porque la ganadería se encontraba muy mermada con respecto al pasado, como consecuencia de la reciente guerra carlista. Cada carro podía cargar entre seiscientos y mil kilogramos por viaje, por lo que el sector de la carretería local no tendría capacidad suficiente para poder llevar a puerto los miles de toneladas que reclamaba el mercado.<br />
Por parecidas razones, y por los abusivas precios del tren de Triano, «tarifa que por su exorbitancia no habrá otra igual en el mundo, tratándose de una materia de tanto peso y poco valor&gt;, aquellas empresas que disponían de capital y sus minas estaban lejos de la estación de Ortuella –los Ybarra (Orconera) y dos compañías extranjeras (Galdames y El Regato) – habían decidido establecer sus propios ferrocarriles que llevarán directamente el mineral de los tajos al barco.</p>
<p>El ferrocarril de El Regato<br />
En diciembre de 1871 el Gobierno había otorgado licencia al ya citado J. B. Davies para construir un ferrocarril hasta El Regato, a la vez que lo declaraba de utilidad pública y otorgaba un terreno de dominio público en la desembocadura del Cadagua para emplazar muelles y cargadero, aguas abajo de la torre de Luchana.<br />
Cuando Davies traspasó sus minas a Luchana Mining Company Limited a cambio de la cuarta parte de los beneficios -posteriormente recibiría una renta vitalicia de mil libras anuales-, lo hizo con la condición de que concluyera el ferrocarril, probablemente, porque solo así podría ponerse en explotación un coto tan alejado.<br />
El trayecto presentado fue protestado por la sociedad Ybarra y Zubiria en noviembre del mismo año porque, al parecer, incluía terrenos destinados a la futura estación del tren a la Orconera que planeaba construir. Pero se otorgó el permiso gubernamental a la nueva línea férrea por la situación del coto de El Regato y minas colindantes al río Cuadro o Loyola, al SO de los ricos yacimientos de Matamoros, con la condición expresa de que no se constituyera monopolio y se respetaran los derechos de terceros:<br />
Siendo evidente la necesidad que existe en las comarcas mineras de esta provincia de establecer vías rápidas de comunicación para exportar los ricos y abundantes minerales de hierro que aquellas encierran, el ferrocarril de que se trata esta lla¬mado a satisfacer en parte esa necesidad.<br />
El proyecto fue obra del ingeniero Agapito Marco Martínez, quien arios después diseñaría el de Franco-Belga. Como había hecho la Diputación, Luchana Mining adoptó el sistema de vagón basculante hacia delante, lo que exigía cierta anchura entre miles, como vimos. En el tren de Triano esta separación era de 1,675m, pero el de El Regato, al discurrir más de la mitad del recorrido a media ladera por zona montañosa, adoptaría, por primera vez en Bizkaia, una vía sencilla y estrecha (1,05m) de carriles de acero de veinte kilogramos por metro –más resistentes y duraderos que los de hierro–, con apartaderos a intervalos, en Luchana, Gorostiza y El Regato.<br />
La ejecución de los 6.752,45m de vía que enlazaban el cargadero de la ría y la estación de El Regato, en la margen izquierda del río Loyola, no tuvo excesivas dificultades, aparte de las reclamaciones presentadas por vecinos quejosos, entre otras cosas, de las obras llevadas a cabo en Luchana, que impedían el antiguo .servicio de lanchas y gaba¬rras que llegaban hasta la carretera por el canal de Vitoricha», y de que las vías cruzaran caminos públicos en Luchana, Retuerto, Bengolea, etc.<br />
Naturalmente, en más de medio siglo de funcionamiento, la línea de &#8220;El Regato&#8221; tuvo que modificarse ligeramente por razones accidentales (desprendimientos) o para mejorar la explotación.<br />
En junio 1872 se encargaba a los contratistas Juan y Benjamin Smith la línea a El Regato, e inmediatamente se iniciaron las expropiaciones de terrenos públicos y privados y la extracción de piedra para las obras en las canteras de Uraga y Tellitu.<br />
Desde el punto de partida el ferrocarril debía superar algunos obstáculos, como la carretera de Burceña a Portugalete, varios caminos vecinales y el camino a Nocedal a la altura de Retuerto, salvados todos ellos con pequeños puentes de escaso presupuesto.<br />
Esta solución se utilizó también para atravesar el río Castaños y la instalación de bombas de Altos Hornos en Bengolea, años más tarde.<br />
Una vez superado este punto, las vías se ceñían a la falda del monte, construyéndose muros de retención con mampostería, de longitud y altura variable, para evitar des-prendimientos en los lugares de Gorostiza, Uraga, Errementeria, a los que habría que añadir otros dos grandes muros una vez sobrepasada la estación y varios canos, tajeas y alcantarillas para dejar paso a caminos de servidumbre, arroyos (Pasajes, Mazerka) y torrenteras.<br />
La pendiente media del ferrocarril era del 1,8 por ciento descendente. El fuerte desnivel entre la estación, que se encontraba a 272m sobre el nivel del mar, y la mina Juliana se salvaría mediante un plano inclinado automotor de 892m de longitud, con una inclinación media del 30 por ciento, en el que una máquina tractora tiraba del cable al que iban unidos las &#8220;mesillas&#8221; sobre las que se cargaban las vagonetas.<br />
A la cabeza y al pie del plano llegaban algunas vías auxiliares de servicio por las que se acercaba el mineral con vagonetas arrastradas por mulas –la empresa disponía de varias cuadras en las minas–, por grupos de cinco o más jornaleros o con alguna de las dos locomotoras portátiles belgas tipo Decauville con que contaba la compañía.<br />
Las obras del ferrocarril avanzaron a buen ritmo, ya que se quería terminarlas antes del 31 de agosto de 1873. En enero de ese año, los Smith se habían ofrecido a completar el trayecto en cuatro meses, llevándolo desde Retuerto hasta Luchana, contratando al efecto más de mil jornaleros. En caso de incumplimiento de los plazos los contratistas debían hacer frente a una penalización de cincuenta libras diarias.<br />
A pesar de algunas complicaciones (la coincidencia temporal con la ejecución del de Orconera, dificultad en determinar la propiedad de varias parcelas a expropiar y el estallido de la guerra con el peligro de reclutamiento forzoso de jornaleros), parece que concluyeron la línea. Según los contratistas, se hizo el viaje inaugural las Navidades de 1873, embarcándose cinco o seis mil toneladas.<br />
Sin embargo, por el dominio de los insurrectos carlistas de Retuerto y de la zona minera, se paralizarían muy pronto las labores extractivas y se destruirla parte de lo realizado en puentes, carriles, cargadero, etc. De poco servía que la guarnición y baterías del fuerte Rontegi, con sus cuatro oficiales y 117 soldados, dominaran el pueblo, pues, se verían impotentes ante las atrevidas incursiones de las partidas guerrilleras, lo que queda de manifiesto en la crónica del Boletín de Guerra de 2 de diciembre de 1875:<br />
Los carlistas estaban parapetados en las inmediaciones del cargadero del Regato, bajo el fuerte de Rontegi, llamando la atención por sus malas artes, pues para hacer sus fechorías se ocultaban siempre, bien en las casas de reconocidos liberales, bien en las de las compañías extranjeras para que unas y otras sean destruidas por nuestras bombas.<br />
Ahora bien, el clima de guerra no impidió en el apoderado de la empresa bri-tánica, Benjamin Whitworth, en el mes de diciembre de 1874 denunciara Placido, Manuela y San Fernando en la cuenca del río Cuadro, bastante alejadas de la estación de El Regato.<br />
Con la construcción de otro piano inclinado de menor ángulo y una longitud de 550m en la mina Paquita se apartaba la línea férrea del barranco del río, por donde difícilmente se podría continuar el recorrido. Desde aquí con una vía de 0,75m de ancho –propiamente no es ferrocarril sino vía auxi¬liar– y 2.476m de longitud se conectaba con &#8220;Manuelas&#8221;, que se encontraban a 450m sobre el nivel del mar.<br />
A este punto final de la línea, por medio de un tranvía aéreo, se llevarían los minerales de Pickwick, ya en el actual termino municipal de Ortuella, desde 1887. Con este sistema, en el que los baldes colgaban o rodaban por un cable o carril de acero sostenido en caballetes de madera creosatada, era posible salvar grandes distancias de complicada y difícil orografía.<br />
Pero una vez acabada guerra, ingenieros, cronistas y viajeros se hicieron eco de la paralización de los trabajos en El Regato. Bourson, Gill, Goenaga, Forrest y Mane y Flaquer, entre otros, culpaban de ello a la pobreza de los filones o a litigios entre los accionistas, suposiciones que, en cierto modo, no dejan de ser correctas.<br />
Desde luego, las previsiones habían sido poco realistas. Al parecer, esperaban transportar 750.000 t anuales, pero con los primeros trabajos se pudo comprobar que las existencias eran mucho menores.<br />
Por otro lado, los importantes stocks acumulados durante la guerra y la simultánea puesta en producción de numerosas minas provocaron un importante descenso de la cotización del mineral; para Luchana Mining era preferible adquirirlo a otras empresas y reservar su coto.<br />
Ni el compromiso de los más importantes propietarios, de no vender por debajo de 34 reales consiguió frenar la continuada caída de precios. La propia AHB incumpliría el acuerdo vendiendo mineral de excelente calidad a menos de 30 reales la tonelada.<br />
Mientras tanto, Luchana Mining intentó la búsqueda de otros filones, registrando nuevas concesiones (Inesperada, Pickwick, Capela, Alerta) y varias ampliaciones de las antiguas o demasías (Plácido, Manuela) entre 1876 y 1879. Incluso, denunció minas de gran superficie alejadas del coto de El Regato, en el lugar de San Juan de Somorrostro, cerca del límite con Cantabria (San Francisco, Santo Tomas), que suelen incluirse dentro del grupo de minas de Ontón.<br />
Es posible que la falta de resultados positivos en el coto de Arnabal estuviera detrás de la negativa del apoderado de Luchana Mining, en 1878, a recibir las obras de ferrocarril aduciendo defectos en el trazado y retrasos en su ejecución, con la consiguiente retención de la línea por parte de los contratistas. Las dos partes decidieron someterse al dictamen de tres árbitros que contaron con el informe técnico del director de Orconera Iron Ore, E. Woods, quien evaluó lo ejecutado en 5.422.197 reales, aproximadamente mismo coste aventurado por Goenaga (1.335.550 pesetas) y algunos autores británicos (Forrest, 60.000 libras), sin incluir el muelle y el cargadero.<br />
Algunas obras, en efecto, estaban sin concluir y otras habían sufrido deterioros por desprendimientos del monte y el abandono de años. La sentencia condenó a los Smith a entregar la línea retenida y a la compañía inglesa al pago de lo adeudado en 1881.<br />
Pero resuelto el pleito, las noticias sobre el ferrocarril siguen siendo casi inexistentes. Sabemos que Altos Hornos de Bilbao encargarla a Luchana Mining parte del relleno de la vega de Erreketa con tres mil toneladas de escombros en 1884, y poco más. Parecía haber renunciado a la explotación del coto de Arnabal.<br />
Por otro lado, desde 1883 dos de los socios se plantean su presencia en la provincia. Jhon Brown, principal accionista también de Bilbao Iron Ore, arrendó a La Vizcaya su coto de Galdames y Hollway Brothers acordó con J. B. Davies comercializar el mineral de los cotos santanderinos de Dícido. Es un año de grave descenso de las exportaciones la crisis de las siderurgias y el progreso de la desfosforización: solo se vendía el mejor mineral y a bajo precio.<br />
La extracción en Bizkaia, en efecto, se contrajo, a pesar del considerable incremento del consumo local que supuso la puesta en producción de Altos Hornos de Bilbao y de San Francisco y La Vizcaya en Sestao.<br />
En esta coyuntura, en junio de 1885, los socios delegaron en Alfonso Echats, director entonces del ferrocarril de El Regato, para que, en nombre de Luchana Mining, traspase a favor de “Stephen Burridge, veci¬no de Sheffield en el condado de York, Inglaterra, fundidor de hierro y Walter Stowe Bright Mc Laren, vecino de Keighley, en el mismo condado de York, hilandero de estambre, ambos casados y mayores de edad, todo el interés que hoy corresponde o en lo sucesivo correspondiere en las veinticuatro minas”. Pero los nuevos socios mantendrían una relación privilegiada con Bolckow Vhaughan, representando sus intereses en la península.</p>
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		<title>ENCARTACIONES DE BIZKAIA: la fragmentación feudal.</title>
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		<pubDate>Tue, 01 Nov 2011 12:02:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>

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		<description><![CDATA[Desde aproximadamente mediados del siglo XIV dos grandes linajes o clanes se disputaron el poder en la comarca: los Velasco y los Aiala. A ellos se debe, de forma sustancial, el diseño que adquirió el territorio de los autrigones al salir de la Edad Media. En aquella época  las torres guerreras eran el medio habitualmente [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-medium wp-image-2404" title="Encartaciones" src="http://www.ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2011/11/Encartaciones-300x139.jpg" alt="" width="251" height="116" />Desde aproximadamente mediados del siglo XIV dos grandes linajes o clanes se disputaron el poder en la comarca: los Velasco y los Aiala. A ellos se debe, de forma sustancial, el diseño que adquirió el territorio de los autrigones al salir de la Edad Media.</p>
<p>En aquella época  las torres guerreras eran el medio habitualmente utilizado por los más poderosos para demostrar, de forma harto elocuente, su poder sobre los pueblos o los valles que cayeron bajo su yugo. Este elemento, pues, nos sirve perfectamente para dejar reflejadas las áreas de influencia de unos y otros, exponiendo la cuestión como si se tratase de piezas enfrentadas en un tablero de ajedrez.</p>
<p>En el gráfico hemos representado en color azul las torres propiedad de los Velasco, y en color verde las de sus principales aliados, los Gebara. Ambas familias eran líderes de los gamboínos.</p>
<p>Los principales antagonistas de los anteriores fueron los Aiala, cuyas torres guerreras hemos coloreado en rojo. Los Mendoza, líderes oñacinos, están representados en color naranja, los Manrique en color blanco, los Salazar-Muñatones, en marrón, y los Butrón-Muxika, en violeta.</p>
<p>Evidentemente, en aras a la claridad, no hemos incluido las torres correspondientes a linajes de menor relevancia, que se contarían por decenas entre los aliados de ambos bandos; como es el caso de los Avendaño, Arteaga, etc.</p>
<p>Como se ve en el gráfico, si tendiésemos una línea imaginaria que cortase el territorio autrigón de Norte a Sur, comprobaríamos que una mitad, la del Oeste, coincide casi exactamente con la zona bajo control gamboíno, en tanto que la otra, al Este, se correspondería con la dominada por los oñacinos.</p>
<p>Los Velasco mostraron verdadera obsesión por apartar los territorios bajo su influencia de las jurisdicciones naturales en las que estaban adscritos desde tiempo inmemorial. Las consecuencias no pudieron ser más perjudiciales para el devenir histórico de los mismos pues, esta división señorial de los pueblos, ajena por completo a los intereses de las personas que los conformaban, dio como resultado la actual atomización existente, e impidió el desarrollo de lo que pudo haber sido un ente más complejo y rico, disolviéndolo en comunidades a las que no pertenecían ni por historia ni por voluntad. Alguna de estas comarcas intentaron seguir manteniendo los usos, costumbres y libertades de que gozaban antes de ser sojuzgadas y recurrieron para ello a señalarse como integrantes del Fuero de Bizkaia o, principalmente, el de las Encartaciones -o Abellaneda-.</p>
<p>Aunque no se corresponde con el pueblo autrigón, el mismo discurso puede aplicarse a los feudos de los Gebara, en Gipuzkoa, y de los Manrique, en Araba.</p>
<p>El resto del territorio que historiamos, es decir, el situado al Este, quedó en su mayor parte bajo el dominio de la casa de Aiala (sucesora de la de Salcedo), adscribiéndose al Fuero de Aiala, aunque alguno de sus valles, como Laudio y Orozko, siempre reivindicaron pertenecer al Fuero de Bizkaia.</p>
<p>Si nos guiamos por la situación de las torres de gamboínos y oñacinos podremos comprobar con qué nitidez se perfilaban, ya en la Edad Media, los límites y el contorno de la actual Comunidad Autónoma Vasca.</p>
<p>Superponiendo los gráficos de los artículos anteriores al del presente, queda expresada de forma meridiamente clara, en un solo dibujo, la secuenciación de los acontecimientos, y se demuestra la decisiva influencia que, para la división hoy día existente en estas tierras, tuvieron los intereses particulares de los grandes señores y linajes medievales.</p>
<p>Apoyándonos en lo que venimos narrando, ya podemos aventurarnos a dar una primera aproximación a la pregunta de qué son las Encartaciones de Bizkaia:</p>
<p>Las Encartaciones de Bizkaia es el nombre que se da a uno de los valles o comarcas resultantes de la división de un territorio que, a grandes rasgos, coincide con el que las fuentes clásicas atribuyen a los autrigones, que fue adquiriendo relevancia y protagonismo sobre los demás debido al hecho de situarse aquí el lugar en que se celebraban las Juntas de hijosdalgo, que se regían por el Fuero de Abellaneda. A este Fuero estuvieron adscritas la mayor parte de las comarcas situadas en la mitad Oeste del pueblo autrigón, pero, al salir de la Edad Media, se hallaron sujetas a la casa de Velasco y fueron incluidas en otros fueros, jurisdicciones y territorios. Para todos estos pueblos que habían sido excluidos, Las Encartaciones de Bizkaia, en la medida que lograron mantener sus libertades, se constituyeron en el referente que les podría conducir a recuperar las suyas.</p>
<p>En próximos artículos trataremos de ir concretando más esta definición.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Julen y Goio Bañales</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Don Tello de Trastamara</title>
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		<pubDate>Sat, 24 Sep 2011 07:18:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>

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		<description><![CDATA[Don Tello de Trastámara es el sexto de los diez hijos bastardos que Alfonso de Castilla tuvo con su amante, Leonor de Guzmán. Nació en 1337, y no hay noticias de él hasta 1350, año en el que se le nombra en un documento real con el título de Señor de Aguilar. Ese mismo año [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-medium wp-image-2377" title="46031102" src="http://www.ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2011/09/46031102-300x222.jpg" alt="" width="300" height="222" />Don Tello de Trastámara es el sexto de los diez hijos bastardos que Alfonso de Castilla tuvo con su amante, Leonor de Guzmán.</p>
<p>Nació en 1337, y no hay noticias de él hasta 1350, año en el que se le nombra en un documento real con el título de Señor de Aguilar. Ese mismo año había muerto Alfonso XI, por lo que Pedro I el Cruel (su único hijo legítimo) ascendió al trono. El apelativo de cruel empezó a ganárselo desde su primer año de reinado. Una de sus primeras acciones que se le recuerda es el encierro de la madre de Don Tello, Doña Leonor de Guzmán. Mientras estuvo en prisión recibió la visita de Juan Núñez de Lara, Señor de Bizkaia. Este trató de mediar en su liberación, entre otras cosas, veía peligrar el matrimonio que había sido acordado entre su hija Juana y uno de los hijos de la reclusa: el infante Don Tello. Sin embargo murió sin conseguirlo y el Señorío pasó a su único hijo varón, el joven Don Nuño.</p>
<p>En 1351 Don Pedro ordenó la ejecución de Doña Leonor de Guzmán.</p>
<p>La jura de Don Nuño Núñez de Lara como Señor de Bizkaia tuvo lugar ese mismo año. El nuevo Señor era un niño menor de cinco años y se encontraba al al cuidado de Juan de Abendaño y su esposa. Cuando éstos se enteraron de que Don Pedro había decidido dar muerte a Don Nuño se lo llevaron a Francia por mar. El rey no pudo darles alcance, sin embargo, sus hermanas Doña Juana (futura esposa de Don Tello) y Doña Isabel no corrieron la misma suerte y fueron apresadas. Pese a que pudo escapar de la muerte a manos de Don Pedro, el joven Don Nuño murió al poco tiempo  y el Señorío fue heredado por Doña Juana Núñez de Lara.</p>
<p>En 1352 Don Tello se encontraba en Aranda de Duero. Al enterarse de que el rey va en su busca decide huir a Monte Agudo, una villa cercana a Aragón (reino con el que Castilla estaba en guerra). De Monte Agudo va a Aragón y se pone en contacto con Pedro IV el Ceremonioso, rey de Aragón y al poco tiempo se establece una tregua entre Castilla y Aragón.</p>
<p>La relación entre Don Tello y Don Pedro I parece mejorar al invitarle éste a su boda con Doña Blanca de Borbón el 3 de junio de 1353. Ese mismo año, en Segovia, Don Tello contrae matrimonio con Juana Núñez de Lara, adquiriendo el título de Señor de Bizkaia.</p>
<p>En su primer año de Señorío (1353) contribuyen a la pacificación del mismo estableciendo treguas entre la villa de Bilbao y Juan de Abendaño.</p>
<p>En 1354 el infante Don Juan de Aragón, hijo de Pedro IV el Ceremonioso, se casa con Doña Isabel Núñez de Lara, hermana de Doña Juana y cuñada de Don Tello. Esta boda fue concertada por  Pedro I el Cruel. Don Pedro I, quien hizo concebir al novio esperanzas de que obtendría el título de Señor de Bizkaia. De esta forma no resulta extraño que el entonces Señor de Bizkaia partiera con algunos de sus hermanos hacia Toro para cercar a su hermanastro. La huida del rey a Segovia evita que el plan de los Trastámara llegue a su fin, por lo que Don Tello regresa a Bizkaia en compañía de Juan de Abendaño.</p>
<p>En 1355 Don Juan de Aragón, esperando convertirse en Señor de Bizkaia, empieza a atacar a Don Tello. Así  envía distintas compañías que intentan entrar en el Señorío, pero en todos los casos los vizcaínos hacen replegarse al ejército enemigo.</p>
<p>En otro orden de cosas, el 6 de mayo de 1355tiene lugar la primera fundación de una villa por parte de Don Tello: Villaviciosa de Marquina. La razón que se aduce para su creación es la defensa ante los ataques de la gente de Guipúzcoa.</p>
<p>El 27 de junio, hallándose en Bilbao Don Tello y Doña Juana otorgan la carta fundacional a la villa de Elorrio. La razón es la misma que en el caso de Marquina, para defenderse del ataque de los guipuzcoanos, y al igual que a los de Marquina les habilitan a levantar una muralla, pero en este caso aparece también un interés comercial porque les conceden la celebración de un mercado semanal.</p>
<p>Las relaciones entre Don Pedro I y Don Tello seguían siendo malas. Don Tello, queriendo contar con el apoyo del rey, hace que Juan de Abendaño medie en la normalización de la situación. El resultado es un documento según el cual los vizcaínos se comprometen a tomar a Don Pedro por Señor, en detrimento de Don Tello y Doña Juana, si éstos cometen un acto de deservicio contra el rey. En el texto no se especifica en qué consiste dicho deservicio, lo que, con el tiempo, llegaría a ser fuente de nuevos conflictos. De cualquier forma es Juan de Abendaño la persona en quien confía Don Tello, así resulta extraño lo acontecido el 26 de julio en Bilbao. Ese día Juan de Abendaño propuso a Don Tello una curiosa prueba: saltar a caballo una fila de jabalís. El Señor de Bizkaia lo intentó sin éxito ya que los jabalís se espantaban, sin embargo, Juan de Abendaño no tuvo mayor problema para lograrlo. Tras este hecho, que tuvo lugar en la plaza del mercado, algunos nobles hicieron una comida. En ella, bien por la arrogancia de Juan de Abendaño, bien porque algunos comensales hicieron ver a Don Tello que la prueba había sido una afrenta que podría traerle problemas, el Señor de Bizkaia acabó con la vida de Juan de Abendaño arrojándolo por la ventana.</p>
<p>En 1357 se demuestra que la labor conciliadora de Abendaño dio sus frutos pues Don Tello arma un ejército de vizcaínos y acompaña a Don Pedro a luchar contra los aragoneses. En plena batalla decide retirarse y volver a Bizkaia.</p>
<p>El 30 de enero de ese mismo año funda junto a su esposa el convento de Franciscanos de Bermeo. Para ello ceden a la orden el Monasterio de Santa María de Alboniga, que en aquel tiempo se encontraba fuera de la villa.</p>
<p>Pronto las relaciones con el rey se vuelven a deteriorar, así en 1358 Don Pedro I decide arremeter contra su hermanastro, y para ello cuenta con Don Juan de Aragón, cuñado de los Señores de Bizkaia, y quien aún aspira a ostentar el cargo de Señor. De esta manera parten en busca de Don Tello, que se encuentra junto con su esposa en Aguilar del Campo. La fortuna quiere que a la llegada del rey y de su cuñado Don Tello se encuentre de caza y, lejos del alcance de sus perseguidores, pueda escapar a Bizkaia. Doña Juana no corre la misma suerte y es apresada por sus cuñados. La huida de Don Tello culmina el 7 de junio en Bermeo, con su hermanastro y su cuñado a punto de apresarle. Pero una vez más el Señor de Bizkaia se alía con la fortuna y embarca hacia Baiona mientras que sus perseguidores también consiguen hacerse a la mar pero se ven obligados a interrumpir el viaje por una tormenta y desembarcan en Lekeitio.</p>
<p>Con Don Tello fuera de Bizkaia Don Juan reclama el Señorío en virtud de su matrimonio con Doña Isabel Núñez de Lara. Don Pedro le acompaña a la Junta de Gernika, pero la resolución de la misma no favorece los intereses de Don Juan y el rey lo emplaza a una nueva vista en Bilbao. Una vez allí ordena su muerte y la reclusión de su esposa, Doña Isabel.</p>
<p>Es de suponer que la huida de Don Tello se entienda como acto de deservicio contra el rey, y que Don Pedro se hiciera cargo del Señorío, pero no hay documentación sobre el tema.</p>
<p>En 1359 la crueldad de Don Pedro se ceba en la figura de Doña Juana, a quien ordena matar. A esta muerte se une, dos años después, la de su hermana Doña Isabel, terminando así con la línea sucesoria de Juan Núñez de Lara.</p>
<p>En 1360 Don Tello se sitúa, con sus hermanos, en la órbita aragonesa. En 1361 los nobles castellanos al servicio del rey aragonés son expulsados a Francia.</p>
<p>En 1363 lo encontramos de nuevo junto a Pedro IV el Ceremonioso combatiendo a Pedro I el Cruel.</p>
<p>Don Tello vuelve a cobrar protagonismo en las luchas de su hermano Enrique II para ascender al trono castellano. Marzo de 1366 se revela como un mes clave en estos enfrentamientos. Enrique II de Trastámara entra en Castilla y el día 17 es coronado en el monasterio burgalés de Huelgas. En el acto de coronación es el propio Don Tello quien porta el estandarte real.</p>
<p>Según la Crónica Don Enrique creó para su hermano Don Tello el título de Conde de Bizkaia.</p>
<p>En 1361 todos los hijos de Juan Núñez de Lara habían muerto, por lo que la línea de sucesión del Señorío debía continuar por una vía colateral. Esa vía llegaba a Enrique II a través de su esposa, por lo que pudo renunciar a su cargo de Señor a favor de su hermano Tello. De esta manera, Don Tello recuperó todos los privilegios que había tenido desde 1353 hasta 1358 a excepción del título nobiliario de Señor de Bizkaia.</p>
<p>En abril de 1366 nos encontramos a Don Tello, Conde de Bizkaia, haciendo uso de su cargo. El día 14 confirma en Bilbao el privilegio de la ciudad de Orduña. Ese mismo día firma un documento por el que la anteiglesia de San Vicente de Baracaldo pasa a ser tierra de Bizkaia. Cuatro días después confirma la carta puebla de Plentzia y el día 23 la tregua entre la villa de Bilbao y Don Diego Sánchez de Basurto.</p>
<p>El 28 de abril, en Orduña, funda la villa de Gernika.</p>
<p>La última fundación del Conde de Bizkaia tiene lugar el 4 de octubre. En Miranda de Ebro, sin ánimo de volver al Señorío, firma los privilegios de la villa de Gerrikaitz.</p>
<p>A partir de 1366 la vida de Don Tello girará en torno a la corona castellana. La sluchas entre Don Pedro y Don Enrique se recrudecen cuando el primero hace llamar al Príncipe de Gales. El 3 de abril de 1367 Don Enrique es derrotado en la batalla de Nájera. Al parecer, Don Tello tuvo alguna responsabilidad al no hacer avanzar sus filas en el momento debido.</p>
<p>En agosto Don Enrique ya se había aliado al ejército francés. En esta ocasión Don Tello se negó a ayudar a su hermano.</p>
<p>El 25 de abril de 1367 amplía los límites jurisdiccionales de Bermeo y el 7 de julio de 1368 tiene lugar la última acción de Don Tello como Conde de Bizkaia: desde Miranda de Ebro, el 7 de julio, ordena fundar en Lekeitio el convento de las Dominicas.</p>
<p>La muerte de Don Pedro tiene lugar el 23 de marzo de 1369. Según la Crónica se produce a manos de su hermano Enrique. En septiembre se llevan a cabo las cortes en Toro con Don Enrique como rey de Castilla; a ellas acude Don Tello.</p>
<p>El último año de vida de Don Tello está marcado por la guerra con Portugal. Don Tello ostentaba el cargo de Capitán General de la frontera portuguesa. Pese a su alto rango militar, no murió en ninguna batalla, sino de enfermedad en Medellín (provincia de Badajoz) en el desempeño de su cargo el 13 de octubre de 1370 y fue enterrado en Palencia en el monasterio de los Franciscanos. Al no dejar descendencia legítima el título de Conde de Bizkaia desapareció con él. El cargo de Señor de Bizkaia fue retomado por el infante Don Juan, hijo del rey Enrique II.</p>
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		<title>Apuntes para la historia de la Siderurgia en Barakaldo</title>
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		<pubDate>Wed, 14 Sep 2011 16:49:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>

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		<description><![CDATA[ Siglo II (antes de J.C.) Se dice que el naturalista Plinio (llamado el Viejo, falleció en la erupción del Volcán Vesubio, en el año 79 antes de J.C.) consideró las minas de hierro de Vizcaya, como las más ricas del mundo. Esta afirmación se recoge en la “Historia Natural en 37 libros”, especie de enciclopedia [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-full wp-image-2355" title="Cadena de Baldes 6" src="http://www.ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2011/09/Cadena-de-Baldes-6.jpg" alt="" width="250" height="250" /> Siglo II (antes de J.C.)</p>
<p>Se dice que el naturalista Plinio (llamado el Viejo, falleció en la erupción del Volcán Vesubio, en el año 79 antes de J.C.) consideró las minas de hierro de Vizcaya, como las más ricas del mundo. Esta afirmación se recoge en la “Historia Natural en 37 libros”, especie de enciclopedia de las ciencias.</p>
<p>Siglo XV</p>
<p>La existencia en el País Vasco de gran cantidad de hierro y la necesidad de construir armas y herramientas, indujeron desde tiempos muy remotos a los naturales de nuestra Provincia de Vizcaya a fundir y labrar las venas de mineral, que previamente conducían en bestias y narrias hasta las ferrerías situadas en lugares montuosos, donde había carbón, y junto a pequeños arroyos.</p>
<p>D. Pedro Bernardo Villarreal, de Berriz, Caballero de la Orden de Santiago, en su obra “Máquinas hidráulicas de Molinos y Herrerías, dedicado a los amigos Caballeros y Propietarios del Muy Noble y Muy Leal Señoría de Vizcaya y Muy Noble y Muy Leal Provincia de Guipuzcoa”, dice: “en lo antiguo es muy cierto que se fabricaba el hierro a brazos moviendo los fuelles los hombres y batiendo los martillos las fundiciones y ponían sus fábricas en montañas”.</p>
<p>Posteriormente se fueron situando las ferrerías en las proximidades de los arroyos, según refiere el Padre Henao, en su obra “Antigüedades de Cantabria”, donde apunta que el primero que dispuso y fabricó herrería en el río, con máquina hidráulica fue uno de apellido Olea</p>
<p>Por otra parte, el historiador Labayru (en su obra Historia General de Vizcaya) afirma que encontró en el Archivo de Protocolos de Valmaseda algunos documentos de interés sobre la historia de la fabricación del hierro en Vizcaya, y especialmente para determinar con exactitud quién fue el primero y el lugar en donde comenzó a labrar el hierro y cobre con el procedimiento de los martillos de agua y martinetes, resultando que la Noble Villa de Valmaseda y uno de sus hijos, D. Marcos de Zumalabe, tiene la gloria de ser los primeros que usaron este procedimiento industrial, desconocido en el resto de España.</p>
<p>En el término municipal de Barakaldo están registradas varias ferrerías, siendo su principal asentamiento en la cuenca del Río Castaños</p>
<p>En este siglo, el Gremio de Espaderos vizcaínos era muy importante y las fraguas y fundiciones mayores de Bilbao se hallaban en el arrabal de Ascao</p>
<p>Lo anterior se confirma con lo que Fray Francisco de Zumárraga, primer Obispo y Arzobispo de Méjico, escribió en 1541 a su sobrino D. Sancho García de Zumárraga, residente en el citado pueblo, pidiendo que le enviase ”doscientas ballestas y algunos arcabuces y hierro de herrajes y azadones y hachas y cerraduras y clavazón grande de puertas que ahí se hacen”.</p>
<p>La disponibilidad de mineral de hierro en Vizcaya estimuló a los naturales del país a construir ferrerías y fraguas, siendo un título de honor para los mayorazgos, al mismo tiempo que negocio lucrativo, ser considerados ferrones.</p>
<p>Merece hacer una breve referencia al Fuero de Vizcaya, por su gran aportación proteccionista, en relación con la explotación de las minas. En este sentido, un reflejo claro de la importancia que se dio en Vizcaya a la existencia de las minas de hierro, queda patente en lo que, con marcado sentido proteccionista, se legisla en el propio Fuero de Vizcaya, que en la Ley XVII, prohibía la exportación del hierro fuera de Vizcaya, en los siguientes términos:  “Otrosi dijeron que había Fuero, franqueza y libertad e establecieron por Ley que ningún natural ni extraño así del dicho Señorío de Vizcaya como todo el Reyno de España ni de fuera de ellos no pueden sacar fuera de este dicho Señorío para Reynos extraños vena ni otro metal alguno para labrar Fierro o acero; so pena que la personas que la sacase pierda la mitad de sus bienes o sea desterrado permanentemente de estos Reynos&#8230; “</p>
<p>En la Ley XIX del Título XXXIV, el Fuero de Vizcaya declara que: “&#8230; por cuanto haber ferrerías en Vizcaya, redunda a su alteza gran servicio y a la tierra gran utilidad y provecho é a la causa conviene que dean detenidos (&#8230;) ordenaban y ordenaron que cualquiera que quebrantase ferrería o Molienda o calzadas o rompiere o foradase Barquines a sabiendas por su propia autoridad muera por ello y pague el daño doblado al dueño”.</p>
<p>La confirmación de los 42 capítulos de las Ordenanzas contenidas en el Fuero de Vizcaya para el régimen y subsistencia de las ferrerías de este Señorío, fueron establecidas en Junta General de Guernica, celebrada el año 1440, siendo posteriormente efectuadas por los reyes Católicos en Valladolid el 5 de marzo de 1483, y el Emperador Carlos V y su esposa Dña. Juana, en Palencia el 18 de marzo de 1522.</p>
<p>A lo largo de todo este siglo y el siguiente son innumerables los pleitos y reclamaciones que se desarrollan por el incumplimiento de las Leyes y Ordenanzas sobre las propiedades, derechos y usos de los minerales de hierro, el funcionamiento de las ferrerías y comercialización de sus productos.</p>
<p>Siglo XVI</p>
<p>Las ferrerías bascongadas estaban compuestas de tres elementos: hogar, aparato soplante y martinete. El primero de ellos se alimentaba, invariablemente, de carbón vegetal y de menas o minerales óxidos férricos, anhidros y hematites pardos no muy compactos, aunque también se empleaban a veces las menas hidratadas algo porosas.</p>
<p>En lo que fuera término municipal de Barakaldo se puede citar la de Iráuregui, posteriormente fábrica de hilados y la de Aldanondo en Alonsótegui, que en 1878 aportó su propietario, D. José Barra, a los Señores Quintana, Arisqueta y Hoffmayer, que con otros socios constituyeron la Sociedad denominada “Nuestra Señora de Guadalupe”, con capital de dos millones y medio de reales de vellón. Esta Sociedad cesó en su actividad industrial el 21 de mayo de 1894, siendo vendidas sus instalaciones a la Sociedad Anónima “Alambres del Cadagua”.</p>
<p>En Vizcaya, el número de obreros de cada ferrería era de cuatro, y se les conocía con el nombre profesional de ferrones, los cuales usaban para el trabajo una especia de camisones llamados obreras.</p>
<p>En 1510 se constituyó en Amorebieta una ferrería por los Condes de Cancelada, cerca de la Iglesia parroquial de Santa María, con un salto de agua de 17 pies.</p>
<p>La Real Cédula de Diligencias de 17 de mayo de 1533 buscaba para Castilla el hierro y el acero de Vizcaya a cambio de mantenimientos tales como carnes, trigo y principalmente lana, cuyo tráfico era muy considerable, introduciéndose en la Meseta, en compensación de aquellos mantenimientos, 28.000 quintales de hierro y 6.000 de acero.</p>
<p>Este intercambio se hacía por caminos carretiles y calzadas primitivas, con las dificultades y riesgos consiguientes, hasta que en el siglo XVIII comenzaron a construirse carreteras.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Siglo XVII</p>
<p>La historia de la fabricación del hierro se divide, según los tratadistas, en cuatro épocas principales:</p>
<p>1ª.- Desde los tiempos más remotos, de los que apenas se tiene noticia, hasta el siglo XVII</p>
<p>2ª.- Desde mediados del siglo XVII hasta 1814</p>
<p>3ª.- Desde 1814 hasta 1860</p>
<p>4ª.- Desde 1860 hasta nuestros días.</p>
<p>20-10-1687 La Junta del Señorío decretó una investigación de las ferrerías existentes entonces, de la que resultó que se hallaban funcionando 147 y cerradas 128.</p>
<p>22-04-1719 Se fundó, por Real Provisión del Rey Felipe V, el Convento de Carmelitas Descalzos, conocido como “El Desierto”, en terrenos del Concejo de Sestao, justo en la desembocadura del río Galindo, para que los religiosos pudieran hacer vida de ermitaños.</p>
<p>La petición del permiso para la construcción del convento fue hecha por Fray Bernardo de San José, Carmelita descalzo, para los Carmelitas de dicha Orden de la Provincia Eclesiástica de Burgos y Navarra.</p>
<p>Pasados los años sobre terrenos del antiguo convento se construyeron una parte importante de las instalaciones siderúrgicas que de las empresas que se instalaron en los términos municipales de Sestao y Barakaldo.</p>
<p>1740: Guillermo Bowles, que nació en un pueblo cercano a Cork, en Irlanda, se trasladó a París en 1740, para dedicarse al estudio de la Historia Natural, Química, Metalurgia y Anatomía. Posteriormente vino a España dedicándose a visitar minas y dirigir un Gabinete de Historia Natural. Bowles visitó en cuatro ocasiones Bilbao, haciendo, en su obra escrita, un encendido elogio a la provincia de Vizcaya, al mismo tiempo que trata con todo detenimiento “de la mina de hierro de Somorrostro y de otras de Vizcaya”, describiendo al detalle las calidades del mineral de aquellas, a la que califica de “mina tan célebre” y diciendo que todo el mundo “sabe que no hay en Europa mena tan fácil de fundir ni que dé hierro tan suave como ésta de Somorrostro; y siempre ha sido así desde el tiempo de los romanos, que ya sabemos la beneficiaban”</p>
<p>Bowles, en su informe añade: “Es gran fortuna para Vizcaya tener estas minas de hierro, porque su comercio hace entrar todos los años en el país millones de reales que circulan y se subdividen infinito; lo cual es un excelente medio de mantener la población”.</p>
<p>1761: En 1761 se obtiene el Real Despacho para la construcción en Vizcaya de la que habría de unir Bilbao con Burgos y la Rioja, rompiendo la peña de Orduña y llegando hasta Pancorbo por una vía de catorce leguas de longitud y treinta pies de anchura, facilitando así el transporte de mercancías entre Vizcaya y la Meseta, entre ellas el hierro y el acero.</p>
<p>29-09-1783: En el “Resumen de las actas de la Real Sociedad Vascongada de los Amigos del País, en sus Juntas Generales celebradas en la ciudad de Vitoria el día 29 de septiembre de 1783”, se deja constancia de que “los amigos nombrados por los juntillas de las Comisiones, informaron de la juiciosas reflexiones que se hacían en un papel intitulado Observaciones sobre las minas de Somorrostro, por D. Fausto Lhuyart, Catedrático de Mineralogía y Metalurgia, en virtud del Decreto y comisión dada por la Sociedad en Juntas Generales del año anterior” y, en efecto, el día 30 de septiembre en la reunión de la Comisión se leyó el informe del Sr. Lhuyart en el que se dejaba constancia de que “proveen a las ferrerías del país vascongado la mayor parte del mineral de hierro que en ellas se beneficia, cuyas minas están situadas a tres leguas de Bilbao hacia el Oeste y a media legua al Sudeste de la Villa de Somorrostro en las Encartaciones del Señoría de Vizcaya”, añadiendo además algunos defectos detectados y ciertos consejos para explotarlas y administrarlas, llegando a afirmar “lo que resultaría (refiriéndose a la explotación de estas minas) mil ventajas sobre todo el país que posee tan envidiable fondo de riqueza”.</p>
<p>1787: El historiador Iturriza, en su “Historia General de Vizcaya”, publicada en 1787, en su Capítulo II, afirma que ” las minas más importantes radicaban en la elevada comarca de Triano y Somorrostro, y no solamente abastecían las ferrerías de la cuatro provincias vascongadas, sino que, en extraordinaria e importantísima cantidad se exportaban sus minerales a las fábricas de Inglaterra, Estados Unidos y del mundo entero”.</p>
<p>1795: Cuenta D. José María de Areilza, en su trabajo “Economía Vizcaína del siglo XVIII”, que en 1795, según una relación sobre la economía vizcaína entregada a D. José Francisco de Zamora, del Consejo Real, “las gentes del campo, además de los trabajos propios del mismo, se ocupaban a finales del siglo XVIII en labrar, coger y acarrear de seiscientas a setecientas mil cargas de carbón, que los montes de la provincia producían, de leña de roble, castaño, encina, borto y haya con lo que se mantenían las 140 ferrerías que tenía el Señorío En este mismo informe o memorial se expone que “una de las industrias con que el vizcaíno saca su pan es la vena de hierro de los montes de Somorrostro pertenecientes a los cuatro Concejos. Su casa y acarreo, que se hace en los veranos, ocupa a mucha gente. El primer acarreo lo hacen hasta las riberas de la Anteiglesia de Barakaldo y desde allí a la Villa de Bilbao (&#8230;) Lo que se embarca lo llevan en gabarras hasta San Nicolás, frente al convento de los Padres Carmelitas en el Desierto, donde van los barcos de los diferentes puertos de Vizcaya, y con particularidad los plencianos, a cargarlos, para después transportar la carga a la provincia de Guipúzcoa; a los mismos puertos de Vizcaya; a los de las montañas de Santander; a las Cuatro Villas de San Vicente de la Barquera y a los de Asturias&#8230;”</p>
<p>Siglo XIX</p>
<p>En los comienzos del siglo XIX existían en Vizcaya, según varios autores que se ocupan de la materia, 63 localidades en las que había edificios fabriles, fraguas y otros artefactos de ese género.</p>
<p>1827: Se constituye la Sociedad “Ibarra, Mier y Compañía, ante el notario Sr. Barandica, con un término de duración de seis años, y forman parte principal de ella los señores D. José Antonio de la Mier; D. Nicolás María de Llano; D. José de Echévarri y D. José Antonio de Ibarra. Esta Sociedad sufrió varias prórrogas en su duración y algunas transformaciones, como por ejemplo su re-constitución en 1846.</p>
<p>Esta nueva Sociedad se dedicó, entre otros negocios, a la explotación de las minas de Somorrostro.</p>
<p>1832: Entra en funcionamiento en la fábrica de Heredia, en Málaga, el que es considerado el primer Horno Alto de España.</p>
<p>1833: Comienza a producir la fábrica “Nuestra Señora de las Mercedes”, en Guriezo, propiedad de Dña. Mercedes de Trebuesto, heredera del condado de Trebuesto, casada con D. Lorenzo Serrano, nacido en México. La nueva fábrica disponía de un horno alto al carbón vegetal para la obtención del arrabio, de un horno de reverbero para refundir éste y obtener piezas de hierro colado, de dos forjas de afino, para convertir el arrabio en hierro dulce, y de un tren de laminación, con su correspondiente horno de recalentar.</p>
<p>Esta fábrica, situada en Guriezo, en la provincia de Santander, partido judicial de Castro Urdiales, disponía de terrenos junto al río Agüeza, afluente del Oriñón, por el que podían transitar los barcos costeros.</p>
<p>Durante la primera Guerra Carlista la fábrica cayó en poder de los ejércitos de D. Carlos, que la utilizaron para fabricar morteros y cañones. Finalizada la guerra, la fábrica fue arrendada a una Sociedad francesa denominada Dupont, Alem y Dubourg, que la reconstruyó, trabajando en ella hasta 1846.</p>
<p>1841: El Conde de Santa Coloma, tras la adquisición de una ferrería, dotada de martinete y carbonera, que, con el horno y dos molinos procedentes de un mayorazgo fundado en 1469 por D. Tristán de Leguizamón y su mujer Dña. María Gómez de Zurbarán, constituye la Sociedad “Santa Ana de Bolueta”. Su primer Horno Alto entró en funcionamiento el 14 de junio de 1848.</p>
<p>1846: El Conde de Miravalle, propietario de la fábrica de Guriezo vende la propiedad a la Sociedad “Ibarra, Mier y Compañía” (fundada el 22 de noviembre de 1827, ante el notario Sr. Barandica, por D. José Antonio de la Mier, D. Nicolás María de Llano, D. José de Echévarri y D. José Antonio de Ybarra y de los Santos), que constituye, para su explotación, una nueva empresa denominada “Fábrica de Hierro de Nuestra Señora de la Merced” constituida por los señores Ibarra, Mier y Compañía, D. Mariano y D. José Vilallonga, D. Carlos Dupont y D. Andrés Gutiérrez de Caviedes.</p>
<p>1848: La Diputación de Vizcaya, atenta a la riqueza del país, encargó un estudio al Ingeniero del Real Cuerpo de Minas de Bélgica, D. Carlos Collette, que se publicó con el título de Reconocimiento Geológico del señorío de Vizcaya, hecho de orden de su Diputación General”, en cuya página 54 se dice, bajo el epígrafe de Minas de Somorrostro, lo siguiente: “Las ricas y abundantes minas de Somorrostro se están explotando desde los tiempos remotos. Plinio habla de ellas y del monte Triano; y a la verdad nada tiene de extraño que fueran conocidas en los siglos antiguos, puesto que el mineral se presenta en masas enormes, formando, por decirlo así, montes enteros de dicha sustancia. El mineral es un peróxido de hierro extremadamente rico”.</p>
<p><a href="http://www.ezagutubarakaldo.barakaldo.org/cihma/File/Apuntes%20para%20la%20Historia%20-%20_E_%20Apuntes.pdf">http://www.ezagutubarakaldo.barakaldo.org/cihma/File/Apuntes%20para%20la%20Historia%20-%20_E_%20Apuntes.pdf</a></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>La ferrería de URDANDEGIETA, en BARAKALDO y GALDAMES</title>
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		<pubDate>Sun, 28 Aug 2011 10:12:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>

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		<description><![CDATA[La primera cita histórica a la ferrería de Urdandeguieta se debe a Lope García de Salazar, en las páginas de “Las Bienandanzas e Fortunas”. En el libro XXI de esta obra el cronista hizo una relación de todas sus propiedades, tanto de aquellas que le correspondieron como heredero del solar de Muñatones como de las [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-medium wp-image-2314" title="Utrdandeguieta 3" src="http://www.ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2011/08/Utrdandeguieta-3-300x204.jpg" alt="" width="259" height="176" />La primera cita histórica a la ferrería de Urdandeguieta se debe a Lope García de Salazar, en las páginas de “Las Bienandanzas e Fortunas”. En el libro XXI de esta obra el cronista hizo una relación de todas sus propiedades, tanto de aquellas que le correspondieron como heredero del solar de Muñatones como de las compradas por él mismo. Entre estas últimas se cita a la ferrería que él llamaba de <em>Urdudogieta</em><a href="http://somo.blogcindario.com/#_ftn1">[1]</a>. Esta cita nos ofrece la primera referencia temporal de la ferrería, pues, teniendo en cuenta los años en que vivió el autor, podría considerarse que su antigüedad se remontaría, cuando menos, a mediados del siglo XV.</p>
<p>Cuando falleció Lope García de Salazar todas sus propiedades se dividieron entre sus hijos, dando lugar a dos casas o linajes que tomaron el nombre de “Salazar-Muñatones”. Una era la casa de <em>Salazar-Muñatones de Portugalete</em> y otra la de <em>Salazar-Muñatones de San Martín de Somorrostro</em>. La primera de ellas es considerada la legítima, pues estaba representada por el primogénito del cronista, llamado Lope de Salazar, y después por los sucesores de este. La segunda era la casa representada por uno de los hijos menores, llamado Juan de Salazar, al que apodaban el Moro. Ambas casas, la de Portugalete y la de San Martín, se repartieron la mayor parte de las propiedades del solar pero, curiosamente, la ferrería de Urdandegieta quedó fuera de aquel reparto, ya que fue a parar a poder de un tercer hijo de Lope García de Salazar, llamado Pedro de Salazar, quien se había avecindado en Portugalete. Por este motivo no volvemos a encontrar ninguna referencia a la ferrería en ninguno de los numerosos documentos que en siglos posteriores generaron aquellas dos casas salazariegas, salvo en una cita -que recoge Sabino Aguirre Gandarias- extraída de las declaraciones de varios testigos que intervinieron en el pleito mantenido por los sucesores de Lope García de Salazar para repartir la herencia.</p>
<p>Dichos testigos apreciaron el valor de las ferrerías que habían sido propiedad de los Muñatones, cuantificando las rentas anuales de cada una de ellas en función de su producción en quintales de hierro. Su valor se cifraba de la siguiente manera<a href="http://somo.blogcindario.com/#_ftn2">[2]</a> :</p>
<p align="center">Ferrería del Arenao: 23.800 maravedís de renta anual.</p>
<p align="center">Ferrería de Los Vados: 30.000 o 34.000 maravedís de renta anual.</p>
<p align="center">Ferrería de Atxuriaga: 20.400 maravedís de renta anual.</p>
<p align="center">Ferrería de Urdaindokieta<a href="http://somo.blogcindario.com/#_ftn3">[3]</a>: 20.000 maravedís de renta anual.</p>
<p>Como vemos, de las cuatro ferrerías era la de Urdandegieta la de menor producción en aquel tiempo.</p>
<p>Aparte de la valoración de la ferrería la cita que recoge Sabino Aguirre aporta otro dato importante y es que los testigos situaban a la ferrería en tierra de Barakaldo.</p>
<p>Pedro de Salazar dejó la ferrería de Urdandegieta para su hijo Pedro González de Salazar, quien se estableció en Galindo, en tierras del Valle de Trapaga, donde construyó los palacios y molinos de Galindo y la capilla y ermita de La Piedad. El testamento de este último, otorgado en 29 de enero de 1543, contenía todas sus propiedades, las cuales dejaba a su primogénito Lope García de Salazar de Galindo. Precisamente, en la redacción de este documento encontramos la siguiente referencia cronológica a la ferrería de Urdandegieta, acompañada, además, de una descripción del resto de edificios y heredades anexas a ella: <em>la Herrería de Hurdandeguerta con la aceña e Huerta e horno e casa e castañales que en el dicho lugar tenemos e Con los Montes de frados e solares Y montes y heredades de bruçaco bordaybay con todas pertenenzias&#8230;</em><a href="http://somo.blogcindario.com/#_ftn4"><em>[4]</em></a><em>. </em>Es decir, de la primitiva ferrería se ha pasado a un pequeño complejo compuesto por la propia ferrería, una aceña (o molino) y un horno, además de la casa, huerta y castañales <a href="http://somo.blogcindario.com/#_ftn5">[5]</a>. Para el servicio de la ferrería y proveerla de carbón de madera vemos que tenía agregados los recursos de los cercanos montes de Frados, Burzaco y Bordaibai.</p>
<p>La siguiente referencia la encontramos en el año 1541, cuando Lope García de Salazar de Galindo compró los montes de La Barrieta (Las Barrietas, Olabarrieta) para adscribirlos a la ferrería. De esta forma los montes bortales y madereros se incrementaban de forma impresionante porque la nueva incorporación sumaba a los anteriormente citados la mayor parte de los montes con los que el Valle de Trapaga linda con el municipio de Galdames: La Górriga, Las Barrietas, Casanueva y Mendívil (lugares que entonces se citaban con los nombres más apropiados de Elorriaga, Olabarrieta, Casanueva y Mendivil).</p>
<p>Como vemos, el entorno que rodeaba a la ferrería y los montes que tenía adjudicados nos dan una idea aproximada de su situación pero su localización exacta se hacía difícil por la sencilla razón de que el lugar llamado Urdandegieta no figuraba en ningún plano de Barakaldo <a href="http://somo.blogcindario.com/#_ftn6">[6]</a>, y, porque, aunque los restos de la ferrería eran conocidos en el lugar que llaman <em>Las Mazuqueras</em>, no se hallaban asociados a la histórica ferrería. Un dato importante para determinar que la ferrería de Urdandegieta y Las Mazuqueras eran un mismo lugar nos lo proporcionaba el testamento de Pedro de Salazar Galindo, sucesor en el mayorazgo de Salazar-Galindo de los personajes anteriormente citados, que fue redactado en el año 1647, en el que se apuntaba, entre otras muchas propiedades, la que llama ferrería mayor de Urdandeguieta, <em>sita en Galdames y Baracaldo </em><a href="http://somo.blogcindario.com/#_ftn7"><em>[7]</em></a>. O sea, que debía estar situada en el límite entre ambos municipios. Unos años antes, en el de 1634, se realizaron algunas obras y reparaciones y la referencia documental también situaba a la ferrería mayor de Urdandeguieta <em>entre Galdames y Baracaldo</em><a href="http://somo.blogcindario.com/#_ftn8">[8]</a><em>.</em> Otro documento aportaba nuevos datos: al indicar que para llegar a Urdandegieta debía hacerse desde el lugar de Urcullu, pasando por Unduchuleta (este último es el nombre que presumiblemente se da al lugar que hoy día ocupan las últimas casas del valle de Eskauritza, al final del Regato-Errekatxo)<a href="http://somo.blogcindario.com/#_ftn9">[9]</a>. En fin, todas las referencias anteriores nos indican que la ferrería de Urdandegieta debía hallarse en el camino que sigue desde Urkullu hacia Galdames, en el límite entre los municipios de Barakaldo y Galdames, y que debía ser un complejo compuesto por herrería, molino y horno. Esta es, precisamente, la lectura que, hace ya unos años, hicimos del lugar donde se hallan los restos de la ferrería: las ruinas se hallan junto a la orilla del margen derecho (<em>esta afirmación es errónea por cuanto toda la instalación está en el margen izquierdo. Nota de Mitxel Olabuenaga</em>) del río Castaños, en el lugar conocido como <em>Las Mazuqueras</em>, y se corresponden perfectamente con la descripción que venimos dando, una ferrería, un molino y, entre ambos edificios, un horno. Algo más adelante, a la izquierda (<em>derecha del río y frente a la desembocadura del Arroyo Frades</em>) del río, se halla el mojón que divide las jurisdicciones de Galdames y Barakaldo. Junto a las ruinas se conserva, en perfecto estado, un muro que parece responder a una antepara o depósito para el agua, obra que tenía como fin cambiar el curso de un arroyo que baja desde Burtzako y obligarle a caer, en forma de cascada, por un pequeño promontorio con el fin de aprovechar la fuerza de su caída, y con ella mover las palas de la rueda de la ferrería. También parece corresponder a la obra que acompañaría a la ferrería el trazado de un camino que bordea en algunos tramos el río Castaños y que se construiría con el fin de permitir el tránsito de carros desde estas instalaciones hasta el lugar de El Regato-Errekatxo.</p>
<p>Hace unos diez años (1999), hice un croquis interpretando los restos del conjunto de Urdandegieta, que publiqué en el libro “<em>Mayorazgos de Barakaldo</em>”, que suelen utilizar para ilustrar uno de los interesantes itinerarios que ofrece el Centro de Interpretación Histórica y Medioambiental de El Regato-Errekatxo –<a href="http://www.ezagutubarakaldo.barakaldo.org/cihma/index_es.php" target="_blank">CIHMA</a>-, en Barakaldo. El dibujo estaba realizado en blanco y negro y se quedaba un poco “pobre”. He aprovechado que tengo vacaciones  estos días, para colorearlo un poco y hacerlo algo más atractivo (es el que aparece en la cabecera de este artículo). De paso, me sirve como disculpa para, desde aquí, animar a todos y todas a visitar el <a href="http://www.ezagutubarakaldo.barakaldo.org/cihma/index_es.php" target="_blank">CIHMA</a>, y, de su mano, conocer este lugar cargado de historia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
</div>
<p><a href="http://somo.blogcindario.com/#_ftnref1">[1]</a> Lope García de Salazar. “Las Bienandanzas e Fortunas”. Edición de Ángel Rodríguez Herrero, libro IV, página 121. <em>“E las ferrerías de los Vados, e molinos, e la ferrería de Vrdudogieta comprola, e fiso la ferrería de Achuriaga”</em></p>
<p><a href="http://somo.blogcindario.com/#_ftnref2">[2]</a> Sabino Aguirre Gandarias. <em>“Lope García de Salazar, el primer historiador de Bizkaia”</em>    Pág.135</p>
<p><a href="http://somo.blogcindario.com/#_ftnref3">[3]</a> Sabino Aguirre Gandarias cita la ferrería transcribiéndola de esta forma.</p>
<p><a href="http://somo.blogcindario.com/#_ftnref4">[4]</a> A.F.B. Legajo 3128, nº. 12</p>
<p><a href="http://somo.blogcindario.com/#_ftnref5">[5]</a> La mayor parte de las obras fueron ordenadas por Pedro González de Salazar con la intención de hipotecarlas, y que, de sus rentas, se pagase a los curas de Santa María de Portugalete quienes adquirían la obligación de rezar una misa diaria, perpetuamente, en memoria de su padre. Como los curas no pudieron cumplir el compromiso decidió construir la capilla de Galindo donde se celebrarían dichas misas.</p>
<p><a href="http://somo.blogcindario.com/#_ftnref6">[6]</a> Sólo he encontrado una cita de González Cembellín refiriéndose a la masuquera que apunta que llamaban de Urdandegieta.</p>
<p><a href="http://somo.blogcindario.com/#_ftnref7">[7]</a> A.H.P.B. Legajo 7077</p>
<p><a href="http://somo.blogcindario.com/#_ftnref8">[8]</a> A.H.M. de Portugalete.Sección F, caja 39-14</p>
<p><a href="http://somo.blogcindario.com/#_ftnref9">[9]</a> A.F.B.Leg. 1961 nº. 2. <strong>Unduchuleta</strong>, lugar (1639). En Barakaldo. En Urcullu, camino de Urdandeguieta.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Goio Bañales</p>
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		<title>ENCARTACIONES DE BIZKAIA: La ruptura impuesta.</title>
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		<pubDate>Sun, 07 Aug 2011 10:03:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>

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		<description><![CDATA[En el gráfico del artículo anterior ofrecíamos una imagen de lo que pudo ser en tiempos de la colonización romana el espacio ocupado por el pueblo autrigón, posiblemente -así lo exponen algunas teorías-, uno de los tres que componían la tribu de los bárdulos. Sea como fuere, el territorio que los autrigones ocupaban en aquel tiempo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-medium wp-image-2308" title="Encartaciones 2" src="http://www.ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2011/08/Encartaciones-2-300x300.gif" alt="" width="256" height="256" />En el gráfico del artículo anterior ofrecíamos una imagen de lo que pudo ser en tiempos de la colonización romana el espacio ocupado por el pueblo autrigón, posiblemente -así lo exponen algunas teorías-, uno de los tres que componían la tribu de los bárdulos. Sea como fuere, el territorio que los autrigones ocupaban en aquel tiempo parece estar bastante claro y la mayor parte de los historiadores están de acuerdo en que los límites eran, por el Norte, la desembocadura del Nervión-Ibaizabal hasta el Asón, y por el Sur la tierra más allá del Ebro, ocupando la Bureba.</p>
<p>Se trata de un territorio que está, a día de hoy, totalmente desmembrado, repartido en cuatro provincias o comunidades y, en gran parte, fuera de su entronque natural y, lo que es más grave, todo ello en contra de la voluntad de sus habitantes.</p>
<p>El reparto del territorio autrigón ha dado lugar a varias comarcas: Asón-Agüera y Costa Oriental, en Cantabria; las Encartaciones, en Bizkaia; el valle de Aiala y los valles alaveses en Araba; las Merindades, la Bureba y la comarca del Ebro, en Castilla-León; y una parte de la comarca de Haro, en La Rioja. Un mosaico incomprensible y antinatural, cuya razón de ser histórica habría que buscarla en la existencia de señoríos particulares que mostraron un interés especial por “sacar” estos lugares de la órbita de Bizkaia.</p>
<p>Así, nos encontramos con situaciones absurdas, de lugares física e históricamente ligados a la Comunidad Autónoma Vasca y que a día de hoy se cuentan en otras provincias. Veamos algunos casos:</p>
<p>El valle de Villaverde fue señorío de la casa de Avellaneda, quien lo vendió en el año 1440 a la de Velasco. Esta última lo sacó del corregimiento de las Encartaciones, al que pertenecía, para incluirlo en un corregimiento propio, junto con los valles de Soba y Ruesga.</p>
<p>La misma casa de Velasco (recordemos que se trata de la de los poderosos condestables de Castilla), sacó a la villa de Castro Urdiales fuera del ámbito de Bizkaia en el año 1471.</p>
<p>Treviño fue conquistado al reino de Navarra en el año 1200 por Alfonso VIII, quien lo integró en el reino de Castilla. En 1366 el rey Enrique II concedió el señorío a Pedro Manrique con lo que se transmitió en esta familia, como feudo particular, generación tras generación. Las numerosas peticiones de integración a Araba tanto de Treviño como de la Puebla de Arganzón han sido siempre desestimadas.</p>
<p>El valle de Orozko estuvo sujeto al señorío de la casa de Aiala hasta que, en el año 1740, junto con Laudio, logró, tras un costoso y largo proceso judicial, integrarse en Bizkaia.</p>
<p>Los aforados de Moneo y los de Losa consiguieron integrase en Bizkaia, y fueron incluidos en su jurisdicción natural, el corregimiento de Avellaneda. Sin embargo, fueron sacados de ella y se da el caso curioso de que el “Diccionario Geográfico-Estadístico de España y Portugal” designa a estos pueblos con el nombre de “desaforados”, por razón de haber perdido sus “fueros de provincia” a comienzos del siglo XVIII.</p>
<p>El valle de Mena fue conquistado en 1072 por Alfonso VI, quien lo incorporó a Castilla. A pesar de la voluntad expresada por sus vecinos no consiguió integrarse en Bizkaia en sus intentos de los años 1833 y 1924.</p>
<p>Parte de los pueblos situados al Este del Asón, como Colindres y Limpias, se reintegraron a Bizkaia en 1740, aunque por breve tiempo.</p>
<p>Un caso distinto es el del valle de Barakaldo, que decidió sumarse al Señorío de Bizkaia y lo logró en el año 1366, por concesión del conde don Tello.</p>
<p>Como vemos, por unas u otras razones, el territorio autrigón está completamente roto. Desgraciadamente su reunificación no depende de la voluntad de sus habitantes, expresada ya en varias ocasiones, sino en la decisión de las Instituciones, y éstas, según parece, no están por la labor de facilitarlo. De esta manera se consolida el hecho de que la decisión de aquellos señores feudales que hemos señalado más arriba sigue contando, todavía hoy, más que la de todo un pueblo.</p>
<p>Goyo Bañales</p>
<p>&nbsp;</p>
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