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	<title>Ezagutu Barakaldo &#187; Geografía</title>
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	<description>Página Web sobre Barakaldo</description>
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		<title>Paseo por El Regato (Barakaldo). El pantano de la memoria</title>
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		<pubDate>Sun, 13 Nov 2011 11:03:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Geografía]]></category>
		<category><![CDATA[Turismo]]></category>

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		<description><![CDATA[En Barakaldo, la historia se mide en pasos y los siglos son huellas en el camino. Lo sabe bien el historiador Mikel Alvira. Además de novelista, acaba de publicar ‘El silencio de las hayas’ y ya va por su segunda edición, es el autor de documentales como ‘Barakaldo inmemorial’. Es él quien nos propone pasear [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-medium wp-image-2408" title="El Regato" src="http://www.ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2011/11/El-Regato-300x225.jpg" alt="" width="248" height="186" />En Barakaldo, la historia se mide en pasos y los siglos son huellas en el camino. Lo sabe bien el historiador Mikel Alvira. Además de novelista, acaba de publicar ‘El silencio de las hayas’ y ya va por su segunda edición, es el autor de documentales como ‘Barakaldo inmemorial’. Es él quien nos propone pasear con la mirada puesta en el pasado. En los pies, unas botas de monte, pues la naturaleza estará presente durante el recorrido, y en la mochila unos pocos datos. El resto lo pone el paisaje. «Un buen punto de partida es el Centro de Interpretación Histórica y Medioambiental (CIHMA) de Barakaldo», nos anima Mikel. Está en el pulmón verde del municipio, El Regato, y puede ser el sitio ideal para recopilar la información.</p>
<p>Vídeos, paneles y maquetas nos recuerdan cómo vivieron y trabajaron nuestros antepasados de la Margen Izquierda. La visita será corta, pues queda mucho camino por recorrer, aunque aquí también nos ofrecen varios itinerarios posibles para futuras escapadas. Ya en el exterior aprovechamos para echar un vistazo a la subida a Arnabal. «Allí se observan todavía los restos del impresionante plano inclinado usado para bajar mineral», nos relata el guía.</p>
<p>Con nuestro historiador a la cabeza salimos del CIHMA y nos dirigimos hacia los restos de la ferrería medieval de Urdandegieta, que aprovechaba un pequeño salto de agua. Está ubicada apenas a 250 metros del puente Perines, donde nace el pantano de Etxebarria. «Tiene la presa de hormigón más antigua de España y sirve de referencia para llegar a la ferrería, que está a los pies del arroyo Frades», nos advierte Alvira. Aunque depende del ritmo que nos impongamos, el paseo puede durar una hora. La presa bien se merece un descanso y alguna fotografía. Al fin y al cabo, cuando se terminó de construir en 1897 supuso toda una innovación tanto en diseño como por el material utilizado.</p>
<p>Al puente del diablo</p>
<p>La parada junto al pantano no sólo nos ofrece unas vistas espectaculares. También nos aporta una curiosidad. «El Regato es hoy la zona verde de Barakaldo, pero en la Edad Media fue la cuna de las ferrerías: había media docena desde Urdandegieta hasta la última de Bengolea, ya en Gorostiza», nos advierte nuestro historiador. Caminar entre ambos barrios, El Regato y Gorostiza, es un agradable paseo entre árboles. Lo recorremos bordeando el inmenso pantano que duplica hojas y ramas en su reflejo interminable inundando de verde las vistas.</p>
<p>«Una vez en Gorostiza una opción es subir por el barrio de Cruces hasta Peñas Blancas, desde donde los más montañeros pueden alcanzar las cimas de la anteiglesia (Apuko) en la cordillera de Sasiburo», propone el experto. No es la única alternativa. También podemos llegar a la ermita de Santa Águeda. Hacerlo tiene premio, ya que alberga en su interior la pieza escultórica más antigua del entorno: un alabastro procedente de Nottingham, llegado a tierras vascas entre los siglos XIII y XIV.</p>
<p>Nuestra salida culmina en el puente de Castrejana, también conocido como Puente del Diablo. Llegamos hasta él después de descender de la ermita de Santa Águeda por la calzada medieval, empedrada e intransitable para los vehículos. «El puente fue construido a mediados del siglo XV por Pedro Ortiz de Lequeitio y aún hoy pueden apreciarse sus potentes sillares y la robustez de la construcción», resalta nuestro guía.</p>
<p>Su enigmático nombre proviene de una leyenda que tiene por protagonistas a dos jóvenes enamorados separados por un río, tan desesperados que realizan un trato con el maligno para cruzarlo</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Barakaldo, la villa monumental</p>
<p>Si nos encontramos en el casco urbano de Barakaldo debemos visitar su historia más reciente. La ruta de edificios singulares comienza en la zona Urban, junto a la ría, donde el complejo siderúrgico ha sido sustituido por viviendas. Mikel Alvira destaca el edificio Ilgner, sede de Cedemi, el vivero de empresas de la Margen Izquierda. Realizado en ladrillo rojo, sirvió para suministrar electricidad a Altos Hornos. Ascendemos la calle Portu, «antaño el corazón comercial de la anteiglesia», y alcanzamos la Herriko Plaza con los típicos bloques de viviendas que caracterizan al municipio y la escultura de Lucas Alcalde en homenaje a los mineros y la industria.</p>
<p>Muy cerca, en Juan Sebastián Elcano, está el antiguo mercado de abastos, recuperado como dotación deportiva. Si descendemos esa calle, encontramos la Escuela de Idiomas de 1917, antiguo matadero municipal y obra del arquitecto Alfredo Acebal. «En el barrio de San Vicente llaman la atención las Casas del Parque, paradigma de la construcción burguesa, así como la iglesia, cuna de la organización administrativa de Barakaldo», explica.</p>
<p>Muy cerca, frente al hospital de San Eloy, está otro edificio llamativo, el de la Fundación Miranda que acoge una residencia para personas mayores.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Sasiburu</title>
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		<pubDate>Fri, 15 Jul 2011 06:56:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Geografía]]></category>

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		<description><![CDATA[INTRODUCCION.- En esta ocasión un grupo de mayores y pequeños montañeros del club de montaña Bihotz Gaztea de Santurtzi nos dirigimos al pequeño macizo de Sasiburu que se encuentra entre las poblaciones de Barakaldo, Bilbao y Alonsotegui y separa los rios Kadagua y Galindo. Este modesto macizo se podría considerar una continuación al de los [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2011/07/images-3.jpg" class="floatbox" rev="group:2245 caption:`images 3`"><img class="alignleft size-full wp-image-2247" title="images 3" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2011/07/images-3.jpg" alt="" width="259" height="194" /></a>INTRODUCCION.-</p>
<p>En esta ocasión un grupo de mayores y pequeños montañeros del club de montaña Bihotz Gaztea de Santurtzi nos dirigimos al pequeño macizo de Sasiburu que se encuentra entre las poblaciones de Barakaldo, Bilbao y Alonsotegui y separa los rios Kadagua y Galindo.</p>
<p>Este modesto macizo se podría considerar una continuación al de los montes de Triano ya que desde la cima del Eretza (871 metros) este macizo va descendiendo suavemente hacia el este, formándolo las cumbres de Ganeroitz o Apuko, Peñas Blancas, Sasiburu, Tellitu y Arroletza.</p>
<p>A los pies del Arroletza se sitúa la ermita de Santa Agueda, lugar de peregrinación de miles de fieles que en el día de la santa (5 de febrero) se encaminan a su ermita para pedir su intervención en la curación de problemas de pecho, migrañas y favorecer a las mujeres parturientas y las que han de amamantar a sus hijos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>ACCESOS.-</p>
<p>Para realizar esta excursión nos situamos en el barrio baracaldés de Cruces o Gurutzeta, junto al hospital del mismo nombre un puente cruza la autopista A-8, tras cruzar este puente en una rotonda situada junto a unos bloques de viviendas debemos girar hacia la izquierda siguiendo las indicaciones que nos dirigen a la ermita de Santa Agueda seguimos esa carretera y a unos cuatrocientos metros tomamos una cerrada curva que en fuerte pendientehacia la derecha bordea unos edificios empresariales y en poco más de un kilómetro nos deja junto a un gran depósito de agua situado junto a un bar-restaurante; aquí podemos dejar aparcado el coche.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>ASCENSION.-.-</p>
<p>Junto al gran depósito de agua la carretera sigue a la izquierda hacia la ermita de Santa Agueda a la que podemos llegar en poco más de un kilómetro, pero nosotros giramos a la derecha una pista de grava y tierra para en poco más de cincuenta metros tomar un camino que surge a nuestra izquierda, este camino de piedra pulida muy resbaladizo en caso de lluvia discurre entre pastos y va ganando altura para situarnos en poco más de veinte minutos en una pista de cemento que surge poco antes de llegar a la ermita de Santa Agueda, sólo hemos de seguir esta pista hacia la derecha para llegar en otros quince minutos al final de la misma, aquí la tierra sustituye al cemento y al de unos doscientos metros hemos de abandonar la pista y seguir de frente el amplio camino de tierra que nos encamina al amplio collado de la Llana (300 metros), desde aquí sólo nos resta superar la fuerte pendiente que marcada con pintura amarilla y blanca nos lleva a la primera de nuestras cimas del día, el Arroletza (459 metros), las vistas desde esta cima son espectaculares pero hoy no es nuestro día ya que una persistente niebla y una fina llovizna cubren casi todo nuestro horizonte.</p>
<p>Aún así a los pequeños parece no importarles la metereología y disfrutan de la cima como si el día fuera esplendido; desde el depósito hemos tardado una hora y quince minutos pero estos tiempos sólo son aproximados ya que la mayoría de los chavales no supera los cinco años y tenemos que andar a su ritmo.</p>
<p>Como somos un poco masoquistas y tenemos mono de monte decidimos continuar por el cordal para ascender otras cimas, este cordal es muy suave y apenas se superan desniveles así que nos ponemos en marcha y en unos diez minutos llegamos a nuestra segunda cima del día: Tellitu (458 metros), unas fotos y a por nuestro próximo objetivo, la cima que da nombre al macizo: Sasiburu (456 metros).</p>
<p>Sólo tenemos que descender unos metros y volver arecuperarlos para en poco más de media hora llegar a la cima.</p>
<p>Aquí los niños gozan de su merecido descanso y a provechamos para comer y beber algo; el cielo se despeja un poco para ver el rio Kadagua y Alonsotegui a nuestros pies pero poco más.</p>
<p>Tras un rato en la cima decidimos regresar a los coches pero no volvemos por el mismo camino sino que seguimos el cordal hacia abajo hasta situarnos en el collado de Salgueta (365 metros); si siguieramos de frente nos encaminariamos hacia Peñas Blancas y Apuko pero nosotros giramos hacia la derecha para seguir la pista de tierra que bordea el macizo y que en media hora más o menos nos lleva de vuelta al collado de la Llana, desde aquí seguimos bajando por la pista de cemento en su totalidad olvidándonos del camino que habíamos tomado en la subida ya que queremos evitar caidas por resbalones en las pulidas piedras a los niños: en un kilómetro aproximadamente y con la ermita de Santa Agueda a la vista llegamos a la carretera que se dirige a la misma; aquí giramos a la izquierda para llegar a los coches en unos veinte minutos.</p>
<p>Cansados pero contentos nos volvemos a casa pensando en la próxima excursión de nuestros pequeños montañeros.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>DESNIVEL Y HORARIOS.-</p>
<p>Altura inicial: 130 metros</p>
<p>Máxima altura: 459 metros</p>
<p>Desnivel total: 329 metros</p>
<p>Distancia total: 6,54 km</p>
<p>Tiempo total: 4 h 04 min. incluidas las paradas.</p>
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		<title>Eretza</title>
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		<pubDate>Mon, 11 Jul 2011 15:47:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Geografía]]></category>

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		<description><![CDATA[Cumbre más elevada de la sierra de Sasiburu, y que pertenece al conjunto montañoso de los Montes de Triano o Grumeran. Esta sierra domina la margen izquierda del río Kadagua en su discurrir desde el valle de Mena en Burgos hasta el Nerbioi ( Nervión). Su esbelta silueta característica domina toda la parte oriental de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2011/07/images-2.jpg" class="floatbox" rev="group:2239 caption:`images 2`"><img class="alignleft size-full wp-image-2240" title="images 2" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2011/07/images-2.jpg" alt="" width="259" height="194" /></a>Cumbre más elevada de la sierra de Sasiburu, y que pertenece al conjunto montañoso de los Montes de Triano o Grumeran. Esta sierra domina la margen izquierda del río Kadagua en su discurrir desde el valle de Mena en Burgos hasta el Nerbioi ( Nervión).</p>
<p>Su esbelta silueta característica domina toda la parte oriental de Enkanterri, y sólo el macizo de Ganekogorta, al otro lado del valle del Kadagua se atreve a superarla en altitud. Por tanto, es una cumbre clásica y característica. En ella aflora la blanca roca caliza, pero no se puede clasificar como una cumbre rocosa. Los accesos más habituales son Zaldupe/Sodupe ( 70 m ), Guenes/Güeñes ( 76 m ), Zaramillo ( 50 m ), Mezpelerreka/El Regato (29m) y Gurutzeta/Cruces ( 25 m ). Dadas las buenas comunicaciones que enlazan las distintas poblaciones siempre tenemos la opción de efectuar la travesía de toda la sierra de Sasiburu y sus cimas, bien sea desde Cruces o El Regato hacia Zaldupe o Gueñes, o al revés. Como puede verse, aunque la montaña es de altitud modesta, exige fuertes desniveles, ya que las bases de ascensión se sitúan a altitudes próximas a la del nivel de mar.</p>
<p>Desde Zaldupe (56 m ) parte uno de los recorridos más bellos. Consiste en recorrer el barranco de Grazal, que permite contemplar el inhóspito aspecto de la vertiente sur de esta montaña con sus repliegues calizos, y así, alcanzar el collado de Arbori (440 m ) que separa este monte del Luxar ( 541 m ), último resalte de la cordillera. Desde aquí, se alcanza la cima por las praderas de la vertiente Sur. Desde Gueñes (76 m) se puede acceder, igualmente, a este collado, siendo particularmente simple la subida desde la carretera del puerto de Umaran (220 m ).</p>
<p>Desde Zaramillo (50 m) se sube a la sierra en busca del portillo de Castaños (396 m ), que desliga hacia el Este al monte Apuko o Ganeroitz ( 554 m ). Por la izquierda (S.W.) se remonta la ladera hacia la doble cota de Artegi (533 m), donde hay un dolmen. Sin apenas descenso (517 m) se toma el inicio de un cortafuegos que en fuerte desnivel remonta la montaña ganando la cumbre de Mendiola (754 m). Seguimos sin apenas descenso al inmediato (737 m), donde nuevamente encontramos un dolmen. Desde este lugar se remonta el último desnivel hasta colocarnos en la cima de Eretza (887m ).<br />
Dentro de las travesías que ofrecen los montes de Triano ( Grumeran ) destacar como interesantes la travesía entre Zaldupe/Sodupe y Gurutzeta/Cruces, culminando las cimas de Sasiburu, y la que desde Zugaztieta/La Arboleda ( 381 m ) nos lleva hacia Zaldupe/Sodupe por el cordal de Pico Mayor ( 746 m ), Ganeran ( 822 m ), Pico de la Cruz ( 802 m ), etc, hasta Eretza ( 887 m ).</p>
<p><strong>Accesos:</strong> Sodupe/Zaldupe ( 2h ); Güeñes/Guenes ( 2h ); El Regato/Mezpelerreka ( 2h 30 m ); Cruces/Gurutzeta ( 3h 30m ); Zaramillo ( 2h 15 m ).</p>
<p>Javi Urrutia</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Las &#8220;tenencias&#8221; Occidentales&#8230;</title>
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		<pubDate>Sun, 01 May 2011 09:29:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Geografía]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>

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		<description><![CDATA[Éste extenso territorio al oeste de Araba coincide en gran parte con el que Estrabón (S. I a.C.) y Ptolomeo (S. II) asignaban al pueblo de los Autrigones. El comienzo de la Edad media viene marcada con la invasión Goda (dominaron la zona al sur del río Ebro) y posteriormente la invasión musulmana que obligó [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2011/05/Tenencias_occidentales.png" class="floatbox" rev="group:2198 caption:`Tenencias_occidentales`"><img class="alignleft size-medium wp-image-2199" title="Tenencias_occidentales" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2011/05/Tenencias_occidentales-232x300.png" alt="" width="232" height="300" /></a>Éste extenso territorio al oeste de Araba coincide en gran parte con el que Estrabón (S. I a.C.) y Ptolomeo (S. II) asignaban al pueblo de los Autrigones.</p>
<p>El comienzo de la Edad media viene marcada con la invasión Goda (dominaron la zona al sur del río Ebro) y posteriormente la invasión musulmana que obligó a gran parte de la población a huir a las montañas al norte del Ebro lo que dejó estas tierras despobladas.</p>
<p>Se sabe que el desfiladero de Pancorbo ejercía de frontera natural entre alaveses y los Banu Qasi, que dominaban la marca superior. Entre estos y el reino de Asturias quedaba otra marca fronteriza que se llamará “Al-Quila” o Castilla.</p>
<p>Estas tierras al comenzar la reconquista (S.IX) fueron repobladas por gentes de la montaña cántabra y alavesa principalmente. La presencia de una toponimia vasca tan densa en este territorio es fruto de ello.</p>
<p>Castilla nace unida a Araba en un primer momento, de hecho las crónicas musulmanas hablan de ataques a Castilla y Alava conjuntamente entre los años 791 y 878.</p>
<p>El rey Alfonso I de Asturias (793-857) invadió este territorio llegando hasta la rioja. El primer conde de Castilla conocido, Don Rodrigo (860-873), estaba bajo mando de los reyes asturianos.</p>
<p>Con el conde Fernán Gonzalez (945-970) se producen los primeros intentos serios de emancipación del condado, su hijo García Fernandez (970-995) heredará también el condado de Álava y se declarará vasallo del rey de Pamplona Sancho Garcés II “Abarca” (970-994).</p>
<p>Sancho III “el Mayor” (1004-1035) de Pamplona contrajo matrimonio con Munia, hija del conde Sancho García de Castilla (995-1017). En 1016 firmaron un documento por el cual fijaban la frontera entre las tierras del conde y las del rey, con una línea desde la cima de la Cogolla hasta Garray (junto a Soria). A la muerte del conde Sancho de Castilla y debido a la corta edad de su hijo, el infante García, Sancho III de Pamplona se hizo con las riendas del condado castellano y fue en 1029, al morir asesinado el infante García, cuando Fernando, hijo de Sancho III, recibió en herencia el condado de Castilla.</p>
<p>Fernando debía obediencia a su hermano mayor García III “el de Nájera” (1035-1054), único con el título de rey pero tras enfrentarse y dar muerte a su cuñado el rey Bermudo III de León en 1037 y al ser su esposa la heredera del reino, se tituló rey de León, pero según los documentos no de Castilla.</p>
<p><em>“Regnante Domino nostro Ihesu Chiristo, et sub eius imperio Garsia rege in Pampilona et in Alaua et in Castella. Fredinando rege in Legione. Renimiro rege in Aragone.” Doc. 1045.</em></p>
<p>Parece ser que tras la coronación de Fernando como rey de León (1038-1065), éste entregó a su hermano García la titularidad del condado de Castilla y así evitar el vasallaje.</p>
<p>La relación entre los dos hermanos fue deteriorándose paulatinamente a raíz de las incursiones de Fernando en territorio castellano. En 1054 se llegó al enfrentamiento armado en las campas de Atapuerca en el que resultó muerto el rey García III de Pamplona. Fernando I de León permitió en el mismo campo de batalla el nombramiento de Sancho IV (1054-1076), hijo de García, como nuevo rey de los navarros, pero le obligó a jurarle obediencia.</p>
<p>Fernando I ansiaba los territorios del antiguo condado de Castilla y se lanzó a la conquista de las tierras de Montes de Oca, Bureba, Urbel y Trasmiera, ocupándolas y tentando a los diferentes Tenentes navarros para ganar su obediencia a cambio de heredades.</p>
<p>El freno de la ambición del rey, ahora de Castilla y León, tras arrebatar estas tierras vasconas al reino de Pamplona, permite una calma momentánea en la nueva frontera occidental. Sancho IV, aconsejado por su tío y vasallo Ramiro de Aragón y presionado por el rey de León realizó una donación el 29 de diciembre de 1062 de las tierras invadidas y ocupadas por los leoneses.</p>
<p>Fernando I murió en 1065, su hijo Sancho II (1065-1072) heredó la beligerancia de su padre y se lanzó a la ofensiva en 1067. Esta vez fue derrotado cerca de Viana ante las fuerzas del rey de Pamplona que contaban con las del aragonés Sancho Ramirez. Con esta victoria se recuperó todo el territorio perdido hasta Pancorbo. Pero por poco tiempo ya que tras el asesinato de Sancho IV en 1076, todo el occidente del reino fue invadido y ocupado por las tropas de Alfonso VI de León y Castilla.</p>
<p>Años más tarde, el rey Alfonso I “el Batallador” (1104-1134), recuperó todo éste territorio gracias al acuerdo firmado en Támara en 1127 con el nuevo rey Leonés, Alfonso VII (1126-1157), pero la muerte del rey navarro en 1134 fue aprovechada por Alfonso VII para invadir de nuevo estas tierras del reino pamplonés.</p>
<p>La constante humillación a los reyes pamploneses por parte de los castellano-leoneses llegó a su fin con la muerte de Alfonso VII en 1157 y su heredero Sancho III al año siguiente. El entonces rey de Pamplona Sancho VI “el Sabio” (1150-1194) se lanzó a la ofensiva en 1162 y consiguió recuperar parte de la Bureba hasta las cercanías de Burgos. Fue entonces cuando cambió su título por el de rey de Navarra. Con la mayoría de edad de Alfonso VIII de Castilla comenzó una guerra con Sancho VI que terminó tras un proceso en Londres entre 1176 y 1177 en el cual los dos reyes reclamaron la restitución de estas tierras.</p>
<p>La reclamación de la delegación navarra era clara:</p>
<p><em>“Devolución de Cudeio, Monasterio (Rodilla), Montes de Oca, valle de San Vicente (La Riojilla), valle de Ojacastro, Cinco Villas (Siete Villas de Anguiano), Montenegro (Cameros), sierra de Alba hasta Ágreda y las tierras comprendidas entre esos puntos y Navarra, con todos sus frutos de las mismas desde que murió el rey Sancho IV “el de Peñalén”. Todo ello fue poseído pacíficamente por el rey García III “el de Nájera”, su tatarabuelo, y su bisabuelo fue expulsado con violencia de este reino, por su debilidad, por su pariente el rey Alfonso VI de Castilla; tiempo después el rey García ramirez su nieto y padre de él (de Sancho VI “el Sabio”), de ilustre memoria, por voluntad divina y fidelidad de sus hombres naturales, recuperó el reino pero no íntegro, y lo que resta pide ahora su hijo Sancho, actual rey de Navarra.”</em></p>
<p>Sin embargo el rey Inglés no quiso entrar en restituciones anteriores a la vida de estos monarcas lo que supuso la pérdida definitiva de este territorio, pese a lo cual siguió siendo reclamado por los navarros hasta la pérdida completa de la independencia en 1512 y 1620.</p>
<p>Otro documento, este del año 1540, enviado por el partido Beaumontés al legítimo rey de Navarra, Enrique II (1517-1555), para ser empleado en las negociaciones en curso para el matrimonio de Juana de Labrit y Felipe II dice así:</p>
<p><em>“Quanto a lo que pertenece a V. Alteza, según lo que solía extender este Reyno antiguamente como es pública voz y fama que era señor de Guipúzcoa, Vizcaya y Alaba y mucha parte de Rioja hasta el holmo de Burgos”.</em></p>
<p>Nabarlur</p>
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		<title>El Ferrocarril de Galdames</title>
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		<pubDate>Tue, 14 Dec 2010 06:11:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Geografía]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Industria]]></category>

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		<description><![CDATA[Bosques de ribera enfrentados a planos inclinados. Zonas kársticas de puntiagudas calizas sobresaliendo sobre pozos de agua cargados de riqueza ambiental. Arroyos de dinámicas aguas que siguen horadando el duro mineral de hierro como antaño lo hicieron manos de hombres y mujeres que labraron nuestro mundo más cercano, hoy en día, dominado por la industria [...]]]></description>
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<td><img class="alignleft size-full wp-image-2333" title="verde_galdames_todos_idiomas" src="http://www.ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2010/12/verde_galdames_todos_idiomas.jpg" alt="" width="246" height="219" />Bosques de ribera enfrentados a planos inclinados. Zonas kársticas de puntiagudas calizas sobresaliendo sobre pozos de agua cargados de riqueza ambiental. Arroyos de dinámicas aguas que siguen horadando el duro mineral de hierro como antaño lo hicieron manos de hombres y mujeres que labraron nuestro mundo más cercano, hoy en día, dominado por la industria y el capital.Itinerario</p>
<p>Muskiz, Kotorrio, Vía Galdames, Túnel del Sobaco, El Once, Los Castaños, Arroyo El Picón, Cueva de Los Churros, Mina y humedales de La Barga, Polígono industrial El Campillo, Mina de Bodovalle, Museo Minero de Gallarta</p>
<p>Reseñas de interés</p>
<p>La “Vía Galdames” y los ferrocarriles mineros, El Doctor Areilza, La última mina “Concha” y Gallarta antiguo, Museo Minero</p>
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<p>Zonas a respetar y fomentar</p>
<p>Aledaños de la Vía Galdames en Kotorrio, cercanías del Túnel del Sobaco, entorno de los arroyos Picón y Tobas, humedales de La Barga</p>
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<p>La estación de Renfe de Muskiz nos da la oportunidad de comenzar a andar por una zona humanizada pero con matices naturales de gran belleza. En el recorrido no daremos un paso que no haya sido dado, no veremos una piedra que no haya sido vista&#8230; Nos adentraremos en preciosos lugares que jamás hubieramos podido imaginar en un entorno tan destrozado, tan “tocado”, tan insultado por la historia que, además, pretende seguir siendo cruel con unos proyectos que hacen peligrar humedales de gran valor ambiental.</p>
<p>Nos dirigimos cuesta arriba, enfrente de la salida de la estación, bajo un pequeño parque con columpios que dejaremos a la derecha avanzando hacia los barrios de Gurugu y Memerea.</p>
<p>Arriba, en la montaña, bajo las laderas de La Rasa, destacan bosquecillos de frondosas y florecientes frutales a la sombra de inquietantes eucaliptos.</p>
<p>Cuando llevamos trescientos metros, un cruce nos dice que debemos continuar repecho arriba. Los cerezos y las huertas nos van saludando mientras observamos Fresnedo y sus hornos de calcinación en la vaguada del río Kotorrio.</p>
<p>Tras una fuerte ascensión, la pista llanea y Muskiz completo se nos abre. La vista nos baja un poco la moral entre tanto humo y fuego escapando por chimeneas de todas clases. Los sauces nos animan mientras un viejo barracón destaca bajo los imponentes contenedores que rompen de nuevo el equilibrio en las cercanías del pozo Gerente.</p>
<p>Decidimos proseguir sintiendo la tranquilidad de este lugar entre verdes pastizales insultantes de color.</p>
<p>Cuando llevamos algo más de un kilómetro encontraremos una casa y un garaje cortados por una pista de hormigón en fuerte pendiente. Se trata de la casa nº 62 que esgrime un lauburu con los nombres de Remancha/López. Nos desviamos abandonando el llano. Nos espera un subidón de algo más de trescientos metros entre preciosos prados y caseríos que nos llevará, despúes de un lavadero, hasta la esperada Vía Galdames que nos regalará un buen rato de llano.</p>
<p>Una vez en la vía, marchamos hacia la izquierda. Entre abedules, robles y sauces nos dirigimos hacia el cercano Túnel del Sobaco. Las rocas que aparecen al lado de la antigua Vía Galdames  parecen querer hablarnos de locomotoras, negros humos de carbón, de mineral y trabajo.</p>
<p>Llegamos al famoso túnel. La linterna no nos vendrá mal aunque es toda una experiencia cruzarlo sin luz. Tomando el centro y sin desviarnos nos internaremos en su inquietante oscuridad. Unos cuantos intensos pasos porque pronto veremos la boca del fondo que nos guiará sin problemas.</p>
<p>La luz nos rodea de nuevo a la vez que disfrutamos de un entorno precioso. El bosque húmedo, molestado por algún que otro eucalipto, aprovecha el frescor de la vaguada para vivir y mostrarse en toda su plenitud.</p>
<p>Pero vamos para adelante. Una descendente estrada de asfalto nos muestra la antigua escuela de Kotorrio, actualmente refugio y casa de convivencias. Los robles nos acompañan mientras, abajo, vemos la línea del tren junto a un par de túneles a la altura de Putxeta. Un muro amarillento nos acerca al paraje conocido como Olabarrieta, cruzado por dos arroyos, Tobas y Picón, encargados de abastecer al Kotorrio. Enfrente se alza el polígono industrial de El Campillo y a sus pies, como sustentándole, ruinas de explotaciones mineras mimetizadas parte integrante del paisaje, entre las argomas y la vegetación.</p>
<p>El agua se hace presente con su constante trajinar. Es el riachuelo Tobas engordado con aguas del Txikito un poco más arriba. Vamos a llegar a el Once, conocido con este nombre por ser dicho kilómetro de la vía. En este lugar había un nudo de enlace para cargar mineral. Al cruzar bajo los paredones que todavía quedan en pie podemos ver las vigas de madera e imaginarnos los mineros acarreando hierro en repletas vagonetas.</p>
<p>Cerca de este lugar nos encontramos con el área de esparcimiento de Los  Castaños precedida de unos cerezos adornados de preciosas flores blancas.</p>
<p>Al final del área de descanso tomaremos la última rampa asfaltada a la derecha. Dejamos unas viviendas y tomamos el ramal de la izquierda que pronto se convierte en una pista con dos claras rodadas. Los restos de un plano inclinado destacan en el paisaje sobre el arroyo Picón. Su pendiente es impresionante.</p>
<p>Según vamos avanzando el valle se abre en un pequeño pastizal. El lugar es de gran belleza mientras el agua se desliza entre lascas de piedra arenisca como queriendo escaparse del cauce. El sitio no tiene desperdicio. Parece mentira que podamos disfrutar de estos lugares tan cerca de otros tan degradados. La pista se empina endiabladamente convirtiéndose en hormigón. Dejamos la última vivienda del entorno, conocida como la casa del barranco, junto a un pozo situado en una pequeña cavidad bajo una pared de arenisca.</p>
<p>Nos internamos por la senda hacia la estrecha vaguada encima de el Picón. El arroyo se presenta con caídas de agua y pozas a nuestros pies. Una huerta al lado del camino nos despide por ahora de la civilización.</p>
<p>El agua está cada vez más cerca del camino. Un murallón, en otro tiempo presa, nos hace pisar parte del lecho. En esta zona podemos bajar a disfrutar del dinámico y joven río desde su mismo cauce. Todo un espectáculo.</p>
<p>Un poco más delante de los restos de la presa vadeamos para tomar un sendero que sube enfrente. También podemos optar por la pista en desuso que se nos presente llena de juncos. Algo más adelante se junta con dicha senda. Comenzamos a subir y pronto divisamos la casa del barranco y la huerta. La vegetación de ribera, avellanos y sauces principalmente, hacen de este reducto una verdadera maravilla.</p>
<p>Ascendemos por la pista muy húmeda por los continuos regatillos hasta alcanzar una bocamina inundada de donde proviene un manantial y que está cerrada con una valla que impide la entrada del ganado. Parece que se nos acaba el camino pero no es así. La manera más sencilla sería cruzar la valla de su lado pero los juncos, argomas y sauces hacen el paso imposible. Otro camino tradicional perdido. Hasta hace pocos años, operarios de los Ayuntamientos se encargaban de tenerlos abiertos y libres de zarzas. Hoy nadie realiza esta labor, que sumada al abandono de la ganadería por parte de los vecinos, y la creación de nuevos viales, hacen que caminos “de los de toda la vida” entre barrios se estén perdiendo para siempre.</p>
<p>Frente a la galería vemos un mojón de arenisca, parecido a otros que hemos visto en los alrededores. Nos preguntamos si antiguamente serían los encargados de marcar las propiedades. Salimos a una campa con gran inclinación. Un sendero nos guía a una cuadra cercana sin perder altura. En los alrededores de ella podemos observar un par de galerías más, una de ellas semitapada por un derrumbe. La pista llega a dicha cuadra nos sitúa detrás del polígono industrial del Campillo. Saltamos una valla verde por el mojón de su derecha teniendo especial cuidado con los pinchos de la barrera.</p>
<p>Unos cientos de metros de pista serán suficientes para encontrarnos la carretera que sube desde Gallarta hacia Las Calizas y Triano. La tomamos rampa arriba para darnos de bruces con la Cueva de los Churros que deja escapar destellos rojizos de mineral en sus dos bocas. Se trata de una gran piedra caliza excavada de gran belleza que nos comienza a entonar y a dar una ligera idea de lo que nos espera.</p>
<p>Bajo la cueva abandonamos el asfalto escogiendo una pista que se adentra directamente en el entorno conocido como La Barga. Os avisamos. Es un lugar de una belleza tan curiosa y humanizada que estaréis pensando en volver antes de iros.</p>
<p>Pero vayamos poco a poco. Lo bueno hace falta degustarlo con tranquilidad y eso es lo que vamos a hacer. La pista avanza junto a unas explotaciones ganaderas. A los cuatrocientos metros veremos un gran bloque de caliza en la vaguada. Todo a nuestro alrededor ha sido tocado. La hierba cubre los restos de las explotaciones mientras subimos por un repechón de hormigón. Unos cientos de metros más adelante se nos abre el horizonte. Serantes comienza a ordenar desde su altura al toparnos con una “granja” de pottokas.</p>
<p>Enfrente encontraremos una pista de piedra y mineral que arranca cerca de un mojón de los interesantes recorridos del Centro de Interpretación medioambiental de Peñas Negras. Continuamos hasta llegar a un corte que nos muestra una laguna de agua rodeada de caballos y una garza real que intenta buscarse una presa. El humedal de La Barga bien merece unos minutos de observación en silencio. En las proximidades observamos el poste 20 de un recorrido de Peñas Negras.</p>
<p>Volvemos sobre nuestros pasos unos doscientos metros hacia el poste 19 de dicho recorrido. En sus alrededores sale un camino a la derecha que se adentra de lleno en uno de esos lugares medio lunáticos que creó la minería. Las calizas del karst de La Barga se alzan entre vegetación. Son rugosas, roídas por el tiempo y la lluvia. Mientras vamos andando entre ellas aparecen pequeños humedales y charchas de agua de gran interés ecológico. Nos encontramos en uno de esos lugares amenazados por el desarrollismo donde el espectáculo está garantizado. Tan cerca y tan desconocido.</p>
<p>Comenzamos a descender hasta darnos de bruces con una pista de mineral. A su derecha desemboca sobre el Barranco Granada y las antiguas balsas de decantación de La Orconera, actualmente rellenas de basura y tierra.</p>
<p>Elegimos la izquierda que sube como con miedo, sin decisión. Pronto nos internaremos en otra parte del karst de gran belleza. Es un paseo totalmente preparado con información medioambiental y minera. Nos situamos encima de una pequeña presa, cerca del poste nº 16. Abajo intuimos la Concha de Bodovalle, el enorme agujero. Tomamos la pista que va bajando y que al momento pasa por otra recogida de aguas más pequeña. El entorno se abre.</p>
<p>Tomamos la pista que desciende directamente a pesar de que se interna en una cantera. Lastimosamente esta es la realidad y el día a día de la zona minera y de muchas partes de Bizkaia. Cruzamos la explotación por el mismo centro para desembocar en la rotonda de entrada al polígono industrial de El Campillo. Enfrente observamos el cerro Buenos Aires donde, imponente, sobresale El Preventorio y el espíritu del Doctor Areilza (2), impulsor de los hospitales mineros.</p>
<p>A lo lejos vemos el edificio del antiguo matadero de Gallarta adornado con una chimenea de ladrillo. Vamos bordeando la mina que se tragó a Gallarta sobre los años 60 del siglo pasado por ser de los pocos lugares donde quedaba mineral. Eso es progreso. Se trata de un pueblo que nos acerca de una manera especial al pasado y presente minero.</p>
<p>La meta está cerca, el Museo minero es ya una realidad gracias a un conjunto de personas a los que tenemos que agradecer que la minería y sus formas de existencia hayan quedado resguardadas para el futuro.</p>
<p>Reseñas de interés</p>
<p>La “Vía Galdames” y los ferrocarriles mineros</p>
<p>Nuestros pies pisan terreno que hasta hace solo unos años ha sido una de los ferrocarriles mineros más importantes, además de ser el más largo. Los sistemas tradicionales como las carretas tiradas por yuntas de bueyes o caballerías casi habían desaparecido para el año 1.900.</p>
<p>Uno de los culpables de tal desaparición fueron los numerosos ferrocarriles mineros que se adueñaron del paisaje entre nubarrones de contaminación y largas hileras de vagones repletos de hierro.</p>
<p>A pesar que los primeros datos son de 1.827 la cosa tiene algo de trampa. Sí, eran trenes de diez o doce vagonetas pero todavía se usaban animales para poderlas mover. A partir de la ley general de ferrocarriles de 1.855 se empezaron a construir estos viales con no pocas dificultades debido a lo escarpado del terreno. En solo uno de ellos se usó la vía ancha, fue el más importante en cantidad de toneladas transportadas: el de Triano perteneciente a la Diputación. La razón era sencilla. Todos los demás ferrocarriles, al ser de vía estrecha tenían que pagar por su uso.</p>
<p>Se inauguraron los primeros ocho kilómetros desde Ortuella a los muelles de Sestao en 1.865, pudiendo llevar, gracias a su 1.65 de ancho de vía, hasta cuarenta vagones de unos 7.000 kilos de carga. Veinticinco años más tarde, en el 90, se amplió hasta Muskiz alcanzando los 12.8 kilómetros y uniéndose en Desierto-Barakaldo con la línea Bilbao-Portugalete.</p>
<p>Por diversas razones entre las que destacan las económicas y el bajón minero comenzó su andadura como transporte de viajeros hasta la actualidad.</p>
<p>Entre los demás ferrocarriles destacaba el de Galdames construido por la Bilbao River Cantabrian Railway  Company Limited inaugurado en 1.876. Fue el más largo (22.408 metros) y constaba de seis túneles, destacando uno de 620 metros y en rampa. La Vía Galdames unía los cargaderos de La Benedicta en Sestao con el barrio de La Aceña. Cruzaba Sestao por medio de un túnel, su ancho de vía era de 1.14 y más de la mitad del trazado (55%) eran curvas. Gracias a él se crearon barrios como La Aceña, Ledo (encima de San Pedro), El Sauco en plenos Montes de Triano, o la Balastera. Su explotación terminó en 1.968 y se desmanteló en el 72, hace tan solo tres décadas.</p>
<p>Guarda ciertos lugares dignos de mención como las ruinas de un cargadero al pasar el barrio de La Balastera, o un lavadero de mineral tras un pequeño túnel. También, después de dejar atrás el merendero de Los Castaños, encontramos unas ruinas llamadas el Once que deben su nombre al kilómetro donde se encuentra y donde existía una terminal de la cadena que bajaba el mineral de las minas del Alta de Galdames.</p>
<p>Otros ferrocarriles mineros fueron el de la Orconera de los Ibarra Hnos. construido tras la segunda guerra carlista y que se metió de lleno en las montañas para lo que hubo que hacer muchas obras por lo accidentado del terreno. Tenía 13.8 kilómetros y necesitó de ocho túneles, siendo el más largo de 230 metros además de tres ramales al barranco Granada, a Gallarta y a Lutxana.</p>
<p>Otro fue el del Regato a cargo de La Luchana Mining Company de 12 kms. o el de la Franco-Belga de 7 kms. que iba desde Ortuella hasta Barakaldo.</p>
<p>También se construyeron otros ferrocarriles más pequeños como el de Kobaron y Ontón, Parkotxa, Setares, cargadero de Dícido y otros que como los que unían las minas de Sopuerta con Castro Urdiales, Castro con Traslaviña (Arcentales) o Castro con el poblado minero de Alén.</p>
<p>La conocida Vía Galdames representa un paseo acogedor, tranquilo, abierto a todas las edades debido a su falta de desnivel. Esperemos que proyectos como el de la realización de un bidegorri y un paseo hagan de nuestra ya maltrecha zona un poco más vivible y agradable.</p>
<p>El Doctor Areilza y los hospitales mineros</p>
<p>Desde el siglo I se sabe de la existencia del mineral de hierro tal y como lo describe el famoso historiador romano Plinio que describe una enorme montaña toda de hierro. Está demostrado que en el siglo II o III se produjo algún tipo de comercio en relación a este mineral entre los romanos y las personas que habitaban los Montes de Triano. También es de todos conocido que este tipo de extracción entrañaba sus peligros y sus accidentes, normalmente desprendimientos y hundimientos, que además de fracturas producían amputaciones y frecuentes muertes.</p>
<p>Habrá que esperar hasta el año 1.848 para que la Diputación de Bizkaia tome cartas en el asunto y piense en crear “algo” para hacer frente a esta lacra, aumentada por la falta de orden en las explotaciones.</p>
<p>Pasa el tiempo entre dimes y diretes hasta que en mayo de 1.880 nace la Asociación para los hospitales mineros con un capital de 75.000 pesetas.</p>
<p>Sin más demora, eligen una zona de Gallarta, el cerro de Buenos Aires, donde hacía pocos años el propio Carlos de Borbón había intentado dirigir lo que a la postre supuso su derrota en la 2ª Carlistada.</p>
<p>En dicho cerro se construye el primer hospital minero con 50 camas, a cargo después un concurso de méritos del célebre Enrique Areilza Arregui (Doctor Areilza) de tan solo 21 años y recién acabados sus estudios. Empieza a trabajar a finales de 1.880 demostrando su enorme vocación al separarse de su familia y de un entorno con unas condiciones de vida mucho más elevadas.</p>
<p>Pronto construye otro edificio de madera en las cercanías para enfermedades contagiosas (viruela, cólera, sarna &#8230;u otras  originadas por las condiciones de vida, mala alimentación, falta de agua potable, nula higiene, hacinamiento, ausencia de recogida de basuras como la neumonía, pulmonía, bronquitis, colitis, disentería,&#8230;).</p>
<p>Pero la labor del Dr. Areilza no acaba en Gallarta. A este hospital le siguen en 1.895 los de El Cerco en Galdames y La Arboleda (conocido bajo el nombre de Matamoros) estratégicamente situados para el rápido traslado de los heridos. También en 1.921 funda el Sanatorio de Gorliz, preocupado principalmente por la tuberculosis infantil. En 1.930, cuatro años después de su muerte, se cierra definitivamente el hospital de Triano. El edificio se destina a otras actividades como vivienda de mineros, preventorio (sanatorio para la prevención de ciertas enfermedades) o centro de enseñanza.</p>
<p>La última mina: Bodovalle</p>
<p>A tan solo unos cuantos metros del Museo Minero podemos observar y acercarnos al pozo de Bodovalle de la mina Agruminsa que terminó por cerrar sus puertas en el año 1.993 finalizando, después de siglos y siglos de explotación, con la minería de hierro de la zona minera.</p>
<p>En dicho “agujero”, antes de ser excavado, estaba enclavado el casco viejo de Gallarta que fue demolido para la extracción del preciado mineral.</p>
<p>La última mina explotada en Bizkaia dejó decenas de kilómetros de galerías subterráneas.</p>
<p>La excavación fue realizada, en sus inicios, a cielo abierto. Las labores fueron horadando el terreno hasta dejar el embudo actual que profundiza hasta 40 metros por debajo del nivel del mar.</p>
<p>En un principio, las vetas se encontraban recubiertas por una capa de roca de 120 metros que una vez retirada dio paso a la propia extracción del mineral de hierro (carbonatos principalmente) por medio de bancos de unos 20 metros de altura perfectamente visibles.</p>
<p>Antigua Gallarta (Gallarreta)</p>
<p>Ya desde que desapareció el barrio de La Barga, a mediados del siglo XIX por las diferentes explotaciones mineras que se comenzaron en los terrenos que ocupaba, pareció establecerse el que todo valía por el capital. Y el capital en nuestra zona se llamaba hierro. La Barga pagó con el derribo de sus casas y la marcha de sus vecinos hacia Las Calizas o la propia Gallarta, el precio de estar construida sobre hierro.</p>
<p>Un tanto de lo mismo le ocurriría a la propia Gallarta unas décadas más adelante, en 1.960. El pueblo, ya datado en el siglo XV como Gallarreta, hubo de pagar un precio similar: casas, plaza, iglesia, ayuntamiento, frontón, escuelas, kiosco de música&#8230;</p>
<p>Todo fue derruido poco a poco a golpe de barreno y dinamita.</p>
<p>La población, no sin quejas y peleas, se fue desplazando, calle a calle, portal a portal según se acercaba la mina a sus casas o negocios, creando el Gallarta tal y como lo conocemos actualmente.</p>
<p>Cuando a finales de 1.983 se abandona la extracción de mineral (carbonato) a cielo abierto, Gallarta había pagado con su “traslado forzoso” el precio del enriquecimiento de unos pocos empresarios mineros.</p>
<p>El enorme agujero llenó los bolsillos de unos pocos pero dejo un vacío en muchos pobladores de este pueblo, minero por antonomasia, que abonó el precio de su desaparición a cambio de mineral.</p>
<p>Museo minero</p>
<p>El antiguo matadero municipal de Gallarta sirve de infraestructura para este museo. El año 1.986 se constituyó la asociación cultural Museo Minero cuyos objetivos principales se dirigían a servir de testigos y conservar la memoria histórica de la zona minera, encargarse del patrimonio minero, dar a conocer los modos y formas de vida del pasado y fomentar visitas culturales y trabajos didácticos.</p>
<p>Desde entonces, las personas que forman la Asociación intentan recuperar instrumentos, máquinas, documentos, fotografías, planos&#8230; con el deseo de salvaguardar lo que para Bizkaia supuso el despegue económico: el mineral de hierro.</p>
<p>Poco a poco han ido consiguiendo maquinaria, pinturas, aperos, fotografías&#8230; hasta conseguir un fondo de más de 10.000 objetos que representan una gran parte de los instrumentos que se usaban en las labores de extracción del hierro.</p>
<p>Desde 1.988 participa en exposiciones de minerales, fósiles y organiza certámenes culturales como Gallarminer.</p>
<p>Las puertas del este ecomuseo, que también persigue mantener los paisajes y entornos que generó la minería, se encuentran abiertas para poder respirar in situ la memoria de nuestros antepasados que a base de sudor hicieron de nuestra zona el motor impulsor de todo un país.</p>
<p>Más información: Teléfono 94.636.24.17</p>
<p>Correo electrónico: gorri@sinix.net</p>
<p>Página Web: www.sinix.net/paginas/museominero</td>
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		<title>El Camino de Santiago (Norte)</title>
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		<pubDate>Fri, 03 Dec 2010 15:19:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Geografía]]></category>
		<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[Religiosidad]]></category>

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		<description><![CDATA[La verdad es que nunca me ha gustado organizar en exceso los viajes. Siempre he preferido dejar que cada día sean las propias circunstancias del momento las que determinen hacia donde ir y hasta donde llegar. Me gusta que las cosas ocurran sin prever de antemano nada en absoluto. En este caso pretendo que nuestro [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-full wp-image-2335" title="6612558" src="http://www.ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2010/12/6612558.jpg" alt="" width="243" height="140" />La verdad es que nunca me ha gustado organizar en exceso los viajes. Siempre he preferido dejar que cada día sean las propias circunstancias del momento las que determinen hacia donde ir y hasta donde llegar. Me gusta que las cosas ocurran sin prever de antemano nada en absoluto.</p>
<p>En este caso pretendo que nuestro peregrinar transcurra bajo la misma filosofía con la que siempre viajo pero por diversas razones he tenido que hacer un pequeño programa de las posibles etapas en las que dividir el camino. Más que nada porque tenemos el factor tiempo que siempre juega en contra y una mínima planificación del recorrido permite hacernos una idea de las distancias medias a afrontar. Extraído de la web <a title="Los Caminos de Santiago" href="http://caminosasantiago.webcindario.com/index.htm" target="_blank">LOS CAMINOS DE SANTIAGO</a> he confeccionado una ralación de las posibles etapas en las que vamos a dividir el viaje. Ahí van:</p>
<p><strong>Etapa 1. Irún &#8211; Donostia / San Sebastián &#8211; Zumaya &#8211; (67 km).</strong></p>
<p>En el puente internacional de Santiago, desde donde también se puede iniciar la ruta interior siguiendo el Camino Real que por Tolosa y San Adrián se dirige hacia Vitoria, comenzamos nuestra andadura por el Camino de la Costa. Dos alternativas tenemos ante la primera etapa.</p>
<p>La primera, siguiendo el antiguo Camino Real, parte de Irún por el barrio de Ventas hacia el núcleo urbano de la vecina Oiartzun. Desde aquí nos desviamos hacia Errenteria (Rentería) desde donde seguiremos un continuo trazado urbano entre casas pasando la localidad de Pasai Antxo (Pasajes Ancho) y dejando a la derecha el puerto, para entrar en Donostia / San Sebastián por barrio de Ategorrieta.</p>
<p>La segunda alternativa nos dirige hacia el barrio de Mendelu. Frente a un establecimiento de náutica parte una pista de cemento hasta la carretera nacional que accede a la población de Hondarribia. Se cruza la carretera para tomar una vecinal, denominada de los cuatro puentes. Nada más pasar el segundo, la abandonamos por una estrecha senda a mano derecha que se dirige a otra carretera vecinal, llegando al puente de Amute. En el cruce, se asciende por una pista de cemento hasta la ermita de Santiago. Se continúa a la izquierda, según se ve la ermita de frente, recorriendo las últimas construcciones del barrio de Arkoia. Al poco de entrar en una pista de tierra se llega a las ruinas de un caserío abandonado. En progresivo ascenso se va ganado altura hasta acceder al Santuario de Guadalupe. En este punto se toma la pista situada junto a la casa forestal. Sobrepasadas las dos construcciones y al llegar a un cruce de pistas se toma rumbo a la izquierda por un camino que no se abandonará hasta llegar a la carretera que une la población de Pasaia con Jaizkibel. Casi al final se localiza una fuente con numerosas conchas incrustadas. Proseguir por la pista hasta llegar a la carretera. Ascender por ella hasta una curva, y de allí, a la izquierda, continuar por una carretera vecinal. En un cruce de pistas, se desciende a la izquierda alcanzando en breve tiempo la localidad de Pasai Donibane (Pasajes de San Juan). Atravesaremos la bocana del puerto en barca, que nos deja en el muelle de Pasai San Pedro. Siguiendo por una estrecha calle se accede a la iglesia. De su trasera parten una escalera y una rampa que enlazan en el cementerio. Tras rodearlo se asciende hasta localizar la carretera que, en continuo ascenso, lleva al Faro de la Plata. A la izquierda surge un camino que lleva hasta una fuente, bastante apreciada por los habitantes del entorno. Continuar por esta senda que transcurre paralela a una conducción de agua, cuyos pequeños puentes se ven en gran parte del trayecto. Para llegar al collado de Mendiola hay que ascender un pequeño tramo de camino calzado con piedras. A la derecha se localiza Ulia. Se sigue ascendiendo por una estrecha pista de tierra para continuar seguidamente por un tramo cementado. En el alto se encuentra el collado de Txurreroko Gaina. De aquí, entre un pequeño núcleo de construcciones, se asciende a las inmediaciones del caserío Bernina y en breve se localizará la entrada al parque de Ulla. Entrando al parque se prosigue por una pista arenosa hasta el casería Iradi, tramo que correspondía al antiguo trazado del tranvía que unía Ulia y los relojes de Ategorrieta. Tras unos metros, se desciende por unas escaleras a la calle Zemoriya y situados en la playa de Gros, barrio de Sagües, se continúa por el paseo de la Zurriola para cruzar sobre el puente del Kursal, entrando de esta manera en la Alameda del Boulevard, para finalizar la etapa en el puerto.</p>
<p>Por el paseo de la Concha se llega a la playa de Ondarreta y al paseo de Igueldo, accediendo al complejo residencial de Erregenea, por el camino de Marbil. Rodeándolo se toma una de las sendas asfaltadas que comunican con las ruinas de una villa. En suave descenso de llega a la carretera que accede al monte Igueldo. Continuando por el camino de Lasarmendi, se bordea Gudamendi para tomar la carretera que accede al barrio de Igueldo. Se deja atrás este barrio y se llega al monte Mendizorrotz, continuando por la pista adelante. Pasadmos los caseríos Munieta y Aganduru. Luego por un túnel se atraviesa la autopista A8, pasamos por la ermita de San Martín de Tours y en breve llegamos a Orio. Hacia la desembocadura de la ría de Oria se accede a una pista por la que se sube al camping situado en Talaimendi. Seguidamente se desciende a la playa de Zarautz. Cruzamos de punta a punta Zarautz y nos situamos en la iglesia de Santa María la Real. Desde aquí ascenderemos por la carretera que va a Meagas y giramos hacia el barrio de Vista Alegre, donde se enlaza con la antigua calzada que comunicaba Zarautz y Guetaria, la seguiremos. Una vez sobrepasado los límites del Parque de Vista Alegre, localizamos la ermita de Santa Bárbara y continuaremos por la pista empedrada unos 500 mts., para tomar otra similar que se introduce en un pinar dirección al puerto de Meagas. Arriba abandonamos este rumbo para girar a la derecha y pasar junto a un caserío abandonado y un poco más adelante, cerca de dos modernas construcciones. Descendiendo se llega a una carretera que seguimos a la derecha hasta Getaria. Salimos por la N634 y cogemos el desvio a la izquierda que nos lleva a San Prudencio. Seguimos la pista que abandonamos para continuar por la derecha, junto a una zona de cultivo. Ante una nueva encrucijada de caminos se sigue de frente, atravesando un manzanal. Desde aquí hasta Zumaia la senda desciende hasta llegar a la carretera N634, seguimos a la izquierda hacia Zumaia, pasando ante la ermita de Santiago.</p>
<p><strong>Etapa 2. Zumaya &#8211; Markina &#8211; Gernika &#8211; (61 km).</strong></p>
<p>Situados en Zumaia, se sale por la calle que nos lleva al cementerio. Desde aquí seguimos la misma carretera hasta una desviación de una pista hacia la derecha, que seguiremos hasta llegar a un área de descanso. Descendemos hasta encontrar la carretera N-634, y la seguimos a la derecha, dirección Deba, hasta el cruce de carreteras de Itxaspe, Itziar y Deba. Tomar dirección a Itziar, a donde llegamos en breve. Desde la iglesia parroquial se toma hacia el cementerio por una pista de cemento, que se proseguirá hasta la ermita de San Roque, para bajar rápidamente hacia Deba, veremos una hornacina de Santiago junto al ayuntamiento. Salimos de Deba cruzando el puente por la carretera que marcha hacia Mutriku. Inmediatamente, al llegar al camino de Larangamendi, se abandona la carretera por la izquierda para ascender hacia un caserío, donde finalizará la pista de cemento, introduciéndose en un camino forestal que accede a la ermita del Calvario. Descendiendo por el Calvario se llega a la carretera, cruzándola ascenderemos hacia el frontón de Arnope y pista adelante se pasa junto a un caserío y seguidamente por una chabola de ganado vacuno. A partir de aquí, y en la primera curva del camino, se abandonará ésta para seguir por una pista forestal. Al llegar a un nuevo cruce se toma por el antiguo camino, que atraviesa un bosque de encinas, hasta llegar a la zona de Apaingo Gaina. Cerca de la chabola se toma una nueva senda que ascenderá a un collado, donde se une con otro de características similares. Situados al otro lado del cordal, descenderemos hasta localizar una chabola semiderruída, siguiendo todo recto ascenderemos hasta el alto, donde al borde del camino veremos un mojón del municipio de Mendaro. Empezamos a bajar hasta encontrar otra pista, giramos a la derecha hasta llegar a un cruce de tres pistas y una senda, giramos a la izquierda y continuamos hasta llegar a Amei, donde cogeremos el camino de la izquierda hasta llegar al caserío de Arnoate, donde cogeremos el camino dirección SW y a unos tres kilómetros lo abandonamos girando a la derecha, dirección N hasta que lleguemos al caserío de Atsoizabal, seguimos para llegar al caserío de Amulategi, a unos 100 m. bifurcación, giramos a la izquierda hacia el caserío Egizarre, seguimos de frente hasta que veamos un camino que desciende por la derecha de la loma, llegaremos a la Casa-Torre de Barrueta desde donde seguimos por el camino asfaltado hasta cruzar el río Abesua y recto hasta Markina.</p>
<p>Desde la plaza de Markina, seguimos por la carretera dirección Bilbao. Pasaremos la ermita de la Virgen de Erdotza y la Kareagatorre; a la derecha de la carretera, seguimos dirección Bolibar. Desde aquí y frente a la plaza seguimos por una carretera que cruza el río y a continuación, al cruzar la carretera de Zenarruza, comienza la calzada que asciende a la Colegiata. Por detrás del caserío Iputegui, sale un camino dirección NW que asciende suavemente hasta el Alto de Gontzegarai, seguiremos por la carretera hacia Munitibar. En el cruce de carreteras en Gerrikaitz seguir dirección Gernika, atravesando el pueblo de Arbazegi. A continuación abandonamos la carretera para tomar el camino que lleva al barrio Aldaka, desde donde seguimos el camino asfaltado descendiendo suavemente hasta llegar al Alto de Astorkigaina, donde giramos a la izquierda para tomar dirección Gernika. Hacia la derecha sale un camino al barrio de Berreño. Bifurcación de carreteras, girar a la izquierda dirección Mendata, nuevo cruce y ahora dirección Gernika, pasaremos por Ajangiz, seguimos la misma dirección entrando en Gernika hasta el centro.</p>
<p><strong>Etapa 3. Gernika &#8211; Bilbao &#8211; Muskiz (79 km).</strong></p>
<p>Desde la plaza de Gernika, seguimos por carretera dirección Bilbao hasta el cruce de Morga girando a la derecha y tomamos la pista asfaltada, pasaremos por la ermita de San Román y la casa-torre Muxika, cuando alcancemos una vieja encina giramos por la pista asfaltada hasta el barrio de Ugarte de Muxika, giramos hacia la izquierda en dirección a Morga, subimos al Alto de Gerekiz, cuando lleguemos a Santa María de Morga tomamos dirección Larrabetzu. Llegamos al barrio Astoreka, seguido de pasar por la carretera que se dirige a Fruniz y Fika junto al caserío Bekoetxebarri, girar a la derecha por camino asfaltado hasta el barrio Zaraondas, allí giraremos a la derecha para pasar por la ermita de San Salvador y cuando el camino se convierte en pista de cemento, girar a la izquierda. El camino desciende por los caseríos Amarika, llegando a un camino asfaltado. Giramos a la derecha ascendiendo y pasamos por los caseríos Gaztelutxo hasta el cruce de caminos, donde cogemos a la izquierda descendiendo hasta el barrio Gaztelu donde el camino se convierte en pista, seguimos hasta Larrabetzu, donde giramos a la derecha dirección Bilbao. Alcanzado Santa María de Lezama y a la salida del pueblo (junto al humilladero) girar hacia la izquierda ascendiendo por una pista que nos lleva hasta una carretera que seguimos hacia el W hasta llegar al Alto de Artxanda. Desde allí, descendemos hacia el Gran Bilbao, entrando ante la Basílica de Begoña. Seguimos descendiendo por las Calzadas de Mallona, llegando a la Plaza de Unamuno y dirigiéndonos a la Catedral de Santiago.</p>
<p>Desde la Catedral de Santiago y al final de la calle Tendería, giraremos a la izquierda ascendiendo por la calle de la Ribera, pasamos por la Iglesia de San Antón. Saldremos de Bilbao por el barrio de Basurto, siguiendo a la izquierda dirección a Castrexana. Nada más pasar el Puente del Diablo en el Barrio Zubileta cruzar las vías del tren (en este punto se desvía la opción del camino que se dirige a Balmaseda) y seguimos recto, ascendiendo hasta llegar a la ermita de Santa Agueda, bajaremos dirección Cruces. El camino pasa junto a unos depósitos de agua, llegamos al Barrio Basatxu, fuerte descenso por un camino asfaltado hasta Cruces. Seguimos el camino, sin cruzar los puentes sobre la autopista, hasta el barrio Beteluri donde seguiremos por un camino que nos lleva hasta el polígono deportivo de Gorostiza, giramos a la derecha hasta llegar a la carretera Bilbao &#8211; Santander. Giraremos a la izquierda pasando junto a la parroquia de Retuerto. Junto a la parada del autobús abandonar la carretera general girando a la derecha siguiendo el curso del río Castaños, seguiremos hasta la iglesia de San Vicente, en Barakaldo, continuamos por la carretera hasta el cementerio y descendemos hasta la rotonda junto al río Galindo. Seguiremos la margen derecha hasta encontrar las vías del tren, en ese punto cruzamos el río por un puente de hierro y subimos por las calles de Simón Drogas y Gran Vía de Sestao, pasando junto a la iglesia de Santa María. Descendemos hasta la carretera general, girando a la izquierda dirección a Portugalete hasta la iglesia de Santa María de Portugalete y seguiremos dirección a San Salvador del Valle; pasando frente a la puerta del cementerio, abandonaremos la carretera para coger el camino bidegorri hasta el final, unos once kilómetros. Estaremos en la playa de la Arena, giraremos a la izquierda por la carretera, junto al río Barbadun. Cruzaremos el río por el puente para coger el antiguo camino que se dirige a Muskiz, hasta alcanzar la iglesia de San Julián en pleno casco urbano.</p>
<p><strong>Etapa 4. Muskiz &#8211; Laredo &#8211; Santander &#8211; (82 km).</strong></p>
<p>Salimos del núcleo de Muskiz y continuamos ascendiendo por la carretera general y en la primera curva a la izquierda, nosotros continuamos recto por el barrio de la Ducha hasta que volviendo a la carretera lleguemos a la frontera con Cantabria, en el barrio de El Haya. Seguiremos la carretera hasta Ontón, y en el puente girar a la izquierda dirección Baltezana, desde donde tras ir ascendiendo llegaremos a la desviación de Talledo, bajando suavemente por la carretera hasta Otañes. En la plaza girar a la derecha para, siguiendo el antiguo ferrocarril, llegar a Santullán, cruzar la carretera y seguir dirección Sámano. Otra vez a la carretera dirección Castro Urdiales. Saliendo por la N634, giraremos a la izquierda a la altura de la plaza de toros, para pasar bajo la autopista y continuar hasta Allendelagua. Desde aquí, por una carretera de servicio llegar a Cerdigo, y tras cruzar nuevamente la carretera pasar frente al cementerio y seguir las marcas que nos llevarán a Islares. Un kilómetro mas adelante, bordeando la ría de Oriñón, un giro a la izquierda nos apartará de la carretera y pasaremos por el Pontarrón de Guriezo y Guriezo. En el cruce de carreteras seguir recto hacia Ampuero. Las flechas nos llevarán a cruzar los montes dirección Liendo, pasamos frente a la iglesia de Nuestra Señora del Valle y continuamos hasta alcanzar otra vez la N634, giramos a la izquierda dirección Laredo, pronto nuevo giro de la izquierda para pasar por la iglesia de Santa Ana y alcanzar la Torre de Laredo, por el camino de su derecha bajaremos al pueblo.</p>
<p>Dejando atrás Laredo, se retoma la carretera N634 dirección a Santoña. Se llega a Colindres, pasando frente a su iglesia parroquial y, a unos dos kilómetros, hallaremos el desvío que conduce a Santoña, tomamos la carretera S401 hasta llegar frente a la Iglesia de Santa María del Puerto. Iniciamos nuestra marcha en dirección al barrio del Dueso, en la carretera C629, continuando nuestro andar hasta encontrar el cruce con la carretera S4141 que nos llevará por Argoños, Arnuero y Ajo, donde pasaremos frente a la ermita de San Roque. A unos cuatro kilómetros, pasando el puente sobre el río Campiazo, una desviación nos conduce a Bareyo, pasando frente a la preciosa iglesia de Santa María de Bareyo, románica. Volvemos a la carretera hasta llegar a Galizano, desde donde continuamos por Langre y Loredo hasta Somo. Desde aquí podemos coger una embarcación que nos dejará en pleno centro de Santander.</p>
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		<title>La cuenca del Río Nervión</title>
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		<pubDate>Sun, 26 Sep 2010 08:11:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Geografía]]></category>

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		<description><![CDATA[El Nervión (en euskera Nerbioi) es un río de la península Ibérica, que discurre por el norte de España. Nace en el límite de las provincias de Burgos y Álava, de las aguas que bajan de los Altos del Corral, Bagate y Urkabustaitz por una parte y la sierra de Garobel o Salvada por la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2010/09/Nervion.jpg" class="floatbox" rev="group:1942 caption:`Nervion`"><img class="alignleft size-medium wp-image-1945" title="Nervion" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2010/09/Nervion-300x185.jpg" alt="" width="300" height="185" /></a>El <strong>Nervión</strong> (en <a title="Euskera" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Euskera">euskera</a> <em>Nerbioi</em>) es un <a title="Río" href="http://es.wikipedia.org/wiki/R%C3%ADo">río</a> de la <a title="Península Ibérica" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pen%C3%ADnsula_Ib%C3%A9rica">península Ibérica</a>, que discurre por el norte de <a title="España" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Espa%C3%B1a">España</a>. Nace en el límite de las <a title="Provincias de España" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Provincias_de_Espa%C3%B1a">provincias</a> de <a title="Provincia de Burgos" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Provincia_de_Burgos">Burgos</a> y <a title="Álava" href="http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81lava">Álava</a>, de las aguas que bajan de los Altos del Corral, Bagate y Urkabustaitz por una parte y la sierra de Garobel o Salvada por la otra, en la <a title="Cordillera Cantábrica" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cordillera_Cant%C3%A1brica">cordillera Cantábrica</a>. A pocos kilómetros de su nacimiento, forma un imponente salto de 270 metros, para continuar luego por el <a title="Monte de Santiago, Salto del Nervión y Valle de Délica" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Monte_de_Santiago,_Salto_del_Nervi%C3%B3n_y_Valle_de_D%C3%A9lica">valle de Délica</a> en dirección noreste. Baja por el llamado valle del Nervión o Alto Nervión hasta entrar a la provincia de <a title="Vizcaya" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Vizcaya">Vizcaya</a>, cerca del pueblo de <a title="Orduña" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ordu%C3%B1a">Orduña</a>. En el municipio de <a title="Basauri" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Basauri">Basauri</a>, confluye con el <a title="Ibaizábal" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ibaiz%C3%A1bal">Ibaizábal</a>, río de caudal y longitud semejantes, y juntos dividen el resto de la comarca del <a title="Gran Bilbao" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gran_Bilbao">Gran Bilbao</a>, cruzando por la <a title="Bilbao" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bilbao">capital</a> bajo el nombre de <a title="Ría de Bilbao" href="http://es.wikipedia.org/wiki/R%C3%ADa_de_Bilbao">Ría de Bilbao</a> (también conocida como <em>Ría del Nervión</em> o <em>del Ibaizábal</em>), hasta llegar a su desembocadura en el <a title="Mar Cantábrico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mar_Cant%C3%A1brico">Mar Cantábrico</a>, entre los municipios de Portugalete y Getxo. En sus primeros tramos, durante las épocas <a title="Verano" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Verano">estivales</a> al no ser temporada de lluvias ni haber nieve sobre las sierras, su corto e impreciso cauce se ve ausente de agua.</p>
<table style="height: 1px;" border="0" cellpadding="0" width="1">
<tbody>
<tr>
<td></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong>Hidrología</strong></p>
<p>El río recorre 72 kilómetros desde su nacimiento hasta su desembocadura en el mar. Corre en dirección suroeste &#8211; noreste. La influencia de las <a title="Marea" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Marea">mareas</a> alcanza los 15 kilómetros tierra adentro, hasta el barrio de la peña de <a title="Bilbao" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bilbao">Bilbao</a>, lugar donde el agua salada no logra imponerse al agua dulce.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Afluentes</strong></p>
<p>El río <a title="Ibaizábal" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ibaiz%C3%A1bal">Ibaizábal</a> es generalmente considerado el principal afluente del Nervión (por la derecha). Otros autores consideran que el Ibaizábal es el río principal, y que recibe a su principal afluente, el Nervión, por la izquierda. Otros llaman a todo el sistema <strong>Nervión-Ibaizábal</strong></p>
<p>Los afluentes del Alto Nervión (antes de unirse con el Ibaizábal) son el Altube, el Orozco, el Ceberio, el arroyo de Zollo y el arroyo de Azpiunza.</p>
<p>Los afluentes de la <a title="Ría de Bilbao" href="http://es.wikipedia.org/wiki/R%C3%ADa_de_Bilbao">Ría de Bilbao</a> también adoptan la forma de pequeñas <a title="Ría" href="http://es.wikipedia.org/wiki/R%C3%ADa">rías</a> al desembocar. Éstas son: arroyo de Buya. Río <a title="Cadagua" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cadagua">Cadagua</a>, que recibe los subafluentes:  pantano y río <a title="Ordunte" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ordunte">Ordunte</a>, río Herrerías, rio Llanteno-Ibalzibar, rio Arceniega, río Artxola, arroyo Otxaran, arroyo Ganekogorta, arroyo Nocedal, arroyo Azordoyaga, <a title="Río Asúa" href="http://es.wikipedia.org/wiki/R%C3%ADo_As%C3%BAa">río Asúa</a>, que recibe los subafluentes: arroyo de Derio y arroyo de Loiu, <a title="Galindo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Galindo">río Galindo</a>, que recibe los subafluentes: río Castaños y arroyo Ballonti, <a title="Gobelas" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gobelas">río Gobelas</a>, que recibe los subafluentes:  Eguzkiza y Udondo.</p>
<p><strong>Historia y Economía</strong></p>
<p>El origen del nombre del río Nervión no está claro para los autores. Unos lo relacionan con la Peña Nervina de 920 metros, zona en la que salta sobre las inmediaciones de Délica. Otros lo relacionan con el <a title="Emperador romano" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Emperador_romano">emperador romano</a> <a title="Nerva" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Nerva">Nerva</a>. También ha sido denominado <em>Nervio</em> o <em>Nansa</em>.</p>
<p>Desde tiempos antiguos, el paso de <a title="Orduña" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ordu%C3%B1a">Orduña</a> que unía la <a title="Planicie" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Planicie">planicie</a> interna de España con el valle del Nervión tuvo un gran peso económico. Durante la <a title="Edad Media" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Edad_Media">Edad Media</a>, sirvió de límite natural entre el <a title="Señorío de Vizcaya" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Se%C3%B1or%C3%ADo_de_Vizcaya">Señorío de Vizcaya</a> y los condados de <a title="Castilla" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Castilla">Castilla</a>, cobrándose peaje en ese punto. A través de los siglos, el valle del Nervión fue un corredor de vital importancia para la comunicación de <a title="Vizcaya" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Vizcaya">Vizcaya</a>. La principal <a title="Vía férrea" href="http://es.wikipedia.org/wiki/V%C3%ADa_f%C3%A9rrea">vía de ferrocarril</a> se construyó en <a title="1863" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1863">1863</a> siguiendo el cauce del río.</p>
<p>Al mismo tiempo, Bilbao desarrolló una importante actividad comercial, siendo su <a title="Puerto de Bilbao" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Puerto_de_Bilbao">puerto</a> el más importante de toda la costa norte de la península ibérica. Esta actividad dependía completamente de la navegabilidad de los últimos 15 kilómetros del río. Dada esta situación, el ingeniero <a title="Evaristo de Churruca y Brunet" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Evaristo_de_Churruca_y_Brunet">Evaristo de Churruca y Brunet</a> llevó a cabo un enorme proyecto para desarrollar el puerto exterior.</p>
<p>El río Nervión y Bilbao son los mayores motores ecónomicos del <a title="País Vasco" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pa%C3%ADs_Vasco">País Vasco</a>.</p>
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		<title>La Cuenca del Río Cadagua</title>
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		<pubDate>Wed, 22 Sep 2010 07:47:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Geografía]]></category>

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		<description><![CDATA[Marco geográfico Con una extensión aproximada de 600 km2, la cuenca del Kadagua incluye territorios pertenecientes a Burgos, Bizkaia y Alava y constituye una de las más extensas de la vertiente cantábrica. El río principal nace en la Sierra de la Magdalena (Peña Mayor, 1.265 m) -divisoria de aguas entre Cantábrico y Mediterráneo- y se [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2010/09/Puente-del-Diablo.jpg" class="floatbox" rev="group:1938 caption:`Puente del Diablo`"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-1939" title="Puente del Diablo" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2010/09/Puente-del-Diablo-150x150.jpg" alt="" width="250" height="250" /></a>Marco geográfico</p>
<p>Con una extensión aproximada de 600 km2, la cuenca del Kadagua incluye territorios pertenecientes a Burgos, Bizkaia y Alava y constituye una de las más extensas de la vertiente cantábrica. El río principal nace en la Sierra de la Magdalena (Peña Mayor, 1.265 m) -divisoria de aguas entre Cantábrico y Mediterráneo- y se dirige en sentido suroeste-noreste con un recorrido de unos 70 km hasta su desembocadura en el estuario del Nerbion, en Lutxana. En su tramo alto corre sobre terrenos calizos que generan un lecho de losas o grandes bloques de roca. Más adelante, en Villasana, atraviesa un suelo diapírico que aporta gran cantidad de sales minerales (yeso, sal común), con lo que la conductividad se eleva mucho. El río entra en Bizkaia por El Berrón, atraviesa Balmaseda y llega a Zalla tras un tramo cerrado donde están las ruinas de la antigua ferrería de Bolumburu. Se abre entonces en una extensa planicie hasta Güeñes y vuelve a encajarse más o menos estrechamente hasta su desembocadura.</p>
<p>Sus principales afluentes son el Ordunte, por la margen izquierda, que se origina de múltiples torrenteras de los montes de Ordunte (Zalama, 1.335 m) y confluye poco antes de El Berrón, y el Herrerías (margen derecha), nacido en la Sierra Salvada (1.098 m) con el que se encuentra en Sodupe. El río Ordunte está regulado por el embalse del mismo nombre que abastece a Bilbao antes de que también lo hicieran los embalses del Zadorra.</p>
<p>Las aguas</p>
<p>Por la composición calcárea de los terrenos de su cabecera y también por el área diapírica que atraviesa el río Kadagua presenta valores de conductividad altos y en relación con las altas concentraciones de sulfatos, principalmente. La llegada del Ordunte, de aguas mucho menos salinas, rebaja este valor, pero luego vuelve a incrementarse en gran parte debido a los aportes contaminantes de zonas urbanas e industriales. El río Herrerías tiene también alta conductividad por esta misma causa. Las sales minerales utilizadas por las plantas como abono (nutrientes) son poco abundantes en el tramo alto y aumentan notablemente desde Balmaseda.</p>
<p>Las aguas del Kadagua están bien oxigenadas, salvo en su tramo inferior desde Aranguren. La entrada en funcionamiento de la depuradora de Güeñes deberá corregir esta situación.</p>
<p>La fauna</p>
<p>El Kadagua es, en su tramo alto y hasta Balmaseda, un río truchero de gran calidad. Luego hay zonas de ciprínidos. Los cangrejos eran también muy abundantes; la especie nativa, desaparecida, ha sido sustituida por su homóloga conocida como cangrejo señal. La comunidad de macroinvertebrados permite también distinguir tres zonas: desde el nacimiento hasta Balmaseda, con aguas de calidad media-alta, de Balmaseda a Aranguren-Güeñes, intermedia (zona de producción masiva) y baja o muy baja en el recorrido restante. El impacto de Balmaseda se manifiesta por un aumento de los oligoquetos y quironómidos, pero se siguen encontrando efemerópteros, tricópteros, moluscos, etc., lo que indica que el agua ha sufrido una cierta eutrofización o efecto de abonado, pero sigue siendo de calidad aceptable.</p>
<p>Puntos de observación:</p>
<p>1. Nacimiento y valle alto del Kadagua (desde el pueblo de Cadagua a Villasana) Observar paisaje (cresterías, bosque de hayas) y calidad del río, de gran valor natural. Sustrato de losas rocosas.</p>
<p>2. Embalse de Ordunte y río Ordunte. Embalse del Ayuntamiento de Bilbao, para potables.  Instalaciones muy interesantes. Río muy poco perturbado.</p>
<p>3. El Kadagua aguas arriba y debajo de Balmaseda. Comparar los tramos: desde El Berrón (aguas transparentes, agitadas, con fondo limpio) y hasta La Herrera (aguas turbias, fondo limoso). Ver vegetación y macroinvertebrados.</p>
<p>4. Zona industrial de Zalla-Aranguren. Comparar los tramos de Bolumburu (aguas arriba del puente de Ibarra) con los de Ibarra-Zalla-Aranguren. Ver intervenciones en cauce (dragados, escolleras&#8230;) e impacto de industrias en el agua y en las márgenes.</p>
<p>5. Zona de La Cuadra-Zaramillo. Puede apreciarse un principio de recuperación. Las aguas siguen turbias y mucho más mansas; en el fondo hay macroinvertebrados (oligoquetos y quironómidos). Las riberas tienen alisos con restos de basura de las crecidas. Hay choperas de tala, en las estrechas llanadas del corredor fluvial.</p>
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		<title>La Ría de Bilbao (1860-1900)</title>
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		<pubDate>Tue, 13 Jul 2010 06:24:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Demografía]]></category>
		<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Geografía]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>

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		<description><![CDATA[Los cambios demográficos. En la segunda mitad del siglo XIX la región norteña centrada en la ciudad de Bilbao, experimentó unos cambios profundos, en sentidos económicos, sociales y demográficos, basados en primer lugar en los yacimientos famosos de hierro, de los cuales escribió Pliny en su época. En estos pocos párrafos quiero resumir lo esencial [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong> </strong></p>
<p><strong><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2010/07/La-Benedicta.jpg" class="floatbox" rev="group:1891 caption:`La Benedicta`"><img class="alignleft size-medium wp-image-1892" title="La Benedicta" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2010/07/La-Benedicta-300x229.jpg" alt="" width="272" height="207" /></a>Los cambios demográficos.</strong></p>
<p>En la segunda mitad del siglo XIX la región norteña centrada en la ciudad de Bilbao, experimentó unos cambios profundos, en sentidos económicos, sociales y demográficos, basados en primer lugar en los yacimientos famosos de hierro, de los cuales escribió Pliny en su época. En estos pocos párrafos quiero resumir lo esencial de los datos claves, y explorar algo de cómo los seres humanos, Vascos y forasteros también, experimentaron tales cambios en sus vidas cotidianas en los últimos años del siglo. Sería posible saber cómo se evaluaron su mundo nuevo, los Vascos y los recién llegados?</p>
<p>Todos nosotros entendimos que raramente los términos administrativos de los censos de población coincidan con nuestros intereses académicos. Para no aburrir no voy a explicar los detalles, pero con unos meses de peregrinar entre censos y mapas e historias locales llegué a entender como las varias fases de cambios económicos dejaron huellos por el paisaje. También llegué a entender las fuerzas dominantes de los varios factores geográficos, el río Nervión, la Ría, la topografía en general, la ubicación de asentamientos posteriores a los cambios basados en el mineral de hierro y los impactos “Bessemer”.</p>
<p>En breve, la ciudad de Bilbao, con 20,000 personas en 1860 había crecido hasta 89,000 personas en el censo de 1900. Por estos años, unos otros 18 ayuntamientos cercanos, de territorio contiguo, iban creciendo, tal que en 1900 contenían otras 33,000 personas. Cuento con 122,000 la población de la cuidad y su franja residencial (hinterland) al fin del siglo. En considerar los pueblos de los ayuntamientos contiguos, quería incluir los 18 locales que demostraron crecimiento fiable en uno o más periodos intercensales, por ejemplo Galdácano, Berango, Arrigorriaga, y Basauri. En total estos 18 ayuntamientos contaban con una población de 10,000 personas en 1860 y 16,000 personas en 1900.</p>
<p>Una historia paralela, pero de fuerza mas energética, mas bruta, como tirada por el gigante imán formada por los yacimientos mismos, iba desarrollando en los pueblos de la zona minera. Mi forme de contar empieza con 7 ayuntamientos con 10,000 población inicial (1860) donde en 1900 había 57,000 personas. Pero de misma forma la zona minera iba extendiéndose, así que al fin del siglo cuento la zona minera en total con 87,000 personas en 14 ayuntamientos, incluso Castro Urdiales, el nuevo puerto de salida del Monte Triano en la provincia vecina de Santander.</p>
<p>Sumando Bilbao ciudad y la zona minera, vemos que en totalidad la región iba creciendo por saltos, 44,000 en 1860, 81,000 en 1877, 134,000 en 1887 y 210,000 en 1900<strong>. </strong>En mi thesis doctoral, centrada en cuestiones de forma “Leontief input-output” me interesaban los enlaces, coeficientes podemos decir, entre el crecimiento demográfico y los números de empleados en nuevas actividades económicas, extracción del mineral, en la rama de beneficio y demás actividades metalúrgicas, y una riqueza de artes y oficios dentro del sector tercero. Así, les puedo presentar otra información similar, sobre la mano de obra putativa, estimada directamente del sector masculino entre 14 a 70 años<strong>, </strong>sesgada me parece, en sentido negativo por falta de mejor manera de calcular el número de jóvenes.</p>
<p>Por la parte de la villa y su hinterland, creo que la zona tenía 10,500 varones de edad apta para trabajar en 1860 y 39,000 en 1900. En contraste, en la zona minera, había solamente 2,900 de edad para trabajar en 1860, 9,100 en 1877, 20,700 en 1887 y 33,200 en 1900, un crecimiento demográfico de 30,300 en cuarenta años. Sumando ciudad y zona minera/metalúrgica calculo un incremento de 72,000 trabajadores entre 1860 y 1900, de los cuales 45,000 en los últimos trece años del siglo. Para ser más correcto, del número que parece indicar el crecimiento de mano de obra hay que restar la fuerza de trabajo inicial de las unidades que no formaban parte de la zona inicial en 1860. Midiendo así, cuento con solamente 50,800 el incremento entre 1860 y 1900 en el número de varones apta para trabajar.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Las Fuerzas Económicas &#8211; el poder del mineral de hierro</strong></p>
<p>En plan de entender los impactos personales de tales cambios les quiero sugerir que es importante tener en cuenta lo que llegué a entender de las fases de desarrollo, las varias evoluciones de la región, las minas, la cuidad, el sector tercero, etc. en términos de un conjunto histórico/geográfico de suma importancia. Una fecha clave, 1856, sería él de poner en marcha los primeros altos hornos de forma Bessemer, en Inglaterra. Otra fecha sería el terminar de la Segunda Guerra Carlista, que dejo abrir la posibilidad de inversiones importantes por parte de unas compañías inglesas que se interesaban por el mineral bilbaíno, con poco fósforo, una <em>sine que non </em>para los convertidores Bessemer. Hubo unos cambios rápidos e impresionantes, con inversiones enormes en transportación, tranvías, lavadoras, cargaderos y muelles de embarque.</p>
<p>Pero en general poco hicieron las compañías en plan de inversiones sociales. La última década del siglo vio una veintena de huelgas. Los mineros se quejaron de las formas de pago, de los albergues y tiendas obligatorias, etc. Todo culminó en la huelga general de1903, lo que por fin provocó que El Instituto de Reformas Sociales se interesara del asunto, publicando en 1904 el Informe Referente a las Minas de Vizcaya, Es una fuente histórica de gran amplitud, con sumo interés y valor para entender los problemas “Trianeros”, y como cualquier yacimiento rico ha sido bien labrada por generaciones de historiadores.</p>
<p>En términos generales nos podemos imaginar un mundo económico ideal donde los pagos serían lo suficiente para sostener cualquiera persona, el alojamiento, la comida y algo más para disfrutar. El problema reside en los detalles de oferta y demanda. En todo tipo de actividad económica – puede ser en la minería, la producción metalúrgica o cualquier fabricación – la presión hacia precios mínimos, para conseguir mercado, tiende a producir los salarios mínimos, sobre todo si hay exceso de oferta de mano de obra, o dicho de otra forma, siempre que los pagos por otras partes vecinas sean bajos. Y tal situación francamente existía por las provincias rurales de Castilla la Vieja, Asturias y Galicia. Así, en los Montes del Triano los dueños podían atraer jornaleros con pagos mínimos, siempre que la labor necesitaba nada más que las manos, una pala, y la voluntad de ganar el jornal.</p>
<p>Por El Informe entendimos que en la zona minera el problema básico de alojamiento y comida se solucionó, a corto plazo, con los barracones, pero faltaba mucho más. Unas compañías mineras construyeron casas para alquilar, o dejaron que los mineros mismos construyeron, normalmente en terrenos y rincones sin otro valor. En su investigación clave, que incluye materias del Archivo Municipal de San Salvador del Valle Pilar Pérez-Fuentes nos ha dado unas informaciones valiosísimas sobre la parte mayor que llevaban las mujeres, amas de casa, que mantuvieron familias compuestas, una mujer cuidando a varios jornaleros, normalmente parientes, de los recién llegados inmigrantes de Palencia, Soria, etc. Les ofrezco simplemente dos frases que me dan tanta tristeza. Si uno llegó buscando, no solía pedir si había trabajo, sino si había cama. Si uno quería localizar cualquier jornalero, no solía preguntarse dónde vivía, sino de que puchero comía.</p>
<p>Pero creo que la historia que conozco de la profesora Pérez-Fuentes se dedica a la sección francamente peor, donde sufrieron hasta el tope la angustia de la modernización. Como lo veo yo, había, por mucho, otros cambios que tuvieron lugar al lado de las minas. Qué sabemos de las condiciones de trabajo, de vivienda y comida de los demás que formaron el cauce de mano de obra, en el rumbo pos-minero? Francamente, por mi parte, de detalles tengo muy pocos, e imagino que algunos colegas aquí sabrán mucho más de materias recién editadas<strong>. </strong>Mientras tanto, me queda la posibilidad de reflexionar en términos generales dentro de un marco histórico/geográfico que trata de las nuevas actividades en plan de donde tuvieron lugar.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>La geografía local domina las fuerzas de modernización</strong></p>
<p>Sobre las cuestiones de ubicación, la geografía local se impone con fuerza. A los dueños de las grandes nuevas actividades económicas, los altos hornos y los astilleros, les hacían falta acceso fácil al río, indicando casi a dedo las zonas donde las nuevas actividades pudieron florecer.</p>
<p>Claro que pensaron en acceso a un mercado y materiales de procedimiento. También les hacían falta solares. Para las construcciones metalúrgicas en Baracaldo la familia Ibarra pudo aprovecharse de una finca familiar; así el origen del nombre de la Fábrica El Carmen del Desierto. Tales compañías encontraron mano de obra por donde pudieron; efectivamente seguían llegando los jóvenes de Castilla la Vieja y más allá, en una cadena que atrajo los más recientes hacia las minas, dejando que otros pudieron escapar hacia las nuevas actividades, en la esperanza de que la nueva sería de mejor pago o de mejor condiciones de trabajar. En todo caso, el obrero busco alojamiento donde podía encontrarlo. Algunas compañías, si, construyeron alojamiento pero a causa de la topografía local bien sabemos que mucha construcción era pequeña de tamaño, pobre de cualidad<strong>, </strong>con servicios de agua comunales<strong>. </strong>De cuadros, y más tarde de fotos, se sabe que desde 1800 por lo menos solían construir pisos, hasta cuatro o cinco plantas y en bloques muy anchos, apretados unos contra otros. Cabe decir que muchas de los hogares construidos fueron pequeños, y de poca pulcritud.</p>
<p>En cuanto a la geografía del ensanchamiento de la zona poblada de la ciudad y su hinterland, veo otra mano invisible, lo que señala los sitios predilectos, sitios con las ventajas de decisiones anteriores, con unos trozos de fábrica social, casas, talleres o, tiendas, una herencia de actividades previas, en el centro de Bilbao sobre todo, también los asentimientos vecinos, parroquias como Abando y Begoña. Ya en 1860 la vida económica bilbaína, con su conjunto de tela urbana, era testigo de actividades anteriores, la pesca del bacalao, la larga exportación de lanas hacia Inglaterra y los Países Bajos, la navegación; en general, una vida comercial también basada en el poder del R. Nervión, que había florecido siglos antes de llegar el impacto “Bessemer”. Así, en la región de la Ría las nuevas industrias podían aprovechar de unas construcciones urbanas de épocas anteriores, carne y hueso de la vida bilbaína, tela económica y social construida por la pesca, el comercio exterior y de cabotaje, las fraguas, pequeñas construcciones navales, etc., un palmicesto de actividades económicas y comerciales de un siglo y más, con un herencia en madera y ladrillo. En cualquier zona urbanizada siempre hay un proceso de nacimientos y fallecimiento que deja sitio para que las nuevas actividades puedan establecerse en locales donde habían fallado las viejas. Claro que no era lo suficiente para lo que iba pasar, pero en el caso Bessemer y sus consecuencias, lo veo importante la proximidad entre la zona minera y la ciudad de Bilbao, y por eso tal historia se distingue de las muchas iniciativas mineros donde la totalidad de lo que servía de tela social lo tuvieron que construir, desde los cimientos. En el caso bilbaíno la diversificación también iba por cauces geográficos. Gran parte de lo que a las compañías les hacía falta en el transporte y exportación del mineral, se produjo muy cerca; había muchas componentes de producción ribereña. Entre las nuevas industrias de la Ría, las actividades centradas en los productos metalúrgicos, los altos hornos, las ferrerías, los astilleros donde construyeron buques de vapor, llegué a entender que la palabra autosuficiencia tenía otro sentido. En términos muy generales veo que coincidieron dos factores; el primero, que la introducción de materias y componentes desde lejos hubiera sido muy caro, y el secundo, la fuerte imaginación vasca para construir cualquier producto de hierro – recordemos que la zona gozaba de una larga historia de las primeras fraguas a carbón de leña. Con la cifras que podía sacar &#8211; y claro que hay más hoy en día &#8211; llegué a la conclusión de que en 1900 tales actividades claves de la zona minera/metalúrgica podían explicar hasta 60% de los cambios de mano de obra total, mientras por la zona extendida de la ciudad podía explicar solamente 13% de tal cambio.</p>
<p>De otra forma, esto indica que para la ciudad el empleo se encontraba en las muchas formas de actividades viejas, de comercio etc., pero a la vez también en las muchas actividades nuevas que formaban el trozo más complejo de la modernización.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>El Papel del R. Nervi</strong>ó<strong>n</strong></p>
<p>Voy imaginando como las oportunidades de la vida se ensancharon de igual modo que iba creciendo la zona urbanizada, como las nuevas actividades se insinuaron dentro del paisaje, formando un amalgama, la nueva dentro de la vieja economía, y muy bien atada. En los muchos casos de los impactos feos de la industrialización, uno se suele quejar de la torpeza, la falta de energía por parte de la sociedad en general para ocuparse en solucionar los problemas sociales.</p>
<p>Pero otra vez, la geografía de la región de Bilbao se impuso con mano dura; la topografía de la Sierra Cantábrica y la fuerza hídrica del río Nervión y sus afluentes no se puede esconderse. En Febrero de 1873 por fin se construyó una Junta Especial para tomar cargo de las obras del puerto, bajo la dirección de Evaristo de Churruca. Para facilitar que la estructura económica pudiera trasladarse hacia la época de buques de vapor, y de mucho más calado, faltaba un esfuerza gigantesca. Empezaron en planificar el vaciar cuantidades enormes de arena, hasta 6.5 millón de metros cuadrados, y los restos de naufragios y demás accidentes de mar de siglos anteriores.</p>
<p>Entre 1875 y 1900 en las obras de ensanchamiento y saneamiento se reformaron la topografía de la Ría, tanto por el horizontal, simplificando el perfile y también profundizándolo, en 14 kilómetros hasta Bilbao mismo. Brevemente, las obras de Don Evaristo consiguieron construir una puerta de gran extensión protegida de las fuerzas más brutales del mar Atlántico. Hacía falta un rompeolas por el oeste, cerca de Portugalete, de 1.5 kilómetros y para construir la abra, otra parte al este, más corta, y así se formó un puerto exterior, como un tanque de espera, para los muchos barcos de carga mineral o carbón que cada día o noche iban esperando la pleamar. Los fondos se derivaban, el trozo gordo, de un impuesto sobre las exportaciones, más otras subvenciones de la Diputación de Vizcaya y la cuidad de Bilbao. Los presupuestos primeros de las obras del puerto se pusieron a 2 millones de pesetas, pero en 1889 ya habían gastado casi 12 millones, hasta 50 millones al fin del siglo. Tengo encontrado unas cifras de gastos para mano de obra, pero nada sobre los jornales; el número de empleados pudiera haber sobrepasado unos 500.</p>
<p>Se sabe que una buena parte del hormigón que formaba el gran rompeolas salió de las canteras de Axpe, aguas abajo de la ciudad por el lateral no-minero. Dentro de los inputs, también había cuantidades de hierro forjado. También montaron iluminación eléctrica para alumbrar las cuatro horas de mar alto nocturnal. Por todas partes veo la mano mágica que consiguió que los inputs de los nuevos productos y construcciones sean de origen local para evitar lo que nos llamamos, los geógrafos, “la costosa fricción de distancia”. Veo también las imaginaciones vivas de los capitanes industriales vascos, por ejemplo Don Pablo Alzola y Minondo, alcalde de Bilbao al fin del siglo, pero también vocal de varias compañías de industria pesada. En las nuevas fábricas se producían tuberías de agua y gas, equipo eléctrico, cable, puntas, vidrio laminado, tale productos aptos para una ciudad moderna con río elegante, recién reformada y decorada para pavonearse.</p>
<p>Para no prolongar más mis palabras, simplemente voy mencionar algunas novedades del sector fabril de los últimos lustros del siglo, fábricas de tubos forjados, de vidrio, de papel. Por el sector tercero cabe subrayar la construcción de 250 Km. de ferrocarriles, el famoso “trasbordador’, el puente colgante al boca de la Ría en Portugalete, el saneamiento y ensanchamiento de la cuidad, también un crecimiento energético en la banca y la industria de seguros. De tras de los pagos y sueldos de las nuevas actividades venían otros sueldos y pagos de los sectores tradicionales, en construcciones de alojamiento, de muebles, tiendas de todos tipos, el transporte dentro y fuera del región. El puerto vio una expansión enorme, no sólo en movimiento de mineral de hierro y carbón, pero de todo tipo de mercancías, con una gran diversificación en alimentación, etc. Al fin de siglo solamente el puerto de Barcelona llevaba más comercio. En mi forma de imaginar cómo iba cambiando las oportunidades de la vida y la expansión de las actividades de la Ría, tanto de construcción como de nuevas actividades, veo que las tareas de la nueva economía se insinuaron dentro de la vieja, dentro del paisaje de los pueblos vecinos.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Los Impactos Sociales</strong></p>
<p>La totalidad de la nueva tela social era enorme; las viviendas, las calles, los sistemas de transporte, las obras de saneamiento y de ensanchamiento de la ciudad. Por las terrenos cerca a las nuevas fábricas, los astilleros, los altos hornos, la forma de construcción de viviendas fue siempre de gran densidad, hasta cuatro o cinco plantas casi al lado de las nuevas fábricas, e imagino con agua potable, sino con grifo al aire libre. Pero a la vez, la construcción de los FFCC en ambos lados de la Ría permitió acceso a otros terrenos más llanos, más atractivos, en zonas que podían ofrecer un nuevo tipo de urbanismo construido. En la sección demográfica arriba llamé atención a la extensión de la zona activa de crecimiento en los últimos años del siglo. La construcción del FFCC proporcionó unas posibilidades de acceso al centro, así que las mujeres labradoras pudieron traer comestibles a los mercados centrales de Bilbao. Esto me da la oportunidad de volver a subrayar que la ubicación del impacto Bessemer, por ser colocado muy  cerca de una ciudad de mucha historia implicaba que los cambios introducidos tuvieron impactos, no solamente para los jornaleros y familias inmigrantes pero también para los vecinos.</p>
<p>Si en unas pocas frases puedo sumar lo poco que a mi parece claro de la balanza de costes sociales del impacto Bessemer, debo empezar en admitir que un exceso en mano de obra en las provincias vecinas francamente seguía empujando hacia abajo los jornales del tipo “planta baja” en un triángulo de pagos – aunque tal efecto hubiera sido modificado por las posibilidades de emigración a América Latina, por parte de Vascos y los demás. Mientras tanto quiero proponer que solamente una quinta parte de la expansión de trabajo tuvo lugar bajo las circunstancias feas de las minas y la siderurgia. Claro, en los primeros lustres tal porcentaje hubiera podido ser más grande, pero Pilar Pérez-Fuentes en sumar el número de trabajadores en las minas y la metalurgia nos da un tope (circa 1898) de casi 14,000, y lo comparo con la cifra de 72,000 arriba, mi cálculo del crecimiento de mano de obra masculino entre 1860 y 1900 en la zona económica extendida.</p>
<p>Francamente los que más ganaron, en todos sentidos, fueron los vascos. Tanto como la ciudad tenía una ventaja previa en atraer nuevas actividades, lo mismo se puede decir de la población inicial de la zona bilbaína. No es difícil imaginar una cadena, más bien una escalera, por lo cual los primeros en llegar a las nuevas fábricas llegasen a ser los primeros a sacar provecho cuando las actividades nuevas les hacían falta otros oficios, otras habilidades de mejor pago. Para explorar en términos generales los costes sociales, para construir una balanza de pagos y sufrimientos, debemos volver a tomar en cuenta mis conceptos gemelos de donde y cuando. A los jornaleros centrales a las actividades primarias del “take-off” les costaron el trozo gordo, por ser los primeros en llegar, y por ser captada en las zonas feas de explotación, otra palabra que aquí tiene dos sentidos. A los familias originales, los Vascos de tradición del caserío, más dispersas por los pueblos del ribera este del Nervión, les pasaron mejor en cierto modo. Tales familias tenían la posibilidad de mandar a los hijos y a las hijas trabajar, así aumentando los ingresos familiares; también pudieron vender productos de huerta, incluso huevos, pollos, etc., en los mercados de Bilbao, también hasta vender solares para una demanda creciente de vivienda.</p>
<p>Y por fin, a los Vascos y forasteros también, ¿cómo les parecía tales cambios en sus vidas cotidianas en los últimos años del siglo? Por encima y alrededor de todo, pero más por encima de las poblaciones centrales, los muchos ruidos de las nuevas actividades, sobre todo las explosiones a medio día en las zonas mineras, también hubieron sufrido por los nuevos humos, los nuevos olores, algunas viejas enfermedades con nueva vida. Pero a la vez habían los nuevos productos domésticos, las nuevas tiendas, unas nuevas prendas, las nuevas cosas para mirar y gozar, una buena parte del río iluminado en las horas de alta mar, las nuevas construcciones públicas, las zonas llanas y modernas de la cuidad para pasearse, una sede elegante de la cuidad de Bilbao, La Casa Consistorial (1892), y otra sede más, de la Diputación, lo maravilloso que era el puente trasbordador! Y La riqueza de los nuevos ferrocarriles consiguió juntar Bilbao con Madrid y con Francia y unir los pueblos cercanos a Bilbao entre si, en una red de servicios sin igual en su época. Con los FFCC vino un salto tremendo en la capacidad de conectar, una reducción sustancial en la “fricción de distancia” para los más ricos, pero también ayudando a los demás en plan de flexibilidad laboral. En 1900 Bilbao contaba con siete estaciones de ferrocarril. Además, vale la pena hacer referencia a las fuerzas intelectuales de una economía bilbaína internacional. En muchos casos las compañías de gran éxito mantenían fuertes enlaces con otras compañías europeas y americanas. Lo veo muy compleja y muy rica la parte buena de los cambios sociales que llegaron hasta Bilbao y su región de tras del impacto “Bessemer”.</p>
<p>En contraste con el caso más normal, donde las actividades mineras suelen dejar el campo vacío, feo hasta devastado, el liderazgo bilbaíno consiguió sacar provecho para la comunidad en general. En cobrar los flujos de la economía moderna unos ingresos públicos, llegó a construir un patrimonio que lucía para las familias claves, a la vez que valía para iluminar también la vida de los demás.</p>
<p style="text-align: right;">Herr</p>
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		<title>La Arboleda y alrededores: caminos de hierro</title>
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		<pubDate>Tue, 11 May 2010 04:15:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Geografía]]></category>
		<category><![CDATA[Turismo]]></category>

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		<description><![CDATA[De la costa al monte… Casi desde el nivel del mar, desde el valle vizcaíno de Trápaga se nos presenta el monte de forma brusca. Este paseo es un viaje a mi infancia. Aquí aprendí a amar el monte y a la naturaleza. Desde muy pequeños, en el verano, mis padres nos traían a mis [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2010/05/La-Arboleda.jpg" class="floatbox" rev="group:1808 caption:`La Arboleda`"><img class="alignleft size-medium wp-image-1809" title="La Arboleda" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2010/05/La-Arboleda-300x225.jpg" alt="" width="258" height="193" /></a>De la costa al monte… Casi desde el nivel del mar, desde el valle vizcaíno de Trápaga se nos presenta el monte de forma brusca. Este paseo es un viaje a mi infancia. Aquí aprendí a amar el monte y a la naturaleza. Desde muy pequeños, en el verano, mis padres nos traían a mis dos hermanas y a mí casi todos los domingos. Después de misa cogíamos un taxi desde Barakaldo hasta el Valle de Trápaga, pero más adelante cuando fuimos creciendo, casi siempre íbamos andando hasta la entrada del “Funi” -funicular que va desde La Escontrilla hasta Larreineta- para subir a la localidad de La Arboleda.<br />
Este maravilloso lugar de aquellas vacaciones eternas e inolvidables de los años 60 y principios de los 70 son el mejor recuerdo que guardo de mi infancia, de mis correrías por el monte y de mi primer contacto con la naturaleza. Allí pasé los veranos desde que aprendí a andar hasta los trece años. Todavía recuerdo las palizas que se pegaban mis padres con la bolsa de cuadros rojos y negros siempre llena de comida y con tres renacuajos dando guerra por el camino.</p>
<p>A continuación te propongo varias rutas por el paisaje minero La Arboleda y sus alrededores.</p>
<p>De Barakaldo a La Escontrilla</p>
<p>Se puede ir por carretera por la N-635 Bilbao-Santander y desviarse a la altura del ayuntamiento de Trapagaran, ascender por una carretera de unos 5 Km sinuosa y difícil hasta Larreineta, pero no merece la pena, pues se pierde el encanto del viaje. La mejor solución es llegar hasta Barakaldo en metro hasta la estación de Bagatza salida Avenida Miranda y luego coger en esta misma calle la línea de Bizkaibus A3141 (mediante el bono de creditrans puedes empalmar un transporte con otro incluido el funicular).</p>
<p>Subida a Larreineta</p>
<p>Este funicular se creó en 1926 para facilitar el transporte de mineral y a su vez comunicar los montes de Triano con el Valle de Trápaga. Su longitud es de algo más de 1 kilómetro y salva un desnivel de 342 metros. Actualmente sirve de transporte para los habitantes de la zona, además de ruta de ocio y turismo principalmente para los ciudadanos de la margen izquierda, pues lo tenemos muy a mano.</p>
<p>Durante la semana se suelen ver coger el “Funi” a los vecinos que bajan a trabajar al Gran Bilbao y a algunos chavales que van a estudiar a los colegios más cercanos. Los fines de semana o en época estival es más frecuente ver a jóvenes y viejos, unos con sus mochilas otros con las bicis a pasear por las numerosas rutas de la zona.</p>
<p>Durante el recorrido del “Funi” podemos ver el camino de la antigua vía de la Orconera, que iba desde el Valle hasta el cargadero de Lutxana (Barakaldo) junto a la dársena de Portu, pasando por Retuerto. Actualmente este camino de apenas 8 Km rodeado de encinas, cerezos, robles y avellanos no esta en muy buenas condiciones: por una parte, presenta desprendimientos en el terreno y, por otra, están las obras de la Supersur. Creo que muy pronto será rehabilitado tanto para ciclistas como paseantes (muy recomendable).</p>
<p>El funicular durante el recorrido va abrigado de mimosas, eucaliptos, robles, pinos y demás especies de la zona. En Larreineta hay dos opciones; seguir a pie, que es la mejor o coger un autobús, cuesta abajo, para apenas recorrer un kilómetro hasta la Arboleda.</p>
<p>Camino al Argalario</p>
<p>Llegamos a Larreineta, un pueblo de pasado eminentemente minero, como lo denotan sus casas, y a unos 200 metros nos desviamos a la izquierda, por una rampa empinada que nos lleva a Barrionuevo. Aquí todavía se pueden ver sueltas a las gallinas picoteando en el suelo. Al final de las casas hay un lavadero donde no hace tanto tiempo se reunían las mujeres a lavar la ropa. Siempre me acuerdo de los enormes tenderos de ropa, que se secaban rápidamente, pues allí corre muy fuerte el aire y la colada se seca enseguida.</p>
<p>Si te acercas a la orilla izquierda de la explanada se contempla un paisaje majestuoso e impresionante, al fondo se ve la desembocadura de la ría de Bilbao en El Abra así como</p>
<p>todos los pueblos y montes de ambas márgenes que miran a la ría. Antes en esta planicie en el mes de agosto se podía recoger cantidad de manzanilla, el campo estaba plagado, y en los corrales entre las piedras había muchos caracoles.</p>
<p>A la derecha del camino todavía se puede contemplar una montaña artificial de color rojizo oscuro de escoria y desechos minerales procedentes de la separación del hierro. Si buscas bien aún se puede encontrar alguna limonita que otra y, por supuesto, cuarzo. De pequeños cuando hacíamos la colección de minerales, aquí veníamos.</p>
<p>Llegados a este punto os propongo dos rutas; una corta que acaba en Ugarte o más adelante en Retuerto y otra bastante más larga que acaba en el Parque de Tellaetxe en Gorostiza (Barakaldo).</p>
<p>Camino de Ugarte</p>
<p>El recorrido es de apenas de 2 kilómetros en constante descenso. Son caminos bastante vallados, pues la principal fuente de riqueza aquí es la ganadería. El camino está lleno de argomas, helechos y zarzas llenas de moras buenísimas a principios de septiembre. Descendiendo hacía una explanada podremos encontrar cantidad de restos de la industria minera –hornos, lavaderos, cargaderos de mineral- y continuando nos aproximamos a un terraplén –escombrera plagada de escorias-, seguiremos bajando bordeando al final un riachuelo hasta llegar a la altura de las vías de la Orconera. Al lado está el túnel más largo de la Orconera del cual no se divisa el fondo, aquí nos encontramos la Mina de los Alemanes (de críos íbamos a buscar casquillos y balas procedentes de la guerra) donde se está construyendo un tramo de la autovía Supersur. Prácticamente ya estamos en el barrio de Ugarte y ya podemos coger el camino de vuelta cruzando la carretera y esperar el autobús de línea A3144 (Bilbao-Cruces-Barakaldo). Si queremos continuar seguimos la vía de la Orconera a mano derecha y acabaremos en el Barrio de Retuerto en Barakaldo, desde aquí podemos coger cualquier autobús o el metro detrás del Bilbao Exhibition Center (Feria de Muestras en Barakaldo) en la estación de Ansio.</p>
<p>Subida al Argalario</p>
<p>Desde Barrionuevo seguimos el camino asfaltado hacía arriba. También podemos bordear el monte por la derecha a través de un sendero cubierto de restos de mineral, así llegaremos al mismo lugar un montecillo, siempre desde que yo recuerdo lleno de caballos que pastan sueltos en las faldas del monte Bitarratxu al igual que las vacas y algún que otro rebaño de ovejas. Al fondo se divisa el repetidor del Mendíbil, nos aproximaremos a él y continuaremos más adelante hasta el monte más emblemático de Barakaldo el Argalario, como decimos los barakaldeses de Barakaldo de toda la vida. Desde aquí vemos todos los montes cercanos y lejanos. Para mí este es el auténtico balcón de Vizcaya: por un lado los más cercanos como son el Arroletza, Sasiburu, Peñas Blancas y, encima, el Apuko; a continuación el Eretza, y seguidamente el Ganeran, el Pico Mayor, el Pico Menor y el Pico la Cruz; luego girando la cabeza hacía la ría los montes más próximos a Bilbao como son: Artxanda y a la derecha el Pagasarri y el Ganekogorta. En los días claros se ven también el Sollube, el Monte Oiz y los montes del Duranguesado. Después de este cúmulo de imágenes impregnadas en la retina volveremos sobre nuestros pasos a iniciar el descenso de unos 8 kilómetros a través de una carretera asfaltada y sinuosa que desemboca en el barrio baracaldés de Bengolea junto al Parque de Tellaetexe, para mi gusto el parque más bonito del Gran Bilbao, aquí ya estamos en la civilización y podemos coger cualquier autobús que pase por Retuerto o si todavía tienes ganas de andar ir hasta Barakaldo.</p>
<p>La Arboleda</p>
<p>La pequeña localidad de La Arboleda no ha perdido aún el encanto de antaño a pesar del paso del tiempo. Todavía uno puede imaginarse cómo bajaban los tranvías aéreos cargados sus cucharas de hierro para aprovisionar a la emergente y floreciente industria vizcaína a finales del siglo XIX y principios del XX.</p>
<p>Cuando nos asomamos desde Larreineta, parece mentira viendo el paisaje que haya habido tal bullicio de personas de arriba abajo picando la piedra a cielo abierto en busca del oro de finales del XIX: el hierro. En sus buenos tiempos hubo más habitantes que en algunos pueblos colindantes, la inmensa mayoría, gente emigrante procedente de Andalucía, Extremadura, Castilla y Galicia principalmente.</p>
<p>Este caótico paisaje plagado de lagunas artificiales creadas por la inundación de las minas, le confiere al terreno una suerte de belleza artificial creada por el hombre de manera involuntaria debido a su esfuerzo y su trabajo tan poco recompensado en aquellos tiempos. Actualmente en la laguna más grande la gente suele echar la caña, por si pica algo y algún insensato suele bañarse, aunque más de uno se haya ahogado.</p>
<p>Visita obligada</p>
<p>Actualmente la Arboleda es un lugar de ocio y esparcimiento para la mayoría de los habitantes de la margen izquierda del Nervión. Se ha instalado el Campo del Golf de Meaztegi, no sin protestas, pero al final ha primado la economía como siempre.</p>
<p>Al pueblo se accede a través de una calle central escalonada hasta el kiosco, con sus típicas viviendas mineras muy atractivas para el visitante. En el extremo norte del pueblo de La Arboleda se alza el arruinado edificio del hospital de Matamoros.</p>
<p>Si es la primera vez que vienes, es recomendable visitar el Centro Medio Ambiental “Peñas Negras”, a un kilómetro de La Arboleda. En este centro se trata de comprender y hacer comprender la historia geológica de la zona y su historia más reciente. Además, se busca sensibilizar a la población sobre el respeto y el mantenimiento de estos parajes naturales. También en la Arboleda se organizan excursiones a caballo y otra serie de actividades relacionadas con el ocio.</p>
<p>Gastronomía del lugar</p>
<p>Son famosas las alubias rojas del restaurante La Sabina con sus sacramentos, aunque actualmente en el resto de los establecimientos las hay también muy ricas.</p>
<p>Es muy recomendable comprar en la panadería del pueblo el pan de leña, al lado está la quesería, que nos vende un queso de oveja latxa tanto fresco -que es el más famoso- como el semicurado, muy logrados.</p>
<p>Frecuentemente se ven sobre todo a jubilados en busca de setas en los bosques de los alrededores. Como anécdota, hasta hace algunos años todavía se comían los burros recién destetados, y dicen los que la han probado que es una carne excelente.</p>
<p>Camino al Regato, pulmón de Barakaldo</p>
<p>Ascendemos desde la quesería a través de las escuelas al cementerio que está en la parte alta de la Arboleda, desde aquí podemos ver el pantano viejo o de Arnabal. A través de este pantano por ambas márgenes se accede al El Regato, nosotros nos decidimos por la orilla izquierda y bajamos por una especie de laberinto abismal por las muchas vallas y recovecos que nos encontramos a lo largo del sendero hasta llegar a la presa, a partir de aquí tomamos la carretera que baja directamente al El Regato. Si ha llovido mucho los días anteriores en la pared izquierda de la carretera se ven cascadas de agua que van directamente a los sumideros. La única nota negativa del recorrido es encontrarse con la gente que pilota esas motos quars que distorsionan el silencio del paraje y destrozan los caminos.</p>
<p>Al llegar al Regato, otro lugar imprescindible de visitar, podemos hacer dos cosas; o ir andando a Barakaldo a través de un Bidegorri –camino acondicionado para pasear- apenas a 4 kilómetros del casco urbano, o esperar el autobús A3139 de Bizkaibus que sale cada hora, y si tenemos tiempo podemos tomarnos algún pincho -que los hay buenísimos- acompañado de lo que más te guste para hacer tiempo.</p>
<p>Kiko Martinez</p>
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		<title>El Valle de El Regato</title>
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		<pubDate>Fri, 23 Apr 2010 04:42:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Geografía]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>

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		<description><![CDATA[EL VALLE DEL REGATO (BARAKALDO): MODIFICACIÓN DEL PAISAJE, RECURSOS NATURALES y CULTURALES, y ORDENACION DEL TERRITORIO. INTRODUCCIÓN Marco teórico y metodológico del estudio El Valle de El Regato es un espacio geográfico intercalado entre dos comarcas netamente diferenciadas: Margen Izquierda -zona del área metropolitana de Bilbao- y Encartaciones. El paisaje prototípicamente industrial de la primera, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2010/04/Pantano-Gorostiza-7.jpg" class="floatbox" rev="group:1789 caption:`Pantano Gorostiza (7)`"><img class="alignright size-medium wp-image-1790" title="Pantano Gorostiza (7)" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2010/04/Pantano-Gorostiza-7-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" /></a>EL VALLE DEL REGATO (BARAKALDO): MODIFICACIÓN DEL PAISAJE, RECURSOS NATURALES y CULTURALES, y ORDENACION DEL TERRITORIO.</p>
<p>INTRODUCCIÓN</p>
<p>Marco teórico y metodológico del estudio</p>
<p>El Valle de El Regato es un espacio geográfico intercalado entre dos comarcas netamente diferenciadas: Margen Izquierda -zona del área metropolitana de Bilbao- y Encartaciones. El paisaje prototípicamente industrial de la primera, contrasta con la ordenación espacial rural de la segunda. El Regato, en cuanto zona liminal, participa de las características de ambas. Su estructura territorial corresponde, básicamente, a la propia de un agrosistema de alto valor naturalístico. Pero, al propio tiempo, se halla profundamente impactada y subordinada por el desarrollo urbano-industrial de Barakaldo.</p>
<p>Las actividades ejercidas por el hombre, con objeto de acomodar la naturaleza a sus necesidades, durante el transcurso de la historia han ocasionado alteraciones significativas del paisaje natural. El progresivo deterioro paisajístico y ecológico de El Regato no es imputable, en exclusiva, al impacto de las actividades industriales y urbanas, sino que toda alteración de los usos del suelo ha afectado a sus recursos naturales.</p>
<p>Durante la última década, el proyecto de instalación de una cantera en Tellitu (El Regato), ha ocasionado un intenso debate público sobre el tema del medio ambiente y los usos potenciales de esta zona. Asimismo, Tellitu y su entorno han dado origen a una profusión de informes administrativos y técnicos, así como estudios científicos. Pero esta cantera no es la única fuente de impactos que cuestionan la ya comprometida calidad ambiental del valle. Los recursos naturales de El Regato experimentan una progresiva degradación, como consecuencia de la construcción de equipamientos y obras públicas, vertederos industriales, actividades de esparcimiento, etc. Resulta evidente que existen diversos proyectos de utilización del ámbito espacial</p>
<p>considerado, así como que se carece de un marco global de ordenación territorial del mismo.</p>
<p>El marco conceptual y metodológico de este trabajo es interdisciplinario, como corresponde a todo planteamiento paisajístico. Fundamentalmente, el análisis se apoya en la historia socioeconómica y en la etnología, de acuerdo con el procedimiento siguiente:</p>
<p>a) Analizar las modificaciones experimentadas por el paisaje y el medio ambiente de El Regato, durante el transcurso de la historia moderna y contemporánea.</p>
<p>b) Apuntar algunos rasgos simbólicos de este espacio, en tanto que producto cultural, especialmente de aquellos que codifican las relaciones del hombre con un espacio significante.</p>
<p>c) Inventariar sumariamente los recursos&#8217; naturales aún existentes.</p>
<p>d) Sugerir posibles líneas de actuación para una ordenación del territorio que compatibilice diversos usos: reserva ecológica, ecomuseo, áreas de recreo y esparcimiento, etc.</p>
<p>Elaborado en función de las Jornadas, este estudio no es una investigación sistemática, sino un primer intento de aproximación global a la problemática y al espacio</p>
<p>considerados. La utilización de material procedente de algunos de mis trabajos de investigación inéditos para ciertos epígrafes, explica el desigual tratamiento del conjunto.</p>
<p>En aras a la concisión propia de un artículo, se extracta el texto original. Por idéntica razón se prescinde de notas, simplificándose al máximo las citas. Bibliografía y fuentes se reducen a los títulos fundamentales omitiéndose, por obvias, las referencias a diccionarios geográficos y tratados generales. Por último, el carácter de avance de investigación de los datos etnográficos del capítulo III, me exime de referencias más precisas.</p>
<p>2. El valle de El Regato: definición y delimitación</p>
<p>Por valle de El Regato se entiende aquí un ámbito más amplio que el correspondiente al barrio del mismo nombre, enclavado en el término municipal de Barakaldo. Sirve para designar al espacio constituido por la cabecera y zona media de la cuenca de El Regato o Castaños y sus arroyos tributarios: Cuadro u Oiola, Agirza, Prados, Mingorreka, etc. El Castaños es un afluente del Galindo, río que vierte sus aguas al Nervión o Ría de Bilbao.</p>
<p>Dicho valle está delimitado al E. y SE. por la sierra -denominada «cordillera» de Sasiburu, cuyas cotas más significativas son: Arroletza (454 m.), Sasiburu (456 m.), Peñas Blancas/Apuko (463 m.), Apuko/Juan Roiz (559 m.). Los Montes de Triano cubren los restantes flancos: Eretza (871 m.), al SO; Cepal/Aldape (713 m.), Gasteran (801 m.), Ganeran (822 m.), Pico Menor (728 m.), Pico Mayor (747 m.) y El Cuadro (713 m.), al O.; Al N. se sitúan el collado de Peñas Negras (486 m.), Mendibil (562 m.) y Argalario (513 m.) (TRANCHO, 1983, 32-33, 37-39, 7677).</p>
<p>Este espacio geográfico, definido geomorfológicamente por un relieve accidentado, corresponde a la jurisdicción de varios términos municipales. La de Barakaldo es la más extensa, con unos 11,92 km&#8221; (estimación personal), y comprende los núcleos de Gorostiza-Ureta, y el denominado genéricamente El Regato (Eskauriza-Urkullu) en el fondo del valle, además de Mesperuza, Tellitu y algunos caseríos diseminados por las laderas.</p>
<p>Corresponde a Güeñes una pequeña zona, de unos 3,41 km&#8221; de las inmediaciones del somo de Saratxo, y escalonada desde la cumbre del Eretza hasta el curso alto del Agirza o Castafios. El pequeño barrio de este mismo nombre, salvo una de sus casas sita en término de Güeñes, pertenece a la jurisdicción de Galdames, que posee una amplia superficie en la cuenca alta (7,69 km2), la correspondiente al denominado genéricamente Alto de Galdames, entre Castaños y el collado de Peñas Negras. A partir de este último punto, el municipio de Ortuella irrumpe marginalmente en la cuenca del Cuadro (0,57 km2). La zona correspondiente al Valle de Trápaga, en las inmediaciones del barrio de La Arboleda, es algo más extensa (2,48 Km2.), comprendiendo las pequeñas barriadas de La Górriga (Lugorriaga) y Las Barrietas (Olabarrieta).</p>
<p>El conjunto del valle, de unos 26,07 km&#8221; de extensión, constituye una unidad ecológica y paisajística, estructurada por el hecho de pertenecer a una misma cuenca hidrográfica. Se llega a idéntica conclusión desde la perspectiva de las actividades propias de la sociedad tradicional-ferrerías, minería, carboneo- o de los actuales usos recreativos de este ámbito. En términos históricos y etnológicos, el valle de El Regato constituye una zona homogénea y diferenciada con respecto a las circundantes. Así lo ha entendido la literatura costumbrista, a partir de Trueba, y cuantos estudios de investigación histórica o arqueológica se han realizado en la zona.</p>
<p>Sin embargo, la zona de atención preferente es la correspondiente al término de Barakaldo. y no sólo por su mayor extensión -cerca del 50070 del total- sino por ser la más humanizada y sometida a todo tipo de impactos sobre el medio ambiente, así como por constituir el área recreacional preferente y casi exclusiva de numerosos habitantes del casco urbano baracaldés. Por otra parte, los viales de acceso a las restantes zonas, asocian éstas a espacios externos a la cuenca -Zaramillo, La Arboleda- desestructurando la unidad básica del factor hidro-orográfico. Así pues, nos centraremos en el estudio de aquélla, pero sin perder de vista al resto de los sectores que integran el valle.</p>
<p>II.TRANSFORMACION HISTÓRICA DEL PAISAJE NATURAL POR LAS ACTIVIDADES ECONOMICAS</p>
<p>1.- Población</p>
<p>El factor demográfico es determinante en cualquier estudio de las relaciones entre el hombre, sus actividades y su medio ambiente natural. La cantidad de hombres, con independencia de sus actividades de explotación de la naturaleza, constituye por sí misma un factor de impactación sobre el ecosistema.</p>
<p>Al margen de la protohistoria, el poblamiento de El Regato parece ser bastante antiguo, al menos por lo que respecta a la zona baja del valle. El cronista Lope García de Salazar, en sus «Bienandanzas e Fortunas» sitúa hacia el año 740 unos asentamientos de godos escandinavos, que para algunos historiadores actuales no serían otra cosa que mozárabes; en distintos puntos y entre ellos cita a «Mesperuça de Varacaldo».</p>
<p>Ya en el siglo XVI, y con motivo de un pleito del concejo de Barakaldo contra el Duque de Frías, condestable de Castilla, se citan las casas labradoriegas tributarias del mismo. En Eskauriza existían nueve de éstas, cuatro en Urkullu y otras cuatro más en Tellitu.</p>
<p>Pero, hasta 1704 no existen fogueraciones o censos fiables. La de este año, arrojó un total de 31 fogueras para el conjunto de El Regato. Otras 14 casas se habían arruinado recientemente en el valle, 10 de ellas en Urkullu y otras 2 en Tellitu. A juzgar por el número de las de algunos núcleos -7 en Eskauriza, 5 en Urkullu y Tellitu- la población y el hábitat parecen inferiores a los del siglo XVI.</p>
<p>Sabemos que la población de Barakaldo experimentó un crecimiento superior al 100% entre 1704 y 1787. Ya en 1860, El Regato cuenta con 75 edificios habitados y 437 habitantes.</p>
<p>Los efectos de la industrialización también alcanzan a El Regato, donde se crea el poblado minero de Arnabal. El Nomenclátor de 1887 da 91 edificios y 860 habitantes de hecho. En 1900 estas cifras son, respectivamente de 112 y 993, si bien las viviendas de Bengolea parecen haber sido contabilizadas en el barrio de Retuerto a partir de este fecha. En 1910 se citan 97 edificios para vivienda y 1040 habitantes de hecho.</p>
<p>En 1904, El Regato contaba con una población de 995 personas. La actividad hegemónica es la minería, como lo pone de manifiesto la estructura socioprofesional de esta población. Los jornaleros y sus familias (728) superan el 73% del total, contra el 15,80% de los labradores (157). La población autóctona, es decir, nativa de Barakaldo, asciende al 50%. Otro 19,40% procede del País Vasco, ascendiendo al 30,50% el contingente de inmigrantes del resto del Estado.</p>
<p>2. Organización tradicional del espacio (siglos XVI-XIX)</p>
<table border="1" cellspacing="0" cellpadding="0" width="500">
<tbody>
<tr>
<td colspan="4">EVOLUCION DE LA POBLACION Y   DE LAS VIVIENDAS DE EL REGATO (MUNICIPIO DE BARAKALDO)</td>
</tr>
<tr>
<td>Años</td>
<td>Población de hecho</td>
<td>Núm. edificios para   viviendas</td>
<td>Núm. de viviendas</td>
</tr>
<tr>
<td>1930</td>
<td>1434</td>
<td>143</td>
<td>-</td>
</tr>
<tr>
<td>1940</td>
<td>1213</td>
<td>169</td>
<td>-</td>
</tr>
<tr>
<td>1950</td>
<td>1123</td>
<td>156</td>
<td>199</td>
</tr>
<tr>
<td>1960</td>
<td>1060</td>
<td>-</td>
<td>241</td>
</tr>
<tr>
<td>1970</td>
<td>728</td>
<td>143</td>
<td>232</td>
</tr>
<tr>
<td>1981</td>
<td>573</td>
<td>159</td>
<td>236</td>
</tr>
<tr>
<td>1985*</td>
<td>526</td>
<td>-</td>
<td>-</td>
</tr>
<tr>
<td colspan="4">FUENTES I.N.E.: Censo de la Población. Nomenclátor.   Provincia de Vizcaya (varios años).</p>
<p>* AYUNTAMIENTO DE BARAKALDO: Padrón Municipal de   Habitantes de 1981. Rectificación de 1985.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>La evolución de la población, durante la postguerra, es descendente. El éxodo rural característico de esta época se ve incentivado aquí por la proximidad del casco urbano de Barakaldo, y su oferta de mayor calidad de vida. De los 526 residentes contabilizados en 1985, 208 corresponden a la zona baja del valle (Gorostiza-Ureta, Mesperuza, Santa Lucía), y tan sólo 318 al núcleo de El Regato. Otras 29 personas residían en Bengolea. Se trata de una población envejecida, con una media de edad muy alta.</p>
<p>Los restantes núcleos de otros municipios no añaden efectivos humanos dignos de consideración estadística. Su evolución histórica no puede seguirse puesto que, como ninguno de ellos es entidad de población, no aparecen en las fuentes. Actualmente (1987), el núcleo de Las Barrietas, del Valle de Trapaga, cuenta con 5 viviendas, en las que habitan 9 personas. En La Górriga, del mismo municipio, existe un solo núcleo familiar de 5 personas. En cuanto a Castaños, son 2 los residentes en sendas casas de Galdames, y la única ubicada en Güeñes cuenta con otros 2 moradores. Las explotaciones agropecuarias de estas casas, así como las de otras actualmente deshabitadas, son atendidas a tiempo parcial por miembros más jóvenes de sus primitivos grupos domésticos, y que actualmente residen fuera de la zona.</p>
<p>A pesar de esta progresiva reducción de la población, la presión humana sobre el entorno es cada vez mayor. En la actualidad, el impacto más significativo está a cargo de los grandes contingentes de población del casco urbano, desplazados a diario y en fines de semana, para desarrollar prácticas de esparcimiento.</p>
<p>2.1. Ampliación espacial del agrosistema</p>
<p>Los impactos paisajísticos se producen por los cambios en los usos del suelo. La alteración del medio natural no se debe tan sólo al binomio industria-urbanización, sino que las alteraciones producidas por el propio cambio de estructuras del medio ambiente rural han sido muy importantes.</p>
<p>Es muy poco lo que sabemos de la organización tradicional del espacio regateño con anterioridad al siglo XVIII. En 1492, varios vecinos de Galdames protestan por la irrupción de una yeguada en los pastos comunales de Onorio, de los montes de Triano. Las propiedades que el convento de mercedarios de Burceña poseía en el valle, durante los siglos XVII y XVIII, denotan la existencia de un terrazgo agrícola, así como de instalaciones siderúrgicas y de molinos -Bengolea (1633)-, todo ello en el fondo del valle y somos inmediatos: Bengolea, Gorostiza, Mesperuza, Urkullu y Tellitu.</p>
<p>En líneas generales, se produce una gradual ampliación espacial del agrosistema a costa del medio natural, motivada por la presión demográfica. La introducción del maíz supone importantes cambios en la estructura agrícola. Retroceden los pastos y el área central del cultivo se concentra en las partes bajas de los valles, al tiempo que se produce una ampliación del área roturada. En Abando, anteiglesia vecina de la de Barakaldo, se crean roturas y novales a partir de 1596. La fogueración de 1704, efectuada durante el período depresivo del tránsito de siglo, testimonia que sobraban tierras y que se había producido un reagrupamiento de las fincas abandonadas. A partir de ese momento, el crecimiento de la población se traduce en la ampliación del espacio roturado.</p>
<p>Las nuevas roturaciones se denominan con los nombres genéricos de roturas y quebrantas. Las primeras se realizan cultivando nuevos terrenos ganados al monte, que se explotan durante dos o tres años, mientras que las quebrantas consisten en la reducción definitiva a cultivo. La ampliación del área roturada en Barakaldo fue considerable a lo largo del siglo XVIII. Durante 1771-1775 Barakaldo obtuvo en sus tierras novales el 28 % de la cosecha de trigo, 21,35% de la de maíz, 15,39% del chacolí y 53,93 % de manzana, siendo estos porcentajes en su conjunto los más elevados de Bizkaia.</p>
<p>Estas nuevas roturaciones han dejado huella perenne en la toponimia regateña. Existe un paraje y casa denominado La Quebranta, así como una Roturilla. Entre 1870 y 1879 se citan 72 roturas, ubicadas en 42 puntos diferentes de Barakaldo, casi todos ellos del valle de El Regato: Carrascal, Sotola, Ramo, Estubalse, Eelgarriz, Solagan, etc. Durante la segunda mitad del siglo XIX son numerosos los vecinos que se dirigen al Ayuntamiento en demanda de parcelas de comunal para someterlas a cultivo.</p>
<p>En cuanto a los cultivos concretos, Trueba constata la variedad y densidad de las especies frutícolas existentes en El Regato hacia 1882. Sin duda, en la zona baja del valle ya existían cultivos de hortalizas.</p>
<p>La anteiglesia de Barakaldo fue uno de los principales productores de chacolí de Vizcaya. Las cosechas locales de 1857 y 1861 representan el 20% de las obtenidas en el conjunto del territorio histórico. En los deslindes y amojonamientos de montes comunales (1863-1888) se citan como linderos varios viñedos en Uraga e Iturripe. Por esos mismos años también existían viñedos en Tellitu.</p>
<p>Otra forma de ampliación del agrosistema a costa del bosque fueron los seles. E sel es un terreno de forma circular en medio del bosque, reservado para el cultivo del prado y pasto, y guarda del ganado. La sentencia del pleito citado (1533), enumera los seles de Barakaldo pertenecientes al Duque de Frías, de los que en base a la toponimia actual, únicamente pueden identificarse los de Ansoleta y Asalgieta (Salgeta) como ubicados en El Regato. Los deslindes efectuados durante la segunda mitad el s. XIX citan los de Modorrueta, el del Sr. Arana -hacia Iturripe- y el de Salgita sobre Tellitu. Otros edificios de carácter ganadero, probablemente más recientes, fueron las bordas o corrales de Traskilotxa, Vacuna, Argalario, etc.</p>
<p>Además de la explotación forestal, los montes de El Regato se dedicaban al pastoreo, fundamentalmente de ganado cabrío. En 1848 el ayuntamiento publica una disposición por la que se limita el pastoreo de ganado lanar a la zona alta de los montes. )e fija una línea, rectificada en 1849, a partir de la cual y hacia abajo se amenazaron multas a los transgresores. Durante la segunda mitad del siglo XIX consta la práctica de esta actividad en los montes de La Tejera, Arrolaza, Beato, Tumba de Tellitu, Triskilotxa y Cauce de Bengolea.</p>
<p>2.2. Explotación forestal y siderurgia tradicional</p>
<p>2.2.1.-Explotación forestal</p>
<p>Los bosques de Barakaldo, de forma similar a los del resto del país, eran de varios tipos. En primer lugar los espontáneos o naturales, más numerosos y de mayor extensión, poblados fundamentalmente de bortales (madroñales). Estos montes pertenecían a la anteiglesia y se destinaban a abastecer de leña el fuego de los hogares, si bien existían en ellos arboledas de propiedad particular. También proveían de carbón a los caleros y, al parecer, a las ferrerías. Las citadas arboledas de castaños y robles trasmochados, cuyas ramas servían para la elaboración de carbón vegetal, con el que alimentar los hornos de las ferrerías. Por último, las sebes o sieves, de las cuales unas eran naturales y otras plantadas de robles y castaños, que se cortaban por la cepa para reducirlos i carbón o para otros usos.</p>
<p>La operación de carbonización se realizaba mediante la combustión incompleta le una pila de madera, la «hoya» o carbonera, cubierta de arcilla y ramas, que ha constituido un elemento característico del paisaje humanizado de El Regato hasta hace una treintena de años.</p>
<p>Bosque y ferrería forman un binomio indisociable, puesto que la existencia de aquél es determinante para el emplazamiento de una ferrería, a la que proporciona combustible. Una ferrería tipo realizaba un enorme gasto de carbón y, por lo tanto, le madera: unas 3.500 cargas de carbón -o 15.000 de leña- anuales, es decir 2.500 m3 de madera. A partir de este dato es fácil deducir el correspondiente a las ferrerías existentes en El Regato. Las fanderías de Barakaldo, de tecnología más moderna, ya utilizaban en 1803 carbón de piedra, procedente de Asturias e Inglaterra.</p>
<p>La historia de la siderurgia tradicional es el relato de la destrucción progresiva e imparable del antiguo «saltus». El proceso de deforestación comienza a fines del siglo XVIII para consolidarse durante la primera mitad del XIX. Además de las ferrerías, la edificación de nuevas casas y la tala y venta de montes para el pago de impuestos, serán las principales causas del retroceso del arbolado. Paradójicamente, la decadencia y desaparición de las ferrerías precipitó su tala, puesto que quienes vivían de fabricar carbón o de acarrear vena se vieron obligados a roturar nuevas tierras, destruyendo el bosque.</p>
<p>Como todo bien escaso, los bosques de Barakaldo fueron objeto de apetencia, dando lugar a una serie de contenciosos entre ferrones, propietarios de montes, carboneros y municipio. El primero de éstos se produjo a mediados del siglo XVI, entre el Condestable de Castilla y el rentero de la ferrería de Urkullu, contra los vecinos que «a mano armada talaron estas propiedades señaladamente el monte llamado Mala Cuesta», a quienes se condenó a pena de cárcel y destierro por tres meses.</p>
<p>En 1719, se produce un pleito para el cese en el aprovechamiento de 6.000 cargas de carbón en los montazgos situados en los lugares de Burzako, Olabarrieta, Urdandegieta y Urdaibi. Se especifica que estos dos últimos son madroñales, mientras que en los primeros el carbón se obtenía a partir de las ramas de roble, quemándose los madroñales o bortos para facilitar la extracción de aquél. Parte de este carbón se destinaba a la ferrería de Urkullu. Los dos primeros parajes están ubicados en la actual jurisdicción del Valle de Trápaga, y los segundos en la de Barakaldo.</p>
<p>Poco más adelante, en 1727, se reconocen los montes comunales de Barakaldo, para determinar qué partidas o cargas de carbón correspondían a las ferrerías de Aranguren, Bengolea, Urkullu y una cuarta cuyo nombre no se cita. Se determinó que, de las 9.415 cargas de carbón vegetal correspondientes a los montes asignados a la ferrería de Aranguren, se reservarían 1.700 «para el gasto de las fogueras». Se reducen a carbón los &#8220;madroñales comunes&#8221;, exceptuando los troncos de castaños y otros árboles de propiedad particular.</p>
<p>En 1773, el propietario del monte llamado Belakola, en Tellitu, denuncia a un vecino por la «corta y tala por pie y rama» de castaños, robles y madroños para fabricación de carbón, tablas y «paliza» para emparrados.</p>
<p>A comienzos del siglo XIX, en 1804, se censan en Barakaldo 27 arboledas de robles y 33 de castaños, que representan respectivamente el 0,77% y el 5,73% de los existentes en Bizkaia. No se cita ningún arbolado de especies como el haya, encina o nogal.</p>
<p>El panorama de los montes públicos baracaldeses de 1863, estaba sumamente empobrecido, ya que se afirma de ellos: «Todos los expresados montes son sierra calva, y sólo en pequeños espacios producen argoma y broza, pero en tan corta escala, que los vecinos tienen que comprar leña en la Anteiglesia de Erandio y otras, y en las villas de Bilbao y Portugalete estiércol para abonar sus tierras de labor». Estos predios están «destinados á pasto del ganado de los vecinos de los respectivos barrios, y á criar broza, argoma y leña ó combustible, y a desahogo (esparcimiento) y conveniencia de los mismos vecinos». Ya en 1877, el ayuntamiento emite un bando en El Regato e Irauregui prohibiendo cortar cepas de borto en los «montes madroñales pertenecientes á esta Anteiglesia» y, este mismo año, impide la reducción a cultivo de un bortal en Poseta.</p>
<p>La especificación de las especies arbóreas existentes en los montes de propios de El Regato en 1866, permite evaluar los distintos usos de estos montes, cuya superficie representa más del 18% de la zona del valle sita en jurisdicción de Barakaldo.</p>
<p>El término impreciso de arbolar se refiere, sin duda, a especies tales como castaños y robles, que aparecen infravalorados en esta relación. En otras se llegan a contabilizar hasta diez castañares, ubicados por lo general en las laderas bajas del valle: Ureta, Uraga, Estubalse, Aresti, Arragua, etc. La ubicación del único robledal citado -Rementeria- corresponde a la ribera del Castaños. El resto de especies se distribuye entre catorce montes de bortal situados en las zonas altas: Entre Peñas de Tellitu, Peñas del Tope, Orcón, Sasiburu, La Llana, Hormillas, Modorrueta, etc. Otros seis de argoma y brezo se sitúan a la altura de los castañares: Capárraza, Beata, Cauce de Bengolea, Retozarta, Tumba de Tellitu y la Tejera.</p>
<p>El predominio del bortal, argomas y baldíos es evidente. Sin embargo, es preciso no perder de vista que se trata únicamente de los montes públicos y que los montes privados, poblados de plantíos de árboles, por lo general, no aparecen en las fuentes utilizadas.</p>
<p>2.2.2. Siderurgia tradicional (ferrerías)</p>
<p>La actividad de la siderurgia tradicional, es decir, de las ferrerías, ha ejercido un notorio impacto sobre el paisaje de El Regato. En primer lugar por la intensa deforestación producida, pero también por su infraestructura: edificios, canales y presas. Este último extremo también es aplicable a los molinos ubicados en las márgenes del Castaños.</p>
<p>El sistema de producción ferrerial, por etapas cronológicamente diferenciadas, determina diferentes emplazamientos de las ferrerías.</p>
<p>A) <em>Período de las mazuqueras o ferrerías de aire. </em>Desde los orígenes hasta el siglo XV aproximadamente. Estaban constituidas por unos hornos donde se disponía el mineral de hierro y el carbón vegetal en capas alternativas, mezcla que sometida a combustión permitía la obtención de un metal de baja calidad.</p>
<p>Los montones de escorias residuales delatan los primitivos emplazamientos de estas ferrerías. Se ubican en las zonas altas, en parajes que responden a una combinación lógica de facilidades para el abastecimiento de leña y mineral y para el aprovechamiento del viento. Estas ferrerías de ladera fueron muy numerosas en El Regato. En 1960 se catalogaron 17 en la cuenca alta del Castaños: 4 en La Risquera, 3 en las Cárcavas y Bedular, y sendas en Campa de Tellitu, Campa de las Herrerías, Gallarzaga, Ubieta, La Arana, Vacuna, Burzako, Prados y 2 en la Campa de Burzako. Desde entonces, se han descubierto otras en esta misma zona, así como también en las laderas de Arroletza y Sasiburu.</p>
<p>B) <em>Período de las ferrerías hidráulicas. </em>Estos establecimientos aprovechan la energía hidráulica para mover una rueda de palas, la cual activaba un gran mazo 9 batán que moldeaba el tocho de metal, al mismo tiempo que actuaba sobre un fuelle que activaba el combustible.</p>
<p>Se impone un cambio de localización, en función de la existencia de ríos y arroyos. De aquí que estas ferrerías estaban sometidas al imponderable de la falta de energía durante la época de estiaje. El escaso caudal del Castaños, y aún más de sus afluentes, determinaba un largo período de inactividad, durante casi ocho meses al año. Este período era aprovechado por los ferrones para abastecer de carbón sus carboneras y de vena su arragoa, hoya o plaza donde se quemaban las venas para limpiarlas de impurezas.</p>
<p>En el año precitado, se descubrieron 15 de estas ferrerías hidraúlicas. En el arroyo Agirza: Urdandegieta (Urdiandieta), Las Mazuqueras, el Molinillo, la Presa, la Vena y Agirza. En el arroyo del Cuadro: Martxena, Arzolla, Loíola y Sakona (Urkullu). En el Castaños: Tollaran, Eskauriza, la Fandería, Aranguren y Bengolea. Estas ferrerías disponían de cauces y presas para la conducción del agua. Conocemos la existencia de los cauces de Tollaran y Bengolea, así como de la presa de esta última. La de Aranguren se halla hoy anegada por las aguas del embalse de la Sefanitro. De la mayor parte de las restantes se conservan todavía trozos de presas, paredes, cauces, etc.</p>
<p>Estas actividades han dejado su impronta en la toponimia regateña: Bengolea, Mallararka, Uraga, la Fandería, Rementería, Sangradera, Mazuqueras, El Molinillo, las Herrerías, Arragua, etc.</p>
<p>No es posible ni procede analizar aquí las causas de la lenta agonía de nuestra siderurgia tradicional. El atraso técnico, la pérdida del mercado colonial, la falta de protección arancelaria, las dificultades financieras, el progresivo encarecimiento de las materias primas y, sobre todo, del cada vez más escaso carbón vegetal, se traducen en la progresiva paralización de estas ferrerías, hasta su extinción.</p>
<p>En El Regato, ya lo largo del siglo XVIII, se citan únicamente las ferrerías de Bengolea, Aranguren y Urkullu, de las que ya en 1795 tan sólo funcionaba una. En 1777, se edificó una fandería para cortar hierro y fabricar clavazón. La desaparición de las ferrerías regateñas es muy prematura, puesto que el número de las existentes en Bizkaia permanece constante entre 1687 y 1799. Además del agotamiento del carbón vegetal, es más que probable que el problema del estiaje fuese determinante. Así parece indicarlo el hecho de que desaparezcan en primer lugar todas las ferrerías ubicadas en el curso alto y arroyos afluentes del Castaños.</p>
<p>Algunas de estas ferrerías se utilizaron paralela o posteriormente a su cierre como molinos. En 1633 ya se hablaba de la ferrería y molino de Bengolea y, además, compartieron estas actividades las de Aranguren, Tollaran, Urkullu y Urdandegieta.</p>
<p>2.2.3. Molinos</p>
<p>También existió industria molinera en las orillas del Castaños. El molino hidraúlico funcionaba mediante el aprovechamiento de la energía de los cursos de agua. en 1745 existían 9 molinos en Barakaldo, de los que 3 correspondían a molinos-ferrería, yen 1776 se citan 10. Los correspondientes a El Regato fueron: Bengolea, Aranguren, Retosarta, Tollaran, Urkullu y Urdandegieta. La utilización del caudal del Castaños para usos alternativos fue paralizando los últimos molinos existentes a finales del siglo XIX y principios del XX. La toponimia se hace eco de estas actividades hoy desaparecidas: Cauce de Bengolea, Tollaran, Retosarta, etc.</p>
<p>2.3. Actividades extractivas</p>
<p>2.3.1.-Minas</p>
<p>La actividad minera de mayor relieve en Euskalherria, y aun de todo el reino, tuvo lugar en la jurisdicción de los Siete Concejos del Valle de Somorrostro, limítrofes con Barakaldo, cuyas explotaciones mineras debido a la alta calidad de su materia prima, la proverbial vena, cubrían gran parte de la demanda generada por los establecimientos siderúrgicos situados a lo largo de toda la cornisa cantábrica.</p>
<p>La titularidad de estas minas correspondía a las Encartaciones y podían explotarlas todos sus naturales, existiendo plena libertad para extraer mineral de donde quisieran. Así -pues, existían innumerables excavaciones en el yacimiento de Triano -unas 120 a finales del siglo XVIII-, utilizando una rudimentaria tecnología -de ahí los frecuentes derrumbamientos- y con un exiguo número de operarios -de 3 a 5 cada una- casi todos ellos propietarios.</p>
<p>Por lo que respecta a los Tres Concejos (San Salvador del Valle, Sestao y Santurce), sus minas estaban ubicadas en los Montes Altos de Triano, colindantes con Barakaldo desde el alto de Yedal y Monte Corto hasta el de Burzako, con inclusión del barranco del Cuadro u Oiola, afluente del Castaños.</p>
<p>El impacto de estas pequeñas explotaciones sobre el medio físico de El Regato es doblemente reducido. En primer lugar, por su constricción espacial al citado barranco. Pero, además, por la reducida extensión de las explotaciones -«pues la mayor no pasa de cincuenta pasos»- que no se hacen a cielo abierto, sino mediante pequeñas galerías.</p>
<p>La Junta de Avellaneda y los Tres Concejos trataron de restringir los derechos de extracción y acarreo de la vena para los naturales de las Encartaciones, lo que motivó frecuentes problemas con la colindante anteiglesia de Barakaldo, como en 1664. No obstante, desde finales del siglo XVIII hasta 1864, numerosos testimonios constatan que los naturales de la anteiglesia se dedican a la extracción de mineral en los criaderos de Triano, a su acarreo por el monte con bueyes o mulas ya su conducción por el Galindo en gabarras.</p>
<p>La extracción de mineral era una actividad estacional, que gozaba de plena actividad únicamente durante el estío. La normativa legal impuesta por los Concejos del Valle de Somorrostro trata de limitar los meses hábiles para el carreteo de las venas hacia los embarcaderos, así como el número de animales utilizados, con objeto de que no se descuidasen las faenas agrícolas. En 1850, unos 500 carreteros y 40 gabarreros se encargaban de la conducción de mineral por los embarcaderos de Causo, Ugarte, Galindo y Somorrostro.</p>
<p>2.3.2. Explotación de canteras y caleros</p>
<p>La estabilidad del hábitat baracaldés, hasta el umbral de la revolución industrial, no genera una demanda significativa de materiales de construcción, por lo que las actividades extractivas ejercen un escaso impacto sobre el medio ambiente.</p>
<p>Durante esta época, las canteras eran de pequeña extensión y escaso frente de corte. En Barakaldo, cada barrio tenía sus propias canteras, algunas de las cuales pueden localizarse por medio de la toponimia. En 1861 se plantan castaños junto a «las canteras de Urcullu requeta». En 1866 se cita el «sitio llamado la Cantera», en las inmediaciones de El Regato, a ambos lados del camino y confinando con el río. El escaso impacto de estas canteras permitía una paulatina recuperación paisajística una vez abandonadas.</p>
<p>La piedra arenisca, abundante en la zona, era el material más utilizado para todo tipo de necesidades constructivas -edificación de caseríos, caminos, etc,- por ser más fácil de labrar en cantería que la caliza, la cual prácticamente no se utilizaba.</p>
<p>Otra actividad extractiva, de escaso volumen, fue la derivada de la industria cerámica tradicional. La pequeña tejera, ubicada en el monte denominado «La Tejera» -sobre Cruces y Tellaetxe- es más que probable ocasionara alguna pequeña calicata en la zona liminal de los barrios de Burzeña y El Regato.</p>
<p>Desde fines del siglo XVII se empieza a usar la cal como abono o enmienda agrícola, y su utilización se había generalizado en el país para 1766. El encalado fue una práctica muy utilizada para mejorar las tierras con exceso de arcilla, o bien de las demasiado ácidas, y sobre todo las sembradas de maíz.</p>
<p>La cal se obtenía mediante la calcinación de piedra caliza en unos hornos, denominados calero o calera en castellano, karabi o karobi en euskera. Se utilizaba argoma y brezo para alimentar el fuego. Estos hornos se construían en las inmediaciones de los caseríos, próximos a una cantera de pequeña extensión y apenas visible en el paisaje, de la que se extraía la caliza.</p>
<p>Nuevamente, la toponimia local nos proporciona noticias de estas actividades. Ya en 1727, se cita el camino que va desde el Calero hasta el monte Askagorta. Junto a la primitiva presa de Gorostiza y actual casa de «Monto», se ubica el término denominado Calero o Caleru en 1860. En 1800 ya se cita el Calero de Mezquita, lugar próximo al actual cementerio de La Arboleda. Asimismo, en el barrio de Castaños consta la existencia de otro calero a comienzos del siglo actual.</p>
<p>Determinados topónimos regateños, tales como Hornillo de la Masia, Hornillo de San Roque, sugieren ubicaciones de pretéritos hornos de calcinación.</p>
<p>Pero es al pie del macizo calizo de Tellitu-Peñas Blancas, donde la toponimia ofrece ejemplos más inequívocos. La zona más antigua del barrio de Tellitu se conoce con el nombre de Karasoker, compuesto de karasa (mina de cal) y oker (torcida, equivocada). El «terreno denominado Carasoquer», según una escritura de peritaje técnico municipal fechada en 1867, limita «al poniente con peñascal del pueblo». El escarpe rocoso situado un poco más arriba de Karasoker se llama actualmente Peña Roche, nombre al que se le ha atribuido arbitrariamente la etimología de Arriotxe (peña del buho). Pero en 1863, al efectuarse el deslinde del monte bortal llamado «Entre peñas de Tellitu», se fija el primer punto de referencia «en la cúspide y sobre la peña llamada Arroyeche». El significado de este topónimo es bastante transparente. Se trata de un compuesto de arroi=cantera, -del más usual arrobi- y de etxe=casa. Arroietxe=casa de la cantera.</p>
<p>Confirmando esta hipotética ubicación, en el propio Karasoker o algo más abajo existe un lugar denominado «pieza del Calero». Existió otro de éstos en la Peñorra, junto a la actual «casa del Portugués». Además, en Tellitu se tiene noticia de la ubicación de otros dos caleros más.</p>
<p>Cantera y caleros debieron ser de escasa entidad, puesto que no han dejado huella apreciable en el paisaje.</p>
<p>2.4.-Caminos y puentes</p>
<p>El Regato constituye, durante el transcurso de todos estos siglos, un pequeño núcleo de población mal comunicado con Amézaga-Retuerto, vía de acceso a la capitalidad de la anteiglesia y al Camino Real de Bilbao a Santander. Es más probable que, con anterioridad al siglo XVIII, los meandros del río debieran atravesarse por los vados, lo que conlleva la imposibilidad o gran dificultad para la utilización del carro, debiendo efectuarse el transporte a lomos de caballerías, medio de transporte habitual de la sendas mulateras periféricas.</p>
<p>Durante todo el siglo XIX se suceden incesantes reclamaciones de los vecinos para que el ayuntamiento proceda a la reparación, o reposición, de alguno o de todos los puentes escalonados a lo largo del Castaños y de los arroyos tributarios del mismo. La documentación cita los puentes de Bengolea, Urkullurreketa, Igulis, Anbia-Eskauriza y los dos de Urkullu. Las frecuentes avenidas de aguas deterioran los puentes e invaden los caminos, también interceptados coyunturalmente por el ferrocarril «Luchana Mining». Reclamaciones y disposiciones municipales al respecto se suceden en 1832, 1841, 1846, 1847, 1859, 1862, 1864, 1871, 1873, 1876, 1877, 1879 y 1881. En 1870, se afirma que «se halla el Barrio del Regato aislado sin que puedan pasar ni caballerías ni peatones a no ser por el agua y cuando se aumentan las aguas no hay paso alguno».</p>
<p>En 1878, la mejora del erario público de la anteiglesia en vías de industrialización, había permitido una reparación general o nueva construcción de cuatro puentes de madera en El Regato. Pero, todavía en 1891, el estado y la estrechez de los puentes impedían el tránsito de carros, imposibilitado frecuentemente también a través de los vados por las crecidas experimentadas por el río.</p>
<p>Es fácil suponer el efecto negativo de estas deficientes comunicaciones sobre la economía del valle, y en particular de su industria, como lo hace notar la reclamación de 1859. Este sería, sin duda, un factor coadyuvante en la temprana desaparición de las ferrerías de El Regato. Por el contrario, el impacto medioambiental derivado de la existencia de vías de comunicación se ve minimizado.</p>
<p>3.-De la industrialización a la Guerra Civil (1876-1936)</p>
<p>3.1.-Ampliación espacial del agrosistema</p>
<p>A lo largo de estos años, continúa produciéndose una ampliación espacial del agrosistema. Surgen nuevas explotaciones en las laderas, sobre antiguos seles y bordas: la Mirandilla, Salgeta, Traskilotxa, Burzako, etc¡ Este último lugar, en el límite de Barakaldo con San Salvador del Valle y Galdames, se convertirá en una barriada de cuatro casas hasta su desaparición, en 1955, debido a la plantación de pinos. Se intensifican y expanden los cultivos hortofrutícolas, para atender la demanda procedente de los cercanos núcleos urbanos creados por la industrialización. La vegetación natural experimenta un proceso de degradación, retrocediendo los bosquetes de frondosas y matorrales en beneficio de los pastizales.</p>
<p>3.2.-Explotación forestal</p>
<p>Gran parte del empobrecido monte público baracaldés apenas sirve de soporte a una vegetación arbustiva de argomas y brezo, cuya extracción y transporte -con fines de abonado agrícola- se lleva a cabo mediante carretas. El Catálogo de los Montes de Utilidad Pública de Vizcaya (1901), tan sólo cita el madroño (borto) en, Barakaldo, omitiendo otras especies -roble, castaño, encina-. Estos bortales, aún importantes, sirven de soporte a la actividad carbonera sometida a una creciente demanda, tanto para usos domésticos como industriales, puesto que las baterías de A.H.V. y de Echevarría utilizarán carbón vegetal al menos hasta 1915.</p>
<p>Durante los años que preceden a la Guerra Civil, numerosos obreros en paro someten a una explotación intensiva a los bortales sobre todo, a los más próximos al casco urbano (La Tejera, La Sieve, etc.), con objeto de abastecer de leña sus hogares y de comercializar el excedente obtenido. Una vez agotados estos bortales, extraen incluso las raíces.</p>
<p>La madera de roble es muy apreciada para traviesas de los ferrocarriles mineros y, en consecuencia, esta especie se ve sometida&#8217; a una intensa tala. Los casi 3.000 robles existentes entre El Cuadro y Castaños (Galdames), conocieron este destino. Por estos mismos años, la denominada «tinta del castaño» acaba con buena parte de estos árboles que, entremezclados con robles, poblaban la parte baja del valle y que no se replantan, ya que su fruto ha perdido el papel que desempeñó en la primitiva dieta campesina invernal.</p>
<p>El Ayuntamiento de Barakaldo será uno de los primeros en establecer un concierto con la Diputación para la plantación de pinus insignis, repoblaciones que principiaron a fines de 1917 y se prolongaron hasta 1920. La calidad de su fibra para pasta de papel y su utilización como apeas para otros usos, determinan su introducción masiva. La plantación de grandes superficies de pino se inicia por la Diputación en 1928, como forma de paliar el paro, en la zona de Peñas Negras. Diversos propietarios se irán sumando a esta actividad repobladora, introduciendo el pino en sus montes.</p>
<p>3.3. Actividades extractivas</p>
<p>3.3.1. Minas</p>
<p>El crecimiento de la producción de mineral de hierro vizcaíno estuvo estrechamente vinculado a las innovaciones técnicas -descubrimiento del Bessemer y a las necesidades de la siderurgia de Europa Occidental. La abolición de las últimas restricciones forales al término de la Guerra Carlista (1876), inclina definitivamente a la siderurgia británica a cubrir su déficit de mineral con importaciones de Bizkaia. Esto estimula la exportación y, posteriormente, las inversiones de las sociedades siderúrgicas de la Europa industrializada, que funda sus propias compañías mineras, tales como «Orconera Iron Ore», «Franco-Belge» o «Luchana Mining». La intensa explotación de la cuenca minera de Somorrostro determinó su declive a medio plazo.</p>
<p>El núcleo minero de El Regato o Arnabal, al S.O. de la gran mancha de Matamoros, se halla situado sobre bancos calizos intercalados en el cretácico inferior y otros sobre areniscas, cuya vena principal fue la hematites roja. Orográficamente, se escalona en las laderas que desde Argalario y Mendibil descienden hasta el fondo del valle recorrido por el arroyo Cuadro u Oiola. Las minas de mayor entidad fueron Las Julianas, en jurisdicción de Barakaldo, y sobre areniscas. También las de Paquitas, Manuelas y Lejana, en el contacto entre areniscas y calizas, ya en el Valle de Trapaga y Ortuella, a las que habría que añadir la Pikwick. En las laderas de Argalario se asentaban, asimismo, las minas Elvira, Aumenta e Impensada.</p>
<p>Por lo que respecta a Tellitu y al macizo kárstico de Peñas Blancas, allí se ubicaron las minas Figueras, Elena, Augusta y La Negra. Debajo del Apuko las de Teresa, Salvadora, Emilia y Llanillos. En las inmediaciones de Saratxo (Güeñes), las minas de las Teresas. Entre el Pantano Viejo y Castaños (Galdames), las de Polveros, Dificultosa y Gil Bias.</p>
<p>Las explotaciones y catas mineras fueron también abundantes en la zona de Sasiburu. Desde su cumbre hasta la presa del actual embalse de Sefanitro, se escalonaban las minas Paquita, Hormidas, Boni, Vicente, Berna, Bienvenida y la Concepción. Al otro lado de la carretera, sobre Mesperuza y Pasajes, son dignas de mención las minas de San Gregorio, San Pedro y Mingolea.</p>
<p>La calcinación del mineral se realizaba mediante hornos especiales, de los que la «Luchana Mining» tuvo establecidos tres en la mina Juliana y uno en La Paquita, del núcleo de El Regato. También, se aprovecharon mediante lavado los minerales procedentes de las escombreras de varias minas: Manuela, Plácido y Lejana.</p>
<p>Para alojar a la numerosa mano de obra empleada en las minas, se crearon nuevos poblados mineros. Gallarta y La Arboleda serán los dos de mayor entidad. En el valle de El Regato, se crean los de Arnabal, La Górriga (Lugorriaga) y las Barrietas (Olabarrieta).</p>
<p>Uno de los factores de mayor interés, por su gran impacto medioambiental, es que las explotaciones se realizaban fundamentalmente al aire libre o a cielo abierto, en forma de grandes canteras. Actualmente, agotados los yacimientos, queda una topografía atormentada. Las inmensas escombreras de esta zona suponen un elemento sobreañadido en la modificación o destrucción del paisaje. Sin embargo, subsisten algunos afloramientos calizos residuales de reducida extensión en Arnabal, pero de gran interés por su relieve kárstico, y el de Peñas Blancas permanece prácticamente intacto. Se añade a este interés el debido a la implantación de elementos de arqueología industrial: hornos de calcinación, lavaderos de mineral, planos inclinados y vestigios de poblados mineros que constituyen. Paradójicamente, un atractivo adicional.</p>
<p>3.3.2. Explotación de canteras y caleros</p>
<p>El rápido incremento de la población baracaldesa, iniciado con el despegue demográfico consecuencia de la revolución industrial, se traduce en la promoción de numerosas viviendas, construcción de nuevos viales o reparación de los ya existentes y, por consiguiente, en una creciente demanda de materiales de construcción.</p>
<p>Existe escasa información sobre la incidencia de la actividad extractiva en el medio físico del municipio, y menos aún por lo que concierne al valle de El Regato. A través de las actuaciones municipales, y hasta 1883, podemos constatar la existencia de varias canteras en este valle: La Reca, Uraga y Tellitu.</p>
<p>La secuencia cronológica de actuaciones se inicia en 1872, cuando Paulino Lecubarri solicita la saca de piedra en la cantera «de debajo de Uraga» próxima a la carretera, y el ayuntamiento se lo concede por término de un año, satisfaciendo renta de 160 reales.</p>
<p>También en 1872, Alejandro de Allende solicita al ayuntamiento «cantera en Tellitu». Se le concede sacar piedra durante dos años, abonando 300 reales, «sin que pueda perturbar á otro vecino sacar piedra para obra suya». Poco después, el concesionario alega que un vecino considera «que dicha cantera y terreno que ocupa son suyos». El ayuntamiento acuerda exigir a éste los correspondientes documentos de propiedad. Tras desestimar los documentos presentados por Leandro Moya, se acuerda ratificar el arriendo.</p>
<p>Poco después, este mismo año, comienza a extraer piedra de esta cantera Benjamin Smitt, contratista de las obras del ferrocarril de «Luchana Mining». Ante la protesta del arrendatario, el ayuntamiento «teniendo en cuenta que la cantera es del común y que se halla arrendada», acuerda que el alcalde inste al citado contratista para que interrumpa los trabajos extractivos.</p>
<p>Ya en 1873, Allende solicita que se le reintegren los 150 reales que entregó en depositaría por el arriendo. La corporación acuerda que se le devuelvan, «puesto que Alejandro Moya se ha hecho dueño de la referida cantera». Moya había arrendado la explotación de la cantera al contratista de «Luchana Mining», quien construyó un camino más amplio de acceso a Tellitu, apto para acarrear la piedra extraída mediante carros tirados por bueyes. Más tarde, Tomás Santurtún «Tomasillo» sacó piedra de esta misma cantera para la construcción de la carretera de El Regato.</p>
<p>En 1879, Serapio de Goicoechea solicita permiso para sacar piedra en la cantera llamada «La Reca», paraje situado al parecer junto a Oskari. Por las mismas fechas, Alejandro Allende pide al ayuntamiento que le devuelva 200 reales «por una cantera que arrendó a este Ayuntamiento en el punto de Tellitu».</p>
<p>A partir de este momento, se inicia una fuerte demanda extractiva con destino a la reparación de caminos vecinales. Se sacaron a subasta 1.000 m<sup>.3</sup> en 1880 y otros 400 m3  en 1883, procedentes de las canteras de Retuerto, Gastísolo, Landaburu y sieve de la Tegera, situada esta última en el umbral del valle y siendo las restantes externas al mismo. Sin embargo, parece más habitual la utilización de escoria de la factoría siderúrgica de «Ntra. Sra. del Carmen», detectable a partir de 1859.</p>
<p>Más recientemente, hacia 1927, se extrajo piedra arenisca de una pequeña cantera situada en el Tumbero de Sestrika, bajo Tellitu, así como otra de caliza en las inmediaciones del barrio.</p>
<p>La mayor accesibilidad del entorno más inmediato del casco urbano, origina una mayor presión extractiva sobre éste que sobre el valle de El Regato, al menos por lo que concierne a la industria de la construcción. La única excepción corresponde a 1872, cuando se construye el nuevo ferrocarril a las minas de El Regato.</p>
<p>En cuanto a las actividades industriales propiamente dichas, la única digna de mención es la siderúrgica. El proceso de obtención del hierro en los hornos altos exige la utilización de piedra caliza como fundente, pero ésta procede de otras zonas. En 1909, la fábrica de Barakaldo recibía la caliza del distrito de Gallarta, y la de Sestao utilizaba caliza procedente de Galdames y Ortuella.</p>
<p>En cuanto a la cal, su utilización primordial durante esta época es como material de construcción. Desaparecidos los caleros tradicionales, se creó uno en Bituritxa (Lutxana), junto a la vía de «Luchana Mining», ferrocarril que le abastecía de materia prima. Funcionó hasta la Guerra Civil.</p>
<p>3.4. Ferrocarriles mineros y caminos</p>
<p>En 1871 se constituyó la «The Luchana Mining Company», que construyó 12,23 kilómetros de vía férrea estrecha desde las minas de El Regato y del Cuadro hasta los muelles de Lutxana, inaugurada en 1877. El ferrocarril propiamente dicho, de unos 7 Kms., tenía su estación terminal sobre el núcleo de El Regato, lugar hasta el que descendía su plano inclinado para transporte de mineral, que llegaba hasta las inmediaciones de Peñas Negras. Las minas Figueras y Teresa enlazaban con este ferrocarril mediante sendos cables aéreos.</p>
<p>El impacto más notorio sobre el medio físico lo constituyeron las obras de explanación, terraplenado y construcción de la trinchera de la vía. La prepotencia del contratista concesionario de las obras le hizo interceptar caminos y servidumbres públicas a lo largo de todo su trazado, mediante el desvío de cursos de agua, la destrucción de trozos de camino o la obstrucción con materiales. Esta situación se inició en 1872, prolongándose durante años.</p>
<p>De esta forma, quedaron interceptados los siguientes caminos: de Amezaga a Urkullu; de Urkullurreketa a Mesperuza; Gorostiza-Mengolea-Barranco de Uraga; del Caleru a Kaparresa; de Eskauriza a Santa Lucía; de Eskauriza a Arnabal, Arestegi y barranco de Traskilotxa; de Urkullu a Poseta y Arestegi.</p>
<p>En 1879 aún no se había efectuado la rehabilitación de los caminos interceptados. En 1888, con motivo de obras de reparación, se vuelve a interceptar el camino del barranco de Mazerka, dejando incomunicadas todas las heredades situadas al norte de la vía.</p>
<p>3.5. La industria del agua</p>
<p>El proceso de industrialización y urbanización de Barakaldo genera una demanda de agua para nuevos usos. Fundamentalmente, como materia prima en la industria siderúrgica (procesos de enfriamiento) y minera (procesos de lavado). Asimismo, como bien de consumo directo para la alimentación y la sanidad pública y privada de la población.</p>
<p>Lo que era un recurso natural de propiedad común pasa a ser un bien producido, con un mercado que asigna los distintos usos en competencia. El agua se reconduce desde sus cauces naturales hasta los puntos de ubicación y usos, con la consiguiente alteración del volumen que de forma natural discurre por dichos cauces.</p>
<p>3.5.1. Captación de agua en Bengolea</p>
<p>La industria es pionera en este proceso de nuevas utilizaciones del agua, y su impacto se ejercerá fundamentalmente sobre el río Castaños o Regato durante esta primera época.</p>
<p>La sociedad «Ibarra y Compañía», propietaria de la fábrica «Ntra. Sra. del Carmen» -fundada en 1854- se convirtió en titular del aprovechamiento de las aguas de Mingolea y Regato y servidumbres de acueductos de conducción a la factoría, así como de los molinos Mingolea y Retuerto, adquiridos para compensar su pérdida de fuerza motriz a causa del nuevo uso.</p>
<p>En 1882, estos bienes son adquiridos por la sociedad «Altos Hornos y Fábricas de Hierro y Acero de Bilbao». En 1909 su sucesora, la sociedad «Altos Hornos de Vizcaya», verificaba la toma para abastecer la fábrica de Barakaldo en Bengolea, por medio de tres bombas de impulsión, que conducían el agua a través de tuberías de 4 Kms., de longitud. En 1895, esta toma ascendía a 28 l., de agua por segundo, de los 38 que el río llevaba en otoño. Los 10 l. restantes del cauce eran utilizados por los vecinos de las inmediaciones para el lavado de ropa en el río. Esta captación motivó la protesta de 300 vecinos en 1887.</p>
<p>3.5.2.-Embalse o «Pantano Viejo»</p>
<p>Pero la actuación decisiva es<em> </em>la del Pantano de El Regato, denominado actualmente «Pantano Viejo». En base al primer proyecto, de 1895, José de Echevarría y Rotaeche pretende construir dos presas en los arroyos de Castaños y Oiola, pronto reducidas a una sola en el primero de éstos, con objeto de abastecer los pueblos y fábricas de la Margen Izquierda. Se proyecta un volumen de agua embalsada de 560.000 m.<sup>3</sup> sobre una superficie de 50.200 m!, y una presa de 30 m. de altura.</p>
<p>El Ayuntamiento de Barakaldo se opone frontalmente al proyecto, y el vecindario aporta más de 600 firmas contra el mismo. Las obras proyectadas supondrían la privatización de un bien de utilidad pública, necesario para diversos usos (lavado de ropa, riego, pesca, etc) e innecesario para un abastecimiento doméstico ya satisfecho, dejando en el río un caudal de 20 I. por segundo.</p>
<p>Tras serias tensiones se llegó a un acuerdo, en virtud del cual el concesionario se obliga a ceder gratuitamente al Ayuntamiento de Barakaldo 12 I. de agua por segundo -que en 1905 eran sólo 9-, ya entregar en un depósito que éste construiría en Róntegui. Cede, asimismo, a la corporación municipal el molino de Aranguren por término de 99 años, mediante un canon simbólico. Este mismo año, el primitivo concesionario transfirió sus derechos a la compañía «Aguas de El Regato».</p>
<p>La presa se terminó en 1901, y el embalse pasó a propiedad de la Sociedad Altos Hornos de Vizcaya en 1902. Definitivamente, la altura de la presa será de 18 m., ocupando el embalse una superficie de 20.200 m.2, y con una capacidad para almacenar 150.000 m<sup>3</sup>. Su longitud es de 500 m., y su anchura máxima de 75 m.</p>
<p>Su impacto medioambiental, al menos por lo que concierne al paisaje, no es excesivamente negativo. En la actualidad constituye un eco sistema húmedo de interesante vegetación y fauna. Es una zona idónea para actividades de esparcimiento.</p>
<p>3.5.3. Captaciones para el abastecimiento urbano</p>
<p>En la cuenca alta del Oiola, y ya en 1899, el Ayuntamiento de San Salvador del Valle, efectuó la captación de los manantiales de Ubieta, el Acebo y el Cuadro, en jurisdicción de Galdames, para la traída de aguas al barrio de La Arboleda. Poco después, la compañía de Aguas del Regato y la Luchana Mining, compiten por el aprovechamiento de las aguas de Onorio, Peñalada, Candibal, Marchena y El Cuadro. La primera, pretendía desviarlas hacia el embalse de su propiedad, y la segunda, destinarlas al lavado de minerales. Varios vecinos protestan contra la privatización del agua precisa para abrevar sus ganados, para el regadío y para el lavado de ropa de Barakaldo y poblaciones limítrofes. Ortuella efectuará su toma de aguas en el manantial de Peñas Negras.</p>
<p>3.6. Contaminación del agua</p>
<p>Ya en esta época comienza a plantearse el problema de la contaminación de las aguas, derivada fundamentalmente del lavado de minerales. En 1899, el problema surge con la mina «Dificultosa». Además de los vertidos de lodo y residuos minerales, la incidencia de las escombreras de mineral introduce modificaciones en los cauces naturales de los arroyos. Con el fin de que los escombros de la mina «Polveros»» no afectasen a las aguas embalsadas en el Pantano Viejo, su concesionario obligó a los propietarios de aquélla a construir un túnel de piedra por el que, durante unos 150 metros, discurre el río Castaños en el barranco de Las Mazuqueras.</p>
<p>Los nuevos métodos de pesca, mediante la utilización de dinamita y de cal viva, producen un sensible descenso de la fauna piscícola, ya hacia 1883, por exterminio de gran cantidad de truchas.</p>
<p>4. Posguerra, desarrollo y crisis (1939-1986)</p>
<p>4.2. Industrialización agraria</p>
<p>Durante este período se produce un reajuste del espacio cultivado. Se abandona el cultivo de la vid y, paulatinamente, de los árboles frutales, en beneficio de pastizales y pinares que ven aumentar su superficie. La horticultura se afianza en el fondo del valle, así como en las laderas de La Dinamita y Espinueta, próximas a la aglomeración urbana e intensamente humanizadas.</p>
<p>Los cultivos bajo plástico de horticultura intensiva, que comenzaron a introducirse en el País Vasco hacia 1970, constituyen una innovación técnica de muy reciente implantación en el espacio agrario de El Regato. Se trata, por el momento, de actuaciones muy localizadas, con una superficie cubierta en torno a los 1.000 <em>ml. </em>Los seis invernaderos-túneles de Santa Lucía en la falda del Argalario, los dos existentes en Urkullu al final de la carretera provincial, el situado en la orilla derecha del embalse de Oiola, más los dos de la vega de Gorostiza dedicados a cultivos florísticos, son los únicos existentes en la actualidad.</p>
<p>Al impacto visual ejercido sobre el paisaje, hay que añadir las obras de captación y desvío de agua: para mantener irrigados estos cultivos industriales.</p>
<p>4.3.2. Explotación forestal, pistas e incendios</p>
<p>El período de autarquía económica inmediatamente posterior a la Guerra Civil, prolonga la utilización del carbón vegetal como combustible barato. Durante estos años, incluso llegó a utilizarse en los gasógenos como alternativa a la escasa gasolina. Los últimos carboneros prolongaron sus actividades hasta el umbral de la década desarrollista (1960). Aparte de algún otro ejemplo aislado en la zona baja del valle, el carboneo intensivo tuvo su último reducto en Castaños y Salgeta (Tellitu), cuyos carboneros abastecieron el consumo doméstico de Ciérvana, Gallarta, Triano, La Arboleda, El Regato y Burzeña. La materia prima se obtiene de los bortales, cuya extensión va quedando reducida a pequeñas extensiones: Tellitu-Peñas Blancas, barranco de Ansoleta, Las Mazuqueras, Agirza, etc.</p>
<p>A partir de 1937 comienza a recogerse el fruto de las primeras plantaciones de pino insignis. La rentabilidad de este árbol, tanto para su reducción a celulosa como para la industria de la construcción, hace que se repueblen con el mismo la mayor parte de los montes particulares, incluso los menos aptos. En El Regato se crean grandes masas forestales de insignis en la ladera N. de Apuko, NO. de Sasiburu, Santa Lucía, Orkon-Frados, Agirza-Eretza, zona de Cotarros y Alto de Galdames. En la zona de Saratxo-Castaños, la Papelera Española adquiere pinares a sus antiguos propietarios, con destino a su planta de Aranguren. También se crean repoblaciones de pino marítimo en la ladera N.E. de Sasiburu (Kukutxas), así como de eucaliptus en Kaparruza y La Arana, estas últimas, de pequeña extensión.</p>
<p>La mayor parte de los bosques de pino que rodean al Regato sufren periódicamente incendios, cuyas causas obedecen a la negligencia ya la intencionalidad. Recientemente, los incendios han devastado la ladera N. de Sasiburu, destruyendo pinares y eucaliptales, principalmente.</p>
<p>Las numerosas pistas forestales trazadas en estos bosques de pino sirven para esquilmar el monte, a la par que producen una mayor erosión del terreno. También constituyen una vía de penetración para los cazadores, así como un efecto visual desagradable.</p>
<p>La desaparición de especies autóctonas, con la plantación de estas especies de crecimiento más rápido y de mayor rentabilidad, se traduce en talas masivas a matarrasa que se suceden periódicamente, acabando con las especies arbustivas y los retoños del bosque original que resurgen bajo la cúpula de coníferas. Asimismo, favorecen la erosión y los desprendimientos «derruñadas», al dejar al descubierto la tierra en laderas con fuerte pendiente, lo que también conlleva un gran empobrecimiento del suelo por pérdida repentina de cobertura.</p>
<p>En las zonas altas de Argalario y Apuko existen numerosos brotes de roble, resto del antiguo bosque de frondosas que pobló estas laderas, y que son insuficientes para una repoblación espontánea. El pastoreo indiscriminado, que acaba con estos brotes, es otro de los factores que impide la repoblación de las zonas citadas.</p>
<p>4.3.-Canteras: Tellitu y otras.</p>
<p>Durante este período, y una vez superada la etapa de la autarquía económica, el país emprende un proceso sostenido de desarrollo. El vertiginoso crecimiento demográfico de Barakaldo y Margen Izquierda se traduce en una intensa demanda de materiales de construcción.</p>
<p>Cronológicamente, la primera cantera en explotación tuvo un reducido período de existencia, asociándose a la construcción de la presa del nuevo embalse de Sefanitro (1944-1947). Situada a unos 100 m. de la presa, junto a la carretera, y en dirección a El Regato, el impacto visual de esta antigua explotación es evidente, habiéndose perpetuado asimismo la denominación de «La Cantera», con la que hoy se conoce al lugar.</p>
<p>A corta distancia de ésta, unos 300 m., en dirección a El Regato, existió una pequeña cantera para la obtención de arenisca, situada entre la carretera y los caseríos de Uraga. Contó con una pequeña planta de trituración que, adquirida en 1961 por los propietarios de la cantera de Tellitu, se dedicó, fundamentalmente a partir de ese momento, a la trituración de materiales calizos procedentes de aquélla. La de Uraga prolongó su actividad durante algunos años más, abandonándose con anterioridad a 1970. El tipo de suelo ha permitido una rápida regeneración de la vegetación, que actualmente cubre las paredes del primitivo corte.</p>
<p>Hacia 1957, se pone en marcha la cantera de Tellitu, en el macizo kárstico de Peñas Blancas, cuyos trabajos se prolongarán hasta comienzos de los años 70. Su frente de explotación es de 50 m; de longitud por 30 m. de altura. Tras permanecer inactiva durante varios años, en 1975 la empresa da cuenta al ayuntamiento de Barakaldo de su propósito de reanudar las labores de la antigua explotación. De esta forma, da principio un prolongado contencioso, que aún no ha concluido, y del que resumiremos sus rasgos más significativos.</p>
<p>Es en abril de 1976 cuando la empresa «Hormigones Vascos», a la vista de la obsolescencia de las primitivas instalaciones, decide instalar una nueva planta, para lo que solicita licencia municipal. En aquel momento, aún no ha descendido la actividad de la industria de la construcción inmobiliaria, y se espera una fuerte demanda procedente de la construcción de los muelles y escolleras del Superpuerto.</p>
<p>A partir de ese momento, se inicia un movimiento de oposición popular a la cantera, y de defensa del entorno. La Asociación de Familias de El Regato pide la paralización de las obras en marzo de 1977, y con ella todas las de Barakaldo. Se realizan recogidas de firmas y asambleas, además de manifestaciones y excursiones colectivas que, partiendo de Barakaldo, acaban en asambleas al pie de la cantera. Esta movilización popular se prolongará durante los diez años siguientes.</p>
<p>El alcalde decreta la paralización de las obras, en enero de 1978, por carecer de licencia municipal, pero éstas prosiguen y la planta de trituración se termina hacia mayo de 1979. En agosto de 19781a empresa comunica que se han iniciado las obras de la carretera de acceso, desde Tellitu a Basatxu, cuya detención ordena la alcaldía en enero de 1979. Cantera y carretera se paralizan, pero una vez que las obras de construcción de la primera han finalizado.</p>
<p>Las AA.VV. solicitan, en julio de 1979, la demolición de la cantera y la restitución del entorno físico dañado por su construcción. La permanente municipal acuerda, en 1982, la denegación de licencia y consiguiente demolición de lo construido, hecho que no se llega a concretar. Sin embargo, ya pesar de que la mayoría se posiciona contra la cantera, los partidos que integran la corporación van a mantener a partir de aquí posiciones divergentes. PSOE, HB y EE, se posicionan en contra; PNV y CP, a favor. Los primeros, junto con otros partidos minoritarios, sindicatos, ecologistas, movimiento ciudadano y varios grupos culturales, constituyen una Coordinadora Anticantera.</p>
<p>A lo largo de estos años, las instalaciones sufrirán diversos atentados de bomba, reivindicados por ETA, el cuarto de los cuales se produce a finales de 1985, y que ocasionan daños de diversa consideración.</p>
<p>En las Normas Subsidiarias no se contiene prohibición expresa de la actividad en litigio, si bien en ellas se considera la zona de El Regato como de reserva absoluta y objeto de especial protección municipal en defensa de sus valores naturales y paisajísticos. Pero el Gobierno Vasco dictamina, en abril de 1985, que se modifiquen estas Normas para recoger la regulación del uso extractivo y el trazado de los accesos, solicitando una franja de protección paisajística que «suavice el impacto de la actividad extractiva» de la cantera. Poco después, el Ayuntamiento interpone recurso contencioso-administrativo contra esta resolución.</p>
<p>Canteras Basurto, que adquirió 100.000 m.<sup>2</sup>, de la Peña de Tellitu en 1974, indica en julio de 1985 que seguirá los pasos de Hormigones Vascos, en caso de prosperar la resolución.</p>
<p>Otro hito legal es la decisión de la Audiencia Territorial de Bilbao (30-XII-1985) considerando concedida la licencia «por silencio administrativo», decisión recurrida ante el Tribunal Supremo por el Ayuntamiento de Barakaldo (1986). En fecha reciente (24-II-1987), este alto tribunal emitió su sentencia, en la que se considera que Hormigones Vascos no poseía licencia para la construcción de la cantera.</p>
<p>A lo largo de 1986, la Coordinadora Anticantera recaba apoyo de la Comisión de Cooperación con la UNESCO. Los hosteleros de El Regato se posicionan en contra de la cantera, que lesiona el atractivo turístico del valle.</p>
<p>La capacidad de producción de esta cantera es de 720.000 tm/año -3000 diarias-, y la cifra de camiones necesaria para la evacuación de sus productos se calcula en unos 200 diarios. A este ritmo de explotación, la vida activa de la cantera se prolongaría durante 36 años. Las reservas de caliza estimadas ascienden a 27.046.845 t. (10.017.350 m.<sup>3</sup>, sobre una superficie de 55.050 m<sup>2</sup> (ENADIMSA, 1985, 33).</p>
<p>Los impactos de la actividad extractiva proyectada sobre el medio físico, plantean la casuística habitual de este tipo de explotación: emisión de polvo, peligro de voladuras, efectos contaminantes de los acuíferos cercanos, emisión de ruidos e intenso tráfico.</p>
<p>La cantera implica la destrucción parcial del karst de Peñas Blancas, afectando directamente a una superficie en planta de 14 Has., y el previsible deterioro del resto, con toda su riqueza de recursos naturales y culturales: cuevas y yacimientos paleontológicos, red hídrica del macizo, etc. Elimina uno de los ecosistemas mejor conservados del municipio, constituido por sendos bosques de encina y borto (madroño), y otro mixto de roble y castaño en las proximidades del macizo, además de otras doscientas especies vegetales. Con las cuevas desaparecería la única escuela de espeleología de la Margen Izquierda.</p>
<p>Pero el impacto de la cantera proyectada en Tellitu desborda el carácter de una actuación puntual y localizada. Las actividades de transporte, asociadas a la extracción de piedra descartan como zona de esparcimiento el amplio espacio comprendido entre Basatxu y el Apuko, a lo largo de la carretera de acceso. Legitima actuaciones análogas, o de otra índole lesiva, incompatibles con la protección de los recursos naturales. En suma, pone en entredicho la calificación de El Regato como espacio natural a proteger, e hipoteca su utilización como espacio de ocio.</p>
<p>4.4. Carreteras y grandes caminos</p>
<p>Si durante la época preindustrial, e incluso durante las primeras etapas de la industrialización, el valle de El Regato sufrió un déficit estructural de accesos viarios, ahora la situación se invierte, debido a los nuevos usos del suelo.</p>
<p>La carretera provincial de Retuerto a El Regato es el eje vi ario del valle, al menos por lo que respecta a la zona de jurisdicción baracaldesa. Una serie de pequeños ramales asfaltados u hormigonados comunican ésta con las barriadas ubicadas en las laderas: Mesperuza y Tellitu. A Santa Lucía y La Mirandilla se accede mediante un ramal, también asfaltado, de la carretera que conecta con la provincial en Argalario.</p>
<p>Otra serie de carreteras o caminos constituyen accesos a las obras de ingeniería ubicadas en el valle: sifones de El Regato -desde Zabalenkanpa/Sobrecampa y Basatxu-, embalse del Cuadro u Oiola, embalse de A.H.V. (Pantano Viejo). Un tercer grupo lo constituyen los grandes caminos de uso forestal: del Cuadro, del embalse de Sefanitro, de El Regato a Mina Polveros, así como el de Luchana Mining sobre el tendido de la antigua vía. La carretera de la Dinamita y ladera de Gorostiza, constituye una penetración lateral en la zona baja del valle.</p>
<p>A todos estos viales es preciso añadir la pista de acceso a la cantera de Tellitu, construida sin permiso en 1978, que pone en comunicación a ésta con el camino del sifón de Basatxu. Tiene 2.275 m. de longitud, encontrándose su trazado sin concluir, y se utiliza como acceso a los cultivos y prados de la zona.</p>
<p>Este subsistema viario totaliza una longitud de unos 27 Km., para una superficie de 12 km<sup>2</sup> La relación incluye el total de grandes viales existentes, al que habría que sumar numerosas pistas forestales, como las existentes en la ladera. N. de Sasiburu, Orkon y Burzako, además de un sinnúmero de caminos y sendas.</p>
<p>Ya en las jurisdicciones vecinas, la carretera de mayor importancia es la que comunica Zaramillo con Castaños, a través de Saratxo, que penetra en el valle por el corral de Vacuna. El tramo a partir de este último barrio es de reciente construcción, y su longitud aproximada desde Vacuna es de 1.500 m. A partir de esta carretera, toda una red de pistas forestales conecta con Burzako y Peñas Negras, a través de las laderas de Eretza, Ganeran y Pico Mayor. Un último eje de viales recorre la crestería de los Montes de Triano, entre Peñas Negras y Mendibil, dando acceso a las barriadas de La Górriga y Las Barrietas. Los accesos a esta red de caminos se efectúan a través de las carreteras que de La Arboleda conducen hasta Pefias Negras y el cementerio.</p>
<p>Los impactos generados por estas carreteras son diversos. En primer lugar sobre el paisaje, con la creación de importantes taludes y desmontes, desviaciones de arroyos, etc., que constituyen importantes agresiones a la naturaleza. Pero, además, posibilitan el acceso del tráfico rodado, y con él de actuaciones destructoras o contaminantes: vertederos incontrolados, lavado de coches, caza, etc.</p>
<p>El trazado de las pistas ha lesionado seriamente el patrimonio arqueológico, destruyendo monumentos megalíticos como el crónlech de Kanpazaulo y ruinas de ferrerías. La de la cantera de Tellítu deteriora como zona de esparcimiento el amplio espacio comprendido entre Basatxu y Apuko, ya que la puesta en funcionamiento de aquélla ocasionaría un denso y ruidoso tráfico de grandes camiones. (ENADIMSA, 1985, 53-55).</p>
<p>4.5. La industria del agua</p>
<p>La modificación del medio ambiente que van a producir las grandes obras públicas para abastecimiento de aguas durante este período es permanente, ejerciéndose de forma preferente sobre el paisaje, porque el principal impacto se ejerce por su vulnerabilidad visual, como en el caso de las tuberías de conducción de aguas, grandes depósitos y presas de los embalses. Estos últimos, que anegan suelo agrícola y reducen el caudal del Castaños a límites bajo mínimos, son lo que confieren una gran singularidad al área, puesto que crean un biotopo de interés que no existía con anterioridad.</p>
<p>4.5.1. Embalse de Sefanitro</p>
<p>Su construcción se inició en 1944, paralelamente a la de la empresa propietaria, ubicada en el barrio de Bituritxa (Lutxana), siendo concluida en 1947.</p>
<p>La altitud de su presa es de 20 m., y la anchura de la misma 23 m., siendo su capacidad de embalse de 1.250.000 m3. La longitud del embalse es de 2.200 m., y su anchura máxima 235 m.</p>
<p>El impacto ambiental de este embalse fue decisivo, modificando buena parte del fondo del valle. Anegó el pequeño barrio de Aranguren, integrado por cuatro edificios habitados, entre los que se encontraba la casa solar con el molino-ferrería y, además, la ermita de la Concepción. Desaparece suelo destinado a usos agrarios. La primitiva carretera, cubierta por las aguas embalsadas, es sustituida por otra nueva, cuyo trazado aprovecha parcialmente el del antiguo ferrocarril de Luchana Mining. Su construcción, y posterior ampliación, se efectuó destruyendo las ruinas de La Fandería, situadas en las inmediaciones del núcleo de El Regato. A partir de la puesta en funcionamiento del embalse, el caudal del curso inferior del río Castaños se reduce a una cantidad ínfima, siendo prácticamente inexistente durante las épocas de estiaje. La comunicación entre las laderas de Argalario y Sasiburu se interrumpe, puesto que todos los caminos de servidumbre son interceptados por el embalse.</p>
<p>4.5.2. Embalse del Oiola</p>
<p>El vertiginoso crecimiento demográfico de Barakaldo durante el tránsito de los 50 a los 60 implica, entre otras cosas, una notoria insuficiencia del abastecimiento público de aguas. Para hacer frente a esta necesidad, el Ayuntamiento emprende la construcción de sendos embalses en Artiba (Alonsotegi) y en El Regato-Arnabal paraje de Oiolaen jurisdicción del Valle de Trápaga.</p>
<p>Las obras de este último se emprenden en 1958, y su puesta en servicio data de 1964. La altura de su presa es de 42,6 m., su capacidad de embalse es de 875.000 m3., con una cuenca de captación de 6,4 Km2.</p>
<p>Al impacto del propio embalse, es preciso añadir el de la carretera de acceso, construida en parte sobre la antigua vía y plano inclinado del ferrocarril de Luchana Mining. También el depósito de las Campillas, al otro extremo del valle -sobre Bengolea y Retuerto- y la tubería desde el pie de la presa hasta este depósito regulador, con una longitud de 7.611,70 m.</p>
<p>Con anterioridad a la construcción del embalse, Barakaldo ya se abastecía de aguas procedentes de los manantiales de «El Cuadro» o Loyola. En 1945 se llevó a efecto la captación en El Regato del manantial denominado «Tellitu».</p>
<p>4.5.4. Conducción de aguas del Consorcio</p>
<p>El Consorcio de Aguas del Gran Bilbao construyó, en 1968, una tran tubería para el abastecimiento de los municipios integrados en el mismo, procedente de los embalses del Zadorra (Alava). Durante parte de su trazado por el valle de El Regato, esta tubería va al descubierto entre los sifones de Oskariz y la Mota, unos 600 m., entre dos laderas de fuerte pendiente, con gran impacto visual. El resto del trazado, desde el sifón de La Mota a Zabalenkanpa/Sobrecampa en dirección a los depósitos del Consorcio en Agirre, se halla cubierto por una carretera as faltada de acceso al sifón. También desde los depósitos del collado de Basatxu -13.000 m3- hasta el otro sifón se construyó una pista de 600 m. de longitud, con la que enlaza actualmente la de acceso a la cantera de Tellitu.</p>
<p>Al impacto visual de la tubería, es preciso añadir el inducido por las pistas de los sifones. En el de La Mota se han creado vertederos incontrolados y zonas de lavado de vehículos en el barranco de Pasajes. Las del sifón de Basatxu y la cantera se han convertido en un acceso a las laderas de Sasiburu, utilizadas preferentemente por excursionistas y paseantes del barrio de Cruces.</p>
<p>Por esta misma época, AHV construyó otra tubería a partir de su embalse, con tramos elevados de acueducto.</p>
<p>4.6.Otras obras de ingeniería</p>
<p>4.6.1.Tendidos eléctricos de alta tensión</p>
<p>Son tres que, procedentes de la subestación transformadora de La Cuadra, van hasta la de Urioste. Atraviesan el valle de El Regato desde Saratxo y Vacuna hasta Bitarratxo y Mendibil. Fueron tendidos a finales de la década de los 60 o principios de los 70. Otras dos más cruzan la zona baja del valle, de La Dinamita a Espinueta, sobre el Polideportivo de Gorostiza.</p>
<p>Su impacto sobre el paisaje es fundamentalmente visual. Pero, en su día exigió el trazado de varias pistas lineales, cuyas huellas aún son visibles sobre el paisaje.</p>
<p>4.6.2.Gasoducto</p>
<p>Su trazado cruza la zona baja de El Regato (Gorostiza), procedente de la cumbre de Arroletza o Kanpitxu hasta Ureta, en el fondo del valle, para desde allí ascender hasta la loma de Espinueta, desde donde desciende a Retuerto.</p>
<p>Para tender esta tubería de «Gas de Euskadi» en 1985, se excavó una gran trinchera, posteriormente cubierta, y cuyo impacto visual sobre el paisaje aún es evidente.</p>
<p>4.7. Vertederos</p>
<p>Son otro de los grandes peligros que amenazan a la zona. En ésta, existen por lo menos tres vertederos de importantes dimensiones, siendo el más importante el que está situado encima del Colegio &#8220;El Regato&#8221;, en los parajes denominados Olarte y Modorreta. Este vertedero constituye una importante amenaza por su rápido crecimiento -se trata de vertidos a gran escala- así como por su potencial contaminante y destructor del paisaje, habiendo producido en 1985 un incendio que devastó las laderas de Santa Lucía. Le sigue en orden de importancia el vertedero ubicado entre el camino del Cuadro y el de Luchana Mining, sobre el núcleo de El Regato.</p>
<p>Además de estas acumulaciones concretas, por vertidos sistemáticos, los vertidos esporádicos ocupan también un volumen apreciable, pero más disperso. Se acumulan preferentemente en las orillas de las carreteras y de caminos por los que penetran vehículos de transporte, aumentando considerablemente durante los fines de semana. El vertedero de la presa del embalse de Sefanitro, así como el del barranco de Pasajes, constituyen dos ejemplos significativos, que se asocian a sendas zonas de lavado y limpieza de turismos. En este último se han depositado, además, restos de amianto y fibra de vidrio, así como muebles y otros objetos inútiles por su estado. En fecha reciente (5-111-1987), el Ayuntamiento de Barakaldo decidió prohibir el depósito de escombros en Pasajes.</p>
<p>4.8. Contaminación del aire y del agua</p>
<p>Carecemos de datos fidedignos al respecto, por la ausencia de mediciones fiables y sistemáticas. Sin embargo, y dados los altos índices de contaminación del aire en zonas urbanas muy próximas -Cruces, Retuerto- es presumible que los existentes en Gorostiza no deben ser muy inferiores. En cuanto a la contaminación del agua, no tiene demasiada relevancia, al no destinarse al consumo humano. Se observan vertidos sólidos en el río Castaños a su paso por el núcleo de El Regato, e incluso en la laguna de la Pozorra, ubicada a 359 m. de altitud, adonde son transportados de forma peatonal.</p>
<p>La fauna piscícola -truchas, cangrejos, etc se ha reducido considerablemente por la excesiva depredación a la que se ve sometida.</p>
<p>4.9. Varios</p>
<p>En este epígrafe puede citarse la estación repetidora y edificio anexo que, como enlace de transmisiones de la Policía Municipal, se ha construido en la cumbre del Argalario. Resulta de gran impacto, por la vulnerabilidad visual de la zona.</p>
<p>4.10. Equipamientos y servicios</p>
<p>Los equipamientos educativos, al margen del tradicional colegio público situado en la plaza de Anbia, se reducen al Colegio privado «El Regato», cooperativa de enseñanza de Barakaldo y sus proximidades. Este centro, inaugurado en 1971, está situado en Olarte, junto a la carretera provincial. Su impacto actúa en detrimento de la calidad paisajística de todo el valle, puesto que su cuenca visual comprende buena parte de las laderas de Sasiburu y de La Mota.</p>
<p>En el monte Dinamita o Tejera se emplaza el Instituto de Higiene y Seguridad en el Trabajo, ya en el límite entre el valle y el barrio de Cruces.</p>
<p>En la zona baja del valle se ubica el Complejo Polideportivo de Gorostiza, cuya puesta en servicio data de 1974, e integrado por instalaciones cubiertas y al aire libre. Contiguo al mismo se encuentra el Parque de Tellaetxe. Este último, de propiedad municipal, es una zona ajardinada de 168.405 m.2 donde se desarrollan actividades espontáneas de esparcimiento, así como las programadas por el Servicio de Juventud y Tiempo Libre del Ayuntamiento.</p>
<p>Con objeto de proporcionar espacio suficiente al Complejo Polideportivo, fue necesaria la desviación y canalización del río Castaños, convertido en un colector de hormigón a su paso por las instalaciones, destruyéndose la presa de Bengolea y la arboleda allí existente. Existe la posibilidad de que su futura ampliación se oriente hacia la vega de Gorostiza.</p>
<p>El importante contingente de usuarios que se desplaza diariamente a este servicio -a pie, en autobús o en coche-, ejerce un serio impacto de compactación del suelo y destrucción de la vegetación sobre el entorno más próximo, además de un efecto multiplicador de los visitantes del resto de valle. La afluencia de visitantes experimenta un notorio crecimiento durante la estación estival.</p>
<p>Otro equipamiento terciario fue el Campo de Tiro, situado sobre el núcleo urbano de El Regato, para cuya construcción fue necesario explanar y rellenar la vaguada del arroyo Mazorreka. Además de este impacto físico, produjo una sensible contaminación por ruido. En la actualidad se encuentra abandonado.</p>
<p>Recientemente, en 1986, la Diputación ha emprendido la construcción de un refugio de montaña en las inmediaciones del Eretza. Las obras de la nueva pista de acceso han destruido el crónlech de Kanpazaulo.</p>
<p>Otro tipo de servicios, los de esparcimiento y hostelería, se concentran en el núcleo de El Regato, con la única salvedad de los merenderos y «carrejo» de Ureta-Gorostiza. Un primer impacto lo constituyen los edificios donde se asientan, dos de ellos de moderna construcción. Es de mucha mayor trascendencia el elevado número de usuarios atraídos por estos servicios, considerable a diario y mucho más numeroso durante los fines de semana, y cuyo medio de transporte preferente es el automóvil.</p>
<p>4.11. Actividades de esparcimiento</p>
<p>Ubicado a escasos kilómetros del casco urbano baracaldés, el valle de El Regato constituye, desde hace muchos años, un área de vocación recreacional, un espacio del ocio frecuentado por los habitantes de Barakaldo. El curso del Castafios, la pesca, las masas forestales y el singular paisaje constituyen factores de atracción, facilitada por la accesibilidad de este espacio. Los embalses, en especial el de Sefanitro, dotan de alicientes adicionales a la zona.</p>
<p>Sin embargo, inmediatamente antes y después de la Guerra Civil, existen serias limitaciones a la demanda de actividades recreacionales. La primera de ellas, es el escaso tiempo libre de la población industrial. Otra, no menos importante, es que los desplazamientos deben realizarse a pie o en bicicleta, por la escasa difusión del automóvil privado. Por otra parte, el obrero-agricultor de la periferia del casco urbano aún no está definitivamente alienado de la naturaleza, y su relación con ésta se expresa en términos utilitarios y no recreativos. Esta misma periferia u orla rural constituye un espacio alternativo más próximo para la práctica del paseo. Tan sólo minorías muy concretas, como algunos colectivos libertarios de Barakaldo, utilizan preferentemente la zona baja del valle para la práctica del naturismo (nudismo). Su utilización como espacio de ocio, y la práctica de actividades físicas de esparcimiento tan sólo se hará extensiva a grandes masas de población en etapas más recientes .</p>
<p>Durante la década de los 50 y buena parte de los 60, la actividad de esparcimiento más frecuente es el paseo por la carretera y orillas del embalse, así como a puntos muy concretos de la zona baja: campa de la Arboleda (Bengolea), fuentes de la Salud y de Bilgarriz. Otros paseantes, a través de Basatxu, alcanzan el refugio del «Tostadero» y «Las Duchas», atraídos por los alicientes del agua y de la insolación estival. Se practica, como durante la preguerra, el picnic familiar en las riberas del Castaños. El Pantano Viejo es un punto mucho menos concurrido, por la mayor distancia existente.</p>
<p>Existen otras ocasiones recurrentes o esporádicas de esparcimiento que, aunque de periodicidad anual, son significativas por el gran número de participantes. Se trata de las festividades: San Roque, en El Regato, y Santa Lucía, en la ermita de su nombre y campa de Bengolea, desaparecida esta última en 1941 y recuperada en 1986. Durante la primera de ellas, los miles de baracaldeses asistentes -se llegó a hablar de 30.000 hacia 1962 se diseminan por las campas y laderas para comer en grupos familiares o amicales. Ese día, El Regato queda convertido en un vertedero, y la vegetación sufre serios quebrantos. Años más tarde, la difusión de los desplazamientos vacacionales, así como la transformación general del estilo de vida, restan asistencia a la festividad. También diversas entidades, tales como colegios y cooperativas de consumo, organizan periódicamente excursiones por el valle.</p>
<p>Otra actividad es el paseo o excursión por monte. Se trata de una práctica no vinculada al ocio de grandes masas, pero sí de una minoría muy significativa. La ruta más concurrida es la que por Basatxu y «carretera» de los Galdameses se dirige a Peñas Blancas, con extensiones a las cumbres de Arroletza y Apuko, prolongada por los más decididos hasta la cumbre del Eretza. Los propios baracaldeses pero, sobre todo, los vecinos de la Zona Minero-Fabril, acceden a los montes de Triano a través de La Arboleda.</p>
<p>El desarrollo económico va a someter a El Regato a una excesiva presión de usos recreativos. Pueden apuntarse diversos factores, que explican este crecimiento de la demanda:</p>
<p>a) El incremento de la población de Barakaldo. La Anteiglesia, que en 1950 tenía 42.240 habitantes, alcanza 77.802 en 1960, y 108.757 en 1970. Se trata de una población joven, puesto que buena parte del incremento se debe al aporte inmigratorio de población en edad activa.</p>
<p>b) El incremento de la esperanza de vida, y con él una mayor participación del sector de población con más tiempo libre disponible: la tercera edad. Siempre a partir del establecimiento de la jubilación obligatoria y anticipada.</p>
<p>c) La ampliación del tiempo libre, con la progresiva configuración del fin de semana.</p>
<p>d) Recientemente, el rápido incremento de la tasa de paro, especialmente acusada en Barakaldo, habiéndose convertido El Regato en el punto preferente de disfrute de un tiempo libre forzoso.</p>
<p>e) La progresiva motorización, o difusión del vehículo privado, entre la población de todos los estratos sociales, que pone al alcance espacios de más difícil acceso para el desplazamiento a pie.</p>
<p>f) La creación de servicios y equipamientos en El Regato, fundamentalmente de los servicios de hostelería (restaurantes, discotecas) y del Complejo Polideportivo de Gorostiza.</p>
<p>g) Urbanización de espacios recreacionales alternativos. La urbanización de los barrios periféricos de Barakaldo elimina los usos recreativos de diferentes espacios, focalizando la distribución espacial de la demanda de esparcimiento en El Regato.</p>
<p>h) El profundo cambio en el estilo de vida de la mujer. Las mujeres de mediana edad se juntan en cuadrillas para pasear en ámbitos rurales y de monte, actividad privativa del sexo masculino con anterioridad.</p>
<p>i) El prestigio y la progresiva generalización de actividades físicas de esparcimiento al aire libre: jogging, montañismo, espeleología, etc.</p>
<p>j) Conversión de El Regato en un espacio simbólico para el baracaldés alienado de sus raíces, que difícilmente se reconoce en la nueva aglomeración urbana. Se acude a El Regato en un gesto simbólico de contacto con las señas de identidad. Allí se producen periódicos reencuentros, con pretexto comensalístico, de la familia extensa, del antiguo grupo amical dispersado, se celebran ritos de paso (comuniones, bodas, etc. )</p>
<p>Todos estos factores contribuyen a crear una presión excesiva de visitantes. Actualmente es mucho mayor que antaño el número de quienes practican el paseo a lo largo de las carreteras, así como la marcha o excursión por el monte. Pero, más numeroso aún que estos tipos de excursionistas, es el colectivo de visitantes más sedentarios que se desplazan en coche hasta El Regato y otros puntos (Polideportivo, Parque de Tellaetxe, Basatxu, Argalario ), e incluso a pie a los más próximos de éstos a Barakaldo, para quedarse en sus inmediaciones practicando muy diversas modalidades de esparcimiento: picnic, pesca, chiquiteo, gastronomía, etc. El flujo de visitantes, sostenido durante todos los días del año, se intensifica notablemente durante los fines de semana y de la estación estival.</p>
<p>El número de vehículos que accede al núcleo de El Regato durante un fin de semana ha sido calculado, por la Policía Municipal, en 600 en invierno, 1.550 en primavera y 1.710 en verano. Esto supone que, tan sólo durante sábados y domingos, acuden 73.580 vehículos anuales, con unas 183.950 personas/año. A éstas, hay que sumar los visitantes y/o usuarios del Polideportivo de Gorostiza y Parque de Tellaetxe. Los 700 vehículos aparcados junto a estas instalaciones en fin de semana de verano, más los 300 en fin de semana de invierno, transportan un total de 65.000 visitantes por año. El transporte colectivo en autobús aproxima a El Regato y Gorostiza un número de viajeros difícil de precisar, puesto que la empresa no individualiza los datos de estas paradas pero que, una vez deducidos del total -136.912- los correspondientes a Retuerto, pueden evaluarse entre 50.000 y 100.000 por año. El total anual de visitantes de Gorostiza y El Regato, transportados por automoción en fines de semana, estaría comprendido entre 298.950 y 348.950 personas. No se incluyen en esta cifra el contingente de visitantes que accede a estos dos núcleos a pie, muy numeroso dada su proximidad a la aglomeración urbana. Tampoco los visitantes de días laborables, ni los que penetran en el valle a través de otras rutas de acceso.</p>
<p>Otro tanto puede afirmarse del acceso a los Montes de Triano a través de La Arboleda. La mayor parte de los visitantes llega hasta Peñas Negras en coche, y practica el picnic u otras actividades de esparcimiento en sus inmediaciones. Los excursionistas o «montañeros» se aventuran más allá en busca de las cumbres próximas. La reciente prolongación de la carretera Zaramillo-Saratxo hasta Castaños, crea una nueva vía de penetración lateral en el valle, utilizada preferentemente por cazadores y montañeros. La carretera de Argalario permite el acceso de vehículos al collado de este monte, donde existe una zona de aparcamiento.</p>
<p>No existen cifras, siquiera aproximativas, que permitan evaluar el número de visitantes que acceden al valle a través de estas otras rutas, ni tampoco de otras laterales -carreteras de Basatxu y Argalario-. Una estimación, muy aventurada, permitiría evaluar la cifra total de visitantes del valle en una magnitud no inferior a las 700.000 personas por año.</p>
<p>Estas zonas actúan como compartimentos estancos, sin que se produzca un transvase notorio de visitantes entre las cuatro vías de acceso. Tan sólo los montañeros efectúan marchas a pie cruzando varios sectores.</p>
<p>El valle de El Regato soporta una excesiva presión de su utilización para el recreo, que desborda la capacidad de acogida del territorio, tanto por el número de visitantes como por la degradación ambiental que éstos generan. El Regato recibe visitantes de forma sostenida durante todo el año, la cual hace casi imposible la propia regeneración ecológica. Basuras transportadas en vehículos o de forma peatonal, compactación de los suelos más frecuentados, esquilmación de determinadas especies arbustivas (acebo, avellano, etc.), contaminación atmosférica, de aguas y acústica, etc. La capacidad perceptual y física de utilización resulta desbordada en puntos como el núcleo de El Regato, proximidades del Polideportivo o Peñas Negras, ante el ingente número de personas, coches y actividades.</p>
<p>III. ESPACIO NATURAL y PATRIMONIO SIMBÓLICO: MITOS y LEYENDAS</p>
<p>1. Introducción</p>
<p>El corpus de mitos y narraciones legendarias del valle de El Regato, apunta hacia una conciencia ecológica del entorno, de cómo el grupo humano de la sociedad tradicional vivía su relación con el medio geográfico. No encontramos aquí una estructura hierofánica, de mediación entre el hombre y lo sagrado, de carácter propiamente mí tico. Pero sí leyendas en las que aparecen númenes -«enemiguillos», brujas y otros asociados al medio natural -montes, cuevas- y a las actuaciones humanas sobre el mismo -canteras, minas-. A los propios minerales se les atribuye idéntico poder generador que a la Tierra. El referente espacial de muchas de estas narraciones es Tellitu y el vecino macizo kárstico. No podía ser de otra forma, en un espacio que cuenta con varias estructuras de mediación arquetípicas: piedras, cuevas y cumbres. La tradición oral, el patrimonio simbólico del grupo humano que puebla El Regato, hace de esta zona un espacio significante.</p>
<p><em>2. </em>Creencias litio-minerológicas</p>
<p>En la mitología lítica existe un grupo de creencias sobre la generación y «maduración» de las piedras y los minerales en las entrañas de la Madre Tierra, de cuya sacralidad participan las sustancias minerales. Esta idea, presente en muy distintos ámbitos culturales, no es patrimonio exclusivo de la mentalidad popular, sino que la sustentaron autores como Plinio y Estrabón,y se mantendría durante largo tiempo presente en las especulaciones mineralógicas de autores occidentales. Bowles atribuye esta creencia, que parece compartir, a nuestros mineros de Triano, cuando afirma «que se hallan fragmentos de picos, azadas, y otras herramientas en algunas partes que fueron cavadas muchos siglos hace, y que después han vuelto a llenarse de mineral: por cuya causa deben ser creídos dichos trabajadores cuando afirman que la mina crece».</p>
<p>3. Geografía mítico-legendaria</p>
<p>Los referentes geográficos de leyendas y creencias conforman una verdadera geografía mágica &#8216;de El Regato. La ubicación de akelarres o apariciones de brujas es el tipo de referente más significativo. La irrupción de lo sobrenatural en el espacio de la cotidianeidad se produce a través de puntos de contacto entre ambos planos, perfectamente ubicados. Las brujas actúan, «se aparecen» preferentemente en la campa de Basatxu, barranco de Ijauji o de las Brujas y fuente del mismo nombre, fuente de Iguliz, Retosarta, Polveros, Lugorriaga, Tellitu y Peñas Blancas.</p>
<p>En cambio, las actuaciones de otros seres mi ticos: enemiguillos, diablos, etc., o carecen de concreción espacial, o ésta desempeña un papel accesorio en el relato.</p>
<p>4. Personajes míticos y medio natural</p>
<p>Los enemiguillos, seres minúsculos -denominados en euskera prakagorriak o familerijak- realizan incesantemente las labores que les pida su poseedor. En el corpus de pretéritas creencias regateñas, se les atribuye forma de minúsculos insectos u hombrecillos vestidos de rojo, contenidos en un alfiletero. Se cogen en el monte en días determinados, como la noche de San Juan, en un barranco en el cual no se oigan las campanas.</p>
<p>Se asocian a distintos trabajos agrarios o extractivos. Así, por ejemplo, se habla del vecino a quien cortaron al instante todo un bortal en Frados para la fabricación de carbón vegetal, o aquel otro a quien realizaron de noche el trabajo que él no había efectuado de día en la cantera (mina) de Las Julianas.</p>
<p>La zona Tellitu-Peñas Blancas es un enclave privilegiado para las manifestaciones de lo sobrenatural. Extraños animales aparecen de improviso en Calzadilla, O se transforman ante la mirada atónita de los testigos. El diablo se aparece a los carboneros durante la elaboración de las hoyas.</p>
<p>Las brujas desempeñan un papel primordial en este macizo kárstico, junto al que tienen lugar sus akelarres. En cierta ocasión -hacia 1875arrebatan a un vecino con su mulo, le llevan volando y le dejan caer sobre Peña Roche (Arroietxe). Una bruja se aparece a la entrada de la cueva de los Tabaqueros, peinando sus cabellos con un peine de oro. Análogas moradas y ocupaciones se atribuyen en otras zonas del país a las lamias, e incluso al numen Mari, apareciendo también la bruja en cuanto genio y no persona concreta en otras áreas.</p>
<p>III.RECURSOS NATURALES, ESPACIALES E HISTÓRICO-ARTISTICOS. PROPUESTAS PARA SU PLANIFICACION</p>
<p>1. Breve inventario de recursos</p>
<p>Las actividades económicas han ejercido un impacto acumulado sobre el valle de El Regato durante el transcurso de la historia, desempeñando un importante papel de conformación geográfica. Esta zona no es un ecosistema natural puro e incontaminado. Pero conserva los recursos naturales y culturales más que suficientes como para hacerse acreedor al calificativo de parque natural, de verdadero ecomuseo en potencia. Por otra parte, se trata de la única reserva natural de un hábitat urbano tan deteriorado como es Barakaldo, sin alternativas posibles.</p>
<p>No se trata aquí de inventariar dichos recursos subsistentes, ya que el objeto del estudio es analizar su modificación, sino de aportar una somera descripción de los mismos que sirva de soporte a las propuestas para su planificación.</p>
<p>1.1.Zonas paisajísticas</p>
<p>Hace tiempo que el paisaje ha sido reconocido como un recurso natural básico. En El Regato, los aspectos visuales y estéticos de todo el valle son notorios, pero en especial los de algunas de sus zonas, que se pueden considerar como de elevada calidad paisajística.</p>
<p>a) <em>Fondo del valle.</em>Experimenta una gran alteración humana, pero aun así conserva algunos de sus valores naturales, y el valor sobreañadido por una obra humana singular: los embalses. Tanto aquí como en las pequeñas barriadas de las laderas existen explotaciones de prados y huertas e incluso bosquetes caducifolios.</p>
<p>b) <em>Laderas E. y O</em>. <em>de Argalario.</em>Presenta algunos restos de vegetación autóctona, aunque bastante alterados, con intercalación de prados, cultivos, argomal y repoblaciones de pino y eucaliptus.</p>
<p>c) <em>El Carrascal-Orkon-Frados.</em>Zona intensamente repoblada de pino insignis, cuyo sembrado mediante surcos ocasiona un notorio impacto visual y ecológico, que tardará en verse amortiguado.</p>
<p>d) <em>Afloramientos calizos de Arnabal.</em>Es de reducida extensión, pero de gran interés por su relieve kárstico, de modelado espectacular. El interés paisajístico se ve reforzado por los elementos de arqueología industrial aquí implantados (restos de explotaciones mineras).</p>
<p>e) <em>Basatxu-La Dinamita. </em>En su ladera situada sobre Gorostiza escasea el arbolado de todo tipo y abundan los cultivos hortícolas, además de los prados.</p>
<p>f) <em>Ladera N de Sasiburu.</em>En su mayor parte repoblada de pino marítimo e insignis, aunque existen algunos pequeños restos de vegetación autóctona. La zona más alta está cubierta en su mayor parte por brezos, argomas y helechos.</p>
<p>g) <em>Afloramiento calizo de Peñas Blancas.</em>Se trata de un amplio espacio calizo en el que se encuentran las mejores manchas de encinar cantábrico que se conservan en todo el término municipal. El madroño es la especie dominante, con presencia de encinas. En sus proximidades aparecen retazos de robledal con castaños y otras especies, y también se encuentra la laguna de la Pozorra. Al igual que Sasiburu y Apuko, su cuenca visual es muy amplia, abarcando buena parte de Bizkaia, así como el valle de El Regato, con el pueblo y los dos embalses. Su calidad paisajística es más que notoria.</p>
<p>h) <em>Laderas N y NO. de/ Apuko.</em> Dado su relativo aislamiento, conserva buena parte de sus valores naturales. La gran diversidad de especies forestales existentes: robles, madroños, acebos, alisos, repoblaciones de pinos y eucaliptus, así como su relieve de montaña le confieren un elevado valor paisajístico.</p>
<p>i) <em>Los Montes de Triano.</em> Desde Peñas Negras a Mendibil y Argalario, son una zona muy humanizada, por la proximidad de La Arboleda. Proliferan los restos de antiguas explotaciones mineras. Existen cultivos y prados en La Górriga, Las Barrietas, Oiola y Argalario, y prácticamente carece de vegetación arbórea, salvo las manchas de especies autóctonas subsistentes en la zona de Peñas Negras y arroyo del Cuadro, y algún minúsculo pinar. El resto corresponde al neto predominio del erial (argoma y brezo), con algunos afloramientos rocosos. El embalse del Oiola, y su condición de mirador de la Margen Izquierda, la confieren cierta singularidad.</p>
<p>j) <em>Alto de Ga/dames.</em> Constituye un inmejorable mirador de la zona Minero-Fabril y del propio valle de El Regato, así como de Las Encartaciones. Su topografía es muy abrupta, con afloramientos rocosos. Algunas zonas de ladera, así como las cumbres, están cubiertas de landas y pastizales. El resto del suelo está cubierto de vegetación arbórea. Se trata, sobre todo, de repoblaciones de pino pinaster, laricio e insignis, así como ciprés de Lawson. Thmbién existen vestigios de antiguos castañares y robledales, así como ejemplares aislados de encina. En los barrancos aparecen ejemplos de abedul, avellano, aliso y sauce.</p>
<p>k) <em>Polveros-Castaños.</em> Comprende las riberas del río y el entorno del barrio del mismo nombre. Las primeras están flanqueadas de alisos, y las proximidades de los caseríos están cubiertas de prados, en torno a los cuales existen pequeñas manchas de robledal y encinar. La ladera N. está cubierta por especies de repoblación -pino y eucalipto-, si bien la vegetación espontánea (bortal) subsiste en el sector de Polveros.</p>
<p>I) <em>Las Mazuqueras -Cotarros.</em> Su flanco colindante con Barakaldo constituye una prolongación de la zona de las laderas de Apuko, donde predominan las especies autóctonas (madroño, roble, aliso, etc.). El resto se halla repoblado por pinares.</p>
<p>m) <em>Agirza-Eretza.</em>A pesar de la intensa repoblación de pinos efectuada en la zona, aún existen valores paisajísticos notorios, tales como las cascadas y pozos del arroyo Agirza, los restos del bortal del mismo nombre, y la panorámica que se divisa desde las cumbres.</p>
<p>1.2. El paisaje vegetal</p>
<p>A pesar del dominio del insignis, y de otras especies de repoblación, existen bastantes manchas de vegetación autóctona. En las laderas bajas del valle existen bosquetes de frondosas (robles, castaños), además de las extensiones de bortal ya descritas. En las riberas fluviales y en los embalses hay sauces, alisedas y fresnedas con avellanos. Toda la extensión de los afloramientos calizos está colonizada por el encinar cantábrico. Entre Tellitu, Agirza y Peñas Negras subsisten vestigios de los primitivos bortales.</p>
<p>1.3.Recursos culturales: histórico-artísticos y otros</p>
<p>Entre las obras humanas de interés singular se encuentran los yacimientos arqueológicos de superficie. Asentamientos y túmulos de la zona de Eretza: Peñas Negras, Eskatxabel, Pico Mayor, Ganeran, Gazteran y Aldape. Crónlech de Kanpazaulo, recientemente destruido. Asentamientos de Sasiburu, Arroletza y Goronillo y yacimientos en cuevas, sobre todo en Arroietxe, cubriendo todas las cumbres de los flancos O. y SO. del valle, en los Montes de Triano y Sasiburu.</p>
<p>A otros niveles, se encuentra la denominada arqueología industrial. El Regato es rico en este tipo de recursos. Restos de ferrerías, molinos y caleros, de explotaciones mineras: lavaderos de mineral, cargaderos, hornos de calcinación, bocas de mina, etc, que constituyen ejemplos notorios de nuestro acontecer histórico. También la arquitectura popular cuenta con elementos dignos de consideración.</p>
<p>A estos recursos es preciso añadir los faunísticos, el espeleológico -simas y cuevas, y los lugares de interés histórico o etnológico, como el macizo de Tellitu-Peñas Blancas.</p>
<p>En algunas zonas se produce una superposición de recursos y valores, que las configuran como especialmente interesantes. Es el caso de las áreas de relieve kárstico de Peñas Blancas-Tellitu y Arnabal. En especial la primera de éstas condensa interés geológico, botánico, faunístico, paisajístico, de filtrado y captación de aguas, arqueológico, simbólico y espeleológico.</p>
<p>El interés intrínseco de estos valores se ve reforzado por la ubicación del municipio en una zona industrializada, donde la destrucción del paisaje y del medio ambiente han sido sistemáticas, en sus zonas urbanas. Esto hace que sea precisa la protección y conservación de un espacio natural que representa un rico patrimonio para el municipio. Riqueza que no puede ser evaluada en términos económicos, sino como incremento de la calidad de vida.</p>
<ol>
<li>Requisitos de las zonas protegibles</li>
</ol>
<p>El Regato satisface todos los requisitos de las zonas y recursos a proteger, mediante estrategias de conservación.</p>
<p>a) <em>Unicidad.</em> Edificios, monumentos a paisajes de carácter único o escaso. El propio valle, zonas como Tellitu-Peñas Blancas o las ruinas de ferrerías constituyen buenos ejemplos.</p>
<p>b) <em>Tradición.</em> Parajes fuertemente enraizados en la vida local, utilizados como referencias cotidianas o constituyentes de símbolos comarcales. EL Regato es un referente simbólico de la identidad baracaldesa, el más importante y significativo de los escasos componentes espaciales que singularizan a Barakaldo en el seno de la conurbación del Gran Bilbao.</p>
<p>c) <em>Historia.</em> Monumentos importantes en la historia local. Las ferrerías y yacimientos arqueológicos. Sobre todo, las primeras revisten un alto valor simbólico en la historia local.</p>
<p>d) <em>Estética.</em> Edificios, monumentos o parajes de reconocido valor estético o, cuando menos, sentidos así por residentes y visitantes. Los ya citados valores paisajísticos, reforzados por su singularidad en un entorno urbanístico tan deteriorado.</p>
<p>3.Protección de la naturaleza y del patrimonio histórico-arqueológico</p>
<p>El Regato es un verdadero parque natural por la singularidad de su enclave, los valores históricos, culturales y paisajísticos del lugar, que debiera convertirse en una zona de especial protección, cuyos usos alternativos del suelo -incluso el recreativo- quedasen supeditados a la conservación de dichos valores.</p>
<p>Este valle reúne, aptitudes para convertirse en ecomuseo, que compatibilizase la conservación con la utilización cultural y recreativa. Este concepto significa que el propio espacio se convierte en un museo activo, pero no sólo del medio natural, sino también del medio cultural, ecológico, histórico y etnográfico. Existen interesantes experiencias de ecomuseo, como el creado en Le Creusot (Francia), comunidad urbana cuyo medio ambiente cuenta con un patrimonio, legado por su historia, muy similar al de Barakaldo: siderurgia, minas y espacio agrario.</p>
<p>Por una parte, El Regato presenta un espacio natural de gran interés, que es preciso proteger a toda costa. Por otro, dispone de un contexto cultural y de una raigambre simbólica muy importantes. El eje del espacio, donde se ubican los recursos naturales, se cruza con el eje del tiempo, que es el transcurrir de esos recursos a través de las épocas y donde se pueden adivinar las huellas dejadas por el paso de los siglos. En El Regato, nuevas generaciones de baracaldeses pueden aprender experimentalmente su propia historia, ya que reúne todos los elementos necesarios para ello: yacimientos arqueológicos, ferrerías y molinos, minas, bosques de frondosas, paisajes, tradiciones, etc.</p>
<p>La estrategia de conservación del paisaje y de los recursos naturales pasa por la prohibición absoluta de actividades industriales, insalubres o contaminantes: canteras, vertederos, etc. También por la limitación de las obras públicas a las estrictamente necesarias para el equipamiento del propio valle, sin servidumbres de paso para zonas exteriores al mismo. Asimismo, por la limitación de alturas y volumen de las edificaciones. Por último, por una restricción en la creación de equipamientos. El Regato es un espacio limitado, que no puede albergar equipamientos destinados al ocio de masas o al sistema educativo de la metrópoli baracaldesa. Actuaciones como el Polideportivo de Gorostiza o el Colegio &#8220;El Regato&#8221; nunca debieron licitarse y, desde luego, no deben proliferar actuaciones de este tipo. Existieron y existen espacios alternativos para su ubicación en la zona urbana, tales como las vegas de Ansio e Ibarreta.</p>
<p>La planificación de usos del suelo debe evitar, asimismo, nuevos polígonos deportivos, zonas de picnic, zonas para lavado de vehículos, etc. Debiera limitarse la circulación de vehículos a las carreteras.</p>
<p>Otro de los criterios, en orden a la conservación, sería el de proteger las manifestaciones de las frondosas autóctonas, que albergan un sotobosque variado en especies vegetales y dan cobijo a una fauna también merecedora de protección. Es preciso lograr que estas masas no desaparezcan sino que, además, puedan llegar a aumentar su extensión e importancia, mediante la repoblación de zonas colindantes. Por lo tanto, sería conveniente su protección contra todo tipo de agresiones, incluida la entrada de ganado, que puede afectar a su regeneración natural. Este es el caso del encinar y bortal de Pefías Blancas-Tellitu.</p>
<p>En las zonas delimitadas como de conservación del paisaje, por ejemplo el macizo kárstico de Peñas Blancas-Tellitu, su apertura masiva a los visitantes pudiera originar una degradación progresiva de las mismas, contaminando los acuíferos y destruyendo la flora, los afloramientos calizos o las cuevas. Buen ejemplo de ello lo constituyen los destrozos ocasionados en la cueva de Arroietxe por los visitantes. Aquí, los restantes usos deben reducirse al mínimo, puesto que la conservación tan sólo es compatible con un uso recreativo moderado.</p>
<p>Por último es preciso proteger áreas de especial interés edafológico y paisajístico, tales como riberas y cumbres. Asimismo, los edificios de interés histórico y/o artístico.</p>
<p>En el resto del valle, no debiera postularse una conservación a ultranza, sino un uso recreativo moderado, que posibilite aquellas actividades que no sean claramente incompatibles con la conservación del medio.</p>
<ol>
<li>Promoción de actividades recreativas y culturales</li>
</ol>
<p>Debieran potenciarse aquellas actividades más compatibles con la conservación del medio, tales como las que supongan un contacto con la naturaleza. Los usos recreativos deben vincularse con áreas integradas en el medio natural, destinadas al esparcimiento de los habitantes del casco urbano.</p>
<p>Entre las actividades recreativas a fomentar, se halla el olvidado proyecto de «bidegorri» (camino para bicicletas), para cuyo proyecto de adecuación podría utilizarse buena parte del trayecto del antiguo ferrocarril. De esta forma, quedaría enlazado Barakaldo con Peñas Negras, a través de las riberas de los tres embalses. Cabría, además, la posibilidad de conectar esta vía cicloturista con otras poblaciones de la Margen Izquierda, a través de La Arboleda, mediante análoga utilización de antiguos ferrocarriles mineros. También son dignas de consideración las rutas a caballo ya que, a los incentivos naturalísticos se asocian el de ser ésta una de las zonas de pasto del «pottoka», o caballo autóctono, así como la existencia en el valle de un club hípico.</p>
<p>De las culturales, cabe apuntar las actividades propias de un ecomuseo, tales como analizar los fenómenos de la naturaleza y de la cultura en su propio medio, mediante itinerarios o rutas ecológicas o arqueológicas, a través de los enclaves de especial interés naturalístico o histórico. En El Regato pueden crearse itinerarios dedicados a: ferrerías y molinos, minería, yacimientos arqueológicos, cavernas y simas, macizos kársticos, toponimia, vivienda tradicional, el bosque, artesanía popular y labores tradicionales, geografía mítica, etc. También las derivadas de un programa de investigación y divulgación del patrimonio cultural y naturalístico: inventarios y archivos, charlas, proyecciones, exposiciones, publicaciones, etc.</p>
<p>5. Actuaciones normativas</p>
<p>Un aspecto previo a la asignación de usos al suelo, es la delimitación del ámbito espacial considerado. La zona baja del valle es un paisaje muy humanizado, sobre el que se inscriben todo tipo de impactos: carreteras, tuberías, vertederos, equipamientos deportivos y sanitarios, etc. También proliferan la horticultura minifundista con numerosas txabolas donde guardar los aperos, y la intensiva (túneles de plástico). Sin embargo, estas fuentes de impactos coexisten con valores paisajísticos notorios: Ureta, Oskariz, etc. Si se definiera al resto del valle como zona natural, este sector no debiera quedar excluido, constituyendo una zona de transición que proteja al resto de actividades destructivas del entorno, un «pre-parque» como los disefiados por el modelo francés de planificación.</p>
<p>Por lo que respecta al municipio de Barakaldo, las Normas Subsidiarias de Planeamiento, aprobadas en 1984, definen al valle de El Regato como zona especial o parque rural, si bien con la exclusión de la zona Gorostiza-Mesperuza. No obstante, no contemplan la normativa concreta que desarrolle esta calificación genérica. Por lo que respecta a las normas específicas de los núcleos de El Regato, Gorostiza y Ureta, posibilitan una edificación agrupada o en línea muy densificada, aunque están pendientes de revisión. La urbanización, o conversión en espacios residenciales de estos núcleos, entraría en abierta contradicción con su conservación y utilización para actividades de recreación al aire libre.</p>
<p>Dentro de sus limitaciones, la actuación municipal no debiera limitarse a regular, sino también a gestionar espacios y usos. El propio equipo redactor de las Normas Subsidiarias sugiere la incorporación de distintas áreas como elementos del subsistema general de equipamientos o espacios verdes: vega del Castaños en Gorostiza, Pasajes -Santa Lucía, y las áreas de crestas y laderas de montañas. Un precedente lo constituye el área del Parque de Tellaetxe que, sin embargo, aún carece de la calificación urbanística adecuada.</p>
<p>Las posibilidades de actuación en orden a la planificación territorial se ven favorecidas por la estructura de la propiedad del suelo. En la zona del valle comprendida en el término municipal de Barakaldo, el conjunto de los montes de utilidad pública propiedad del Ayuntamiento (Arroletza, Apuko, Argalarío y La Tejera), más los terrenos de libre disposición de esta corporación, suponen más del <em>15OJo </em>de la superficie. Los montes de utilidad pública existentes en el resto del valle -La Zarza (Valle de Trapaga), Orumerán (Galdames) y Eretza (Gueñes) disponen un porcentaje mucho mayor sobre sus correspondientes sectores municipales.</p>
<p>Pero la ordenación territorial del valle, y aún más la creación de un ecomuseo o parque natural, sobrepasaría las posibilidades municipales, e incluso las del conjunto de municipios implicados, requiriendo la intervención de las instituciones autonómicas. En la actualidad, la Comunidad Autónoma Vasca no dispone de ningún espacio en el que la naturaleza esté protegida oficialmente. En su día, ICONA catalogó 19 zonas protegibles o espacios naturales en Bizkaia. Entre ellas se encuentra el Alto de Galdames, con una superficie de 860 has., parte de la cual se asienta sobre la cabecera de este valle.</p>
<p>Esta actuación sería insuficiente, espacial y normativamente considerada. Una zona de tan elevada densidad urbanística y demográfica como Barakaldo y la Margen Izquierda requiere una actuación coordinada, que pasa por la planificación conjunta de los dos espacios naturales y recreacionales existentes: valle de El Regato y Montes de Triano.</p>
<p>José Ignacio HOMOBONO</p>
<p>* El presente artículo procede de mi intervención en las «Jornadas Culturales sobre el macizo kárstico de Peñas Blancas», organizadas por el Ayuntamiento de Barakaldo (Area de Cultura), en conferencia pronunciada el ll-XII-1986, con el título: «El Valle de El Regato, entorno medioambiental de la cantera de Tellitu». El propósito de dichas jornadas era contribuir a la difusión de los valores culturales y naturalístícos de la zona donde se pretende instalar dicha cantera.</p>
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		<title>El Ferrocarril de La Robla</title>
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		<pubDate>Tue, 26 Jan 2010 05:46:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Geografía]]></category>
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		<category><![CDATA[Lutxana]]></category>
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		<description><![CDATA[El Ferrocarril de La Robla constituye la línea de vía estrecha más larga de Europa Occidental, con 335 km, comprendida entre La Robla (León) y Bilbao (Vizcaya), en España. Su tramo principal, entre La Robla y Valmaseda, fue inaugurado el 11 de agosto de 1894. Su objetivo principal era acercar la importante producción carbonífera de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2010/01/antigua4.jpg" class="floatbox" rev="group:1659 caption:`antigua4`"><img class="alignright size-medium wp-image-1660" title="antigua4" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2010/01/antigua4-300x239.jpg" alt="" width="300" height="239" /></a>El Ferrocarril de La Robla constituye la línea de <a title="Ferrocarril de vía estrecha" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ferrocarril_de_v%C3%ADa_estrecha">vía estrecha</a> más larga de <a title="Europa Occidental" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Europa_Occidental">Europa Occidental</a>, con 335 <a title="Km" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Km">km</a>, comprendida entre <a title="La Robla" href="http://es.wikipedia.org/wiki/La_Robla">La Robla</a> (<a title="Provincia de León" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Provincia_de_Le%C3%B3n">León</a>) y <a title="Bilbao" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bilbao">Bilbao</a> (<a title="Vizcaya" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Vizcaya">Vizcaya</a>), en <a title="España" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Espa%C3%B1a">España</a>.</p>
<p>Su tramo principal, entre La Robla y <a title="Valmaseda" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Valmaseda">Valmaseda</a>, fue inaugurado el <a title="11 de agosto" href="http://es.wikipedia.org/wiki/11_de_agosto">11 de agosto</a> de <a title="1894" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1894">1894</a>. Su objetivo principal era acercar la importante producción <a title="Carbón" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carb%C3%B3n">carbonífera</a> de las cuencas de <a title="Provincia de León" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Provincia_de_Le%C3%B3n">León</a> y <a title="Provincia de Palencia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Provincia_de_Palencia">Palencia</a> a su consumo en la poderosa <a title="Siderurgia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Siderurgia">industria siderúrgica</a> de <a title="Vizcaya" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Vizcaya">Vizcaya</a>. El proyecto fue promovido y realizado por el ingeniero guipuzcoano <a title="Mariano Zuaznavar" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mariano_Zuaznavar">Mariano Zuaznavar</a>, y la empresa que lo explotó propiedad de los industriales <a title="Enrique Aresti y Torres" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_Aresti_y_Torres">Enrique Aresti</a> y <a title="Victoriano Zabalinchaurreta (aún no redactado)" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Victoriano_Zabalinchaurreta&amp;action=edit&amp;redlink=1">Victoriano Zabalinchaurreta</a>.</p>
<p>En <a title="1972" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1972">1972</a> la sociedad entró en quiebra y la empresa pública <a title="FEVE" href="http://es.wikipedia.org/wiki/FEVE">FEVE</a> se hizo cargo de la línea. En <a title="1991" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1991">1991</a> cesó su utilización para el tráfico de pasajeros -restringido sólo al de mercancías- pero, gracias a distintos convenios con la administración pública, en <a title="2003" href="http://es.wikipedia.org/wiki/2003">2003</a> se reanudaron distintos servicios entre <a title="León (España)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Le%C3%B3n_%28Espa%C3%B1a%29">León</a> y Bilbao.</p>
<p>Su recorrido atraviesa las provincias de <a title="Provincia de León" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Provincia_de_Le%C3%B3n">León</a>, <a title="Provincia de Palencia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Provincia_de_Palencia">Palencia</a>, <a title="Provincia de Cantabria" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Provincia_de_Cantabria">Cantabria</a>, <a title="Provincia de Burgos" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Provincia_de_Burgos">Burgos</a> y <a title="Vizcaya" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Vizcaya">Vizcaya</a>, y debido a su influencia económica y social a lo largo de más de un siglo es considerado uno de los ferrocarriles más emblemáticos de España.</p>
<p>La demanda de carbón de la poderosa <a title="Siderurgia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Siderurgia">industria siderúrgica</a> vizcaína propició la construcción del Ferrocarril de La Robla. En la imagen, las antiguas instalaciones de <a title="Altos Hornos de Vizcaya" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Altos_Hornos_de_Vizcaya">Altos Hornos de Vizcaya</a>.</p>
<p>Origen</p>
<p>El origen del proyecto del ferrocarril de La Robla hay que buscarlo en la gran importancia adquirida por la <a title="Metalurgia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Metalurgia">industria metalúrgica</a> en el <a title="País Vasco" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pa%C3%ADs_Vasco">País Vasco</a> a finales del <a title="Siglo XIX" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Siglo_XIX">siglo XIX</a> (desde <a title="1902" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1902">1902</a>, <a title="Altos Hornos de Vizcaya" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Altos_Hornos_de_Vizcaya">Altos Hornos de Vizcaya</a>), y su importante repercusión en el desarrollo industrial español. El principal problema de esta industria fue el alto coste que representaba el transporte del carbón necesario para la elaboración del <a title="Coque" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Coque">coque</a> utilizado para alimentar los <a title="Alto horno" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alto_horno">hornos de fundición</a>. Este combustible llegaba a los puertos vizcaínos por vía marítima, procedente de <a title="Asturias" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Asturias">Asturias</a> e <a title="Inglaterra" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Inglaterra">Inglaterra</a>. Este hecho provocaba que la importancia porcentual del <a title="Combustible" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Combustible">combustible</a> en el coste de producción del lingote de <a title="Hierro" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hierro">hierro</a> en Vizcaya doblase e incluso triplicase lo que representaba en otras zonas siderúrgicas como <a title="Pittsburgh" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pittsburgh">Pittsburgh</a>, <a title="Loira (departamento)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Loira_%28departamento%29">Loire</a> o <a title="Westfalia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Westfalia">Westfalia</a>.</p>
<p>La brusca subida del carbón inglés entre <a title="1889" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1889">1889</a> y <a title="1890" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1890">1890</a> provocó que el poderoso capital siderúrgico vasco buscase alternativas en las <a title="Hulla" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hulla">cuencas hulleras</a> leonesa y palentina. Fue entonces cuando surgió la necesidad de un <a title="Medio de transporte" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Medio_de_transporte">medio de transporte</a> eficaz que uniera las aisladas cuencas mineras con las emergentes acerías vascas. El elegido fue el <a title="Ferrocarril" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ferrocarril">ferrocarril</a>, que tras la <a title="Revolución industrial" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_industrial">Revolución industrial</a> se había convertido en el transporte terrestre más ventajoso.</p>
<p>Proyecto</p>
<p>Los proyectos para resolver este problema de comunicaciones fueron varios durante el final del <a title="Siglo XIX" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Siglo_XIX">siglo XIX</a>. Tras el estudio de posibles variantes, el proyecto definitivo, obra del prestigioso ingeniero de minas guipuzcoano <a title="Mariano Zuaznavar" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mariano_Zuaznavar">Mariano Zuaznavar</a>, fue presentado en las Cortes el <a title="26 de noviembre" href="http://es.wikipedia.org/wiki/26_de_noviembre">26 de noviembre</a> de <a title="1889" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1889">1889</a>. Zuaznavar (<a title="1841" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1841">1841</a>-<a title="1916" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1916">1916</a>), con gran experiencia en explotaciones mineras, convenció al empresariado bilbaíno (Ustara, Gandarias, Ampuero, López de Lerena, Echevarría, Epalza, etc) del interés económico de invertir en el proyecto.</p>
<p>Aunque en un principio se estudiaron dos variantes (una de ellas en <a title="Ancho ibérico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ancho_ib%C3%A9rico">ancho ibérico</a>), al final se optó por realizar el trayecto en <a title="Ferrocarril de vía estrecha" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ferrocarril_de_v%C3%ADa_estrecha">vía estrecha</a> para abaratar costes, pues suponía un ahorro de un 60% respecto al ancho normal. El presupuesto inicial fue de 16 millones de <a title="Peseta" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Peseta">pesetas</a>. Se emitieron 8 millones de pesetas en <a title="Acción (finanzas)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Acci%C3%B3n_%28finanzas%29">acciones</a> y 8 millones pesetas en <a title="Obligación jurídica" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Obligaci%C3%B3n_jur%C3%ADdica">obligaciones</a> amortizables al 6%.</p>
<p>En enero de 1890, el <a title="Congreso de los Diputados de España" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Congreso_de_los_Diputados_de_Espa%C3%B1a">Congreso</a> y el <a title="Senado de España" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Senado_de_Espa%C3%B1a">Senado</a> concedieron oficialmente a <a title="Mariano Zuaznavar" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mariano_Zuaznavar">Zuaznavar</a> la gestión de la línea férrea y la autorización legal para emprender las obras de:</p>
<p><em>&#8230;construcción y explotación de una línea férrea que, partiendo de La Robla, en la línea de Asturias, Galicia y León, termine en Valmaseda, así como la construcción de nuevos ramales y prolongación de la línea caso de que se estimase conveniente.</em></p>
<p>El contrato de ejecución de las obras fue firmado el <a title="17 de abril" href="http://es.wikipedia.org/wiki/17_de_abril">17 de abril</a> de <a title="1890" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1890">1890</a> con los contratistas José Maria de Yriondo y Juan José Cobeaga, y el <a title="28 de abril" href="http://es.wikipedia.org/wiki/28_de_abril">28 de abril</a>, <a title="Enrique Aresti y Torres" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_Aresti_y_Torres">Enrique Aresti y Torres</a> y <a title="Victoriano Zabalinchaurreta (aún no redactado)" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Victoriano_Zabalinchaurreta&amp;action=edit&amp;redlink=1">Victoriano Zabalinchaurreta</a> crearon, junto a otros 12 inversores la <em>Sociedad del Ferrocarril Hullero de La Robla a Valmaseda, S.A.</em> (que a partir de <a title="1905" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1905">1905</a> pasó a denominarse <em>Ferrocarriles de La Robla, S. A.</em>) , con la intención de tender una línea de vía estrecha para transportar el <a title="Carbón" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carb%C3%B3n">carbón</a> de las cuencas mineras leonesas y palentinas hasta Bilbao, para satisfacer la demanda de este mineral de la potente <a title="Siderurgia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Siderurgia">industria siderúrgica</a> vizcaína. Su presidente era <a title="Cirilo María de Ustara (aún no redactado)" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Cirilo_Mar%C3%ADa_de_Ustara&amp;action=edit&amp;redlink=1">Cirilo María de Ustara</a> y Zuaznavar el <a title="Director general (empresa)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Director_general_%28empresa%29">Director General</a>. El protagonismo de los inversores vascos y la coincidencia de propietarios de las explotaciones mineras y la ferroviaria originó que el proyecto al principio se convirtiera en un <a title="Monopolio" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Monopolio">monopolio</a>, lo que no fue del agrado de muchos. De esta forma, La Robla se convirtió en uno de los primeros ferrocarriles de España construido con capital español.</p>
<p>Construcción</p>
<p>Durante todo el año <a title="1890" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1890">1890</a> se llevaron a cabo los trabajos de medición y estudios del terreno, corriendo a cargo de <a title="Manuel de Oraá" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_de_Ora%C3%A1">Manuel de Oraá</a> el diseño del trazado definitivo, en el que también tuvo una importante colaboración <a title="Ignacio de Rotaeche" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ignacio_de_Rotaeche">Ignacio de Rotaeche</a>, que fue Director General de la compañía entre <a title="1918" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1918">1918</a> y <a title="1922" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1922">1922</a>. Para su construcción, se encargaron 13.000 toneladas de carriles a <a title="Altos Hornos de Vizcaya" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Altos_Hornos_de_Vizcaya">Altos Hornos y Fábricas de Hierro y Aceros de Bilbao</a>.</p>
<p>Las obras fueron llevadas a cabo con gran rapidez. El <a title="6 de octubre" href="http://es.wikipedia.org/wiki/6_de_octubre">6 de octubre</a> de <a title="1892" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1892">1892</a> -en apenas dos años- fue inaugurado el primer tramo, entre <a title="Valmaseda" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Valmaseda">Valmaseda</a> y <a title="Espinosa de los Monteros" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Espinosa_de_los_Monteros">Espinosa de los Monteros</a>, de 45 <a title="Km" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Km">km</a> y salvando uno de los mayores desniveles del trayecto.</p>
<p>El tramo principal de la línea (Valmaseda–<a title="La Robla" href="http://es.wikipedia.org/wiki/La_Robla">La Robla</a>) quedó inaugurado en <a title="1894" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1894">1894</a>, apenas cuatro años después del inicio de las obras.</p>
<p>Gastos</p>
<p>La <a title="Infraestructura" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Infraestructura">infraestructura</a> principal (terrenos, explanaciones, <a title="Túnel" href="http://es.wikipedia.org/wiki/T%C3%BAnel">túneles</a> y <a title="Puente" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Puente">puentes</a>) costó unos 10.000.000 de pesetas. La supraestructura (edificios, vías, talleres y mobiliario) algo más de 7.000.000, y el material móvil (locomotoras, coches y vagones), unos 2.000.000, por lo que el coste del ferrocarril rondó los 20.000.000 de pesetas.</p>
<p>Inauguración</p>
<p>La ceremonia de inauguración fue llevada a cabo el <a title="11 de agosto" href="http://es.wikipedia.org/wiki/11_de_agosto">11 de agosto</a> de 1894 en un punto intermedio del tendido, la estación de <a title="Arroyal (Cantabria)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Arroyal_%28Cantabria%29">Los Carabeos</a>, en <a title="Cantabria" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cantabria">Cantabria</a>, a donde llegaron un convoy procedente de cada extremo del trayecto, y donde se dieron cita las autoridades civiles, militares y religiosas de las provincias afectadas. El <a title="24 de septiembre" href="http://es.wikipedia.org/wiki/24_de_septiembre">24 de septiembre</a>, se abrió el tráfico en el tendido. El proyecto principal estaba completado, pues el transporte de Valmaseda a Bilbao debía realizarlo el <a title="Ferrocarril del Cadagua" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ferrocarril_del_Cadagua">Ferrocarril del Cadagua</a>, con el que la Sociedad del Ferrocarril Hullero había llegado a un acuerdo de colaboración, pero divergencias entre ambas compañías hicieron que La Robla decidiera continuar su tendido hasta la capital vizcaína. En <a title="1902" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1902">1902</a> se abrió el tramo Valmaseda-<a title="Bilbao" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bilbao">Bilbao</a>/<a title="Estación de Lutxana (Cercanías Bilbao)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Estaci%C3%B3n_de_Lutxana_%28Cercan%C3%ADas_Bilbao%29">Luchana</a>.</p>
<p>En <a title="1923" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1923">1923</a> se culminó el ramal auxiliar <a title="León (España)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Le%C3%B3n_%28Espa%C3%B1a%29">León</a>-<a title="Matallana de Torío" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Matallana_de_Tor%C3%ADo">Matallana</a>, que establecía el servicio directo Bilbao-León. Como recuerdo de su origen carbonero, todavía subsiste en La Robla un importante lavadero de carbón propiedad de Hullera Vasco Leonesa S.A.</p>
<p>Explotación</p>
<p>Las primeras <a title="Locomotora de vapor" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Locomotora_de_vapor">locomotoras (de vapor)</a> que surcaron su tendido fueron 6 del modelo 031 T (<a title="en:0-6-2" href="http://en.wikipedia.org/wiki/0-6-2">0-6-2</a> según la Clasificación de Whyte) construidas por la Société Franco-Belge de La Croyère, y bautizadas con los nombres de &#8220;León&#8221;, &#8220;Palencia&#8221;, &#8220;Guipúzcoa&#8221;, &#8220;Burgos&#8221;, &#8220;Vizcaya&#8221; y &#8220;Santander&#8221;. Su parque de <a title="Locomotora" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Locomotora">locomotoras</a> (primero <a title="Locomotora de vapor" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Locomotora_de_vapor">de vapor</a> y luego <a title="Motor diésel" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Motor_di%C3%A9sel">Diésel</a>) principal fue ubicado en Valmaseda, con talleres en La Robla y Mataporquera.</p>
<p>El <em>hullero</em>, como fue conocido coloquialmente, revitalizó la economía de las cuencas mineras del norte de León y Palencia. Localidades como <a title="Cistierna" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cistierna">Cistierna</a> y <a title="Guardo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Guardo">Guardo</a> se convirtieron en importantes polos industriales, y su desarrollo alcanzó los máximos niveles de la historia moderna. Además, la confluencia del trayecto con estaciones de <a title="Ancho ibérico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ancho_ib%C3%A9rico">ancho ibérico</a> en La Robla y <a title="Mataporquera" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mataporquera">Mataporquera</a> facilitó la cooperación en el tráfico entre ambos anchos de vía.</p>
<p>Los primeros años fueron difíciles, pues como se aprecia en la tabla, la demanda fue reducida (hasta <a title="1912" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1912">1912</a> no se alcanzaron las 200.000 <a title="Tonelada" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tonelada">T</a> transportadas), y la empresa se mantuvo en una situación muy delicada entre <a title="1896" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1896">1896</a> y <a title="1905" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1905">1905</a>. En mayo de ese año la sociedad cambió su denominación por Ferrocarriles de La Robla, S. A., y <a title="Mariano Zuaznavar" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mariano_Zuaznavar">Mariano Zuaznavar</a> renunció a todos sus derechos como fundador de la compañía. La demanda creció a partir de <a title="1910" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1910">1910</a>, y se desarrollaron importantes focos mineros en zonas como <a title="Sabero" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sabero">Sabero</a> y <a title="Matallana de Torío" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Matallana_de_Tor%C3%ADo">Matallana</a>, en la <a title="Provincia de León" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Provincia_de_Le%C3%B3n">provincia de León</a>, donde se constituyeron nuevas e importantes sociedades mineras. En algunas zonas, se triplicó la producción. El <a title="Crecimiento demográfico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Crecimiento_demogr%C3%A1fico">crecimiento demográfico</a> en las zonas reseñadas fue elevadísimo. En <a title="1916" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1916">1916</a> la empresa logró el mejor resultado económico de su historia, con 4.117.269,94 pesetas de ingresos. Además, en <a title="1918" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1918">1918</a>, alcanzó el medio millón de toneladas transportadas.</p>
<p>La <a title="Guerra Civil Española" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_Civil_Espa%C3%B1ola">Guerra Civil Española</a> (<a title="1936" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1936">1936</a>-<a title="1939" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1939">1939</a>) supuso un importante estancamiento en la historia del ferrocarril, pues las cuencas mineras permanecieron paralizadas, el tren fue utilizado con objetivos militares por ambos bandos y se produjeron importantes destrozos en las infraestructuras. El servicio de viajeros se reanudó el <a title="27 de agosto" href="http://es.wikipedia.org/wiki/27_de_agosto">27 de agosto</a> de <a title="1937" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1937">1937</a>, tras un año de paralización.</p>
<p>En <a title="1949" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1949">1949</a>, la construcción del <a title="Embalse del Ebro" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Embalse_del_Ebro">Embalse del Ebro</a> obligó a construir una variante, eliminando así la mayor recta del trazado, que alcanzaba más de 6 <a title="Km" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Km">km</a>.</p>
<p>En <a title="1958" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1958">1958</a>, el ferrocarril alcanzó su récord de carbón transportado, con 908.464 toneladas, aunque este dato solo fue el punto de inicio de su declive definitivo. Ese año se aprueba la adquisición de sus primeras locomotoras <a title="Motor diésel" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Motor_di%C3%A9sel">diésel</a>: 7 modelos <a title="Serie 1000 de FEVE" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Serie_1000_de_FEVE">Alshtom Serie 1000</a>.</p>
<p>En <a title="1964" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1964">1964</a> se aprobó el <a title="Historia de los ferrocarriles españoles" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_los_ferrocarriles_espa%C3%B1oles#Nueva_etapa_de_inversiones">Plan Decenal de Modernización</a>, que tenía el objetivo de que el ferrocarril fuese rentable económicamente. La empresa adquirió entonces 10 <a title="Locomotora" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Locomotora">locomotoras</a> diésel GECo (que llamó <a title="Serie 1500 de FEVE" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Serie_1500_de_FEVE">Serie 1500</a>) a <a title="General Electric" href="http://es.wikipedia.org/wiki/General_Electric">General Electric</a>, y sustituyó definitivamente la tracción de vapor. La sociedad de La Robla no pudo hacer frente a este plan y entró en pérdidas a partir de <a title="1968" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1968">1968</a>. Como causas fundamentales de su quiebra se han apuntado el aumento de los gastos de personal, el deterioro de la infraestructura fija y móvil, la creciente competencia del transporte por carretera y la crisis del carbón de finales de los <a title="Años 1950" href="http://es.wikipedia.org/wiki/A%C3%B1os_1950">años 1950</a>. La empresa pública <a title="FEVE" href="http://es.wikipedia.org/wiki/FEVE">FEVE</a> se hizo cargo de la explotación de la línea en <a title="1972" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1972">1972</a>.</p>
<p>A partir de <a title="1980" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1980">1980</a>, FEVE acometió un proceso de modernización de su <a title="Material rodante" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Material_rodante">material motor y remolcado</a>, incorporando <a title="Serie 1600 de FEVE" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Serie_1600_de_FEVE">locomotoras 1600</a> y 1650, <a title="Serie 2400 de FEVE" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Serie_2400_de_FEVE">automotores 2400</a>, coches de viajeros 5300, <a title="Tolva" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tolva">vagones tolvas</a> 2TT, plataformas 2SS y cerrados 2JJ.</p>
<p>Decadencia e inviabilidad</p>
<p>Desde <a title="1983" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1983">1983</a>, la línea se vio favorecida al ser utilizada también por el tren turístico <a title="Transcantábrico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Transcant%C3%A1brico">Transcantábrico</a>, un servicio de lujo que fue el primer tren-hotel turístico de España. Se añadió además un ramal a la altura de <a title="Guardo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Guardo">Guardo</a> que enlazaba con la <a title="Central térmica de Velilla" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Central_t%C3%A9rmica_de_Velilla">central térmica de Velilla</a> para el suministro de carbón de la misma.</p>
<p>Pero el rendimiento siguió descendiendo, y en <a title="1990" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1990">1990</a> la línea alcanzó un <a title="Déficit" href="http://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%A9ficit">déficit</a> de explotación de 387 millones de <a title="Peseta" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Peseta">pesetas</a>, además de que el tráfico de mercancías también había descendido enormemente. Por todo ello, en diciembre de <a title="1991" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1991">1991</a>, el <a title="Ministerio de Fomento de España" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ministerio_de_Fomento_de_Espa%C3%B1a">Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo</a> decretó el cese del servicio de viajeros entre Guardo y Valmaseda, aduciendo motivos de seguridad, por lo que la sección central de la línea quedaba prácticamente abandonada. En esa época, tardaba 12 horas en cubrir el recorrido entre León y Bilbao.</p>
<p>La medida fue muy impopular en las zonas afectadas por el cese de la línea, y tanto los ayuntamientos afectados como distintas asociaciones y coordinadoras emprendieron acciones para conseguir la restauración de la línea, consiguiendo en <a title="1993" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1993">1993</a> un acuerdo con el <a title="Ministerio de Fomento de España" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ministerio_de_Fomento_de_Espa%C3%B1a">Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente</a>, la <a title="Junta de Castilla y León" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Junta_de_Castilla_y_Le%C3%B3n">Junta de Castilla y León</a>, <a title="FEVE" href="http://es.wikipedia.org/wiki/FEVE">FEVE</a> y los <a title="Sindicato" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sindicato">sindicatos</a> que invalidó el decreto anterior, y lo sustituyó por un plan de reapertura paulatina. Así, en noviembre de 1993 fue reabierto el tramo Matallana-Cistierna, y en <a title="1995" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1995">1995</a> el Cistierna-Guardo.</p>
<p>Reapertura</p>
<p>El <a title="19 de marzo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/19_de_marzo">19 de marzo</a> de <a title="2003" href="http://es.wikipedia.org/wiki/2003">2003</a>, tras un convenio entre FEVE y la <a title="Junta de Castilla y León" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Junta_de_Castilla_y_Le%C3%B3n">Junta de Castilla y León</a>, se reanudó el recorrido entre <a title="León (España)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Le%C3%B3n_%28Espa%C3%B1a%29">León</a> y <a title="Bilbao" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bilbao">Bilbao</a> como servicio de pasajeros de trenes regionales (línea R-4), mientras que los tramos <a title="La Robla" href="http://es.wikipedia.org/wiki/La_Robla">La Robla</a>–<a title="Matallana de Torío" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Matallana_de_Tor%C3%ADo">Matallana</a> e <a title="Alonsótegui" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alons%C3%B3tegui">Iráuregui</a>–<a title="Estación de Lutxana (Cercanías Bilbao)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Estaci%C3%B3n_de_Lutxana_%28Cercan%C3%ADas_Bilbao%29">Luchana</a> pasaron a utilizarse exclusivamente para el transporte de mercancías. La duración del viaje se redujo a 7 horas y media. En este acuerdo también intervino el Ministerio de Fomento, y supuso la inversión de 64 millones de euros para la mejora de los trazados y la modernización del parque móvil. Asimismo, se reanudó su uso por parte del <em>Transcantábrico</em>, llevándose a cabo una importante inversión para la modernización y mantenimiento de la línea.</p>
<p>En <a title="2006" href="http://es.wikipedia.org/wiki/2006">2006</a> la estación de FEVE de La Robla sufrió un incendio, y su cubierta quedó destruida. En <a title="2007" href="http://es.wikipedia.org/wiki/2007">2007</a> fue reconstruida y acomodada como albergue de peregrinos para la Ruta de San Salvador del <a title="Camino de Santiago" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Camino_de_Santiago">Camino de Santiago</a>, una vertiente de la ruta jacobea que une <a title="León (España)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Le%C3%B3n_%28Espa%C3%B1a%29">León</a> con <a title="Oviedo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Oviedo">Oviedo</a>. También en 2006, y gracias a un convenio con la <a title="Diputación de León" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Diputaci%C3%B3n_de_Le%C3%B3n">Diputación de León</a>, se construyeron nuevos apeaderos en la ciudad de León (<a title="San Mamés (León)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/San_Mam%C3%A9s_%28Le%C3%B3n%29"><em>San Mamés</em></a> y <a title="Universidad de León" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Universidad_de_Le%C3%B3n"><em>Universidad</em></a>) y en <a title="Cerezal de la Guzpeña (aún no redactado)" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Cerezal_de_la_Guzpe%C3%B1a&amp;action=edit&amp;redlink=1">Cerezal de la Guzpeña</a>.</p>
<p>Su servicio de mercancías recibió un notable impulso a partir de febrero de <a title="2008" href="http://es.wikipedia.org/wiki/2008">2008</a>, cuando, a través de un acuerdo entre FEVE y <a title="Renfe" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Renfe">Renfe</a>, esta última asumió el transporte de carbón de importación por ancho ibérico desde el puerto de <a title="El Musel" href="http://es.wikipedia.org/wiki/El_Musel">El Musel</a>, en <a title="Gijón" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gij%C3%B3n">Gijón</a>, hasta la estación de La Robla, desde donde, tras un trasbordo, es enviado por vía estrecha a la central térmica de <a title="Iberdrola" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Iberdrola">Iberdrola</a> en <a title="Velilla del Río Carrión" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Velilla_del_R%C3%ADo_Carri%C3%B3n">Velilla del Río Carrión</a>. Este acuerdo supuso el inicio de un transporte diario de un convoy de 600 toneladas a la instalación palentina.</p>
<p>En febrero de <a title="2009" href="http://es.wikipedia.org/wiki/2009">2009</a>, <a title="Ángel Villalba" href="http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81ngel_Villalba">Ángel Villalba</a>, nuevo presidente de la compañía, presentó el <em>Expreso de La Robla</em>, un tren turístico similar al <a title="Transcantábrico" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Transcant%C3%A1brico"><em>Transcantábrico</em></a> que, a partir de septiembre, pretende realizar el recorrido León-Bilbao con secciones para <a title="Docencia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Docencia">docencia</a>, reuniones y estudio, y otra para alojamiento de estudiantes, con el objetivo de visitar los atractivos turísticos y culturales del recorrido con una finalidad didáctica.</p>
<p>A pesar de que la finalidad primitiva de la línea fue el transporte masivo de <a title="Carbón" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Carb%C3%B3n">carbón</a> desde las cuencas leonesa y palentina a la industria siderúrgica vizcaína, las necesidades del mercado cambiaron esta tendencia. Como se ha explicado anteriormente, este tránsito fue en aumento hasta alcanzar su techo, con 908.464 <a title="Tonelada" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tonelada">t</a>, en <a title="1958" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1958">1958</a>. Para <a title="1966" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1966">1966</a>, el transporte de hulla desciende en un 30%, y esta tendencia ya será imparable. La búsqueda de alternativas más rentables para la alimentación de los <a title="Alto horno" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alto_horno">altos hornos</a>, la <a title="Reconversión industrial" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Reconversi%C3%B3n_industrial">Reconversión industrial</a> y el desmantelamiento de gran parte de ellos, y el declive de la minería propiciaron la desaparición de este transporte. El mantenimiento del traslado de carbón se mantuvo con el transporte a la central térmica de <a title="Velilla del Río Carrión" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Velilla_del_R%C3%ADo_Carri%C3%B3n">Velilla del Río Carrión</a> de convoyes con carbón de importación procedente de los <a title="Puerto" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Puerto">puertos</a> de <a title="Puerto de Santander" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Puerto_de_Santander">Santander</a> y <a title="El Musel" href="http://es.wikipedia.org/wiki/El_Musel">Gijón</a>, lo que llevó a FEVE a la construcción de un ramal de 2,5 <a title="Km" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Km">km</a> desde <a title="Guardo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Guardo">Guardo</a> que introduce el mineral directamente en la instalación, propiedad de <a title="Iberdrola" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Iberdrola">Iberdrola</a>.</p>
<p>El <em>arenero</em></p>
<p>También ha tenido gran importancia el transporte de <a title="Arena" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Arena">arena</a> <a title="Sílice" href="http://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%ADlice">silícea</a> procedente de las canteras de <a title="Arija" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Arija">Arija</a>, el llamado <em>arenero</em>. La extracción de arena silícea en esta localidad burgalesa se viene realizando durante todo el <a title="S. XX" href="http://es.wikipedia.org/wiki/S._XX">s. XX</a>, primero en las antiguas canteras de <a title="Cristalería Española" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cristaler%C3%ADa_Espa%C3%B1ola">Cristalería Española</a> y posteriormente en el propio <a title="Embalse del Ebro" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Embalse_del_Ebro">embalse del Ebro</a>. Esta explotación, actualmente propiedad de la empresa SIBELCO, constituye, con 800.000 <a title="Tonelada" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tonelada">t</a>/año, la sexta parte de la producción nacional.</p>
<p>Para su transporte, la línea dispone de un cargadero junto al embalse y los lavaderos de arena. Los puntos a los que FEVE transporta arena silícea son <a title="Estación de Ariz (EuskoTren)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Estaci%C3%B3n_de_Ariz_%28EuskoTren%29">Ariz</a> y <a title="Estación de Lutxana" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Estaci%C3%B3n_de_Lutxana">Luchana</a>, en <a title="Vizcaya" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Vizcaya">Vizcaya</a>, y <a title="Gama (Bárcena de Cicero)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gama_%28B%C3%A1rcena_de_Cicero%29">Gama</a> en <a title="Cantabria" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cantabria">Cantabria</a>.</p>
<p>Otros</p>
<p>A lo largo de su historia, la línea ha servido también para el abastecimiento y distribución en menor medida de otras <a title="Empresa" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Empresa">empresas</a>, algunas ya desaparecidas, como la <a title="Cementera" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cementera">cementera</a> y la <a title="Central térmica de La Robla" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Central_t%C3%A9rmica_de_La_Robla">térmica de La Robla</a>, la planta azucarera de <a title="Boñar" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bo%C3%B1ar">Boñar</a>, la cementera de <a title="Mataporquera" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mataporquera">Mataporquera</a>, la cristalera de Arija, la térmica de Valmaseda y la <a title="Papel" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Papel">Papelera</a> de Aranguren.</p>
<p>Transporte de pasajeros</p>
<p>Su influencia social también fue muy importante, fue el medio de transporte habitual de los <a title="Emigración" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Emigraci%C3%B3n">emigrantes</a> de las zonas rurales que se trasladaron a la <a title="Industria" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Industria">industrializada</a> ciudad de Bilbao, así como, en sentido inverso, del <a title="Turismo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Turismo">turismo</a> estacional vizcaíno con destino a la comarca burgalesa de <a title="Merindades (comarca)" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Merindades_%28comarca%29">Las Merindades</a>.</p>
<p>A diferencia de otros ferrocarriles mineros, el tráfico de viajeros en el <em>tren de La Robla</em> fue muy importante, al tratarse de un tren cuyo tráfico de mercancías prácticamente se desarrollaba sólo en un sentido. Su utilización alcanzó su techo en <a title="1948" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1948">1948</a>, cuando alcanzó la cifra de 1.450.984 pasajeros. Su paulatino descenso se acentuó desde los <a title="Años 1980" href="http://es.wikipedia.org/wiki/A%C3%B1os_1980">años 1980</a> hasta su clausura en <a title="1991" href="http://es.wikipedia.org/wiki/1991">1991</a>. A pesar de su reapertura, la transferencia en la gestión de los ferrocarriles de vía estrecha a las <a title="Comunidades Autónomas" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Comunidades_Aut%C3%B3nomas">Comunidades Autónomas</a> y su progresiva utilización como servicio de cercanías en las áreas de influencia de León y Bilbao crearon nuevos temores sobre su futuro.</p>
<p>Este problema se ha intentado paliar en parte con la puesta en marcha de trenes turísticos, como el <em>Expreso de La Robla</em>, que añadido al <em>Transcantábrico</em> garantiza una utilización turística y didáctica de la línea como servicio de pasajeros.</p>
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