Barakaldo en el antiguo régimen: la Sociedad

torres_de_lutxanaEn todas las sociedades existen diversos grupos humanos a los que se pertenece por nacimiento, riqueza, cultura, opción personal, etc… A partir del siglo XVI (y hasta bien entrado el XIX) en Barakaldo podemos distinguir los siguientes grupos: los poderosos, el campesinado y los pobres. En todos los casos la mujer ocupaba un papel subordinado al del hombre tal como se refleja en múltiples expresiones, como “esposa de”, “viuda de”, “tutoriada de” … Sólo las trasformaciones derivadas de la industrialización cambiarán este panorama.

El grupo de los poderosos lo formaban la clase alta, los comerciantes y el clero. Los primeros, pequeña nobleza rural poseedora de títulos, tierras y casas, vivían de rentas y ejercían los principales cargos públicos. A este grupo pertenecen los descendientes de los viejos linajes. Los comerciantes son poderosos por las riquezas y negocios acumulados y ejercen el poder juntamente con los primeros. Por último, el clero, centrado en la Iglesia de San Vicente y en el Monasterio Mercedario de Burtzeña. La primera es una Iglesia de Patronato laico (sus dueños son seglares) que vive de sus rentas y de los diezmos. El Monasterio de Burtzeña vive de las rentas que le producen sus múltiples posesiones.

El grupo de los campesinos sería el mayoritario. Viven del trabajo de la tierra y de otros ingresos esporádicos (minería, transporte, pesca…). En este grupo, como en el resto, no todos tienen la misma importancia. Los hay poseedores de un buen caserío (con abundantes tierras) y quienes únicamente lo tienen arrendado. Los primeros podrán tener algún influjo en la sociedad mientras los segundos estarán, casi siempre, con la amenaza del hambre y de la pobreza.

Los pobres (personas con muy pocos recursos) y los pobres de solemnidad (mendigos, vagabundos…) ocupan el nivel más bajo en la sociedad barakaldesa de entonces. Vivían de trabajos esporádicos, de la mendicidad o de la caridad pública. La existencia de “hospitales” intentaba dar solución al problema de los “pobres” locales”. A este grupo accedían campesinos cuando las malas cosechas se prolongaban durante varios años.

Mitxel Olabuenaga

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