1. Propiedades del mayorazgo:
La torre de Zubileta y sus heredades.
La casa de la Renteria
La casa de Larrazabal
Una viña en Zorroza.
18 reales anuales de renta sobre el barco y pasaje de Tapia
La aceña de Sodupe.
- La casilla de Castresana.
2. Propietarios:
Al tratar del mayorazgo de Aranguren ya hemos mencionado a Lope Ibáñez de Aranguren, quien había casado con una hija de Sancho de Zubileta, heredera en el mayorazgo de su apellido, que fueron padres de Antonio de Aranguren.
En abril de 1584, al fallecer este Antonio de Aranguren a quien llamaban “el viejo”, heredó la torre y heredades de Zubileta su hijo segundo, Antonio de Aranguren y Beurco. Éste se ausentó de Barakaldo en 1571 para fijar su residencia en Mérida, Nuevo Reino de Granada, en Indias, y durante su ausencia dejó como administrador de sus propiedades a Hernando de Aranguren, su hermano mayor. En 1613 llegó a Barakaldo proveniente de las Indias Melchor de Aranguren (n. 1586), hijo del dicho Antonio habido en sus nupcias con Isabel de Perca, para hacerse cargo de la herencia de su padre. Sin embargo Hernando de Aranguren, su tío, se resistió a entregarle las propiedades alegando que los funerales por Antonio de Aranguren, el viejo, los había costeado únicamente él, y que las exequias se hicieron teniendo en cuenta la posición social que gozaba como dueño de tres mayorazgos lo que supuso un desembolso enorme. Por otro lado decía que las paredes y los andamios de la torre de Zubileta se habían reparado a su costa después de que los derrocasen los diluvios pasados. Finalmente sostenía que se vio obligado a vender parte del patrimonio de su hermano para cubrir ciertos gastos y que en consecuencia vendió a la villa de Bilbao las heredades de Castrejana con lo que liquidó 1500 reales de deudas impagadas que tenía Antonio. Añadía a lo anterior que se vio en la necesidad de reparar la aceña que los Zubileta tenían en Sodupe para dejársela a Catalina de la Aya con quien Antonio de Aranguren había tenido una hija natural, llamada Antonia, para que ambas se sustentasen con el producto de su renta.
Ante semejante perspectiva Melchor de Aranguren se contentó momentáneamente con pedir permiso a su tío para ocupar durante un tiempo la torre de Zubileta diciéndole que después marcharía a Sevilla y que se la dejaría libremente. Obtenido el permiso Melchor inició rápidamente los trámites para denunciar la situación ante el Teniente de Corregidor.
Algún tiempo después se dictó sentencia por la que los bienes en litigio deberían ser entregados a Melchor de Aranguren aunque sin muebles y costeando la parte que le correspondía en los gastos realizados por su tío.
Melchor de Aranguren casó con María Pérez de Santurce, hija de Mateo de Santurce y Mariana de Anuncibay, de cuyas nupcias nació Jacinta de Aranguren que contrajo matrimonio con Santos de Guebara.
Melchor de Aranguren permaneció poco tiempo en Bizkaia y volvió nuevamente a Indias, en el ínterin fue nombrado Regidor del Señorío de Vizcaya.
En 1616 fué bautizado en San Vicente de Bilbao Mateo de Aranguren Salazar, hijo natural de Melchor de Aranguren e Isabel de S alazar.
No tenemos noticias de cómo se continuó la descendencia de los dueños del mayorazgo de Zubileta después de los anteriormente mencionados. En cualquier caso este mayorazgo se une al de Aranguren desde mediados del siglo XVII por lo que suponemos que el solar de Zubileta quedaría sin descendencia pasando de esta forma a sus troncarios los Aranguren.
Gregorio Bañales
Es un buen trabajo. Antes he leído otro de M. Olabuenaga, “El río Castaños”, excelente. Me interesan porque son ámbitos del cabotaje del hierro de Somorrostro, tema en el que estoy trabajando desde hace años. Supongo que mi amigo y colaborador, Javier Barrio, estará en contacto contigo.
Zorionak.
Gonzalo