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	<title>Ezagutu Barakaldo &#187; 2009 &#187; mayo</title>
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	<description>Página Web sobre Barakaldo</description>
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		<title>El nombre Bizkaia</title>
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		<pubDate>Wed, 27 May 2009 23:40:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
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		<description><![CDATA[Hay quien dice que todo lo que tiene nombre existe, aunque este refrán vasco me parece algo hegeliano. Los fantasmas no existen por muchos nombres que tengan, pero si otros pueblos que avanzan con paso más ligero hacia la cultura moderna nos hablan de Bizkaia en un determinado momento histórico, tenemos que creer que, al [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/vista-5.jpg" class="floatbox" rev="group:1073 caption:`vista-5`"><img class="alignright size-medium wp-image-1074" title="vista-5" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/vista-5-300x260.jpg" alt="vista-5" width="300" height="260" /></a>Hay quien dice que todo lo que tiene nombre existe, aunque este refrán vasco me parece algo hegeliano. Los fantasmas no existen por muchos nombres que tengan, pero si otros pueblos que avanzan con paso más ligero hacia la cultura moderna nos hablan de Bizkaia en un determinado momento histórico, tenemos que creer que, al menos en ese momento, Bizkaia existía, y quizá debamos pensar que ya existió en un tiempo anterior. Si se habla de Bizkaia, Bizkaia es algo real.</p>
<p>Consta que se habló de Bizkaia, aunque lejos del territorio vizcaíno. La primera referencia a Bizkaia nos la da un cronicón es­crito hacia el año 900 de nuestra era que se conoce como Crónica de Alfonso III, rey de Asturias. La crónica habla de los orígenes del reino asturiano y de lo que ocurrió en el siglo VIII reinando Alfon­so I que hizo la primera gran campaña de expansión en tierras de moros. Cuenta que el rey ocupó muchas ciudades y hace la lista de veintinueve que despobló de moros y pobló con cristianos Y a continuación viene el texto que nos interesa, y que, para que no falte la discordia, se transmite en dos versiones. Dce así:</p>
<p><em>&#8220;Eo tempore populantur Asturias, Promorias, Liuana, Transme­ra, Subporta, Carrantia, Bardulies que nunc vocitur Castella et pars maritimam. Et Gallaecie, </em><em>AIabamque Bizkai</em><em>, Alaone, et Urdunia,a suis reperuitur Semper ese possesae. Sicut Pampilona, Degius est atque Berroza</em>&#8220;.</p>
<p>Mañaricúa lo traduce de esta forma: &#8220;En aquel tiempo se pue­blan Asturias, Primorias, Livana, Bardulies que ahora se llama Cas­tilla y la parte marítima. Y Galicia, Alava, Bizkai, Alaone, y Urdunia, se encuentra que siempre fueron poseídos por los suyos. Como Pamplona, Degio y Berroza&#8221;</p>
<p>Este texto es el que Mañaric:úa considera auténtico, pero un segundo, que cita Labayru y que dice: &#8220;<em>Alaba namque Bizkaia,  Alaone et Urdunia a suis incolis reperiuntur semper esse possesae</em>&#8220;.</p>
<p>Lo que dificulta más mi relato es que todas las noticias, rumores e incluso evidencias que se producen respecto de Bizkaia son objeto de una apasionada polémica y se interpretan desde enfrentadas posiciones ideológicas desde que en el siglo XIX empezamos a discutir sobre los Fueros. Los de casa quieren ver definida muy pronto nuestra personalidad, histórica, mientras los de fuera, e incluso alguno de casa, no quieren ver la posibilidad de que Bizkaia pueda identificarse en tiempos pasados con alguna forma de comunidad peculiar. La nebulosa histórica se hace así mucho más densa.</p>
<p>No es mi propósito entrar en tales debates ni estoy preparado para hacerlo y desde ahora declaro que tratare de recoger los hechos que la historia nos brinda sin entrar en las discusiones que dividen a los historiadores en dos bandos, los que afirman la inde­pendencia primitiva de Bizkaia y los que sostienen su permanente sumisión a Castilla. Para evitar caer en el centro de la polémica no voy a sacar ninguna conclusión personal del texto de la crónica que estoy comentando, solamente una que es evidente:</p>
<p>El hecho cierto es que el nombre de Bizkaia, junto al de Alaba, aparece por primera vez en una crónica escrita en latín alrededor del año 900 o fecha muy poco posterior en la que se cuenta la historia de Alfonso I, rey de Asturias. La cita se refiere a hechos ocurridos cien años antes.</p>
<p>Se cita a Bizkaia junto a Álava, que también aparece por prime­ra vez. Ya no son várdulos, caristios ni autrigones como en época romana. De aquí en adelante el nombre de nuestro territorio será Bizkai, con una grafía muy próxima a la que hoy da por buena la Diputación foral. Poco más se explica de lo que es Bizkaia que supongo que en aquel tiempo no pasaría de la Bizkaia que, Monreal llama nuclear, desde el Nervión al Deva. La Bizkaia que cita el cronicón no se extiende hasta el Ebro, ni comprende las Encartaciones, pues Sopuerta y Carranza se enumeran aparte: ni tampoco el Duranguesado que tenemos motivos para creer que estuvo muchos años lujo el dominio navarro.</p>
<p>Hay que notar que las noticias que nos llegan de estos tiempos en toda la península, vienen escritas en lengua latina. Los godos abandonaron su lengua y terminaron usando el latín. El castellano empezaba a nacer y tendrían que pasar muchos años para que su uso fuera habitual, mientras los escritos de los árabes, que son muy numerosos, nos son menos conocidos. Los que en Navarra, el País Vasco o en buena parte de la Rioja, hablaban en lengua vasca, no tenían mucha afición a escribir.</p>
<p>Conviene tener en cuenta que el latín vulgar de aquella época se iba deformando a medida que avanzaba el castellano que no deja de ser una lengua neolatina; y hay que creer que el euskera estaría sometido al mismo proceso y en estos siglos asimiló pala­bras y mecanismos del latín.</p>
<p>Apenas nos dicen nada los viejos textos latinos de la historia o del gobierno de Bizkaia, que sigue entre nebulosas pero sabemos que Bizkaia existe ya en el siglo IX y en lo sucesivo podremos ver que trasciende algún latido de su vida. Aunque en Bizkaia no se escribe nada, es seguro que de boca en boca se contarían hechos del pasado envueltos en leyendas que de generación en genera­ción se iban corrigiendo y aumentando pero que no pueden servir de base a una historia auténtica.</p>
<p>Adrián Celaya</p>
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		<title>Cargaderos de Orconera y Franco Belga</title>
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		<pubDate>Wed, 27 May 2009 11:13:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Industria]]></category>
		<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[Cagaderos]]></category>
		<category><![CDATA[Franco Belga]]></category>
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		<description><![CDATA[1.- Cargadero y ferrocarril de Orconera Los cinco cargaderos de Orconera en Lutxana fueron inaugurados en 1877. Eran estructuras palafíticas construidas con vigas y pilares de madera creosotada uni­dos en haces con pernos y cartelas metálicas. Se anclaban en estribos de sillares v en el fondo de la Ría. Disponían de dos pisos; el primero [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><br />
</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/cargadero-11.jpg" class="floatbox" rev="group:1064 caption:`cargadero-11`"><img class="alignright size-medium wp-image-1065" title="cargadero-11" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/cargadero-11-300x200.jpg" alt="cargadero-11" width="300" height="200" /></a>1.- Cargadero y ferrocarril de Orconera </strong></p>
<p>Los cinco cargaderos de Orconera en Lutxana fueron inaugurados en 1877.</p>
<p>Eran estructuras palafíticas construidas con vigas y pilares de madera creosotada uni­dos en haces con pernos y cartelas metálicas. Se anclaban en estribos de sillares v en el fondo de la Ría. Disponían de dos pisos; el primero a 2,4 ó 5 m. según pleamar ó bajamar contaba con plataforma de madera inferior destinada al amarre de los buques al cargadero; el segundo nivel se situaba a una altura entre 8,6 y 11,2 m. sobre el nivel del mar y disponía de entarimado de madera que soportaba dos grupos de raíles sobre los que se desplazaban los vagones que descargaban directamente en las bodegas del barco.</p>
<p>En 1884 se realizan modificaciones en los cargaderos. Se prolongó el nivel superior mediante una plataforma móvil que girando alrededor de un eje horizontal se levantaba o bajaba como un puente levadizo valiéndose de una cadena enrollada en una polea de transmisión manual. La plataforma se bajaba para descargar los vagones, vertiendo éstos su contenido verticalmente dentro del barco mediante una tolva prolongada en un tubo teles­cópico, que podía acomodar su longitud a la altura de la marea v al nivel del mineral en la bodega. Cuando la carga <a href="http://finalizaba.la/">finalizaba, la</a> plataforma se levantaba para facilitar las maniobras del barco.</p>
<p>En los años veinte se llevaron a cabo nuevas modificaciones: dos de los cargaderos centrales se sustituyeron por uno nuevo dejando más separación entre ellos y permitiendo el acceso de buques con mayor eslora. A finales de la década se monta un cargadero de  estructura metálica.</p>
<p>Solamente uno de estos cargaderos existe actualmente. Aunque ha perdido la plataforma móvil, conserva el resto en bastante buen estado, incluidas sus poleas. Recientemente ha sido solicitada su incoacción de Bien de Interés Cultural.</p>
<p>Además del cargadero, en el mismo barrio de Lutxana se encuentran los antiguos talleres de reparación del ferrocarril, hoy día rehabilitados como Museo de la Técnica de Euskadi, así como cinco casas construidas en 1892 para los ingenieros de Orconera  que formaban parte de un extenso complejo con edificios de administración, zona deportiva, cine, &#8230; A la misma compañía perteneció la locomotora de vapor Espinal que se halla expuesta en la Escuela de Minas de Barakaldo, fue construida en 1887 por la empresa que Robert Stephenson tenía en Newcastle (Inglaterra).</p>
<p>La caja del ferrocarril circunvala en altura los barrios de Retuerto y Careaga en término de Barakaldo y los de Ugarte, Durañona y Zaballa en el Valle de Trápaga. En las inmediaciones de la estación intermedia, en el lugar conocido como Orconera (Ortuella) se reconocen restos de planos inclinados -el de la mina Carmen-, lavadero, depósitos e instalaciones más modernas, producto de la última época de explotación. En esta zona existen también algunas viviendas, restos de lo que fue el poblado minero de la compañía y una gran balsa de decantación.</p>
<p><strong>2.- Cargadero de Franco Belga (Réqueta)</strong></p>
<p>En 1886 se inauguraron los tres cargaderos de la Compañía <em>Franco Belga de las Minas </em>de Somorrostro. Originalmente los cargaderos disponían de una plataforma por donde se desplazaban las vagonetas antes y después de bascular sobre los barcos.</p>
<p>En 1914 se elaboró un proyecto más eficaz que se llevará a cabo diez años después. Consistía en un depósito con una capacidad de 70.000 Tn. y dividido en dos zonas con dos túneles por los que transcurrían sendas cintas transportadoras hasta trasbordadores localiza dos en los cargaderos 1 y 2. El depósito estaba alimentado por un tranvía aéreo que recogía el mineral previamente descargado por el ferrocarril sobre 4 tolvas.</p>
<p>En la actualidad sólo se conserva uno de los cargaderos, dos de las cuatro torretas de celosía de hormigón que soportaban la viga del tranvía sobre el depósito, así como parte de las tolvas.</p>
<p>El cargadero está formado por dos dados de hormigón y estructura arriostrada de madera y metálica que soporta cinta transportadora sin fin a 8 m. de altura y está conectada mediante otra cinta perpendicular a la base de una torreta de hormigón situada al pie del cargadero.</p>
<p>Al igual que el cargadero de <em>Orconera, </em>ha sido solicitada la incoacción de Bien de v:rw Cultural.</p>
<p>El trazado del ferrocarril de <em>Franco Belga </em>que abastecía a los cargaderos, atraviesa el casco urbano de Barakaldo constituyendo una barrera urbanística a la que ha debido supeditar eI plano urbano del municipio. Actualmente se están llevando a cabo obras para su remodelación como espacio de ocio público.</p>
<p>José Eugenio Villar</p>
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		<title>Toponimia de Barakaldo en el siglo XV</title>
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		<pubDate>Fri, 22 May 2009 13:01:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Geografía]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Toponimia]]></category>
		<category><![CDATA[Urbanismo]]></category>
		<category><![CDATA[Barakaldo]]></category>
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		<category><![CDATA[El pobal]]></category>
		<category><![CDATA[Ferrería]]></category>
		<category><![CDATA[Vizcaya]]></category>

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		<description><![CDATA[Ameçaga, lugar (1475). En Barakaldo. L.G.S. Las Bienandanzas e Fortunas. Ed. Angel Rodríguez Herrero. Tomo IV. Pag. 293. Encima de Ameçaga, sobre Tapia. Beurto, canal de, (1475). En Barakaldo. L.G.S. Las Bienandanzas e Fortunas. Ed. Angel Rodríguez Herrero. Tomo IV. Pag. 353. Bilbao, Canal de, (1499 en transcripción de 1564). A.M. Castro Urdiales. Libro 33-6. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/782_pobal-2-fragua-2.jpg" class="floatbox" rev="group:1056 caption:`782_pobal-2-fragua-2`"><img class="alignright size-medium wp-image-1057" title="782_pobal-2-fragua-2" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/782_pobal-2-fragua-2-300x199.jpg" alt="782_pobal-2-fragua-2" width="300" height="199" /></a></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Ameçaga</strong>, lugar (1475). En <a href="http://barakaldo.l.g.s.las/">Barakaldo. L.G.S. Las</a> Bienandanzas e Fortunas. Ed. Angel Rodríguez Herrero. Tomo IV. Pag. 293. Encima de Ameçaga, sobre Tapia.</p>
<p><strong>Beurto, canal de</strong>, (1475). En <a href="http://barakaldo.l.g.s.las/">Barakaldo. L.G.S. Las</a> Bienandanzas e Fortunas. Ed. Angel Rodríguez Herrero. Tomo IV. Pag. 353.</p>
<p><strong>Bilbao, Canal de</strong>, (1499 en transcripción de 1564). A.M. Castro Urdiales. Libro 33-6.</p>
<p><strong>Capia</strong>, lugar (1476). En Barakaldo. L.G.S. &#8220;Las Bienandanzas e Fortunas&#8221;. Ed. A. Rodríguez Herrero. Pág. 354.  &#8220;&#8230; <em>e llegando sobre Capia, a la cruçijada&#8230; &#8220;(</em>Véase Tapia. Tania)</p>
<p><strong>Egilus</strong>, (1475). En Barakaldo. L.G.S. Las Bienandanzas e Fortunas. Ed. Angel Rodríguez Herrero. Tomo IV. Pag. 122, 123. <em>&#8220;que pobló en Egilus, cavo Soloeta&#8230; &#8220;. &#8220;Que pobló en Egilus, que pobló en Mesperuça&#8221;. (</em>Véase Gilus. Soleta. Soloeta)</p>
<p><strong>Escauriça</strong> lugar (1476). En Barakaldo. L.G.S. &#8220;Las Bienandanzas e Fortunas&#8221;. Ed. A. Rodríguez Herrero. Pág. 356.</p>
<p><strong>Gilus</strong>, (1475). En <a href="http://barakaldo.l.g.s.las/">Barakaldo. L.G.S. Las</a> Bienandanzas e Fortunas. Ed. Angel Rodríguez Herrero. Tomo II. Pag. 392. &#8220;<em>&#8230;pobló en Soleta de Gilus, que es entre Trapaga e Retuerto&#8230; (  )&#8230; de alli de Gilus suçedio otro que pobló en Mesperuça de Varacaldo&#8230;&#8221;.</em></p>
<p><strong>Landaburu</strong>, lugar (1476). En Barakaldo. L.G.S. &#8220;Las Bienandanzas e Fortunas&#8221;. Ed. A. Rodríguez Herrero. Pág. 352. Barrio (1643). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.780/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 780</a> n°.2. Lugar (1643). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.legajo/">Barakaldo. A.F.B. Legajo</a> 2236, n° 45-65. Lugar (1651). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.1554/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 1554</a> n° 39-112. Solar (1647). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.le-.2236/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 2236</a> n&#8221; 45-65.</p>
<p><strong>Mesperuça</strong>, (1475). En <a href="http://barakaldo.l.g.s.las/">Barakaldo. L.G.S. Las</a> Bienandanzas e Fortunas. Ed. Angel Rodríguez Herrero. Tomo II. Pag. 392 &#8220;&#8230;pobló <em>en Mesperuça de Varacaldo&#8230;&#8221;.</em></p>
<p><strong>Retuerto, Nosedal de</strong>, lugar (1476). En Barakaldo. L.G.S. &#8220;Las Bienandanzas e Fortunas&#8221;. Ed. A. Rodríguez Herrero. Pág. 353.  &#8220;&#8230; <em>estando desafiados sobre entençiones en el Nosedal de Retuerto&#8230; &#8220;</em></p>
<p><strong>Río de Ulibiarr,</strong> (1463 &#8211; en copia de 1505) Aguirre Gandarias, Sabino, <em>&#8220;Lope García de Salazar&#8230; </em>&#8220;Bilbao 1994. Nota 22, <a href="http://xn--pg-mia.351.a.r.ch.v.sala/">pág. 351. A.R.CH.V. Sala</a> de Vizcaya. Leo. 671-3. &#8220;&#8230; d<em>e la Aya de Honton fasta el río de Ulibiarr e dende fasta la mar salada e así en la Olla de Portogalete como fuera d &#8216;ella&#8230;&#8221;. </em>En este documento se recoge la venta por parte de Juan Lopes de Leguizamon, nieto de Juan Lopes de Salazar de lo que parecen ser todas sus posibles propiedades en la Encartación heredadas del dicho Juan Lopes de Salazar. Parece por lo tanto que los <em>términos de la Aya de Honton fasta el río de Ulibiarr <sup>­</sup></em>podía ser una forma de acotar esos límites. Es inevitable, por otro lado, que el término <em>Río de Ulibiarr </em>no recuerde al río Lonbar de la fundación de Portugalete.<em> </em></p>
<p><strong>Soleta,</strong> (1475). En <a href="http://barakaldo.l.g.s.las/">Barakaldo. L.G.S. Las</a> Bienandanzas e Fortunas. Ed. Angel Rodríguez Herrero. Tomo II. Pag. 392. &#8220;<em>&#8230;pobló en Soleta de Gilus, que es entre Trapaga e Retuerto&#8230;&#8221;. (</em>Véase Gilus. Egilus. Soloeta)</p>
<p><strong>Soloer</strong>, (1475). En <a href="http://barakaldo.l.g.s.las/">Barakaldo. L.G.S. Las</a> Bienandanzas e Fortunas. Ed. Angel Rodríguez Herrero. Tomo IV. Pa g. 101. Cerca de Retuerto.</p>
<p><em> </em></p>
<p><em> </em></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Soloeta</strong>, (1475). En <a href="http://barakaldo.l.g.s.las/">Barakaldo. L.G.S. Las</a> Bienandanzas e Fortunas. Ed. Angel Rodríguez Herrero. Tomo IV. Pag. 122 &#8220;&#8230;un <em>cavallero de los godos, que pobló en Egilus, cavo Soloeta&#8230;&#8221; (</em>Véase Gilus. Egilus. Soleta)</p>
<p><strong>Susúnaga</strong>, (1475). En <a href="http://barakaldo.l.g.s.las/">Barakaldo. L.G.S. Las</a> Bienandanzas e Fortunas. Ed. Angel Rodríguez Herrero. Tomo IV. Pag. 123. Heredad (1720). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.lea.246-10.heredad/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 246-10. Heredad</a> de pan sembrar que llaman de Susúnaga. Barrio (1724). En Barakaldo. A.F.B. Leg. 1888, n° 3. Lugar (1618). En <a href="http://barakaldo.a.f.b.leg.1378/">Barakaldo. A.F.B. Leg. 1378</a> n° 15. Solar (1597). En Barakaldo. A.H.P.B. Leg. 3103. (Véase Sesunaga).</p>
<p><strong>Tania</strong>, lugar (1476). En Barakaldo. L.G.S. &#8220;Las Bienandanzas e Fortunas&#8221;. Ed. A. Rodríguez Herrero. Pág. 354. &#8220;&#8230; <em>ençima de sobre Tania&#8230; &#8221; </em>(Véase Tapia. Capia)</p>
<p><strong>Trapaga</strong>, (1471) &#8220;Las Bienandanzas e Fortunas&#8221; Ed. Angel Rodríguez Herrero. Bilbao 1984. Libro II, pág. 392. &#8220;&#8230; <em>pobló en</em> <em>Soleta de Gilus, que es entre Trapaga e Retuerto&#8230; &#8220;</em></p>
<p><strong>Urdudogieta</strong>, (1475). <a href="http://barakaldo.l.g.s.las/">Barakaldo. L.G.S. Las</a> Bienandanzas e Fortunas. Ed. Angel Rodríguez Herrero. Tomo IV. Pag. 121. (Véase Urdandeguieta).</p>
<p>Gregorio Bañales</p>
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		<title>Los duendecillos de la tejera (Leyenda)</title>
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		<pubDate>Thu, 21 May 2009 20:50:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Cuentan que hace muchos años, allí donde comenzaba el ascenso a Peñas Blancas, término que fue del barrio barakaldés de Bituritxa, y que hoy pertenece al barrio de Cruces, hubo una fábrica de cerámica a la que dieron en llamar la Tejera de Cruces. Junto a ésta se asentaba el caserío de Peru Aguirre, donde [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/tejera.jpg" class="floatbox" rev="group:1052 caption:`tejera`"><img class="alignright size-medium wp-image-1053" title="tejera" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/tejera-300x188.jpg" alt="tejera" width="300" height="188" /></a>Cuentan que hace muchos años, allí donde comenzaba el ascenso a Peñas Blancas, término que fue del barrio barakaldés de Bituritxa, y que hoy pertenece al barrio de Cruces, hubo una fábrica de cerámica a la que dieron en llamar la Tejera de Cruces. Junto a ésta se asentaba el caserío de Peru Aguirre, donde residían muy felices él, su mujer Maruja y su hija Maite.</p>
<p>El corpulento y bonachón aldeano era el encargado de todos los trabajos más fuertes de la casa, entre los que destacaban el amasijo del barro y moldeado del mismo para la formación de ladrillos y tejas que, posteriormente, se cocían en el horno de la tejera. La inquieta y bien plantada Maruja atendía las cosas de la casa y el ganado, así como el acarreo de leña, que previamente había cortado Peru. Maite era la reina de la casa, querida y adorada por sus padres. Su belleza deslumbraba y su sencillez cautivaba a todos cuantos la trataban. Tanto encanto femenino traspasó los límites barakaldeses y pronto fueron apareciendo los pretendientes casaderos.</p>
<p>Las envidias de las mozas y de sus propias madres pronto dejaron ver sus malas artes y no dudaron en decir que era posesa del Diablo, y que como lamia estaba defendida por duendecillos y amiguillos que habitaban en las grietas rocosas del monte Apuko. Todos estos cuentos de las alcahuetas vecinas dieron lugar a comparaciones sobre la belleza que no ofrecía dudas, pero que no querían reconocer. Cierto día ya de regreso, después de haber oído la Santa Misa en el Convento de Mercedarios de Burceña, las comadres comentaban:</p>
<p>- Pues no es para tanto la hija del tejero &#8211; dijo Casiana la de Mexperusa &#8211; mi hija no desmerece en nada junto a esa &#8220;ladrillera&#8221;.</p>
<p>- Andá, pues algunas la comparan con la Virgen &#8211; opinó la despeluchada Jacinta, la de Bengolea, a la vez que con la toquilla se secaba las legañas.</p>
<p>- Pues no la tenemos mala -terció la bigotuda Gervasia -como si nosotras hubiésemos sido feas en nuestros buenos tiempos.</p>
<p>- No tienes razón Gerva -razonó Maxi la de Telletxe- estarías mejor callada ya que Manolo el cabrero se casó contigo porque era miope y no te vio bien la cara, que si no aún estarías soltera.</p>
<p>No le sentó bien la observación que le hiciera su vecina, pero como todo lo que tenía de fea lo tenía de prudente callando cerró el comentario. Todos estos sucedidos y otras ocurrencias eran el comentario de todos los conjuntados barrios que componían la Anteiglesia de San Vicente de Barakaldo, sin que faltaran los consabidos disparates de envidia que hacían presa sobre la virtuosa Maite, la linda muchacha que al caminar mecía su larga y morena trenza de pelo, pareciendo ser la niña buena de los cuentos de hadas.</p>
<p>Fueron transcurriendo los días sin grandes prisas y los &#8220;moscones&#8221; seguían merodeando la tejera para rondar a la guapa zagala. Pero sólo Josetxu Zubileta de Irauregui pareció ser el capricho de la vergonzosa Maite, y tanto Peru como Maruja dieron el visto bueno para que el joven pudiera visitar y rondar a su hija.</p>
<p>La alegría del matrimonio fue inmensa cuando vieron que su hija ya casadera hacía cuentas para el día de su boda, pero estos alborozos pronto se vieron empañados por el temor. Alguien merodeaba en la nocturnidad y ese alguien no era una persona normal. Era algo sobrenatural, y por más que lo intentaron nunca pudieron ver a nadie. Pese a ponerle algunas trampas, éstas permanecían intactas al amanecer.</p>
<p>Un atardecer de densa niebla apareció, delante del portalón de la casa, la silueta de un aldeano de finos modales. Majestuosamente se quitó su rancio sombrero al tiempo que sus pálidos dedos hacían sonar la aldaba de hierro forjado.</p>
<p>- ¿Quién llama? -preguntó Maruja a la vez que corría el pasador de la puerta.</p>
<p>- Un caminante -respondió el desconocido-. Señora, le puedo asegurar que soy un tratante de ganado que se ha perdido y no consigo encontrar el camino de carros y senderos que conozco.</p>
<p>- Pase usted, señor -invitó la señora de la casa a la vez que le ofrecía un rústico banco de madera para sentarse-. Es cosa rara que se haya perdido pues el camino principal se encuentra a escasas varas de nuestra casa, y él conduce hasta Burceña o Retuerto.</p>
<p>- Puede que tenga razón, pero con esta niebla que se ha echado no es fácil caminar­ contestó el forastero.</p>
<p>- Es muy raro este fenómeno -terció la bella Maite, que acababa de colocarse junto a su madre-. Es una niebla muy espesa, pero el suelo está completamente seco.</p>
<p>- Sí que es verdad -dijo la madre mirando de arriba a abajo la silueta del bien parecido, pero sospechoso tratante-. Es raro&#8230; muy raro -murmuró más que dijo.</p>
<p>El fino porte y el comportamiento del forastero no pasaron desapercibidos en la mente de la guapa Maitetxu, ya que no perdía un solo movimiento del apuesto galán. Éste a su vez miraba constantemente con el rabillo del ojo, sin perder detalle de la madre y de la hija.</p>
<p>- ¿Viene usted de muy lejos? -preguntó la chica.</p>
<p>- Sí por cierto. Vivo muy lejos de aquí. Allá en la falda del monte Gorbea tengo mis propiedades, y ahora que tengo frente a mí tanta belleza pienso que hora es de que vaya pensando en casarme, si no hay impedimento para que la pretenda, señorita.</p>
<p>- Ha llegado usted tarde. Tengo novio y nos casaremos pronto, si Dios quiere, ya que cuento con el permiso de mis padres.</p>
<p>El forastero acusó el nombre de Dios, pero con cinismo continuó la conversación con mucho desparpajo.</p>
<p>- Mi fortuna es fabulosa y nos podremos arreglar. Por mi parte puedo asegurar que soy perseverante y consigo todo cuanto deseo, y la verdad es que ya no es sólo su cuerpo lo que pido sino también su alma. Ya haré yo que su novio desista en sus visitas.</p>
<p>dijo:</p>
<p>Una vez dichas estas palabras cogió el pestillo de la puerta y con sonrisa velada</p>
<p>- Hasta pronto bella Maitetxu, volveré a buscarte.</p>
<p>Poco tiempo después apareció en el umbral de la casa el padre de la joven preguntando:</p>
<p>- ¿Qué pretendía ese hombre? ¿Es que ha ocurrido algo malo?</p>
<p>- No, aita. Es que ese hombre me ha pedido que me case con él, pero a mí no me gusta. Sí que es apuesto, pero tiene cara de demonio.</p>
<p>Apenas si terminó de dar su opinión, cuando una fuerte humareda con olor a azufre quemado dejó un mal respirar en el ambiente sin que pudieran interpretar el porqué del extraño fenómeno. Más tarde Maite contó a su novio todo lo ocurrido, quien no prestó gran importancia a los hechos. Sabía bien que su novia nunca le dejaría por nada ni por nadie, y menos tratándose de un desconocido con pretensiones de rico hacendado.</p>
<p>- No debes preocuparte querida &#8211; la consoló el mozo de Irauregui -. Tú y yo nos queremos y nos casaremos aún cuando el mismo Diablo pretenda meter las narices en nuestras vidas.</p>
<p>Una vez más, al mentar al Diablo, surgió una nube cuya fetidez desorientó a la pareja.</p>
<p>- Querida Maite, yo no soy muy creyente en brujerías, pero no estará de más que mañana mismo nos vayamos a la iglesia de San Pedro Zariquete de Zalla, donde dicen que con el agua bendita se ahuyentan todas estas arpías. Después nos iremos a Bilbao y una vez en la Basílica, nos prometeremos ante la Amatxu de Begoña fidelidad eterna. Luego nos casaremos cuanto antes.</p>
<p>- Tengo miedo. Todo esto me inspira temor y creo que no debes marcharte y dejarme sola. Quédate con nosotros esta noche -rogó la joven.</p>
<p>- Eso no puede ser. Mis padres no saben donde estoy y se disgustarían si no regreso a mi casa. Te prometo que mañana de madrugada estaré aquí para irnos a Zalla.</p>
<p>Pasaron no más de ocho días con cierta tensión nerviosa familiar, cuando el sospechoso y elegante aldeano apareció una vez más ante la puerta del caserío y dirigió su hipócrita sonrisa hacia la muchacha, a la vez que daba las buenas tardes.</p>
<p>- No tan buenas para nosotros que le detestamos -amenazó el tejero-. No nos es grata su persona, así que váyase y esperamos no volverle a ver más por estos lares. Si lo que busca o pretende es a mi hija, olvídese de ella puesto que ya está prometida ante Dios y la Virgen de Begoña.</p>
<p>Nuevamente surgió el desagradable olor a azufre, y de los pies del potentado aldeano emanó una nube de humo con lo que se formó la repugnante silueta de un ser vestido de negro, cuyo afilado bigote y perilla así como sus largos cuernos no dejaban lugar a dudas de que era el mismo Diablo en persona.</p>
<p>- ¡Sí, soy yo! ¡El mismo Demonio en persona! -señaló amenazante-. Y os aseguro que Maite jamás hallará la felicidad deseada. En cuanto a la tejera nunca conseguiréis la terminación de los adobes.</p>
<p>Dichas estas palabras, y tras fuerte tronar, la satánica figura desapareció para siempre.</p>
<p>Muy pronto se convenció Peru el tejero de que la profecía del Demonio no había sido ninguna bravata. Las tejas y ladrillos comenzaron a desmoronarse de un día para otro sin dar lugar a meterlas en el horno.</p>
<p>- Es raro que esto ocurra -se decía a sí mismo el bueno de Peru-. Cuando hiela sí que es corriente que suceda, pero en este tiempo de verano no se concibe.</p>
<p>Una vez más pensó en el Diablo y vaya si acertó con su pensamiento. ¡Era la ruin venganza de un ser despreciable, del mismísimo Satán! Peru no quiso hacer comentarios sobre lo ocurrido. Pensó que por un tiempo acompañaría a su mujer a cortar leña y almacenarla junto al horno de la tejera. A fin de cuentas no vendría mal para pasar el invierno sin tener que subir al monte con tiempo frío o nevando.</p>
<p>En aquellos lejanos años no era difícil conseguir leña, ya que el monte estaba cerca y abundaban los bortales y argomas, así como los castaños, las hayas y los robles. En pocos días el matrimonio consiguió hacer una buena pila de leña, pero una vez más el Diablo o la mala suerte hizo que ardiera en pompa todo el acopio de leña, así como el tejado de la fábrica de la tejera. Las familias del entorno, solidarias con la familia de Peru, le ayudaron a reconstruir el tejado. El incendio se consideró casual, por lo que éste no quiso hacer comentarios sobre las visitas del Demonio para no alarmar a la vecindad.</p>
<p>A la vista de tantos fracasos y decepciones, acordaron que cuando se casaran Maite y Josetxu fueran todos a vivir a Irauregui para evitar males mayores. La idea era buena y el novio aceptó de buen grado la insinuación de vivir junto a sus suegros, a la vez que estar más cerca de su propia familia. La víspera de la boda, y una vez realizados todos los preparativos para la ceremonia, los novios decidieron darse un paseo por las cercanías de la tejera, ya que ello suponía un sedante después del ajetreo de los días pasados.</p>
<p>Retornaban ya a la casa de Maite cuando ocurrió un extraño fenómeno atmosférico. Anocheció repentinamente, y los rayos y truenos se dejaron sentir sobre las cabezas de la pareja de novios. Fue entonces cuando uno de los endemoniados rayos clavó su eléctrico estilete en los cuerpos jadeantes de los dos jóvenes sin dejar rastro de sus fulminados cuerpos. La gente supuso que quedaron perdidos en el profundo cráter que ahondó en la tierra el rayo letal.</p>
<p>Cuenta una vieja leyenda que los duendecillos de la tejera, los fieles amiguillos de Maitetxu, taparon el profundo pozo donde, pocos días después, brotó una gran mata de azahar cuyas blancas y olorosas flores simbolizaron la pureza. Dijeron y contaron que de aquel frondoso arbusto se cortaron los más hermosos ramos de azahar que las desposadas barakaldesas portaban entre sus manos en el día de bodas en la Iglesia de San Vicente de Barakaldo.</p>
<p>Carlos Ibáñez</p>
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		<title>La Parroquia de Lutxana</title>
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		<pubDate>Sun, 17 May 2009 07:44:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[Religiosidad]]></category>
		<category><![CDATA[Ballester]]></category>
		<category><![CDATA[Iglesia]]></category>
		<category><![CDATA[Lutxana]]></category>
		<category><![CDATA[Vitoria]]></category>

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		<description><![CDATA[I. La primera iglesia de Luchana Hasta la edificación de la ermita de El Buen Pastor en Vitoricha, Luchana pertenecía a la parroquia de San Vicente, aunque, por la mayor proximidad, los fieles solían acudir para las celebra­ciones religiosas a la iglesia de Nuestra Señora de la Natividad de Burceña; lo que no carecía de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/luchana-3.jpg" class="floatbox" rev="group:1041 caption:`luchana-3`"><img class="alignright size-medium wp-image-1042" title="luchana-3" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/luchana-3-300x223.jpg" alt="luchana-3" width="300" height="223" /></a>I. La primera iglesia de Luchana</strong></p>
<p>Hasta la edificación de la ermita de El Buen Pastor en Vitoricha, Luchana pertenecía a la parroquia de San Vicente, aunque, por la mayor proximidad, los fieles solían acudir para las celebra­ciones religiosas a la iglesia de Nuestra Señora de la Natividad de Burceña; lo que no carecía de dificultades, por mucho que fuera el fervor de los católicos luchanatarras. Fue por eso que, en diciembre de 1919, los vecinos de Lutxana se dirigieron al Iltmo. Sr. Obispo de Vitoria, solicitando permiso para iniciar una suscripción con el fin de levantar una capilla en terrenos del barrio. Este escrito, que copiamos a continuación, fue acompañado de 1293 firmas, lo que representa un alto porcentaje de vecinos, si se tiene en cuenta que en aquel entonces los habitantes de Luchana eran unos 3.500 con niños/as.</p>
<p><em>ILUSTRISIMO SEÑOR:</em></p>
<p><em>Los infrascritos, vecinos del barrio de Luchana, anteiglesia de Baracaldo a V.S.L. con todo respeto exponen:</em></p>
<p><em>Que la mencionada vecindad, que en la actualidad habitan más de dos mil personas, se halla excesivamente apartada de toda iglesia siéndoles por lo mismo en sumo grado molesto cumplir sus devociones y deberes religiosos con la frecuencia y comodidad deseables, y dando esto lugar, a que por carencia de instrucción sólidamente cristiana, existan en ella uniones ¡licitas, niños sin Bautismo, y a que algunos de los bautizados concurran a las escuelas laicas o se entreguen a la inmoralidad y al robo; por todo lo cual, a VS.L.</em></p>
<p><em>SUPLICAN: encarecidamente tenga a bien autorizar a los abajo firmantes para abrir una suscripción y levantar una capilla en el citado barrio, para cuyo objeto se cuenta ya con terreno ade­cuado.</em></p>
<p><em>Gracia que fundadamente esperan obtener de la solicitud paternal de V.S.L. cuya vida guarde Dios muchos años. Luchana (Baracaldo), 2-XII-1919</em></p>
<p>La respuesta del Obispado de Vitoria se demoró más de la cuenta, pero no la constancia de los feligre­ses de Luchana que, el 11 de octubre de 1921, por mediación del párroco de San Vicente, remitían al Sr. Obispo de Vitoria el proyecto de la futura iglesia, di­señado por el arquitecto Ismael Gorostiza, vecino del barrio:</p>
<p><em>Iltmo Sr.</em></p>
<p><em>El suscrito Cura Ecónomo de la parroquia de San Vicente Mártir de Baracaldo, tiene el ho­nor de exponer a S.L Rvdma.:</em></p>
<p><em>Que habiéndose constituido una junta con el beneplácito y aprobación de S.I. al objeto de reca­bar fondos para la construcción de una capilla en Luchana, jurisdicción de esta parroquia, el arqui­tecto Sr. Gorostiza presentó a la misma el proyec­to que se adjunta, con el fin de que hiciera las observaciones que creyere pertinentes. En la reu­nión que al efecto se celebró hubo disparidad de criterio en cuanto a las dimensiones de la iglesia proyectada, opinando alguno de los presentes que debiera darse más anchura, sacrificando si era necesario la longitud. El referido Sr. Arquitecto que a su vez es Vocal-Tesorero de la Junta alegó que no podía en manera alguna acceder a lo que se pedía por cuanto la modificación solicitada cede­ría en detrimento de la belleza estética del conjun­to, a cuya réplica asintió la mayoría de los concu­rrentes&#8230;.</em></p>
<p><em>Iltmo. Sr. Ignacio Belaustegui</em></p>
<p>En este escrito se dejaba en manos del Sr. Obispo la última palabra sobre las dimensiones de la futura iglesia, y se le acompañó del siguiente</p>
<p>PROYECTO DE CONSTRUCCION DE UNA CAPILLA EN EL BARRIO DE LUCHANA-VITURICHA, JURISDICCION DE BARACALDO</p>
<p><em>Es bien patente la necesidad de dotar de una capilla al barrio de Luchana donde el crecimiento de vecindario ha sido rápido y a no dudarlo ha de ir en aumento a juzgar por las nuevas industrias que se van estableciendo. Pero aparte de esta consideración existe la más importante del aislamiento en que vive esta barriada en el aspecto religioso.</em></p>
<p><em>El punto donde se trata de emplazar la nueva capilla dista de la iglesia de la Parroquia (de San Vicente) 1.860 mts.; de la capilla de Altos Hornos 1.760 mts.; de la de los Padres Salesianos 1.600 mts.; de la de Retuerto 1.870 mts.; y por fin de la de Burceña 1.540 mts.; cuyas distancias son medidas por los caminos de acceso mas cortos; y bien se manifiesta que los vecinos que habitan el barrio de Luchana si han de cumplir con los deberes más indispensables de cristianos han de acudir a cualquie­ra de los puntos antecitados recorriendo distancias excesivas y molestas (sobre todo en invierno); </em><em>pues si bien nada es excesivo ni molesto tratándose de amar a Dios, no obstante predispone al abandono en los feligreses cuya fe no está arraigada.</em></p>
<p><em>La Junta constituida con el objeto de arbitrar recursos y de llevar a efecto la construcción y administración de las obras, cree llegado el momento de decidirse a la ejecución de las mismas, después de haber dilucidado la cuestión del terreno y contando con los primeros donativos.</em></p>
<p><em>EMPLAZAMIENTO.- El terreno donde se piensa emplazar la Capilla es céntrico con respecto a lo diseminado del barrio y reparte bastante equitativamente a todo el vecindario.</em></p>
<p><em>Sobre una superficie de 10.044 pies cuadrados, libres de edificación pueden perfectamente esta­blecerse todos los servicios y anexos de la Capilla, quedando aun un trozo de terreno para necesida­des posteriores, si así lo juzga conveniente la Junta.</em></p>
<p><em>CONSTRUCCION- Ocupa la parte construida 4.373,50 pies cuadrados y cuya distribución se indica en el plano.</em></p>
<p><em>Un pórtico orientado al Sur, aislará la capilla de la calle y servirá de espera a los fieles.</em></p>
<p><em>La capilla, colocada en la parte N. E. y próxima al presbiterio, tiene su entrada independiente desde la calle y su comunicación directa con el altar y púlpito.</em></p>
<p><em>La capacidad de la capilla se ha tenido en cuenta el aumento probable del vecindario, calculado para 800 feligreses que pueden permanecer cómodamente sentados.</em></p>
<p>El escrito continúa especificando los materiales a utilizar de la construcción, cuyo presupuesto total ascendía a 77.128,89 pesetas.</p>
<p>Mientras se realizaban las obras de la iglesia, en julio de 1925, los vecinos de Luchana volvieron a dirigirse al Sr. Obispo de Vitoria solicitando el envío de un sacerdote para el barrio:</p>
<p><em>Luchana (Baracaldo) 1<sup>°</sup> de Julio de 1925 Al Excmo. e Ilmo. Señor Obispo de Vitoria Fray Zacarías</em></p>
<p><em>Excelentísimo e Ilmo. Señor:</em></p>
<p><em>Pasaron ya veinticinco años desde que se tra­tó de construir una Capilla en este desgraciado barrio, sentimos las consecuencias que trae consigo el alejamiento de la Casa del Señor y el no oír con frecuencia la palabra divina.</em></p>
<p><em>Hoy, Excmo. Señor, contando Luchana con 3500 almas y menos creyentes que en otro tiempo, también se deja sentir mucho más, la necesidad de un sacerdote celoso y activo, entre nosotros.</em></p>
<p><em>Ancianos, que por la distancia (3 kilóme­tros), no pueden concurrir al Santo Sacrificio de la Misa, Matrimonios ilícitos, niños sin bautismo, jóvenes deshonradas, viudas abandonadas y va­rios adultos que han fallecido sin poder recibir los Santos Sacramentos, hombres sin fe y opuestos a la conducta cristiana, etc.; todo esto en un barrio completamente abandonado en servicio espiritual, como diría nuestro Párroco en una solicitud, ésto, Excmo. Señor y muy amado Padre, rasga el cora­zón del alma que conoce al Corazón Sagrado.</em></p>
<p><em> </em></p>
<p>Planos de las fachadas principal y lateral, y de sección y de planta de la capilla del Buen Pastor, realizados por Ismael Gorostiza. Año 1921. A destacar la torre del campanario y el pórtico, que no se llegaron a construir.</p>
<p><em> </em></p>
<p><em>Así nos dirigimos, el año 1.920 con aprobación de nuestro amado Arcipreste y Señor Párroco, a vuestro digno predecesor el entonces, Excmo Sr. Obispo de Vitoria, Don Leopoldo Eijo y Garay. La respuesta, de Buen Pastor y verdadero Padre, dió aliento y valor a las almas buenas, y después de buen número de contradicciones con la ayuda de Dios, hoy tenemos una modesta Capilla, con su altar y ornamentos, vasos sagrados, y otros pormenores viejos que en breve pondremos en lista a la disposición de Vuestra Excelencia, aunque desde ahora de Vuestra Excelencia es la Capilla y cuanto esperamos colocar en ella.</em></p>
<p><em>La imagen del Buen Pastor, que, como patrón del barrio, se ha de colocar en el Altar, estará terminada para el IS de Agosto; con 1.850 ptas. que tiene esta Capilla, mas 1.000 ptas. sub­vencionadas por este Ayuntamiento aunque han recurrido 3 Señores Concejales en contra; contamos poner el confesionario, bancos, armario en la Sacristía y alguna minuciosidad; todo necesario para abrir la Capilla al culto público. Estará todo preparado para el 1<sup>°</sup> de Septiembre.</em></p>
<p><em>Estamos dispuestos a gestionar cerca de varias Entidades y algunos pudientes, para ayudar al Sacerdote a que viva con decencia; que seguramente corresponderán con algo.</em></p>
<p><em>Con la gracia de Dios trabajaremos para que nada le falte en lo material, y El solo se ocupe de las Almas y de su Capilla.</em></p>
<p><em>Suplicamos a Vuestra Excelencia se interese por nosotros, y nos extienda una autorización para recaudar en favor del Sacerdote que nos ha de conducir.</em></p>
<p><em>Y solicitando Vuestra bendición paternal, quedamos sumisos y obedientes hijos.</em></p>
<p>Al de pocos días un grupo de vecinos volvió a dirigirse al Sr. Obispo con nuevos detalles sobre los preparativos llevados a cabo para la recepción del futuro sacerdote:</p>
<p><em>+ </em>Viva Jesús</p>
<p><em>Luchana (Baracaldo) 28 de Julio de 1925</em></p>
<p><em>Al Excmo. e Ilmo. Sr. Doctor Fray Zacarías, Obispo de Vitoria.</em></p>
<p><em>Excmo. e Ilmo. Señor:</em></p>
<p><em>Los obreros y señoras recibidos en audiencia por V E. L, el día 28 de Junio, en el palacio de Indauchu, con objeto de activar las gestiones necesarias para tener, cuanto antes, un Capellán en la </em><em>nueva Capilla de Luchana (Baracaldo), en cumplimiento de los deseos manifestados por V. E. L, venimos a comunicar lo siguiente: 1.<sup>°</sup> Que uno de los vecinos del Barrio, dice que: Por qué no hemos de tener en Luchana un sacerdote, en la forma que lo tienen los demás barrios de Baracaldo; sin que el vecindario tenga que intervenir para su mantenimiento. 2.° Que las señoras que suscriben, han recaudado, entre sus amistades mil pesetas, para ayuda de la Capellanía o donativo destinado por V E. para nuestro Capellán. 3.<sup>°</sup> Que dichas señoras han dispuesto una hermosa habitación, amueblada, en casa de un honra­do matrimonio sin hijos, muy cerca de la Capilla, donde el Sacerdote tendrá todo lo necesario mediante 4 pesetas o 5&#8242;S0, diarias, según su necesidad. (Si a él le conviene). 4.<sup>°</sup> Suplicamos a V E. L, por el bien de la paz y de las almas, que nos envíe, cuanto antes, al Capellán piadoso, prudente y celoso, sin ideas políticas, para contrarrestar y destruir las impresiones malignas del Barrio, y para que él mismo pueda arreglar los últimos detalles para la bendición de la Capilla, persuadidos de que, de este modo, cesarán las murmuraciones y se trabajará con mayor fruto. 5.<sup>°</sup> Convencido un padre, por vecinos del Barrio, permite que se administre el Santo Bautismo a una niña de unos nueve años. Deseamos esta buena disposición del padre, para instruir y bautizar a la niña.</em></p>
<p><em>A todo ésto nos anima el vivo interés manifestado por V. E. L, para socorrer las grandes necesidades de éstos vuestros hijos que piden vuestra bendición paternal.»</em></p>
<p>Por fin, el 27-10-1925 se procedió a la inauguración de la iglesia, cuya Copia del acta de la inauguración de la aneja de Luchana-Baracaldo trascribimos a continuación:</p>
<p><em>En Baracaldo a ventisiete de septiembre de mil novecientos veinticinco, tuvo lugar la solemne inauguración de la nueva aneja de la parroquia de San Vicente Mártir en Luchana, costeada por suscripción pública, que se celebró en la siguiente forma:</em></p>
<p><em>La víspera, el Sr. Cura Ecónomo de la citada parroquia, acompañado de varios Sacerdotes e individuos de la Junta, procedió a la bendición de la iglesia, autorizado al efecto por el Excmo. y Revdmo. Sr. Obispo.</em></p>
<p><em>A las diez de la mañana de hoy, se han reunido en la mencionada parroquia los fieles con el objeto de acompañar al Santísimo Sacramento hasta la nueva iglesia, conducido bajo palio, y con asistencia del Ayuntamiento de la localidad en Corporación, Adoradores nocturnos, Jueves Eu­carísticos, Banda infantil de los Antiguos Alum­nos Salesianos y numeroso público, ha dado co­mienzo la Santa Misa, celebrada por el coadjutor D. Fabián Isasi, y en la que ha predicado el Sr. Cura Ecónomo de San Vicente, explicando la sig­nificación e importancia del templo. Terminó el acto con un Te Deum en acción de gracias. A con­tinuación, se ha reunido la junta en la sacristía de la nueva Iglesia, dando cuenta el indicado Sr. Cu­ra a una carta del Excmo. y Revdmo. Sr. Obispo en la que manifestaba su sentimiento de no poder asistir al acto por compromisos ineludibles contraídos anteriormente y bendiciendo a todos. Muy gratas han sido para la Junta las manifestaciones de nuestro amadísimo Prelado, acordándose expedir un telegrama dando cuenta del acto y expresan­do nuestro profundo agradecimiento e inquebrantable adhesión.</em></p>
<p><em>Con lo cual se dio por terminado el acto del cual se levanta la presente acta, que firman los presentes a la reunión.= Ignacio Belaustegui=Fabián de Isasi=M. Escudero=Manuel de Solaeche­=Magdaleno de Escobal=Melquiades de Aranaga=Manuel Sánchez= Tomás de Undabarrena= Mateo García=lgnacio Martínez=lsmael Gorostiza- Arquitecto= Cosme Gorostiza=Julio Larrea.</em></p>
<p><em> </em></p>
<p>Fachada principal. Edificación religiosa de tipo popular de carácter neorrománico. Al fondo, las escuelas y, tras atravesar las vías de la <em>Luchana Mining, </em>la ladera de Rontegi. Marzo de 1943. Dibujo de J. M.a Etxenagusia.</p>
<p>En el año 1938 hubo un intento de ampliar la iglesia que se iba quedando demasiado pequeña para los feligreses de Luchana, según consta en el informe redactado por el Arquitecto Ricardo Bas­tida:</p>
<p><em>Esta Yglesia, de construcción moderna, tiene terrenos propios que la circundan. Su ampliación es </em>fácil <em>de hacer, derribando el ábside, y prolongando la nave unos doce o quince metros. El coste de esta obra puede calcularse en unas SETENTA Y CINCO MIL PESETAS.</em></p>
<p><em>Además, convendría construir junta a la Yglesia un edificio para Catequesis, etc.</em></p>
<p><em>El autor del proyecto de Yglesia y director de su construcción, es el Arquitecto Municipal de Baracaldo, D. Ismael Gorostiza.</em></p>
<p><em>Bilbao, diciembre de 1938.</em></p>
<p><em> </em></p>
<p><strong>II. La segunda iglesia de Luchana</strong></p>
<p>Apenas habían pasado 15 años desde la cons­trucción del edificio de la iglesia, cuando la cons­trucción de SEFANITRO, S.A., en los terrenos inmediatos a la ladera de Rontegi, va a originar el derribo de la ermita de Luchana y su sustitución por una nueva iglesia, de cuyo proyecto se hizo cargo el arquitecto don Ricardo Bastida.</p>
<p>Tan grande fue la emoción que embargó a tan prestigioso arquitecto por el encargo de la nueva iglesia que por la noche (del miércoles 25 de abril de 1943) no durmió. 109</p>
<p><em>Ni un momento pude conciliar el sueño. Acostado, la pasé íntegramente en vela, trazando en mi mente las líneas fundamentales del proyecto: la Iglesia, con fachada a la Plaza, y su eje</em><em> </em><em>perpendicular a ella; a la derecha, hacia «El Buen</em><em> </em><em>Pastor», la Sacristía y la casa Cural; a </em>la <em>izquier­da, por «Andicollano», la Catequesis y el Salón Parroquial. Esto, en cuanto a la planta. Respecto al alzado, debe ser sobrio, severo y atrayente a la vez: sin riqueza, pero con dignidad.  Estilo, el de la Edad Media, simplificado. </em><em>Mate­</em><em>riales al exterior, ladrillo visto y algunos elemen­tos en piedra. Interiormente, respeto absoluto a la Liturgia; unción religiosa. Durante unas horas en vela, y en la presencia de Dios, quedó esbozada la Iglesia.</em></p>
<p><em>Con esta preparación, con este espíritu, con este Dios-Arquitecto dentro, no hay dificultades posibles, basta dejarse llevar; y ese primer día, quedó resuelta por completo, y de una vez, la planta del piso bajo, tal como figura en los planos adjuntos.</em></p>
<p><em>La Iglesia, es de tres naves: la central, de trece metros de anchura; las dos laterales, de cuatro metros cada una. En la fachada, avanza un cuerpo que acusa la nave central, y contiene el Pórtico, y las cancelas de ingreso. A uno y otro lado, correspondiendo con ambas naves laterales, el Baptisterio, y la Capilla del Santo Cristo.</em></p>
<p><em>El ancho de la iglesia es pues de veintiún metros: su fondo útil, a contar del Pórtico, es de veintiséis metros, hasta el Presbiterio; éste, amplio, contiene el Altar Mayor, y otros dos menores, a uno y otro lado; que, justamente con los situados en los testeros de las naves laterales, hacen un total de cinco Altares frontales, visibles para los fieles desde todos los puntos del interior de la iglesia, y dispuestos en forma tal que durante el Sacrificio, y para evitar toda distracción, ninguno de los celebrantes vea al otro. Como se desprende del examen de la planta, ésta resulta tan libre de obstáculos, que puede perfectamente calificarse, con razón, de panóptica. &#8230;He elegido el estilo Románico, por parecerme más religioso que el del Renacimiento (a través del cual se trasluce el paganismo); y muchísimo más bello que el estilo Moderno, carente de fervor, como expresión de una sociedad que en su mayor parte lo ha perdido.</em></p>
<p>El 1.° de mayo de 1943, sábado, se reunieron, en Begoña (Bilbao), el Ilmo. Sr. Dn. Francisco Javier de Lauzirica, Obispo de Vitoria, D. Pablo Guezala, Párroco de San Vicente, Don José Mª Llaneza, Alcalde de Baracaldo y el arquitecto Don Ricardo Bastida, a revisar el proyecto de la iglesia. El Sr. Obispo sugiere algunas modificaciones en el batisterio («Trate Vd. en adelante siempre el batisterio, como si fuera otro Sagrario; por el bautismo entramos en la Iglesia&#8230;»); el Párroco hizo algunas indicaciones respecto a la parte funcional del nuevo Templo.</p>
<p><em>Y, el formidable Alcalde, Sr. Llaneza -que no se para en barras, ni aún en presencia del Prelado- ­cogió fuertemente, con ambas manos, mi torre de la nueva Iglesia, y, arrancándola de cuajo, desde los cimientos a la Cruz, los trasladó, del lado izquierdo, en que estaba, al derecho de la fachada, para que sea el índice de «El Buen Pastor», que marca el Camino a su rebaño, señalando el cielo.</em></p>
<p><em>En resumen: Aprobación entusiasta y completa del plan general y de cada uno de sus cuatro componentes, con ligerísimas modificaciones de detalle.»</em></p>
<p>El proyecto inicial era muy ambicioso, pues constaba además del Templo, de un edificio para catequesis, otro para casa cural y servicios parroquiales y un salón de actos. El presupuesto de la construcción de la Iglesia ascendía a 1.331.775,35 pesetas y el del resto de los edificios a 1.355.009,48 pesetas. Al final, sólo se pudo construir el templo y el salón de actos, éste en una situación bastante precaria.</p>
<p>Por fin, el 29-6-1946 se inauguró el templo parroquial de «El Buen Pastor» en Luchana-Baracald­o, según consta en el Boletín Oficial del Obispado de Vitoria:</p>
<p><em>INAUGURACION DEL TEMPLO PARROQUIAL DEL BUEN PASTOR EN LUCHANA &#8211; BARACALDO.- (Junio, 22).- A las seis de la tarde, con asistencia del Subsecretario de Industria, Sr. Morello, director general del Instituto Nacional de la Vivienda, Sr. Mayo, todas las Autoridades y muchísimo gentío, es bendecido por nuestro Reverendisimo Prelado, revestido de pontifical, este nuevo templo parroquial, obra del arquitecto Sr.Bastida. Se ha seguido escrupulosamente en la construcción todo cuanto hoy se recomienda en esta clase de arquitectura religiosa. Al final de la ceremonia pronunció su S. E. Rvdma. una sentidísima plática. Dijo que tenía el corazón embargado por una gran emoción y recordó cómo se ha conseguido la erección de la nueva iglesia del Buen Pastor. Hace ahora &#8211; dijo &#8211; exactamente dos años de la bendición de la primera piedra y, en ese intervalo de tiempo, ha sido levantada. Y esto se ha conseguido merced a la generosidad y el sacrificio de to­dos. No quiero relatar los nombres de cuantos han intervenido en esta meritísima obra, contribu­yendo con sus aportaciones y con sus esfuerzos para que sea una magnífica realidad. Porque aquí os veo a todos. Y, precisamente aquellos que están en el anónimo en la aportación de su concurso, son a los que concedo mayores méritos. Pero no puedo silenciar la valiosísima ayuda del Estado y de la Sefanitro y del pueblo de Baracaldo tan dig­namente representado por su Corporación, aquí presente, que ha demostrado, además de ser pue­blo trabajador por excelencia, tener un corazón bueno y generoso. A todos os da las gracias vues­tro Prelado. »</em></p>
<p><em> </em></p>
<p>Nave principal. Altar mayor; a la izquierda, el de la Inmacula­da; a la derecha, el de San Agustín. En la naves laterales, a la izquierda, el de San José, a la derecha, del Sagrado Corazón.</p>
<p>También en las actas de Ayuntamiento de Baracaldo se recogió la noticia de la inauguración de la nueva iglesia de Luchana:</p>
<p>Al fondo, el coro; en el piso de abajo, a la derecha, el baptisterio y a la izquierda, la imagen de la Piedad; a ambos lados, los con­fesionarios.</p>
<p><em> </em></p>
<p><em>PARROQUIA DEL BUEN PASTOR.­ Construido el nuevo templo en sustitución de una capilla edificada hace unos veinte años y que, además de resultar insuficiente para el servicio espiritual de aquel populoso barrio, ha sido preciso derribar para dar lugar a las construcciones de la nueva empresa Sefanitro, esta Parroquia está lla­mada a ver duplicado su censo de población en fecha muy cercana, debido al establecimiento dentro de su demarcación de la factoría de la cita­da empresa, a la construcción de 120 viviendas protegidas, ya próxima, y a que, dada la configu­ración y situación del barrio, serán muchas las edificaciones particulares. Dentro de sus límites se hallan, entre otras, además de la citada factoría de la Sefanitro, la fábrica de la Sociedad Española de la Dinamita, la Sociedad Bilbaina de Maderas y Alquitranes y la Aprometal.</em></p>
<p><strong>III.- Erección de la parroquia</strong></p>
<p>La nueva iglesia de Luchana seguía dependiendo de la parroquia de San Vicente, hasta que el ,15 de septiembre de 1946, el Sr. Cura Ecónomo de la parroquia de San Vicente Mártir, D. Pablo Guezala se dirige al Sr. Obispo de la Diócesis de Vitoria D. Carmelo Ballester, solicitando la erección de cuatro nuevas parroquias en Barakaldo.</p>
<p><em>Exmo. Y Rvdmo. Sr. Obispo</em></p>
<p><em>Exposición del Rvdo. Párroco de San Vicente Mártir, de Baracaldo, dirigida al Excelentísimo y Rvdmo. Sr. Obispo de Vitoria solicitando la erección de cuatro nuevas parroquias dentro de su terri­torio.</em></p>
<p><em>Al Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo D. Carmelo Ballester Nieto, Obispo de la diócesis de Vitoria.</em></p>
<p><em>Excmo. Sr:</em></p>
<p><em>El que suscribe Cura Ecónomo de la Parroquia de San Vicente Mártir, de Baracaldo, provincia de Vizcaya, obispado de Vitoria.</em></p>
<p><em>A. V. E. con el más profundo respeto tiene el honor de exponer:</em></p>
<p><em>Que Baracaldo en su crecimiento poblacional solamente tuvo en cuenta los problemas materia­les, resolviendo con acierto los industriales, comerciales, etc., centralizando todos los servicios econó­micos v sociales y bien puede complementarse lo anteriormente dicho, trasladándolos todos al centro de la población donde se halla enclavado el Ayuntamiento desde el año 1892.</em></p>
<p><em>Se prescindió del problema religioso tan de actualidad siempre, para una población de esta importancia y especial configuración debido a la clase obrera en su mayoría.</em></p>
<p><em>Este fundamental problema en su aspecto material ha sido estudiado a fondo y apreciado del mejor modo posible (salvo mejor parecer) por la Autoridad eclesiástica y civil local bajo la dirección y aprobación del Excmo. Señor Obispo de le Diócesis de Vitoria dando por resultado la construcción del magnífico templo parroquial de San José situado en el centro de la población.</em></p>
<p><em>De igual modo y con especial predilección y estimable dotación de cuarenta mil pts., ha patrocinado este Ayuntamiento la         construcción que, con la primera y principal aportación de la Sefanitro, dio comienzo la Nueva Iglesia de Luchana ya próxima a </em>su <em>terminación.</em></p>
<p><em>A la necesidad material de templo, ha permanecido unida por el mismo espacio de tiempo la necesidad espiritual de sacerdotes celosos que rigiesen los destinos divinos de tantas almas, exigiendo tanto la constitución geográfica como el incremento de la población, no solo mayor número de sacerdotes sino también la división de esta inmensa parroquia en cinco distintas, o sea:</em></p>
<p><em>PARROQUIA DE SAN VICENTE MARTIR, PARROQUIA DE SAN JOSE, en Desierto, PARROQUIA DEL SAGRADO CORAZON DE JESUS, en Retuerto, PARROQUIA DEL BUEN PASTOR, en Luchana, PARROQUIA DE LA NATIVIDAD DE NUESTRA SEÑORA, en Burceña.</em></p>
<p><em>La dotación sacerdotal mínima en consecuencia con la población sería: CUATRO para la Matriz, SEIS para la de San José, y TRES para cada una de las restantes.</em></p>
<p><em>Lo referente a las viviendas de los Señores Sacerdotes se halla en periodo de próxima resolución por el Instituto Nacional de la Vivienda, con el beneplácito de V. E.</em></p>
<p><em> </em></p>
<p>Fachada principal. Dibujo de J.M.<sup>a</sup> Echenagusia.</p>
<p><em> </em></p>
<p><em>A. V E. humildemente suplica, se digne aceptar la citada proposición divisoria de Parroquias, siempre que lo creyese acertado o conveniente, a cuyos fines se hayan ya en avance los estudios que oportunamente se presentarán a V. E., por si merecieran su superior aprobación.</em></p>
<p><em>Gracia que espera obtener de la reconocida bondad de V E. cuya vida guarde Dios muchos años para bien de la Santa Iglesia.</em></p>
<p><em>Baracaldo, 18 de Setiembre de 1946. Fiesta de Nuestra Señora del Buen Suceso.</em></p>
<p><em>B. S. A. P. EXCMO. SEÑOR:</em></p>
<p><em>EL CURA ECONOMO</em></p>
<p><em>Firmado: Pablo Guezala</em></p>
<p>El 27 de octubre de 1946, fiesta de Cristo Rey, se recibe la carta pastoral del Sr. Obispo de Vitoria aprobando la erección de las cuatro parroquias de Barakaldo.</p>
<p><em>Carta Pastoral del Excmo. y Rvdmo. Sr. Carmelo Ballester Nieto, Obispo de Vitoria, dirigida a los fieles de la muy noble y muy leal Anteiglesia de Baracaldo sobre la erección de cuatro nuevas parroquias en la de San Vicente Mártir, de Baracaldo.</em></p>
<p><em>Mis muy queridos baracaldeses:</em></p>
<p><em>Siento una muy honda alegría al tomar la pluma para comunicarme con vosotros, siendome muy grato el poder deciros, que deseaba ardientemente que llegara esta ocasión, para poderos dar una prueba pública del afecto muy especial que os profeso.</em></p>
<p><em>Desde que tuve la dicha de conoceros, me di perfectamente cuenta del magnífico espíritu que a vosotros os anima, lleno todo él de entusiasmo, amor al trabajo y generosidad.</em></p>
<p><em>Si nos referimos al aumento general experimentado por la población de Baracaldo en los últimos setenta años, veremos que casi en su totalidad, ha recaído, dicho aumento sobre la Parroquia San Vicente, como lo demuestran las cifras que siguen:</em></p>
<p><em> año      1877,   censo total de Baracaldo,      4.360</em></p>
<p><em> 1887,                                                  8.032;</em></p>
<p><em> 1897,                                                  13.300;</em></p>
<p><em> 1900,                                                  15.013;</em></p>
<p><em> 1910,                                                  19.240;</em></p>
<p><em> 1920,                                                  27.404;</em></p>
<p><em> 1930,                                                  34.009;</em></p>
<p><em> 1940,                                                  36.335;</em></p>
<p><em> 1946,                                                  37.451.</em></p>
<p><em> </em></p>
<p><em>Este extraordinario crecimiento de la Muy Noble y Muy Leal Anteiglesia de Baracaldo empieza a manifestarse a raíz de haberse establecido en las marismas del río Nervión y del río Galindo, en d año 1.854, la fábrica de Nuestra Señora del Carmen, que en el año 1.882 se denominó Altos Hornos y Fábrica de Hierro y Acero de Bilbao, trasformada en 1.902 en la potente industria que hoy se llama Altos Hornos de Vizcaya, creadora principal del progreso material de Baracaldo, pues a su calor se establecieron innúmeras industrias de todas clases, siendo también autora de importantes obras culturales y religiosas, que han contribuido a paliar algún tanto la gravedad del problema espiritual, aumentada constantemente por el incesante incremento de la población, consecuencia lógica del establecimiento en Baracaldo de tan poderosa industria y de las demás creadas a su sombra. Pero el progresivo crecimiento de la población de la Anteiglesia y el rápido ritmo con que se había procurado resolver los problemas de índole material, no fue acompañado por el aumento de templos que atendieran a las necesidades de las almas, cada día más numerosas.</em></p>
<p><em>De donde dos aspectos, de características igualmente graves, ofrecía este problema, incesante­mente agudizado como queda dicho: El de la escasez e insuficiencia de templos, que por su número y capacidad pudieran satisfacer las necesidades del culto, siempre creciente y el de las dificultades e incomodidad para la vida cristiana y actos parroquiales de la mayoría de la población, motivados por la distancia a que está situado el único templo parroquial existente. La solución definitiva en el primer aspecto, sólo podía lograrse con la erección de nuevos templos parroquiales, que por su amplitud, tanto en el casco de la Anteiglesia como en los barrios, dieran acogida a todos los baracaldeses deseosos de beber en las puras fuentes de la fe. Gracias a Dios, ya se está muy cerca de llegar a esta solución, con los nuevos templos de San José y del Buen Pastor, terminados e inaugurados: el primero en el centro de Baracaldo, no muy lejos del sitio donde desde 1.891 se halla enclavado el Ayuntamiento y el segundo en el barrio de Luchana; con un tercero, el del Sagrado Corazón de Jesús, en el barrio de Retuerto, próximo a terminarse, construido entera­mente a expensas de D. José María Garay; y con el de la Natividad de Nuestra Señora, que se proyecta erigir en Burceña. Con entusiasmo hago mios en este momento los sentimientos de agradeci­miento que el Rvdo. Párroco de San Vicente, en su exposición pidiendo la división parroquial, tributa, al tratar de los nuevos templos, al pueblo de Baracaldo, al Ayuntamiento y particularmente a su Alcalde, a D. José María Garay, y a las grandes empresas de la ciudad.</em></p>
<p><em>Pero para resolver el segundo se imponía una nueva división parroquial, que tuviese en cuenta las distancias, el continuo aumento del número de habitantes de la demarcación urbana y que hiciere más fácil, a la vez que más intensa, la vida parroquial de los católicos baracaldeses.</em></p>
<p><em> </em></p>
<p><em> </em></p>
<p><em>Esta división parroquial ya es un hecho. Hemos firmado el correspondiente Decreto en el día de hoy, 27 de Octubre, fiesta de Cristo Rey.</em></p>
<p><em>De la Parroquia de SAN VICENTE MARTIR, que ostentará en adelante el título de Matriz y que, lo más pronto posible, en el momento propicio, elevaremos a la categoría de Término, hemos desmembrado el terreno suficiente para construir cuatro nuevas Parroquias que tendrán por títulos:</em></p>
<p><em>el de SAN JOSE, en el barrio del Desierto</em></p>
<p><em>el del BUEN PASTOR, en el barrio de Luchana</em></p>
<p><em>el del SAGRADO CORAZON, en el barrio de Retuerto</em></p>
<p><em>el de la NATIVIDAD DE NUESTRA SEÑORA, en el barrio de Burceña.</em></p>
<p><em>Eclesiásticamente, el término Municipal de Baracaldo queda en adelante organizado de la si­guiente manera:</em></p>
<table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td width="300"><em>San Vicente Mártir</em></td>
<td colspan="2" width="168"><em>9.282 habitantes</em></td>
</tr>
<tr>
<td width="300"><em>San José (Desierto)</em></td>
<td width="102"><em>14.282</em></td>
<td width="66"><em>»</em></td>
</tr>
<tr>
<td width="300"><em>Buen Pastor (Luchana)</em></td>
<td width="102"><em>4.595</em></td>
<td width="66"><em>»</em></td>
</tr>
<tr>
<td width="300"><em>Natividad de Nuestra Señora (Burceña)</em></td>
<td width="102"><em>3.130</em></td>
<td width="66"><em>»</em></td>
</tr>
<tr>
<td width="300"><em>Sagrado Corazón de Jesús (Retuerto)</em></td>
<td width="102"><em>2.821</em></td>
<td width="66"><em>»</em></td>
</tr>
<tr>
<td width="300"><em>San Bartolomé (Alonsotegui)</em></td>
<td width="102"><em>2.534</em></td>
<td width="66"><em>»</em></td>
</tr>
<tr>
<td width="300"><em>San Roque (El Regato)</em></td>
<td width="102"><em>812</em></td>
<td width="66"><em>»</em></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><em>Hay que tener en cuenta que en las cinco primeras Parroquias, el crecimiento de habitantes es y será, por lo menos durante varios años, acelerado, debido a las nuevas industrias que se organizan constantemente dentro del territorio de las mismas.</em></p>
<p><em>No ocurre así con las dos últimas, sobre todo con la del Regato, separadas de Baracaldo y entre sí por una distancia de varios kilómetros.</em></p>
<p><em>Mis queridos baracaldeses: Que el Señor os anime y conforte vuestro espíritu. Que la nueva división parroquial de la Muy Noble y Muy Leal Anteiglesia de Baracaldo, organizada para atender con el mayor esmero a vuestras almas, os abrace cada vez mas a la Cruz redentora y haga de vosotros cristianos fervorosos, cumplidores exactos de los preceptos de nuestra sacrosanta Religión.</em></p>
<p><em>Y en prenda del especial afecto que os profeso, os bendigo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.</em></p>
<p><em>Vitoria, 27 de Octubre de 1946. Fiesta de Cristo Rey.</em></p>
<p><em>+ CARMELO, OBISPO DE VITORIA. Por mandato de S. E. Rvdma. FRANCISCO J. CORRALES, Canciller &#8211; Secretario</em></p>
<p><em> </em></p>
<p>Esta Carta Pastoral del sr. Obispo venía acompañada del DECRETO DE ERECCIÓN Y DEMARCACIÓN DE CUATRO NUEVAS PARROQUIAS EN LA DE SAN VICENTE MÁRTIR, DE BARAKALDO.</p>
<p><em>En la ciudad de Vitoria, </em>a 7 <em>de Octubre de mil novecientos</em> <em>cuarenta y seis NOS, EL SR. D. CARMELO BA­LLESTER NIETO, por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica, Obispo de Vitoria, habiendo visto este expediente</em> <em>de división de la Parroquia de San Vicente Mártir de la</em> <em>Anteiglesia de Baracaldo, para erigir junto a ella y dentro</em><strong> </strong><em>de los límites de su actual jurisdicción cuatro nuevas Parroquias a saber: la de SAN JOSE, en el barrio del Desierto, la del SAGRADO CORAZON, en el de Retuerto, la del BUEN PASTOR, en el </em>de <em>Luchana y la de la NATIVIDAD DE NUESTRA SEÑORA, en el de Burceña.</em></p>
<p><em>DECLARAMOS, que con vigencia a partir del día treinta y uno de Diciembre del presente año de ml novecientos cuarenta y seis, y reservándonos la forma de dar cumplimiento a lo preceptuado en el Canon 1.500, en relación con los Cánones 1.427 y 1.428 del Código de Derecho Canónico, previa valoración equitativa de bienes y deudas, que en su día aprobaremos en orden a la división que proceda; debemos dividir y dividimos el territorio de la actual Parroquia de San Vicente Mártir, de Baracaldo, erigiendo</em><strong><em> </em></strong><em>con el territorio desmembrado nuevas Parroquias, según detalle que a continuación consignados.</em><strong><em> </em></strong></p>
<p><em>B) Parroquia del BUEN PASTOR, con templo propio, situado en el barrio de Luchana y un territorio parroquial cuyos límites son los siguientes: Confina al Norte con los límites de la Parroquia de San José, descritos ya anteriormente, a saber: línea recta que va por la calle, hoy sin trazar, de la Alameda de Landaburu, trozo del ferrocarril de Luchana-Mining, línea recta que atraviesa el monte Róntegui</em><strong> </strong><em>junto al Depósito de Aguas hasta la carretera de Bilbao a Portugalete y líneas de los cargado­res de la Compañía Franco Belga hasta el Nervión. Al Sur, con parte de los límites de las parroquias de Retuerto y otra parte de los límites de la Parroquia de Burceña, que son los siguientes: en relación </em>con <em>la Parroquia de Retuerto, desde un punto de la carretera de Landaburu a Retuerto sigue en línea recta de ciento veinte metros hasta el camino de Ansio, sigue este camino en ciento veintiséis metros hasta la línea férrea de Luchana-Mining y la Orconera a la que atraviesa; sigue hasta el grupo de Casa Baratas, llamado El Hogar Futuro, alto de Llano; baja a la carretera de Bilbao a Portugalete hasta el kilometro seis, ochocientos metros y continúa por el borde de la fábrica de Alquitranes hasta el río Cadagua. Confina al Este esta Parroquia con el río Nervión y una parte del Cadagua y al Oeste con la carretera de Landaburu a Retuerto, que las separa de San Vicente Mártir, la matriz, correspondiendo a la nueva Parroquia los números impares de esta carretera.</em></p>
<p><em>Esta Parroquia del BUEN PASTOR se clasificara como de Ascenso, corresponden, según la estadística oficial del Ayuntamiento de Baracaldo, a su territorio cuatro mil quinientos noventa y </em><em>cinco habitantes y estará el personal a su servicio compuesto de Cura Párroco y tres Coadjutores, con la asignación parroquial que en el presupuesto figura para servidores de Parroquias de esta Categoría y las obvenciones de Estola y pie de Altar y demás derechos que le correspondan. La asignación para el culto será de ochocientas veinticinco pesetas.</em></p>
<p><em>Así lo decreto </em>y <em>firma S. E. Rvdma. el Obispo de la Diócesis de Vitoria de que yo el Canciller Secretario, certifico.</em></p>
<p><em>CARMELO, OBISPO DE VITORIA</em></p>
<p><em>Firmado el 27 de Octubre de 1.946, Fiesta de Cristo Rey.</em></p>
<p><em>Por mandato de S. E. Rvdma. FRANCISCO J. CORRALES,</em></p>
<p><em>También me hice cargo de vuestras necesidades espirituales; admiré todo lo que para resolverlas habían emprendido en vuestro nombre, vuestro dignísimo Alcalde y vuestro celoso Párroco; com­prendí, además, que un pueblo integrado en su mayoría por personas de condición humilde y de la clase media, pero que, sin embargo, en menos de cuatro años, construye tres magníficas y amplias iglesias, preparándose al presente para edificar una cuarta, merece ser presentado a la Diócesis&#8230; como un verdadero modelo desde el punto de vista religioso, de desprendimiento y de constancia y que debe ser considerado por todo Obispo como motivo para él de gran consuelo en Dios Nuestro Señor.</em></p>
<p><em>En Baracaldo aparte de la Parroquia de San Roque, en el barrio del Regato, con 812 almas, y la de San Bartolomé, en la que fue anteiglesia de Alonsotegui, con 2334, hoy anexionada al Munici­pio baracaldés, no ha existido mas que la Parroquia de San Vicente Mártir, situada en un extremo y cuya feligresía, a partir del año 1.697, fecha más antigua a que se contraen sus archivos, ha aumenta­do desde 2.000 almas hasta 34.645, con que cuenta en la actualidad.</em></p>
<p><em>Canciller &#8211; Secretario.</em></p>
<p>Hay que señalar que durante muchos años los locales de la iglesia de Luchana sirvieron de cobijo a múltiples actividades de nuestro barrio. Puestos a destacar las más importantes, citaremos: al Grupo de Danzas Vascas Amaya, al Coro, a la Comisión de Fiestas, y al amplio Cine Parroquial.</p>
<p>El 20 de octubre de 1971 se erigió en Baracaldo la Parroquia de nuestra Señora de la Esperanza «en territorio desmembrado de las Parroquias de San Vicente Mártir, San José y El Buen Pastor de Luchana», con lo cual el territorio de ésta última quedó <em>comprendido dentro de un polígono formado por una línea imaginaria que: al Norte, va de Este a Oeste desde el puente de la Factoría Sefanitro, hasta la calle de la Florida, pasando por la Sefanitro, campo de deportes del Sporting Club de Lu­chana y la calle 18 de Julio.- Al oeste, por la calle de la Florida, perteneciente a la parroquia de </em><a href="http://ntra.sra.de/"><em>Ntra. Sra. de</em></a><em> La Esperanza, hasta el cruce con el ferrocarril de la Cía. Orconera.- Al Sur: la línea imaginaria va, de Oeste a Este, desde el cruce de la calle La Florida con el ferrocarril de la Cía. Orconera, hasta la fábrica de Explosivos, pasan­do por el final de Camino Andicollano, dejando la finca de Munoa y pasando por la calle del Car­men, perteneciente también a la parroquia de El Buen Pastor.- Al Este: limita con la Ría desde la altura de la fábrica de Explosivos (incluida), hasta la altura del puente de la Sefanitro sobre lacarretera de Bilbao a Santurce. </em></p>
<p><strong>IV. Tercera iglesia</strong></p>
<p>Con el paso de los años la bella iglesia de Ricardo Bastida fue perdiendo funcionalidad: de­masiado grande para el estilo de culto católico posconciliar que propugna un mayor acercamien­to entre todos los participantes en las ceremonias religiosas, demasiado fría en invierno y con fuer­tes gastos de mantenimiento. Se imponía, como en otros muchos lugares, una reconversión del edificio. Por eso en el año 1974 se procedió a su derribo y a su sustitución por otro mejor adaptado a las necesidades actuales. El nuevo templo, dise­ñado por el arquitecto Carmelo Garcés, se inauguró en octubre de 1981 con una misa presidida por don Juan María Lechosa, anterior sacerdote de Lutxana:</p>
<p>Edificio actual de la Iglesia del Buen Pastor, durante la construcción de la cruz de hierro que la preside. Año 1981.­</p>
<p>Tomado de &#8220;Lutxana&#8221;</p>
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		<title>Romerías en Barakaldo</title>
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		<pubDate>Sat, 16 May 2009 07:53:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Raro será el pueblo que no celebre sus Fiestas Patronales, y Bara­kaldo no podía ser una excepción. La Virgen del Carmen y San Vicente son sus Patrones. Pero Barakaldo es un pueblo compuesto por lugares que reciben el nombre de barrios y éstos también tienen su correspondiente Santo Patrón. Y es precisamente de ellos de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/el-carmen-3.jpg" class="floatbox" rev="group:1045 caption:`el-carmen-3`"><img class="alignright size-medium wp-image-1047" title="el-carmen-3" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/el-carmen-3-300x224.jpg" alt="el-carmen-3" width="300" height="224" /></a>Raro será el pueblo que no celebre sus Fiestas Patronales, y Bara­kaldo no podía ser una excepción. La Virgen del Carmen y San Vicente son sus Patrones.</p>
<p>Pero Barakaldo es un pueblo compuesto por lugares que reciben el nombre de barrios y éstos también tienen su correspondiente Santo Patrón. Y es precisamente de ellos de quienes quiero contar su tradición y origen.</p>
<p><strong>1.- Romería de San Vicente (22 de Enero)</strong></p>
<p>La Romería de San Vicente bien pudiera ser la más antigua de todas cuantas se celebran en Barakaldo, por lo que debemos suponer que data del año 1340, fecha de la construcción de la iglesia. San Vicente Mártir fue nombrado oficialmente Patrón de Barakaldo el año 1643, por lo que tam­bién cabe suponer que fuera a partir de este año cuando se fijaron las bases de la futura romería.</p>
<p>Debemos pensar que estas fiestas serían de buen comer y, después, de bailar al son del txistu o la dulzaina, actos que se sucedían después de la Santa Misa, a los que se invitaba a los parientes de otros barrios.</p>
<p>No estará de más recordar cierto hecho ocurrido entre dos aldeanos. Cierto día, durante las fiestas de El Regato, un nativo se escondía para no invitar a un pariente de San Vicente, quien tuvo que regresar a comer a su casa. Pasaron los meses y llegó la romería de &#8220;Sanvi&#8221; y, claro, el &#8220;regatero&#8221; se acercó al pariente muy solícito y dicharachero diciendo: &#8220;Oye, Patxi, en San Roque no te vi&#8221;. Ni corto ni perezoso, el aldeano de San Vicente le contestó: &#8220;Yo a ti sí&#8221;.</p>
<p>Las fiestas de San Vicente, allá por los años de 1940, eran muy locales y, aparte de lo que amasaban los nativos en sus propias casas, el festejo consistía en bailar al son de las notas que lanzaban las Bandas Municipales de Música y los Txistularis. Después, sobre las 9 de la noche se bajaban en<strong> </strong>biribilketa hasta Karranzairu. Bueno será decir que no se ponían txoznas, barracas ni tiovivios.</p>
<p>Puede que extrañe tanta tristeza en unas fiestas, pero entonces estaba prohibido cantar y pobre de aquel que infringiera la norma, porque podía recibir algún porrazo de los &#8220;chineles&#8221; e incluso ser multado.</p>
<p><strong>2.- Romería de Santa Águeda (5 de febrero)</strong></p>
<p>La ermita de Santa Águeda se asienta en un mediano altozano desde el que se domina el río Cadagua a su paso entre el barrio barakaldés y bilbaíno de Castrejana. El llamado &#8220;Puente del Diablo&#8221; salva ambas orillas.</p>
<p>Se supone que la ermita de la Santa italiana fue levantada sobre cimientos de una anterior y se la recuerda, desde siempre, como una casa albergue u hospedería para atender a los peregrinos romeros en su camino a Santiago. De hecho, es la única ermita que queda en pie dentro del territorio barakaldés. Aun cuando la fiesta de la Santa es el día 5 de febrero y acuden muchos romeros a la ermita ese día, es el domingo posterior cuando la gente acude en mayor número al lugar para oír allí la Santa Misa. Allí se dan cita las gentes de la Anteiglesia, así como de los barrios lindantes de Zorroza y Castrejana, atraídos por la notas del txistu que desde el amanecer ya se escucha en lo alto, donde se asienta la ermita de la Virgen y Mártir.</p>
<p>Esta festividad es, sin duda, lo mejor que nos ha quedado y la<sub> </sub>juventud se recrea con sus canciones y bailes sin que falte el ácido txakoli. La bajada del monte es siempre alegre y, en sus manos, los mozos y mozas llevan rosquillas ensartadas en ramos de laurel, así como ramas de algodonosas bolitas amarillas de los desgajados mimoseros que nos anuncian la  próxima primavera.</p>
<p><strong>3.- Romerías de Cruces (Segundo día de Pascua)</strong></p>
<p>Las romerías de Cruces se celebraban el segundo día de Pascua de Resurrección y Pascua de Pentecostés. Siempre coinciden en lunes y se repiten al domingo siguiente (no son de fecha fija).</p>
<p>Estas romerías fueron unas de las más famosas de Vizcaya y en ellas se daban cita las gentes de la zona minera, así como de otros lugares, in­cluyendo el mismo Bilbao. Las &#8220;modistillas&#8221; y &#8220;claveteras&#8221;, chicas guapas que, sin quererlo, eran la chispa que encendía las grandes peleas entre los hombres, que con cachabas y navajas pretendían ser admirados por las mo­zas romeras. Los mineros arandinos y gallegos fueron siempre los mayores protagonistas de aquellas batallas campales que a veces se organizaban.</p>
<p>Los bailes eran amenizados, antaño, por pianillos manubrios o por ciegos que, tras estrujar el fuelle de sus viejos acordeones, pasaban el pla­tillo o la boina para recoger la limosna, unas monedas de cobre que les ayudaban a subsistir.</p>
<p>Contaban los más antiguos de la localidad que entre el Hospital de Basurto y la Guardia Civil se repartían a los enfurecidos romeros y aún quedaban otros que daban con sus huesos en &#8220;chirona&#8221; bajo la tutela de los &#8220;chineles&#8221; de Recaredo.</p>
<p>Con el paso de los años la romería de Cruces pasó a ser una de tan­tas. Los bailes al son de la Banda de Música y txistularis, y las gentes pasa­ron a ser más pacíficas o quizá más temerosas ante las consecuencias. Es tos bailes, posteriores a los años de 1940 sólo fueron unas reuniones de chiquillos alegres que desconocían las secuelas que dejó la postguerra civil española.</p>
<p>Más tarde, esta romería fue tomando formas de negocio y los barra­queros proliferaron con sus variadas casetas de tiro o rifas, autos de cho­que y tiovivos de caballitos, así como algunas churrerías, que con sus potentes altavoces llamaban a los clientes, abuelitos cariñosos que se dejaban seducir por sus pequeños retoños viéndoles gozar en los Babbys de caballi­tos.</p>
<p><strong>4.- Romería de San Isidro Labrador (15 de Mayo)</strong></p>
<p>Esta antigua romería de Retuerto fue organizada por la Hermandad de Labradores y Ganaderos del barrio barakaldés. Los actos religiosos se ce­lebraban en la iglesia de San Ignacio. Los festejos populares, así como el bailoteo, se hacían en Bengolea.</p>
<p>Con estos detalles el lector podrá hacerse idea de la influencia que tuvo San Isidro en el entorno rural barakaldés.</p>
<p><strong>5.- Romería de San Juan (24 de Junio)</strong></p>
<p>Sin duda alguna el origen de esta romería del barrio barakaldés de Zaballa tiene tanta antigüedad como el mismo barrio. Debemos suponer que en él se organizaban fiestas en la intimidad, ya que en el año 1700 apenas si había en el barrio media docena de caseríos. Las celebraciones pudieron ser a base de una buena comida, regada con buen txakolí, y en ellas participa­ban parientes y amigos de otros barrios, tal como era costumbre en aque­llos tiempos.</p>
<p>No se tiene ninguna referencia de si hubo alguna ermita en el lugar, pero sí de que la calle de San Juan, así como la de San Antonio, están si­tuadas en el término de lo que fue la Heredad de Rágeta, también conocida por &#8220;la casa quemada&#8221; de Rágeta, que perteneció al Convento de Merceda­rios de Burceña.</p>
<p>Cabe suponer que cuando Raimundo Loizaga construyó varias casas en esta zona, allá por el año 1880, se acordara de ponerle el nombre de ca­lle San Juan, en honor al Santo, hecho que aconteció el año 1897. En ese mismo año se rotularon algunas calles que, hasta entonces, sólo se cono­cían por la numeración de los caseríos.</p>
<p>Zaballa fue el barrio más privilegiado, ya que en él se construyó el nuevo Ayuntamiento el año 1891, así como una hermosa plaza con su quiosco para la música. Por si esto fuera poco también tenía un frontón. Ésta fue la razón de que estas fiestas fueran bulliciosas. Allí se daban las mejores atracciones, las churrerías, los puestos de tiro con ballestas, los tiovivos y hasta una tómbola.</p>
<p>La tradición de estas fiestas comenzó a perderse a raíz de la Guerra Civil y desapareció cuando el entonces Alcalde, Sr. Llaneza, mandó cons­truir una iglesia bajo la advocación de San José, cuando lo más lógico hu­biera sido dedicársela a San Juan.</p>
<p><strong>6.- Romería del Carmen (16 de Julio)</strong></p>
<p>La Romería del Carmen no es la más antigua, pero sí la más popular por ser la Patrona de Barakaldo.</p>
<p>No sabemos cuándo tuvo su origen esta popular romería, pero debemos suponer que data de 1854, fecha en que los hermanos Ibarra instalaron en el barrio del Desierto una fábrica a la que llamaron &#8220;Fábrica de Nuestra Señora de El Carmen&#8221; que, con el paso de los años, se convertiría en Altos Hornos de Vizcaya.</p>
<p>Polémica fue esta romería, pues los sestaoarras alegaron que tenían preferencia, ya que con anterioridad celebraban esta fiesta en la llamada Campa del Carmen o de San Francisco, en el lugar denominado La Punta de San Nicolás, donde los Carmelitas se instalaron el año 1719 y, cómo no, también tuvieron su iglesia dedicada a la Virgen del Carmelo.</p>
<p>Poco a poco la romería de Sestao fue perdiendo popularidad debido a que Barakaldo era un lugar más cómodo para todos aquellos que llegaban de la Zona Minera y pueblos adyacentes. Ésta fue la razón de que los sestaotarras terminaran por no celebrarla.</p>
<p>Lo más importante en las romerías de antaño era el baile. Cuando caía la tarde se formaban corrillos sentados en la hierba y, en familia, se meren­daban buenas y suculentas cazuelas de caracoles o de bacalao. El vino se servía en botas y éstas corrían de mano en mano para libar el &#8220;tintorro&#8221;, refrescando así los resecos gaznates que se desgañitaban cantando al son de la guitarra. Después se bailaba al son de los &#8220;pianillos de manubrio&#8221; o bien de acordeones. No faltaban las barcas de madera que funcionaban a empu­jones, ni las casetas donde, pagando unas monedas de cobre, se podía ver a &#8220;La mujer barbuda&#8221;, &#8220;El crucificado Taimu&#8221; o algún otro espectáculo, co­mo aquel que se anunciaba: &#8220;Sólo para hombres&#8221;, y en su interior única­mente había unos picos y palas.</p>
<p>Tras la Guerra Civil Española las fiestas barakaldesas de Nuestra Se­ñora del Carmen siguieron siendo familiares, pero con un estilo más abierto y señorial. Las tómbolas eran el mayor acontecimiento debido a los sorteos de cazuelas y pucheros, así como el de un jamón, pieza preciada en aquellos tiempos. No faltaba el circo, tiovivos de cadenas y caballitos, así como algunos toboganes. También pudimos ver cina, barracas, novilladas, regatas de botes, cucaña y suelta de patos en el río Galindo.lo</p>
<p>Solían celebrarse verbenas, pero éstas sólo duraban hasta las 12 (le noche. El último día, como broche final, se celebraba una biribilketa desde la campa del Carmen hasta la Plaza de Abajo (Plaza de Desierto) y, tras Ia quema de una traca, la gente se iba a dormir. Pobre de aquel que pretendiera hacer la fiesta por su cuenta: terminaba en la perrera.</p>
<p><strong>7.- Romería de San Ignacio (31 de Julio)</strong></p>
<p>No se recuerda de cuándo data la devoción del barrio barakaldés de Retuerto por San Ignacio de Loyola, pero sí es cierto que hubo una vieja ermita en el barrio (aún puede verse parte de un muro) que fue restaurada el año 1885. Esta iglesia, que amenazaba ruina, fue derribada a raíz de cons­truirse la actual parroquia del Sagrado Corazón de Jesús.</p>
<p>La Santa Misa era el comienzo de las fiestas y el bailoteo al son de las Bandas de Música y Txistularis. El baile se celebraba en Bengolea, donde los romeros podían saciar su sed en la milenaria fuente de Amézaga.</p>
<p>Esta fiesta barakaldesa, al principio, fue una más en el costumbrismo del pueblo. La suculenta comida familiar se hacía con la invitación a todos los parientes de otros barrios.</p>
<p><strong>8.- Romería de San Roque (16 de Agosto)</strong></p>
<p>La festividad de San Roque, en El Regato, siempre estuvo conside­rada como la romería más familiar, debido a que antaño era costumbre desplazarse hasta este bello rincón barakaldés para celebrar la romería campestre. Los medios para llegar solían ser unos carros tirados por tracción animal, enjaezados con ramas verdes, en los que se portaban los baldes metálicos con comida. Los chiquillos disfrutaban de lo lindo. Los más humildes romeros hacían su transporte bien en carros con pequeñas ruedas de rodamientos metálicos a los que había que empujar o bien iban con bol­sas de mano. El caso era llegar para coger sitio junto a las laderas del monte, al borde del pequeño cauce del río Castaños.</p>
<p>El barrio barakaldés de El Regato celebra una de las más antiguas rome­rías populares y familiares de la Anteiglesia. Los alegres regateros acostum­bran a festejar a San Roque, San Roquillo y al perrillo, tres días de fiesta y jolgorio.</p>
<p>La antigüedad de estas fiestas data de siglos atrás, cuando la ermita del Santo tuvo su enclave en la subida a Tellitu, precisamente allí donde se asienta el chalet de Jesús Baró.</p>
<p>En El Regato, después de que los creyentes oían la Santa Misa, se comía y bebía para luego cantar y bailar al son de las guitarras y, si alguno se &#8220;cocía&#8221;, no le faltaba lugar donde dormir la &#8220;mona&#8221;. Al anochecer, con cánticos, las gentes regresaban a sus hogares.</p>
<p>Estas fiestas tan íntimas y familiares se fueron perdiendo tras la Guerra Civil Española. Puede que algunos se pregunten el por qué y nada más fácil de contestar, veamos: los que peinamos canas y que por desgracia fuimos fruto de la posguerra, conocimos el hambre y los racionamientos, en estas condiciones, la procesión iba por dentro. Si sirve de ejemplo, les diré que el pan se puso a la venta libre el año 1953, luego ¿quién podía pensar en ir de &#8220;jamada&#8221; a la romería?</p>
<p>En los años posteriores, San Roque volvió a tomar auge e incluso volvieron las &#8220;comilonas&#8221;, pero algo había cambiado y la juventud buscaba más los bailables de Portugalete.</p>
<p>El Regato y San Roque siguen siendo una buena y popular romería pero de distinta forma y manera. El Regato, ahora, es un lugar de <sub>.</sub>juerga continua, ya que allí se dan cita la mayoría de despedidas, comuniones bodas y bautizos. ¡Así es la vida!, y San Roque sigue estando en EL Regato, para que los &#8220;castas&#8221; barakaldeses puedan seguir celebrando a San Roque, &#8220;Sanrroquillo&#8221; y al &#8220;perrillo&#8221;.</p>
<p><strong>9.- Romería de San Bartolomé (24 de Agosto)</strong></p>
<p>La ermita de San Bartolomé estuvo situada en la falda de la colina que desde San Vicente se desliza hasta la ribera del río Galindo. Se ha dicho que la antigüedad de esta ermita era tanta o mayor que la primitiva de San Vicente, anterior a la actual parroquia.</p>
<p>Dicen y cuentan que en este bello paraje salpicado de caseríos sitos en la falda que se desliza hasta la vega de Zuloko, se asentó la ermita del<strong> </strong>santo y que bajo los frondosos robles y castaños de la cañada de Errekatxu se celebraba la simpática romería.</p>
<p>La ermita y lo poco que quedaba de sus centenarias paredes fueron derribadas en el año 1900. La imagen del santo pasó a la parroquia de San Vicente, finiquitando así la popular romería de San Bartolomé.</p>
<p><strong>10.- Romería de Burceña (8 de septiembre)</strong></p>
<p>La romería festeja la Natividad de Nuestra Señora y, según parece, se remonta al año 1384, estando unida al Convento de los Padres Mercedarios. Sobre aquellas antiquísimas costumbres no es fácil hacer un relato, por eso nos trasladaremos a los años de 1940, cuando la ermita -hoy Parroquia- presidía las fiestas que se celebraban en la pequeña y mal empedrada plazoleta.</p>
<p>La Banda Municipal de Música y Txistularis amenizaba los festejos a cuyos sones danzaban las jóvenes parejas, mientras que los chiquillos mariposeaban por los pocos puestos de chicherías que se instalaban, y los mayores. Mientras tanto, oteaban desde la carretera añorando aquellos tiempos pasados del barrio.</p>
<p><strong>11.- Romería del Rosario (Segundo domingo de Octubre)</strong></p>
<p>Sobre las fiestas de Barakaldo siempre se dijo que comenzaban con San Vicnete y terminaban con el Rosario. De esta romería nadie podrá decir que cayó en el olvido, ya que el callejero barakaldés la recoge como calle del Rosario y su recorrido no resulta tan alegre ni romero, ya que finaliza a la puerta del Cementerio.</p>
<p><strong>12.- Romería de Aranguren (8 de Diciembre)</strong></p>
<p>Hace muchos años, hubo una ermita dedicada a la Inmaculada Concepción en el desaparecido barrio de Aranguren. Actualmente este barrio, así como la fuente de Iguliz, reposan bajo las aguas del pantano de Gorostiza.</p>
<p>El poeta Antonio de Trueba nos cuenta en una de sus más bellas leyendas cómo cierto banderizo juró ante &#8220;La Cruz más Santa&#8221; de la ermita de la Inmaculada junto a la Casa Torre.</p>
<p>Sobre esta romería barakaldesa poco o nada puedo contarles, salvo  que llegué a conocer tal y como era la ermita, situada junto al serpeante camino que llegaba a El Regato.</p>
<p>Una vez más debemos suponer que esta romería sería, poco más o menos como las demás: la Santa Misa y después la danza y la buena comida.</p>
<p>Carlos Ibáñez</p>
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		<title>Barakaldo (patrimonio industrial)</title>
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		<pubDate>Mon, 11 May 2009 23:56:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
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		<description><![CDATA[1.- Ferrocarril del Regato El Ferrocarril partía de la desparecida Torre de Lutxana y tras cruzar el barrio, entraba por Retuerto en el valle del Regato. Desde Retuerto la caja del ferrocarril es perfectamente reconocible, con tramos en terraplén en Mengolea y Mesperuza. Después está parcialmente aprovechada por la carretera que hubo de construirse en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/el-carmen.jpg" class="floatbox" rev="group:1033 caption:`el-carmen`"><img class="alignright size-medium wp-image-1034" title="el-carmen" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/el-carmen-300x215.jpg" alt="el-carmen" width="300" height="215" /></a>1.- Ferrocarril del Regato</strong></p>
<p>El Ferrocarril partía de la desparecida Torre de Lutxana y tras cruzar el barrio, entraba por Retuerto en el valle del Regato.</p>
<p>Desde Retuerto la caja del ferrocarril es perfectamente reconocible, con tramos en terraplén en Mengolea y Mesperuza. Después está parcialmente aprovechada por la carretera que hubo de construirse en 1944 al quedar inundada la antigua con la construcción del embalse de Sefanitro.</p>
<p>Cerca de la estación de El Regato, cuyo edificio ha desaparecido recientemente, existen ruinas de puertos-cargaderos.</p>
<p>La prolongación de la línea hasta los montes del Cuadro presentó bastantes dificultades, puesto que había de salvar una distancia de 3.100 m. con una diferencia de nivel de 251 m. Esto obligó a establecer un plano inclinado entre la estación del Regato y la mina Juliana con dos secciones  diferenciadas que suman un total de 892m.. Parte del plano está ocupado en la actualidad por la carretera que da acceso al pantano de Oiola, tramo junto al que se encuentran dos cargaderos de caliza. Desde la cabeza del plano superior -fácil­mente reconocible- en Arnabal, partía el segundo tramo del ferrocarril que con una distan­cia de 2.745 m. llegaba hasta las minas Lejana. Manuelas y Pickuy en término de Ortuella. En esta zona se encuentran restos de planos, lavaderos, un horno de calcinación y balsas de decantación.</p>
<p><strong>2.- Cargadero y ferrocarril de Orconera </strong></p>
<p>Los cinco cargaderos de Orconera en Lutxana fueron inaugurados en 1877.</p>
<p>Eran estructuras palafíticas construidas con vigas y pilares de madera creosotada uni­dos en haces con pernos y cartelas metálicas. Se anclaban en estribos de sillares v en el fondo de la Ría. Disponían de dos pisos; el primero a 2,4 ó 5 m. según pleamar ó bajamar contaba con plataforma de madera inferior destinada al amarre de los buques al cargadero; el segundo nivel se situaba a una altura entre 8,6 y 11,2 m. sobre el nivel del mar y disponía de entarimado de madera que soportaba dos grupos de raíles sobre los que se desplazaban los vagones que descargaban directamente en las bodegas del barco.</p>
<p>En 1884 se realizan modificaciones en los cargaderos. Se prolongó el nivel superior mediante una plataforma móvil que girando alrededor de un eje horizontal se levantaba o bajaba como un puente levadizo valiéndose de una cadena enrollada en una polea de transmisión manual. La plataforma se bajaba para descargar los vagones, vertiendo éstos su contenido verticalmente dentro del barco mediante una tolva prolongada en un tubo teles­cópico, que podía acomodar su longitud a la altura de la marea v al nivel del mineral en la bodega. Cuando la carga finalizaba, la plataforma se levantaba para facilitar las maniobras del barco.</p>
<p>En los años veinte se llevaron a cabo nuevas modificaciones: dos de los cargaderos centrales se sustituyeron por uno nuevo dejando más separación entre ellos y permitiendo el acceso de buques con mayor eslora. A finales de la década se monta un cargadero de  estructura metálica.</p>
<p>Solamente uno de estos cargaderos existe actualmente. Aunque ha perdido la plataforma móvil, conserva el resto en bastante buen estado, incluidas sus poleas. Recientemente ha sido solicitada su incoacción de Bien de Interés Cultural.</p>
<p>Además del cargadero, en el mismo barrio de Lutxana se encuentran los antiguos talleres de reparación del ferrocarril, hoy día rehabilitados como Museo de la Técnica de Euskadi, así como cinco casas construidas en 1892 para los ingenieros de Orconera  que formaban parte de un extenso complejo con edificios de administración, zona deportiva, cine, &#8230; A la misma compañía perteneció la locomotora de vapor Espinal que se halla expuesta en la Escuela de Minas de Barakaldo, fue construida en 1887 por la empresa que Robert Stephenson tenía en Newcastle (Inglaterra).</p>
<p>La caja del ferrocarril circunvala en altura los barrios de Retuerto y Careaga en término de Barakaldo y los de Ugarte, Durañona y Zaballa en el Valle de Trápaga. En las inmediaciones de la estación intermedia, en el lugar conocido como Orconera (Ortuella) se reconocen restos de planos inclinados -el de la mina Carmen-, lavadero, depósitos e instalaciones más modernas, producto de la última época de explotación. En esta zona existen también algunas viviendas, restos de lo que fue el poblado minero de la compañía y una gran balsa de decantación.</p>
<p><strong>3.- Cargadero de Franco Belga (Réqueta)</strong></p>
<p>En 1886 se inauguraron los tres cargaderos de la Compañía <em>Franco Belga de las Minas </em>de Somorrostro. Originalmente los cargaderos disponían de una plataforma por donde se desplazaban las vagonetas antes y después de bascular sobre los barcos.</p>
<p>En 1914 se elaboró un proyecto más eficaz que se llevará a cabo diez años después. Consistía en un depósito con una capacidad de 70.000 Tn. y dividido en dos zonas con dos túneles por los que transcurrían sendas cintas transportadoras hasta trasbordadores localiza dos en los cargaderos 1 y 2. El depósito estaba alimentado por un tranvía aéreo que recogía el mineral previamente descargado por el ferrocarril sobre 4 tolvas.</p>
<p>En la actualidad sólo se conserva uno de los cargaderos, dos de las cuatro torretas de celosía de hormigón que soportaban la viga del tranvía sobre el depósito, así como parte de las tolvas.</p>
<p>El cargadero está formado por dos dados de hormigón y estructura arriostrada de madera y metálica que soporta cinta transportadora sin fin a 8 m. de altura y está conectada mediante otra cinta perpendicular a la base de una torreta de hormigón situada al pie del cargadero.</p>
<p>Al igual que el cargadero de <em>Orconera, </em>ha sido solicitada la incoacción de Bien de v:rw Cultural.</p>
<p>El trazado del ferrocarril de <em>Franco Belga </em>que abastecía a los cargaderos, atraviesa el casco urbano de Barakaldo constituyendo una barrera urbanística a la que ha debido supeditar eI plano urbano del municipio. Actualmente se están llevando a cabo obras para su remodelación como espacio de ocio público.</p>
<p><strong>4.- Oficinas</strong><strong> (A.H.V.)</strong></p>
<p>Edificio construido en 1911 dentro de un proyecto de ampliación de las primeras oficinas de la empresa, ya desaparecidas. A éstas se les añadió una altura y se construyó este edificio de nueva planta al cual se trasladaron el Salón de Juntas del Consejo de Administra­ción y otras dependencias del alto personal. Resultó un conjunto integrado por una decora­ción de gusto seccesionista. Fue obra de Manuel María Smith e Ibarra como también lo sería adosado de 7 pisos y planta de mariposa construido en 1946 que acoge actualmente las oficinas de A.H.V.</p>
<p><strong>5.- Naves del Blooming (A.H.V.)</strong></p>
<p>Formaron parte de un conjunto mucho más amplio, instalado en 1926 que integraba además una batería con cuatro convertidores <em>Bessemer.</em></p>
<p>Alojaron originalmente hornos de caldeo, un tren <em>Blooming </em>de la casa <em>Davv Brothers y </em>trenes de laminación de perfiles estructurales y carriles de la casa <em>Thyssen. </em>En los años cincuenta, dentro del plan general de remodelación de A.H.V., se incorporó un nuevo tren continuo y hornos de cámara en sustitución de los viejos hornos de caldeo. Trenes, hornos y convertidores<em> </em>fueron desmantelados en los años sesenta quedando los edificios como almacén de redondo y chatarra.</p>
<p>Desde un punto de vista arquitectónico, las naves representan el modelo más caracte­rístico de la sidero-metalurgia vizcaína. Construcciones diseñadas por los propios ingenieros de la empresa, con estructura descubierta de hierro laminado-roblonado que reticulan los entrepaños cerrados con ladrillo visto.</p>
<p>Arquitectura nada pretenciosa que no busca rendimiento de imagen en cuanto a la utilización de recursos ornamentales se refiere, evidentemente funcional, pensada como envoltorio de un espacio diáfano y neutro capaz de dar respuesta a necesidades diversas del proceso productivo.</p>
<p>Lamentablemente, mientras se escriben estas ideas se esta produciendo el derribo de las naves sin haberse tenido en cuenta las posibilidades técnicas de reutilización que sin duda posee el edilicio, ni su valor representativo como modelo arquitectónico característico de nuestro paisaje urbano: ubicado además en un lugar tan emblemático donde se instaló la<em> </em>primitiva fábrica de Nuestra Sra. del Carmen y los primeros hornos altos.</p>
<p><strong>6.- Edificio del grupo Ilgner (A.H.V.)</strong></p>
<p>Nve situada junto a las anteriores, de las que está separada por la carretera Bilbao-Santurtzi<em> </em>Se construyó en los mismos años para instalar la subcentral eléctrica que debía dar servicio a los trenes de laminación <em>Davy y Thyssen</em> suministrando y regulando sus necesidades de consumo eléctrico. Para ello dispuso de un grupo Ilgner de la casa Siemens-Schukert y otro grupo Ward Leonard.<em> </em></p>
<p>La nave es de estructura de hormigón con pilares de gran altura que verticalizan sus fachadas; estas se rematan con un frontón a dos aguas que confieren al edificio un aspecto de gran monumentalidad.</p>
<p>Su interior es de una gran riqueza decorativa, poco habitual en las construcciones de la siderurgia, con un zócalo de baldosa cerámica y terrazo con diferentes motivos.</p>
<p><strong>7.- El horno alto n° 5 de la Sociedad Echevarría (Santa Águeda)</strong></p>
<p>En estos momentos es el último alto horno de la antigua Sociedad Echevarría que aún queda por desguazar. Fue construido en 1949 con perfiles calculados para una producción máxima de 60 Tn. diarias de lingote de hierro.</p>
<p>El horno, ya sin uso, posee unas características que lo singularizan como el más idóneo para su utilización museográfica; sus dimensiones, pese a ser colosales, lo hacen uno de los más pequeños que existen actualmente en Europa. Sin embargo, las iniciativas encaminadas a conservar esta pieza ya arqueológica por parte de la administración vasca se han malogra­do, por lo que su achatarramiento parece próximo.</p>
<p>Aparte del perfil adoptado, el horno dispone de 4 toberas distribuidas uniformemente, para el soplado con el viento caliente, procedente de las estufas Cowper y soplantes también instalados en esta misma década.</p>
<p>Para el sostenimiento del horno se construyó una estructura metálica apoyada en ocho columnas de celosía metálica roblonada.</p>
<p>El cierre del tragante se realizaba por el sistema de cono y tapa hasta donde llegaba un montacargas trasladado por plano inclinado, todo ello accionado eléctricamente por mando a distancia.</p>
<p>Para evitar presiones excesivas del soplado y como seguridad contra explosiones, se instalaron, asimismo, dos válvulas de seguridad o «cascabeles».</p>
<p>Todos los materiales utilizados en la construcción fueron de procedencia nacional a del material refractario del crisol que hubo de importarse de Alemania.</p>
<p>En los años cincuenta se instaló el sistema de depuración húmeda de gases así como el electrofiltro para depurar los gases del horno y se cambiaron las viejas baterías de coque nuevas. La última remodelación de los hornos se llevó a cabo en 1976 dejando de funcionar en 1987.</p>
<p><strong>8.- Las naves de almacenamiento de fosfatos de ERCROS (Lutxana)</strong></p>
<p>Las naves de fosfatos de <em>Fesa-Ercros </em>están consideradas como el ejemplo más sofisticado y grandioso de estructura de madera -cerchas y soportes de todo el Estado. Hasta 1991 existían en Cáceres otras naves de usos y características similares, propiedad de la misma empresa.</p>
<p>Las de Lutxana se construyeron entre 1909 y 1912, época en que los nuevos materiales de construcción -hierro y hormigón- se estaban implantando definitivamente en la arquitectura industrial. Constituyen por tanto un extraordinario ejemplo de continuidad y permanencia de la arquitectura de madera, material considerado por su poco peso que le hacía adecuado para terrenos poco firmes y por ser casi insensible a la acción de los ácidos y sales. La fábrica, que originalmente perteneció a la <em>Sociedad General de Industria y Comercio</em>, se empezó a montar en 1907 aunque la Sociedad había sido creada en 1903 con partici­pación de la <em>Sociedad Española de la Dinamita </em>que ya disponía de otra fábrica de abonos en Elorrieta. En esta primera época, la empresa se dedicó a la fabricación de abonos minera­les y superfosfatos marca <em>Geinco. </em>En 1913 se instaló la planta de producción de ácido sulfúrico, ocasionando graves problemas de deterioro ambiental que fueron respondidos por los vecinos con protestas en la vía pública reclamando la desaparición de dicha planta por temor a los gases hiponítricos que desprendía. El Ayuntamiento, no obstante, accedió a dar el visto bueno a dicha instalación «siempre y cuando fueran retenidos los gases y se procura­se reducir al mínimo, en cantidad y tiempo la imprescindible fuga de los mismos».</p>
<p>En 1927 la Sociedad es absorbida por la <em>Unión Española de Explosivos Rio Tinto S.A.</em> ampliando la gama pro­ductiva con nuevos tipos de fertilizantes. A finales de los años ochenta entra en <em>Fertilizantes Españoles</em>, perteneciente al grupo <em>ERCROS, </em>razón social bajo la cual se cierra la fábrica de manera definitiva en 1992.</p>
<p>Las naves de almacenamiento y maduración de fosfatos se ubican junto al cauce del Cadagua y un muelle propio donde atracaban los barcos con fosfatos provenientes del Sahara Occidental (Bucra), Sinaí, Tampa&#8230;</p>
<p>La materia prima recién llegada se almacenaba en las naves más próximas al muelle, en espera de su tratamiento con ácido sulfúrico. El resto se reservaba a la maduración del producto resultante o superfosfatos.</p>
<p>El edificio que ocupa más de 10.000 m2 esta dividido en diez naves, ocho de las cuales se construyeron entre 1909 y 1912 y las otras dos en 1932. Las naves, de 13 m. de luz y 80 de largo, están separadas por hileras de 16 pilares de madera de pino-tea <sup> </sup>que soportan complejas cerchas del mismo material mediante capiteles-zapata y llamativas tornapuntas que unen directamente los pilares con los pares de las cerchas.</p>
<p>Cada nave dispone de diversos pasillos aéreos por los que circulaban vagonetas manuales que transportaban el abono en el interior del edificio.</p>
<p>Las uniones y encepados entre los pasillos y los tirantes, sobre los que van apoyados, conforman un entramado de madera de llamativa celosía.</p>
<p>Tanto su sistema constructivo como el espacio escénico creado en su interior por pilares y cerchas confieren a la nave un indudable valor a lo que hay que añadir la calidad de la pino-tea utilizada, la cual se encuentra en un perfecto estado de conservación pese a los años transcurridos.</p>
<p>Proyectos de reconversión e implantación de nuevas industrias en esta zona, ponen en peligro el futuro del edificio.</p>
<p><strong>9.- La Central Térmica de Burceña</strong></p>
<p>La primera central de Burceña fue construida en 1907 en virtud de un contrato entre la <em>Sociedad Hidroeléctrica Ibérica y la Sociedad de Tranvías y Electricidad de Bilbao</em>. Sus<em> </em>ocho primeras calderas acuotubulares daban servicio a 3 turbinas con una potencia total de 8.000 KVA.</p>
<p>Veinte años después, la Hidroeléctrica <em>Ibérica </em>queda como única propietaria y lleva a cabo una ampliación de la Central instalando 3 nuevas calderas <em>Babcock &amp; Wilcox </em>v una turbina <em>Brown Boveri </em>de 12.500 KVA en un nuevo edificio que combinaba soportes metálicos y de hormigón, con una imagen externa de macizos v huecos. Para su construcción se siguió el proyecto de Federico de Ugalde, arquitecto que había realizado en 1907 la fábrica de harinas de <em>Molinos Vascos </em>en Zorroza, un admirable edificio industrial situado a escasos metros de la Central y por fortuna aún en pie.</p>
<p>Durante los años treinta, la Compañía pensó ampliar la potencia instalada con la incorporación de un nuevo grupo. La ampliación no se pudo realizar hasta pasada la Guerra Civil. Durante los años 40, tras la creación de <em>Iberduero </em>se lleva por fin a cabo la remodelación construyéndose un edificio de nueva planta que albergará al grupo instalado en 1927 y otro nuevo de 16.000 KVA con tres calderas de 35 Tn/h de vapor; una vez concluido se derribaron los viejos edificios hasta entonces existentes.</p>
<p>El nuevo edificio se proyectó con dos naves formando una L, una para las calderas y la otra para las turbinas. En ambas la estructura de hormigón armado soporta una cubrición con cerchas metálicas y tejado a dos aguas camuflado exteriormente por frontones rectos. Los vanos de proyección vertical y los volúmenes geométricos conceden al edificio una monumentalidad y racionalidad dignas de la mejor arquitectura industrial, representativa y funcional al mismo tiempo.</p>
<p>Actualmente no tiene ninguna función productiva, habiéndose desmantelado los dos grupos allí instalados. Únicamente perdura, aunque inactivo, el grupo 3 montado en 1957 por General Electric en un edificio adosado al interior.</p>
<p><strong>10.- Viaducto del ferrocarril sobre el Cadagua (Burceña)</strong></p>
<p>Para salvar los ríos Cadagua y Galindo, Pablo de Alzola diseñó sendos puentes metáli­cos. El puente de Burceña sobre el Cadagua, que todavía se conserva aunque fuera de uso, consta de un doble cajón con vigas de 65 m. de longitud y 5,40 de altura y apoyada sobre estribos de sillar.</p>
<p>Las vigas son de cabeza curva, poco frecuentes en los ferrocarriles españoles, y cons­truidas con hierros laminados arriostrados que forman una malla muy tupida. Esto, además de unas medidas poco proporcionadas son la causa de la falta de esbeltez del puente, reconocida por Alzola pero justificada con razones de ahorro económico que sin duda debieron pesar en el ingeniero si tenemos en cuenta que él mismo era socio y copropietario del ferrocarril Bilbao-Portugalete.</p>
<p>El paso del Cadagua entre Zorroza y Burceña fue durante todo el siglo XIX lugar de aportaciones novedosas en la construcción de puentes. Ya en 1823 se había levantado un puente colgante de cadenas, primero de su modalidad en España: disponía de un solo tramo de 68 m. de luz y fue obra del arquitecto Antonio de Goicoechea. Tras su hundimiento en 1869 por causa del desbordamiento del río, siete años después sería sustituido por el primer puente metálico realizado en Bizkaia. Fue proyectado por Adolfo Ybarreta y construido por la compañía francesa de Le Creusot. Como el de Alzola utilizaba una viga Warren, sistema de origen americano, pero de malla más diáfana y aspecto menos reforzado, ambos puentes, separados por escasos metros compartieron el mismo escenario hasta que el de Ybarreta fue volado durante la Guerra Civil.</p>
<p><strong>11.- La estación de Lutxana</strong></p>
<p>Aunque fue construida como estación término del Ferrocarril de La Robla, pronto acabaría por dar servicio a la línea de Portugalete.</p>
<p>Con sus 340 km. que unían León y Lutxana, el Ferrocarril de La Robla ha sido la línea más larga de las de vía estrecha en todo el Estado.</p>
<p>También conocido como «el Hullero», nació para acercar el carbón leonés a laindus­tria bilbaina, si bien su vocación minera convivió con su faceta de tren de viajeros.</p>
<p>En 1894 se inauguró el tramo entre La Robla y Balmaseda. En 1900 se decidió mejorar el servicio y se montó una nueva vía entre Balmaseda y Lutxana, donde podría enlazar con A.H.V. y los muelles de la Ría sin la servidumbre que suponía utilizar la vía del Santander­ desde Valmaseda. El nuevo enlace entró en servicio el 15 de diciembre de 1902, al mismo tiempo que la nueva estación a la que se dotó de todos los elementos necesarios para el establecimiento del tráfico combinado con la vía ancha de Bilbao-Portugalete. Pocos años después, ambas líneas pasaron a compartir el mismo edificio, situación que subsiste en la actualidad.</p>
<p>El edificio-estación se construyo con dos alturas como casi todos los del ramal Balmaseda-Lutxana. Sin embargo, por las características ya apuntadas de estación terminal y enla­ce y sus mayores dimensiones perimetrales se puede considerar como estación de primera clase dentro de las tres categorías que dividió sus estaciones el ferrocarril de la Robla. En 1931 se reformó el vestíbulo y se habilitaron viviendas para el personal.</p>
<p>La conservación del edificio parece asegurada por su utilización como estación de RENFE<em>. </em>Tristemente no ocurre lo mismo con la línea de La Robla, clausurada definitivamente hace escasas fechas después de prestar servicio durante casi cien años.</p>
<p><strong>12.- Presa del Pantano Viejo (El Regato)</strong></p>
<p>Finalizada en 1897, significó una gran innovación, no solo por su tipología estructural, sino especialmente por utilizar hormigón. Con esta aportación técnica, la presa de El Regato se incorporaba a la nueva vanguardia constructiva del siglo XX, dominada por el uso de este material.</p>
<p>A finales del siglo XIX durante los meses estivales las industrias de la margen izquierda tenían problemas de abastecimiento de agua. La utilización de aljibes flotantes, carros y el empleo de agua de mar en los generadores de vapor no impedía que con demasiada frecuen­cia se suspendieran las labores por falta de agua dulce.</p>
<p>En 1885 José de Echevarría y Rotaeche se planteó la necesidad de construir dos presas en los arroyos de Castaños y Oiola para satisfacer las crecientes demandas tanto de la población como de las industrias. La oposición del Ayuntamiento de Barakaldo y de <em>Luchana</em> <em>Mining Companv </em>redujo la iniciativa a una sola presa en Castaños, rebajando además la altura propuesta por Echevarría de 30 m. y a cambio de la cesión al municipio de 12 litros de agua por segundo.</p>
<p>En 1898 se cedió la utilización de las aguas a la fábrica de La Iberia de Sestao y finalmente, pocos años después, la recién creada <em>Altos Hornos de Vizcaya</em> se hacía con la propiedad del embalse destinando sus aguas a la refrigeración de los hornos altos y conser­vando los compromisos adquiridos con el Ayuntamiento.</p>
<p>Pasada la Guerra Civil (1945), A.H.V. y su empresa filial <em>Sefanitro </em>levantaron una nueva presa -la de Gorostiza- aguas abajo del río Castaños.</p>
<p>La presa es de arco-gravedad, cuya planta, una amplia curva entre los estribos, es de 74 m. de longitud. Su anchura es de 15 m. en la base y 2,50 en la coronación, con 20 m. de altura máxima.</p>
<p>La característica constructiva más relevante la constituye el hecho de ser la primera presa construida en España totalmente con hormigón sin revestimiento alguno. El cemento <em>Portland </em>hubo de importarse de Bélgica y los áridos se extrajeron de una cantera caliza excavada en el mismo vaso del embalse. El hormigonado se realizó por tongadas sucesivas, impermeabilizandose posteriormente el paramento de aguas arriba mediante capas asfálti­cas.</p>
<p>Tiene un curioso sistema de evacuación de excedentes que consiste en un aliviadero natural al que llega el agua por una acanaladura realizada en la coronación.</p>
<p>En la actualidad, cercano va el centenario de su construcción, el estado general de conservación es bueno; no obstante, el muro de la presa presenta problemas de filtraciones, entre tongada y tongada. Por otra parte, la capacidad del embalse (0,16 hm3) se ve sensiblemente disminuida debido al aterramiento del vaso.</p>
<p>Desde una perspectiva medioambiental, el «pantano viejo» constituye un ecosistema interesante vegetación y fauna, siendo además una zona idónea para actividades  de esparcimiento.</p>
<p><strong>13.- Matadero Municipal</strong></p>
<p>El Reglamente de Policía e Higiene de 1886 obligaba a todos los municipios de la Margen Izquierda al sacrificio de reses para el consumo público en recintos cerrados y  bajo la vigilancia de un inspector.</p>
<p>Siguiendo dichas ordenanzas, en aquellos años se construyó en La Punta un matadero, que con el aumento demográfico y las consiguientes necesidades alimenticias del municipio acabaría por ser insuficiente a principios de siglo. Esto impulsó la construcción de un nuevo matadero cuyo emplazamiento fue resuelto de modo muy discutido, aceptandose finalmente los terrenos de Zaballa propiedad de los Sres. Loizaga y Vildosola entre varias ofertas presentadas.</p>
<p>El lugar, demasiado céntrico y mal comunicado terminaría por ser absorbido por el plano urbano de Barakaldo. Tampoco era la ubicación más idónea desde el punto de vista higiénico.</p>
<p>El edificio, obra del arquitecto municipal Alfredo Acebal, fue inaugurado en 1918. Se siguió muy de cerca, tanto en el aspecto arquitectónico como en las instalaciones mecánicas, el modelo del matadero de Mataró (Barcelona) que construido pocos años antes gozaba de un gran prestigio y se había convertido en lugar de referencia para la construcción de mataderos modernos en toda España. De hecho, sus propietarios -Casa <em>Metzger- </em>fueron encargados de proyectar todas las vías aéreas para la conducción de canales y los medios de elevación, sanidad y control aplicados en el matadero de Barakaldo.</p>
<p>Las instalaciones que funcionaron ininterrumpidamente hasta 1985, se componían de un edificio central dedicado a la matanza de ganado y varios edificios, ya desaparecidos, que alojaban tripería y establos.</p>
<p>El edificio central, cuya rehabilitación parece inmediata gracias al proyecto de instalación de una Escuela de Idiomas, dispone de tres naves y una casa de doble altura con sus ejes longitudinales encontrados en un patio central de cubierta acristalada. Las naves presentan una planta basilical con dos hileras centrales de columnillas de fundición sobre las que se apoya un linternón corrido. Los muros de ladrillo están abiertos por amplios vanos -tripartitos adintelados &#8211; que garantizan una adecuada iluminación y oreo en las zonas de matanza.</p>
<p>Exteriormente, el edifico muestra una interesante ornamentación, utilizando el ladrillo visto para resaltar verticalmente los elementos estructurales.</p>
<p>Mientras, frisos, cornisas y frontoncillos escalonados decorados con motivos geométricos circundan perimetralmente el conjunto.</p>
<p>El funcionalismo de las naves, propia de la arquitectura industrial, se enmascara con la riqueza léxica del ladrillo conjugando al mismo tiempo la sinceridad del racionalismo constructivo y la necesidad de promocionar de forma atractiva la imagen del edificio.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>14.- Plaza del mercado</strong></p>
<p>En los años veinte, el crecimiento de Barakaldo hacia la parte alta del municipio, decidió al Ayuntamiento a edificar una nueva plaza del mercado n el centro del casco urbano, junto a la Plaza de los Fueros, toda vez que el viejo mercado del Desierto no solucionaba ya las necesidades que los nuevos barrios iban adquiriendo.</p>
<p>El edificio fue proyectado por Ismael de Gorostiza e inaugurado en 1931.</p>
<p>Su estructura de hormigón permitía una mejor iluminación y ventilación de sus tres pisos: la planta baja, originalmente destinada a almacenes y cámaras frigoríficas: la primera planta que alojaba los puestos de hortalizas en el centro y de carne  y pescado en puestos alineados en su perímetro; y el segundo piso que se reduce a un halcón en voladizo sobre la planta central para facilitar su iluminación cenital.</p>
<p>Exteriormente, las fachadas destacan por su cromatismo, resultado de la combinación de ladrillo, azulejo y reflejos metálicos.</p>
<p><strong>15.- Cooperativa Bide Onera</strong></p>
<p>La Cooperativa Vasca Bide Onera se creó en 1920 por iniciativa de 250 socios fundado­res y como alternativa a la Cooperativa de Altos Hornos de Vizcaya. Un año después se abrió el primer establecimiento en un caserío situ en Landaburu y en 1927 se construye un edificio de cinco pisos proyectado por lsmael de Gorostiza donde se instalará finalmente la cooperativa de  Consumo.</p>
<p>Hasta la Guerra Civil existió una cierta conexión entre la entidad y el Sindicato Solidaridad de Obreros Vascos; con la toma de los nacionales y la posterior depuración de empleados, pasó a denominarse <em>Cooperativa de Consumo La Cruz</em>.</p>
<p>El edificio de estilo neovasco presenta una planta arqueada sobre la que destacan dos hiladas de miradores exentos poliédricos redondeando las esquinas.</p>
<p>En 1966 se inauguró un nuevo edificio de seis plantas adosado en su fachada trasera. Recientemente ha sido remodelado todo el conjunto respetando íntegramente la fachada exterior del edificio de 1927.</p>
<p><strong>16.- La vivienda obrera. Las Casas Baratas.</strong></p>
<p><strong><em>Casas de Orconera (Lutxana)</em></strong><strong><em> </em></strong></p>
<p>En el barrio de Lutxana aún existen cinco de las casas que la <em>Compañía </em><em>Orconera </em>construyera a finales del XIX. Formaban parte de un conjunto residencial más amplio, que comprendía además un extenso parque con un palacete central e instalaciones deportivas hoy desaparecidos. Este espacio ha sido reconvertido recientemente por el Ayuntamiento de Barakaldo en Parque de Orconera.<em> </em></p>
<p>Las casas se empezaron a construir en 1891 -las dos primeras- de acuerdo con los planos de Manuel de Otaduy, por encargo de William Gill, director gerente de la Compañía <em>Orconera, </em>para dar alojamiento a los altos cargos de la empresa. Recuerda el modelo de ciudad-jardín inglés.</p>
<p>Las casas de <em>Orconera </em>constituyen un antecedente del modelo de barriada obrera que se va a desarrollar en los años veinte con la promulgación de la Ley de Casas Baratas y de las que existen numerosos ejemplos en Barakaldo.</p>
<p><strong><em>Casas de AHV (San Vicente)</em></strong></p>
<p>Encargadas por <em>A.H.V</em>. a Manuel María Smith en 1916. Se construyeron en dos fases, en la primera se levantó un conjunto de doce casas, estilo Old English, que combinada viviendas unifamiliares, dobles y triples en un solar en forma de L. El proyecto original, que pretendía la construcción de doce tipos de casas diferentes, hubo de ser simplificado, pese a ello, las condiciones sanitarias y el confort eran muy superiores a otros proyectos similares realizados en esta época.</p>
<p>En 1918 se llevó a cabo la segunda fase, con once casas de tres alturas formando una manzana alineada con las anteriores; aunque el programa de las viviendas era el mismo, se alejaba totalmente del modelo de ciudad jardín inglesa con un resultado mucho más monótono.</p>
<p>Se construyeron para ser ofrecidas en alquiler a los trabajadores de la empresa. Difiere, por tanto, del planteamiento de las Cooperativas Obreras de Casas Baratas.</p>
<p><strong><em>La Familiar (Beurko)</em></strong></p>
<p>Se construyó entre 1923 y 1925 por iniciativa de 80 socios, en su mayoría obreros de AHV. Los arquitectos fueron Manuel Camarón y Santos Zunzunegui.</p>
<p>El coste total de la obra fue de 780.615 pts. a pagar por los propietarios de la siguiente manera: 54 casas de dos fachadas a 9.288 pts/casa, 24 casas de tres fachadas a 10.190 pts/casa y dos de planta baja a 7.932 pts/casa.</p>
<p>Las casas forman siete hileras de casas adosadas perpendicularmente a la antigua vía de Franco-Belga. Una de las hileras queda cortada por un edificio exento y transversal que originalmente fue el centro cívico del barrio. El 60% de la superficie total es superficie abierta no construida.</p>
<p><strong><em>La Tribu Moderna (Bagaza)</em></strong></p>
<p>En 1923 se crea la <em>Sociedad de Casas Baratas La Tribu Moderna</em>; con 50 socios trabajadores de AHV que en régimen de cooperativa y mediante el trabajo personal tienen como objetivo construir 50 casas. Aprovecharon las escorias producidas en los hornos altos para la cimentación y tuvieron que hacer aportaciones de 98.320 pts. en metálico y 51.238 horas de trabajo personal para pagar el coste total del barrio de 520.917 pts.</p>
<p>La obra se terminó en 1925 y se llevó a cabo según el proyecto de Ismael Gorostiza.</p>
<p>Las cincuenta viviendas están unidas y alineadas de 4 en 4 perpendicularmente a la vía de Franco-Belga (inicialmente se planteó el alineamiento paralelo a la vía, luego se desestimó por la mala orientación de las casas respecto a los vientos predominantes). La relación entre superficie construida y el total del terreno es de un 35% y 65% respectivamente.</p>
<p><strong><em> </em></strong></p>
<p><strong><em>El Hogar Futuro (Andicollano)</em></strong></p>
<p>El proyecto se lleva a cabo por encargo de la <em>Sociedad Cooperativa El Hogar Futuro</em> formada por trabajadores de AHV que compran 3.296 m2 en 1923, año en que dan comienzo las obras. La sociedad consiguió un préstamo de 205.000 pts. teniendo que realizar una aportación total de 100.902 pts. y 12.466 horas de trabajo personal. Se construyeron 31 viviendas adosadas según los planos de Ismael Gorostiza.</p>
<p>Inicialmente cada casa tenía 4m hasta el muro que daba acceso a la calle principal y un terreno de 36 m2 en la trasera. Las casas se alinean escalonadamente a la derecha de la carretera que une los barrios de Lutxana y Cruces. En la actualidad sólo quedas 12 de las viviendas originales habiendo desaparecido la hilera que se alineaba en la otra orilla de la carretera por causa de su ensanche.</p>
<p><strong><em> </em></strong></p>
<p><strong><em>La Esperanza (Arteagabeitia)</em></strong></p>
<p>En 1925 se forma la sociedad cooperativa constituida por trabajadores de <em>AHV</em> que aportan dinero y trabajo personal. El precio de las casas osciló entre 11.470 pts. y 12.943 según se tratase de casa adosada o aislada.</p>
<p>Las obras se realizaron conforme al proyecto de Santos Zunzunegui. Se construyeron 32 viviendas que fueron inauguradas en 1927. La superficie construida se organiza en tres filas de casas; dos de ellas agrupadas mediante patios formando manzanas.</p>
<p><strong><em> </em></strong></p>
<p><strong><em>El Porvenir (Arteagabeita)</em></strong></p>
<p>La <em>Sociedad El Porvenir</em> se constituyó en 1924, siendo sus miembros trabajadores de AHV que aportaron 60.947 pts. y 50.194 horas de trabajo. El coste total del proyecto fue de 405.756 y tuvieron un crédito de la Diputación de 154.671 pts.</p>
<p>Se edificaron 35 casas según los planos de Ismael Gorostiza. Las casas se agrupan en dos hileras separadas por una calle de diez metros reservando la trasera para huerto.</p>
<p><strong><em> </em></strong></p>
<p><strong><em>Baterías de coque (Arteagabeitia)</em></strong></p>
<p>La sociedad fue constituida por un grupo de 30 obreros que trabajaban en los hornos de coque de <em>AHV</em> y se agruparon bajo la base de contribuir con cuotas semanales para constituir un pequeño capital inicial para la compra del terreno y primeros gastos, estando dispuestos a poner su esfuerzo personal en la construcción de las casas, en las horas libres compatibles con su cargo y obligaciones. El coste total del barrio fue de 305.432 pts.</p>
<p>Las obras se realizaron según planos de Ismael Gorostiza y se acabaron en 1924. El barrio se ubica junto al grupo de El Porvenir con el que <span style="text-decoration: underline;">g</span>uarda alineamiento.</p>
<p><strong><em>La Felicidad (Zaballa)</em></strong></p>
<p>El proyecto y realización de las obras es de 1931 con un coste de 566.340 pts. Como en la mayoría de la Casas Baratas de Barakaldo, el arquitecto encargado fue Ismael Gorosti­za</p>
<p>El grupo tiene forma de U  aceptando la línea de la calle en la cual se ubica. En total son seis casas dobles de cuatro alturas, es decir 48 viviendas</p>
<p><strong><em>La Providencia (Santa Teresa)</em></strong></p>
<p>Se construyeron en 1927 por iniciativa de la <em>Sociedad </em><em>La Providencia de España</em> y planos de Ismael Gorostiza. Las obras se llevaron a cabo en dos fases hasta completar un total de 22 casas alineadas en dos hileras separadas por una calle de 7 m. de ancho. Hoy día sólo quedan en pie la mitad de las viviendas, a las que se han adosado edificios de mayor altura.</p>
<p>José Eugenio Villar</p>
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		<title>Leyenda de Peñas Blancas</title>
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		<pubDate>Mon, 11 May 2009 20:47:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/foto5_m_b.gif" class="floatbox" rev="group:1030 caption:`foto5_m_b`"><img class="alignright size-medium wp-image-1031" title="foto5_m_b" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/foto5_m_b-300x224.gif" alt="foto5_m_b" width="300" height="224" /></a>Esta leyenda se remonta a los lejanos años de 1700, siendo su escenario uno de los más bellos lugares de la anteiglesia barakaldesa.</p>
<p>Las laderas, que desde Peñas Blancas se deslizan por la barranca de El Regato, hacen soñar a las cristalinas aguas en sus cantarines arroyos. Tras un suave deslizar afluyen al Castaños y Oiola, y éstos a su vez resbalan para formar el río Galindo, ya cercano en su desembocadura al río Nervión.</p>
<p>Los ricos pastos de las laderas eran triscados por las blancas ovejas que, con su balar, contrastaban con el mugir de los numerosos terneros. Los cencerros hacían el contrapunto sonoro de lo que pretendía ser una melodía, tan sólo escuchada por los pocos aldeanos que moraban en tan hermoso lugar. No lejos de los pastizales limitaban los bosques, donde los milenarios castaños y robles daban cobijo a las más lindas avecillas canoras, así como también a las más variadas &#8220;plumíferas&#8221; de la nocturnidad. Era abundante la fauna e incluso, según aseveraron los nativos, abundaban unos seres vivientes de sucios harapos, cuyos largos y greñosos pelos escondían las coloradas y breñosas narices de unas malignas mujeres llamadas brujas.</p>
<p>- Pues sí, es verdad que entre los bortales se esconden las brujas. Hace años que vamos notando las cosas más raras que ocurren en Peñas Blancas. Vemos grandes hogueras nocturnas y luego no somos capaces de encontrar los restos de madera calcinada, parece cosas de brujas &#8211; comentaba una anciano del lugar de Tellitu.</p>
<p>- Ya ves Josetxu que los fenómenos de la naturaleza son más frecuentes en verano y más cuando el calor aprieta. Creo que tenemos que ser cautelosos, ya que de lo contrario el señor cura nos puede perjudicar. Yo no dudo de que hay brujas, pero &#8230;pero&#8230; -decía resignado Patxi, un octogenario aldeano de Aranguren.</p>
<p>- Tenemos que tomar alguna determinación -decía el vejete de Tellitu- a la vez que, sin disimular, hurgaba con sus uñas por debajo de su mugrienta boina.</p>
<p>- Algo malo nos puede pasar si no nos guardamos de esas pécoras danzantes y, algo peor, si se enteran de nuestras creencias. Por eso creo que será mejor callar y andar. Hay veces que me acuerdo del pastor de Samundi, que el pobre contó sus andanzas al confesor y nunca se supo si fue cosa del Diablo o del clero, pero lo cierto es que nadie ha sabido dar razón de su paradero -comentó en voz baja el buenazo de Patxi.</p>
<p>Pasó algún tiempo en el que el barrio de El Regato no notó ninguna alteración &#8220;brujeril&#8221; y si algo ocurría no tenía trascendencia, quizá por el temor a las interpretaciones que hubiera lugar.</p>
<p>Cierta soleada mañana del mes de agosto, los nativos del barrio se dieron cita junto a la ermita de San Roketxu. Todos eran aldeanos &#8220;regateros&#8221; que se reunían para festejar el día de su Santo Patrón. Entre cordiales saludos, abrazos, apretones de manos y algunos besos entre los más íntimos, fue transcurriendo el tiempo hasta la llegada del señor cura, cuya ridícula figura se acrecentaba aún más al apearse del pequeño burro que le transportaba.</p>
<p>- Buenos días don Baudilio -exclamaron casi aún tiempo los presentes -¿Qué tal está usted, señor cura? -preguntaban a la vez que besaban la mano del mofletudo cura, mientras que &#8220;boquiabiertos&#8221; niños miraban al portador del bonete y sotana, como diciendo: &#8220;¿Quién será este bicho raro?&#8221;</p>
<p>-¡Saludad al señor cura! -dijo a los niños una aldeana de Burzako.</p>
<p>-Buenos días tenga usted, señor cura -acertaron a decir la escasa decena de pequeños romeros.</p>
<p>- Estos chiquillos tienen maneras de ser inteligentes, por eso espero que no los malogréis con todas esas cosas que se rumorean en San Vicente. No es bueno creer en brujas porque además de ser un gran pecado mortal, atentáis contra la fe. Vosotros tenéis que creer, pero en lo que yo os diga, de lo contrario algún día puede que seáis pasto de las llamas del infierno. -amenazó el patizambo curilla.</p>
<p>- Mire usted, señor Baudilio, en San Vicente se ignoran muchas cosas de las que ocurren en El Regato -dijo valientemente Patxi.</p>
<p>-Ya lo creo que sí. No es lo mismo predicar que dar maíz y difícilmente no podrá cambiar de opinión, cuando todos sabemos lo que está pasando. Hay muchos aquelarres de lamias en las cercanías, pero ocurre que usted opina como Santo Tomás: ¡Ver para creer!, y para ver hay que estar aquí &#8211; después de estas palabras se ruborizó el rostro de Arantza, la esposa de Patxi.</p>
<p>- Bueno, oigamos la santa misa y después ya charlaremos largo y tendido, y conste que todos estos chismes los pondré en conocimiento de los superiores &#8211; sentenció el cura.</p>
<p>Mucho tiempo duró el oficio religioso, debido a que don Baudilio se explayó en su arenga para con los asistentes al rito, a la vez que les estimulaba con la fe y la oración, sin darse cuenta que los bostezos hacían aparición entre los míseros a la vez que algunos chiquillos pedían a sus madres con señas que querían hacer sus necesidades. Pero el cura, erre que erre, seguía dando la turrada y más, a sabiendas, de que en este lugar sagrado, nadie le llevaría la contraria.</p>
<p>Salían ya de la ermita para dirigirse a la pequeña llanada en el lugar de Euskauritza, cuando Txomin, el de Urkullu, con todo respeto y buenas palabras le dijo al cura:</p>
<p>- Don Baudilio, usted ha pretendido embaucarnos con sus palabras desde el púlpito, pero lo único que ha hecho es amenazarnos, y nos ha dejado a boqueras. Y tocante a las brujas haberlas &#8220;haylas&#8221;, y no muy lejos de aquí, ahí arriba en Tellitu. Puede hallar la verdad de cuanto le estoy diciendo.</p>
<p>- ¡Hijos míos! Veo que no nos entendemos y así no iremos a ninguna parte. Estoy pensando que sois todos unos herejes a la vez que posesos.</p>
<p>- ¡Mire usted, señor cura! &#8211; insinuó Manuel -. Hace unos meses que estuvimos en el Ayuntamiento y el señor Alcalde nada nos solucionó aparte de decirnos que estas cosas eran sagradas y por lo tanto pertenecientes a la iglesia, y ahora resulta que nosotros somos los únicos culpables de cuanto ocurre en este barrio.</p>
<p>- Luego&#8230; ¿ a quién tenemos que reclamar? -preguntó Perico, un viejo pastor, cuyas ovejas, según aseguró, hacía dos años que apenas si daban leche y mal engendraban crías debido a los sustos que le producían al ganado los aquelarres, cuyas llamaradas originaban espantadas dentro de su redil.</p>
<p>- No solamente creo, sino que estoy completamente seguro de que terminareis por ir todos de cabeza al infierno -aseguró don Baudilio -. ¿Pero cómo es posible creer en semejantes tonterías? Yo quiero realidades y no bobadas, así que ya sabéis, portaros como Dios manda. ¡Ah, otra cosa!. Quiero deciros que por seis monedas de dos céntimos que habéis depositado en mi bonete, no estoy dispuesto a molestar a mi borrico en traerme hasta aquí. ¡Sois unos miserables! El templo está ruinoso y con doce céntimos no se puede hacer el milagro de retejar la ermita, así que será mejor que os preocupéis de repararla en vez de decir tonterías.</p>
<p>- ¡Amén! -acertó a decir uno de los chiquillos, a la vez que se escucharon algunas risas.</p>
<p>-¡Caramba con el niño! No le he visto rezar en la ermita y ahora sin más ni más acaba la oración -dijo con muy mala gaita el curilla.</p>
<p>- Señor cura -insistió el viejo pastor- usted tiene que darnos alguna solución sobre el origen de esas improvisadas fogatas que aparecen en la noche. De no ser así será mejor ir al infierno de una vez a tener que vivir en él constantemente en la tierra. Y le juro, que ya sólo me falta dialogar con Satanás.</p>
<p>- ¡Qué dices, miserable pecador! Debes de tener más respeto con la autoridad eclesiástica. Te aseguro que comunicaré al Señor Obispo tus herejías, así como tu ultraje al clero -amenazó una vez más el cura.</p>
<p>- No sea terco don Baudilio, y escuche y después juzgue si tenemos o no razón y proceda en consecuencia. Sepa que no aseguramos que haya brujas o no, pero sí le certificamos que aquí están pasando verdaderas brujerías.</p>
<p>-Manu, cuéntale al padre lo que ocurre -animó Patxi al viejo pastor, a la vez que insistía en que se lo dijera todo.</p>
<p>- Suelta culebras y sapos por esa deslenguada boca y que Dios me perdone por escucharte. Consideraré que estoy confesando, pero difícilmente te podré dar la absolución -amenazó una vez más.</p>
<p>- No pido perdón y sí orejas que me escuchen -dijo de muy mal talante Manu el pastor.</p>
<p>- Pues cuenta&#8230; cuenta tus faltas miserable pecador -apremió el ya desencajado confesor.</p>
<p>- La pasada noche de San Juan fui atrapado por unas lamias que me retuvieron hasta el amanecer. Yo bien consideré que pudieran ser mozas de Galdames que se habían anticipado a las fiestas de San Pedro, pero no fue así ya que no llegué a conocer a ninguna. Las había viejas y feas sin que faltaran jóvenes con buenas carnes. No tuve mayores problemas, pero me ortigaron mis íntimas partes.</p>
<p>- Hijo mío, no veo ningún motivo que te haga indigno. Estas cosas no ocurren siempre, pero ello no quiere decir que fueran brujas -asentó el cura enfrascado en la improvisada confesión.</p>
<p>- Hay muchas cosas y mucho más importantes y éstas se centran en mi estado de salud, por eso deseo que me escuche con atención, ya que le considero una autoridad de la iglesia y no deseo tener cuentas con la Inquisición.</p>
<p>- Manu, creo que te has pasado con tus apreciaciones, y para este tu gran pecado no hay penitencia y sí un castigo ejemplar &#8211; sentenció don Baudilio.</p>
<p>- Siga escuchando señor cura. Pocos días después de la ortigada que me dieron las sospechosas mozas y cuando más plácido dormía en mi cama, sentí un fuerte ruido en la cuadra. Bajé rápidamente las escaleras con el candil en la mano, y pude ver a los indefensos corderillos pisoteados por sus propias madres, ansiosas por escapar del ruido ensordecedor que allí se producía. Cuando pisé la paja del suelo el ruido cesó y en ese momento un enorme perrazo negro comenzó a lamerme los pies. Poco después desaparecía cabizbajo. Se da la circunstancia de que yo no tengo perro en mi casa y ninguno de los que hay en el contorno se le parecía ni en el color ni en el tamaño.</p>
<p>Entonces el cura se atrevió a dar su consejo &#8220;milagrero&#8221; al pastor, con el fin de apaciguarle en su alterado estado de ánimo.</p>
<p>- Eso es cosa de San Roque que se ha valido de su perro para que tanto tú como el rebaño estéis resguardados del acechador Satán, que sólo desea que pierdas la fe en Dios.</p>
<p>- No me satisfacen sus opiniones, señor cura, -respondió el apesadumbrado pastor­ pues por más que lo pienso no acabo de saber qué es lo que ocurre, ya que desde que sucedieron los citados hechos no consigo conciliar el sueño en la cama y sólo, en cuclillas, consigo dormir en las escaleras donde el desconocido perro lamiera mis pies &#8211; aseguró Manu.</p>
<p>- Ni puedo ni quiero escuchar más majaderías, así que me marcho &#8211; dijo el cura a la vez que tomaba el ramal del burro.</p>
<p>- Querido amigo Manuel -medió Juliantxu- bueno será que por un día olvides los hechos y vivamos la fiesta en paz. Por lo pronto, el cura ya ha tomado el camino de vuelta a su casa en San Vicente, para contarle todos los chismes al párroco. Por cierto que se ha marchado muy enfadado y la verdad es que hacía muy buena pareja con su pollino.</p>
<p>- Es lo mejor que ha podido ocurrir, así se pierde la chuletada. Creo que recordarás el año pasado con que ansía comía el jodido cura que por poco nos deja a dieta &#8211; comentó Antonio, el de Gorostiza.</p>
<p>- Suerte que tienes Antón, pues comiendo le dejas atrás a cualquiera &#8211; dijo con cierta ironía un viejillo del grupo.</p>
<p>Caía ya la tarde cuando los romeros decidieron retirarse a sus caseríos para recoger y atender al ganado. Todos coincidieron que era lo más correcto ya que el txakolí había hecho mella en algunos. Las más interesadas en marcharse eran las mujeres que, sin disimulo, tiraban de la blusa de sus maridos.</p>
<p>La encañada de El Regato siguió viviendo un tiempo sin sobresaltos hasta que cierta noche se formó en el éter un extraño fenómeno de rayos y truenos -sin agua ni granizo- que iluminó el bello paisaje regateño. El resplandor era tan grande que los aldeanos temieron un nuevo aquelarre y la verdad es que si no lo era, lo parecía debido a que Tellitu era una gran hoguera. La fatal noche dejó un amanecer de suave brisa que acariciaba las cenizas del caserío de Manu, el pastor. El fuego había arrasado la vida de un hombre, así como todos sus enseres.</p>
<p>- Pobre Manuel -decía Antón- las brujas quisieron que toda su bondad fuera pasto del fuego y lo han conseguido.</p>
<p>Las ruinas del viejo caserón pudieron verse durante muchos años, y sus calcinadas piedras fueron el recuerdo de lo que fue la pira funeraria del viejo pastor barakaldés. Sobre las brujas no se volvió a hacer comentarios. Pero las mentes de muchos barakaldeses siguen pensando que, junto a las laderas del monte Apuko, siguen merodeando estos desgreñados seres. Y de las brujas, qué vamos a decir&#8230; todo es cuestión de creer o no creer en ellas.</p>
<p>Carlos Ibáñez</p>
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		<title>Fogueración de 1745</title>
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		<pubDate>Wed, 06 May 2009 20:58:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Geografía]]></category>
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		<description><![CDATA[Barrio de Amezaga : La de Francisca Echabarri ; Manuel Maguna; Juan Sasía ; Josefa Zabala; Lorenzo Urcullu ; La de Martin Perea y de los herederos de Felipe Ganboa; Juan Antonio Gabancho ; Dos de Francisco Antonio Echabarrí; Andrés Tillitu y Josefa Bilbao ; Tres de Juan Zuláibar; Antonio Olabide ; Cruzes: Agustín Salazar, vecino de Portugalete ; María Aresqueta. San Martín: [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/bar-t-lurkizaga-b.jpg" class="floatbox" rev="group:1016 caption:`bar-t-lurkizaga-b`"><img class="alignright size-medium wp-image-1017" title="bar-t-lurkizaga-b" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/bar-t-lurkizaga-b-300x225.jpg" alt="bar-t-lurkizaga-b" width="300" height="225" /></a></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Amezaga</span></strong> : La de Francisca Echabarri ; Manuel Maguna; Juan Sasía ; Josefa Zabala; Lorenzo Urcullu ; La de Martin Perea y de los herederos de Felipe Ganboa; Juan Antonio Gabancho ; Dos de Francisco Antonio Echabarrí; Andrés Tillitu y Josefa Bilbao ; Tres de Juan Zuláibar; Antonio Olabide ; <strong>Cruzes</strong>: Agustín Salazar, vecino de Portugalete ; María Aresqueta. San Martín: del mayorazgo de Llano: Marcos Zugasti Olloqui y Juan Trocóniz ; <strong>Sarasti</strong>: del mismo mavorazgo; Mateo Tillitu ; La del mayorazgo de Llano; Juan  Ozio y de Martín Zorroza, donde vive ; La de Manuel Aresqueta: Juan Bautista Ozio. <strong>Munoa : </strong>José Manuel Zabala, vecino<strong> </strong>de Bilbao; Francisco Orno, menor ; Otra nueva frente de la suso: Jose Manuel Zabala;  Martín y Pedro Escauriza, hermanos. <strong>Llano, </strong>casa-torre: del mayorazgo de Llano; Francisco Llano ; Otra del dicho mayorazgo;  Manuel Allende ; La de Pedro Aguirre y de Ignacio Escauriza ; La de Domingo Careaga y de Pedro Landaburu; José Antonio Orno ; La de Sebastián Sarría; Juan Ugarte.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Bagaza</span></strong><strong> : </strong>La de Antonio Eguzqui-aguirre ; Jose Loizaga ; Magdalena Eguzqui-aguirre ; Tres de Juan Retuerto;  José, Juan y Pedro Castaños ; Juan Bautista Uraga ; Francisco e Ignacio Arteaga-beitía, padre e hijo.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio  de Beurco</span></strong><strong> : Beurco</strong>, casa-torre: de Luis Valle-Salazar y de su mujer Ana María Larrena ; otra de los mismos; Juan y Antonio Garai, padre e hijo ; La que administra José Allende ; La de Juan Ventura Urquijo, vecino de Bilbao;  Esteban Careaga ; Bartolomé Larrea, vecino<strong> </strong>de Bilbao;  Domingo Garai ; Martín Beurco ; Juan Retuerto; Manuel Loizaga.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Bitoricha</span></strong><strong> : Errotabarría, </strong>molino del mayorazgo de Llano; Juan Angel Llano ; <strong>Luchana, </strong>casa-torre: la administra Juan Ventura Basabe, vecino<strong> </strong>de Deusto ; Domingo<strong> </strong>Ruiz ; La de Juan Lezama: vive su suegra María Antonia Zaballa ; Dominga Barañano ; La de Mateo<em> </em>Aguirre y de su yerno José Castaños ; La de Francisco Antonio Echabarrí y de Sebastiana Sarría ; Marcos Escauriza y Sebastiana Arteaga-beitía ; La de Jose Manuel Zabala y de Lorenza Llano: vive ésta en su porción ; José Arana. <strong>Bitoricha :</strong> casa-torre: José ManueI Zabala ; José Arana. La de Jose Egusqui-aguirre ; La de Francisco Zugasti Olloqui y de Santiago Aliende ; Carlos Ugarte ; Domingo Uraga ; José. Antonio Castaños, vecino de Bilbao ; Diego Landabaso ;Baltasar Zaballa. En <strong>Vallejo:</strong> la del Convento de Burzeña ; Juan. Zugasti Olloqui. En<span style="text-decoration: underline;"> <strong>Andicollano</strong></span>: la de Manuel y Jose Castaños y de Ignacio Arteaga-beitía ; Santiago Orno, marido en segundas nupcias de María Rosa Palazio.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Burceña</span></strong><strong> : </strong>La de Juan Raimundo Arteaga ; Domingo Careaga ; La del patrón de Begoña ; la viuda de Juan Careaga ; Martín Arana ; La de Martín Tapia y de su yerno Diego Torre ; La del Convento de Burzeña; Mariana Allende ; La de las Religiosas Mercedarias de San José;  Domingo Arana ; Pedro Torre, vecino<strong> </strong>de Abando ; Antonio Zorrozúa</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Irauregui</span></strong><strong>, en el que se entra todo lo que está frente de la Venta de Castrejana: </strong>La de Juan Lezama ; José de la Cabex, vive con su madre María Cruz Galíndez ; Pascual Echebarria ; Tomás Garai ; Sebastián Aldai ; La del Convento de Burzeña; Pedro Lastra ; Juan Matías Sarachaga, vecino de Bilbao ; Antonio Barco ; Juan Archer (sic); José Sarachu ; Juan José Sobrado ; Juan Zabalgoitía ; La de la ermita de Santa Águeda ; Manuel Allende ; Josefa Zabala ; Esteban Mungula ;     Tomás Garai ; La de las Religiosas de Santa Clara, de Abando; Fernando de la Cabex ;Juan Ventura Otañes ; Pedro Urtado ; La de las Religiosas de la Concepción ; José Elorriaga y Alonso Urtado. <strong>Irauregui, </strong>casa-torre: del marqués de Paredes, la administra Manuel Aranguren ; La ferrería y molino del mismo; en el molino, Tomás de la Cabex ; El molino del mismo ; Juan Larrasquitu ; La casa del Convento de Burzeña ; Eusebio Sarachu ; Pedro de la Cabex ; Otra del mismo ; Josefa Taramona ; La del marqués de Paredes; Domingo Saldurtun ; La de la ermita de San Antolín ; Juan Sarachu ; La del citado marqués. quemada; Tomás de la Cabex ; José Elordui, vecino de Zamu­dio ; Juan Tillitu ; La del citado márqués; Domingo Llanas ; Francisco Inurreta, vecino de Bilbao ; Juan Gardoqul ; José Antonio Castaños ; Agustín Sasía ; María Antonia Vitoria ; La del citado marqués, en <strong>Zamundi ; </strong>Luis Saldurtun y Miguel Goicoolea ; Francisco Zabalbeiti, vecino del Concejo de Gueñes ; Pedro Maidagan</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Landaburu</span></strong> : La de Francisco Antonio Nozal ; Antonio Llano; Manuel Llano y Agustín Loizaga ; La del Convento de la Cruz, de Bilbao; Antonio Sasía y Domingo Castaños ; Francisco Xabier Ugarte; <em> </em>Domingo Zamudio ; La de los herederos de Francisco Antonio Urcullu ; Gregorio Olloqui ; La del mayorazgo de Llano ; Antonio Arteaga­beitía, vive con su suegro Juan Egusqui-aguirre ; Francisco Antonio Echabarri ; Otra del mismo, vive su hijo Juan Jose Echabarri Beurco y Larrea ; Juan Jose Echabarri; Silvestre Beraza ; Domingo Echebarrni ; Francisco Orno ; Luis<em> </em>Urtuzaustegui, vecino de Gordejuela; <em> </em>Baltasar Castaños.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de  Rajeta</span></strong> : La de Juan Puber, María Brun (sic) y de Nicolasa Murgan, residentes en Bilbao; Santiago Aldai ; Francisco Olaso ; La del mayorazgo de Larrea;  Baltasar Escauriza ; Juan Puber ; Tomás Castaños ; La del mayorazgo de Larrea;  Santiago Castaños ; La de las Religiosas. Mercedarias de San José, de la Anteiglesia de Abando y su Barrio de Bilbao la Vieja; Fernando Arteaga-beitía ; La del Convento de Nuestra Señora de las Mercedes, de Burzeña; Domingo Uraga. <strong>Rajeta</strong>: de Tomás Uraga.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Retuerto</span></strong> : La de los herederos de José Olaso; María Tomasa Zabalgoiti ; La de los herederos de Ventura Castaños; Luzía Larrea ; La de los herederos de Martín Sasía;  Antonio y José Sasía ; Matea Gorostiza; Juan Zaldurtu y Martín Cantarrana ; Josefa Egusqui-aguirre ; Pedro Barroeta;  Martín Valle y Domingo Larrea ; Pedro Gorostiza;  Antonio Gorostiza y Antonio Trozones ; La del Convento de Nuestra Señora de la Merced de Burzeña; Juan Urcullu ; Juan Angel Aresqueta ; José Zabalgoiti ; Santa Allende ; La de Domingo Aranguren y de Francsico Maigaran (sic) ; La del Convento de  Nuestra Señora de la Merced, de Burzeña; José Barroeta ; Antonio Valle y Simón Landaburu ; El molino del Convento de Burzeña; José Escauriza ; Martín y José Barroeta, padre e hijo ; Juan Bautista Albarez, vecino de Bilbao; Pedro Gorostiza ; Manuela Olarte;  Domingo Vizcaino y Domingo Urcullu.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;"> </span></strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de San Bartolomé</span></strong> : La de Francisco Allende ; José Allende; Manuel Allende ; La de la ermita del Señor San Bartolomé; Antonio Allende ; Francisco Xabier Ugarte; Juan Bautista Madariaga ; La de las Religiosas Mercedarias de San José; Domingo Allende ;  Simón Loizaga.<strong> </strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;"> </span></strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de San Vicente</span></strong> : La de Vícente Uriarte ; Juan Jose Echebarri;  Martín Uraga ; La de los herederos de Mateo Eguzqui-agurre; Manuel Castaños ; Sebastián Loizaga ; Josefa Careaga ; Manuel Aranaga ; La de Gregorio Olloqui y Zugastí y de su mujer María Santos de Aranaga, vecinos de Abando, vive su madre María Loizaga ; Juan Zulái­bar;  Domingo y Ventura Beurco ; La de los herederos de Francisco Antonio Urcullu;  Martín Uriarte ; La de Martín Eguzqui-aguirre y de José Careaga ; Francisco Antonio Echabarri; Francisca Pucheta, mujer de J. Artea­ga-beitía, ausente ; La del doctor Juan Roldan, vecino de Gordejuela; Ana Micalaberro (sic) ; Juan Mattías Sarachaga, vecino de Bilbao; Ventura Zalduendo (sic; = Zalduondo) y Miguel Uraga ; La de Domingo y Ventura Beurco;  Bartolomé Larrea ; La de esta República [de Baracaldo];  Francisco Sobinas. Presbítero..</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;"> </span></strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Tillitu</span></strong><strong> </strong>(sic; = <strong>Tellitu), entrando todo lo del Regato: </strong>La de Domingo Saldurtun y de Domingo<strong> </strong>Samano ; Nicolás Arechabala, vecino de Bilbao ; José<strong> </strong>Tillitu ; Santiago Urcullu ; La de los herederos de Juan Ventura Castaños ; Domingo Zaldurtun ; Lorenzo Urcullu ; Sebastián Samano ; Domingo Urcullu y Castaños ; El molino de Juan José Echabarri Beurco y Larrea y su  ferrería : arrendatario del molino: Ramos Urcullu. La de <strong>Burzaco</strong> el menor ; El molino de Juan José Echabarri Beurco: la trae en arriendo Pedro Allende. <strong>Urcullu, </strong>casa-torre: Juan José Echabarrí Beurco;  Ramos Urcullu. La de Juan Urcullu Castaños ; Francisco Escauriza ; Pedro Urcullu ; Juan Saldurtun (sic) ; Juan Allende ; Pedro Allende ; Juan Lecunbarri ; Antonio y San Juan Burzaco. <strong>Aranguren, </strong>ferrería y molino: de Bartolomé Nobía, vecino<strong> </strong>de Bilbao y de Juan José Sobrado; arrendatario de la ferrrería : Juan José. Echabarri y Sarría ; La de Bartolomé Nobía, en <strong>Olarte</strong>: Cl. de los Combenios ; La de la ermita de <strong>Santa Lucia</strong>: Juan Allende ; La de Bartolomé Nobía ; Pedro Ezcobal ; Otra del mismo ; Pedro Ezcobal (sic) con su mujer Antonia Zaballa ; Juan y Antonio Saldurtun ; Lázaro Sasturen ; Juan José Sobrado ; Mateo Gorostiza ; Juan Barañano. <strong>Gorostiza, </strong>molino: Francisco Antonio Echabarri: Lorenzo Sasturen ; La del mismo ; Ramón Azebal y Lázaro Sasturen ; Juan José Sobrado ;  Antonio Torre ; Antonio Garai ; Juan Raimundo Arteaga ; Francisco, yerno de Antonio Gorostiza ; José y Domingo Urcullu ; Domingo y Juan Sasía, hermanos casados ; Mateo Uraga ; Gaspar Urcullu ; Juan Garaicoechea ; Juan. Barroeta ;  Manuel Maguna ; Ascensión Torre ; Mateo Pérez de Uraga ; Domingo Arana ; Domingo Arteaga.  <strong>Bengolea</strong>, molino: del Convento de Burceña ; José Escauriza.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;"> </span></strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Ugarte</span></strong> :La de Martín Echabarri, cura; José Palacio ; La de los herederos de Felipe Ganboa; Manuel Ganboa ; Una azeña de Martín Perea ; Martín Mendibil ; Francisco Aranguren y Ugarte; José Unzueta ;. José Echabarrí; Francisco Undido (sic) ; Manuela Uraga ; Ventura Aguirre ; Bernabé y Simón Careaga ; Juan y Pedro Landaburu ; Menzía (sic) Montano, vecino de Portugalete; José Luja ; Pedro Perea; Josefa Arteaga ; La de José Zalduondo y del Colegio de la Compañía de Jesús, de Bilbao;  Francisco Villar ; <strong>Susunaga</strong>, casa-torre: Francisca Sobiñas, viuda ; La de Antonio Allende; Domingo Castaños ; Francisco Aranguren y Ugarte;  Francisco (no índica apellido) ;Francisco Barbachano, vecino de Bilbao;  Manuel Requeta ; Francisco Escauriza;  Ana María Guilloz (sic = Guíliz?) ; Juna José Echebarri;  Domingo Sasía y Francisca Larramendi.<strong> </strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;"> </span></strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de</span></strong><span style="text-decoration: underline;"> <strong>Zaballa </strong></span><strong>: </strong>La de Juan Retuerto ; Antonio Mazarredo, vecino de Bilbao;  Magdalena Eguzqui-aguirre ; Martín Uraga ; Manuel Zabalgoitia ; Juan Bautista Arana ; Luis Urtuzaustegui;  José Uriarte ; Juan Retuerto;  Domingo Aneaga­beitía y Manuel Careaga ; Manuel Maguna, vecino<strong> </strong>de Bilbao;  Manuel Combemo&#8230;?</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Zuazo</span></strong><strong> : Zuazo</strong>, casa-torre: de Luis Valle-Salazar y de Ana María Llarena;  Diego Pucheta ; La de Juan y Domingo Echabarri ; La de los herederos de Antonia Zaballa; Martín Echabarri ; La del señor Correxidor;  Juan Pereda ; Manuel Pereda; Pedro Loizaga ; Sebastián Tillitu;  Francisco Garai ; Diego Pucheta; José Zugasti Olloqul ; Juan Raimundo Cantarrana ;  Manuel Montaño, vecino de Portugalete;  Sebastiana Sarría ; Juan Andrés Echabarri ; Vicente Mendibil.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Barrio de Zubileta</span></strong><strong> : </strong>La de Francisco Larrea, vecino de Portugalete; Martín Larrea ; José Zabala; Ascensión Lezama ; Pedro Aldai ; Una casa-torre [que quizás sea la de Zubilleta]: de Martín Tomás Meñaca ; Pedro Aldai ; La de Juan José Sobrado ; La del patrón de Begoña; Domingo<strong> </strong>Valle ; El molino de Juan José<strong> </strong>Sobrado ; La de María Antonia Murga y su yerno, vecinos de Abando; Pedro Aldai ; Juan José Sobrado ; Ambrosio<strong> </strong>Barco.</p>
<p><strong>Total:  238 casas y 262 fogueras</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Jaime de Kerexeta</p>
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		<title>La campana de Gastaca (Leyenda)</title>
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		<pubDate>Tue, 05 May 2009 21:02:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Cuentan los más antiguos de la Anteiglesia barakaldesa que a finales del siglo XIX, hubo un Alcalde de los de «toma y daca», a la vez que de ideas fijas, en el que no encajaba la blasfemia así como todo aquello que sonara a inmoralidad. En aquellos lejanos años eran muy frecuentes ver y oír [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/san-vicente-4.jpg" class="floatbox" rev="group:1019 caption:`san-vicente-4`"><img class="alignright size-medium wp-image-1020" title="san-vicente-4" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/san-vicente-4-300x211.jpg" alt="san-vicente-4" width="300" height="211" /></a>Cuentan los más antiguos de la Anteiglesia barakaldesa que a finales del siglo XIX, hubo un Alcalde de los de «toma y daca», a la vez que de ideas fijas, en el que no encajaba la blasfemia así como todo aquello que sonara a inmoralidad.</p>
<p>En aquellos lejanos años eran muy frecuentes ver y oír el «tinti­neo» de campanillas y cascabeles que anunciaban la presencia de una reata de mulas tirando de un carro de carga, cuyo arriero hacía sonar su tralla mientras que de su boca salía una buena sarta de juramentos para animar a las bestias en su caminar. Los carros de bueyes -con su lentitud- también daban motivo a los «tacos» malsonantes. Tampoco quedaban libres los conductores de calesines o los usuarios de burros de todos los tamaños, en los que el palo era acompañado de la blasfe­mia, palabrotas que herían los oídos de los entonces muy religiosos barakaldeses.</p>
<p>La Anteiglesia de San Vicente de Barakaldo, apenas si contaba con los 5.000 habitantes en la época de este relato y los accesos al centro del pueblo eran dos y malamente empedrados. La entrada principal se realizaba por Retuerto en la Carretera General Bilbao- Santander, pasando por la vega de Ansio (Carretera vieja) y subir a la plaza de Landaburu. Algo así como el recorrido actual al salir de la autovía, pero en peor. El otro recorrido era desde la carretera Bilbao-Santurce en el lugar denominado Desierto, para subir la cues­ta de Pormetxeta. Dos buenas subidas para que los carreteros solta­ran «sapos y culebras» por su boquitas.</p>
<p>Se dio la circunstancia de que el señor Alcalde vivía en la entrada principal de Landaburu, siendo testigo diario de las palabrotas malso­nantes.</p>
<p>Ni corto ni perezoso, -nuestro Alcalde- cursó un Bando en el que se «recomendaba» no jurar ni maldecir a Dios, a la Virgen y los santos, y si los animales no tiraban, había de remediarse de otra ma­nera, pero nunca con palabras malsonantes.</p>
<p>Las gentes del pueblo, -no todas- pronto comentaron que mejor «arreglar los caminos y menos multas». Pero la ley era la ley y esta se cumplió a rajatabla.</p>
<p>Nunca supimos a cuánto ascendió el costo y recaudo de las sancio­nes, pero aquellas perras «gordas y chiquitas» de cobre, pronto se convirtieron en bronce sonoro. Muy sonoro y sonada resultó ser la campana que el señor Alcalde barakaldés consiguió colgar en la espa­daña de la Parroquia de San Vicente a cuenta de las multas.</p>
<p>En la panzuda campana pudo leerse lo siguiente: «LOS QUE CON PALABRAS VILLANAS A DIOS Y SUS SANTOS OFEN­DIERON, CON SUS MULTAS CONTRIBUYERON A FUNDIR ESTA CAMPANA». Y para que no hubiera duda, aparecía el nom­bre del Alcalde: J. R. GASTACA.</p>
<p>Poco más de medio siglo duró el teñido la citada campana ya que por causas que se ignoran, se rajó y su sonido resultaba imperfecto. Lo cierto es que en el año 1942, el mofletudo y colorado cura párroco de San Vicente, don Pablo de Guezala, mandó trocearla y fundirla, para después rehacer el nuevo campano achatado, que en lo alto de la torre de la iglesia nos anuncia las «enteras y medias» horas del re­loj.</p>
<p>Cuando falleció don José Ramón Gastaca, el Pueblo se pregunta­ba cual sería el paradero del alma del señor Alcalde, ya que nunca se supo la fuerza que pudieron tener las oraciones del clero agradecido o las maldiciones de aquellos arrieros sancionados. Pero esto sólo Dios lo sabe.</p>
<p>Lo que sí es cierto es que la historia nos habla de «La campana de Huesca» por ser sonada. Pero la campana de Barakaldo resultó ser sonada y sonora.</p>
<p>Carlos Ibáñez</p>
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		<title>El Molino de San Juan (Leyenda)</title>
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		<pubDate>Sat, 02 May 2009 07:21:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Cuentan que hace muchos años, en el molino de San Juan, residió un matrimonio de cuya unión nació una única hija llamada Marta, cuyos encantos físicos y morales fueron admirados por todos cuantos la conocieron. Pero esta virtuosa joven tuvo la desgracia de no ser correspondida por sus desalmados padres quienes le hicieron la vida [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/k2000800_web.jpg" class="floatbox" rev="group:1002 caption:`k2000800_web`"><img class="alignright size-medium wp-image-1003" title="k2000800_web" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/k2000800_web-300x200.jpg" alt="k2000800_web" width="300" height="200" /></a>Cuentan que hace muchos años, en el molino de San Juan, residió un matrimonio de cuya unión nació una única hija llamada Marta, cuyos encantos físicos y morales fueron admirados por todos cuantos la conocieron. Pero esta virtuosa joven tuvo la desgracia de no ser correspondida por sus desalmados padres quienes le hicieron la vida imposible al tenerla prisionera en el feudo molinero.</p>
<p>Aquella joven molinera jamás protestó por el trato recibido, sabía muy bien que de hacerlo, sería tratada peor aún. Decidió seguir traba­jando para gozo de sus miserables padres cuyo único objeto de cariño era el vil dinero que contaban una y otra vez bajo la luz de un roñoso candil mal aceitado.</p>
<p>La belleza de la joven Marta pronto fue conocida en todos los rinco­nes de Las Encartaciones. No faltaron aquellos merodeadores que lo quisieron comprobar con sus propios ojos. Así llegaron al lugar caballerías cargadas con sacas de grano para ser molidas. Nunca supieron, sin embargo, todos estos admiradores, cuánto mal hacían a la pobre Marta, ya que a más molienda más trabajo y éste la esclavizaba aún más.</p>
<p>La codicia de los molineros llegó a tal extremo que cada día entre­gaban menos harina por el grano molido, alegando que ellos devol­vían todo cuanto se depositaba en la tolva, y que si algo faltaba, se debía, sin duda, a que las ratas se lo comían o a que las brujas se lo llevaban, ya que ellos nada habían robado.</p>
<p>Contaban el dinero cierta noche, cuando en la puerta sonaron unos golpes ténues. Un anciano caminante, deseoso de guarecerse de la abundante lluvia que caía, llamaba pidiendo refugio.</p>
<p>-¿Quién es- preguntó con voz ronca el molinero.</p>
<p>-Un humilde penitente que camina hacia Santiago y que desea guarecerse de esta pertinaz lluvia -respondió el caminante mientras suplicaba le dajara pasar al interior para no mojarse.</p>
<p>-Siga su camino que aquí le van a comer las ratas y eso es peor que mojarse. -contestó la misma ronca voz.</p>
<p>-¡Compadézcase de un semejante! ¡Tenga piedad de mí! -insistió la voz del anciano mientras golpeaba con manos heladas el portalón. Tras el desagradable chirriar de las bisagras apareció la corpulenta figura del molinero con un candil en la mano. Midió un instante la desastrada figura del viejo y de un empujón lo arrojó al suelo del embarrado camino, al tiempo que decía:</p>
<p>-Viejo, aquí no queremos fisgones. Vete rápidamente antes de que coja una estaca y te pegue. -advirtió amenazador el molinero. El maltratado caminante se levantó del suelo buscando a tientas su pequeña cruz de oro que, con el violento golpe, se había desprendi­do de su cuello. Murmuró algo que el molinero no supo descifrar y que se perdió en el viento:</p>
<p>- ¡Sí, ya me voy! Recuerda que las ratas no me comerán a mí y sí a todo cuanto robas y atesoras en este viejo molino. Te acordarás de este caminante&#8230; -se le oyó decir en el momento en que reiniciaba su lenta andadura.</p>
<p>Apenas si se escucharon estas últimas palabras cuando cesó la intensi­dad de la lluvia. Las nubes dejaron ver la silueta de una blanca luna llena cuyo resplandor convirtió la noche en un radiante amanecer. Y así, como por hechizo, el agua se evaporó y los caminos se vieron surcados por una plaga de repugnantes y asquerosas ratas que asaltaron con temible voraci­dad la gatera de la puerta del viejo caserón molinero.</p>
<p>Marta apenas se enteró de nada de cuanto había pasado. Sin em­bargo, cuando se levantó, muy temprano, notó que en la planta moli­nera había desaparecido una buena parte de la molienda del día anterior. Con terror vio todo aquel tumulto de ratones y, alarmada, salió al exterior. Allí sus bellos ojos descubrieron el brillo dorado de una pequeña cruz que estaba escondida entre las viejas losas de entrada. Tímidamente la cogió besándola tiernamente. En ese mismo momen­to oyó el aleteo de un búho que en lo alto de un chopo parecía observar todo cuanto ocurría en el entorno del viejo molino.</p>
<p>Alarmado el matrimonio pronto echó pestes y culebras al ver có­mo aquellos roedores comían todo cuanto encontraban a su paso. Parecíales que la única responsable era Marta y, sin mediar palabra ni razón alguna, la echaron de casa bajo amenaza de matarla si volvía por allí.</p>
<p>Triste y llorosa se fue monte arriba la joven zagala y bajo un frondoso roble se acurrucó para poder dormir, pero antes acarició la cruz que se había encontrado. Una vez más es escuchó el fuerte aleteo de un Búho Real que permanecía encaramado sobre una de las ra­mas. Sus ojos no se cansaban de observar a la joven, cuyos sollozos callaron al quedarse dormida.</p>
<p>No tuvieron que pasar muchos días para que los padres de Marta decidieran abandonar la vieja fábrica molinera y, menos mal que se dieron prisa en la marcha, pues de no hacerlo, hubieran sido pasto de las ratas.</p>
<p>Con las prisas, los molineros no pudieron retirar sus ahorros y sí malamente la ropa que llevaban puesta, por lo que tuvieron que vagar por los contornos para poderse guarecer de las inclemencias del tiempo, así como para mendigar para poder comer. En esta situación esta­ban cuando por un momento se acordaron de su hija Marta y, pensa­ron en qué circunstancias podría encontrarse la joven muchacha sin amparo de nadie.</p>
<p>Resulta curioso, a la vez que triste, pensar en lo que nos depara la vida: ¡Cuando lo tenemos, no lo queremos! y ¡Cuando lo queremos, no lo tenemos! Con este pensamiento, el padre de Marta creyó conso­larse, pero la pena le mataba.</p>
<p>Qué lejos estaban ellos de suponer que Marta no estaba sola. El Búho Real velaba constantemente por ella en su caminar entre los frondosos montes barakaldeses.</p>
<p>Pasado el tiempo, por el mismo sendero, pero ya de regreso, apa­reció el anciano caminante junto a la roída puerta del molino y tras una breve mirada pudo darse cuenta de que en aquel lugar sólo había ratas. Fue entonces cuando del interior de sus ropajes sacó algo muy extraño y tras ponerlo en su boca se escuchó un penetrante sonido y, tras de él, apareció el Búho Real que se posó majestuosamente en el brazo del caminante.</p>
<p>Tras de un sencillo gesto indicativo de su mano, el búho se lanzó sobre las asquerosas ratas y en pocos instantes no sólo las fue matan­do, si no que no quedó ni rastro de tal plaga ratuna. Una vez realizado el trabajo, el búho se plantó ante el anciano peregrino, como querien­do preguntar: ¿Y ahora, que?</p>
<p>Tras un pequeño ademán del anciano, el búho tomó altura mar­cando en el espacio un camino a recorrer. Con paso firme el dudoso mendigo siguió el rastro que le indicaba el extraño e inteligente animal, que tras un vuelo en picado, descendió hasta la copa del más frondoso árbol del tupido bosque, cuyo tronco ahuecado servía de vivienda a la juvenil molinera.</p>
<p>Junto al tronco, sentada, Marta daba buena cuenta de unos sabro­sos frutos de los bortales, los madroños. Sin darse apenas cuenta sin­tió que ante ella se hallaba un señor vestido con ropas pardas de peregrino. Su sonrisa dejó a Marta, en la duda de si estaba soñando o estaba despierta:</p>
<p>- ¡Sí! ¡Cierto es que no soñáis! Soy en verdad lo que veis y vengo para devolveros al lugar del que nunca debisteis salir. El molino es vuestro, ¡Os pertenece! -dijo vehemente el peregrino.</p>
<p>- ¿Quién sois vos? -preguntó Marta sorprendida.</p>
<p>- Soy alguien que no pertenece a este mundo. Soy el bien de los oprimidos y el castigo de los opresores. La fe, en este caso ha sido vuestra salvación. Pero&#8230; tenéis algo que me pertenece y que debéis devolverme.</p>
<p>- ¿Qué es ello? -preguntó una vez más Marta.</p>
<p>-Es una cruz que vos guardáis y que yo perdí junto a la puerta del molino el día en que vuestro padre me maltrató con palabra y obra.</p>
<p>- ¿Y qué significa para vos esta cruz? -preguntó confiada Marta. &#8211; La cruz es algo que me trae y me lleva en mi caminar constante. Es mi vida y mi fe. -le confesó con ojos brillantes.</p>
<p>-¿Y el búho? ¿Quién es? Ha sido mi constante compañero y defensor de las alimañas que merodean por estos bosques, -comentó la joven mientras le devolvía la cruz dorada.</p>
<p>- Os acompañaremos mi fiel amigo y yo hasta el molino y recor­dad que es de vuestra propiedad y que en lo sucesivo nadie os pedirá cuentas ni os molestará. Si algo ocurriera, ¡Yo volvería otra vez!</p>
<p>- ¿Y qué ha sido de mis padres? -preguntó la joven.</p>
<p>- Ellos, avergonzados, marcharon muy lejos. Nunca supieron com­prender lo que Dios les había dado&#8230; y lo perdieron por codiciosos, &#8211; le dijo el peregrino poniéndose ya en camino.</p>
<p>Llegaron junto al molino y apenas si Marta pudo exclamar «¡Qué bonito está!» cuando un fuerte aleteo hizo tomar altura al majestuoso Búho Real.</p>
<p>La mirada de la joven Marta se perdió en el espacio tras la estela dejada por aquél su fiel compañero del bosque.</p>
<p>Cuando ya lo perdió de vista, dijo: «Qué bonito y hermoso ani­mal», al tiempo que miraba al sitio que ocupara el ya ausente peregri­no.</p>
<p>Marta frotó y frotó sus lindos ojos como si no deseara despertar de aquel bello sueño: el molino seguía estando allí e incluso más remozado. Ya no estaban las ratas, ni sus padres que, aunque no fueron buenos con ella, a fin de cuentas fueron sus padres.</p>
<p>Marta fue una buena esposa y madre. Y cuentan que a sus hijos les solía relatar cómo vio y conoció a un precioso Búho Real, así como a su dueño, un misterioso peregrino de barba blanca que era portador de una cruz de oro. Les dijo también que nunca supo de dónde procedía ni adónde se encaminaba, y que gracias a su aparición providencial hoy ellos estaban allí.</p>
<p>Carlos Ibáñez</p>
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		<title>Barakaldo hacia 1864</title>
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		<pubDate>Fri, 01 May 2009 07:29:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ezagutu Barakaldo</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Los astilleros de Deusto y Abando con su agitado movimiento, el Dique y la Cordelería se van presentando poco a poco, hasta que el barrio de Olaveaga con sus blanquísimas casas, sus apiñados buques de variados pabellones y sus afanosos habitantes, realzan el animado cuadro del viaje de Bilbao a la mar. Concluidas las dos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/vista-9.jpg" class="floatbox" rev="group:1006 caption:`vista-9`"><img class="alignright size-medium wp-image-1007" title="vista-9" src="http://ezagutubarakaldo.net/es/wp-content/uploads/2009/05/vista-9-300x194.jpg" alt="vista-9" width="300" height="194" /></a>Los astilleros de Deusto y Abando con su agitado movimiento, el Dique y la Cordelería se van presentando poco a poco, hasta que el barrio de Olaveaga con sus blanquísimas casas, sus apiñados buques de variados pabellones y sus afanosos habitantes, realzan el animado cuadro del viaje de Bilbao a la mar. Concluidas las dos hileras de casas de una y otra orilla, cuya calle principal es el río, y por el que el viajero ha de atravesar embarcado, cierra esta perspectiva un monte no muy elevado, pero sombrío, a la manera que en el teatro oculta el telón de boca otras decoraciones tendidas en pos de él. Tuerce en este punto la ría describiendo una curva violentísima, como para exponer de pronto un vasto pero precioso panorama, acaso el mas bello de los que se descorren durante la navegación. ¿Pero qué significa esa vieja torre cuyos pies lamen las mansas aguas del río que aquí comienzan a agitarse, y ese negro monte que la defiende, y ese puente de la opuesta orilla por cuyos arcos atraviesa otro río que se reúne al Nervión?</p>
<p>Este es el puente de Luchana, y esa torre, la torre vieja del mismo nombre, con sus desmantelados cubos, y sus arruinadas almenas, y sus secos y marchitos recuerdos que el tiempo y el hombre han borrado a porfía. Y esa torre y ese puente son una viva historia de sucesos mas o menos trágicos, aquella en los románticos tiempos que la poseyó el condestable de Castilla don Bernardino Fernández de Velasco, duque de Frías, y en la serie de sus sucesores, y éste en los modernos, entre los que descuella la mas famosa batalla de la Guerra de los Siete Años, la de Luchana, que salvó a Bilbao de su ruina, y colocó sobre el timbre de don Baldomero Espartero una corona condal. ¡Y cómo nos duele pasar en silencio algunos bellísimos episodios de la ruinosa torre de Luchana! Más ya que por la índole de este libro no nos sea permitido escribir su historia, digamos al menos lo que era esta torre en los siglos XV y XVI, cuando aun la mar embravecida se estrellaba contra sus cimientos, y flotaban no lejos de sus troneras abultados cetáceos que emigraron para no volver jamás.</p>
<p>Sin detenernos en la investigación del origen de la torre de Luchana y de dar cuenta de las vicisitudes que atravesó en los primeros tiempos de su fundación, la vemos al principiar el siglo XV dependiendo del condestable de Castilla don Pedro de Velasco, duque de Frías y de la misma familia en los siguientes, hasta el siglo actual, que pasó a manos de propietarios distintos. Era entonces, según el contexto de una escritura coetáneas &#8220;<em>la torre é fortaleza de Luxana, que son dos torres cuadradas de piedra, con un cuarto entre la una e la otra, é un pasadizo que está entre dicho cuarto é la torre que bate la mar con sus dos barbacanas del lado del mediodía, é su fosa, é puente por el dicho lado, que es el lado principal donde entran a la dicha fortaleza por la tierra, é entre las dichas torres hay su plaza de armas, mucho capaz, e muy holgada, é por todas partes sus ateras, é su escala, é embarcadero por la parte de la mar con su puerta, con su escudo de armas en un cubo que está sobre la dicha escala que son de S. E., en la cual dicha fortaleza é  torres tiene S. E. su alcaide, y tiene piezas de fierro de artilleria en la dicha fortaleza, con balas e otros pertrechos para las dichas piezas&#8230;&#8221;</em></p>
<p>Sábese también quiénes fueron sus alcaldes y sus tenientes de alcalde, cuáles los pleitos-homenajes que se hacían a la llegada de cada heredero, cuáles las divisas, pertenencias, tributos que cobrara la torre de sus feudos, y, en fin, hasta los curiosos y largos pleitos que sobre diferentes causas sostuvo la casa de Frías con la anteiglesia de Baracaldo.</p>
<p>Esta torre, que según se desprende de algunos documentos que hemos examinado, estuvo en todos los tiempos perfectamente abastecida, empezó a repararse notablemente en 20 de enero de 1605, reparación que duró tres años, hasta 1608. La obra de cantería costó 900 ducados con 10 por 100 de promedio y la ejecutó el maestro Pedro de Larrea, 1.480 la carpintería, fabricada por Domingo de Ugarte. Por las escrituras de los remates de entrambas obras se colige lo sólida, lo vasta, lo rica que debió ser esta fortaleza, y un dato harto curioso que corrobora nuestra opinión emitida ya en otra parte, sobre lo mucho que se retira el mar de nuestra costa, Dice una condición de la escritura&#8230; <em>«Y no ha de tener salitre (la piedra de la obra) ni otra calidad gastadiza para el agua, sol y aire y a lo menos hasta doce pies de los cimientos de la dicha torre y cubos, que es donde llega la marea, se ha de fabricar forzosamente con dicha piedra de Ganguren o Galdácano»&#8230;</em> de lo que se infiere que no alcanzando hoy la mayor pleamar a lamer las ruinas de la obra exterior, que con gran diligencia hemos examinado, para que llegase el agua a cubrir los doce pies de la torre que señala la condición citada, era necesario no tan sólo que quedasen anegadas las vegas de Baracaldo y Deusto sino que subiese aquélla a una altura extraordinaria, comparada con la altura a que hoy asciende.</p>
<p>La torre, pues, ha venido decayendo apresuradamente hasta nuestros días: durante la Guerra de la Independencia la pegaron fuego; en la Guerra Civil fue también incendiada; algunas balas de cañón de la batalla de Luchana desmoronaron sus ennegrecidas paredes; y la incuria y el abandono, azotes más temibles que las balas y el fuego, han demolido el más gallardo castillo Vizcaíno, situado sobre las orillas de un río pintoresco, que, como avanzado centinela, defendía su entrada, a la manera de los que erguidos campean en las márgenes del poético Rhin.</p>
<p>Si la vista se extiende desde Luchana sobre las mismas márgenes del río, divisará, como cerrando la vasta perspectiva, en último término, una montañuela en cuya cresta hay un edificio. El que ignore lo que signifique y examine su forma y las paredes y otras obras que le circuyen, le tomará por un castillo y, sin embargo, es un convento. Verdad es que hubo allá en otros tiempos conventos que se semejaban a castillos, como hoy hay castillos con la apariencia de conventos. El que ahora nos ocupa es el &#8220;Desierto&#8221;, mansión privilegiada, incomparable, que reúne cuantas comodidades puede apetecer la vida, de la que, al ocuparse el tierno y ameno fabulista vascongado Samaniego, en una sátira inédita, donosamente exclama:</p>
<p style="text-align: center;"><em>En el más sano clima de España,<br />
una fértil colina,hermosea y domina<br />
al mar y a la campaña; un río tortuoso<br />
con las marinas aguas caudaloso<br />
le presenta sus naves y le baña.<br />
Coronan su eminencia<br />
un templo entre cipreses, y a su lado,<br />
en un bosque frondoso,<br />
un humilde edificio colocado<br />
apenas a la vista descubierto.<br />
De veinticuatro estáticos varones<br />
grandes por su retiro y penitencia<br />
ésta es la habitación, éste el desierto.<br />
Ni escarpados peñones<br />
que formen precipicios espantosos;<br />
ni grutas habitadas por leones<br />
entre bosques umbrosos;<br />
ni aullidos de demonios ni de diablos,<br />
como entre los Antonios y los Pablos,<br />
ni objeto que conspire<br />
que la soledad horror inspire<br />
hay en este retiro penitente.</em></p>
<p><em> </em></p>
<p>Suelo, mar, clima, cielo, puntos de vista sorprendentes, todo reúne el Desierto. La vega que lleva su nombre es celebrada por sus hortalizas y frutas, por sus ricas pesquerías, por la caza que abunda en ella. Este convento que pertenecía a la Orden de Carmelitas Descalzos, se halló perfectamente fortificado durante la Guerra Civil: jamás los carlistas se atrevieron a atacarle formalmente. Cierto es también que su posición es casi inexpugnable; y como nunca falta en su cómodo fondeadero una crecida embarcación de guerra, extranjera o nacional, los defensores del Pretendiente le miraban con fundado respeto. El prestó en la batalla de Luchana la más acertada cooperación para coronar el éxito de la salvación de Bilbao: en sus playas se improvisaron las balsas que desembarcaron las tropas de la reina cerca del puente de Luchana: los tiros de sus canales y los de la batería improvisada construida a espaldas de la torre frontera al puente, sofocaron los de las baterías enemigas del Monte de Cabras, mortífero escalón que después de salvado apresuró la toma del baluarte de Banderas, desde cuyo punto y casi sin oposición entró el ejército de Espartero en la Villa invicta; Y finalmente, en él se despidieron por última vez de sus demás compañeros, Ulibarrena, jefe de la expedición, y otros pundonorosos militares que en la tarde y noche del 24 de diciembre de 1836 adquirieron prez sobrada de hidalguía española, como también la adquirieron nuestros bravos montañeses, que en número reducido sostuvieron con la mayor pujanza los repetidos ataques de las mejores tropas del ejército liberal.</p>
<p>El río que desemboca al pie del Desierto, es el Galindo; el de Asúa, el que atraviesa por debajo del puente de Luchana; y el Cadagua, el que saliendo de la orilla izquierda del Nervión, sin llegar al puente y la torre, le rinde sus aguas.</p>
<p>Mas antes de llegar al Galindo, y formando un notable contraste con la quietud del Desierto, la mecánica y el vapor, con su estrépito y bullicio, han turbado aquella soledad sentando allí sus reales. Ese pardo edificio, calcinado ya por la hulla, vomitando por su bosque de chimeneas el negro aliento de la más rica industria, es la fábrica de hierros del Carmen, En él se funde, se elabora, se manipula este precioso metal en cien formas diferentes: él ha creado una población a su alrededor; él mantiene a su frente una flota preparada a cargar en sus bodegas el mineral labrado, o a recibir de ellas en sus almacenes el pasto que alimenta sus hornos. El sarcástico Desierto de Samaniego se ha convertido en el verdadero infierno de los Antonios y los Pablos.</p>
<p>Las canteras de Axpe son las que se alzan en la orilla opuesta a lo largo y encima del camino; y la anteiglesia de Baracaldo, y Sestao, con su elegante histórica torre de graciosas almenas y suspendidos cubos salpican la orilla izquierda en medio de esa feraz y bellísima campiña cuyo horizonte forman los cónicos montes de Serantes y Somorrostro, y cuyos píes bate el proceloso mar Cantábrico.</p>
<p>De en medio de las aguas, álzase en el último confín de este paseo, Portugalete, villa situada como el atalaya del río Nervión, y Las Arenas, con su molino de viento, y sus movibles dunas, remedo microscópico del Sahara: pero antes de llegar a ellas observará el viajero una línea de tierra que se extiende, a la derecha, sobre el mar. Es la Galea, promontorio en que está enclavado Algorta, con su luminoso faro y sus blancas y alternadas casas, en cuya base y desde el puerto se forma la barra de Portugalete, que, extendiéndose hasta Santurce en toda su longitud, presenta al fatigado navegante con demasiada frecuencia, un dique peligroso que ha de vencer si quiere llegar al término de su viaje que es Bilbao. Es imponentemente bello en algunas mareas de invierno presenciar la lucha de la barra y la nave durante algunos momentos: esta clase de espectáculos no pueden describirse; es preciso contemplarlos para comprenderlos</p>
<p>Al opuesto lado, y en forma de anfiteatro se ve a Santurce, el de las blancas y apiñadas casas, y el monte de Serantes batido por el mar; y hacia el Oeste la costa cantábrica, el saliente cabo del Lucero; las ensenadas de Ciérvana y Poveña, coronando tantas hermosas obras, como remate del paseo, el monte de Triano, el de las entrañas de hierro, el que ha dado armas al mundo desde la antigüedad más remota, descrito por Plinio el joven, y que inspiró al maestro Tirso de Molina esta robusta octava:</p>
<p><em>Cuatro bárbaros tengo por vasallos </em></p>
<p><em>a quien Roma jamás dominar pudo, </em></p>
<p><em>que sin armas, sin muros, sin caballos libres </em></p>
<p><em>conservan su valor desnudo. </em></p>
<p><em>Montes de hierro habitan. que a estimallos </em></p>
<p><em>valiente en obras, y en palabras mudo, </em></p>
<p><em>a sus miras guardárades decoro </em></p>
<p><em>pues por su hierro, España goza su oro.</em></p>
<p><em> </em></p>
<p>Más allá de la célebre montaña se confunden el cielo y la mar: la mar con sus espantosas tradiciones; el país del miedo como la llaman los árabes; la mar de las Tinieblas como llamaron al Océano los navegantes que buscaban el Jardín de las Hespérides; el abismo sin fondo como la llamamos los europeos.</p>
<h5>Juan E. Delmas</h5>
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